Acerca de Alberto Pla

Este autor no presenta ningún detalle.
Hasta ahora Alberto Pla ha creado 193 entradas de blog.

La Fundación Broseta reclama que los jóvenes no olviden el terrorismo de ETA

2021-01-15T13:04:57+01:00enero 15th, 2021|

El 15 de enero es siempre una fecha especial para la familia de Manuel Broseta. Ese fue el día en que el catedrático en Derecho Mercantil fue asesinado por ETA, mientras se dirigía a la Universidad de Valencia, con un cobarde tiro a la cabeza, un 15 de enero de 1992. Un año en que España se presentaba al mundo como un país moderno y democrático, con la celebración de los Juegos Olímpicos y la Exposición Universal de Sevilla, pero en el que la lacra del terrorismo de ETA seguía, todavía, y lo estaría por muchos años más, muy vigente.

Ahora, en cambio, esos atentados, esas muertes, esas vidas rotas, esos silencios obligados, parecen cosa del pasado, tanto es así que muchos jóvenes ni siquiera saben de qué se les habla al mencionar a ETA y tampoco al preguntarles por quién era y cómo murió Manuel Broseta.

fundación manuel broseta, pablo broseta, terrorismo, eta

Pablo Broseta durante un momento de su intervención en el acto de homenaje del XXIX aniversario del asesinato de su padre, Manuel Broseta.

El tiempo, esa losa infalible, todo lo solapa en su profundo manto. Por ello, y para evitar volver a esos tiempos oscuros, actos como el homenaje floral que cada año organizan la Fundación Manuel Broseta y la Asociación de Amigos de la Fundación Manuel Broseta, en el monolito instalado en su memoria en la avenida Blasco Ibáñez de Valencia, son muy necesarios.

Pero no solo eso, como reclamaba en este acto su hijo, Pablo Broseta: «¿Cómo podemos permitir que los jóvenes no sepan qué supuso ETA?». Para evitarlo, él, y la fundación a la que representa, piden que «la historia de lo que ha sucedido se escriba desde la objetividad y se incluya en los planes de estudios».

Manuel Broseta fue uno de tantos «asesinados porque suponían una amenaza para los ideólogos del terror», por lo que su hijo ha pedido que jamás sean olvidados porque «todos dieron su vida en defensa de un bien común: una sociedad libre, plural y democrática».

fundación manuel broseta, pablo broseta, terrorismo, eta

Pablo Broseta y XImo Puig ante el monolito homenaje a Manuel Broseta.

Destaca la importancia de poner en valor la Constitución

«Parece anacrónico que hoy se esté cuestionando por falta de entendimiento» la vigencia de la carta magna. La realidad del momento, ha lamentado, «parece retomar la vieja memoria selectiva que discrimina entre buenos y malos españoles, una manera de entender la política que Manuel Broseta no compartía».

En todo caso, ha reconocido que «una sociedad sana, madura y tolerante» debe permitir el derecho a la reinserción, pero «jamás sin exigir que los terroristas cumplan con todo lo necesario» para recibir los beneficios penitenciales que establece la ley: asunción del daño causado, petición de perdón a las víctimas y a los españoles y colaboración con la justicia para «esclarecer los más de 400 atentados que siguen sin autor reconocido», como el de Broseta.

Ximo Puig afirma que la «única vía para luchar contra la intolerancia y el fanatismo es ‘hacerlo juntos»

fundación manuel broseta, pablo broseta, terrorismo, eta

Ximo Puig durante un momento de su intervención en el acto de homenaje a Manuel Broseta.

En el acto participó el president de la Generalitat, Ximo Puig, quien afirmó que la «única vía» para luchar contra «la intolerancia y el fanatismo» es «hacerlo juntos» y añadía que es también lo que se necesita para combatir la pandemia de Covid-19.

Ximo Puig subrayaba, precisamente el «legado de convivencia», basado en la defensa «del pluralismo, la diferencia, la diversidad y, al mismo tiempo, la cohesión», del profesor Broseta, asesinado por ETA en 1992, y alabó el trabajo que realiza la fundación que lleva su nombre para recordar esa importancia del «arraigo de la memoria».

«Hay que dar el reconocimiento real que se merecen esas personas que nos fueron arrebatadas por los asesinos». Ximo Puig: President de la Generalitat Valenciana.

«No se puede olvidar, porque la sociedad que olvida vuelve a cometer los mismos errores más pronto que tarde», argumentaba el president, que destacaba la importancia de trasladar a las jóvenes generaciones esta triste etapa del pasado más reciente, en la que el recorrido de las ideas de Broseta se vio «cruelmente frustrado por la intolerancia, el fanatismo, y por lo peor que surge del ser humano, que es la destrucción de la vida del otro».

«Hay que dar el reconocimiento real que se merecen esas personas que nos fueron arrebatadas por los asesinos», ha manifestado también Ximo Puig, que ha recordado las recientes distinciones por la Defensa de los Derechos y Libertades Constitucionales otorgadas por la Generalitat a Manuel Broseta y a Ernest Lluch, también asesinado por ETA.

Jornadas Cine y Terorrismo de la Fundación Manuel Broseta

La Fundación Manuel Broseta, consciente de la importancia de poner en valor a estas personas y a lo que supuso el terrorismo de ETA, organiza y promueve todo tipo de actos e iniciativas a lo largo del año. Una de ellas es el ciclo de Cine y Terrorismo que la Agencia Alberto Pla retransmitió en 2020 en streaming y que fue todo un éxito de público y de difusión.

 

 

 

ACPP-PV organiza un ciclo sobre el rol de las defensoras de Derechos Humanos en los procesos de paz

2021-01-12T18:28:00+01:00enero 12th, 2021|

Los encuentros virtuales han sido la tónica desde que se desató la pandemia. El coronavirus nos ha alejado de nuestros seres más queridos, al menos en lo presencial, pero nos ha acercado, al mismo tiempo, a otras realidades, a otras formas de comunicarnos, de trabajar y hasta de vivir. En este contexto, desde ACPP-PV han organizado una serie de encuentros virtuales para acercar a la sociedad valencianas las complicadas realidades que viven las defensoras de derechos humanos en diferentes puntos de América Latina y también aquí en España, con la lucha por la memoria história muy vigente en el país con más desaparecidos de toda Europa.

Una actividad virtual que también hemos desarrollado desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social con el lanzamiento de nuestro servicio de streaming con el que ya hemos cubierto actos y actividades como el Ciclo de Cine y Terrorismo de la Fundación Manuel Broseta.

En la misma línea, activistas pro Derechos Humanos de Colombia, El Salvador, Guatemala y el la Comunitat Valenciana protagonizan un ciclo de tres encuentros virtuales organizado por Assemblea de Cooperació per la Pau (ACPP-PV) durante este mes de enero, concretamente los días 14, 19 y 20.

Será en el marco del programa “La defensa de los Derechos Humanos en el marco de paz de Colombia (fase II)”, que tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad valenciana sobre el papel que tienen las personas defensoras de Derechos Humanos y sus organizaciones en los procesos de construcción de paz. «Su rol incomoda a quienes abusan de una posición de poder y autoridad, por ello sufren persecución, amenazas graves a su integridad y campañas de desprestigio», indican desde ACPP-CV.

En este marco, ACPP presenta un ciclo de encuentros virtuales con personas defensoras de Derechos Humanos en distintas partes del mundo. Contará con la participación de activistas como Nora Saldarriaga, subdirectora de la Fundación Forjando Futuros de Colombia, amenazada por su implicación continua en la denuncia de la vulneración de derechos a la que son sometidas las personas reclamantes de tierras en Colombia, y Alfranio Solano, miembro de la organización Tierra y Paz, un ejemplo de la lucha del campesinado por la restitución de las tierras arrebatadas durante el conflicto armado.

Otras voces de América latina y España

También tendrán voz activistas de otros conflictos destacados en América Latina, como Adilia de las Mercedes, de la Asociación de Mujeres de Guatemala, que denuncia a nivel internacional las graves violaciones de los Derechos Humanos que sufren de manera particular las mujeres, y Morena Herrera, de La Colectiva, El Salvador, una mujer que participó de forma activa durante una década como guerrillera en el conflicto armado salvadoreño y que actualmente sigue activa en las luchas que implican la defensa de los Derechos Humanos, como la despenalización del aborto en su país.

25 años de lucha por la igualdad de género en El Salvador.

