Las vacunas, una grieta más en un mundo quebrado

2021-02-26T18:48:04+01:00febrero 26th, 2021|

Por: Gerard Sánchez

Hoy, 26 de febrero de 2021, se cumple un año desde que los periódicos valencianos anunciaron que Sanidad confirmaba el primer caso de coronavirus en un valenciano. Pronto se cumplirá también un año desde que el gobierno de España anunciaba el inicio de un confinamiento domiciliario por 15 días, que luego fue por 15 más, y por otros 15… hasta llegar a la ansiada desescalada. Luego vinieron los rebrotes, la segunda ola, la tercera… y, entre tantos, miles de muertos, unos 2,5 millones contando los del resto del mundo.

Un año en que nuestras vidas han cambiado radicalmente y en el que hemos tenido mucho tiempo, y necesidad, de reflexionar. De pararnos a pensar. De reaprender. Pero, ¿lo hemos hecho realmente? En este largo, largísimo año, las buenas noticias han llegado con cuentagotas. Tenues luces para la esperanza, como el anuncio de la llegada de las vacunas.

Pero, como era de preveer, y de temer, este anuncio y estas vacunas no han llegado igual para todo el mundo. Primero, cómo no, han estado los países privilegidados. Y, dentro de ellos, incluso ciertas personas que, saltándose todos los protocolos, han considerado que ya les tocaba el turno de inmunizarse. Aunque para ello tuvieran que pisar a otros, pasarles por delante, quitarles su dosis, aquella que podía salvarles la vida.

Todas y todos nos hemos horrorizado con estas actitudes y estas personas. Nos parecía bien cualquier castigo que se les impusiera. Pero, ¿no hemos hecho, en cierto modo, lo mismo? Nos hemos alegrado cuando nuestros ricos y prósperos países se han lanzado a comprar las vacunas y a asegurarse que tenían suficientes para ellos. Pero, como denunció recientemente el Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, al Consejo de Seguridad, «diez países han acaparado el 75% de las vacunas Covid-19. Países que, como se pueden imaginar, no son los más necesitados, aquellos donde su población es más vulnerable a los efectos sanitarios, económicos y sociales de una pandemia como esta, sino los países desarrollados que podían pagar estas vacunas.

Doctores y trabajadores de la salud han sido los primeros en recibir la vacuna contra el COVID-19 en India. Foto: UNICEF/Vinay Panjwani

Doctores y trabajadores de la salud han sido los primeros en recibir la vacuna contra el COVID-19 en India. Foto: UNICEF/Vinay Panjwani

Guterres lamentaba que el proceso de vacunación haya sido “tremendamente desigual e injusto”. Y reclamaba que «en este momento crítico, la mayor prueba moral que encara la comunidad global es la equidad en la distribución de vacunas. Debemos asegurarnos de que todo el mundo, en todas partes, pueda vacunarse lo antes posible”, apuntó.

En la misma línea, desde la OMS también han criticado, en varias ocasiones, «el egoísmo de los países ricos y las farmacéuticas frente a las vacunas del Covid-19». Su director, el eritreo Tedros Adhanom Gebreyesus, agrega que el enfoque de “yo primero” no solo deja en riesgo a las personas más pobres y vulnerables del mundo, «sino que también es contraproducente, y, en última instancia, acciones de ese tipo solo prolongarán la pandemia, las restricciones necesarias para contenerla y el sufrimiento humano y económico».

Unas palabras y unas intenciones que, poco a poco, van calando. Más voces se suman a esta reclamación tan justa y necesaria. Por ejemplo, la Coordinadora valenciana de ONG (CV-ONGD) asevera que «nos adherimos a la Iniciativa Ciudadana Europea para que la UE garantice el acceso gratuito de todas las personas a la vacuna y los tratamientos contra la Covid-19». Una campaña que está recabando firmas en toda Europa y en la que se puede colaborar en este link.

Entre las principales peticiones de esta iniciativa está que «la salud es un derecho. En una pandemia, la investigación y las tecnologías deberían compartirse ampliamente, rápido, a través del mundo. Una compañía privada no debería tener el poder de decidir quién tiene acceso a tratamientos o vacunas, ni a qué precio. Las patentes otorgan a una sola compañía el poder y monopolio sobre productos farmacéuticos esenciales. Esto limita su disponibilidad e incrementa su coste para las personas que los necesitan».

Desde la CV-ONG explican que «la campaña recuerda que la Covid-19 se propaga como un incendio, y que las soluciones deben llegar más rápido, porque nadie estará seguro o segura hasta que todo el mundo tenga acceso a tratamientos y vacunas seguros y efectivos. Además, recuerda que todas las personas tenemos derecho a curarnos«.

Esta campaña ya tiene el apoyo de más de un centenar de organizaciones en toda Europa. en España cuenta con el respaldo, entre otras, de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo- España, Farmamundi, medicusmundi Mediterrània y Oxfam intermón. Una propuesta para liberalizar vacunas que se lanzó ya en diciembre de 2020 y que ahora continúa, con más fuerza.

