El Equipo Olímpico de Refugiados, un ejemplo de integración, esperanza y superación en Tokio 2020

2021-08-04T09:22:41+02:00agosto 4th, 2021|

Por: Sandra Llopis

De sobrevivir en países en zonas de conflicto a competir en los Juegos Olímpicos. Esta es la increíble historia de los 29 deportistas que conforman el Equipo Olímpico de Refugiados que compite en Tokio 2020. Los atletas que conforman este grupo proceden de 11 países diferentes -Siria, Irak, Irán, Afganistán, Venezuela, Eritrea, la República del Congo, la República Democrática del Congo, Sudán, Sudán del Sur y Camerún-, lugares de los que tuvieron que huir por conflictos bélicos o motivos políticos, y compiten en 12 categorías deportivas entre las que se encuentra el Atletismo, el Taekwondo, el Judo y el Boxeo.

El equipo de refugiados desfiló en segundo lugar en la gala de inauguración de los Juegos de Tokio.

El Equipo Olímpico de Refugiados entró por la puerta grande en la Ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, retrasada un año por la pandemia mundial de COVID-19. Lo hizo en un destacado segundo lugar, tras Grecia, país del que procede la tradición olímpica en la que se inspiran los actuales Juegos Olímpicos y que goza de preeminencia en las ceremonias de apertura y clausura.

La nadadora siria Yusra Mardini y el maratonista eritreo Tachlowini Gabriyesos encabezaron el desfile de este singular Equipo Olímpico portando la bandera del Comité Olímpico Internacional (COI) con los cinco anillos que representan la unidad de los cinco continentes en pro del deporte.

«Queridos atletas refugiados, con su talento y espíritu humano demuestran el enriquecimiento que suponen las personas refugiadas para la sociedad», afirmó Thomas Bach, presidente del COI, durante su discurso en la ceremonia de apertura.

«Tenéis el poder de decirle a la gente que es posible construir un mundo mejor», presidente del COI, Thomas Bach

El reconocimiento de Bach a la aportación que suponen las personas refugiadas para nuestra sociedad se une a las declaraciones que hizo el día previo a la inauguración de los Juegos Olímpicos. En ellas se dirigió a los atletas del Equipo de Refugiados destacando la visibilidad, inclusión y esperanza que su presencia en los Juegos Olímpicos da a un colectivo tan castigado durante los últimos años. «Tenéis el poder de decirle a la gente que es posible construir un mundo mejor», destacó.

https://www.instagram.com/tv/CP3XLDfq4h7/?utm_source=ig_web_copy_link

equipo olímpico de refugiados

La atleta de ciclismo en ruta y miembro del equipo olímpico de atletas refugiados para los Juegos de Tokio 2020, Masomah Ali Zada, de Afganistán, entrenando cerca de su casa en Lille (Francia). Foto: ACNUR/Benjamin Loyseau

Por su parte, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, quien también es vicepresidente de la Fundación Olímpica para los Refugiados (ORF por sus siglas en inglés), afirmó que este equipo «son un grupo excepcional de personas que inspiran al mundo. ACNUR está increíblemente orgulloso de apoyarlos con motivo de su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio. Sobrevivir a la guerra, a la persecución y a la angustia del exilio ya los convierte en personas extraordinarias, pero el hecho de que ahora también destaquen como atletas en la escena deportiva mundial me llena de inmenso orgullo”.

«Su participación demuestra lo que es posible cuando se da a los refugiados la oportunidad de aprovechar al máximo su potencial». Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.

Y agregaba: «Su participación demuestra lo que es posible cuando se da a los refugiados la oportunidad de aprovechar al máximo su potencial. Estos atletas encarnan las esperanzas y aspiraciones de los más de 80 millones de personas en todo el mundo que han sido desarraigadas por la guerra y la persecución. Nos recuerdan que todo el mundo merece la oportunidad de triunfar en la vida”.

Debut del equipo de refugiados en Río 2016

Este Equipo Olímpico fue creado por el COI en 2015, en plena crisis de refugiados en Europa, como una forma de apoyar a este colectivo a través del deporte. Un año más tarde, en 2016, sus integrantes, elegidos entre personas con la condición de refugiados por las Naciones Unidas, debutaron como Equipo Olímpico en Río 2016. Lo hicieron con una representación de 10 atletas de 4 países distintos -Siria, Sudán del Sur, República Democrática del Congo y Etiopía- que compitieron en 4 disciplinas olímpicas: Natación, Judo, Maratón y Atletismo. Su participación en los Juegos Olímpicos fue galardonada con el premio Inspiración Deportiva en los Premios Laureus de 2017, en los que el Equipo compartió nominación con deportistas de la talla de Usain Bolt, LeBron James, Cristiano Ronaldo y Simone Biles.

El equipo de refugiados compitió por primera vez en los Juegos de Río de 2016.

La historia de los 29 atletas que conforman el actual Equipo Olímpico de Refugiados es una fuente de inspiración para los millones de personas refugiadas que existen en el mundo por conflictos, persecuciones, violencia o violación de derechos humanos.

Más de 82 millones de refugiados en el mundo

En la actualidad, el número de personas refugiadas asciende a 82,4 millones según el informe Tendencias Globales de ACNUR 2020. 82,4 millones de vidas truncadas. 82,4 millones de personas que se vieron obligadas a abandonar su país, su hogar, en busca de un lugar en el que poder vivir en paz. Millones de vidas que esconden una historia de superación, de valentía, de esperanza. Ahora, las de estos 29 atletas olímpicos también contienen el primer capítulo sobre el éxito profesional en el mundo del deporte.

La conmovedora historia de la nadadora siria Yusra Mardini tendrá película propia

La joven nadadora siria Yusra Mardini.

La joven nadadora siria Yusra Mardini.

Una de las historias más conmovedoras de estos atletas olímpicos es la de la nadadora Yusra Mardini, una joven siria que abandonó su país en 2015 huyendo del conflicto armado. Lo hizo con su hermana a través de Líbano y Turquía, donde embarcaron en un bote con 18 personas a bordo y una capacidad de tan solo 6 que las llevaría a Grecia. El motor dejó de funcionar en medio del Mar Egeo y gracias a sus conocimientos de natación, Yusra y su hermana, con la ayuda de otros pasajeros, consiguieron empujar el bote con sus integrantes a bordo hasta las costas de la isla de Lesbos (Grecia). Hoy, Yusra vive en Berlín y se ha convertido en una atleta olímpica que compite en la disciplina 100 metros mariposa en Tokio 2020. Su inspiradora historia llegará a Netflix en 2022 bajo la dirección de Stephen Daldry.