Finalmente, se observará cómo estas luchas están conectadas con el proceso de reparación a las víctimas del franquismo en España, que se han acogido a la justicia internacional con la esperanza de poder concluir un proceso de paz que lleva abierto más de 80 años y en el que se ha impuesto la desmemoria. Por ello, el ciclo de encuentros virtuales contará con la presencia de Ángel González, presidente de la Coordinadora de Asociaciones de la Memoria Histórica del País Valencià.

Desde Assemblea de Cooperació per la Pau se apela al compromiso de la comunidad internacional y la sensibilización de la ciudadanía valenciana ante esta realidad. Estas actividades están financiadas a través de la convocatoria de 2019 de subvenciones de la Generalitat Valenciana a ONGD para proyectos de Educación para la Ciudadanía Global dirigidos a la sensibilización sobre activistas de Derechos Humanos en el ámbito de la Comunitat Valenciana.

Ciclo de encuentros virtuales de ACPP

“Procesos de paz vividos en Colombia, Guatemala y El Salvador: el papel de las mujeres en la construcción de la paz”, 14 de enero de 2021, a las 16h.
Charla coorganizada con la Universitat de València. Con la participación de:

  • Nora Saldarriaga (Fundación Forjando Futuros- Colombia)
  • Adilia de las Mercedes (Asociación de Mujeres de Guatemala-Madrid)
  • Morena Herrera (La Colectiva- El Salvador)

Acceso limitado a alumnado de la UV

“Retos del proceso de paz colombiano”, 19 de enero de 2021, a las 16h.
Charla coorganizada con la Universitat Jaume I de Castelló. Con la participación de:

  • Nora Saldarriaga (Fundación Forjando Futuros- Colombia)
  • Alfranio Solano (Tierra y Paz, Colombia)
  • Sandra Milena Alvarán López (Observatorio Psicosocial de Recursos en Situaciones de Desastre de la Universidad de Antioquia, Colombia)

Acceso abierto: meet.google.com/erg-jezc-uty

“Diálogos entre España y Colombia: construyendo procesos de paz”, 20 de enero de 2021, a las 17h.
Charla abierta al público, la participación de:

  • Nora Saldarriaga ( Fundación Forjando Futuros- Colombia).
  • Ángel González (Presidente de la Coordinadora de Asociaciones de la Memoria Histórica del País Valencià)

Requiere inscripción previa a través de este formulario.

 

Adiós a 2020, el año en que una pandemia nos mostró el valor de la vida

2021-01-04T19:14:40+01:00diciembre 31st, 2020|

Por: Gerard Sánchez / Alberto Pla. Fotos. Alberto Pla

Le hemos dado muchas vueltas a cómo plantear este artículo con el que cerramos este 2020 que nunca olvidaremos por muchos motivos, pero, especialmente, por esta pandemia ocasionada por el coronavirus que ha trastocado las vidas de todo el mundo y que nunca olvidaremos. Un Covid-19 que ha golpeado de lleno en todo el mundo, que ha ocasionado dolorosas despedidas anticipadas, que ha incrementado las ya amplias desigualdades sociales y ha colocado a muchas personas al borde de la miseria y la desesperación.

Pero este virus, con todos sus males, también nos ha hecho despertar, nos ha mostrado que somos vulnerables, que la naturaleza, esa que creíamos haber domado, sigue ahí para darnos lecciones de humildad y para hacernos ver que no podemos seguir así, arrasando con todo, como si este planeta fuera una fuente de recursos sin fin.

Son días de echar la vista atrás y viajar en el tiempo, rememorando imágenes, escenas, vivencias, experiencias, aprendizajes de este año bisiesto, de 366 días, pero que ahora parece que haya tenido, al menos 3666. Muy lejos, como de otra vida, queda ya aquel mes de enero que el equipo de nuestra agencia empezaba con grandes ilusiones y con la presentación, en la abarrotada planta baja del Palau de la Generalitat, del libro «Cooperació valenciana, 30 anys transformant el món«, que editamos para la Generalitat Valenciana.

El hall de entrada del Palau de la Generalitat lleno durante la presentación del libro "30 años de cooperación valenciana". Fotografía: Juanjo Martín

El hall de entrada del Palau de la Generalitat lleno durante la presentación del libro «30 años de cooperación valenciana». Fotografía: Juanjo Martín

Eran tiempos prepandemia, nos abrazábamos, con alegría y emoción, con representantes de ONG, fundaciones y otros colectivos que hacen posible cada día, con su esfuerzo, con su ilusión, con su trabajo y con su tiempo, que esa quimera de lograr «un mundo mejor» sea un poco más factible, un poco más real, un poco más cercana.

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig con Alberto Pla en la presentación del libro 30 anys de cooperació valenciana. Fotografía: Juanjo Martín.

En esa época «premascarilla», el coronavirus nos sonaba todavía «a chino» y no alcanzábamos a imaginar cómo llegaría a afectar a nuestras vidas y a las de tantas otras personas en todo el mundo.

También en aquel inicio de año presentábamos, en la sala principal de Ruzafa Studio, el documental «Asha. Historias de Lepra y esperanza» que habíamos rodado en India para la Fundación Fontilles. Por aquel entonces nos preparábamos ya para otra gran aventura que nos llevaría, en esta ocasión, al corazón de África, concretamente al altiplano etíope. Allí, rodeados de niños y niñas, recorriendo aldeas de adobe, prácticamente incomunicadas, aprendimos el valor de la sonrisa, pero también el de la educación, la nutrición, de la mano de Mari Olcina y su ong MOSSolidaria y la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol.

Ruzafa Studio se llenó en el estreno de ASHA. Fotografía: Juanjo Martín

Allí, sorteando las paradas de un abigarrado mercado en Muketuri, nos enteramos, con incredulidad y con temor, de que Valencia suspendía sus Fallas. La cosa iba en serio, nuestras familias nos escribían diciendo que los supermercados estaban desabastecidos, esas noticias, que siempre habíamos relacionado con otros lugares lejanos ahora pasaban en nuestras casas y nosotros, desde África, no alcanzábamos a creerlo, ni siquiera a imaginarlo.

El regreso de África, de la libertad absoluta al confinamiento estricto

El 12 de marzo, sí de marzo, emprendimos el viaje de regreso a España, aún tenemos en nuestras retinas la imagen de los operarios del aeropuerto de Estambul, cubiertos de pies a cabeza en una escena digna de cualquier película apocalíptica, desinfectando las maletas que bajaban del avión mientras nosotros, en un autobús, nos dirigíamos al avión que, por fin, nos llevaría a casa.

Una mujer con su hijo a cuestas en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

«Ya estamos en Europa, no os toquéis la cara», nos decíamos entre nosotros, porque sí, en aquel entonces la pandemia estaba concentrada en Europa y nosotros, que acabábamos de salir de África nos preguntábamos, con temor, qué pasaría cuando llegara allí o a otro país similar donde las medidas de distanciamiento social, de confinamiento… son prácticamente imposibles, como así nos certificaba Lourdes Larruy en una entrevista unas semanas después.

En África habíamos sido libres, ahora lo sabemos, tuvimos esa libertad que ahora tanto extrañamos en nuestros propios hogares, en nuestro propio país. Y, ya de vuelta, tan solo dos días después, el gobierno decretó el confinamiento estricto de la población para evitar que la pandemia se extendiera todavía más.

Reinvención y acercamiento a todo tipo de realidades

Tuvimos que paralizar rodajes, aplazar proyectos, pero nos centramos en relanzar nuestra página web, en acercar a la ciudadanía estas historias necesarias de aquellas personas que lo estaban dando todo para contribuir en mejorar la situación de otros. Lanzamos una serie de entrevistas con cooperantes españoles en otros lugares del mundo, contamos la historia de Alba Aparicio, la cooperante valenciana que falleció en Bolivia en uno de los aviones que la iba a devolver a casa.

Nos emocionamos con las palabras de Rozalén y con su bonita canción «Aves enjauladas», escrita en pleno confinamiento, y cuyos beneficios destinó a Entreculturas. Nos sinceramos con un gran actor y mejor persona como es Pepe Viyuela, quien nos destacó el imprescindible valor de la risa, sobre todo en tiempos difíciles. Reclamamos mejores inversiones en sanidad y salud con el doctor César Carballo, que nos atendió desde Madrid. Y también editamos un vídeo de homenaje a todas las personas cooperantes en todo el mundo llamado «sois imprescindibles«.

