Por una vuelta al cole equitativa y con justicia social

2020-09-03T11:17:59+02:00septiembre 3rd, 2020|

Por: Gerard Sánchez. Fotos: Alberto Pla

Llega septiembre y con él la vuelta al cole en muchos países como España y gran parte de Europa. Un regreso que, como casi todo en este 2020, viene marcado por el Covid-19 y por sus consecuencias. Muchos de nosotros seguramente recordamos, con más o menos detalle, esas vueltas al cole con sus emociones, alegrías y llantos, pero es muy probable que no logremos contextualizarlas en un año concreto. No obstante, la de este 2020 será muy recordarda y comentada por toda una generación de niños y niñas, pero también de adolescentes, de padres-madres y profesores que afrontan este regreso con todo tipo de dudas, preocupaciones y ansiedades.

Un momento del rodaje del documental que rodamos en Etiopía en marzo para la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol y MOSSolidaria. Foto: Alberto Pla

Como suele ocurrir en muchas facetas de la vida, este regreso a las aulas no será igual para todo el mundo. No lo está siendo en cada uno de los países de nuestro planeta, pero tampoco lo es dentro de un mismo país como España o en el seno de una misma ciudad o barrio. Una vuelta que resulta especialmente complicada para aquellas familias con menos recursos que ven como al gasto habitual de la escolarización hay que sumar otros como la adaptación a las nuevas tecnologías o las consecuencias económicas que para una familia puede acarrear el hecho de que alguno de sus progenitores deba quedarse en casa para cuidar a un hijo enfermo o en confinamiento temporal. Sin olvidar los temores y las consecuencias que pueden tener las infecciones por Covid-19 en niños y adultos.

Unos problemas que se vuelven todavía mayores en países de América, África o Asia donde las carencias educativas y de vida son aún mayores y en los cuales la necesidad de la cooperación internacional y la solidaridad es más importante que nunca. Especialmente preocupante, y como alertan desde organizaciones como Acnur, es esa vuelta al cole marcada por el Covid-19 en realidades tan complicadas ya de por sí como son los campos de refugiados.

La escuela refugio de Entreculturas

Otra organización que trabaja por la educación de las personas refugiadas es Entreculturas. Ellos cuentan con la página web «escuela refugio» desde la que luchan para garantizar la escolarización y los recursos para miles de niños y niñas refugiados en diversos países del mundo. «El cierre de las escuelas provocado por la Covid-19 ha dejado a estos menores sin su refugio, su espacio de protección y aprendizaje, su espacio para ser niños. Sin ella vuelven a estar más expuestos a situaciones de violencia, abuso y explotación y a tener más dificultades para poder comer o acceder a agua potable», indican. Por ello, desde desde Entreculturas, junto a otras organizaciones socias, trabajan «para que la escuela les siga protegiendo. Para que, aunque estén cerradas, siga acompañándolos en sus casas a través de la educación a distancia, el reparto de alimentos y la protección frente a la violencia.»

Niños y niñas se columpian en la escuela de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri, Etiopía. Foto: Alberto Pla

Acnur publica un informe por la educación de las personas refugiadas

En un informe publicado este jueves, día 3 de septiembre, bajo el título “Uniendo fuerzas por la educación de las personas refugiadas”, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, predice que, a menos que la comunidad internacional tome medidas inmediatas y ambiciosas para contrarrestar los efectos catastróficos de la COVID-19 en la educación de las personas refugiadas, el potencial de millones de jóvenes refugiados que viven en algunas de las comunidades más vulnerables del mundo se verá aún más amenazado. Los datos ofrecidos en el informe se basan en las estadísticas en bruto sobre la escolarización del año escolar 2019.

Desde Acnur alertan de que «antes de la pandemia, un niño refugiado tenía el doble de probabilidades de no asistir a la escuela que un niño no refugiado». Y aseveran que esta situación sin duda va a empeorar: «muchos niños y niñas refugiados probablemente no tendrán la oportunidad de retomar sus estudios por el cierre de escuelas, las graves dificultades para pagar las tasas de matriculación, uniformes o libros, la falta de acceso a tecnologías o porque se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias

«La mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados previamente a esta situación. Después de todo lo que han soportado, no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación«. Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

La mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados previamente a esta situación”, ha declarado Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. “Después de todo lo que han soportado, no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación. A pesar de los enormes desafíos que plantea la pandemia, si se ofrece un mayor respaldo internacional a las personas refugiadas y a sus comunidades de acogida, podremos desarrollar más medios innovadores para proteger los avances fundamentales en la educación de los refugiados obtenidos durante los últimos años”.

Unas niñas juegan en la escuela de CIVES en asentamiento de Al Farah 4 – Alberto Pla

Los datos del informe de 2019 se basan en las estadísticas de doce países que acogen a más de la mitad de los niños y niñas refugiados en el mundo. Aunque la tasa bruta de matriculación en enseñanza primaria es del 77%, solo el 31% de los jóvenes está matriculado en secundaria. A nivel de educación superior, solo el 3% de los jóvenes refugiados han podido matricularse.