La Generalitat Valenciana apoya la democratización del acceso al tratamiento de la Covid-19 en todo el mundo

Las instituciones públicas también empiezan a sumarse a estas reclamaciones de un reparto más equitativo de las vacunas. En esta línea, la Generalitat Valenciana anunciaba este mismo viernes que el Pleno del Consell aprueba una declaración institucional con la que se suma a la propuesta de Amnistía Internacional de democratizar el acceso al tratamiento de la Covid-19 en todo el mundo y que se imponga la perspectiva de los Derechos Humanos para garantizar el acceso universal a la salud.

Trabajadores sanitarios posan con una dosis de la vacuna contra el COVID-19. Se necesita aumentar la producción y distribución de vacunas en todo el mundo. Foto: UNICEF/Vinay Panjwani

Trabajadores sanitarios posan con una dosis de la vacuna contra el COVID-19. Se necesita aumentar la producción y distribución de vacunas en todo el mundo. Foto: UNICEF/Vinay Panjwani

En este sentido, la declaración institucional recoge el compromiso del Gobierno valenciano de instar al Gobierno de España a apoyar la propuesta de esta exención en la próxima reunión de la Organización Mundial del Comercio que se celebrará los días 10 y 11 de marzo de 2021. Asimismo, el Consell incide en el «sentimiento mayoritario de la sociedad valenciana que durante los largos meses de esta pandemia ha defendido que de esta situación teníamos que salir mejores personas y con una sociedad más cohesionada y justa».

Desde el Conselle reconcen y lamentan que «la actual escasez mundial de vacunas y la falta de agencia pública mundial ha impulsado diferentes acuerdos entre los países ricos y la industria privada farmacéutica para la compra anticipada de miles de millones de dosis de las vacunas para su población, excluyendo a población de los países empobrecidos».

Por todo ello, el Consell se une a la denuncia del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el egoísmo de unos pocos países (entre ellos España, no hay que olvidarlo) respecto a las vacunas, y como es necesario, aparte de la perspectiva de los Derechos Humanos que hay que salvaguardar, contener y tratar la pandemia en todo el planeta como solución frente a la crisis de salud pública mundial que se está viviendo».

¿Estamos a tiempo de revertir la situación?

Parece que ahora, por fin, empezamos a ser conscientes de que nosotros mismos, nuestros países, nuestros representantes políticos por acción y, la ciudadanía, por omisión, somos culpables de ser los primeros en alargar el brazo para recibir una dosis al tiempo que cerrábamos los ojos o girábamos la cabeza para no ver que tal vez había otras personas, en otros lugares, que la necesitaban más. ¿Hemos actuado según la ley? Seguramente sí. ¿Ha sido una actuación legítima y justa? Creo que no hace falta responder a la pregunta. Pero, tal vez, aún estemos a tiempo de dar un giro a la situación y de, por una vez, cooperar juntos y de verdad para salir, unidos, de la peor pandemia mundial que ha azotado a nuestra generación.

Hace unos días veía un documental en el que se reflexionaba acerca de por qué los seres humanos hemos sido los únicos en la tierra capaces de crear una civilización compleja. Y la respuesta no era darwiniana, no se regía por la ley del más fuerte. Sino que era porque hemos sido capaces de cooperar, de unir esfuerzos, de aunar conocimientos y transmitirlos. De apoyarnos unos en otros. ¿Lo haremos ahora, de verdad, para salir de esta crisis de una manera global y justa?

 

 

 

 

 

Frenar el cambio climático es sinónimo de salvar (muchas) vidas

2020-10-31T10:55:43+01:00octubre 24th, 2020|

Por: María Palau. Fotografías: Alberto Pla y Vincent Tremeau.

Desde la más absoluta ignorancia, tendemos a simplificar el cambio climático a un ya redundante enunciado: como consecuencia de las emisiones de CO2 incrementan los gases de efecto invernadero (GEI) y el planeta se calienta. Hasta cierto punto esta afirmación es cierta. La temperatura media mundial aumentó 0,85°C entre 1880 y 2012, según el Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés). Pero, sería absurdo repetir lo que hace mucho tiempo que sabemos y que, desde la brillante burbuja de falsa sabiduría que nos envuelve a aquellos que nos hacemos llamar “países desarrollados”, nos empeñamos en pregonar como una verdad universal.

Hoy, Día Internacional contra el Cambio Climático, nosotros queremos ir un poquito más allá y recordar que, aunque es cierto que los efectos del calentamiento global pueden ser devastadores para el medio ambiente, las principales secuelas del cambio climático tienen nombres y apellidos. Nombres y apellidos de miles, incluso millones, de personas que ven como sus ingresos económicos desaparecen y se sumen en una pobreza casi irremediable.

Una joven de la comunidad de Gimbichu teje con paja un recipiente. Fotografía: Alberto Pla

Miles, incluso millones, de personas que son forzadas a abandonar sus hogares porque no tienen qué llevarse a la boca después de que una fuerte sequía arrasara con la cosecha anual o porque alguna multinacional (sí, de “países desarrollados”) decidió explotar las materias primas de la zona en la que vivían. Miles, incluso millones, de personas que observan asustadas como la pobreza y la hambruna derivan en un contexto de tensión y violencia que puede desencadenar un conflicto de mayores dimensiones.

Miles, millones, de personas cuyos nombres y apellidos se evaporaron con el cambio climático porque, para ellos, la consecuencia última fue la muerte.