Estas y muchas otras historias y reflexiones nos ayudaron a sobrellevar el confinamiento y, de paso, a mostrar que juntos, con decisión, con voluntad, los seres humanos somos capaces de sobreponernos a cualquier adversidad, pero que también, en la mayoría de las ocasiones, necesitamos de la ayuda de otros para lograrlo.

Mientras aplaudíamos desde nuestros balcones, mientras nos reuníamos por videollamada con nuestro equipo y con otras personas, mientras cocinábamos, hacíamos yoga, leíamos, mirábamos series o, sencillamente, nos sentábamos a abrazar a aquellos seres queridos que sí estaban con nosotros, reflexionábamos sobre la vida y sobre cómo sería esta nueva vida postcovid a la que hoy, más de seis meses después, todavía no hemos llegado.

Pero la llegada de la vacuna abre nuevas puertas a la esperanza. «Esperanza«, la palabra que marcará un 2021 en que no volveremos a la normalidad, porque quizás no sea bueno, ni necesario, regresar a ella, pero sí que volveremos a retomar nuestras vidas con otra mirada, más sabios, más experimentados, más concienciados de que la vida hay que celebrarla en cada momento y de que la naturaleza hay que respetarla y cuidarla, también a diario.

Alba Aparicio, como tantos otros, no podrá brindar por este nuevo 2021, tampoco lo harán más de 3.000 valencianos y valencianas que han fallecido a causa del coronavirus, ni tampoco los cientos de miles que han muerto en todo el mundo. Pero los que sí seguimos aquí, los que hemos reaprendido a valorar nuestras vidas y las de los demás, los que vamos a arrancar este esperado, ansiado, deseado, 2021, brindamos por los que ya no están y por los que sí, por los que luchan cada día por salir adelante y, sobre todo, por un mundo más justo, más igualitario, más libre, más empático, más humano.

¡Feliz año nuevo!

 

¡Feliz Navidad!

2020-12-22T08:26:31+01:00diciembre 22nd, 2020|

Este año nos hemos acercado a nuestro barrio para poner en valor a la comunidad. Una comunidad que ha estado unida en tiempos difíciles, involucrada y comprometida con sus vecinos. Mostrando, precisamente, el mejor espíritu de la Navidad.

Superaremos la pandemia y todo lo que nos propongamos si pensamos que el mundo, en definitiva, es una única aldea global.

¡Feliz Navidad! ¡Bon Nadal!

Día Internacional de la Solidaridad Humana; jóvenes que despiertan la esperanza

2020-12-29T09:06:17+01:00diciembre 20th, 2020|

Por María Palau | Fotografía de portada Alberto Pla

En estos tiempos tan extraños que vivimos, quizá, la Solidaridad —sí, con mayúsculas— es una de las cualidades del ser humano que más deberían valorarse. Sin embargo, cada día nos sorprendemos ante incontables noticias negativas (ojo, nadie aquí les está quitando el valor que tienen) y cerramos los ojos ante esos actos que, finalmente, son los que realmente pueden recordarnos el valor de las cosas buenas.

Echamos de menos una mayor repercusión de esas noticias que, aunque pequeñas, consiguen sacarnos una sonrisa. Esas noticias que se convierten en nuestro cachito de esperanza. Esas noticias que hacen que este 20 de diciembre tenga sentido celebrar el Día Internacional de la Solidaridad Humana.

Unos días atrás, publicábamos una entrevista en la sección MICRO con Ana Domínguez, presidenta del Consell de la Joventut de València (CJV) en la que hablábamos del estigma que arrastran los jóvenes. “Está el estigma de que somos unos irresponsables y que vivimos de espaldas a la situación que tenemos ahora mismo. Vivimos con el estigma de que no participamos, de que no nos preocupamos por la sociedad”, nos contaba.

 

Pero, Ana Domínguez se negaba a aceptar este estereotipo y reivindicaba su posición: “Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como #FridaysForFuture o el movimiento Me too. Me parece brutal que se diga que la gente joven es irresponsable cuando hemos visto que muchos de los trabajos que se decían esenciales en la pandemia se hacen por parte de personas jóvenes (reponedores, riders, barrenderas, camareras) y que, por el tipo de trabajos que son las ejercen personas jóvenes para encontrar su primer empleo”.

 

Por eso, este 20 de diciembre de este año extraño, Día Internacional de la Solidaridad Humana, queremos dedicar nuestro artículo a esos jóvenes solidarios que ayudan a mantener vivo el cachito de esperanza que consigue sacarnos una sonrisa.

Alba Aparicio, eterno ejemplo de humanidad y solidaridad

Uno de los talleres con adolescentes que impulsó Alba Aparicio (sentada a la izquierda) en Bolivia.

Si hablamos de Solidaridad, es obligatorio comenzar este apartado recordando a Alba Aparicio. El pasado mes de julio, la joven cooperante valenciana de la ONG Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras fallecía en un accidente de avioneta en la que viajaba desde la región amazónica de Beni hacia la capital de Bolivia.

En aquella ocasión escribíamos: “Este reportaje es nuestro humilde homenaje a su memoria y también al trabajo incansable de otros cooperantes en muchos otros lugares del mundo. Personas que eligen dejar atrás su vida, y su zona de confort, para mejorar las de otros de forma desinteresada”. Hoy, nos reafirmamos y recordamos de nuevo su figura, un eterno ejemplo de humanidad y solidaridad.

Alba había sido seleccionada para el proyecto Campos de Solidaridad, su primer viaje de cooperación internacional tras graduarse en Psicología. La joven cooperante trabajaba también en un proyecto de creación de grupos de apoyos con adolescentes mujeres y la elaboración de un manual para la intervención, así como en el centro de protección contra la violencia de género.

 

La presidenta de Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras, Betty Roca, destacaba que Alba “tenía un perfil muy potente y un gran interés y enfoque comunitario de base” y lamentaba que “su pérdida tuvo un impacto muy grande tanto por su fallecimiento en sí como por el vínculo que había generado con un sector joven de esta población en la localidad de Trinidad”.

Jovesolides, Jóvenes hacia la Solidaridad y el Desarrollo

Jovesolides es una asociación valenciana nacida en el barrio de La Coma y dedicada al trabajo “por la igualdad de oportunidades de desarrollo y fomento de la ciudadanía global activa y comprometida con su entorno”. Su trabajo se reparte en hasta 22 países, entre los que se encuentran Alemania, Bélgica, Colombia, Marruecos, Líbano o El Salvador.

Lourdes Mirón, presidenta de la CVONGD. Fotografía: Joves Solides

Desde la solidaridad, la innovación y el desarrollo, trabajan cada día para cambiar el mundo. Así, promueven los derechos humanos, el respeto a la diversidad y el pluralismo. De hecho, su presidenta, Lourdes Mirón, nos contó algunos de los trabajos de Jovesolides ante la pandemia en el I Encuentro de Cooperación Valenciana que organizó la agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social.

 

Según explican en su página web, la red de solidaridad social Jovesolides es un movimiento solidario y participativo enfocado en la población joven que contribuye al desarrollo comunitario tanto en países en desarrollo como en València, fomenta la igualdad y la integración social de personas migrantes a través del diálogo y estimula la inspiración, la participación y el activismo de la ciudadanía.

Entre los proyectos que Jovesolides tiene en marcha se encuentra Ludic Labs, una iniciativa dirigida a fomentar la participación colaborativa, el pensamiento crítico y la creatividad de los estudiantes a través de la Enseñanza Basada en Competencias. A partir de la realización de laboratorios en Cartagena de Indias (Colombia) 70 jóvenes aprenden alternativas de aprendizaje para tener un impacto positivo en sus comunidades locales.

LUDIC – LABS, de Jovers Solides: Un escenario para dinamizar el empredimiento social juvenil mediante la enseñada basada en las competencias (EBC).

LUDIC – LABS, de Jovers Solides: Un escenario para dinamizar el empredimiento social juvenil mediante la enseñada basada en las competencias (EBC).

Otra de las iniciativas es La Ventanilla, para estimular la concienciación y fomentar una ciudadanía valenciana activa desde los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), abordando temas como educación inclusiva, género, medio ambiente y ciudades inclusivas. Realizan experimentos sociales en los que recrean diversas situaciones y analizan y deconstruyen las reacciones para generar una serie de propuestas dirigidas a logar una ciudadanía más consciente de la realidad social.