En unas contundentes palabras finales al informe, el futbolista y Embajador de la Fundación Vodafone y de ACNUR para el Programa Escolar de Red Instantánea, Mohamed Salah, declaró: “Garantizar una educación de calidad hoy significa menos pobreza y sufrimiento mañana

Unicef lanza la guía «Covid-19. Proteger la salud en las aulas»

Otra organización que vela por la salud y la protección de la infancia es El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef. Ellos han lanzado la guía «Covid-19. Proteger la salud en las aulas«. En el se indica que «La educación no puede parar durante una emergencia, ya que es una parte esencial de la recuperación en una crisis: aporta normalidad, un sentido de la rutina, conocimientos y habilidades necesarias para el desarrollo, protección en casos de especial vulnerabilidad social y económica y sirve de puente para salvar las distintas brechas sociales, económicas y educativas a las que se enfrenta parte de la población. Cuanto antes se reestablezca la actividad cotidiana de escuelas y centros de enseñanza, antes se podrán curar las heridas dejadas por esta crisis.»

Por otra parte, alertan de que «al menos una tercera parte de los niños en edad escolar de todo el mundo no tuvo acceso a la educación a distancia durante el cierre de las escuelas debido a la COVID-19».

Alejandro Sebastián reunido con la Directora de programas en Guatemala y el profesor de la escuela de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

Desde Unicef han lanzado la campaña Reimaginar, dirigida a impedir que la pandemia de COVID-19 termine convirtiéndose en una crisis prolongada para los niños, sobre todo los más pobres y vulnerables. UNICEF insta a realizar inversiones urgentes para cerrar la brecha digital, facilitar la educación a distancia para cada niño y, lo más importante, priorizar la reapertura de las escuelas en condiciones de seguridad.

Y también han trabajado en el «Marco para la reapertura de las escuelas«, preparado por la UNESCO, UNICEF, el Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos.

 

Cepal y la UNESCO publican «La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19»

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha planteado que, incluso antes de enfrentar la pandemia, la situación social en la región se estaba deteriorando, debido al aumento de los índices de pobreza y de pobreza extrema, la persistencia de las desigualdades y un creciente descontento social. En este contexto, alerta de que «la crisis tendrá importantes efectos negativos en los distintos sectores sociales, incluidos particularmente la salud y la educación, así como en el empleo y la evolución de la pobreza».

Por su parte, la UNESCO ha identificado grandes brechas en los resultados educativos, que se relacionan con una desigual distribución de los docentes, en general, y de los docentes mejor calificados, en particular, en desmedro de países y regiones con menores ingresos y de zonas rurales, las que suelen concentrar además a población indígena y migrante.

Por todo ello, han publicado de forma conjunta el documento La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19. El objetivo de este documento es visibilizar la diversidad de consecuencias que estas medidas tendrán sobre las comunidades educativas a corto y mediano plazo, así como plantear las principales recomendaciones para sobrellevar el impacto de la mejor manera posible, proyectando oportunidades para el aprendizaje y la innovación en la educación posterior a la pandemia.

Rozalén durante su visita a Guatemala para apoyar el proyecto «la luz de las niñas» de Entreculturas.

La OMS dice que mascarillas sí, pero no para menores de cinco años

Otra gran duda para las familias y también para los responsables educativos en el inicio del curso escolar es cómo aplicar en los niños las medidas de seguridad como las mascarillas, la distancia social, el contacto físico… A día de hoy, no existen directrices claras u homogéneas, al menos a nivel mundial, sobre estas cuestiones. De hecho, en cada país e incluso en cada región se va proceder de un modo diferente. Aún así, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) sí que han lanzado ciertas recomendaciones. Una de ellas indica que las mascarillas son útiles en los colegios, pero no las recomiendan para menores de cinco años.

Sobre qué tipo de mascarillas utilizar por los niños, desde la OMS indican que «los niños que, en general, gozan de buena salud pueden ponerse mascarillas higiénicas o de tela. Así se consigue controlar el origen, es decir, se evita transmitir el virus a otras personas si el niño está infectado y no es consciente de que lo está». Por otra parte, matizan que «los niños con problemas de salud subyacentes como fibrosis quística, cáncer o inmunodepresión deben, en consulta con sus proveedores de servicios médicos, llevar mascarillas médicas o quirúrgicas.»

Un grupo de voluntarios costarricenses de la Fundación SOLCA visitan el barrio Sinaí en San José, Costa Rica, antes de la pandemia – Fotografía: Alberto Pla

Ayuda en acción pide colaboración para lograr una vuelta al cole equitativa

«Una vuelta al cole diferente», así se llama la campaña de recaudación de fondos que ha lanzado Ayuda en Acción para tratar de conseguir que este regreso a las aulas sea lo más equitativo posible en España y en otros lugares del mundo. Ellos indican que «miles de familias en España no tienen recursos suficientes para comprar todo lo que necesitarán sus hijos e hijas para la vuelta al cole».  Por ello, y a través del programa Aquí también, Ayuda en Acción proporciona becas de material escolar a familias en situación de pobreza p»ara que la única diferencia que haya entre un niño o una niña con y sin recursos sean sus ganas de aprender.»

Las esenciales becas comedor de Educo

Uno de los mayores gastos en cada curso escolar es el comedor infantil. Dependiendo de colegios este puede llegar a superar los 100 euros mensuales. Una situación que resulta muy complicada de afrontar para muchas familias, más aún en una situación como la actual. ONG como Educo, mantuvieron sus becas comedor durante el confinamiento y también en en verano. Ahora, con la vuelta al cole, piden más colaboraciones y donaciones para que estas becas lleguen al mayor número de familias. Ellos alertan de que en España «284.000 niños y niñas no pueden comer carne, pollo o pescado cada 2 días».

Unos niños en un comedor. Fotografía: EDUCO