Las cifras de refugiados se elevan hasta registros nunca vistos

2022-06-20T10:48:10+02:00junio 20th, 2022|

Por. Gerard S. Ferrando

El año 2022, pese a encontrarse todavía en su ecuador, ya está pasando a la historia como uno de los peores por lo que respecta a la situación de las personas refugiadas y desplazadas en el mundo. La Guerra de Ucrania ha venido a desbordar un baso que ya rozaba su límite desde hacía tiempo, sobre todo a raíz de la pandemia de la Covid-19, pero también con el recrudecimiento de los conflictos y hostilidades en Palestina, las hambrunas y sequía en el cuerno de África, la inestabilidad en regiones como el norte de Etiopía, la falta de solución a los refugiados en el Sahara Occidental -de actualidad tras el cambio de postura, de manera unilateral, del gobierno de España- o la enquistada situación de violencia estructural en centroamérica, por poner algunos ejemplos.

Casa Paradiso, "perdido" en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

Casa Paradiso, «perdido» en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

En este 20 de junio en que se conmemora el Día Mundial del Refugiado las señales para el optimismo son, más bien pocas. Una efeméride que comenzó a celebrarse en 2001, para conmemorar el el 50 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Un estatuto que, cabe recordar, se aprobó, como la propia ONU, después de una larga y sangrienta II Guerra Mundial. Desde entonces, salvo excepciones como la Guerra de Yugoslavia, Europa, al menos, podía decir que había vivido su tiempo más largo de paz y estabilidad. Algo que ahora, con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se vuelve a caer.

Regresan los fantasmas del pasado, se habla ya, incluso, de la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial o de algún tipo de ataque nuclear. Y, mientras tanto, millones de ucranianos y ucranianas buscan refugio para escapar de las bombas y del horror.

Refugio que, no cabe olvidar, buscamos los españoles hace algunas décadas, durante la Guerra Civil y también durante el Franquismo, en lugares muy diversos como, por ejemplo, la propia Ucrania. Fruto de aquel asilo es, por ejemplo, el hermanamiento que existe hoy en día entre las ciudades de Valencia y de Odesa. Cabría no olvidarlo…

Refugio antiaéreo en el Ayuntamiento de Valencia.

Desde España y también desde otros países como Francia (buscar por el ejemplo del barco Winnipeg, fletado con la ayuda de Pablo Neruda) también salieron embarcaciones rumbo a latinoamérica, fundamentalmente a México o Chile, pero también hacia África o hacia otros puntos de Europa.

Los que se quedaban, en cambio, trataban de sobrevivir a los terribles bombardeos a las ciudades en refugios antiaéreos que durante décadas permanecieron en el olvido y que ahora, en algunos casos, son visitables, como ocurre con algunos de los refugios de Valencia. Nunca está de más visitarlos, más aún en tiempos como estos, para hacerse una idea de lo que supone vivir en pleno horror causado por una guerra.

Acnur convierte la estación de Chambery en un refugio antiaéreo

Una madre camina con su hijo en brazos a través del árido paisaje de la región somalí de Etiopía, donde miles de familias han sido desplazadas durante una reciente sequía. © ACNUR/Eugene Sibomana

Una madre camina con su hijo en brazos a través del árido paisaje de la región somalí de Etiopía, donde miles de familias han sido desplazadas durante una reciente sequía. © ACNUR/Eugene Sibomana.

La Agencia de la ONU para los refugiados ACNUR es una de las entidades que lucha a diario por los derechos de estas personas y también por aumentar la conciencia social ante sus situaciones. En este sentido, este 20 de junio ha convertido la estación Museo de Chamberí en un refugio antiaéreo, como así lo fue durante la Guerra Civil Española y como ahora lo son otras estaciones como las de Kiev o Járkov en Ucrania.

A lo largo de esta jornada, grupos de entre 20 y 25 personas irán accediendo a este refugio, previa reserva. Además, allí podrán encontrarse también con personalidades como el Secretario de Estado de Migración; Jesús Perea; Representante de ACNUR en España, Sophie Muller y Elena Anaya, actriz y colaboradora de ACNUR.