Red Solidaria de Jóvenes

La Red Solidaria de Jóvenes (RSJ) es un programa de participación juvenil basado en el trabajo social con grupos de iguales que fomenta el desarrollo de valores y actitudes solidarias. Promueven que grupos de adolescentes experimenten que el cambio social es posible, mejoren su desarrollo cognitivo, emocional, moral y social y adquieran capacidades básicas para el ejercicio de una ciudadanía global. La red forma parte de la ONGD Entreculturas, en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Movimiento por la Educación Transformadora y la Ciudadanía Global.

La Red Solidaria de Jóvenes (RSJ) es un programa de participación juvenil dirigido a adolescentes de entre 12 y 18 años

La Red Solidaria de Jóvenes (RSJ) es un programa de participación juvenil dirigido a adolescentes de entre 12 y 18 años

Los objetivos del programa se enfocan en saber “más y con mayor capacidad crítica” sobre pobreza y exclusión, globalización, derechos humanos, conflictos o convivencia intercultural; desarrollar una escala de valores como la solidaridad, la justicia, la libertad responsable, la igualdad, la convivencia en la diversidad y la trascendencia; y aprender a relacionarse democráticamente y participar en la sociedad para mejorarla.

Asociación Jóvenes Solidarios

La Asociación Jóvenes Solidarios (AJS) está formada por un equipo de educadores profesionales y formadores comprometidos con el desarrollo personal e intelectual de los jóvenes. Son miembros del Grupo Nacional Consultivo de INJUVE y de Youth at Work Partnership y su principal objetivo es promover la conciencia social, la iniciativa y el espíritu emprendedor.

La Asociación de Jóvenes Solidarios (AJS) en un festival en 2019

La Asociación de Jóvenes Solidarios (AJS) en un festival en 2019

Desde la participación ciudadana juvenil y la educación no formal, buscan despertar la creatividad y la curiosidad de las nuevas generaciones en el mundo en el que viven, para convertirse en ciudadanos activos, capaces de soñar y hacer realidad su sueño.

Además, la AJS forma parte del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Este ofrece a los jóvenes la posibilidad de prestar un servicio de voluntariado a tiempo completo en otro país durante un período de entre dos y doce meses.

También cuentan con más iniciativas potenciadas por los propios jóvenes, como un espacio de radio en la Radio Gredos Sur; un ecohuerto; o el proyecto Let US be US. Este último consiste en la elección de un tema sobre el que trabajan durante un año entero. Por ejemplo, el año pasado el tema escogido fue la violencia de género. Así los jóvenes organizaron diversas iniciativas como una campaña en contra de las letras machistas en la música popular; la actividad “La mujer y la sociedad” que contó con la intervención de la doctora experta en género y diversidad cultural; Ella Roininen; la presentación de los carteles “Mujeres con Mayúscula”; o un festival para promover la igualdad de género y, a la vez, dar visibilidad al proyecto y sus logros.

Ser migrante en pandemia, cuando conseguir derechos se convierte en una odisea

2020-12-21T13:55:59+01:00diciembre 18th, 2020|

Por: Gerard Sánchez. Fotos: FISAT

Elsa: «Al 2021 le pediría agilizar los procesos legales de regularización». Stefy: «Le pediría que se nos trate como ciudadanos ejemplares y no como a personas que vienen a quitar el trabajo o a robar». Mouad: «Pediría para el nuevo año que la gente se pusiera en nuestro lugar». Edaoudi: «Le pediría conseguir los mismos derechos que tienen los demás».

Estas son algunas de las respuestas de la pregunta lanzada por la Fundación Iniciativa Solidaria Ángel Tomás (FISAT) a personas migrantes, sobre todo jóvenes, y a sus sus educadores, con motivo del Día Internacional de las personas Migrantes, que se conmemora este 18 de diciembre, proclamado por Naciones Unidas.

Estas cuatro respuestas reflejan la delicada situación en la que se encuentran muchas personas migrantes en España tras un año en que la pandemia del coronavirus, además de afectar a sus vidas cotidianas, como a las de todos los demás, ha dificultado considerablemente sus opciones para conseguir papeles, renovar los que ya tenían o acceder a un puesto de trabajo, con los dramas que esto genera en situaciones personales y familiares ya de por sí precarias.

fisat, personas migrantes, jóvenes migrantes

Dos jóvenes de un hogar de empancipación de FISAT.

Así nos lo certifica la coordinadora del programa de emancipación de la fundación Fisat, Rosana Palomares. «En este año está siendo, prácticamente, imposible, conseguir la cita para la huella, indispensable para lograr la tarjeta de identidad de extranjero que autoriza para residir y/o trabajar», lamenta Palomares. Ella relata que en su fundación tenían a personas migrantes con citas para abril, pero se suspendieron por la pandemia y no se volvieron a retomar hasta septiembre, con las consecuencias laborales, personales, económicas y psicológicas que esto tiene para las personas afectadas.

«Es casi imposible conseguir cita, hay que estar entrando en internet en todo momento a ver si hay suerte. Los empresarios piden la tarjeta física para ofrecer un contrato de trabajo, pero muchas personas migrantes no han podido conseguirla este año a tiempo y se han quedado sin poder trabajar», lamenta.

«Hay quienes piden 40 euros para conseguirte una cita»

Es más, ante este colpaso en las citas, hay quienes están sacando provecho y negocio a costa de la necesidad de estas personas migrantes. «Nos consta que se está mercantilizando y se piden hasta 40 euros», una práctica del todo irregular pues este trámite es gratuito y debería ser más accesible.

Algunos de los jóvenes de uno de los pisos de acogida de FISAT.

Esta problemática se agrava, todavía más, para aquellas personas que llevan tres años o más residiendo en España, sin papeles, y optan a la residencia por arraigo. «Para solicitar la autorización de trabajo tienes que tener una oferta. Las personas migrantes lo tienen cada vez más complicado, porque la oferta ha de ser por, al menos un año, de jornada completa.. si antes lograr esto era difícil, ahora todavía más».

Y, como suele suceder, es «la pescadilla que se muerde la cola» porque actualmente sin la tarjeta de identidad de extranjero no tienes derecho a cuestiones tan básicas como abrir una cuenta en el banco, acceder a estudios reglados, ni, por supuesto, acceder a la renta valenciana de inclusión, por mucho que ciertos discursos de odio, racismo y xenofobia incidan en que los migrantes tienen más ayudas, sencillamente, no es así, como también constatan desde FISAT.

La complicada situación de los menores tutelados que llegan a los 18 años

donación sangre

Un joven migrante dondando sangre para fines solidarios.

En Fisat cuentan con varios hogares de emancipación para jóvenes extutelados, es decir, que han llegado a los 18 años y que tienen  menos de 25. Palomares es la coordinadora en la fundación de estos hogares y lamenta que este año ha habido más jóvenes que se han visto, sencillamente, en la calle. «En la Comunidad Valenciana hay 122 plazas, pero solo en la provincia de Valencia hay 90 jóvenes en lista de espera», asegura. «En marzo nos llegó un joven que había estado en centro,  pero, al cumplir los 18 años lo dejaron en la puerta de una entidad. Allí no había plazas y vivió en la calle una semana o dos», denuncia.

Situaciones muy duras que afectan a estos jóvenes en todos los aspectos tanto psicológicos como económicos… «los chavales vienen aquí a tratar de mejorar su futuro. Dejan atrás a su familia, con lo emocionalmente duro que es eso, y saben que no podrán verlos en varios años. Piensan que van a lograr la documentación, que van a poder estudiar o trabajar, pero se encuentran con todo tipo de trabas que son muy frustrantes, más aún ahora. Nosotros tratamos de ayudarles y les insistimos en que tengan paciencia, pero somos conscientes de que el tiempo se vuelve muy largo en situaciones así, ellos solo quieren poder vivir de forma autónoma y también ayudar a sus familias».

«Con solo 18 años, se  han visto obligados a madurar más rápido que cualquier joven de su edad», incide.

Los migrantes, más alejados que nunca de sus familias

Los jóvenes migrantes llegan a España con intención de formarse y trabajar, pero se encuentran con muchas trabas.