Nombres y apellidos del cambio climático

Por si no se fían, les damos algunos nombres y apellidos. Abdul, Rahima y sus hijos, Arafat y el bebé Ayaz, sufrieron las amenazas del monzón en el campamento de refugiados rohingyas de Cox’s Bazar (Bangladesh) donde malvivían desde que en 2017 se vieron obligados a abandonar su casa en Buthidaung (Myanmar) y huir de la violencia.

Abul Kalam con sus hijos Mohammad Arafat y Mohammad Ayaz en el Campamento 1 Oeste, Kutupalong, Cox’s Bazar, Bangladesh. © ACNUR/Vincent Tremeau

El voluntario rohingya Mohammed Halim, habla con Nessar Ahmed en el campo 21, Teknaf, Bangladesh. © ACNUR / Vincent Tremeau.

Shalle Hassan Abdirahman y Barwako Noor Abdi son solo dos de las muchas personas que llegan al centro de recepción de ACNUR en Dollo Ado (Etiopía) desde Somalia; la sequía y las extorsiones del grupo yihadista Al-Shabbaab imposibilitan el cultivo de la tierra y el cuidado de los animales.

Hawali Oumar huyó de Nigeria con su familia después de que integrantes de Boko Haram asesinaran a su padre e incendiaran su vecindario; ahora debe enfrentarse a diario con las plantas invasoras que asedian el Lago Chad (Chad), fuente de alimentos para este pescador, así como con la desertificación, deforestación y sequía que amenazan la zona.

Unas mujeres secan ropa al sol en el altiplano etíope. Fotografía: Alberto Pla

Podríamos seguir, pero nos conformaremos con aportar algunos hechos que, muy probablemente, los medios de comunicación de los “países desarrollados” se afanaron en silenciar. Sin embargo, la Plataforma sobre Desplazamiento por Desastres (PDD) en su informe Una iniciativa liderada por los Estados con miras a brindar una mejor protección para las personas desplazadas a través de fronteras en el contexto de desastres y cambio climático dejó constancia de algunos de ellos. Entre enero y junio de 2019, se produjeron inundaciones en la cuenca del Amazonas y del Río de la Plata que provocaron 400.000 desplazamientos en Argentina, Bolivia, Brasil y Uruguay. En mayo de ese mismo año, más de 3,4 millones de personas abandonaron India y Bangladesh a causa del ciclón Fani. En marzo, el ciclón Idai desplazó a 617.000 personas en Mozambique, Malawi, Zimbaue y Madagascar. Entre enero y junio, 72.000 personas abandonaron Somalia por una sequía que afecta al país desde 2015.

Cifras para comprender la magnitud del problema del cambio climático

Por si todavía tienen alguna duda, les dejamos algunos datos que pueden ayudar a esclarecer las dimensiones del cambio climático. El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC) en el Informe mundial sobre desplazamiento interno 2019 cifra en 23,9 millones de desplazamientos internos relacionados con el clima. Entre ellos, 10 millones por inundaciones o 13 millones por tormentas.

Dos hermanos en el vertedero de Cobán donde muchas familias trabajan para subsitir. Fotografía: Alberto Pla

Según el estudio El costo humano de los desastres: una visión general de los últimos 20 años (2000-2019) de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, se registraron 7.348 grandes desastres que acabaron con 1,23 millones de vidas y afectaron a 4.200 millones de personas. En los últimos 20 años, los desastres derivados del clima, provocados en su mayoría por el cambio climático incrementaron sobremanera. De esos 7.348 desastres, 6.681 tenían alguna relación con el clima.

Manos Unidas aporta tres datos demoledores. El 85% de las personas que sufren pobreza extrema dependen de los ecosistemas en los que viven para alimentarse y sobrevivir. El cambio climático amenaza con destruir estos ecosistemas; tanto es así que, en 2018, los desastres climáticos y naturales condujeron a 29 millones personas a la inseguridad alimentaria. Y el último: cada día mueren 18.000 personas por causas relacionadas con la contaminación atmosférica. Poco más podemos añadir nosotros.

Iniciativas contra el cambio climático

Cerrar basurales para limpiar el aire

Durante cinco décadas, Estructural, el basurero a cielo abierto más grande de América Latina y el Caribe situado en Brasilia (Brasil), recibía más de 2.700 toneladas métricas de basura. Estos residuos nunca se separaron e incluso a menudo fueron quemados, provocando que una gran cantidad de gases tóxicos contaminaran el aire y el agua de los alrededores del vertedero. Como consecuencia, la salud de la población cercana empeoró, sobre todo de los 2.500 trabajadores informales que se sustentaban a base del dinero que conseguían revendiendo residuos del vertedero.

 

En 2018, como parte de un programa de la ONU, destinado a cerrar basurales para limpiar el aire en América Latina y el Caribe Estructural fue clausurado. Según los cálculos del programa, así se eliminará al menos el 70% de las 1,4 millones de toneladas métricas equivalentes de dióxido de carbono que el vertedero habría estado produciendo hasta 2050. Además, se evitará sumar nuevas víctimas a las 330.000 muertes prematuras que cada año suceden en América Latina como consecuencia de la mala calidad del aire.