Como destacan desde ACNUR, en la presentación de su Informe Tendencias Globales 2021 de ACNUR: «Con 100 millones de personas refugiadas y desplazadas forzosas en el mundo, tenemos más de #100MillonesDeRazones para visibilizar su situación y para ayudarlas, y no sólo se trata de la crisis más reciente en Ucrania, sino también la situación de quienes se tienen que esconder de las bombas que caen en Siria o en Yemen, la de quienes huyen de la violencia y la persecución en la República Democrática del Congo, en Myanmar, en Burkina Faso, Mali, Centroamérica…»

Importante incremento de refugiados y desplazados en 2022

Fuente: ACNUR

Cabe destacar que a finales de 2021, según datos de ACNUR, había unas 89,3 millones de personas refugiadas o desplazadas en el mundo. Cifras que en mayo de 2022 habían aumentado considerablemente hasta superar los 100 millones. Mujeres, hombres, niños y ancianos que tuvieron que dejar forzosamente sus hogares por motivos como la persecución, los conflictos, la violencia, las violaciones a derechos humanos o graves alteraciones del orden público.

Unas cifras que, como alertan desde ACNUR «se encuentran en el nivel más alto desde que se tiene registro». Una tendencia al alza que «solo podrá invertirse con un esfuerzo concertado hacia la construcción de la paz», agregan.

Cada año, la ONU elige un lema para este Día Mundial del Refugiado y este año es «Quien sea. Donde sea. Cuando sea. Toda persona tiene derecho a buscar protección». Que así sea y que cada vez sean menos las personas que se vean obligadas a buscarla…

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Mari Olcina, Directora de la ONGD MOSSolidaria con Atu, la protagonista del documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado», en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla.

 

 

 

 

Frenar el cambio climático es sinónimo de salvar (muchas) vidas

2020-10-31T10:55:43+01:00octubre 24th, 2020|

Por: María Palau. Fotografías: Alberto Pla y Vincent Tremeau.

Desde la más absoluta ignorancia, tendemos a simplificar el cambio climático a un ya redundante enunciado: como consecuencia de las emisiones de CO2 incrementan los gases de efecto invernadero (GEI) y el planeta se calienta. Hasta cierto punto esta afirmación es cierta. La temperatura media mundial aumentó 0,85°C entre 1880 y 2012, según el Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés). Pero, sería absurdo repetir lo que hace mucho tiempo que sabemos y que, desde la brillante burbuja de falsa sabiduría que nos envuelve a aquellos que nos hacemos llamar “países desarrollados”, nos empeñamos en pregonar como una verdad universal.

Hoy, Día Internacional contra el Cambio Climático, nosotros queremos ir un poquito más allá y recordar que, aunque es cierto que los efectos del calentamiento global pueden ser devastadores para el medio ambiente, las principales secuelas del cambio climático tienen nombres y apellidos. Nombres y apellidos de miles, incluso millones, de personas que ven como sus ingresos económicos desaparecen y se sumen en una pobreza casi irremediable.

Una joven de la comunidad de Gimbichu teje con paja un recipiente. Fotografía: Alberto Pla

Miles, incluso millones, de personas que son forzadas a abandonar sus hogares porque no tienen qué llevarse a la boca después de que una fuerte sequía arrasara con la cosecha anual o porque alguna multinacional (sí, de “países desarrollados”) decidió explotar las materias primas de la zona en la que vivían. Miles, incluso millones, de personas que observan asustadas como la pobreza y la hambruna derivan en un contexto de tensión y violencia que puede desencadenar un conflicto de mayores dimensiones.

Miles, millones, de personas cuyos nombres y apellidos se evaporaron con el cambio climático porque, para ellos, la consecuencia última fue la muerte.

Nombres y apellidos del cambio climático

Por si no se fían, les damos algunos nombres y apellidos. Abdul, Rahima y sus hijos, Arafat y el bebé Ayaz, sufrieron las amenazas del monzón en el campamento de refugiados rohingyas de Cox’s Bazar (Bangladesh) donde malvivían desde que en 2017 se vieron obligados a abandonar su casa en Buthidaung (Myanmar) y huir de la violencia.

Abul Kalam con sus hijos Mohammad Arafat y Mohammad Ayaz en el Campamento 1 Oeste, Kutupalong, Cox’s Bazar, Bangladesh. © ACNUR/Vincent Tremeau

El voluntario rohingya Mohammed Halim, habla con Nessar Ahmed en el campo 21, Teknaf, Bangladesh. © ACNUR / Vincent Tremeau.

Shalle Hassan Abdirahman y Barwako Noor Abdi son solo dos de las muchas personas que llegan al centro de recepción de ACNUR en Dollo Ado (Etiopía) desde Somalia; la sequía y las extorsiones del grupo yihadista Al-Shabbaab imposibilitan el cultivo de la tierra y el cuidado de los animales.