Mucho se está hablando en estas fechas de los efectos que el confinamiento perimetral o las limitaciones de reuniones acarreará a muchas familias en España. Un alejamiento de seres queridos que las personas migrantes sufren a diario y que ahora mismo se agrava, pues ni siquiera aquellos que cuentan con papeles y posibilidades económicas pueden ir a visitar a sus seres queridos en medio de esta pandemia mundial. Fronteras más lejanas que nunca que solo las nuevas tecnologías son capaces de paliar, en parte, pero que también esconden muchas «mentiras piadosas» o «silencios forzosos» en cuestiones de salud o económicas para no preocupar, todavía más, a los que están al otro lado, sean aquí o allí.

Y ahí, en medio de estas soledades obligadas, en situaciones de desarragio, las personas migrantes aprenden, a la fuerza, a reinventarse, a sobrevivir, pero también a enriquecerse personalmente y a enriquecer a otros con una experiencia intercultural para la que resultan fundamentales y que, en demasiadas ocasiones, queda invisibilizada, menospreciada e incluso atacada.

Acabamos este reportaje, precisamente, con reflexiones sobre la pregunta «¿qué has aprendido de convivir con personas de un país diferente al tuyo?», lanzada por FISAT.

Mohamed: «He aprendido que somos más parecidos de lo que yo pensaba». Pili: «He aprendido que la realidad no es una, que hay tantas como personas en el mundo y que los prejuicios y  miedos se esfuman cuando somos capaces de ver más allá». Ana: «He aprendido a tener una mirada  más abierta de las diferentes realidades». Joselu: «He aprendido que es más lo que nos une que lo que nos diferencia. Que el mundo está lleno de personas que quieren buscar, como yo, un futuro mejor».

 

Hoy, Día de los Derechos Humanos, o de la ausencia de ellos en muchos lugares

2020-12-10T16:36:55+01:00diciembre 10th, 2020|

Fotografías y texto: Alberto Pla 

Tal día como hoy en 1948 se firmó la Declaración de los Derechos Humanos por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ninguno de los 56 miembros de las Naciones Unidas votó en contra del texto, aunque Arabia Saudí, Bielorrusia, Checoslovaquia, Polonia, Sudáfrica, Ucrania, Unión Soviética y Yugoslavia se abstuvieron. Honduras y Yemen se ausentaron.

En la fotografía de portada, Eleanor Roosevelt (esposa del ex presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt) sostiene el documento impreso. Eleanor fue escritora, activista y política, además de la delegada de los Estados Unidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1945 a 1952. Harry S. Truman, posteriormente, la llamó la «Primera Dama del Mundo» por sus avances en materia de derechos humanos.

La declaración es un documento histórico que proclama los derechos fundamentales que corresponden a toda persona como ser humano, independientemente de su raza, color, religión, sexo, idioma, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. La declaración, por cierto, está disponible en más de 500 lenguas y es el documento que más se ha traducido en todo el mundo.

Niños de la Escuela guardería internacional de las Naciones Unidas miran un póster de la Declaración Universal de Derechos Humanos. (© Archivo de Historia Universal/Getty Images)

Niños de la Escuela guardería internacional de las Naciones Unidas miran un póster de la Declaración Universal de Derechos Humanos. (© Archivo de Historia Universal/Getty Images)

Después de 72 años de la firma, se han realizado grandes esfuerzos por la igualdad de derechos y libertades de las personas que habitamos el planeta. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer teniendo en cuenta que el 10% de la población mundial, 736 millones de personas sobreviven en situación de extrema pobreza con menos de 1,90 dólares. Un dato estremecedor que atenta, directamente, contra el artículo 26 de la carta.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

Unos de las guías que marcan el camino para el cumplimiento de la declaración son los famosos ODS que sustituyeron a los antiguos Objetivos del Mileno (ODM) y que el pasado mes de septiembre cumplieron cinco años desde su firma. España y todos los países miembros de las Naciones Unidas participaron en su desarrollo. De hecho, fue de unos de los temas que tratamos en el primer encuentro que organizamos sobre cooperación valenciana.

La cooperación española —a través de su sistema descentralizado de cooperación— trata de adecuar los ODS en sus proyectos de cooperación en territorio nacional e internacional: la educación, la igualdad de género o la lucha contra la pobreza son sólo algunos de los 17 retos que marca la Agenda conformada, además, por 269 metas.

Mientras que los ODS tratan de generar un mundo más equitativo, los derechos de cientos de miles de personas son vulnerados ante la ineficiencia, en algunos casos, de las Naciones Unidas. En algunos casos la organización falla a favor de poblaciones que sufren la violación de sus derechos aunque, a título práctico, no genera una solución real, como es en el caso del Sáhara Occidental.

El Sáhara Occidental. Violación de derechos a diario

La población saharaui es uno de los pueblos que más sufren la violación de los Derechos Humanos de forma constante. Un conflicto en el que Marruecos y España fueron y son especialmente protagonistas y que tal día como hoy conviene recordar.

Panorámica del campamento de Smara. Entre los cinco campamentos se estima que hay unas 200.000 personas refugiadas. Fotografía: Alberto Pla

Panorámica del campamento de Smara. Entre los cinco campamentos se estima que hay unas 200.000 personas refugiadas. Fotografía: Alberto Pla   

La historia puede comenzar en 1885, con la construcción de Villa Cisneros y el establecimiento de factorías en Río de Oro y Cabo Blanco después de reclamar la región situada entre el cabo Bojador y el cabo Blanco un año antes, durante la conferencia de Berlín.

Saguía el Hamra («la acequia roja» en lengua árabe), fue, con Río de Oro, uno de los dos territorios que formaban la antigua provincia española (siendo colonia antes de 1969) del Sahara español. Aunque, realmente, los problemas comenzarían cuando en 1949, Manuel Alía Medina, un geólogo español, descubre en Bucraa los yacimientos de fosfatos más grandes del mundo.

Una trabajadora de la Media Luna Roja frente al los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Una trabajadora de la Media Luna Roja frente al los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis. Fotografía: Alberto Pla


Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis vacíos de comida fresca. Fotografía: Alberto Pla

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis vacíos de comida fresca. Fotografía: Alberto Pla

A comienzos de la década de 1970, ante los deseos de Marruecos y Mauritania de anexionarse el territorio, el gobierno español empezó a considerar la posibilidad de la independencia redactando un borrador de estatuto de autonomía. De hecho, España comunicó a la ONU la intención de celebrar un referéndum de autodeterminación en 1975, quien así lo dispuso en su resolución 3458 B del 10 de diciembre del mismo año.

España comunicó a la ONU la intención de celebrar un referéndum de autodeterminación en 1975

EE. UU., entonces, no quería dejar en manos de España el territorio del Sáhara rico en fosfatos, hierro, petróleo y gas, supuestamente, por estar ligado a la dictadura de Franco. Por ello dio luz verde a un proyecto estratégico secreto de la CIA, y financiado por Arabia Saudí, para arrebatar la provincia del Sahara español a España.

La población saharaui vive actualmente sin prácticamente acceso a la salud. La falta de aparatología y medicamentos es evidente en sus precarios centros de salud. Fotografía: Alberto Pla

La población saharaui vive actualmente sin prácticamente acceso a la salud. La falta de aparatología y medicamentos es evidente en sus precarios centros de salud. Fotografía: Alberto Pla

 

Los saharauis apenas tienen acceso a la salud en centros con escasa aparatología y condiciones muy precarias. Fotografía: Alberto Pla

Los saharauis apenas tienen acceso a la salud en centros con escasa aparatología y condiciones muy precarias. Fotografía: Alberto Pla

El 21 de octubre, Juan Carlos I, entonces príncipe de España, se negó a aceptar la jefatura en España con carácter interino, pues buscaba actuar en el Sáhara Occidental con total control algo que consiguió poco tiempo después. Con riesgo de una guerra entre España y Marruecos, Juan Carlos I pidió ayuda de Henry Kissinger, el secretario de estado estadounidense, y este aceptó la mediación solicitada por el rey, intercediendo ante Hasán II Marruecos. Poco después se firmaría un pacto secreto por el que Juan Carlos se comprometía a entregar el Sahara español a Marruecos a cambio del total apoyo político estadounidense en su gobierno como rey de España.

España firmaría un pacto secreto por el que Juan Carlos se comprometía a entregar el Sahara español a Marruecos a cambio del total apoyo político estadounidense en su gobierno como rey de España.

