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Amref Health Africa: una labor esencial para frenar el virus en el continente

2020-05-29T18:51:38+02:00mayo 29th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

En plena conmemoración de la Semana de África y del Día de África que fue el pasado lunes y sobre el cual elaboramos un completo reportaje en nuestra web, nos acercamos ahora a la extraordinaria labor que realiza cada día Amref Health Africa, la mayor organización internacional sanitaria de origen y gestión completamente africanos. En ella trabajan, más de 1.000 profesionales y el 97% de ellos son africanos. Precisamente, su nombre AMREF corresponde a las siglas en inglés de African Medical and Research Foundation (Fundación Africana para la Medicina y la Investigación).

Según indica el director global Amref Health Africa, el keniano Githinji Gitahi: “Un buen sistema sanitario es igualitario y resiliente. Es multi-sectorial, no solo acoge a la sanidad, también la educación, la agricultura, el saneamiento”. Él destaca que “la sanidad no solo debe ser universal, también debe ser accesible” y pone como ejemplo de un caso paradigmático en que no es así un país tan desarrollado, pero tan afectado por el virus y las muertes, como Estados Unidos.

Githinji Gitahi

Githinji Gitahi en Oviedo en 2018, cuando acudió a recoger el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional, por la que fue galardonada Amref.

Por eso aboga, más bien, por un sistema sanitario de cobertura global: “La seguridad sanitaria global y la cobertura sanitaria universal son dos caras de la misma moneda. Si una persona tiene una enfermedad, todo el mundo puede estar expuesto a ella.” Afirma, y añade “nadie está a salvo si una persona no está a salvo”.

«Si una persona tiene una enfermedad, todo el mundo puede estar expuesto a ella». Githinji Gitahi

Y lanza una reflexión: “Necesitamos revisar nuestro concepto de solidaridad global. El multilateralismo no es sencillamente un mecanismo de ayuda o filantropía, sino la prerrogativa que asegura que todos estamos a salvo, por lo que la economía global se mantiene también a salvo”. Él prevé dificultades, pero trata de ser optimista: “Al principio el sistema sanitario estará muy debilitado, porque ha estado bajo mucha presión, pero la voluntad de invertir en él será más fuerte que antes”, augura.

Adaptación del programa Fliying Doctors

Uno de los programas más populares e importantes de Amref es el de Flying Doctors, con él llevan médicos y material sanitario en avionetas a los lugares más remotos del continente. Un programa que no solo ha continuado durante la pandemia, sino que se ha reinventado y transformado para hacer llegar a lugares tan aislados como la región de Mandera, en el noreste de Kenia, respiradores para tratar a los pacientes, así como equipos de protección personal, máscaras, batas, guantes, ni tampoco con desinfectantes. Uno de estos envíos fue llevado a cabo por el piloto Eric Njoroge Kabuba quien también trasladó desde allí, a la capital, Nairobi, 33 muestras de sangre de pacientes sospechosos de COVID-19: “Llevar volando las muestras de sangre a Nairobi fue una experiencia única en mi vida”, dice Eric. “Tuvimos que tomar precauciones adicionales para asegurarnos de que estuvieran debidamente almacenadas y la tripulación de vuelo no estuviese expuesta a ningún peligro”.

Eric Ngoronje, piloto de los Flying Doctors.

Las muestras de sangre se analizaron al día siguiente y cuatro se confirmaron positivas de COVID-19. Tras ello, el condado de Mandera fue notificado de inmediato, lo que permitió a los trabajadores de salud empezar a tratar a esos pacientes y hacer un seguimiento de sus contactos para aislarlos.
En esta línea, AMREF Flying Doctors, el proveedor líder de servicios de ambulancia aérea en África, ha adquirido dos cámaras de aislamiento portátiles para usar como respuesta a la pandemia de COVID-19. Muchos países de África Subsahariana tienen zonas rurales de difícil acceso. Así pues, conforme aumentan los casos, existe la creciente necesidad de transferir pacientes con COVID-19 en ambulancia-avioneta entre zonas remotas y hospitales en las ciudades.

AMREF Flying Doctors, el proveedor líder de servicios de ambulancia aérea en África, ha adquirido dos cámaras de aislamiento portátiles para usar como respuesta a la pandemia de COVID-19.

Trabajo de prevención con jóvenes africanos

Una labor muy importante ante virus con tanta virulencia y tan silenciosos en sus primeras fases como el Covid-19 es la prevención. Por ello, desde Amref Health Africa llevan a cabo todo tipo de acciones con los jóvenes. No en vano, y según la Unión Africana, el 75% de los habitantes del continente tiene menos de 35 años. Hay que tener en cuenta que aunque parece que el virus no les afecta tanto como a los mayores, sí pueden ser trasmisores de la enfermedad siendo asintomáticos.

Según la Unión Africana, el 75% de los habitantes del continente tiene menos de 35 años.

Amref plantea una serie de actuaciones para cambiar los comportamientos de los jóvenes y aplanar la curva del virus. Estas se basan en mensajes en medios de comunicación, en redes sociales, pero también en encuestas, y estudios sobre cómo los jóvenes perciben los riesgos asociados al Covid-19. Así como incidencia en gobiernos para que asignen recursos a los trabajadores sanitarios africanos, muchos de ellos jóvenes, para que cuenten con los equipos de protección adecuados. Y también para que se haga una revisión general en la protección de la juventud mediante oportunidades de empleo digitales, subsidios para suministros básicos como luz, agua o Internet y garantizando el abastecimiento de alimentos en situaciones de confinamiento.

Elisa Escorihuela: «Nutricionalmente, debemos volver a lo que tenemos, ser prácticos y no ser tan caprichosos».

2020-05-28T21:38:41+02:00mayo 28th, 2020|

8Por: Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla

Como cada 28 de mayo desde 2002 hoy se celebra el Día Mundial de la Nutrición. Una iniciativa de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), en colaboración con otras instituciones y que este año tiene como lema «vayamos al grano, ayudando», poniendo en valor la importancia de los cereales y también la necesidad de ayudar al que más lo necesita en estos tiempos tan complicados.

La nutrición es un aspecto fundamental de nuestras vidas al que, en demasiadas ocasiones, no prestamos la atención que merece. La pandemia del Covid-19 ha llevado a muchas persona a reencontrarse con la cocina, con la preocupación por una alimentación de proximidad, de temporada y más saludable, pero también ha aumentado hábitos de vida sedentarios y ha puesto en evidencia las carencias alimentarias en muchas sociedades del mundo y también en la nuestra.

Para tratar de analizar esta problemática y para ver cómo estamos actualmente en España y en el mundo a nivel nutricional hablamos con la nutricionista valenciana Elisa Escorihuela cuyo centro Nutt-Consejo Nutricional cumplió 10 años el pasado mes de enero.

En 2010 fundó Nutt – Consejo Nutricional , centro de nutrición en Valencia. Ahora, diez años después, ¿cuál es su balance personal?
Hicimos el aniversario en enero y celebramos una gran fiesta. Creo que fue el mejor acierto de mi vida. Yo era farmacéutica, me retiré para criar a mis hijos, estudié ahí un máster de nutrición y después la carrera. Logré unir las cosas que más me gustaban que eran mi  afición a la cocina y la ciencia. Así, a través de talleres cocina contribuyo a instaurar hábitos saludables. En lugar del clásico mensaje paterno filial del médico con el paciente, es un mensaje más cautivador a través de la gastronomía. Empecé yo sola, sin pacientes, sin conocer a nadie, pero sí tuve el apoyo de muchas personas. Poco a poco fui creciendo, fui colaborando en diferentes medios de comunicación y así fue creciendo la consulta. Actualmente el balance es muy bueno. Lo que eran llamadas para pérdida de peso, ahora se convierte en una nutrición más clínica, preventiva, asesoramos a empresas, fomentamos productos saludables…

La nutricionista valenciana Elisa Escorihuela. Fotografía: NUTT

¿Cómo ha ejercido su profesión durante estos últimos meses de confinamiento?
Como todo el mundo ha sido duro. Pusimos en marcha todos los juguetes digitales que teníamos. Por ejemplo, tenemos un juguete digital que es una aula de nutrición. Ahora hemos tenido que hacer muchas cosas de manera virtual. Pusimos ese engranaje en marcha y no hemos parado en ningún momento. Hemos potenciado nuestra página web, pero ha sido duro. Yo colaboro en Caixabank Talks, doy charlas en empresas y para retomar esto aún vamos a tardar un poco. Pero ya hemos vuelto a la consulta, la hemos transformado y estamos con mucha ilusión y con diversos proyectos.

«Hemos aumentado las consultas sobre temas gástricos, que están relacionados con la tensión y el estrés que ha habido en estos momentos»

¿En qúe se han centrado las consultas de la gente desde marzo?
Durante el periodo de confinamiento las consultas subieron mucho y fueron muy originales. Fue muy interesante también entrar literalmente a las casas de los pacientes porque te llamaban desde el salón por videollamada y estaba por ahí su hijo, su pareja o el perro. Sobre las consultas, se centraron mucho en lo que ocurría con la falta de actividad o el aumento de peso, que puede parecer trivial, pero puede estar relacionado con otros parámetros de salud. También temas gástricos, que están relacionados con la tensión y el estrés que ha habido en estos momentos. Preguntaban por cómo la alimentación ayuda a mantener el sistema inmunitario…

Mari Olcina en la comunidad de Gimbichu, Etiopía, en el programa de desnutridos que desarrolla con la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol – MCSPA. Fotografía: Alberto Pla.

Recientemente regresamos de Etiopía donde, junto a otra nutricionista, como Mari Olcina, presidenta de la ONG MOSSolidaria, vimos la crudeza de la desnutrición infantil. ¿Vivimos a veces en tal burbuja que nos hace olvidar que estos problemas todavía se dan en gran medida?
Totalmente. Vivimos en una burbuja que solo vemos a un kilómetro o menos incluso. Vemos solo lo que alcanzan a ver nuestros ojos. A veces el problema es que no lo queremos mirar. Hay unas diferencias sociales tremendas. Esto lo habéis visto en Etiopía pero en Ruzafa está pasando. No llegamos a ese punto de desnutrición, pero sí hay muchos problemas. Aquí hay muchas familias que, de la noche a la mañana, se han quedado sin sus trabajos y hay entidades como Juntos por la Vida que están recogiendo alimentos para entregarlos a familias desfavorecidas.

«Vivimos en una burbuja que solo vemos a un kilómetro o menos incluso. Vemos solo lo que alcanzan a ver nuestros ojos. A veces el problema es que no lo queremos mirar»

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) En su último informe (publicado en septiembre de 2018), estimaba que en el año 2017 casi 821 millones de personas en el mundo pasaron hambre, es decir, una de cada nueve. En España los bancos de alimentos han tenido que multiplicar significativamente la canasta básica para poder atender la demanda. ¿Qué hacemos mal?, ¿qué supone una sociedad mal alimentada?
Son las grandes diferencias sociales que están habiendo. Es una problemática económica que ha marcado aquí un punto de inflexión en cuanto a las necesidades que van a tener familias que no van a poder cubrir. Hay que ver cómo tender una mano a esas personas, no tanto con bancos de alimentos solamente, sino con trabajo… Y también dar visibilidad, que no giremos la cara porque esto sería hacer como si no pasara nada. Hay que intentar ayudar porque hoy en día el apoyo que están obteniendo muchas familias es gracias a sus vecinos y personas cercanas.

En algunos países que viajábamos nos encontramos con problemas de desnutrición y malnutrición. ¿Cuál es la diferencia de ambas problemáticas? ¿A qué nivel cognitivo, físico, psicológico puede afectar?
Ambas llevan a una diferenciación social, cuando peor te alimentas peor vas a rendir. Luego puedes sufrir patologías diversas con una desnutrición y con una malnutrición. Lo importante es seguir informando a la gente, también que las políticas de los bancos de alimentos estén formadas, que la gente sepa qué es lo que tiene que llevar. No llevar, por ejemplo, una caja de galletas, sino alimentos más saludables que, además pueden ser también más baratos como pueden ser legumbres, por ejemplo. La ciudadanía ha de formarse en nutrición y educar en ella.