Campamento 1 oeste, refugio ante el monzón

¿Recuerdan a Abdul, Rahima y sus hijos? Los refugiados rohingyas que tuvieron que abandonar el campo de Cox’s Bazar porque se vieron amenazados por el monzón. Ellos son una de las miles de familias rohingyas que han recibido la ayuda de ACNURpara combatir los destrozos provocados por las lluvias y los vientos monzónicos.

Los refugiados rohingyas que tuvieron que abandonar el campo de Cox’s Bazar porque se vieron amenazados por el monzón

Abul Kalam con sus hijos Mohammad Arafat y Mohammad Ayaz en el Campamento 1 Oeste, Kutupalong, Cox’s Bazar, Bangladesh. © ACNUR/Vincent Tremeau.

La Agencia de la ONU para los Refugiados reemplazó o reparó más de 91.000 alojamientos, construyó 27 kilómetros de caminos y calles, 78 kilómetros de drenaje, 59 kilómetros de estructuras de retención, 32 kilómetros de escalones y 4,4 kilómetros de puentes iluminados por farolas. También se encargó de abrir 33 centros de salud y 25 centros de nutrición, y entregó más de 88.000 kits de albergue premonzón a grupos de refugiados especialmente vulnerables.

Abdul, Rahima, Arafat y el bebé Ayaz viven ahora en el campamento 1 oeste de Kutupalong (Cox’s Bazar, Bagladesh). Al menos, han conseguido protegerse del monzón.

Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú

Manos Unidas iniciaba el pasado mes de febrero la campaña de concienciación Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú con el fin de denunciar las consecuencias que el deterioro medioambiental tiene sobre millones de personas. La crisis climática afecta a 821 millones de personas castigadas por el hambre o a más de 1.000 millones de personas que viven en la pobreza.

“El hambre y la pobreza son dos realidades muy relacionadas con los daños medioambientales”, criticaban desde la ONG, y señalaban el agotamiento de recursos, la destrucción de ecosistemas, las inundaciones y las sequías extremas, la desertización y la deforestación como las graves huellas del cambio climático.

Manifiesto por el la nueva Ley de Cambio Climático

Más de 400 personas del área de la investigación y la ciencia, junto a algunos de los principales grupos ecologistas como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, o WWF, han firmado un manifiesto para exigir que la futura ley reconozca la existencia de un comité científico independiente que evalúe la futura política de cambio climático en España. “Más ciencia, urgencia y ambición en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética”, reclaman.

Día internacional de la paz 2020: Luchar contra el coronavirus sin guerras

2020-09-21T12:39:39+02:00septiembre 21st, 2020|

Por: María Palau. Foto de portada: Alberto Pla

No hay dudas sobre cuál será el término galardonado con el premio a palabra del año 2020: coronavirus. Un virus, en sus inicios comparado con “una simple gripe”, nos ha demostrado, por si todavía no estaba claro, que aquello que ocurre en una parte del mundo tiene sus repercusiones en cualquier lugar del planeta. “Este año, ha sido más claro que nunca que no somos enemigos el uno del otro”, advierten desde Naciones Unidas. Nuestro enemigo es común.

Así pues, el lema de este 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, apunta hacia un horizonte compartido en el que luchemos unidos por vencer a la covid-19: “Forjando la paz juntos”. Con el objetivo de convertir nuestro planeta en un lugar mejor, desde la ONU pretenden fomentar el diálogo, la reflexión y el intercambio de ideas sobre cómo acabar con un virus que ha conseguido paralizar nuestras vidas, amenazar nuestra salud y hacer peligrar los cimientos de un estilo de vida aparentemente sólido. Pero, en esta lucha no nos enfrentamos únicamente a un virus, los intentos de utilizar este para promover la discriminación o el odio también deben ser eliminados.

Para hacer frente a la “verdadera lucha”, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió un alto al fuego mundial; instó a las partes beligerantes en los diferentes conflictos a soltar las armas y centrarse en la batalla contra el virus. “La mejor respuesta es aquella que es proporcional a las amenazas inmediatas, al mismo tiempo que protege los derechos humanos y el estado de derecho”, defendía; “la covid-19 es un claro recordatorio de la necesidad de cooperación a través de las fronteras, los sectores y las generaciones”.

La pandemia coincide con el 75º aniversario de las Naciones Unidas. En su conmemoración la ONU ha elaborado una encuesta para preguntar a la población mundial sobre sus opiniones acerca de la construcción de un futuro pacífico y próspero. “Todo lo que hagamos durante y después de esta crisis debe enfocarse en la construcción de economías y sociedades más equitativas, inclusivas y sostenibles, más resilientes a las pandemias, al cambio climático y a los muchos otros desafíos globales que enfrentamos”, afirman.

La paz en las redes sociales

Desde hace algunos días, Twitter se ha llenado de mensajes por el #DíaInternacionaldelaPaz. Han sido muchas las personas y asociaciones que han querido compartir unas palabras de ánimo contra aquellos que sufren las consecuencias de la covid-19, señalar la necesidad de acabar con los conflictos armados y la violencia o presentar algunas de las actividades gratuitas, desde webinars, debates, foros o incluso conciertos, organizadas durante este 21 de septiembre.

La Misión de Verificación de la ONU en Colombia ha lanzado su propio hashtag para la conmemoración de esta jornada. Bajo la etiqueta #100MensajesDePaz nos animan a contarles qué significa para nosotros la paz. “Queremos inspirar en el país esfuerzos de parte de todos los actores para poner fin a la violencia. Es momento de recordarle al mundo que este país es un ejemplo de construcción de paz”, explican.