Al margen de ese pacto, España ofrecía una visión muy diferente a las Naciones Unidas en relación a los planes que estaba desarrollando. En un artículo de  Antonio Marín Rodríguez con fecha del 18 de octubre de 1975, se puede leer «El Wall Street Jounrnal dice: las reivindicaciones políticas sobre el Sáhara español presentadas por dos naciones (Marruecos y Mauritania) han sido rechazadas por la Corte Internacional de Justicia… España ya ha anunciado su disposición a retirarse del territorio tan pronto se celebre un referéndum, y  hace unos días, una Misión visitadora de la ONU se expresó en favor de esa consulta».

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos de refugiados saharauis semivaciós con alimentos de primera necesidad. Fotografía: Alberto Pla

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos de refugiados saharauis semivaciós con alimentos de primera necesidad. Fotografía: Alberto Pla

Sin embargo, el rey Hasán II de Marruecos, no conforme con lo establecido por la ONU, organizó la famosa marcha verde el 16 de octubre de 1975. Mientras tanto, España desarrollaba la conocida como Operación Golondrina, una operación para evacuar a los españoles del territorio —con orden incluso de retirar hasta los cadáveres españoles enterrados con el objetivo de retornarlos al territorio español— que llegó a agrupar hasta 200 000 efectivos ante las amenazas de guerra con Marruecos. Las tropas españolas, que iban abandonando sus puestos en el desierto, fueron a su vez ocupados por las Fuerzas Armadas Reales (FAR) de Marruecos. El 26 de febrero de 1976 un escueto comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores anunciaba: «El Gobierno español ha puesto término definitivamente a la presencia de España en el Sahara Occidental». España abandonaba estos territorios tras 92 años en la zona dejando a su suerte a cientos de miles de saharauis españoles, sin celebrar el prometido referéndum de autodeterminación por el entonces príncipe Juan Carlos I y permitiendo que Marruecos invadiese territorio saharaui contra la defensa del Frente Polisario, que poco pudo hacer para ser invadidos.

Desde entonces (hace 45 años), alrededor de 200 000 personas viven afinadas a su suerte sin electricidad, agua potable, cañerías, derecho a la salud, a una alimentación básica, a una educación de calidad… en cinco campamentos distintos. Personas —muchas de ellas— que mantienen el documento nacional de identidad pero que España les niega su asilo siendo todavía potencia administradora.

La Asociación Saharaui de Víctimas de Minas trata de apoyar a aquellas personas que han sufrido una lesión por un explosivo. Fotografía de Alberto Pla

La Asociación Saharaui de Víctimas de Minas trata de apoyar a aquellas personas que han sufrido una lesión por un explosivo. Fotografía de Alberto Pla

 

La Asociación Saharaui de Víctimas de Minas trata de apoyar a aquellas personas que han sufrido una lesión por un explosivo. Fotografía de Alberto Pla

Detalle en el centro de la Asociación Saharaui de Víctimas de Minas trata de apoyar a aquellas personas que han sufrido una lesión por un explosivo. Fotografía de Alberto Pla

Por su parte, Marruecos, mantiene mano de hierro con aquellos que intentan entrar en territorios ocupados siendo objeto de denuncias por amenazas, torturas y encarcelaciones por supuestos delitos cometidos poro sahararuis. Además, el país oculta lo que sucede entre las fronteras saharuis ocupadas por Marruecos. Unas fronteras que custodian el muro más grande del mundo (2720 km) —solo superado por la Muralla China— que, para hacernos una idea, conectaría las capitales entre Madrid y Berlín. Un muro, además, plagado de minas y artefactos explosivos que se ha llevado la vida de varios personas y mutilado a otros tantos camellos o animales que se han acercado a él.

Durante 72 años se ha avanzado mucho en lo que a Derechos Humanos se refieren. Sin embargo, la historia del Sáhara y su actual situación es el claro ejemplo de que todavía —y en otras muchas partes del mundo que relatamos a diario en nuestros proyectos— se violan con total impunidad. El año pasado lanzamos Atu: El rostro de un pueblo olvidado. Una película documental que narra la historia de, como una niña saharaui, consigue salir de los campamentos gracias a ONGD como MosSolidaria a través de la cooperante Mari Olcina. Muy pronto podrán verla online mientras que ya está disponible el trailer.

Sigamos denunciando y avanzando en derechos para todas y todos para, como es de moda decir ahora, que nadie quede atrás.

MICRO | Ana Domínguez. Presidenta del Consell de la Joventut de València

2020-12-09T08:33:50+01:00diciembre 9th, 2020|

Por María Palau | Fotografías de Alberto Pla

¿Qué es el Consell de la Joventut de València (CJV)? Son muchos los jóvenes que no sabrían responder a esta pregunta. Por eso, en este MICRO le preguntamos a Ana Domínguez, presidenta del organismo, por el funcionamiento del Consell, así como por las diferentes problemáticas inherentes a la etapa de juventud y las nuevas dificultades surgidas con la pandemia.

“Las dos palabras que por desgracia más nos definen son la precariedad y la incertidumbre”

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

El Consell de la Joventut de València es el órgano público que “representa a toda la juventud valenciana, asociada y no asociada”, nos contesta Ana Domínguez. Y añade: “somos los representantes válidos frente a las instituciones correspondientes, que en este caso es el Ayuntamiento de València”.

Desde su fundación en 1986, el CJV se encarga de representar y coordinar al conjunto de las asociaciones y entidades juveniles de la ciudad. Su principal objetivo es “impulsar la participación de las personas jóvenes para el desarrollo político, social, económico y cultural de nuestra ciudad”.

Compuesto por un total de 42 asociaciones miembros pertenecientes a ámbitos muy variados, desde el Consell trabajan también por fomentar el asociacionismo juvenil y los valores de cooperación y voluntarismo, promover el conocimiento de la cultura, historia y lengua valencianas, difundir entre la juventud los valores de libertad, paz y defensa de los derechos humanos y participar en los organismos consultivos de carácter público para difundir las problemáticas juveniles en la ciudad de València.

Las nuevas barreras impuestas por la pandemia

La pandemia ha supuesto un nuevo inconveniente en el ya complicado desarrollo de las entidades juveniles. “Ya teníamos muchos problemas: las organizaciones juveniles se han visto muy afectadas por recortes de financiación durante muchos años”, reconoce la presidenta.

Aunque acepta que el CJV “ha tenido suerte” porque mantiene la financiación anual otorgada por el Ayuntamiento de València, admite que la crisis de la covid-19 ha significado un obstáculo extra para el asociacionismo juvenil. “Hay que tener en cuenta que el voluntariado ya de por sí es algo que normalmente ejerces cuando acabas el resto de tus obligaciones (…) Cuando estás más preocupado por tu empleo, por tu educación, por tu vivienda, pues no tienes tiempo para dedicarte a algo tan importante como la participación”, y la pandemia ha agravado estas circunstancias.

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

 “El problema no es que la gente joven no participe, es que, por desgracia, no se pueden permitir participar”.

La presidenta del Consell explica que “en la medida de lo posible” han intentado reconvertir su actividad y programar “el máximo número” de actividades de manera online. No obstante, se vieron obligados a cancelar la celebración de la XXV Feria de Asociaciones Juveniles, prevista para el pasado 26 de septiembre; pues “el activismo y la participación tiene mucho de tocarse, tiene mucho de verse” y las nuevas modalidades virtuales imposibilitan este punto fundamental del asociacionismo que “nos hace crecer mucho como personas”.

Mismo colectivo, problemáticas diversas

“Se nos tiende a aglutinar siempre como a un colectivo, como ‘las personas jóvenes’”, muestra su desacuerdo Ana Domínguez. Tres palabras utilizadas para simplificar millones de realidades diferentes, de problemáticas diversas, de rutinas, de etapas vitales, sociales, económicas, de formas de convivir con la familia, las amistades, de relaciones amorosas y sexuales. Tres palabras que esconden tantas visiones del mundo como personas jóvenes existen en este. Tres palabras: ‘Las personas jóvenes’.

Tanto Ana Domínguez como Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración del Ayuntamiento de València, quisieron reflexionar sobre la invisibilización que produce esta reducción, en la primera mesa redonda del ciclo de debates de Mostra Viva del Mediterrani: «La juventud mediterránea en tiempos de Covid-19» a la que tuvimos el placer de asistir desde la Agencia Alberto Pla. “Es fundamental fomentar la participación de los jóvenes y adaptarse a sus necesidades concretas, pues forman un colectivo heterogéneo de personas entre 13 y 30 años”, reivindicaba Ibáñez en aquella ocasión.

