Fin de una larga espera. 133 años de condena para Inocente Montano por el asesinato de los jesuitas en El Salvador

2020-09-12T19:46:17+02:00septiembre 12th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotos: Alberto Pla

Fotografía de portada | Lugar de descanso de los jesuitas en la capilla de la UCA. Fotografía: Alberto Pla

Dicen que la justicia es lenta pero inexorable y, en última instancia, efectiva. Eso es lo que a uno se le viene por la cabeza al conocer la histórica sentencia, de 133 años y tres meses de prisión, emitida este 11 de septiembre de 2020 por la Audiencia Nacional española contra Inocente Montano. Este ex coronel y exviceministro de Seguridad Pública de El Salvador cumplirá así condena por los terribles y cobardes asesinatos a cinco jesuitas españoles en El Salvador en 1989: Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes Mozo, Armando López Quintana y Juan Ramón Moreno Pardo.

Unos crímenes que tuvieron lugar en plena guerra civil en este pequeño país centroamericano y que se perpetraron a sangre fría, de forma premeditada y mientras dormían en sus habitaciones ubicadas en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Un acto de violencia desorbitada, uno más en una contienda marcada por las masacres como la de El Mozote, donde el ejército salvadoreño exterminó a una población completa de unas 1.000 personas. Una matanza que, no hay que olvidar, también se llevó por delante la vida de otras dos inocentes, como eran la mujer encargada de la limpieza de las habitaciones y su hija, que fueron también ejecutadas con el objetivo de no dejar testigos y dentro de la estrategia de «tierra arrasada» tan utilizada entonces por el ejército salvadoreño, apoyado, todo sea dicho, por el estadounidense.

Tumbas de los asesinados en El Mozote. Fotografía: Alberto Pla

De hecho, la sentencia también le considera culpable de los asesinatos de Julia Elba Ramos, y de su hija de 15 años, Celina Mariceth Ramos, si bien no puede condenarle por estos hechos al no haber sido extraditado a España por Estados Unidos por esos crímenes, sino tan solo por los asesinatos de los jesuitas españoles.

Inocente Montano solo cumplirá un máximo de 30 años en prisión

Estos 133 años de cárcel impuestos a Inocente Montano por la Audiencia Nacional se dividen en 26 años, 8 meses y un día de reclusión mayor», si bien el límite máximo de condena no excederá los 30 años, cosa que no hubiera ocurrido si la sentencia hubiera sido a la prisión permanente revisable. No obstante, la ya elevada edad del condenado hace pensar que podría pasar el resto de sus días en la cárcel.

Inocente Montano durante su comparencia. Fotografía: UCA

El condenado pertenecía a ‘la Tandona’, la promoción de la Academia Militar de Oficiales del Ejército Salvadoreño del año 1966, que fue la clase más grande, poderosa y cohesiva del Ejército. La sentencia resuelve que la decisión de acabar con la vida de Ellacuría y el resto de jesuitas fue adoptada por ese grupo de oficiales de La Tandona. El excoronel fue extraditado por Estados Unidos en 2017 y desde entonces ha estado en prisión a la espera de la celebración de este juicio.

La Sala incluye en la condena las costas de la acusación popular ejercida por la Asociación Pro-Derechos Humanos de España y la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio San José de la Compañía de Jesús de Valencia.

partida sigue abierta en El Salvador, como también sigue abierta en España, y las víctimas de ambos países hermanos, tarde o temprano la ganarán. Ese es el mensaje que hoy traslada esta Sentencia a todas las víctimas salvadoreñas y españolas todavía olvidadas», y zanjaban «Todas las víctimas son iguales y todos los jueces deben ampararlas y, de la misma forma, todos los responsables políticos deben impulsar cambios legislativos que terminen con esta continua tortura del silencio, del olvido y de la impunidad.

El presidente de la Fundación por la Justicia se muestra «feliz y emocionado»

José María Tomás y Tío. Fotografía: Alberto Pla

Las reacciones en relación a esta histórica sentencia empezaron a producirse nada más conocerse la misma. En este sentido, el juez José María Tomás, presidente también de la Fundación por la Justicia, una entidad que lleva muchos años acudiendo a El Salvador para llevar a cabo los juicios de justicia restaurativa a raíz de su larga guerra civil, indicaba a nuestra agencia que está «muy feliz y emocionado» con esta resolución. Eso sí, matizaba también que «no paro de pensar y sentir con las víctimas de este juicio, pero además con todas las víctimas que quedan por reparar».

Por su parte, José Ramón Juaniz, juez e integrante del Tribunal Internacional para la justicia restaurativa en El Salvador indicaba que «la partida sigue abierta en El Salvador, como también sigue abierta en España, y las víctimas de ambos países hermanos, tarde o temprano la ganarán. Ese es el mensaje que traslada esta Sentencia a todas las víctimas salvadoreñas y españolas todavía olvidadas», y zanjaba «Todas las víctimas son iguales y todos los jueces deben ampararlas y, de la misma forma, todos los responsables políticos deben impulsar cambios legislativos que terminen con esta continua tortura del silencio, del olvido y de la impunidad».

Más cauta con esta sentencia era Ascensión Ruiz, cooperante valenciana por más de 30 años en El Salvador y que estaba, precisamente, en San Salvador el día de esta masacre y temió también por su vida. Ella decía que «algo es menos que nada», y se preguntaba «¿cuántos más tomaron aquella decisión y quedaron impunes?».

Ascensión Ruiz – Fotografía: Alberto Pla

Mientras tanto, desde la Asociación Pro-Derechos Humanos de España (APDHE), una de las asociacioens que ha actuado como acusación en este caso, comunicaban en su cuenta de Twitter la sentencia: «Condenado a 133 años, 4 meses y 5 días de prisión a Inocente Montano como responsable de los asesinatos de los cinco jesuitas españoles en 1989 en el #ElSalvador». Y agregaban que «se hace justicia tras más de 30 años de lucha incesante». 

Próximo documental sobre el asesinato de los jesuitas y la violencia estructural en El Salvador

Los albornoces de los jesuitas asesinatos el día de su muerte se conservan todavía en la UCA. Fotografía: Alberto Pla

El equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social ha seguido muy de cerca la evolución de este juicio y también las consecuencias que todavía hoy tiene la violencia estructural en El Salvador. Unos trabajos que ya documentamos con la elaboración, para la ONG CESAL, de la exposición Somos Salvador, que lleva varios años recorriendo España y que ganó el Premio Manuel Castillo de la Universidad de Valencia en 2018. Además, estamos elaborando un documental sobre el asesinato de los jesuitas y sobre la violencia en este país centroamericano que pronto verá la luz.