 

Por su parte, el Fondo Europeo para la Paz busca “demostrar la solidaridad y el apoyo político de la UE al proceso de paz de Colombia”. Para ello, llevaron a cabo los programas especiales de “Laboratorios de Paz, entre 2002 y 2012, y “Nuevos Territorios de Paz”, entre 2012 y 2017, para contribuir a la paz y el desarrollo sostenible de los territorios. Este año han lanzado en redes sociales la campaña #MeSumoAlaPaz y #SumoMiVoz. Nos preguntan cómo, por quién o por qué colaboramos en la construcción de paz y nos invitan a “sumar esfuerzos para hacer que la paz sea tendencia”.

Organizaciones por la paz

“La paz es la gran ausente en muchas comunidades y naciones y la tarea más urgente es construirla. Esto es mucho más que silenciar los fusiles. Es promover el desarrollo sostenible y la generación de oportunidades”, argumentan desde la Fundación COMPAZ.  Su trabajo se centra en la generación y desarrollo de capacidades para la paz, la creación de condiciones para el desarrollo incluyente y sostenible y la gestión e intercambio de conocimientos para la construcción de paz. Defienden que la paz va más allá de la ausencia de conflicto y por ello acompañan, fortalecen y mejoran los territorios de aquellas persones que pelean por “cerrar brechas, gestar desarrollo, luchar contra la pobreza, mitigar el cambio climático y educar comunidades”.

La construcción de una cultura de paz y desarrollo sostenible es la meta principal de la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP). Con su presencia en diversos países de Magreb, África Occidental, el Caribe, Oriente Medio, Centroamérica y Sudamérica, ACPP busca acompañar en los procesos de paz, proteger a las víctimas de los conflictos, promover los derechos humanos, construir la igualdad de todas las personas, defender lo público y lo comunitario y avanzar hacia una transición socioeconómica justa.

Por su parte, Movimiento por la Paz (MPDL) trabaja por el pleno cumplimiento de los derechos humanos, la gobernabilidad democrática, la igualdad y la solidaridad entre las personas y los pueblos. “Somos igualdad y justicia. Somos derechos humanos. Somos cultura de paz”, mantienen.

En plena emergencia por la pandemia de covid-19, lanzaron un mensaje: “la paz no para”. Ellos tampoco se han detenido y, pese a las dificultades propias de la situación actual, el próximo 25 de septiembre celebran la 12º edición del Ciclo de Cine por la Paz respetando todas las medidas de seguridad. “Teniendo en cuenta los momentos que estamos viviendo con la aparición de la covid-19, se hace necesario poner la lente sobre las personas más vulnerabilizadas”; y a través del cine visibilizarán la realidad de los movimientos migratorios, el cambio climático, los derechos de las mujeres, la pobreza o las consecuencias de la violencia estructural.

En femenino

“La paz también es cosa de chicas”, recuerdan desde la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF, por sus siglas en inglés). Aprovechando la conmemoración del Día Internacional de la Paz, han elaborado una guía para institutos para reivindicar el derecho de las mujeres a participar en la construcción de la paz y ser incluidas en los ámbitos de toma de decisiones. Preguntan “qué es el feminismo pacifista, de dónde viene, qué concepto de seguridad y cuidados defiende”; y responden: “es un movimiento político liderado por mujeres que quieren lograr la paz y participar en su construcción”.

La Fundación COMPAZ ha organizado un conversatorio en el que participarán Yolanda Perea (activista política, líder social y defensora de DDHH), Pastora Mira (líder comunitaria del Municipio de San Carlos en Colombia), Liliana Pechené (líder social indígena, activista social y ambiental y ganadora del premio mejores líderes de Colombia 2018) y Juana Alicia Ruiz (representante de la Asociación Mujeres Tejiendo Sueños y Sabores de Mampuján). En el evento, retransmitido este 21 de septiembre, a las 6 pm, hora colombiana (1 am hora española) por Facebook live, las invitadas compartirán sus historias y hablarán de paz y liderazgo por la transformación de Colombia.

Un poco de historia…

La historia del Día Internacional de la Paz comienza en 1981, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas marcó la fecha de inauguración de su periodo de sesiones, el tercer martes de septiembre, como día de conmemoración universal. Dos décadas más tarde, en 2001, la Asamblea General acordó que el 21 de septiembre se celebraría el día de la no violencia y alto al fuego.

Aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos no contempla explícitamente un “derecho a la paz”, su artículo 3 puede interpretarse como el reconocimiento para la libertad, la justicia y la paz universales. “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, recoge el texto.

Marcha en bicicleta por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) organizada por la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social.

En 2015, los estados miembros de las Naciones Unidas establecieron 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), orientados hacia la erradicación de la pobreza y el hambre, la lucha contra el cambio climático o por la igualdad de género y la justicia social, el suministro de agua o electricidad y el acceso a la educación de la población mundial. Defienden que el desarrollo social y económico, así como la garantía de los derechos humanos, son indispensables para la construcción de un mundo pacífico e igualitario.