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

Para Domínguez, “lo que nos define es el género, nuestro país de procedencia o nuestro nivel de renta, etc.”, generando “diferentes problemas” entre las “diferentes personas jóvenes”. Durante la pandemia, las asociaciones han intentado dar respuesta a las necesidades de las personas jóvenes más vulnerables, como por ejemplo aquellas que carecían de medios como internet que les permitieran continuar con sus estudios.

“Lo que nos define es el género, nuestro país de procedencia o nuestro nivel de renta, etc.”

La reflexión de la presidenta es alarmante: “De ahí el peligro de que las organizaciones juveniles salgamos de esta crisis tocadas de muerte. Al final te estás cargando un espacio cívico fundamental para proteger nuestras democracias. Por eso reivindicamos tanto la necesidad de que los jóvenes formemos parte de esta solución”.

La periodista María Palau durante la entrevista a Ana Domínguez - Fotografía de Alberto Pla

La periodista María Palau durante la entrevista a Ana Domínguez – Fotografía de Alberto Pla

La salud mental, esa gran olvidada

Este colectivo, en su mayoría, ha sido el más afectadas psicológicamente por la pandemia. Múltiples estudios, como la Enquesta sobre l’impacte de la COVID-19. Principals resultats referents a la població jove del Observatori Català de la Joventut, evidencian que los sentimientos de tristeza, angustia, ira, aburrimiento o incerteza son cada vez más comunes. Además, más de la mitad de los jóvenes tienen problemas para dormir desde el inicio de la pandemia y sufren por su futuro.

“Más del 50% de las personas jóvenes dicen que desde la crisis se ven mucho más vulnerables a tener ansiedad o a tener depresión, que se han sentido solos, que se han sentido culpables por poder infectar a personas de su familia o de su alrededor”, complementa Ana Domínguez.

“Más del 50% de las personas jóvenes dicen que desde la crisis se ven mucho más vulnerables a tener ansiedad o a tener depresión”

La presidenta del Consell de Joventut de València lamenta que la pandemia ha constatado una gran debilidad de nuestro modelo de sociedad: la salud mental. “En este sentido, en el de la salud mental, somos de los colectivos más olvidados”, critica.

Juventud es sinónimo de precariedad, y viceversa

“Las dos palabras que por desgracia más nos definen son la precariedad y la incertidumbre”, remarca. Precariedad y juventud son dos realidades que siempre se pronuncian juntas; pero, la pandemia ha fortalecido todavía más esta relación tóxica que atormenta a los jóvenes día tras día.

“1 de cada 4 jóvenes vive en situación de pobreza”

Según destaca Ana Domínguez, 1 de cada 4 jóvenes vive en situación de pobreza o, en otras palabras “está al borde del precipicio”. Encerrados entre dos crisis, que se sienten como una permanente, los jóvenes se resignan ante la imposibilidad de deshacerse de ese parásito llamado precariedad. En definitiva: “Si tú no sabes qué va a pasar contigo en el futuro, no vas a poder tener un proyecto de vida. Esa es la situación que llevamos a caballo las personas jóvenes desde hace más de diez años. (…) las condiciones de precariedad en esta edad, al principio de tu vida profesional, después se alargan mucho a lo largo de tu vida”.

Pero, aunque asumen la dificultad de revertir el panorama, desde el Consell son muy críticos con esta situación que describen como “profundamente injusta” e “ineficiente para una sociedad como la nuestra”.

El incansable estigma de la irresponsabilidad

A la precariedad y la incertidumbre se suma una tercera piedra con la que deben cargar las personas jóvenes: el estigma de culpabilización que se cierne sobre el colectivo. Esta vez sí, la denuncia se pronuncia en general. Pero, de nuevo, la generalización es incorrecta y dista mucho de la realidad diaria de la juventud.

Ante la injusticia de tener que soportar “continuos juicios morales”, Domínguez cree que “es muy importante alzar la voz y decir lo que de verdad pasa, lo que de verdad nos pasa”. Y ese es precisamente el papel que juegan las organizaciones juveniles: convertirse en el altavoz de los jóvenes en medio de este caos.

“Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como ‘Fridays for future’ o el movimiento ‘Me too’”

“Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como ‘Fridays for future’ o el movimiento ‘Me too’”, se indigna; para después continuar: “Me parece brutal que se diga que la gente joven es irresponsable cuando hemos visto que los trabajos que se decían esenciales en la pandemia” han sido desempeñados por personas jóvenes. Se refiere a “reponedores, reponedoras, riders, barrenderos y barrenderas, camareros y camareras”; en definitiva, profesiones ejercidas por jóvenes en busca de su primer empleo.

Detenerse, reflexionar y aprender

Los jóvenes “sabemos reinventarnos muy rápidamente, tenemos mucha capacidad de resiliencia”, asiente orgullosa. Y, a pesar de que cree que la pandemia ha servido para “tener mas confianza en nosotros mismos”, advierte de que ha llegado el momento de que “se nos escuche, que formemos parte de la solución y que se tenga en cuenta la voz de las personas jóvenes en todos esos pactos de reconstrucción”.

“Los jóvenes sabemos reinventarnos muy rápidamente, tenemos mucha capacidad de resiliencia”

En el ámbito personal, Ana Domínguez se ríe al aceptar que ha aprendido a “no desesperarse”. “Ese tiempo de pausa también nos ha servido mucho para pensar”; y asume que “en la pandemia, por desgracia, porque no tenía esa libertad de salir de casa todo lo que me gustaría, encontré ese tiempo para reflexionar y encontrar algunas soluciones a los problemas que veía”.

Discapacitados en el Sahara Occidental: Los olvidados de los olvidados

2020-12-04T12:07:50+01:00diciembre 3rd, 2020|

Por: María Palau | Fotos por: Alberto Pla

Rossana Berini lleva desde marzo en Italia, «me mandaron al tiempo de empezar el coronavirus», nos cuenta en su más que envidiable castellano con cierto acento italiano. Después de muchos años, ha vuelto a vivir con sus hijos, pero, con la maleta preparada esperando al lado de la puerta y un billete de avión que ha cambiado de fecha unas cuantas veces, no ve el momento de regresar a su Casa Paradiso, en el Sahara Occidental.

Casa Paradiso, "perdido" en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

Casa Paradiso, «perdido» en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

Hoy, se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y nosotros ayer llamamos a Rossana para hablar de muchas cosas. Hablamos –cómo no– del maldito virus, de sus sueños, de sus hijos. Hablamos, como dice ella, de «su familia biológica» y de su otra familia, la que ahora es su «vida», su «casa». Y, sobre todo, aprendimos una enorme lección de humanidad.

Sorprende las vistas desde la puerta principal de Casa Paradiso: Km y km de arena del Sáhara argelino. Fotografía Alberto Pla

Sorprende las vistas desde la puerta principal de Casa Paradiso: Km y km de arena del Sáhara argelino. Fotografía Alberto Pla

Pero ¿cuál es la historia de Rossana Berini y por qué la llamamos a ella con motivo de este Día Internacional de las Personas con Discapacidad?

La historia de esta italiana inquieta podría empezar a contarse desde muchos puntos distintos. Podría comenzar en su Angera natal o en sus viajes a Chernóbil. Pero, nosotros nos situaremos en 1999 cuando Rossana recibió una llamada para «acoger niños que venían de África».

En 2001 empezó a acoger a niños saharauis con discapacidad

Hacía tiempo que había dejado su anterior vida atrás y se había propuesto cumplir su sueño. Así, en 2001, se encontraba acogiendo a niños saharauis con discapacidad en Italia. Los niños pasaban el verano en el país europeo, donde eran operados, y tras dos meses regresaban a los campamentos en el Sáhara.

Dos niños en el sofá en el salón de las primeras instalaciones de Casa Paradiso. Fotografía Alberto Pla

Dos niños en el sofá en el salón de las primeras instalaciones de Casa Paradiso. Fotografía Alberto Pla

Sin embargo, Berini comenzó a darse cuenta de un problema: «al volver a la casa, claro dos meses en Italia no era nada comparando con un año entero que estaban en el campamento con su familia, en las condiciones los niños no estaban mejorando y volvían atrás». Perdían todo el trabajo avanzado y la discapacidad volvía a agravarse.