Mari Olcina pesa a un niño con desnutrición severa en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Y en España, ¿cuáles son los principales problemas nutricionales?
Seguimos vivendo en una sociedad obesogénica, premiamos a niños con chuches o con comidas que no son saludables, también se practica menos ejercicio físico. Somos un país con unos altos niveles de obesidad y de sobrepeso infantil. Estos niños llegarán a adultos con problemas cardiovasculares, la diábetes que ya causa estragos, de seguir así no habrá recursos ni para insulina.

«Seguimos vivendo en una sociedad obesogénica, premiamos a niños con chuches o con comidas que no son saludables, también se practica menos ejercicio físico»

¿Mejoramos a nivel nutricional como país o empeoramos?
Creo que hay más información, pero esta no llega a calar del todo. Hay mucha gente que come mucho mejor. Estamos viviendo un momento de oro de la nutrición, ha sido un gran descubrimiento de la ciencia, poder demostrar que lo que comemos tiene que ver con nuestra salud. Por tanto, los cimientos están ahí, pero tenemos mucho que construir. Los informes siguen alertando de que los niños en edades muy tempranas tienen diabetes o colesterol y esto no pasaba hace cincuenta años. Tenemos la teoría, pero falta ponerla en práctica.

Se dedica también a la divulgación de hábitos saludables a través de distintos medios de comunicación. ¿Cuál sería el hábito saludable fundamental?
Sería el tema frutas y verduras. Vivimos en una zona en la que somos privilegiados, por tanto, un punto de inflexión sería consumir la mitad de nuestra cesta de la compra con verduras, hortalizas y frutas. Además, que estas sean locales, de temporada, de proximidad. Esta simple acción mejoraría la salud, la sociedad a nivel económico y el medio ambiente. Hoy todo está muy globalizado y esto puede llevar a un gran desgaste del medio ambiente. Debemos volver a lo que tenemos, ser prácticos y no ser tan caprichosos. Consumir, sobre todo, lo del terreno.

«Vivimos en una zona en la que somos privilegiados, por tanto, un punto de inflexión sería consumir la mitad de nuestra cesta de la compra con verduras, hortalizas y frutas. Además, que estas sean locales, de temporada, de proximidad»

¿Y el hábito que deberíamos erradicar sí o sí?
Evitar o disminuir el consumo de azúcares y limitar el consumo de alcohol. Durante muchos años hemos estado disfrutando de que el alcohol era maravilloso, en dosis adecuadas, pero ahora se ha visto que tampoco. También hay que tener mucho cuidado con los alimentos procesados por sus altas cantidades de sal, azúcares y grasas poco saludables. Y, repito, evitar el alcohol.

Varios tipos de azúcar, azúcar moreno y blanco. Fotografía: Cedida por FreePik.

Hace un tiempo veía un documental de un país sudamericano donde los niños en los colegios disponían de máquinas de frutas y luego no comían, ni pedían, golosinas u otros dulces…

Hay que educarlos desde pequeños. El paladar se educa, si no has comido nunca tan dulce no tenderás a hacerlo. Hay que hacerles entender también que la comida saludable no es tan aburrida como pensamos. Aquí tenemos platos tradicionales muy saludables como el gazpacho andaluz y productos fantásticos como la chufa, la cual es adorada en otros lugares como el reino Unido o Japón. Deberíamos consumir más bebida de chufa y tal vez no tanta de soja, por ejemplo. No hablo de la horchata, que sí tiene, normalmente, mucho azúcar, sino de bebida de chufa como tal, pues es un alimento con muy buenas características nutricionales por sí mismo. Además, estaríamos fomentando lo nuestro.

«La comida saludable no es tan aburrida como pensamos. Tenemos platos tradicionales muy saludables como el gazpacho andaluz y productos fantásticos como la chufa»

¿Qué le parece la recomendación de la OMS de fomentar el consumo de insectos a nivel mundial para erradicar el hambre y para aumentar la ingesta de proteínas?

A mi me parece fantástico, aunque yo, personalmente, sí tengo escrúpulos con los insectos. Es verdad que se está estudiando, desde hace ya años, cómo podemos usar los insectos como un sustituto de la proteina animal. Es verdad que llegará un momento que no va a haber suficiente para todos y los insectos pueden ser un buen aporte, pero yo prefiero que me los sirvan en forma de harinas, por ejemplo.

Elisa Escorihuela durante la grabación de un programa de televisión Fotografía: NUTT.

En relación al Covid-19, ¿llevar una buena alimentación y una vida saludable puede ayudar a prevenir y combatirlo mejor?
Claro, mantener el sistema inmune a raya claro que nos va a ayudar a prevenir y combatir. Visto lo visto, según estudios que van saliendo, el Covid-19 afecta más a personas con una inflamación más elevada. Conseguir disminuir la inflamación con la alimentación, podría ser un preventivo y un paliativo por decirlo de alguna manera.

«Cada vez superamos más los mitos o creencias erróneas. La nutrición es una ciencia super joven, ahora vamos obteniendo resultados de todo tipo de investigaciones. Poco a poco vamos desmintiendo mitos»

¿Qué problemas nutricionales cree que hemos ido superando en los últimos diez años y cuáles tendremos que enfrentar a corto y medio plazo?
Cada vez superamos más los mitos o creencias erróneas. La nutrición es una ciencia super joven, ahora vamos obteniendo resultados de todo tipo de investigaciones. Poco a poco vamos desmintiendo mitos como una copa de alcohol al día es buena, o no. O se pedía que no se consumiera huevo porque tenía colesterol. No, tiene en su composición, pero no aumenta el colesterol sanguíneo. Vamos rompiendo esos mitos y dudas que teníamos sobre nutrición.

Por otra parte, vivimos en una sociedad super sedentaria, hasta un patinete ahora es eléctrico. Más que nunca, nos estamos reconviertiendo en animales digitales. Los que antes no eran digitales, con este confinamiento han empezado a serlo. También hay patologías relacionadas con la sobre alimentación, con los alimentos procesados, la gente tiene pereza a cocinar… todo ello revierte en  enfermedades cardiovasculares y endocrinas. Según la OMS, la diabetes, el cáncer o las enfermedades respiratoria son las causantes del 70% de las muertes a nivel mundial. Y todas ellas tienen una relación causa-efecto con la alimentación. Si no salimos de este círculo el panorama va a ser el mismo o peor.

«Vivimos en una sociedad super sedentaria, hasta un patinete ahora es eléctrico. Nos estamos reconviertiendo en animales digitales. También hay muchas patologías relacionadas con la sobre alimentación»

¿Qué ha aprendido Elisa Escorihuela de esta crisis?
He aprendido que necesitamos el contacto, la necesidad de él, no te puedes imaginar lo importante, y mira que soy nutricionista, esa cañita en el bar con amigos, a poder ser sin alcohol, o ir a disfrutar a hacer ejercicio con alguien. Esa importancia de las personas que te rodean. Somos importantes, no somos animales individuales, necesitamos de la sociedad. Nos tenemos que apoyar. Es verdad que en estos últimos meses nos hemos apoyado mucho. Te das cuenta que las personas están ahí y es muy satisfactorio porque es un contacto que no sabías que estaba ahí. Recuerdo, con mis padres, esas comunidades de vecinos de antes de me voy al médico y te dejo al niño un rato, lo he vivido de pequeña, pero había desaparecido. Ahora esto ha vuelto, la gente preguntaba si el vecino necesitaba algo, hemos retomado el contacto con las personas más cercanas y era algo que necesitábamos.

El olvido: La pandemia más recurrente en África y cómo combatirla

2020-05-25T17:50:03+02:00mayo 25th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotografías: Alberto Pla

África, nuestro continente más cercano y, a la vez, el más desconocido. El “sur”, la puerta de atrás para las grandes potencias occidentales, el continente de la pobreza, el hambre, las dictaduras, pero también de los grandes mamíferos salvajes, de las tribus, los desiertos y las sabanas, de la solidaridad y la entereza ante la adversidad. Resulta casi imposible hablar de África sin que nuestra mente se llene de todo tipo de estereotipos positivos y negativos. Pero este vasto territorio es mucho más que todo eso. Hoy, cuando se conmemora el Día de África y también el inicio de la Semana de África, queremos darle voz a algunas de esas personas que llevan años cambiando su propia percepción, y la de muchos otros, sobre este continente y así lo vamos a hacer con este reportaje y con otros que iremos publicando a lo largo de estos días. Mujeres y hombres que centran gran parte de sus esfuerzos y de sus proyectos de vida en transformar todo tipo de realidades, pero también en cambiar el modo en que se piensa, se siente y se visualiza África y sus múltiples realidades cotidianas.

CESÁfrica, un primer aniversario marcado por el Covid-19

Precisamente, para cambiar la imagen que se tiene de África y también de las personas que viven o que llegan desde este continente nació hace ahora una año la Coordinadora de Entidades de Solidaridad con África – CESÁfrica. Su principal meta, como nos indica una de sus integrantes, la escritora y activista de origen guineano, Ángela Nzambi, es “contribuir con la búsqueda de soluciones a las dificultades con las que se encuentran las personas migrantes de origen africano en la Comunidad Valenciana en particular, y en España en general, con el fin de que éstas logren su plena inclusión”.

CESÁfrica tenía previsto celebrar su primer aniversario, el cual iba a servir también como su presentación ante la sociedad valenciana en estas fechas, pero la crisis del Covid-19 lo ha hecho imposible. No obstante, y en el marco de su estrategia de promoción de la interculturalidad, a lo largo de la semana van a ofrecer, a través de su página de Facebook, reseñas de personajes ilustres de origen africano, así como libros, imágenes, películas, músicos-as y cantantes y también reflexiones de las propias personas integrantes de CesÁfrica, muchas de las cuales son también africanas. Como explican desde CESÁfrica: “Entendemos la cultura y el arte como espacios comunes, que favorecen el diálogo, reconocimiento, solidaridad y cooperación”.

Ángela Nzambi explica que una de las prioridades de CESÁfrica en estos momentos, especialmente a raíz del Covid-19, es atender y tratar de solucionar la situación de las personas que viven en diferentes asentamientos chabolistas en la ciudad de Valencia o en sus alrededores. Ella recuerda, además, que desde 2014 se viene conmemorando el Día de África en Valencia con diferentes actos púbicos, los cuales han servido para visualizar a las asociaciones y organizaciones africanas y a aquellas que trabajan en este continente, así como para integrar a la población africana con la valenciana, de una forma conjunta. Este año no podrá ser y por ello han propuesto una serie de actividades online como las que comentábamos anteriormente.

Angela Nzambi, a la derecha, en una reunión de CESÁfrica. Foto: CESÁfrica

CESÁfrica también trabaja en cuestiones de orientación, acompañamiento y derivación de los recursos, así como en ofrecer servicios de traducción y mediación, en promover el asociacionismo, la interculturalidad y el codesarollo y en denunciar las injusticias y violaciones de derechos humanos. Como argumenta Nzambi: “Somos una especie de correa de transmisión entre las personas migrantes africanas, las entidades sociales de todo tipo y también la administración”.

Para ella este tipo de iniciativas, así como las actividades que se suelen dar en el día de África sirven para “Dejar de ser un porcentaje, reconocer que somos un aporte cultural, aparte de nuestros aportes sociales, económicos… lo que no se suele mostrar son nuestros aspectos comunes. Estos son espacios para hacer puestas en común y darnos cuenta de que la cuestión etnica está demasiado exacerbada. Es más lo que nos une que lo que nos separa. La cuestión racial no es más que una convención de unos cuantos que fueron catalongado a la gente porque al sistema la interesan los catálogos, los límites y fronteras, no podemos evitar que somos fruto de ese sistema”.

Una de las reuniones de la Coordinadora de Entidades de Solidaridad con África (CESÁfrica) en Valencia.