Esta vez sí, el objetivo número 16 se titula: “Paz, justicia e instituciones sólidas”. Los estados que aceptaron estos propósitos se comprometieron a “promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas” y a acabar con los conflictos, la inseguridad, las instituciones débiles y el acceso limitado a la justicia.

Valencia conmemora el 25 de julio con un vídeo sobre la situación de la mujer afrodescendiente

2020-07-25T15:42:49+02:00julio 22nd, 2020|

Cuatro mujeres afrodescendientes hablan sobre las situaciones de discriminación que enfrentan por su condición de género y etnia, a través de un vídeo lanzado por la ONG Movimiento por la Paz-MPDL para conmemorar el 25 de julio, Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente. 

 

Las mujeres y niñas afrodescendientes se enfrentan cada día en España y en muchos otros lugares del mundo a múltiples formas de discriminación por su raza, sexo, género, nacionalidad, estatus migratorio o condición social de otro tipo.

Unas problemáticas que van desde las manifestaciones cotidianas de racismo hasta las barreras a la hora de acceder al mercado laboral o a puestos de responsabilidad en todos los ámbitos. En el contexto actual, la pandemia acentúa las formas multifacéticas y acumulativas de desigualdad y discriminación que sufren, estando por lo tanto, en situación de mayor vulnerabilidad frente a los impactos de la COVID-19.

Para visibilizar esta realidad, la organización Movimiento por la Paz-MPDL lanza un video en el que cuatro mujeres afrodescendientes hablan sobre diversas situaciones a las que se enfrentan a diario, pero también reflexionan sobre sus aportes a la sociedad, sus potencialidades y sobre el carácter resiliente de este colectivo a lo largo de la historia. Una producción audiovisual que cuenta con la financiación del gobierno valenciano, a través de la Conselleria de Participació, Transparència, Cooperació i Qualitat Democràtica de la Generalitat Valenciana.

Un vídeo que ha sido producido por el equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, así como la imagen que encabeza esta información y que fue tomada en Ruzafa Studio por Alberto Pla.

Cartel oficial del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente 2020, diseñado por José Daniel Murillo.

Por otra parte, y como viene siendo habitual en las últimas ediciones de este día, el diseñador valenciano, José Daniel Murillo, ha sido el encargado de elaborar la imagen oficial que acompaña a la campaña, en esta ocasión bajo el lema “tejiendo alianzas”.

El vídeo introduce la conmemoración anual del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, que tiene lugar cada 25 de julio. El origen de este día se remonta al año 1992, fecha en la cual 400 mujeres de 32 países de América Latina y el Caribe se reunieron en el Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora celebrado en República Dominicana para crear alianzas y afrontar la discriminación racial desde la perspectiva de género.

Esta conmemoración se enmarca, además, en el Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024), proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 68/237 y que otorga gran importancia a la promoción y protección de los derechos de las mujeres afrodescendientes.

Generar alianzas y crear conciencia

Entre los objetivos de esta celebración anual se encuentra el ampliar alianzas y crear conciencia sobre los estereotipos de género y raza que sufren las mujeres afrodescendientes en todo el mundo. Así como celebrar los logros y la resistencia de mujeres y niñas que frente a la discriminación estructural y a pesar de las barreras y la exclusión, han dejado huellas imborrables en la ciencia, el deporte, el derecho, la familia, las artes, la política, el activismo, etc.

Tercera edición en Valencia del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente

En 2019, Movimiento por la Paz-MPDL y el Equipo del Decenio Afrodescendiente en España conmemoraron este Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente en el Centre del Carme Cultura Contemporànea (CCCC), con la proyección del cortometraje Black or Latina, de la mano de su guionista y productora, la actriz colombiana Karent Hinestroza. Cerca de doscientas personas asistieron al evento, entre ellas, cuatro concejalas del ayuntamiento de Valencia: Maite Ibáñez (PSOE), Lucía Beamud y Luisa Notario (Compromís) y Paula Llobet (Partido Popular).

El acto también contó con un debate sobre la situación de derechos humanos de las mujeres afrodescendientes en España, en el que tres mujeres defensoras lanzaron recomendaciones para promover la participación igualitaria de este colectivo en la esfera pública, política, cultural y económica en la Comunidad Valenciana. Un acto que finalizó en un ambiente distendido y festivo con el concierto a cargo del grupo Mabele Percusión y Danza Africana. Posteriormente, MPDL lanzó un vídeo conmemorativo de este evento:

La primera celebración oficial del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente en España tuvo lugar en 2017 en Valencia, con el apoyo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Desde entonces, diversas organizaciones realizan cada año acciones para visibilizar las reivindicaciones de mujeres de ascendencia africana en el marco de este día.

Alberto Pla | Evitar el colapso

2020-05-25T10:48:46+02:00mayo 25th, 2020|

Para evitar el colapso debemos ser conscientes de todo lo que nos ha unido con la pandemia y pensar que sin la verdadera cooperación no habrá una salida en igualdad de derechos para todas y todos. Esta semana nos hacemos eco del nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de las palabras del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres. Naciones Unidas alerta de que la pandemia de coronavirus podría hacer retroceder por primera vez desde el año 1990 el desarrollo humano global. En esa línea, Hablamos con la presidenta de la CVONGD, Lourdes Mirón, sobre la asamblea online extraordinaria que han celebrado y nos acercamos a India para conversar con Anna Ferrer —una mujer imprescindible para comprender la cooperación en India— a través de su trabajo en la Fundación Vicente Ferrer. Por último, viajamos telemáticamente a Colombia en el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme con Julia Cogollo, responsable de Género y Derechos Humanos de la organización Movimiento por la Paz-MPDL. Julia nos pone al día de los hitos conseguidos y también de todo lo que queda por hacer para terminar con la violencia sexual que sufren las mujeres. Mientras tanto, seguimos trabajando en la postproducción y rodaje de varios proyectos que deseamos comunicar muy pronto en profundidad.

