El Comercio Justo como modelo para salir de la crisis sin dejar a nadie atrás

2020-05-09T12:59:58+02:00mayo 9th, 2020|

Por Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla

El Día Mundial del Comercio Justo, que se celebra este sábado, día 9 de mayo, llega en plena pandemia mundial por el covid-19. Una crisis que está sirviendo para remover conciencias en muy diversos ámbitos, entre ellos, la forma en que consumimos y nos relacionamos con nosotros mismos y con nuestro planeta. Ahora, más que nunca, y como reclaman desde la Coordinadora Valenciana de ONGD (CVONG) es necesario “un modelo económico más humano y sostenible para salir de esta crisis”.

Precisamente, la CVONG organiza cada año todo tipo de actos, como la feria del Comercio Justo que suele tener lugar en la plaza del ayuntamiento de Valencia y que desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social solemos difundir, como hicimos con este video el año pasado.

En este 2020, gran parte de estos actos se han tenido que cancelar, pero se han promovido otros como el webinar “El comercio justo en la «nueva normalidad» que tendrá lugar de forma online este lunes, día 11 de mayo, de 16 a 17:30 horas.

La puerta del Ayuntamiento de València con la pancarta del Día Mundial del Comercio Justo. Fotografía: Alberto Pla

Esta crisis ha mostrado la vulnerabilidad de nuestro sistema económico”

A través de un comunicado, el portavoz del Grupo de Trabajo de Comercio Justo de la Coordinadora Valenciana de ONGD, Carles Xavier López, llama a la reflexión: «La crisis sanitaria ha mostrado la vulnerabilidad de nuestro sistema económico, que deja a demasiadas personas atrás, en condiciones indignas, sin sus necesidades básicas cubiertas. Ante esta situación es más necesario que nunca el comercio justo, que sigue garantizando precios y salarios dignos a las personas que producen lo que consumimos, y respeto a sus derechos humanos y laborales, vivan donde vivan». Un Carles Xavier López que era protagonista del vídeo que elaboramos en 2018 con motivo de este día tan especial y tan importante.

«El comercio justo es un instrumento muy poderoso de cooperación internacional y lucha contra la pobreza. No podemos olvidar que más de 700 millones de personas en todo el mundo no logran salir de ella, aunque tengan trabajo, y que seis de cada diez personas pobres trabajan en la agricultura. El comercio justo ofrece un modelo regulado a nivel internacional, viable y testado para hacer frente a esta realidad», asevera López, que pide ahora, más que nunca, apoyo para este tipo de modelo de consumo más sostenible, empático y solidario: “El apoyo al comercio justo que podemos dar como personas que consumimos de forma responsable es más necesario que nunca. Trabajamos con comunidades cuya alternativa a esta actividad económica es, en muchos casos, la caída en la pobreza extrema en países donde no existen sistemas de protección social como el nuestro. Son productos que podemos seguir encontrando en nuestras ciudades, y que ahora tienen más demanda que nunca, como es el caso del chocolate».

Una exhibición en la plaza del Ayuntamiento de València en el Día Mundial del Comercio Justo del 2018. Fotografía: Alberto Pla

Más de 60 años de lucha por el comercio justo

El movimiento por el comercio justo lleva más de 60 años luchando en todo el mundo para conseguir el respeto a los productores, los derechos laborales, pero también el cuidado del planeta en la elaboración de todo tipo de productos. Desde la Coordinadora de ONGD de España también han lanzado un comunicado al respecto: “El movimiento del Comercio Justo defendemos que la salida a esta crisis deber ser global y colectiva, y debe apostar por un cambio en el sistema económico que priorice la dignidad humana y la protección del planeta. Y manifestamos que esto no solo es posible sino que es absolutamente necesario”. Ellos reclaman tres demandas fundamentales:

  • Las personas frente a los beneficios económicos: “Las organizaciones de Comercio Justo manifestamos que garantizar los derechos laborales y una vida digna para todos los trabajadores y trabajadoras es un derecho fundamental que, además, consolida una sociedad global más justa y menos vulnerable frente a las crisis”.
  • Realizar un consumo responsable. “El nivel de consumo actual es insostenible. Si algo positivo ha tenido esta crisis ha sido que nos ha hecho preguntarnos, como individuos y como sociedad qué es lo realmente importante. Las organizaciones de Comercio Justo defendemos la necesidad de ajustar nuestros niveles de consumo a nuestras necesidades reales, y optar por productos elaborados de manera respetuosa con sus trabajadores y trabajadoras y con el medio ambiente. Hacemos un llamamiento para consumir de forma responsable en tiendas de barrio y de Comercio Justo, apostando por el comercio de proximidad que sostiene nuestros barrios y pueblos”.
  • Respeto al medio ambiente. “El coronavirus desafía a nuestro mundo en plena crisis climática, como si fuera una llamada de atención ante la imperiosa necesidad de cuidar el único planeta que tenemos. Fenómenos como el calentamiento global, la desertificación o la deforestación son algunas de las consecuencias derivadas del modelo productivo imperante y de la agricultura industrial, basados en el uso indiscriminado de recursos naturales, la producción masiva de bienes y prácticas agrícolas como el monocultivo o el uso de fertilizantes y químicos. Las organizaciones de Comercio Justo reclamamos una transición urgente a un modelo productivo verde y neutro en emisiones de carbono”.