Nzambi espera, además, que toda esta crisis nos sirva para “darnos cuenta de nuestra vulnerabilidad. Qué es lo prioritario y hacia dónde dirigir los recursos. Hay que reflexionar aunque no sé si el sistema va a ceder o querer reflexionar. Lo más probable es que quieran seguir con sus dinámicas de siempre”, alerta. “El Covid-19 ha destapado muchas miserias, estaban detrás de muros, murallas… No sé si tendríamos que darle las gracias por destapar muchas miserias y carencias en tantos países”. No obstante, ella avisa también de que “la concepción de la plantación, de la colonia, sigue ahí y se ve en propuestas como la de probar una vacuna contra el virus en África”.

«El Covid-19 ha destapado muchas miserias que estaban detrás de muros, murallas… la concepción de la plantación, de la colonia, sigue ahí». Angela Nzambi, integrante de CESÁfrica.

Nzambi y CESÁfrica son conscientes de que el discurso del odio, del miedo, puede proliferar en estos tiempos, pero también confían en que otras voces, como la plataforma valenciana de ONGD que ya hizo un llamamiento al respecto la semana pasada, los contrarresten. Ella pide una cooperación “que beneficia a ambas partes” para que se de “una solidaridad efectiva”. Por último, preguntada por el hipotético futuro en que fueran los europeos los que solicitaran migrar o solicitar refugio en África, ella quiere pensar que no se repetirían escenas de cierre de fronteras y levantamiento de muros: “Uno de los valores que caracterizan al continente es la solidaridad, los lazos sociales. Es más, si llegara ese momento tal vez sería una forma de demostrar que se pueden cambiar las cosas y que se pueden hacer de otra manera”, sentencia.

MOSSolidaria nos habla de la fuerza y la solidaridad africanas

Una de las personas que más se ha acercado en los últimos años al continente africano es Mari Olcina. Licenciada en nutrición, es la presidenta de la ONGD MOSSolidaria, la cual mantiene abiertos varios proyectos nutricionales en lugares como el Sahara occidental o Etiopía. Ella nos habla de esta solidaridad a la que se refería Nzambi. “A las gentes de África se las dotó de una fuerza y resistencia que ningún otro ser en la tierra posee, pero también de una bondad y sencillez que hace de la población africana el ejemplo de una sociedad evolucionada, hospitalaria y tremendamente solidaria”.
Las personas de otros continentes que llegan a África se sienten tan acogidas y seguras, que les cuesta volver a sus respectivos países, llenos de prisas y desasosiego y cuando lo hacen, se llevan un trozo de África y a sus gentes prendidas en el alma”, una reflexión de Mari Olcina que el equipo de la Agencia Alberto Pla aprendimos, junto a ella, cuando estuvimos en Etiopía, tan solo unos días antes de que se decretara el estado de alarma en España. “De la enorme fuerza que África ejerce a todo el que la visita se han escrito hermosísimos relatos, libros fantásticos y reales, películas y documentales únicos que describen emociones y sentimientos junto a la grandeza inmensa de África y sus gentes y que nos transportan al mundo ideal, en el que a todos y todas nos gustaría vivir”, reflexiona Olcina.

«Esto expresa un deseo, la posibilidad de que en un tiempo no muy lejano la magnífica África despierte y nos muestre su grandeza». Mari Olcina: Presidenta de MOSSolidaria»

Mari Olcina atiende a un niño del programa de los desnutridos en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Finalmente, agrega que “esto no es más que una redacción, un cuento si queréis, que expresa un deseo y la posibilidad de que en un tiempo no muy lejano la magnifica África despierte y nos muestre su grandeza y magnificencia, sus gentes son fuertes, sencillas y hospitalarias, sus riquezas inmensas y su belleza profunda y emocionante hasta hacernos sentir que el origen de la vida, la razón de la existencia y la esperanza comienzan y termina en África”.

MCSPA y el agradecimiento a la vida en África

Una gran conocedora de África y especialmente de Etiopía y Kenia es Lourdes Larruy. Responsable de la Comunidad Misionera san Pablo Apóstol (MCSPA) en Muketuri (Etiopía), lleva 20 años viviendo en África y 13 en Muketuri. Aún así, asevera que a aquellos que viven en el continente y que proceden de otros lugares “no nos deja de sorprender la naturalidad de la espiritualidad de sus gentes y su gran agradecimiento a la vida. A pesar de que no podemos hablar de África como una sola identidad y cultura, creo que su profunda conexión con la naturaleza y, en muchos casos su arraigo en costumbres ancestrales no “contaminadas” por el materialismo, les caracteriza, para bien y para mal”.

Larruy destaca esa importancia de valorar las pequeñas cosas o más bien las “cosas básicas y esenciales”, de las que tanto se ha hablado con esta pandemia, pero que en África ya estaban ahí: “En constante contacto con el sufrimiento y la dureza de la vida, en constante lucha por sobrevivir, muchos africanos han conservado la capacidad de celebrar los regalos de la naturaleza: la cosecha, la lluvia.. Y, también, los momentos rituales de la vida: bodas, nacimientos, funerales…”.

Lourdes Larruy abraza a Genet, la protagonista del documental que rodamos en Etiopía para la Misión San Pablo Aposto. Fotografía: Alberto Pla

En el campo hombres y mujeres viven a merced de sus animales y cosechas, manteniendo vivas sus creencias en la protección que les ofrecen sus antepasados y también una especie de conexión con todo el género humano que les hace ser agradecidos con la vida, traiga lo que traiga consigo”, argumenta.

«Precisamente ellos, se preocupan por nosotros, ellos, que su sufrimiento permanente llega a niveles angustiantes. Pero a pesar de su situación de precariedad les duele el sufrimiento de gente lejana”. Lourdes Larruy: Responsable de MCSPA en Muketuri.

Sobre cómo están viviendo esta pandemia y este Día de África, Larruy confiesa que “en estos últimos días a todo poblado que vamos la gente se alegra de que estemos bien y nos dicen cuánto han rezado por nuestras familias y conocidos, ya que han oído cuánto está afectando la pandemia en nuestros países. Precisamente ellos, se preocupan por nosotros, ellos, que su sufrimiento permanente llega a niveles angustiantes. Pero a pesar de su situación de precariedad les duele el sufrimiento de gente lejana”.

Ella explica que “en esta época del año es cuando excavamos pozos y las familias que ahora tendrán agua cerca de su casa nos quieren agradecer con sus mejores manjares y celebramos, juntos, que, aunque continuarán cargando bidones de agua a la espalda, será unos pocos metros, no los interminables kilómetros de antes.. Sus muestras de agradecimiento a Dios siempre me impactan”. Y concluye: “Para la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol, en palabras de nuestro fundador el Padre Paco Andreo, ‘África es la niña de nuestros ojos’, y estamos agradecidos de la acogida de los africanos, y de poder, junto a ellos luchar por un mundo más justo”.

Volunteermap. El voluntariado que cambia vidas

Cada vez son más las personas que deciden llevar a cabo todo tipo de voluntariado en África y en otros lugares del mundo. En esta línea nació Volunteermap, una organización que fue fundada por la valenciana Carol Di Girolamo, la cual también es su presidenta. Ella nos relata que “África es el continente que aún vive bajo la colonización, en pleno siglo XXI siguen siendo objeto del abastecimiento de los ejes que mueven al sistema capitalista y es la cara más visible de la injusticia social en el mundo”. Ella matiza que “resumir a África en esta frase sería ignorar a lo que de verdad predomina en ella, porque en las experiencias que hemos tenido la gran suerte de vivir, hemos podido ver y saber qué es humanidad, gratitud, esencia,vida, alegría, amor”. Para Di Girolamo “África es esa mano que se extiende ante la tuya cuando llegas y te dice `eres bienvenido’, es esa cena que se comparte aunque no alcance para todos, es la sonrisa que ilumina todo, a pesar de todo”.

Desde Volunteermap quieren huir del “asistencialismo”, por ello Di Girolamo explica que “el trabajo consiste en generar un impacto real en los viajes de voluntariado, en trabajar conjuntamente para mejorar no sólo la realidad allí, sino también aquí en Europa donde hace falta tanta conciencia y donde con nuestros actos también están impactando en los países del sur”. Ella explica que es “muy importante” “abrirse a entender la vida desde otra óptica y verla bajo sus “Gafas”, sin intentar imponer nuestra visión, compartir conocimiento y fluir en el camino”.

«Debemos abrirnos a entender la vida desde otra óptica y verla bajo sus gafas, sin intentar imponer nuestra visión, compartir conocimiento y fluir en el camino”. Carol Di Girolamo: Presidenta y fundadora de Volunteermap

La presidenta de Volunteermap, Carol Di Girolamo en África. Fotografía: Volunteermap

Durante esta pandemia, en algunos lugares se han visto afectados, y lo podemos saber sobre todo por nuestros contactos locales en Uganda, Ghana y Senegal que son nuestra fuente de información más directa, en la paralización de su economía y es que en un lugar donde se vive al día, donde el mañana es un concepto que por lo general no existe en el pensamiento colectivo, porque no hay tiempo para eso. Cuando tu tiempo y energía deben invertirse en la supervivencia diaria, la perspectiva de la vida es otra. Malaria, Ébola, Sida, Cólera, son nombres de muchas de sus pandemias y esto no es nuevo para ellos, allí no pueden quedarse en casa, no tienen neveras ni ayudas, nadie les va a llevar una compra para pasar la semana”, argumenta.

Volunteermap lleva a cabo proyectos de voluntariado en varios países africanos.

Di Girolamo también destaca la solidaridad mutua y la cooperación bilateral: “Allí se ayudan entre sí porque saben que sin comunidad no hay supervivencia y es justamente este el mensaje que nace de la más cruda realidad en todo el mundo, sobreviven las especies que cooperan y no las que luchan entre sí”.

Por todo esto –concluye– queremos finalizar diciendo que cooperar es algo bilateral y sanador que impacta en África e impacta aquí, y nos ha enseñado que la humildad y la predisposición de aprender es lo que mantiene vivo el espíritu de Volunteermap”.

ONE DAY YES. Una ONG pequeña pero con una familia muy grande

Otra valenciana, la periodista Ana Mansergas es la fundadora, junto a la también periodista valenciana Begoña Machancoses, de la asociación ONE DAY YES, que nació “con el objetivo de garantizar la educación y alimentación de los niños y niñas que componen la escuela Twashukuru, en la isla de Lamu (Kenia)  para que se consolide, se haga autosuficiente y genere empleo local en la comunidad. Mansergas nos cuenta que “en la isla de Lamu, por suerte, el COVID está bastante controlado , de momento y por suerte no hay detectado ningún caso”. Aún así, explica que “Lamu vive un confinamiento parcial ya que los restaurantes y espacios públicos han cerrado o se han adaptado a la nueva situación. Además, este confinamiento se ha juntado con Ramadán, y es que durante el mes de Ramadán  Lamu  se transforma puesto que la mayor parte de su población es musulmana”.

Algunos alimentos repartidos por One Day Yes en la isla de Lamu (Kenia) durante la pandemia del Covid-19.

Este año, además, se une la ausencia de turistas que son una fuente de ingresos importante para la isla y una realidad difícil de encajar para muchas familias. La pobreza y la falta de acceso a los alimentos es una realidad más dura que nunca y que va creciendo porque hay muchas familias que se han quedado sin trabajo. La isla está paralizada”, lamenta.
Mansergas indica que “desde nuestra organización One Day Yes hemos intentado adaptarnos a la nueva realidad y, aunque por medidas de seguridad estatales la escuela Twashukuru se ha visto obligada a cerrar sus puertas, desde España hemos seguido garantizando la nutrición a los niños y niñas y sus familias”.

Por ello, agrega, “cada martes hemos realizado el reparto de lotes de comida para garantizar la seguridad alimentaria que proveemos a cada uno de los niños y niñas de Twashkuru con las aportaciones de los socios y socias y con la financiación del Ajuntament de València. Además de la nutrición hemos repartido desinfectantes, jabones y mascarillas confeccionadas por una artesana y costurera local, Mama Elizabeth, para apoyar la economía local que tanto se empieza a resentir”.