Seguimos.

La ONU alerta del grave retroceso del desarrollo humano en el mundo a causa del Covid-19

2020-05-21T13:31:11+02:00mayo 21st, 2020|

Fotografías de Alberto Pla

La pandemia mundial ocasionada por el Covid-19 ha ocasionado una crisis sanitaria a escala planetaria a la que hay que agregar también una no menos grave y complicada crisis social, económica y humanitaria. De ello alertaba, precisamente, esta semana la Coordinadora Valenciana de ONGD que reclamaba a las instituciones públicas mantener la financiación a los programas de desarrollo. Y también lo resaltan los cooperantes que siguen en diferentes países como estamos viendo en nuestras entrevistas a personas como Alejandro Sebastián (Asociación Coni), en Guatemala, o Lourdes Larruy (Comunidad Misionera San Pablo Apóstol), en Etiopía.

Precisamente, el nuevo informe del Programa las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advierte del deterioro de las condiciones a nivel sanitario, educativo y de calidad de vida en todo el mundo. La pandemia del COVID-19 está, además, ampliando las desigualdades. Un informe que también destaca que “solo la implementación de medidas coordinadas basadas en la igualdad podría limitar los efectos de la crisis”. Algo que, de momento, no está sucediendo, como así lamentaba esta semana el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, durante la inauguración de la anual Asamblea Mundial de la Salud, en la que participan los 194 Estados miembros de la Organización. Guterres recalcó que se necesita de un esfuerzo masivo y combinado de todos los países para hacer frente a la pandemia de coronavirus que ha “puesto de rodillas” al mundo a pesar de los avances científicos y tecnológicos de las ultimas décadas.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus, durante la inauguración de la Asamblea Mundial de la Salud. Foto: ONU/Christopher Black

“Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad, en nuestra respuesta al COVID-19. Los países han seguido diferentes y hasta contradictorias estrategias, y por eso estamos todos pagando el precio”, afirmó el Secretario General.

«Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad. Los países han seguido diferentes y hasta contradictorias estrategias, y por eso estamos todos pagando el precio»

Guterres reiteró su llamado para que más naciones aborden el impacto de la pandemia en la salud, así como sus consecuencias económicas y sociales. «A menos que controlemos la propagación del virus, la economía nunca se recuperará», explicó.

Retrocesos en países de todas las regiones

La ONU alerta de que la pandemia de coronavirus podría hacer retroceder por primera vez desde el año 1990 el desarrollo humano global, calculado como una combinación de factores educativos, sanitarios y de condiciones de vida en el mundo, como así advertía este miércoles, día 20 de mayo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El estudio apunta que, tras la muerte de 300.000 personas a causa de la COVID-19, las estimaciones para este año apuntan a una caída del 4% de la renta per cápita mundial. Lo cual se traducirá en retrocesos significativos de elementos básicos de desarrollo humano que ya se están observando y sufriendo en países de todas las regiones, tanto ricos como, especialmente, pobre.

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

Incremento de las tasas de desescolarización

Mientras tanto, el Programa de la ONU estima que, debido fundamentalmente al cierre obligado de las escuelas, pero también a factores relacionados con la crisis social, sanitaria y económica, la tasa de abandono escolar provoca que el 60% de los menores no reciban ningún tipo de educación, “lo que sitúa la desescolarización global a niveles inéditos desde la década de los ochenta del pasado siglo”. El estudio destaca que «el impacto conjunto de estos choques podría dar lugar a un retroceso inédito en los niveles de desarrollo humano».

El Programa de la ONU calcula que en los países con un desarrollo humano bajo el 86 % de los niños y niñas de primaria se encuentran actualmente sin escolarizar, en comparación con el 20% en los países con un desarrollo humano muy alto. «Sin embargo, con un acceso más equitativo a internet que permita a los países rezagados cerrar la brecha respecto a los que encabezan su grupo de desarrollo, algo que es factible, las desigualdades actuales en materia educativa podrían cerrarse», apunta el informe.

Unas niñas estudian en los asentamientos informales en el valle de la Bekaa, Líbano, apoyados por CIVES MUNDI y ONG RESCATE. Fotografía: Alberto Pla

Desigualdades en aumento

Las previsiones del informe apuntan a que la caída del desarrollo humano será mucho mayor en los países en desarrollo que en los más ricos, ya que los primeros disponen de menos recursos para manejar los efectos sociales y económicos de la pandemia.