Hawali Oumar huyó de Nigeria con su familia después de que integrantes de Boko Haram asesinaran a su padre e incendiaran su vecindario; ahora debe enfrentarse a diario con las plantas invasoras que asedian el Lago Chad (Chad), fuente de alimentos para este pescador, así como con la desertificación, deforestación y sequía que amenazan la zona.

Unas mujeres secan ropa al sol en el altiplano etíope. Fotografía: Alberto Pla

Podríamos seguir, pero nos conformaremos con aportar algunos hechos que, muy probablemente, los medios de comunicación de los “países desarrollados” se afanaron en silenciar. Sin embargo, la Plataforma sobre Desplazamiento por Desastres (PDD) en su informe Una iniciativa liderada por los Estados con miras a brindar una mejor protección para las personas desplazadas a través de fronteras en el contexto de desastres y cambio climático dejó constancia de algunos de ellos. Entre enero y junio de 2019, se produjeron inundaciones en la cuenca del Amazonas y del Río de la Plata que provocaron 400.000 desplazamientos en Argentina, Bolivia, Brasil y Uruguay. En mayo de ese mismo año, más de 3,4 millones de personas abandonaron India y Bangladesh a causa del ciclón Fani. En marzo, el ciclón Idai desplazó a 617.000 personas en Mozambique, Malawi, Zimbaue y Madagascar. Entre enero y junio, 72.000 personas abandonaron Somalia por una sequía que afecta al país desde 2015.

Cifras para comprender la magnitud del problema del cambio climático

Por si todavía tienen alguna duda, les dejamos algunos datos que pueden ayudar a esclarecer las dimensiones del cambio climático. El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC) en el Informe mundial sobre desplazamiento interno 2019 cifra en 23,9 millones de desplazamientos internos relacionados con el clima. Entre ellos, 10 millones por inundaciones o 13 millones por tormentas.

Dos hermanos en el vertedero de Cobán donde muchas familias trabajan para subsitir. Fotografía: Alberto Pla

Según el estudio El costo humano de los desastres: una visión general de los últimos 20 años (2000-2019) de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, se registraron 7.348 grandes desastres que acabaron con 1,23 millones de vidas y afectaron a 4.200 millones de personas. En los últimos 20 años, los desastres derivados del clima, provocados en su mayoría por el cambio climático incrementaron sobremanera. De esos 7.348 desastres, 6.681 tenían alguna relación con el clima.

Manos Unidas aporta tres datos demoledores. El 85% de las personas que sufren pobreza extrema dependen de los ecosistemas en los que viven para alimentarse y sobrevivir. El cambio climático amenaza con destruir estos ecosistemas; tanto es así que, en 2018, los desastres climáticos y naturales condujeron a 29 millones personas a la inseguridad alimentaria. Y el último: cada día mueren 18.000 personas por causas relacionadas con la contaminación atmosférica. Poco más podemos añadir nosotros.

Iniciativas contra el cambio climático

Cerrar basurales para limpiar el aire

Durante cinco décadas, Estructural, el basurero a cielo abierto más grande de América Latina y el Caribe situado en Brasilia (Brasil), recibía más de 2.700 toneladas métricas de basura. Estos residuos nunca se separaron e incluso a menudo fueron quemados, provocando que una gran cantidad de gases tóxicos contaminaran el aire y el agua de los alrededores del vertedero. Como consecuencia, la salud de la población cercana empeoró, sobre todo de los 2.500 trabajadores informales que se sustentaban a base del dinero que conseguían revendiendo residuos del vertedero.

 

En 2018, como parte de un programa de la ONU, destinado a cerrar basurales para limpiar el aire en América Latina y el Caribe Estructural fue clausurado. Según los cálculos del programa, así se eliminará al menos el 70% de las 1,4 millones de toneladas métricas equivalentes de dióxido de carbono que el vertedero habría estado produciendo hasta 2050. Además, se evitará sumar nuevas víctimas a las 330.000 muertes prematuras que cada año suceden en América Latina como consecuencia de la mala calidad del aire.

Campamento 1 oeste, refugio ante el monzón

¿Recuerdan a Abdul, Rahima y sus hijos? Los refugiados rohingyas que tuvieron que abandonar el campo de Cox’s Bazar porque se vieron amenazados por el monzón. Ellos son una de las miles de familias rohingyas que han recibido la ayuda de ACNURpara combatir los destrozos provocados por las lluvias y los vientos monzónicos.