«El Covid-19 nos puede infectar a todas y todos por igual, pero no nos afecta a todas y todos por igual. Hoy más que nunca los países y personas en situación de extrema pobreza necesitan no ser abandonados ni olvidados». Ana Mansergas: Fundadora de One Day Yes

Mansergas espera “seguir en esta línea, manteniendo los puestos de trabajo del personal local con los que mantenemos a unas 15 familias  y a las familias de los 50 niños y niñas que vienen cada día a nuestro proyecto. Además de seguir con el proyecto de comedor social. Ahora, más que nunca, necesitamos la ayuda y el apoyo de nuestros socios y socias y de quienes se quieran unir y apostar y apoyar por proyectos familiares y locales. … porque no olvidemos que el COVID nos puede infectar a todas y todos por igual, pero no nos afecta a todas y todos por igual. Hoy más que nunca los países y personas en situación de extrema pobreza necesitan no ser abandonados ni olvidados y que organizaciones como la nuestra siga desarrollando el trabajo que hacemos en terreno desde hace cinco años”.

Una de las receptoras de los lotes de comida de ONE DAY YES en Lamu, junto a su hijo.

Alberto Pla | Evitar el colapso

2020-05-25T10:48:46+02:00mayo 25th, 2020|

Para evitar el colapso debemos ser conscientes de todo lo que nos ha unido con la pandemia y pensar que sin la verdadera cooperación no habrá una salida en igualdad de derechos para todas y todos. Esta semana nos hacemos eco del nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de las palabras del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres. Naciones Unidas alerta de que la pandemia de coronavirus podría hacer retroceder por primera vez desde el año 1990 el desarrollo humano global. En esa línea, Hablamos con la presidenta de la CVONGD, Lourdes Mirón, sobre la asamblea online extraordinaria que han celebrado y nos acercamos a India para conversar con Anna Ferrer —una mujer imprescindible para comprender la cooperación en India— a través de su trabajo en la Fundación Vicente Ferrer. Por último, viajamos telemáticamente a Colombia en el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme con Julia Cogollo, responsable de Género y Derechos Humanos de la organización Movimiento por la Paz-MPDL. Julia nos pone al día de los hitos conseguidos y también de todo lo que queda por hacer para terminar con la violencia sexual que sufren las mujeres. Mientras tanto, seguimos trabajando en la postproducción y rodaje de varios proyectos que deseamos comunicar muy pronto en profundidad.

Seguimos.

«Los grupos armados en Colombia no admiten el delito de violencia sexual como parte de su estrategia de guerra»

2020-05-24T11:56:14+02:00mayo 24th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

Como cada 24 de mayo, hoy se conmemora el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme. Una jornada que se instauró en 1982 a raíz de varios movimientos de mujeres pacifistas que protestaban contra la carrera armamentística, en plena Guerra Fría entre Estados Unidos y La Unión Soviética, y también contra las armas nucleares.

Uno de los países que más ha sufrido en las últimas décadas las consecuencias de un conflicto armado interno es Colombia, pues está inmerso en él desde los años 60 y aún hoy, casi cuatro años después de que se firmaran los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), las muertes y la violencia continúa muy vigente, especialmente en ciertas regiones y para ciertos grupos sociales como las personas afrodescendientes, sobre todos las mujeres, las poblaciones indígenas o los líderes sociales. Un país que, todavía hoy, cuenta con, al menos 100.000 personas desaparecidas y en el que se siguen produciendo todo tipo de ataques y violaciones de los derechos humanos a diario.

Para acercarnos a la realidad de esta situación hemos hablado con la responsable de Género y Derechos Humanos de la ONG Movimiento Por la Paz (MPDL) en Colombia, Julia Cogollo. Ella nos relata cómo desde su organización llevan años documentando y denunciando casos de violencia sexual durante el conflicto armado y destaca algunos hitos conseguidos como el hecho de que el primer acto de reconocimiento de la Comisión de la Verdad fuera destinado, precisamente, a las mujeres víctimas de violencia sexual. No en vano, y como indica la propia Comisión, “Son 25.000 víctimas de violencias sexuales identificadas entre 1985 y 2016 en el conflicto armado colombiano, el 91% son mujeres”.

Acompañamiento a mujeres víctimas de violencia sexual en el contexto del conflicto armado

Julia Cogollo nos explica que en MPDL siempre han implementado una transversalidad de género en sus proyectos, pero fue a partir de 2011 cuando empezaron a llevar a cabo un acompañamiento más directo a mujeres víctimas de violencia sexual en el contexto del conflicto armado. Así fue como empezaron a documentar casos de mujeres, en Montes de María (en el norte del país) que estaban siendo violadas después de la desmovilización del paramilitarismo por una banda criminal que se hacía llamar La Ley del Monte: “Iban violando en las fincas que se resistían al despojo de tierras”, denuncia Cogollo.

«Muchas mujeres estaban siendo violadas después de la desmovilización, iban violando en las fincas que se resistían al despojo de tierras». Julia Cogollo: responsable de Género y Derechos Humanos de MPDL Colombia»

Ella recuerda que empezaron un arduo y peligroso trabajo de búsqueda de las víctimas, documentación de sus casos y posterior denuncia. Fueron, literalmente, de finca en finca buscándolas y en poco tiempo documentaron unos 50 casos a las cuales también brindaron derecho de protección, salud psicosocial y justicia. Cogollo explica que en unos meses se capturó a una parte importante de la banda y destaca que “es uno de los pocos casos similares en Colombia en que la justicia ha logrado actuar y ser efectiva”.

De hecho ya hay varios condenados a penas de entre 30 a 35 años de cárcel: “Esto aquí es todo un hito, aquí esto no suele pasar porque la impunidad es terrible”, lamenta y añade que uno de los aspectos que más se suele resaltar respecto a la violencia sexual es que “no se hace justicia”. Es más, comenta que los diferentes grupos armados no admiten el delito de violencia sexual como parte de su estrategia de guerra: “No lo aceptan como parte de sus directrices, por tanto no se asume su responsabilidad, se han dado casos de pedir un perdón simbólico, por el hecho de que soldados suyos sean los culpables, es decir, como una especie de culpa por omisión, pero no una responsabilidad conjunta”.

No obstante, Cogollo matiza que es muy importante que estas mujeres sí sean consideradas como víctimas dentro de un conflicto armado y que se les reconozcan sus derechos como víctimas dentro de este contexto.

Reconocimiento por parte de la Comisión de la Verdad

Este trabajo de documentación, acompañamiento y denuncia de mujeres víctimas de violencia sexual se fue ampliando por diferentes zonas del país y todavía continua vigente, de hecho, Cogollo asevera que “es uno de nuestros temas centrales en la actualidad”. Estas investigaciones se llevaron a cabo, precisamente, cuando se estaban llevando a cabo las conversaciones que derivaron en los Acuerdos de Paz de la Habana. Cogollo explica que se propusieron que el primer acto de reconocimiento de la Comisión de la Verdad fuera para las mujeres víctimas de violencia sexual y, finalmente, lo consiguieron el año pasado.

El trabajo de documentación de este tipo de casos se fue ampliando a otras zonas como Tumaco, en el sur del país, donde documentaron más de 100 casos. “Había mujeres que nos decían, necesito que me ayude con otro tema, desapareció mi hijo o me mataron a mi hijo hace unos días… la cantidad de violencia que todavía existe allí te coloca en un escenario distinto”, confiesa Cogollo, pues las desapariciones, violaciones y asesinatos todavía son algo permanente.

«Documentar allí es  muy complicado, mucha gente temía que no volviéramos con vida. De hecho, decidimos centrarnos en la autoprotección de esas mujeres»

“Documentar allí es muy complicado, mucha gente temía que no volviéramos con vida. De hecho, decidimos centrarnos en la autoprotección de esas mujeres. Tratamos de capacitar a lideresas para que aprendan a documentar este tipo de casos, para que no queden en el olvido ni se pierda la memoria, es muy importante que todo esto quede registrado”, relata.

Reconciliación y diálogo con los responsables

Otra línea de actuación de MPDL Colombia en relación a la situación de las mujeres y el desarme es avanzar en la reconciliación e incluso en el diálogo con los responsables. Julia Cogollo explica que ya ha habido comandantes y paramilitares que han tenido cierta apertura, nunca reconociendo como grupo o como estrategia lo que hacían, sino como algo que llevaban a cabo parte de sus hombres y que, por tanto, también formaba parte de su responsabilidad. “Estamos promoviendo esos diálogos, una de las metas es poder hablar de violencias sexuales y diálogos con los responsables en un acto que estamos preparando para noviembre”, adelanta.

Día Nacional por la Dignidad de Víctimas de Violencia Sexual

En Colombia, cada 25 de mayo, desde 2014, se conmemora el Día Nacional por la Dignidad de Víctimas de Violencia Sexual. Julia Cogollo indica que, debido a la crisis del Covid-19 no podrán conmemorarlo como suelen hacer otros años, pero explica que Movimiento por la Paz junto a la Comisión de la Verdad, llevarán a cabo un conversatorio online el próximo 29 de mayo a través de Facebook y contarán también con el apoyo de cantantes colombianos para hacer más extensivo su mensaje.

El Decreto 1480 que concreta esta iniciativa se aprobó a raíz de la lucha de la periodista Jineth Bedoya, quien un 25 de mayo del año 2000 fue secuestrada a las puertas de la cárcel La Modelo de Bogotá y torturada y violada por sus captores, tres paramilitares del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), a los cuales investigaba para un reportaje para el periódico El Espectador. En la actualidad Bedoya es subdirectora del diario El Tiempo y en este 2020 ha recibido el Premio Mundial de Libertad de Prensa Unesco-Guillermo Cano.

El impacto para las nuevas generaciones

Julia Cogollo confiesa que muchas de las mujeres que han documentado a lo largo de estos años nunca habían hablado a pesar de sufrir todo tipo de daños irreparables en su cuerpo frutos de los abusos sexuales, de abortos mal practicados… esto, agrega, “lleva también a todo tipo de daños psicosociales. Son mujeres que han crecido con odio y así han criado a sus hijos, que se convierten luego en caldo de cultivo para todo tipo de grupos armados”. Por ello añade que “son fundamentales los ejercicios de reconciliación comunitaria. Que la sociedad colombiana y el estado pidan perdón a las mujeres por no protegerlas”. Es así como se avanzará en que “las mujeres se recuperen y se den espacios de diálogo y reconciliación”. Además, hay que tener en cuenta que también hay muchas mujeres que han pertenecido a los diferentes bandos en conflicto y que, a su vez, han sido violadas no solo por sus enemigos sino incluso por sus propios compañeros. “Tienen esa doble condición y necesitan también reconciliarse entre ellas”, matiza Cogollo.

Otro objetivo es “sensibilizar a la sociedad para que todo esto no se repita”. Por ello llevan a cabo no solo este trabajo de documentación, denuncia y también reconciliación y diálogo, sino otro más creativo o artístico en el que se usan imágenes, fotografías, relatos… para concienciar a la población.

El confinamiento agrava la sensación de peligro

Por otra parte, la crisis ocasionada por el Covid-19 y las medidas de confinamiento han incrementado no solo los casos violencia de género y abusos sexuales entre personas del propio entorno, sino también la sensación de miedo: “Muchas mujeres están amenazadas y nos dicen que ahora, que sus perseguidores saben que están muchos más tiempo en casa, temen que aprovechen para atacarlas, por lo que necesitan más apoyo y atención que nunca”.

Y, a este respecto, hace otra apreciación importante: “En Colombia la violencia sexual hacia la mujer ha estado muy centrada en las afrodescendientes. Es necesario abordar el racismo y la discriminación que todavía existe, erradicar los estereotipos de hipersexualidad hacia ellas y prevenir la violencia que se ejerce”.

