Arranca el Humans Fest con dos películas en exhibición de Alberto Pla

2021-02-10T21:12:19+01:00febrero 10th, 2021|

Después de un año de muchas incógnitas, en el que, como tantas otras personas y sectores, el Festival internacional de cine y Derechos Humanos de Valencia, Humans Fest, se ha tenido que readaptar de muy diversas formas, la edición de 2021 arranca, por fin, y lo hace de manera muy especial para todo el equipo que conformamos la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social. Sí, porque en esta ocasión participamos con dos películas documentales como son «El Jardín de las rosas» y «Asha. Historias de lepra y esperanza».

Una emoción y una alegría que llegan justo unos días después de que conociéramos que Alberto Pla, había ganado el Premio Manuel Castillo por el documental elaborado por nosotros para la ONG MOSSolidaria: «Atu. El rostro de un pueblo olvidado».

La primera de ellas nos hace especial ilusión por diversos motivos. En primer lugar, porque es de producción propia, en segundo porque su estreno mundial se enmarca en un festival tan importante y tan querido por todos nosotros como es este Humans Fest, nacido bajo el paraguas de la Fundación por la Justicia. Una Fundación que, precisamente, ha sido clave para fomentar la justicia restaurativa en El Salvador, uno de los temas centrales de nuestro documental, así como la importancia de la educación para salir de la violencia. Este estreno mundial de «El jardín de las rosas» tendrá lugar este jueves, día 11 de febrero, en la Sgae y también se podrá seguir en directo en streaming a través del siguiente enlace:

Debate en directo y presentación a cargo de la directora general de Cooperación, Xelo Angulo

Esta película documental se rodó en El Salvador y España entre 2016 y 2020 y reflexiona acerca de los asesinatos de los conocidos como «Mártires de la UCA». Un suceso que tuvo lugar en 1989 en El Salvador, pero sigue vigente, y de plena actualidad, pues el pasado día 3 de febrero el Tribunal Supremo de España ratificó la condena de la Audiencia Nacional de 133 años de cárcel a uno de los implicados, el entonces coronel, y viceministro de Seguridad, Inocente Montano.

Tanto es así que las entradas para el estreno presencial en la SGAE se agotaron el mismo día que salieron. Por si fuera poco, la exhibición contará on un debate posterior con la presencia del director del documental, Alberto Pla, el director del Humans Fest, Samuel Sebastián, y el presidente de la Fundación por la Justicia, José María Tomás i Tío. Además, la directora general de Cooperación de la Generalitat Valenciana, Xelo Angulo, tomará la palabra antes del inicio del documental.

Gala de Inauguración del Festival, en versión íntima

Las restricciones derivadas del Covid-19 han reducido el aforo disponible para este y para el resto de proyecciones, así como para la asistencia a la gala de de Inauguración que tuvo lugar el martes, día 9 de febrero, a puerta cerrada.

inauguración Humans Fest 2021

Foto de familia de la gala de inauguración del Humans Fest 2021.

La primera intervención fue de Thimbo Samb, migrante de origen senegalés que llegó en patera, estuvo 18 días en la cárcel, después trabajó en el campo, como mantero y, tras una oportunidad, se convirtió en actor actuando en series de Netflix o TVE, entre otras.

Por su parte, Samuel Sebastián, director del festival agradeció el apoyo de los patrocinadores y el compromiso de los cineastas y destacó que «el festival, como un generador de proyectos, es ahora mismo el centro de una cantidad diversa de entidades y audiencias no solo de la Comunitat Valenciana sino de todo el mundo, en el que el compromiso por los derechos humanos y el diálogo entre culturas y generaciones prevalece por encima de todo”.

José María Tomás i Tio, presidente de la Fundación por la Justicia y uno de los protagonistas del documental «El jardin de las rosas», clausuró la inauguración y agradeció al público, a los patrocinadores y a los medios de comunicación el gran apoyo recibido Humans 2021,“cuando llevamos ya un año de pandemia, aunque no debemos olvidar que la pandemia de los derechos humanos lleva muchos años presente, en todas aquellas sociedades que viven permanentemente así. No tenemos que irnos lejos, existen en nuestros barrios y son situaciones que no debemos permitir. Por eso desde fundación por la justicia, elegimos jugarnos el tipo siempre por los derechos y la dignidad de todos, sin excepción”.