Muchos niños con discapacidad no pueden valerse por sí mismo. Este es el último refugio de esperanza en mitad de desierto. Fotografía Alberto Pla

Muchos niños con discapacidad no pueden valerse por sí mismo. Este es el último refugio de esperanza en mitad de desierto. Fotografía Alberto Pla

Por ello, Rossana tomó una decisión se instaló en Argelia para dedicarse en exclusiva a esta labor. Para atender a niños y niñas saharauis con discapacidad que sobrevivían en campamentos en medio del desierto sin unas condiciones vitales mínimas. Para atender a los olvidados de los olvidados.

Casa Paradiso en el Sahara Occidental

¿Qué es Casa Paradiso?, le preguntamos a Rosana:

«Casa Paradiso es el final de uno de mis sueños. Un lugar donde los niños saharauis con discapacidad pueden estar y mejorar hasta el punto de poder volver a sus casas con la seguridad de no perder lo que han conseguido. Casa Paradiso es un hogar».

Un trabajador del centro con uno de los niños residentes en Casa Paradiso. Fotografía Alberto Pla

Un trabajador del centro con uno de los niños residentes en Casa Paradiso. Fotografía Alberto Pla

Antes de la pandemia Casa Paradiso acogía a 12 niños y niñas saharauis con distintas discapacidades. Pero, la llegada de la Covid-19 obligó a Rossana a abandonar Argelia y los habitantes de este hogar se vieron reducidos a 5.

«Los que tienen una familia que más o menos los cuida volvieron a su casa», lamenta Rossana. Tan solo con escuchar unos cuantos segundos su voz a través del teléfono, pueden adivinarse sus infinitas ganas de regresar al Sáhara. «Los que están ahí son los más vulnerables, los que  casa no van a tener ninguna ayuda. Son niños que tienen una familia muy muy débil a nivel de sociedad, a nivel de cuidado», nos explica.

Casa Paradiso cuenta con unas modernas instalaciones a pesar de encontrarse en mitad del desierto. Fotografía Alberto Pla

Casa Paradiso cuenta con unas modernas instalaciones a pesar de encontrarse en mitad del desierto. Fotografía Alberto Pla

Nos haría falta un libro entero para poder abarcar la firmeza, la ilusión y el compromiso que transmite Rossana Berini. Puede que incluso un libro se nos quedara corto para contar su historia. Pero, antes de poner punto y final, sólo añadiremos una frase más. Una frase que, sin duda alguna, plasma la pasión y la dedicación con la que Rossana cuida a estos niños y niñas que son (nunca se cansa de repetirlo) su otra familia:

«Yo voy a morir ahí. Ya sé que mi camino es esto. Son mi vida, mi casa. Yo quiero estar con ellos y, si puedo, voy a morir allí».

Las nuevas instalaciones de CASA PARADISO están preparadas para recibir a voluntarios y voluntarias. Fotografía Alberto Pla

Las nuevas instalaciones de CASA PARADISO están preparadas para recibir a voluntarios y voluntarias. Fotografía Alberto Pla

Rossana Berini y su proyecto con niños y niñas con discapacidad en el Sahara Occidental apareció en el documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado» que el equipo de la Agencia Alberto Pla elaboramos en 2019 para la ONG MOSSolidaria y que se estrenó en Ruzafa Studio con la presencia de la propia Atu, en julio de 2019.

Iniciativas para el Día Internacional de las Personas con Discapacidad

La UNESCO ha organizado este año una semana de conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, del 25 de noviembre al 3 de diciembre, bajo el lema Reconstruir mejor: hacia un mundo inclusivo, accesible y sostenible después de la Covid-19 por, para y con las personas con discapacidad.

«En este Día Internacional de las Personas con Discapacidad, hago un llamamiento a la movilización del conjunto de la comunidad internacional para que las personas con discapacidad puedan contribuir activamente a responder a la crisis y a concebir nuevas posibilidades», manifestaba la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay.

En Muketuri, Etiopía la Misión San Pablo Apostol ha abierto un centro para niñas y niños con discapacidad y poder mejorar su calidad de vida. Fotografía Alberto Pla

En Muketuri, Etiopía la Misión San Pablo Apostol ha abierto un centro para niñas y niños con discapacidad y poder mejorar su calidad de vida. Fotografía Alberto Pla

Además, también han programado una campaña mundial de sensibilización en sus redes sociales bajo el lema Cuenta nuestras historias, habilita nuestros derechos. Esta se centrará en los efectos del impacto de la pandemia sobre las personas con discapacidad y en «la respuesta inmediata a la crisis a través de la apertura, uso inclusivo e innovador de soluciones, herramientas y recursos digitales».

«Las personas con discapacidad sos grupos sociales más castigados por esta pandemia que los ha colocado en una posición de fragilidad extrema»

Por su parte, el Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunidad Valenciana (CERMI CV) que es, según se definen ellos mismos en su página web, la plataforma de representación, defensa y acción de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana con discapacidad y sus familias, agrupados para avanzar en el reconocimiento de sus derechos y alcanzar la plena ciudadanía en igualdad de derechos y oportunidades.

Familias con las profesionales del centro de Muketuri, Etiopía, (Misión San Pablo Apostol) para niños con discapacidad. Fotografía Alberto Pla

Familias con las profesionales del centro de Muketuri, Etiopía, (Misión San Pablo Apostol) para niños con discapacidad. Fotografía Alberto Pla

Este 3 de diciembre, se suman al manifiesto de CERMI Estatal y exigen que las personas con discapacidad estén presentes en la reconstrucción social y económica necesaria para salir de esta crisis, porque ellos son uno de «los grupos sociales más castigados por esta pandemia que los ha colocado en una posición de fragilidad extrema».

¡Servicio de streaming!

2020-12-02T10:45:58+01:00diciembre 2nd, 2020|

Este 2020 que estamos a punto de cerrar lo recordaremos por siempre en nuestras vidas por muchos motivos. La pandemia, el confinamiento, las distancias sociales, las limitaciones de aforo han sido protagonistas, pero también los nuevos encuentros y reencuentros virtuales, las videollamadas de amigos, las reuniones online de trabajo y también la emisión en streaming de todo tipo de eventos que así, de repente, han podido llegar, potencialmente, a millones de personas en todo el mundo. El equipo de la Agencia Alberto Pla hemos sido también testigos de todas estas situaciones y cambios y por ello, entre otras novedades, incorporamos un servicio de streaming integral que ya hemos desarrollado con entidades como la Fundación Manuel Broseta.

De este modo, el pasado 2 de noviembre, inundamos nuestras redes sociales con mensajes del III Ciclo de Cine y Terrorismo organizado por la Fundación Manuel Broseta en los cines ABC Park. Hicimos lo propio los siguientes días 4 y 5 de noviembre. Pero, nuestro trabajo no paró ahí. Además, y como plato principal del ciclo, retransmitimos las tres sesiones del ciclo en directo por streaming en la web de la fundación a través de Youtube.

La experiencia fue tan satisfactoria que repetimos el 25 y 26 de noviembre con la cobertura audiovisual de las jornadas «La dignidad de las víctimas del terrorismo» en el Palacio de Colomina de la Universidad CEU-UCH de València.

Si te las perdiste, puedes ver las jornadas en el canal de Youtube de la fundación; así como la presentación de los largometraje y los posteriores coloquios del Ciclo de Cine y Terrorismo.

Por si fuera poco, y como servicio adicional  a este servicio de streaming, producimos un emotivo video de resumen del III Ciclo de Cine y Terrorismo:

Un servicio de streaming con las últimas tecnologías de vídeo y sonido

Seguramente muchos eventos necesiten del servicio de streaming en directo a través de internet en plena era donde la distancia social es tan importante. Nos encargamos de la emisión con vídeo y sonido en directo, de realizar fotografías para la prensa, de la redacción de artículos tanto antes como después de la fecha de realización y de la gestión de las redes sociales para promocionar el evento.

Para ello, contamos con la última tecnología de vídeo y sonido para retransmitir en streaming los eventos para que cada detalle pueda ser visto desde cualquier parte del mundo. Y, por supuesto, nuestro equipo está formado por un grupo de profesionales que se dedicarán con esmero y cariño a este trabajo.

Un servicio de streaming integral sin perder de vista el camino a seguir: contar historias –historias que importan y que muchas veces no se cuentan– desde el enfoque de la comunicación social, respetando y reivindicando los derechos humanos de todas las personas

Cargar más posts
Ir a Arriba