Más cargos para mujeres con sensibilidad

Otro de los objetivos dentro de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme es conseguir que cada vez accedan a más cargos de responsabilidad de todo tipo. Sobre este respecto, Julia Cogollo muestra su respaldo y el de MPDL, pero hace una matización importante: “No solo hay que lograr que las mujeres lleguen a cargos de responsabilidad, sino que sean mujeres con cierta sensibilidad y formación”. Y pone como ejemplo que en Colombia cuentan con una vicepresidenta del Gobierno, pero su programa no está centrado en luchar contra la discriminación de las mujeres o prevenir conflictos. “Lo que queremos es que en esos lugares de toma de decisión, de gran incidencia, estén mujeres con esa sensibilidad, que puedan tener esa posibilidad de llegar a las sociedad y que hoy no lo tenemos”, destaca.

«No solo hay que lograr que las mujeres lleguen a cargos de responsabilidad, sino que sean mujeres con cierta sensibilidad y formación»

Por otra parte, asegura que “otra forma de lograr que haya menos mujeres en riesgo por estos conflictos armados y más constructoras de paz es sanando a las que han sido víctimas de esos conflictos. No solo en temas psicosiciales, de salud, acceso a la justicia y reparación integral, sino con el diálogo con los responsables y la convivencia. Las acciones tendrían que ir desde el orden de toma de decisiones hasta el social”.

#DíaInternacionaldelasMujeresporlaPazyelDesarme.

«Recuerdo a Vicente Ferrer cuando decía «O nos hundimos todos, o nos salvamos todos»»

2020-05-24T12:34:38+02:00mayo 22nd, 2020|

Por Gerard Sánchez y Alberto Pla | Fotografías: Fundación Vicente Ferrer y Alberto Pla

Hablamos con Anna Ferrer, actual presidenta e impulsora de la Fundación junto a Vicente Ferrer. Una mujer valiente, fuerte y atípica —como la describe la propia Fundación en su página web— que siempre ha buscado su propio espacio destacando entre las mujeres de su generación. Continuamos así con nuestra serie de entrevistas a cooperantes que han decidido quedarse en sus países de destino a pesar de la pandemia ocasionada por el Covid-19. Una serie en la que ya hemos contado con el testimonio de Lourdes Larruy, responsable de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri (Etiopía), y con el del presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián que, lleva ya más de 12 años desarrollando todo tipo de proyectos de cooperación en Guatemala.

En los años 60 con solo 16 años, Anna Ferrer viajó alrededor del mundo con su familia hasta llegar a la India. Fue en 1968 trabajando en el país asiático como reportera del Currentcuando le encargaron entrevistar al jesuita Vicente Ferrer, que había recibido una orden de expulsión del Gobierno. En esos momentos miles de campesinos estaban manifestándose para reclamar que el misionero español se quedara, lo que provocó que su caso protagonizara la actualidad informativa y que, además, Anna se sintiera identificada con su causa. Anna dejó su empleo como periodista y se sumó como voluntaria del Comité de Ciudadanos por la Justicia para Vicente Ferrer, que terminó abandonando la Compañía de Jesús casándose en abril de 1970 con ella. Un año antes se fundaría la organización referente en la lucha por los derechos de las mujeres y de la salud en todo el mundo.

Hablar con Anna es un privilegio y un honor. Dedicada en cuerpo y alma a la fundación ha recibido innumerables reconocimientos: Encomienda de Número de la Orden del Mérito Civil, en Nueva Delhi, el I Premio al “Compromiso con la Salud” del Colegio de Médicos de Bizkaias. etc. En marzo de 2015, el ministro jefe de Andhra Pradesh, Chandrababu Naidu, le entregó el premio Hamsa, el más prestigioso del estado por el excepcional trabajo en beneficio de la población rural. En 2018 fue galardonada con el Premio Humanitario Robert Burns de Escocia, el primero que recibe en su país natal, el Reino Unido.

Anna sigue en Anantapur (en el estado de Andhra Pradesh) haciendo un trabajo inmenso y rescatando tiempo entre tantas necesidades para responder a nuestras preguntas. Su disposición, entrega y humanidad son un gran ejemplo, todavía hoy más si cabe en tiempos de pandemia.

Lleva más de 50 años en India desde que llegó junto a Vicente Ferrer. ¿Alguna vez había vivido una situación similar a la actual?

No, nunca. Durante todo este tiempo he sido testigo de una de las peores enfermedades que ha sufrido y sufre una parte de la humanidad: la pobreza extrema, a la que he llegado a conocer bien, pero nunca había visto algo tan dañino extenderse tan rápido y llegar tan lejos hasta convertirse en apenas un par de meses en uno de los retos más importantes a los que la humanidad ha tenido que enfrentarse en el último siglo.

«Nunca había visto algo tan dañino extenderse tan rápido y llegar tan lejos hasta convertirse en apenas un par de meses en uno de los retos más importantes a los que la humanidad ha tenido que enfrentarse en el último siglo»

¿Cómo ha sido la reacción de las personas de las comunidades en las que trabajan desde la declaración de la pandemia por el Covid-19?

Poco a poco las comunidades locales han ido tomando conciencia de la situación y estamos haciendo mucha sensibilización para explicar las medidas de prevención, las normas de distanciamiento social y otras medidas para prevenir el virus entre la población rural. La gente se lo está tomando en serio aunque es difícil en nuestro contexto. Pero sin duda lo que más me gustaría destacar es la solidaridad que han mostrado, cada día recibimos en nuestro campus donaciones de campesinos y otras personas locales que quieren contribuir con lo que poco que tienen al programa de distribución de alimentos. No nos dan lo que les sobra, sino lo que ellos tienen. Ver esos pequeños gestos es lo que nos impulsa a seguir trabajando cada día para llegar a más gente.

Una mujer campesina en una zona rural de Andrah Pradesh. Fotografía: Alberto Pla

¿Qué se ha hecho desde las instituciones indias?

En la Fundación hemos puesto todos nuestros recursos humanos y materiales al servicio de la emergencia sanitaria y estamos trabajando con las administraciones locales para desarrollar, de manera conjunta, las medidas necesarias para la contención del virus y la atención a los afectados, tanto por el virus como por los efectos del confinamiento. La Covid-19 está poniendo a prueba los sistemas sanitarios de todos los países, pero el de la India es especialmente frágil. El Gobierno de Andhra Pradesh, uno de los estados en el que trabajamos, ha declarado nuestro Hospital de Bathalapalli como centro de referencia en la zona para el tratamiento de la Covid-19. Además, en el laboratorio del Hospital de Bathalapalli se analizan cada día muestras de personas con síntomas de coronavirus, de acuerdo con los protocolos establecidos con el Gobierno.

Sanitarios se preparan frente al COVID-19: Fotografía: Fundación Vicente Ferrer

Leí que Aviones de la Fuerza Aérea arrojaron pétalos de flores sobre hospitales en varias ciudades, incluida Nueva Delhi, para agradecer al personal médico y policial por estar al frente de la batalla contra el coronavirus. ¿Cómo de importantes son este tipo de detalles para levantar el ánimo?

Creo que los gestos simbólicos ayudan a animar a la gente en una situación tan dura y a hacerles sentir como una comunidad unida ante la pandemia. Como los aplausos de cada día al personal sanitario en España. Este es un problema global, y sólo haciéndole frente de manera conjunta lograremos solucionarlo. La Fundación Vicente Ferrer ha puesto en marcha en España una campaña para hacer frente a la grave crisis que estamos viviendo también nuestras zonas de actuación, y una vez más, la ciudadanía española está queriendo apoyar nuestra labor. Aquí, en Anantapur, también son constantes las preguntas que nos hacen mostrando su preocupación por la situación en España, país al que se sienten hermanados y con el que tienen un vínculo permanente y de profundo agradecimiento. Sí, es el momento de la solidaridad, de que nos apoyemos unos a otros y que nos recordemos lo fuertes que somos cuando actuamos juntos.

¿Cuáles son las principales necesidades ahora mismo?

Ahora nuestra prioridad es asegurar que la gente pueda comer cada día. Estamos distribuyendo unas 10.000 comidas diarias a las personas más afectadas, migrantes y jornaleros que han perdido el empleo y que tienen lejos a sus familias. Ya hemos repartido 252.555 paquetes de alimentos, pero hay que garantizar su sustento en los próximos meses. Además estamos distribuyendo provisiones de comida, sacos de arroz, harina y aceite a más de 4.000 familias de migrantes repartidas en distintas zonas del distrito de Anantapur, Kurnool y la región de Srisailam. Solo en la región de Anantapur, hay miles de personas más que necesitan nuestro apoyo y a las que aún no podemos llegar.

«Ahora nuestra prioridad es asegurar que la gente pueda comer cada día»

¿Se planteó regresar a España por la pandemia?

Mi lugar está aquí, en Anantapur. Ahora, más que nunca, la Fundación está trabajando en primera línea para ayudar a las personas que menos recursos tienen y que más están sufriendo los efectos de la pandemia. Pero sigo con muchísima atención toda la evolución de la pandemia en España, mi segundo hogar. España ha sido de los primeros países en sufrir el impacto de este virus, y la fuerza con la que la ciudadanía está afrontando esta situación me emociona, especialmente el personal sanitario. El compromiso, la responsabilidad, el coraje y la profesionalidad con la que han actuado es un ejemplo para el mundo.

En India llevan más de 40 días de confinamiento y, al menos continuará hasta el 11 de mayo. ¿Qué problemas está acarreando ya, sobre todo para las personas más vulnerables?

Muchos jornaleros han perdido sus trabajos y se han quedado atrapados en su regreso a casa. Sus familias dependen de lo que ganan cada día, y ahora no pueden trabajar. Por otro lado, mantener el distanciamiento social en un país superpoblado, el segundo con más habitantes del mundo, es un gran desafío. Además, muchas personas viven todavía en chozas en condiciones precarias lo que complica el hecho del confinamiento junto a más personas. Por eso, estamos actuando desde el primer momento de la crisis sanitaria para intentar paliar estas situaciones y ayudar a las personas más afectadas.

Cuando en un futuro recordemos cómo esta pandemia afectó a la India, no hablaremos solo de la COVID-19 y la crisis sanitaria, sino de los millones de personas migrantes sin recursos que empezaron a andar quilómetros y quilómetros bajo el sol, sin comida y, a veces, sin agua para poder volver a sus casas cuando empezó el confinamiento. El Gobierno ha hecho todo lo posible para facilitarles el transporte pero estamos hablando de muchas y muchas personas. Estos migrantes deben ser siempre recordados, pues más allá del virus esta pandemia ha puesto de relevancia la situación vulnerable en la que se encuentran.

India es el segundo país con más población del mundo, con más de 1372 millones de habitantes, solo por detrás de China. Pero hasta el pasado 3 de mayo solo se contabilizaban 40.000 casos y 1.301 decesos. ¿Son fiables estos datos?

En la India el 66% de la población vive en zonas rurales, de manera muy dispersa. Con el anuncio del confinamiento se produjo un éxodo de millones de trabajadores desde las ciudades hacia sus aldeas, a miles de kilómetros de distancia. Una buena parte de estas personas decidieron viajar a pie ante la falta de trasporte, y quedaron atrapadas antes de llegar cuando el confinamiento se hizo efectivo. En esta situación es prácticamente imposible saber cuántas personas están afectadas por el coronavirus. Con todo, el Gobierno indio comenzó a tomar medidas muy rápidamente, a la vista de cómo estaba afectando el virus en los países que sufrieron los primeros impactos. Canceló visados desde el mes de febrero, cuando empezaron a detectarse casos importados. De hecho, nuestra Fundación avisó a todos los viajeros que se disponían a visitar el proyecto a finales de febrero para decirles que no era seguro que lo hicieran. Esta decisión ha sido clave para frenar la velocidad del avance virus.

Escenificación del COVID-19. Fotografía: Fundación Vicente Ferrer

En India conviven gran cantidad de etnias, religiones… al inicio se culpó a la minoría musulmana de extender el virus en Delhi al celebrar un acto multitudinario. ¿Están aumentando las tensiones entre los diferentes grupos sociales?

En todo el mundo este virus ha creado pánico y el pánico se acentúa mucho más cuando se mezcla con la pobreza y la falta de información. Es cierto que en un inicio se puso de relevancia la celebración de un evento en Delhi, pero no he visto muestras de discriminación generalizada en el país. No es un fenómeno generalizado.