Los refugiados rohingyas que tuvieron que abandonar el campo de Cox’s Bazar porque se vieron amenazados por el monzón

Abul Kalam con sus hijos Mohammad Arafat y Mohammad Ayaz en el Campamento 1 Oeste, Kutupalong, Cox’s Bazar, Bangladesh. © ACNUR/Vincent Tremeau.

La Agencia de la ONU para los Refugiados reemplazó o reparó más de 91.000 alojamientos, construyó 27 kilómetros de caminos y calles, 78 kilómetros de drenaje, 59 kilómetros de estructuras de retención, 32 kilómetros de escalones y 4,4 kilómetros de puentes iluminados por farolas. También se encargó de abrir 33 centros de salud y 25 centros de nutrición, y entregó más de 88.000 kits de albergue premonzón a grupos de refugiados especialmente vulnerables.

Abdul, Rahima, Arafat y el bebé Ayaz viven ahora en el campamento 1 oeste de Kutupalong (Cox’s Bazar, Bagladesh). Al menos, han conseguido protegerse del monzón.

Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú

Manos Unidas iniciaba el pasado mes de febrero la campaña de concienciación Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú con el fin de denunciar las consecuencias que el deterioro medioambiental tiene sobre millones de personas. La crisis climática afecta a 821 millones de personas castigadas por el hambre o a más de 1.000 millones de personas que viven en la pobreza.

“El hambre y la pobreza son dos realidades muy relacionadas con los daños medioambientales”, criticaban desde la ONG, y señalaban el agotamiento de recursos, la destrucción de ecosistemas, las inundaciones y las sequías extremas, la desertización y la deforestación como las graves huellas del cambio climático.

Manifiesto por el la nueva Ley de Cambio Climático

Más de 400 personas del área de la investigación y la ciencia, junto a algunos de los principales grupos ecologistas como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, o WWF, han firmado un manifiesto para exigir que la futura ley reconozca la existencia de un comité científico independiente que evalúe la futura política de cambio climático en España. “Más ciencia, urgencia y ambición en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética”, reclaman.

Por una vuelta al cole equitativa y con justicia social

2020-09-03T11:17:59+02:00septiembre 3rd, 2020|

Por: Gerard Sánchez. Fotos: Alberto Pla

Llega septiembre y con él la vuelta al cole en muchos países como España y gran parte de Europa. Un regreso que, como casi todo en este 2020, viene marcado por el Covid-19 y por sus consecuencias. Muchos de nosotros seguramente recordamos, con más o menos detalle, esas vueltas al cole con sus emociones, alegrías y llantos, pero es muy probable que no logremos contextualizarlas en un año concreto. No obstante, la de este 2020 será muy recordarda y comentada por toda una generación de niños y niñas, pero también de adolescentes, de padres-madres y profesores que afrontan este regreso con todo tipo de dudas, preocupaciones y ansiedades.

Un momento del rodaje del documental que rodamos en Etiopía en marzo para la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol y MOSSolidaria. Foto: Alberto Pla

Como suele ocurrir en muchas facetas de la vida, este regreso a las aulas no será igual para todo el mundo. No lo está siendo en cada uno de los países de nuestro planeta, pero tampoco lo es dentro de un mismo país como España o en el seno de una misma ciudad o barrio. Una vuelta que resulta especialmente complicada para aquellas familias con menos recursos que ven como al gasto habitual de la escolarización hay que sumar otros como la adaptación a las nuevas tecnologías o las consecuencias económicas que para una familia puede acarrear el hecho de que alguno de sus progenitores deba quedarse en casa para cuidar a un hijo enfermo o en confinamiento temporal. Sin olvidar los temores y las consecuencias que pueden tener las infecciones por Covid-19 en niños y adultos.

Unos problemas que se vuelven todavía mayores en países de América, África o Asia donde las carencias educativas y de vida son aún mayores y en los cuales la necesidad de la cooperación internacional y la solidaridad es más importante que nunca. Especialmente preocupante, y como alertan desde organizaciones como Acnur, es esa vuelta al cole marcada por el Covid-19 en realidades tan complicadas ya de por sí como son los campos de refugiados.