El día 17 de febrero, a partir de las 18 horas, se exhibe la película documental. «Asha. Historias de lepra y esperanza»

Os emplazamos a disfrutar este jueves del estreno mundial de «El jardin de las rosas» y también os animamos a apuntaros ya en la agenda el día 17 de febrero, a las 18 horas, para presenciar otro documental elaborado por nuestra agencia como es «Asha. Historias de lepra y esperanza«. Una cinta que rodamos en 2019 entre India y España para la Fundación Fontilles y que se estrenó en enero de 2020 en el marco del Día Internacional de lucha contra la lepra.

Asha significa «esperanza» y esto es lo que más se necesita ahora mismo después de un año de pandemia mundial que está afectando, sobre todo, a las personas más necesitadas de los lugares más necesitados como son aquellas que padecen enfermedades como la lepra en países como Índia.

Desde aquí les animamos a empaparse de estas proyecciones y también de todas las demás de este Humans Fest, así como de la multitud de eventos, charlas, debates, acciones… paralelos.  Porque juntas y juntos podemos mirar hacia un mundo mejor.

 

 

MICRO I José María Tomás i Tío (Fundación por la Justicia)

2020-08-25T12:28:49+02:00agosto 25th, 2020|

Magistrado de la Audiencia Provincial de Valencia, José María Tomás y Tío es también el presidente de la Fundación por la Justicia. Una entidad que cumple en 2020 un cuarto de siglo. 25 años en los que han llevado a cabo todo tipo de proyectos de cooperación en diversos países. Además, organizan desde hace once años el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, de Valencia. 

José María Tomás, además, es uno de los testimonios en el documental que estamos produciendo el equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social en relación al asesinato de Ignacio Ellacuría y de otros jesuitas en El Salvador en 1989, en plena guerra civil en este pequeño país centroamericano. Un caso que acaba de ser juzgado en la Audiencia Nacional y que actualmente está visto para sentencia.

Por: Gerard S. Ferrando | Fotografías: Alberto Pla

«La justicia no es solamente una administración, sino que es un valor y un compromiso»

Como indica el propio José María Tomás, “nos constituimos hace ya 25 años con la intención de presentar un modelo de justicia más cercana, más próxima, más creíble, más inteligible. A partir de ahí, nosotros hemos ido derivando desde lo que era la preocupación por el funcionamiento de la justicia de nuestro país, porque la justicia no es solamente una administración sino que es un valor y un compromiso”.

“Cuando uno descubre que el valor de la justicia es un valor esencial y ves las situaciones en las que no es fácil descubrirla y está tan escondida, entonces adquieres el compromiso de trabajar por la justicia de otra manera”. Él explica que en estos 25 años han desarrollado programas y proyectos que tienen que ver con la cooperación internacional en materias de privación de derechos.

En esta línea han trabajado en Etiopía con temas de mutilación femenina, en Mozambique con niños y personas discapacidades, en Senegal, en Burkina en Guinea, en Benin, así como en América en países como Paraguay, Haití, El Salvador, Guatemala, Colombia y también en algunos países de Asia. Sin olvidar, por supuesto, los proyectos de sensibilización en España.

El Tribunal Internacional de Justicia Restaurativa en El Salvador

Uno de los proyectos con más trayectoria y trascendencia de la Fundación por la Justicia es el Tribunal Internacional por la Justicia Restaurativa en El Salvador, el cual se celebran cada año en marzo, aunque en este 2020 se tuvieron que suspender por la pandemia originada por el Covid-19.

La falta de respuesta institucional a las víctimas del conflicto armado del Salvador que tuvo lugar entre 1979 y 1992 y que se cerró en falso con una Ley de Amnistía, recientemente declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, determinó que la Universidad Centro Americana (UCA), a través de su Instituto de Derechos Humanos (IDHUCA) y por exigencia de la Red de Comités de Víctimas del conflicto armado, tomara la decisión de crear este Tribunal Internacional para la aplicación de la Justicia Restaurativa.

José María Tomás y Tío durante la entrevista en MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Este proyecto es una modalidad de política pública no gubernamental, estando integrado por expertos en justicia y derechos humanos de varios países como España, Brasil, Paraguay, Chile, Estados Unidos y el propio El Salvador. El Tribunal está presidido por el Presidente de Fundación por la Justicia y viene constituyéndose desde el año 2009 en diversas localidades o comunidades del país para examinar casos de masacres, ejecuciones sumarias, torturas, violaciones, desapariciones forzosas, muchas de ellas todavía desconocidas por el sistema de justicia del país, emitiendo sentencias respectivas con los testimonios de todos ellos, fundamentos jurídicos sustentados en el derecho penal internacional y convenios de derechos humanos, peticiones de las víctimas y reseña de la posición del Estado salvadoreño frente a los mismos.

El fenómeno de las maras, verdugos y víctimas a la vez

Desde su condición de juez y como buen conocedor de la realidad centroamericana, José María Tomás y Tío analiza uno de sus fenómenos más conflictivos como es el de las maras. «Inicialmente las maras son una respuesta a una situación de indefinición política y económica en un país. Cuando tú no tienes recursos, cuando no tienes una posibilidad de acceder al control, al gobierno, a las instituciones, la sociedad se organiza y cuando tú además resulta que no tienes recursos suficientes para sobrevivir, se organiza pues buscando la supervivencia, delinquiendo, superando los límites que cualquier sociedad tiene».

«Cualquier sociedad tiene un límite por arriba diríamos la propuesta de máximos es una constitución, la propuesta de mínimos es un código penal, pero cuando tú no dejas espacio para sobrevivir en ese espacio intermedio pues resulta que surgen estas situaciones», explica Tomás y Tío quien matiza que «las maras a mi me parece que son la respuesta de una organización de la sociedad pobre, que llega un momento que está descolocada e imposible de colocar».

José María Tomás y Tío durante la entrevista en MICRO. Fotografía: Alberto Pla

«Al final lo que pasa es que las víctimas se convierten en verdugos, pero a su vez son también víctimas, debido a su situación». Ante ello, José María Tomás anima a buscar soluciones: «Hemos de buscar espacios en los que nadie pueda vivir así, no se trata de que los ricos no sean ricos, que hagan lo que quieran, lo que se trata es que los pobres no vivan con tanta miseria  y buscar, por tant,o espacios donde se pueda vivir honestamente».

Un festival de cine y derechos humanos muy consolidado

José María Tomás pone en valor la consolidación del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, de Valencia. “Es muy potente. Seguramente, a día de hoy, es el Festival de más impacto social en España, el de más público asistente y el demás impacto social, ¿qué contamos? Historias, contamos historias de personas”.

“Con iniciativas como esta descubrimos que no todo el mundo tiene todos los derechos que tenemos los demás. Y, por otro lado, vemos que todos tenemos algo que hacer”. Para la Fundación por la Justicia y para José María Tomás “hay que formar en derechos humanos. Y trabajar con los defensores de derechos humanos”. Así lo hacen en lugares como Colombia o El Salvador. Eso sí, siempre teniendo en cuenta, los objetivos de desarrollo sostenible “pues se pueden hacer muchas cosas a través de alianzas con todos los demás personas y que somos al final protagonistas de nuestra propia historia”.

La sensibilización postpandemia

Preguntado por si esta pandemia no va a servir para reflexionar y para ser más sensibles ante otros problemas y realidades, José María Tomás expresa su deseo de que así sea: “Creo que es una ocasión buena, todo el mundo hemos tenido la ocasión buena para reflexionar, nosotros tenemos que reflexionar qué ha pasado, no todo el poder político, económico, cultural de la civilización, ya no digo de España sino la humanidad completa. Hemos sido atacados, esto no es incidente que ha pasado ni siquiera es por una tormenta tropical que coge una parte del planeta, aquí estamos hablando de un problema para toda la humanidad”.

Precisamente, para fomentar esta reflexión, desde la Fundación por la Justicia han lanzado, en colaboración con otras organizaciones un documento que recoge, “medidas para la postpandemia que tienen que ver  con la salud, con la ecología, con la amable ciudad en la que nosotros quisiéramos vivir, con la naturaleza, con educación etcétera y sobre todo  teniendo en cuenta que no se puede gobernar ni legislar olvidándose de los más vulnerables porque son los que al final sufren más cualquier situación”.

Micro | Salvador Raga (Penya Valencianista per la Solidaritat)

2020-04-06T11:12:15+02:00febrero 26th, 2020|

La Penya Valencianista per la Solidaritat se constituyó en el año 2002 después de que el Valencia CF se proclamara campeón del título de Liga. Cuatro de sus aficionados se encontraban en ese momento llevando acabo acciones solidarias en diferentes países y decidieron crear una peña que uniera el amor a estos colores con acciones solidarias en otras partes del mundo. Ahora, casi 20 años después, lleva y ha llevado a cabo proyectos en cinco continentes en los cuales se potencia la educación y el deporte. Su actual presidente, Salvador Raga, nos cuenta los fundamentos de esta penya solidaria y cómo se puede hacer valencianismo y fomentar el compromiso social y humano al mismo tiempo.

Por: Gerard S. Ferrando

Todos los años jugamos Champions porque cada campo que acabamos, cada equipación que mandamos, cada escuela que construimos es como un título en la vitrina”

Practicar y apoyar el deporte siempre es positivo para uno mismo y para su entorno, pero si, además, esto se complementa con una labor solidaria las repercusiones se amplían exponencialmente. La Penya Valencianista per la Solidaritat, fundada en 2002, por José María Tomás, María Pilar Mateo, Alfredo José Perales y José Eduardo Castell, lleva ya casi dos décadas llevando el valencianismo a diferentes partes del mundo y fomentando, al mismo tiempo, la educación, el deporte y la solidaridad. Su actual presidente, Salvador Raga, se siente orgulloso del trabajo realizado y muy motivado para afrontar el que resta por delante: “Tengo el honor de ser el presidente de la única ONG que hay en todo el mundo vinculada a los colores de un equipo de fútbol”, resalta.

“Los fundadores crearon esta peña para mandar un mensaje a niñas y niños de todo el mundo en riesgo de exclusión de que el murciélago del escudo ha ido allí, a los lugares más remotos del mundo, para desarrollar con ellos proyectos educativos, sanitarios, deportivos y sociales”. Abogado de formación, Salvador Raga, también cuenta con Vinatea, una editorial solidaria los beneficios de la cual se destinan, íntegramente, a los proyectos que lleva a cabo la Penya Valencianista per la Solidaritat.

Proyectos en cinco continentes

Actualmente, la penya lleva a cabo varios tipos de proyectos en cinco continentes. Algunos son de continuación: “Son aquellos proyectos que venimos desarrollando desde hace años. Son niños y niñas a los que, prácticamente, heos visto nacer y hemos seguido su evolución para que tengan posibilidades de tener una vida mucho más digna”. Entre ellos hay actuaciones en diferentes puntos del planeta, pero también en la Comunitat Valenciana, concretamente en el barrio de Natzaret, en la Fuensanta, la Coma, o en el centro de menores de Massamagrell. Por otra parte, desarrollan proyectos puntuales que abarcan realidades tan duras y diversas como la ablación de los órganos genitales en Etiopía, los niños del vertedero en Indonesia, los albinos de Senegal, los niños pirotécnicos en Guatemala o el Salvador o los niños pistoleros de Cartagena de Indias.

La Penya Valencianista per la Solidaritat usa el deporte como método para acercarse a estos niños y niñas, el 80 % de su actividad consiste en desarrollar proyectos deportivos que se basan en tres líneas: Construir instalaciones, mandar material deportivo o mandar equipo humano para formar a los niños en el deporte y también a sus monitores.

No obstante, y como explica muy bien Raga, “nos encontramos con un 20 % de los casos donde entrar directamente a desarrollar proyectos deportivos acaba siendo absurdo porque son niños que tienen carencias de tipo alimentario, sanitario, social, son niños que carecen de lo básico, con lo cual tienes que construir la casa desde los cimientos y empezar por mejorar estas bases”. Él hace una matización importante: “No queremos erradicar a la gente del lugar donde vive, sino llevar allí posibilidades para que el lugar donde viven sea un lugar donde las cosas sean mejores”.

Niños pirotécnicos en Centroamérica

“Cuando a alguien le mandas un mensaje de dignidad diciéndole, en la vida te pueden haber pasado x cosas, pero tu eres un ser humano que merece tener todas las oportunidades, ahí se te abre un abanico de posibilidades enorme que es en el cual Valencianistes por la Solidaritat cree”, indica Raga. Él pone como ejemplo a niños que trabajan en un sector que en Valencia tiene gran repercusión como es la pirotecnia. “A los niños pirotécnicos de Centroamérica se los usa para introducir, con sus pequeñas manos y dedos, elementos en los objetos pirotécnicos que con otras manos más maduras no sería posible. Pero la precariedad en que llevan a cabo su actividad genera multitud de explosiones y muñones, es ahí cuando sienten que ya no pueden llevar a cabo la única actividad para la que servían”. Es ahí, cuando tenemos conocimiento de esa realidad, cuando vamos para mostrarles otras opciones y decirles que pueden ser deportistas o que pueden tener otros sueños y aspiraciones en sus vidas”, relata.

Niños pistoleros en Cartagena de Indias

Otro proyecto muy importante y que cambia vidas es el de los niños pistoleros en Cartagena de Indias. “A esos niños que viven con una pistola en el cinto les llevamos equipaciones del Valencia, les construimos instalaciones deportivas, y apoyamos a los líderes locales para que sigan mandándoles un mensaje de que otra vida es posible, que sientan que una pistola no les hace mejores y que sientan que el murciélago del escudo llega hasta allí”.

La educación como base

Precisamente la educación es un eslabón vital en todo el trabajo que lleva a cabo la Penya Valencianista per la Solidaritat. “Trabajamos con socios locales de garantías que suelen ser colegios. Nosotros solamente existimos porque tenemos socios locales a miles de kilómetros de distancia que han hecho un trabajo previo, continuado y cotidiano con los niños y niñas para los cuales el que se integren en un club de fútbol que lleva la camiseta del Valencia es el premio. Porque se les manda un mensaje de que solo aquellos que hagan bien las cosas en el colegio tendrán derecho a formar parte de un club de élite que es el que nosotros tratamos de trasplantar allí”.

Esta es, por tanto, una forma de exportar el valencianismo al mundo. Como destaca Raga “mucha gente acaba conociendo Valencia y que hay un escudo que tiene un murciélago coronándolo por los proyectos que nosotros estamos haciendo. Más de 40 países en el mundo conocen de nuestros proyectos. En muchos lugares del mundo se puede ver a niños y niñas con camisetas del Real Madrid, el Barcelona, el Liverpool… pero nosotros vamos allí no solo a llevar camisetas sino a mandar un mensaje donde la educación y el respeto a los valores del deporte forman parte de un proyecto global”.

Un mensaje a la sociedad valenciana

Por último, Raga manda un mensaje a la sociedad valenciana en general y a los aficionados al fútbol, sean cuales sean sus colores, en particular. “Este es un proyecto donde cabemos todos.

Pensamos que este escudo del Valencia tiene que servir para algo más que para ponernos de buen humor o mal humor cuando juegue el equipo. Todos y todas podemos ser valencianistas de tercer nivel, que somos aquellos que usamos el escudo para que otros tengan una vida distinta. Nosotros todos los años jugamos Champions porque cada campo que acabamos, cada equipación que mandamos, cada escuela que construimos para nosotros es un título de Champions en la vitrina”. Por todo ello anima a cualquier persona a conocer esta Penya Valencianista per la Solidaritat, a hacerse peñistas o socios para contribuir así a construir un mundo mejor desde los valores del deporte.

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