Hasta una crisis tan grave como esta puede tener lecturas positivas. Una de ellas es que los niveles de contaminación han bajado en todo el mundo, en India se dice que se respira el aire más limpio en décadas, mientras que las aves y otros animales se dejan ver en lugares antes insospechados. ¿Es esta una lección sobre cómo estamos tratando a nuestro planeta?

Por primera vez en mucho tiempo escucho los cantos de los pájaros y veo el cielo azul. En las costas de España se han vuelto a ver delfines en la costa y parece como si la naturaleza hubiera aprovechado para asomarse, sorprendida, mientras nosotros nos mantenemos en nuestras casas. Para mí, esta situación es una lección sobre lo positivo que puede ser para nuestro hábitat, y por lo tanto para la humanidad, que cambiemos nuestra manera de vivir y nuestro modelo de desarrollo actual por otro en el que proteger el medio ambiente sea algo irrenunciable. La Agenda 2030 sigue en vigor y contiene muchas de las recetas que necesitamos para alcanzar una sociedad global en la que todas las personas puedan vivir en libertad y de manera pacífica una vida digna y respetuosa con el planeta. Y estoy convencida de que este será el punto de partida hacia esta nueva sociedad global.

«La Agenda 2030 sigue en vigor y contiene muchas de las recetas que necesitamos para alcanzar una sociedad global en la que todas las personas puedan vivir en libertad y de manera pacífica una vida digna y respetuosa con el planeta»

¿Otra lección puede ser que nos demos cuenta de que todos estamos interconectados y de que no podemos dejar caer la cooperación internacional?

La globalización ha hecho que nuestra salud dependa de la salud de los demás y será de vital importancia que todos los países cuenten con un sistema sanitario con unos mínimos que permitan hacer frente a estas situaciones con ciertas garantías. Esta pandemia ha demostrado que un contagio menos en cualquier país es un riesgo menos para el mundo. El objetivo 3 de la Agenda 2030 apuesta por garantizar una vida saludable y promover el bienestar universal, y una de sus metas subraya la importancia de hacer frente a las enfermedades transmisibles. Y en esta labor la cooperación internacional ha sido, es y será fundamental, ya que es el puente a través del cual los países unen sus fuerzas, a un lado y a otro, para afrontar este gran reto. Nuestros tres hospitales, que han atendido a más de cinco millones de personas sin recursos en los últimos 20 años, han sido construidos y siguen en perfecto funcionamiento gracias a la cooperación internacional. Cerca de 400.000 personas han abandonado sus chabolas para acceder a viviendas dignas gracias a la cooperación internacional, y una vivienda reduce en un 40% el riesgo de padecer dengue o malaria. Gracias a la cooperación internacional hemos construido 3.000 estructuras hídricas que facilitan el agua para consumo humano en nuestra zona de actuación, y esto ha reducido enormemente las enfermedades provocadas por la escasez y la mala calidad de agua. El agua de estos embalses ha permitido el cultivo de miles de hectáreas de terreno que antes eran desierto, y la mejora en la alimentación ha tenido también un gran impacto en la salud. Ahora, más que nunca, la cooperación internacional será motor fundamental para el desarrollo sostenible global.

Una mujer campesina en una zona rural de Andrah Pradesh. Fotografía: Alberto Pla

¿Cómo cree que va a afectar a la cooperación internacional esta pandemia planetaria a corto y medio plazo?

Creo sinceramente que esta pandemia está siendo, en este sentido, un aviso, una alerta para todos. Antes de que la pandemia se extendiera y provocara esta crisis sanitaria y económica mundial, los retos globales que requieren de la cooperación internacional ya estaban en las agendas de todos los gobiernos y en la mente y en la acción de muchas personas y organizaciones que, desde hace tiempo, se movilizaban. Y lo hacían por la pobreza, el hambre, pero también por los desplazamientos forzados de la población, contra las guerras, por la igualdad de género, por el cambio climático o por el papel de la humanidad ante los nuevos desafíos tecnológicos. E incluso ya había quien ponía sobre la mesa los riesgos sanitarios que todos estos retos conllevaban de no afrontarlos a tiempo y de manera globalizada. La COVID es un recordatorio de que necesitamos trabajar unidos y que, de no hacerlo así, no superaremos esos retos globales.

Por ello creo que la solidaridad, la individual, pero también la colectiva y entre países, debería ser uno de los vencedores de esta pandemia. Debemos empezar a trabajar desde todos los países para desarrollar alianzas con la sociedad civil y el sector privado, dar voz a mujeres, jóvenes, pueblos indígenas y grupos vulnerables en la elaboración de las nuevas políticas de cooperación internacional.

En esa alianza hemos trabajado desde siempre en la Fundación. La solidaridad y la generosidad que durante nuestros 50 años de vida como ONG hemos recibido de personas, empresas e instituciones en España son las que ahora permitirán a la población con la que trabajamos que los estragos de esta pandemia sean menores. Es un trabajo continuado, un compromiso en el tiempo que, en momentos como este, aún es más evidente. Para una de las familias con las que trabajamos disponer de una casa digna, tener acceso al agua, recibir formación sobre la prevención ante el COVID o sentirse cuidado por nuestro personal sanitario es ahora una garantía ante la pandemia.

Me emociona ver en España y en India a jóvenes que hacen la compra a sus vecinos mayores, sanitarios que trabajan a destajo y estoy convencida de que ahora nos ayudaremos los unos a los otros para recuperarnos y volver a levantarnos. Y entonces recuerdo a Vicente cuando decía “O nos hundimos todos, o nos salvamos todos”. Esta pandemia es una oportunidad para seguir apoyando a la cooperación internacional, para sumar entre todos, aquí y en todo el mundo, porque nuestra causa ya es solo una: salvarnos todos y todas.

«Recuerdo a Vicente cuando decía “O nos hundimos todos, o nos salvamos todos»»

Un taller textil junto con beneficiarios. Fotografía: Fundación Vicente Ferrer

¿Cómo afectará a nuestra forma de relacionarnos, a las costumbres sociales, más aún en países tan poblados como India?

Una epidemia siempre es un fenómeno social que surge por la manera en que nos relacionamos y que muchas veces viene a cambiar precisamente esas formas para siempre. Quiero pensar que este virus y el aislamiento que nos ha impuesto nos ha hecho sentir más vulnerables y hemos sido conscientes de que, como seres humanos, necesitamos del otro. Necesitamos emocionarnos juntos, ayudarnos, cooperar. Espero que estos sentimientos arraiguen aún más en nuestra sociedad y que despertemos esos sentimientos de solidaridad, de construir juntos, sin dejar a nadie atrás. Ojalá lo que ha pasado nos conduzca a una sociedad más igualitaria, más justa, menos discriminatoria con la persona diferente o la que no vive en nuestro entorno. Ahora en la India, un país con una alta superpoblación, establecer nuevos códigos de relación interpersonal va a ser una tarea complicada. Algo que se suma a los problemas derivados de la falta de acceso al agua potable de tantas personas y las barriadas de chabolas que se han ido asentando como consecuencia de los procesos migratorios de las zonas rurales a las urbanas. Son lugares sin servicios básicos, como el agua o la electricidad, recogida de basuras… la higiene es algo fundamental para protegerse de cualquier enfermedad.

En países como India existen enfermedades, prácticamente, erradicadas en otros lugares como la lepra, de las que no se habla tanto. ¿Es esta la pandemia de los países ricos. Es decir, la que nos ha hecho sentirnos vulnerables en occidente?

Al menos esta es la pandemia en la que países, científicos y laboratorios de todo el mundo han coincidido en la importancia de encontrar el mejor tratamiento. Esta puede ser una gran oportunidad para comprobar de lo que seríamos capaces si nos uniéramos con esta intensidad para dar solución a los otros grandes problemas del mundo, como la pobreza, la desigualdad o el cambio climático, causa y consecuencia también de muchas enfermedades. Quizás este momento sirva para considerar como propias otras enfermedades que sufren los países con menos recursos y nos sintamos también con la responsabilidad de hacerles frente.

¿Puede servir para que nos pongamos en la piel de lo que se sufre en otros lugares por todo tipo de enfermedades y situaciones de pobreza o exclusión?

Comprender el sufrimiento ajeno es importante, claro. Pero no basta. La empatía debe dar paso a la acción. Hoy comprendemos qué es lo que causa la pobreza, la exclusión, las desigualdades y lo que convierte a nuestro modelo de desarrollo en insostenible. Y también comprendemos sus consecuencias, al menos parte de ellas. La novedad quizás la encontramos en que cada vez somos más conscientes de que todo está relacionado. Por ejemplo, la pobreza en la que viven muchas familias de agricultores en Indonesia, Brasil y otras partes del planeta ha sido la causa de que muchas malvendieran sus tierras para poner en marcha cultivos insostenibles que están degradando millones de hectáreas de selva y perjudicando gravemente el clima de nuestro planeta. Comprendiendo esto es fácil llegar a la conclusión de que la pobreza ha sido la causa principal de que hoy respiremos peor en todo el mundo. Pero comprender no basta. Hay que pasar a la acción y tomar decisiones para que la pobreza desaparezca. Con ella desaparecerá una gran parte de los problemas que tenemos hoy por resolver.

«Hay que pasar a la acción y tomar decisiones para que la pobreza desaparezca. Con ella desaparecerá una gran parte de los problemas que tenemos hoy por resolver»

En este 2020 Vicente Ferrer cumpliría 100 años. ¿Qué mensaje o lecciones cree que sacaría hoy de todo esto?

Las mejores lecciones nos las han dado siempre las personas con las que trabajamos en nuestra zona de actuación. Vicente solía decir ”En la pobreza más absoluta he encontrado la mayor de las riquezas”. Y sigue siendo así. Las personas más pobres han sabido encontrar en la comunidad la fortaleza para afrontar esta situación. La generosidad del que menos tiene sigue emocionándome. Debemos mantener vivo este sentimiento, porque será la solidaridad lo que hará que superemos esta situación tan dramática y nos de fuerzas para recorrer el camino hacia un mundo mejor.

La ONU alerta del grave retroceso del desarrollo humano en el mundo a causa del Covid-19

2020-05-21T13:31:11+02:00mayo 21st, 2020|

Fotografías de Alberto Pla

La pandemia mundial ocasionada por el Covid-19 ha ocasionado una crisis sanitaria a escala planetaria a la que hay que agregar también una no menos grave y complicada crisis social, económica y humanitaria. De ello alertaba, precisamente, esta semana la Coordinadora Valenciana de ONGD que reclamaba a las instituciones públicas mantener la financiación a los programas de desarrollo. Y también lo resaltan los cooperantes que siguen en diferentes países como estamos viendo en nuestras entrevistas a personas como Alejandro Sebastián (Asociación Coni), en Guatemala, o Lourdes Larruy (Comunidad Misionera San Pablo Apóstol), en Etiopía.

Precisamente, el nuevo informe del Programa las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advierte del deterioro de las condiciones a nivel sanitario, educativo y de calidad de vida en todo el mundo. La pandemia del COVID-19 está, además, ampliando las desigualdades. Un informe que también destaca que “solo la implementación de medidas coordinadas basadas en la igualdad podría limitar los efectos de la crisis”. Algo que, de momento, no está sucediendo, como así lamentaba esta semana el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, durante la inauguración de la anual Asamblea Mundial de la Salud, en la que participan los 194 Estados miembros de la Organización. Guterres recalcó que se necesita de un esfuerzo masivo y combinado de todos los países para hacer frente a la pandemia de coronavirus que ha “puesto de rodillas” al mundo a pesar de los avances científicos y tecnológicos de las ultimas décadas.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus, durante la inauguración de la Asamblea Mundial de la Salud. Foto: ONU/Christopher Black

“Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad, en nuestra respuesta al COVID-19. Los países han seguido diferentes y hasta contradictorias estrategias, y por eso estamos todos pagando el precio”, afirmó el Secretario General.

«Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad. Los países han seguido diferentes y hasta contradictorias estrategias, y por eso estamos todos pagando el precio»

Guterres reiteró su llamado para que más naciones aborden el impacto de la pandemia en la salud, así como sus consecuencias económicas y sociales. «A menos que controlemos la propagación del virus, la economía nunca se recuperará», explicó.

Retrocesos en países de todas las regiones

La ONU alerta de que la pandemia de coronavirus podría hacer retroceder por primera vez desde el año 1990 el desarrollo humano global, calculado como una combinación de factores educativos, sanitarios y de condiciones de vida en el mundo, como así advertía este miércoles, día 20 de mayo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El estudio apunta que, tras la muerte de 300.000 personas a causa de la COVID-19, las estimaciones para este año apuntan a una caída del 4% de la renta per cápita mundial. Lo cual se traducirá en retrocesos significativos de elementos básicos de desarrollo humano que ya se están observando y sufriendo en países de todas las regiones, tanto ricos como, especialmente, pobre.

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

Incremento de las tasas de desescolarización

Mientras tanto, el Programa de la ONU estima que, debido fundamentalmente al cierre obligado de las escuelas, pero también a factores relacionados con la crisis social, sanitaria y económica, la tasa de abandono escolar provoca que el 60% de los menores no reciban ningún tipo de educación, “lo que sitúa la desescolarización global a niveles inéditos desde la década de los ochenta del pasado siglo”. El estudio destaca que «el impacto conjunto de estos choques podría dar lugar a un retroceso inédito en los niveles de desarrollo humano».

El Programa de la ONU calcula que en los países con un desarrollo humano bajo el 86 % de los niños y niñas de primaria se encuentran actualmente sin escolarizar, en comparación con el 20% en los países con un desarrollo humano muy alto. «Sin embargo, con un acceso más equitativo a internet que permita a los países rezagados cerrar la brecha respecto a los que encabezan su grupo de desarrollo, algo que es factible, las desigualdades actuales en materia educativa podrían cerrarse», apunta el informe.

Unas niñas estudian en los asentamientos informales en el valle de la Bekaa, Líbano, apoyados por CIVES MUNDI y ONG RESCATE. Fotografía: Alberto Pla

Desigualdades en aumento

Las previsiones del informe apuntan a que la caída del desarrollo humano será mucho mayor en los países en desarrollo que en los más ricos, ya que los primeros disponen de menos recursos para manejar los efectos sociales y económicos de la pandemia.

Del mismo modo, destaca que las medidas concretas y enfocadas en la igualdad pueden impulsar la reacción de las economías y las sociedades de manera que se logren mitigar los profundos efectos de la pandemia de COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud entrega suministros médicos para luchar con el COVID-19 en la República Democrática del Congo. Foto: OMS

«Esta crisis muestra que si no somos capaces de integrar la equidad en nuestras políticas muchas personas quedarán atrás. Esto cobra especial relevancia en el caso de las ‘nuevas necesidades’ del siglo XXI, como el acceso a internet, que nos permite aprovechar los beneficios de la teleeducación, la telemedicina y el trabajo desde casa», dice Pedro Conceição, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.

«Esta crisis muestra que si no somos capaces de integrar la equidad en nuestras políticas muchas personas quedarán atrás»

La aplicación de medidas centradas en la igualdad tendría un costo razonable, según el estudio. Por ejemplo, el Programa de la ONU calcula que cerrar la brecha digital en los países de renta media y baja solo costaría un 1% de los paquetes de estímulo fiscal aprobados en todo el mundo hasta el momento en respuesta a la COVID-19.

La importancia de las políticas equidad se refleja en el Marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la crisis de la COVID-19, que establece unos criterios básicos para una buena gobernanza ecológica y en igualdad de género desde la que construir una «nueva normalidad».

La OMS alerta de los retrocesos en salud pública

En todo el mundo, la pandemia de COVID-19 está provocando la pérdida de muchas vidas, afectando a los medios de vida y poniendo en peligro los progresos realizados recientemente en el ámbito de la salud y los avances hacia la consecución de los objetivos mundiales de desarrollo señalados en las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2020, según pública la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«La buena noticia es que las personas de todo el mundo viven más tiempo y en mejor estado de salud, y la mala es que el ritmo de los progresos es demasiado lento para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Además, la COVID-19 nos alejará todavía más de estos», declaró el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.

Unos pacientes en el hospital de Smara que ya contaban con escasos recursos en los campamentos de refugiados saharauis, donde el COVID-19 les ha supuesto un nuevo reto añadido a los 45 años de exilio. Fotografía: Alberto Pla

La OIT llama a reforzar la protección social

Mientras tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), asegura que la única manera de lograr una recuperación que se sostenga y de prevenir futuras crisis en los países en desarrollo será subsanar el déficit de protección social que ha quedado en evidencia con la crisis generada por la pandemia de COVID-19.

La respuesta a la crisis derivada de la pandemia del coronavirus requiere la implementación de sistemas de protección social reforzados e integrales, sostiene un nuevo informe divulgado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

La CV-ONGD aprueba una declaración para que las instituciones públicas valencianas mantengan su compromiso con la cooperación

2020-05-20T21:36:07+02:00mayo 20th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

La crisis ocasionada por el Covid-19 ha aumentado y va a incrementar a corto y medio plazo la situación de las personas más vulnerables en todo el mundo. Ahora, más que nunca, todo tipo de colectivos necesitan del apoyo internacional y por ello desde la Coordinadora Valenciana de ONGD, conformada por unas 90 organizaciones, llevaron a cabo este martes, día 19 de mayo, una asamblea online extraordinaria tras la cual aprobaron una declaración oficial en la que solicitan al gobierno valenciano y a las diferentes corporaciones locales que mantengan el compromiso con la cooperación para hacer frente así a “un desafío global”. Reclaman también que la reconstrucción se base, precisamente, en valores como la solidaridad y la cooperación para superar como sociedad global la crisis del coronavirus.

Mientras tanto, y como nos confirma la presidenta de la CV-ONGD, Lourdes Mirón, van a continuar luchando para que se haga justicia en el Caso Blasco. La Asamblea Extraordinaria aprobó, de manera unánime, presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

Lourdes Mirón, presidenta de la CV-ONGD. Fotografía: Joves Solides

 

La declaración institucional aprobada afirma que “No podemos volver a la misma ‘normalidad’, es necesaria una redefinición y un cambio profundo y global en el sistema” y recuerda cómo Naciones Unidas ha alertado de que la crisis alimentaria sin precedentes que está generando esta pandemia, duplicará el número de personas que sufrirán hambre severa en el mundo, hasta alcanzar los 265 millones de personas. A este respecto, Mirón explica que el sistema sanitario español ha puesto en práctica durante estos meses enseñanzas de lucha ante todo tipo de pandemias que diversas organizaciones especializadas en cooperación ya venían implementando en muchos países. Por otra parte, las propias ONGD se han adaptado a trabajar online, a ofrecer seminarios digitales y también a mantener el contacto directo con las comunidades más empobrecidas del planeta.

«En este contexto de pandemia mundial es más necesaria que nunca la cooperación y exigimos a las administraciones que mantengan su compromiso presupuestarios y el acuerdo firmado hace un año», Lourdes Mirón: Presidenta de la CV-ONGD

Convocamos esta asamblea extraordinaria porque consideramos que en este contexto de pandemia mundial es más necesaria que nunca la cooperación. El motivo de hacerla es para que las organizaciones, casi 100, dijéramos alto y claro que la cooperación sigue siendo necesaria”, explica Mirón.

Por ello, la declaración se basa en varios puntos. En primer lugar, instan a las diferentes administraciones públicas valencianas “para que mantengan su compromiso presupuestario y el acuerdo firmado hace un año en materia de cooperación”, indica Lourdes.

Doble crisis para las personas de la economía informal y las mujeres

La declaración de la CV-ONGD también recuerda cómo está afectando la crisis especialmente a las 2.000 millones de personas que trabajan en la economía informal en todo el mundo, incluidas el 75% de las trabajadoras domésticas, y las consecuencias que están teniendo las medidas de confinamiento para los millones de niñas y niños que no pueden ir a la escuela, y para las mujeres que están sufriendo el recrudecimiento de la violencia machista. Lourdes Mirón nos comenta que “si antes de la crisis había carencias agudas en ciertos colectivos, ahora se multiplican. Hemos intensificado la atención a las mujeres víctimas de violencia de género aquí y en otros países”. Ella añade que muchas de las personas que sufren trabajos precarios en el mundo son mujeres, especialmente las trabajadoras domésticas, pero también muchas otras. Por ello “no nos podemos olvidar de ellas”.

«No se puede parar el trabajo de cooperación o Educación para la Ciudadanía Global. No hablamos de folclore o algo así, sino de cuestiones esenciales para la vida de muchas personas»

Convocatorias de “interés General para la Generalitat Valenciana»

La coordinadora valora que la Generalitat Valenciana haya declarado “de interés general” las convocatorias de subvenciones para proyectos de Acción Humanitaria y Cooperación, y la continuación de su tramitación ante la urgencia de los retos a los que las ONGD y las comunidades más empobrecidas están haciendo frente en estos momentos. Según nos argumenta Mirón, esto se traduce en desbloquear aspectos tan importantes como el Comité de Ayuda de Emergencia (CAHE), así como abrir de forma inminente la presentación anual de proyectos para acción humanitaria y para cooperación y poder abrir, cuando se levante el estado de alarma, los de Educación para la Ciudadanía Global.

También valoran que ayuntamientos como el de Valencia también han mostrado el mantenimiento de sus políticas de cooperación, en este caso mediante su concejala de Cooperación, Maite Ibáñez, que se reunió telemáticamente con integrantes de la CV-ONGD como la propia Lourdes Mirón. Aunque también hay otros, como el de Elche, que ya han anunciado recortes, que serían proporcionales a los propuestos también en otras áreas municipales. Ante ello, Mirón alerta de que “no se puede parar este trabajo. No hablamos de folclore o algo así, sino de cuestiones esenciales para la vida de muchas personas”.

Un imperativo moral de una sociedad solidaria

Lourdes Mirón asegura que mantener y apoyar la cooperación internacional es “un imperativo moral que nos interpela”. Ella asegura que “nuestra sociedad quiere ser solidaria a pesar de todo. Ahora hemos vivido también en nuestras carnes la solidaridad de otros pueblos que nos han mandado su ayuda y su apoyo de todo tipo. La sociedad española ha podido vivir en sus propias carnes un momento muy delicado. Lamentablemente, otros países están acostumbrados a vivir epidemias, pandemias, hambrunas, guerras… Y todo esto nos está haciendo ponernos en la piel de estas personas que viven estas situaciones o las han vivido de forma directa”.

«La sociedad valenciana ha podido vivir en sus propias carnes un momento muy delicado. Nos ha hecho ponernos en la piel de esas personas que viven estas situaciones o las han vivido de forma directa»

Fomentar la Educación para la Ciudadanía Global

La resolución aprobada también muestra su preocupación “por la incertidumbre que hay respecto a la financiación de proyectos de Educación para el Desarrollo, una herramienta fundamental en el contexto actual para construir una ciudadanía comprometida con valores de justicia social y solidaridad, imprescindibles para afrontar la crisis actual”.

La presidenta de la CV-ONGD reconoce que están “muy preocupados por esta convocatoria porque se piensa que puede ser secundaria, pero no podemos parar este trabajo. El discurso de odio está ahí y se incrementa en estas circunstancias. Se reproducen mensajes como ‘primero los de aquí’, y ante eso la mejor herramienta es la educación y las campañas de sensibilización”. Mirón explica que este tipo de campañas van destinadas tanto a colegios e instituciones educativas, como a otras de ámbito no formal y para todo tipo de personas.

