Mutilación genital femenina. Cuando la violencia sexual arranca casi antes de nacer

2021-02-06T14:34:37+01:00febrero 6th, 2021|

Por: Gerard Sánchez

En plena pandemia del coronavirus, parece que otros males y lacras del mundo ya no existan. Desde conflictos olvidados, hasta enfermedades destatendidas a problemas de todo tipo que siguen mucho más arraigados de lo que nos  podemos imaginar. Uno de ellos es la mutilación genital femenina, también conocida como ablación. Hoy, como cada 6 de febrero, desde 2012, se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, a petición de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Esta mutilación femenina está ahí, sigue muy presente, sobre todo, en 29 países de África y Oriente Medio. Pero también se practica, de forma ilegal y peligrosa, en muchas otras partes del mundo, entre ellas, España. De hecho, y según informa la conselleria valenciana de Sanitat, En 2020 se registraron 30 casos nuevos de mutilación, 13 mujeres pasaron por la Unidad de Referencia y 4 se sometieron a una reconstrucción. Y recuerda que en 2016 se creó en la Comunitat Valenciana el Protocolo de Atención Sanitaria ante la Mutilación Genital Femenina, y se diseñó el Mapa de Riesgo de Mutilación y se designó una Unidad de Referencia para la Cirugía Reconstructiva de la Mutilación Genital en el Hospital Universitario Doctor Peset. Y añaden que el seguimiento continuo de las hijas de mujeres que han sufrido mutilación genital es fundamental para evitar posibles conflictos emocionales y familiares que se producirían en la adolescencia en caso de llevarse a cabo esta práctica.

Entreculturas y Rozalén, contra la mutilación femenina

Rozalén y Beatriz Romero visitaron los proyectos de Entreculturas en El Chad justo antes de que se declarara el estado de alarma. Foto: Entreculturas

Una de las organizaciones que lucha para erradicar la mutilación femenina y combatir sus efectos nocivos en aquellas niñas y mujeres que la sufren es Entreculturas. En esta línea, el año pasado, justo antes de que se desatara la pandemia de coronavirus en España, la cantante Rozalén y su intérprete de signos, Beatriz Romero,  acompañaron a un equipo de Entreculturas hasta El Chad para escuchar de primera mano el testimonio de mujeres que habían sufrido esta práctica. Un viaje enmarcado dentro del programa «la luz de las niñas».

Una Rozalén que, ya en el confinamiento, escribió la canción «aves enjauladas» cuya recaudación era solidaria, como nos explicaba en una entrevista concedida a la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social.

La visibilización de Amref contra la ablación

Rachel, de 23 años y del condado de Kaijado, Kenia, lucha contra la ablación.

Se calcula que, actualmente, hay al menos 200 millones de niñas y mujeres mutiladas. Y cada año unas tres millones de niñas la sufren, con el consentimiento de sus familias, que son las que las llevan a ello. A pesar que que las Naciones Unidas se han propuesto erradicar esta práctica para 2030, dentro del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5, mucho tendrán que cambiar las cosas, en muchos lugares tanto públicos como del ámbito privado, para que esto se logre.

Otra de las organizaciones que combate en primera línea la ablación es Amref Salud África. En este año han querido visualizarla con una entrevista a una joven keniata llamada Rachel: «Soy Rachel, tengo 23 años y soy del condado de Kaijado, Kenia. Soy una chica masái y estoy orgullosa,  de lo que no estoy orgullosa es de que se siga practicando la mutilación genital femenina. Por eso, utilizo mi voz para generar un cambio como joven activista contra la mutilación genital femenina.

«Soy afortunada y yo no la sufrí. Pero esto me convirtió en blanco de acoso y estigma», relata Rachel en una entrevista que se puede leer completa en la página web de Amref.

Cear visualiza la historia de una superviviente de la mutilación genital

Por su parte, Cear también opta por concienciar sobre el problema de la ablación a través de una historia. En su caso, la de una superviviente a la mutilación genital femenina. Sainabou fue mutilada genitalmente cuando tan solo tenía 9 años, pero a día de hoy sigue recordando el dolor, los gritos y hasta “el corte de la carne”.  ¿Por qué lo hacen? asegura que es una medida de dominación: “controlan nuestra sexualidad, nos mutilan para controlar nuestra fidelidad”.

Sainabou insiste en la necesidad de proteger a las hijas de mujeres de Senegal, Malí o Gambia que viven aquí y al volver a sus países de origen las mutilan sin avisar a sus madres. Ahora vive junto a su hijo de tres años en Valencia, donde trata de rehacer su vida con la ayuda de CEAR y ha encontrado en la cocina una de sus grandes pasiones gracias a la iniciativa de «Acoge un plato«. 

Reconstrucciones de clítoris gratuitas

Una operación de reconstrucción genital femenina

Una vez producida la mutilación, las consecuencias para la salud emocional y físicas son muy diversas. Para tratar de paliarlas, en la medida de la posible la Fundación Dexeus inició en 2007 en España un programa de reconstrucción genital con el que ya se han llevado a cabo 116 intervenciones gratuitas a mujeres víctimas de la mutilación genital femenina.

Avances legislativos en el mundo para la esperanza

Ante la pervivencia de la mutilación femenina tanto en África, Asica como en muchos otros lugares del mundo. Poco a poco, con cuentagotas, pero de forma sostenida, se van produciendo avances de cara a la eliminación total de esta práctica tan nociva y dolorosa. Uno de los últimos, y más importantes, fue el anuncio de que Sierra Leona la iba la prohibía. Una noticia que se conoció en enero de 2019 y que es especialmente relevante porque se calcula que en este país nueve de cada diez mujeres han sufrido la ablación. En la misma línea, otro país de gran incidencia de esta problemática, como es Sudán, también la prohibió en mayo de 2020. Allí se calcula que el 86,6 % de las mujeres entre los 15 años y los 49 han sido sometidas a ablación genital. Por su parte, la Unión Africana, prohibió en 2016 de las prácticas de la mutilación genital femenina en sus 50 estados miembros, aunque cuatro años después todavía se sigue practicando en más de la mitad de ellos.

Cuchillas empleadas para la mutilación genital femenina. Foto: Ilvy Njiokiktjien / Plan Internacional

Cuchillas empleadas para la mutilación genital femenina. Foto: Ilvy Njiokiktjien / Plan Internacional