Venta online ante el cierre de las tiendas

En la Comunitat Valenciana existen varias tiendas físicas de Comercio justo y diversas entidades sociales y ONGD que lo promueven como ECOSOL, CERAI, La tenda de Tot el Món, Cáritas Diocesana de Valencia, ACOEC, Petjades, Setem, Oxfam Intermón, Fundació Novessendes, la Fundación Vicente Ferrer o Solidaridad Internacional-PV, gran parte de las cuales pertenecen a la CVONGD. Ahora, tras confirmarse que la mayor parte de la Comunitat Valenciana no pasará a la “fase 1” de la desescalada hasta, al menos dentro de 15 días, muchas de ellas permanecen cerradas, pero algunas mantienen su venta online y los pedidos a domicilio y animan a seguir apostando por este tipo de productos por muchos motivos, también por los derechos laborales: «Los altos niveles de consumo actual, no solo provocan un peligroso deterioro medioambiental, sino que además alientan fenómenos como la deslocalización de empresas para producir en países con menor renta donde hay menos regulaciones y en los que los sindicatos o están prohibidos o su acción no es completamente libre», añade el comunicado de la CVONGD.

Por otra parte, y ante la emergencia sanitaria, diversas organizaciones de comercio justo han cambiado su producción habitual para confeccionar mascarillas, pantallas protectoras, geles desinfectantes… también han elaborado kits básicos de alimentación, han realizado donaciones a los centros de salud o han fomentado campañas de concienciación y sensibilización ante el covid-19 en todo tipo de comunidades, sobre todo en aquellas más pobres y más rurales.

Muchos talleres artesanales de comercio justo, como este de la Fundación Vicente Ferrer en India, están readaptando su producción para confeccionar mascarillas y otros productos de primera necesidad durante esta pandemia. Foto: Fundación Vicente Ferrer

¿Cómo celebrar el Día Mundial del Comercio Justo en 2020?

Como hemos indicado, las ferias en pro del comercio justo que suelen celebrarse en este día en diferentes ciudades de España y del mundo no podrán llevarse a cabo, pero hay muchas otras formas de conmemorar este día y de que sirva para acercarse a sus propósitos. Uno de ellos es, lógicamente, tratar de consumir productos elaborados según las normas de este tipo de comercio y compartir este acto a través de las redes sociales con el hashtag (#DiaMundialComercioJusto).

La plaza del Ayuntamiento celebra el Día Mundial del Comercio Justo en 2018. Fotografía: Alberto Pla

Como comentaba el comunicado de la coordinadora estatal de ONGD, consumir de una forma justa y responsable tiene que ver mucho también con apostar por los productos y comercios de proximidad. Sin duda, es una buena oportunidad para acercarnos a nuestros mercados municipales, a las pequeñas tiendas de alimentación y otras que ya estén abiertas en nuestras respectivas ciudades, para consumir en ella y para expresarles verbalmente y con nuestra acción y decisión de consumo nuestro apoyo, el cual es más necesario que nunca.

La plaza del Ayuntamiento celebra el Día Mundial del Comercio Justo en 2018. Fotografía: Alberto Pla

Cambiar los modos de vida y de consumo no es algo que se pueda lograr de la noche a la mañana. El movimiento, como hemos visto, lleva más de 60 años y todavía queda mucho por hacer. Por tanto, resulta fundamental que las nuevas generaciones se conciencien. Ahora que los niños y niñas están en casa, sin acudir a sus clases, es una buena oportunidad para que los padres les hablen de estos temas, les pongan documentales o también dibujen o pinten con ellos dibujos sobre el comercio justo o incluso les animen a escribir sobre la importancia de consumir y vivir de una forma más responsable.

De este modo, tal vez, entre todas y todos, logremos que en este Día Mundial del Comercio Justo, marcado por el confinamiento y la crisis sanitaria, social y económica mundial, empiecen a germinar brotes verdes de esperanza para nuestro debilitado planeta y para tantas familias y sociedades en el mundo que, una vez más, corren el peligro de quedarse atrás.

Spot de un minuto de duración por el Día Mundial de Comercio Justo 2017, producido por la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social: