Los sindicatos, un pilar clave para la cooperación y la solidaridad internacional

2021-09-14T17:46:27+02:00septiembre 14th, 2021|

Por: Gerard S. Ferrando

Los sindicatos se crearon a inicios del siglo XIX en Inglaterra como un organismo para luchar por la defensa de los derechos de las personas trabajadoras. Es más la propia palabra, proviene del griego «síndiky», que en griego significaba el que defiende a alguien en un juicio: «protector». Con el tiempo, han evolucionado y prosperado en diferentes países, épocas y profesiones y actualmente abarcan mucho más que la mera protección ante los abusos a los trabajadores asociados.

Un momento del grupo focal: “Cooperación sindical para el desarrollo sostenible: contribución de los sindicatos de clase en el marco de la Agenda 2030”.

Los sindicatos de hoy, haciendo honor a ese origen de «protector» se erigen también como protectores, garantes, guardianes de los derechos humanos en todo tipo de contextos y realidades y, de ahí, su clara vocación en la cooperación internacional. Así lo atestigua, por ejemplo, la Fundación Instituto Sindical para Cooperación al Desarrollo (ISCOD-UGT), que cumple ya 30 años y que tiene un claro objetivo: «Disponer de un instrumento para canalizar la solidaridad y la cooperación de nuestro sindicato con las organizaciones de trabajadores y trabajadoras de los países menos desarrollados, así como para la educación para el desarrollo y la ciudadanía global en nuestras sociedades. Y hoy, los y las afiliadas de UGT siguen dedicando el 0,7% de su cuota sindical a la cooperación al desarrollo, tal y como decidimos en congreso en 1994”, como explica el Secretario de Política Internacional de UGT, Jesús Gallego. UN 0,7% que hace décadas que forma parte de la agenda de todo tipo de instituciones públicas locales, regionales, nacionales e internacionales pero que, a día de hoy, casi ninguna de ellas llega a cumplir.

Niñas trabajando en un mercado en Muketuri-Etiopía. Foto: Alberto Pla.

Los sindicatos como UGT, en cambio, sí lo hacen, y no solo eso, sino que intentan ir más allá, analizar los retos a los que se enfrenta la cooperación internacional en nuestros días y para ello organizan eventos como el grupo focal: “Cooperación sindical para el desarrollo sostenible: contribución de los sindicatos de clase en el marco de la Agenda 2030”, propuesto y organizado de manera conjunta por UGT-PV y CCOO-PV junto a  la Consejería de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática.

Una niña en un vertedero de Guatemala donde niñas y niños trabajan desde pequeños para sobrevivir. Fotografía: Alberto Pla.

Por ello, Gallego destaca que hoy, “20 años después de la aprobación de la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo, donde se reconocía a los sindicatos y a los empresarios como actores principales de esta cooperación, tenemos como país un compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030, y su consecución depende de las políticas de cooperación que desarrollemos, tanto a nivel de la Unión Europea como a nivel estatal y autonómico”.

La cooperación internacional como política de Estado

Reparto de alimentos en la comunidad de Balbatzul II

Reparto de alimentos en la comunidad de Balbatzul II en Guatemala, tras el huracán ETA.

Él reclama que “nuestra propuesta pasa por impulsar la cooperación internacional en todas sus facetas, elevándola a la categoría de política de Estado, y en el caso de las comunidades autonómicas en su nivel equivalente, de forma que se establezcan criterios claros que den estabilidad al sector en general y, en materia de cooperación sindical, mantengan coherencia con las políticas de lo que establece un diálogo social abierto, permanente y coherente con el desarrollo humano a nivel global donde nadie se quede atrás”.

Y asevera que «los derechos Humanos son derechos universales, y todos y todas estamos obligados a guardarlos y promoverlos”.

 

 

 

1º de mayo de 2020: Un día por los que no pueden trabajar

2020-05-01T16:31:55+02:00mayo 1st, 2020|

Por Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla

El Día del Trabajo de 2020 será recordado como el de la ausencia de grandes manifestaciones o reivindicaciones en las calles de las principales ciudades del mundo debido a las medidas de confinamiento y aislamiento social ocasionadas por el Covid-19. Este primero de mayo llega marcado por una nueva palabra que se ha instalado en nuestro vocabulario y en nuestra vida cotidiana de forma tan brusca como dramática: los Erte (Expedientes de regulación temporal de empleo). Millones de personas se ven ya afectadas por ellos y, consecuentemente, también sus familias, sus entornos más cercanos y la sociedad y la economía en general. En una situación donde sectores tan estratégicos como la hostelería, el turismo y gran parte del comercio llevan en España casi dos meses cerrados y donde las previsiones de recesión no paran de aumentar, parece complicado sacar fuerzas para celebrar este Día del Trabajo. Pero, precisamente por eso, porque los derechos conseguidos después de tantas décadas de lucha vuelven a estar en riesgo, es momento de mirar para atrás, y valorar todo lo que se peleó para lograrlos, pero también hacia adelante, para conseguir, entre todas y todos, salir de esta situación y, sobre todo, hacerlo como sociedad, de una forma solidaria para evitar que las desigualdades sociales y económicas no se amplíen todavía más.

España, pionera en instaurar las ocho horas laborales

Si os preguntamos por qué se celebra hoy el Día del Trabajo, seguramente os sonará la historia de los conocidos como “mártires de Chicago”, cinco trabajadores, concretamente tres periodistas, un tipógrafo y un carpintero, todos ellos inmigrantes europeos, que fueron condenados a muerte y ejecutados después de unas marchas en apoyo por los obreros que reclamaban instaurar la jornada laboral de 8 horas. Las marchas arrancaron el 1 de mayo de 1886 y finalizaron el día 4 con fuertes enfrentamientos con la policía en la que sería conocida como la revuelta de Haymarket. Tres años después, la Segunda Internacional decidió declarar este Día del Trabajo como una jornada reivindicativa global y las primeras manifestaciones en España al respecto se celebraron en 1890. No obstante, habría que esperar hasta 1919 para que España se convirtiera en uno de los primeros países del mundo en instaurar de forma oficial la jornada laboral de 8 horas, fue después de la histórica huelga de “La Canadiense” de Barcelona que duró, nada más y nada menos que 44 días. El año pasado, precisamente, se conmemoró el centenario de aquella efeméride, pero, lamentablemente, esta reclamación por las tres ocho: ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de sueño, sigue siendo una utopía para muchos trabajadores no solo en España sino en muchos otros lugares del mundo.

La Revuelta de Haymarket en la que acusaron a los Mártires de Chicago. Fuente: Archivo

Primer año sin manifestaciones desde 1978

Otro motivo para conmemorar este Día del Trabajo y no olvidar todo lo que se ha luchado por él y por los derechos con que hoy contamos es pensar en todos los años en que en España estuvo prohibido conmemorarlo de forma oficial. Ya en 1891, solo un año después de la primera celebración, el Gobierno de Cánovas del Castillo las prohibió y no se reanudaron hasta 1902. Posteriormente, también fueron prohibidas durante la Dictadura de Primo de Rivera, de 1923 a 1930. La II República retomó estas manifestaciones del 1º de mayo, pero con la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista fueron abolidas de nuevo durante más de 40 años. Es más, incluso en plena transición, en 1977, el Gobierno presidido por Adolfo Suárez las prohibió, a pesar de que ya estaban convocadas, y la respuesta de las organizaciones sindicales de mantener la convocatoria acabó con cientos de detenidos y heridos. Este Día del Trabajo, por tanto, no es algo que se haya conseguido de forma gratuita, ni mucho menos. En este 2020, los efectos del coronavirus ocasionarán que, por primera vez desde 1978, no se celebren en las calles de España manifestaciones, reivindicaciones y otros eventos para conmemorar este importante día. Aún así, hay muchas formas de celebrarlo y también de inculcar su importancia a las nuevas generaciones.

¿Cómo celebrar el Día del Trabajo desde el hogar?

Las organizaciones sindicales viven este 1º de mayo cada año con especial intensidad. Además de las habituales masivas manifestaciones, suelen aprovechar para organizar jornadas de debates, exposiciones… no obstante, este año se han tenido que readaptar para celebrar este día de una forma online. De este modo, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en una rueda conjunta con su homólogo de CCOO, Unai Sordo, hacía un llamamiento a todos los trabajadores y trabajadoras a participar en la manifestación virtual, que tendrá lugar a partir de las 13:30 horas”. Además, agregaba que este es “el Primero de Mayo más atípico y extraño desde hace 130 años”. El lema de este año es “Trabajo y servicios públicos: otro modelo social y económico es necesario”. Una realidad que se muestra más patente que nunca con esta crisis sanitaria, social y económica en la que estamos ya inmersos.

Por su parte, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, decía que “los trabajadores y trabajadoras no vamos a poder tocarnos y abrazarnos en las calles, pero en el que pocas veces como en este 1º de Mayo queda tan patente el valor insustituible del trabajo, de los trabajadores y trabajadoras, para sacar adelante la sociedad, y el de los servicios públicos, y que #OtroModeloEsNecesario”.