La escuela refugio de Entreculturas

Otra organización que trabaja por la educación de las personas refugiadas es Entreculturas. Ellos cuentan con la página web «escuela refugio» desde la que luchan para garantizar la escolarización y los recursos para miles de niños y niñas refugiados en diversos países del mundo. «El cierre de las escuelas provocado por la Covid-19 ha dejado a estos menores sin su refugio, su espacio de protección y aprendizaje, su espacio para ser niños. Sin ella vuelven a estar más expuestos a situaciones de violencia, abuso y explotación y a tener más dificultades para poder comer o acceder a agua potable», indican. Por ello, desde desde Entreculturas, junto a otras organizaciones socias, trabajan «para que la escuela les siga protegiendo. Para que, aunque estén cerradas, siga acompañándolos en sus casas a través de la educación a distancia, el reparto de alimentos y la protección frente a la violencia.»

Niños y niñas se columpian en la escuela de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri, Etiopía. Foto: Alberto Pla

Acnur publica un informe por la educación de las personas refugiadas

En un informe publicado este jueves, día 3 de septiembre, bajo el título “Uniendo fuerzas por la educación de las personas refugiadas”, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, predice que, a menos que la comunidad internacional tome medidas inmediatas y ambiciosas para contrarrestar los efectos catastróficos de la COVID-19 en la educación de las personas refugiadas, el potencial de millones de jóvenes refugiados que viven en algunas de las comunidades más vulnerables del mundo se verá aún más amenazado. Los datos ofrecidos en el informe se basan en las estadísticas en bruto sobre la escolarización del año escolar 2019.

Desde Acnur alertan de que «antes de la pandemia, un niño refugiado tenía el doble de probabilidades de no asistir a la escuela que un niño no refugiado». Y aseveran que esta situación sin duda va a empeorar: «muchos niños y niñas refugiados probablemente no tendrán la oportunidad de retomar sus estudios por el cierre de escuelas, las graves dificultades para pagar las tasas de matriculación, uniformes o libros, la falta de acceso a tecnologías o porque se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias

«La mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados previamente a esta situación. Después de todo lo que han soportado, no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación«. Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

La mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados previamente a esta situación”, ha declarado Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. “Después de todo lo que han soportado, no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación. A pesar de los enormes desafíos que plantea la pandemia, si se ofrece un mayor respaldo internacional a las personas refugiadas y a sus comunidades de acogida, podremos desarrollar más medios innovadores para proteger los avances fundamentales en la educación de los refugiados obtenidos durante los últimos años”.

Unas niñas juegan en la escuela de CIVES en asentamiento de Al Farah 4 – Alberto Pla

Los datos del informe de 2019 se basan en las estadísticas de doce países que acogen a más de la mitad de los niños y niñas refugiados en el mundo. Aunque la tasa bruta de matriculación en enseñanza primaria es del 77%, solo el 31% de los jóvenes está matriculado en secundaria. A nivel de educación superior, solo el 3% de los jóvenes refugiados han podido matricularse.

En unas contundentes palabras finales al informe, el futbolista y Embajador de la Fundación Vodafone y de ACNUR para el Programa Escolar de Red Instantánea, Mohamed Salah, declaró: “Garantizar una educación de calidad hoy significa menos pobreza y sufrimiento mañana

Unicef lanza la guía «Covid-19. Proteger la salud en las aulas»

Otra organización que vela por la salud y la protección de la infancia es El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef. Ellos han lanzado la guía «Covid-19. Proteger la salud en las aulas«. En el se indica que «La educación no puede parar durante una emergencia, ya que es una parte esencial de la recuperación en una crisis: aporta normalidad, un sentido de la rutina, conocimientos y habilidades necesarias para el desarrollo, protección en casos de especial vulnerabilidad social y económica y sirve de puente para salvar las distintas brechas sociales, económicas y educativas a las que se enfrenta parte de la población. Cuanto antes se reestablezca la actividad cotidiana de escuelas y centros de enseñanza, antes se podrán curar las heridas dejadas por esta crisis.»

Por otra parte, alertan de que «al menos una tercera parte de los niños en edad escolar de todo el mundo no tuvo acceso a la educación a distancia durante el cierre de las escuelas debido a la COVID-19».

Alejandro Sebastián reunido con la Directora de programas en Guatemala y el profesor de la escuela de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

Desde Unicef han lanzado la campaña Reimaginar, dirigida a impedir que la pandemia de COVID-19 termine convirtiéndose en una crisis prolongada para los niños, sobre todo los más pobres y vulnerables. UNICEF insta a realizar inversiones urgentes para cerrar la brecha digital, facilitar la educación a distancia para cada niño y, lo más importante, priorizar la reapertura de las escuelas en condiciones de seguridad.

Y también han trabajado en el «Marco para la reapertura de las escuelas«, preparado por la UNESCO, UNICEF, el Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos.

 

Cepal y la UNESCO publican «La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19»

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha planteado que, incluso antes de enfrentar la pandemia, la situación social en la región se estaba deteriorando, debido al aumento de los índices de pobreza y de pobreza extrema, la persistencia de las desigualdades y un creciente descontento social. En este contexto, alerta de que «la crisis tendrá importantes efectos negativos en los distintos sectores sociales, incluidos particularmente la salud y la educación, así como en el empleo y la evolución de la pobreza».

Por su parte, la UNESCO ha identificado grandes brechas en los resultados educativos, que se relacionan con una desigual distribución de los docentes, en general, y de los docentes mejor calificados, en particular, en desmedro de países y regiones con menores ingresos y de zonas rurales, las que suelen concentrar además a población indígena y migrante.

Por todo ello, han publicado de forma conjunta el documento La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19. El objetivo de este documento es visibilizar la diversidad de consecuencias que estas medidas tendrán sobre las comunidades educativas a corto y mediano plazo, así como plantear las principales recomendaciones para sobrellevar el impacto de la mejor manera posible, proyectando oportunidades para el aprendizaje y la innovación en la educación posterior a la pandemia.

Rozalén durante su visita a Guatemala para apoyar el proyecto «la luz de las niñas» de Entreculturas.

La OMS dice que mascarillas sí, pero no para menores de cinco años

Otra gran duda para las familias y también para los responsables educativos en el inicio del curso escolar es cómo aplicar en los niños las medidas de seguridad como las mascarillas, la distancia social, el contacto físico… A día de hoy, no existen directrices claras u homogéneas, al menos a nivel mundial, sobre estas cuestiones. De hecho, en cada país e incluso en cada región se va proceder de un modo diferente. Aún así, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) sí que han lanzado ciertas recomendaciones. Una de ellas indica que las mascarillas son útiles en los colegios, pero no las recomiendan para menores de cinco años.

Sobre qué tipo de mascarillas utilizar por los niños, desde la OMS indican que «los niños que, en general, gozan de buena salud pueden ponerse mascarillas higiénicas o de tela. Así se consigue controlar el origen, es decir, se evita transmitir el virus a otras personas si el niño está infectado y no es consciente de que lo está». Por otra parte, matizan que «los niños con problemas de salud subyacentes como fibrosis quística, cáncer o inmunodepresión deben, en consulta con sus proveedores de servicios médicos, llevar mascarillas médicas o quirúrgicas.»

Un grupo de voluntarios costarricenses de la Fundación SOLCA visitan el barrio Sinaí en San José, Costa Rica, antes de la pandemia – Fotografía: Alberto Pla

Ayuda en acción pide colaboración para lograr una vuelta al cole equitativa

«Una vuelta al cole diferente», así se llama la campaña de recaudación de fondos que ha lanzado Ayuda en Acción para tratar de conseguir que este regreso a las aulas sea lo más equitativo posible en España y en otros lugares del mundo. Ellos indican que «miles de familias en España no tienen recursos suficientes para comprar todo lo que necesitarán sus hijos e hijas para la vuelta al cole».  Por ello, y a través del programa Aquí también, Ayuda en Acción proporciona becas de material escolar a familias en situación de pobreza p»ara que la única diferencia que haya entre un niño o una niña con y sin recursos sean sus ganas de aprender.»

Las esenciales becas comedor de Educo

Uno de los mayores gastos en cada curso escolar es el comedor infantil. Dependiendo de colegios este puede llegar a superar los 100 euros mensuales. Una situación que resulta muy complicada de afrontar para muchas familias, más aún en una situación como la actual. ONG como Educo, mantuvieron sus becas comedor durante el confinamiento y también en en verano. Ahora, con la vuelta al cole, piden más colaboraciones y donaciones para que estas becas lleguen al mayor número de familias. Ellos alertan de que en España «284.000 niños y niñas no pueden comer carne, pollo o pescado cada 2 días».

Unos niños en un comedor. Fotografía: EDUCO

 

 

 

 

 

 

 

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