«El discurso de odio está ahí y ante esto la mejor herramienta es la educación y las campañas de sensibilización»

Uno de los proyectos de EpD de la ONG CESAL diseñado por la Agencia de Alberto Pla. Fotografía: Agencia

Recurso ante el Tribunal Supremo por el Caso Blasco

Los ONGD valencianas han mostrado, asimismo, en la Asamblea su indignación por la reciente sentencia de la Audiencia Provincial de València, por la que se condenó a penas “ridículas” al ex conseller Rafael Blasco y a otros 20 de los 24 acusados por la trama de desvío de fondos destinados a la cooperación con comunidades vulnerables en más de una decena de países empobrecidos, poblaciones que, como se ha recordado en la Asamblea, hoy son las más expuestas a las consecuencias del Covid-19.

«Otra cuestión que queríamos evidenciar es nuestra indignación por la sentencia del caso Blasco. No se hace justicia, no se restituye lo robado  ni se pagan las penas correspondientes»

Otra cuestion que queríamos evidenciar es nuestra indignación por la sentencia del caso Blasco. Consideramos que no se hace justicia, no se restituye el dinero robado ni se pagan las penas correspondientes. Por supuesto, por parte de la coordinadora vamos a recurrir al Tribunal Supremo para hacer justicia porque este es un mensaje muy nefasto a la sociedad si lo dejamos correr”, argumenta Mirón. “Tristemente ha salido en un momento muy delicado para toda la sociedad española. Vamos a esperar también un poco para poder tener un poco más de eco y poder salir a denunciar una sentencia que no nos ha parecido justa”, avanza.

Ella explica que la coordinadora ha asumido todo tipo de costes, como el de los abogados. Y agradece a toda la ciudadanía porque no ha sido solo mediante fondos propios sino gracias a una campaña de crowfounding que lanzaron y ante la cual “se demostró la solidaridad y la indignación de muchos valencianos que aportaron su dinero para hacer frente a estos gastos”.

Para las ONGD, por tanto, la sentencia ha dejado una profunda sensación de injusticia porque, a pesar de considerar probados los hechos y condenar a la trama corrupta por delitos tan graves como los de malversación, prevaricación, fraude en subvenciones y blanqueo de capitales, entre otros, el tribunal impone unas penas que supondrán que los condenados no volverán a la cárcel ni devolverán el dinero robado. Ante esta situación, la Asamblea ha apoyado de manera unánime la presentación de recurso de casación ante el Tribunal Supremo, para intentar que “se haga justicia en uno de los casos de corrupción más inmorales que hemos sufrido la ciudadanía valenciana”.

Manifestación frente al Ciutat de la Justicia en Valencia. Fotografía: CV-ONGD

Homenaje a los fallecidos y en especial a Alba Aparicio

Esta crisis del Covid-19 ha dejado, de momento, más de 300.000 personas fallecidas en todo el mundo. Desde la Asamblea Extraordinaria de la CV-ONGD les mandan todo su apoyo y recuerdo, especialmente para la familia de la cooperante valenciana Alba Aparicio, de Psicólogas y Psicólogos sin Fronteras, que falleció junto a otras cinco personas el pasado 2 de mayo en un accidente de avioneta cuando iba a ser repatriada desde Bolivia. “Hemos querido dar ese mensaje especial para la familia de Alba y para las personas que integran Psicólogas y Psicólogos sin Fronteras. Muchas personas de nuestras organizaciones operan en Bolivia y conocen la zona, por lo que se han sentido especialmente identificadas, incluso algunas habían viajado con anterioridad en el mismo tipo de transporte que ella. Su muerte ha tocado mucho al sector y queríamos mostrarles todo nuestro apoyo y reconocimiento”, sentencia Lourdes Mirón.

Desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, nos sumamos a este homenaje a todas las personas fallecidas durante la crisid el Covid-19 y en especial a Alba Aparicio. Y también damos todo nuestro apoyo a las ONGD y a todo el tercer sector por su gran labor que realizan habitualmente, más aún, en estos tiempos tan complicados. Os recordamos a continuación el vídeo «Soisimprescindibles» que producimos hace unas semanas para pedir un aplauso para el tercer sector.

Alberto Pla | Más conectados

2020-05-18T08:53:44+02:00mayo 18th, 2020|

Durante el confinamiento hemos estado cerca de la realidad social a través de reportajes y entrevistas en profundidad con aquellos que más están sufriendo esta pandemia del COVID —19. Es mucho lo que tenemos que contar y muchos los proyectos que desarrollamos. Por ello, ahora también, te pondremos al día con un vídeo semanal para que no pierdas detalle de aquellos proyectos valientes que con mayor o menor envergadura hacen que el mundo sea un lugar mejor.

Esta semana hablamos del mailing semanal que arrancamos, de la postproducción del documental que rodamos en Etiopía y que continuaremos en Madrid, del próximo documental que estrenaremos sobre violencia en relación a la muerte de los Jesuitas en El Salvador, del estreno de ASHA —el documental que hicimos para la Fundación Fontilles—  en el Humans Fest, del spot que lanzamos #SoisImprescindibles… Queda mucho por hacer.

Seguimos.

 

 

 

La Fundación Altius alerta de que se ha triplicado el número de solicitantes de ayuda básica

2020-05-14T17:06:49+02:00mayo 14th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

La pandemia del Covid-19 ha despertado el lado más solidario de gran parte de la sociedad, pero también ha aumentado la necesidad de muchas personas en nuestro país y en muchos otros lugares del mundo. Lo saben bien entidades como la Fundación Altius que en poco más de dos meses han triplicado el número de beneficiarios de su programa de alimentación básica en el barrio de Orriols, como nos cuenta el delegado en Valencia, Santiago Fayos. Él alerta de que existen muchas familias que vivían al día, con ingresos mínimos y ahora, al no poder salir a trabajar “no tienen nada. Y cuando decimos nada es nada”. Fayos advierte que crisis como estas ocasionan “que se incrementen las diferencias porque al final es el más vulnerable el que empeora ante una situación así”. Por eso solicita la solidaridad de la sociedad, pero también medidas efectivas desde las instituciones.

Una voluntaria de Altius junto a una de las beneficiarias del programa de alimentación básica.

La Fundación Altius centra sus esfuerzos en España en dos grandes áreas. Una de ellas es la atención a personas desempleadas, con programas de empleo, orientación laboral, itinerarios integrados… La otra es el área de infantil y familia, que se centra en cuestiones como la alimentación básica, el refuerzo escolar y actividades de ocio y tiempo libre. Fayos explica que a las personas en búsqueda de empleo que atienden les otorgan un programa de ayuda en la alimentación “para aliviar esa carga psicológica de no tener ingresos para mantener a la familia. Así tienen más tiempo también para buscar ofertas de empleo, formarse…” Ahora, desde el inicio de la pandemia, la situación de desempleo y también de emergencia alimentaria se ha disparado. Por ello Fayos asegura que han triplicado el número de beneficiarios en Rascanya y Orriols, siempre coordinados con los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valencia, un incremento que también se ha dado en el resto del país.

Se incrementan las diferencias sociales”

Esa situación se está dando en muchas familias que vivían al día, con ingresos mínimos, y que ahora, al no poder salir a trabajar no tienen nada. Y cuando decimos nada es nada”, alerta Fayos que explica que entidades como su fundación trabajan coordinadas con el ayuntamiento y son un complemento de ayuda de emergencia allá donde este no alcanza a llegar. Él recuerda que hay familias completas que están afectadas por los Erte y que todavía no han cobrado nada y lanza otra advertencia: “Esta situación está ocasionando que se incrementen esas diferencias sociales entre las personas, lamentablemente, al final es más vulnerable es el que ante una situación así su situación empeora mucho más que otra persona que tiene otro tipo de recursos”.

En esta línea, Fayos espera que toda esta situación sirva para que la sociedad tome conciencia de ciertas situaciones que están ahí, pero que se suelen vivir y sufrir en silencio: “He visto estas semanas en muchos medios de comunicación situaciones que tal vez nos puedan parecer irreales pero que están ahí y están saliendo a la luz por esta crisis, el hacinamiento en los pisos, la necesidad de alimentos, las limitaciones para pagar facturas de servicios básicos y otras condiciones en que viven cada día muchas familias muy vulnerables”.

Varias personas hacen cola para recibir los alimentos de la Fundación Altius.

Espero que salgamos de nuestro individualismo”

El delegado de la Fundación Altius en Valencia es consciente de que la situación de desempleo va a seguir creciendo y muchas personas se van a encontrar con recursos muy limitados, por lo que entidades como la suya también tendrán que ir adaptándose a esos cambios sociales. Por otra parte, espera que todo esto sirva para aumentar la conciencia social: “Que se genera una concienciación mayor hacia todo tipo de problemas porque apenas estamos en el comienzo de lo que se nos viene encima. Mucha gente, que tal vez no había pasado antes por ello, se va a encontrar sin empleo o en una situación delicada. Espero que, al menos, esto genera una verdadera conciencia social, que salgamos de nuestro individualismo y podamos, de verdad, ver las necesidades del otro”.

De momento, Fayos reconoce que sí que ha percibido una reacción positiva de las personas individuales, que han aumentados sus donaciones, y también del sector empresarial que están colaborando en multitud de proyectos e iniciativas. Así, La Fundación Altius ha contado con la colaboración de Endesa, Alcampo, El Corte Inglés, también han recibido toneladas de alimentos de Mercadona, y han firmado un acuerdo con Amazon Prime para repartir, de forma gratuita, los packs de comida de emergencia a Valencia y su área metropolitana, pues Fayos asegura que cada vez les llegan más peticiones de ayuda que les llevan a ampliar su área de actuación que suele estar en Orriols y Rascanya.

Empresas como Mercadona están dondando alimentos a fundaciones como Altius.

Hemos repartidos portátiles y tablets entre niños con pocos recursos”

Mientras tanto, la Fundación Altius trata de mantener el refuerzo escolar de los niños y niñas con formación online a través de whatsapp y otras plataformas, siempre en coordinación con los centros escolares y los tutores. No obstante, se han encontrado también con que existen muchas familias y niños que no cuentan con ordenador, tablet o con conexión wifi a Internet. “Es complicado que puedan acceder así a los recursos online, más cuando hay varios niños en la familia. Por ellos hemos repartido portátiles y tablets entre niños con pocos recursos, también nos hacemos cargo si hay impagos por el recibo del teléfono que suponga cortes de internet…, son acciones esenciales para seguir trabajando con ellos y que no se queden más descolgados de lo que ya están”, comenta Fayos. Él agradece también la labor en este sentido de empresas y particulares como una consultora que les donó equipos portátiles justo antes de la pandemia o el programa Caixa-proinfancia, con el cual se les entrega tarjetas monedero con saldo a las familias.

Otra cuestión esencial para los niños y niñas, más en estos tiempos de confinamiento y falta de clases presenciales, es contar en casa con materiales escolares, libretas, bolis, colores, cartulinas… esto, que puede parecer un gasto menor, se convierte en un auténtico problema cuando lo esencial es poder tener lo mínimo para comer. Por ello desde la fundación Altius también proporcionan a las familias beneficiarias de sus programas todo tipo de material escolar.

Somos seres muy limitados con muchas vulnerabilidades”

Santiago Fayos insta a reflexionar con todo lo que está pasando: “Esta situación nos ha hecho ver un poco y reflexionar sobre nosotros mismos, nuestra realidad y limitaciones. No somos dioses, somos seres muy limitados y tenemos muchas vulnerabilidades y debilidades. Nos ha ayudado mucho a dar importancia a lo que de verdad es importante. Poder valorar tantas cosas que en otras ocasiones las asumimos como normales”. Él espera que, a partir de ahora “estemos más pendientes de los demás, que no vivamos en nuestro mundo, con nuestras cosas resueltas, sino que vivamos más como una auténtica sociedad”. No obstante, teme que, como ya ha ocurrido en el pasado “cuando vuelva la normalidad, al poco tiempo, muchas cosas que ahora están en nuestras mentes y en nuestros corazones se nos olviden”. Por lo que insta a que todo esto “quede, de alguna forma, grabado en nuestros corazones y contribuya a que como sociedad podamos crecer más humanamente”.

Más información y donaciones:

https://www.fundacionaltius.org/emergencia-covid-19/

info@fundacionaltius.org

Bizum (código ONG 33644)

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