Además de participar en esta manifestación virtual que arranca a las 13:30 horas con todo tipo de mensajes, fotografías, reflexiones en relación a los derechos y reivindicaciones laborales, a lo largo de este día se puede celebrar esta jornada de muy diversas maneras.

Conciertos virtuales a las 17 horas y 20:10 h.

Los sindicatos han convocado, a las 17 horas, un concierto virtual en las redes sociales de homenaje a todos los trabajadores y trabajadoras, especialmente a los sanitarios y a todos aquellos servicios esenciales. El concierto contará con la participación de numerosos artistas como Rozalén, Ismael Serrano, Marwan, Sole Giménez, Luis Pastor, Efecto Mariposa, Marisa Valle Roso, Cristina del Valle, entre otros muchos artistas, y será presentado por Olga Rodríguez y Juan Diego Botto. Por otra parte, a partir de las 20:10 horas, después de los aplausos, tendrá lugar un concierto virtual de carácter internacional que contará con las actuaciones de Víctor Heredia, Inti Illimani, Tico Santa Cruz, Billy Bragg, entre otros.

Visualización de películas, series y documentales sobre trabajo

Otro modo de celebrar este Día del Trabajo desde nuestros hogares es seguir iniciativas como el concierto solidario del 1º de Mayo o ver películas, documentales o series relacionadas con los derechos laborales. Así, entre las películas os recomendamos algunas como Sufragistas, Tiempos Modernos, Arcadia, En busca de la felicidad, Los lunes al sol, Pago Justo o Full Monty. Entre las series, podemos empezar a ver algunas como Empire, Mad Men, o House of Cards. Finalmente, existen gran cantidad de documentales sobre el mundo laboral y para conocer más todo tipo de profesiones y problemáticas. Entre ellos destacamos algunos como Inside Job o el cazador de cerebros, así como los que hemos ido elaborando desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social que narran todo tipo de situaciones laborales en países tan diferentes como Guatemala, India, el Sáhara Occidental, Mozambique, República Dominicana, El Salvador o Etiopía, de donde volvimos el pasado 12 de marzo de grabar un documental centrado en el desarrollo personal y profesional de las mujeres etíopes.

Jóvenes costarricenses se forman en mecánica en el proyecto «Ciudad Hogar» impulsado por los escolapios. Fotografía: Alberto Pla

Puedes ver la serie Tenemos un plan que producimos en Costa Rica a través de este enlace. Se centra en la importancia de la formación profesional y el empleo para alcanzar una vida digna.

Involucrar a los más pequeños en el Día del Trabajo

Todos aquellos que están pasando esta cuarentena confinados con niñas y niños saben de la importancia de mantenerlos entretenidos y también de hacerles comprender esta situación y sacar aprendizajes de ella. En este sentido, un buen modo de celebrar este Día del Trabajo es animarles a que hagan dibujos sobre el mismo, que coloreen o que escriban algo al respecto. También pueden inventar alguna historia, hacer manualidades o incluso ponerse a cocinar alguna receta de forma conjunta y celebrar una cena especial en familia de homenaje. Todas estas actividades, además, se pueden compartir por redes sociales para desear un feliz Día del Trabajo a los abuelos, tíos y tías, amigos…

Unos niños dibujan en su casa durante el confinamiento. Fotografía cedida por Freepik

Mostrar nuestra solidaridad

En este día del Trabajo no podemos olvidarnos de aquellos que lo están pasando más mal tanto en nuestro país, donde existen muchas personas y familias con necesidades urgentes, así como en el resto del mundo, especialmente en los países más pobres en los cuales esta crisis del coronavirus ha supuesto un golpe más para unas economías globales y domésticas muy precarias. Por tanto, otra forma de celebrar este Día es ayudándoles de muy diversas formas, tanto mediante donativos a ONG, Fundaciones… como haciéndonos socios de ellas o preguntándoles qué necesitan para tratar de paliar estas situaciones. Por supuesto, debemos seguir exigiendo a los gobiernos locales, autonómicos, nacionales y a los organismos internacionales que mantengan y refuercen los proyectos de cooperación al desarrollo.

Un niño trabaja en un taller mecánico en la comunidad de Rajeev Nagar, (Estado de Gurgaon), India. La fotografía, que denunciaba el trabajo en los más jóvenes ganó el primer premio nacional de fotografía de la Fundación por los Derechos Civiles que impulsaba el INJUVE. Fotografía: Alberto Pla

En este 1º de Mayo de 2020, cuando las personas en paro o con condiciones de trabajo muy precarias están aumentado de forma alarmante en todo el mundo, es momento de alzar la voz por todos los trabajadores y trabajadoras pero, especialmente, por aquellos que, muy a su pesar, no pueden trabajar.

 

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