Del mismo modo, destaca que las medidas concretas y enfocadas en la igualdad pueden impulsar la reacción de las economías y las sociedades de manera que se logren mitigar los profundos efectos de la pandemia de COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud entrega suministros médicos para luchar con el COVID-19 en la República Democrática del Congo. Foto: OMS

«Esta crisis muestra que si no somos capaces de integrar la equidad en nuestras políticas muchas personas quedarán atrás. Esto cobra especial relevancia en el caso de las ‘nuevas necesidades’ del siglo XXI, como el acceso a internet, que nos permite aprovechar los beneficios de la teleeducación, la telemedicina y el trabajo desde casa», dice Pedro Conceição, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.

«Esta crisis muestra que si no somos capaces de integrar la equidad en nuestras políticas muchas personas quedarán atrás»

La aplicación de medidas centradas en la igualdad tendría un costo razonable, según el estudio. Por ejemplo, el Programa de la ONU calcula que cerrar la brecha digital en los países de renta media y baja solo costaría un 1% de los paquetes de estímulo fiscal aprobados en todo el mundo hasta el momento en respuesta a la COVID-19.

La importancia de las políticas equidad se refleja en el Marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la crisis de la COVID-19, que establece unos criterios básicos para una buena gobernanza ecológica y en igualdad de género desde la que construir una «nueva normalidad».

La OMS alerta de los retrocesos en salud pública

En todo el mundo, la pandemia de COVID-19 está provocando la pérdida de muchas vidas, afectando a los medios de vida y poniendo en peligro los progresos realizados recientemente en el ámbito de la salud y los avances hacia la consecución de los objetivos mundiales de desarrollo señalados en las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2020, según pública la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«La buena noticia es que las personas de todo el mundo viven más tiempo y en mejor estado de salud, y la mala es que el ritmo de los progresos es demasiado lento para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Además, la COVID-19 nos alejará todavía más de estos», declaró el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.

Unos pacientes en el hospital de Smara que ya contaban con escasos recursos en los campamentos de refugiados saharauis, donde el COVID-19 les ha supuesto un nuevo reto añadido a los 45 años de exilio. Fotografía: Alberto Pla

La OIT llama a reforzar la protección social

Mientras tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), asegura que la única manera de lograr una recuperación que se sostenga y de prevenir futuras crisis en los países en desarrollo será subsanar el déficit de protección social que ha quedado en evidencia con la crisis generada por la pandemia de COVID-19.

La respuesta a la crisis derivada de la pandemia del coronavirus requiere la implementación de sistemas de protección social reforzados e integrales, sostiene un nuevo informe divulgado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

La esclavitud, una lacra que perdura

2020-03-25T13:07:46+01:00marzo 25th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotografía: Alberto Pla

Te propongo un ejercicio. Cierra los ojos y piensa en la palabra “esclavitud”. ¿Qué evoca en tu mente?

Seguramente, te habrán venido a la cabeza imágenes de personas negras trabajando en plantaciones, compradas y vendidas en plazas públicas, o tal vez habrás pensado en la construcción de las pirámides de Egipto o en algún otro momento de un pasado bastante lejano, ¿verdad?

Y si te digo que hoy, en pleno siglo XXI, y según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alrededor de 40,3 millones de personas sufren alguna forma de esclavitud. Esta lacra de la humanidad, aunque abolida legalmente en la práctica totalidad de los países del mundo, sigue estando muy vigente y sigue afectando las vidas de muchas personas. Y lo hace, además, desde el silencio.

Una niña en Guatemala se ve forzada a trabajar por su situación de pobreza. La niñez y, por tanto, su sonrisa se pierde durante su infancia. Fotografía: Alberto Pla.

La desconocida esclavitud en España

Hoy, como cada 25 de marzo, se conmemora el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos. No hay que olvidar que los países europeos contribuyeron, fomentaron y se lucraron con la trata transatlántica de esclavos durante más de 400 años. Millones de personas, en su mayor parte procedentes del continente africano, fueron arrancados de sus lugares de orígenes, familias y hogares para ser trasladados, sobre todo a América para llevar a cabo todo tipo de trabajos forzados.

Pero no solo el continente americano fue el destino de estos esclavos, como recuerdan desde la ONGD Movimiento por la Paz (MPDL), los países europeos y entre ellos España no solo compraron y vendieron esclavos a América, sino que también fueron explotados en el interior de sus países, donde muchos de ellos se quedaron y tuvieron descendencia. Por ejemplo, se calcula que a finales del siglo XVI vivían en España unos 58.000 esclavos. Es más, una de las excepciones en el reino de Valencia ante el Decreto de 1609, de expulsión de los moriscos, era que quedaban fuera de esta aquellos que fueran esclavos, los cuales seguirían como tales.

La esclavitud permaneció en España y en sus colonias, de forma totalmente legal, hasta finales del siglo XIX. El 13 de febrero de 1880 se promulgó la La Ley de Abolición de la Esclavitud, aunque esta daba un plazo de ocho años para hacerla efectiva. Y esto nos recuerda una de las frases que el personal de Movimiento por la Paz suele decir en sus charlas en las universidades: “¿Conocéis a alguna persona en España con la tez oscura o el pelo muy rizado? Si indagarais en sus raíces seguramente encontrarías antepasados esclavos”.

Aquí os dejamos el vídeo “Somos Parte de un Todo” que elaboramos para MPDL en relación al Decenio Internacional para los/las Afrodescendientes.

La trata de personas en nuestros días

Como decíamos, se estima que actualmente más de 40 millones de personas sufren esclavitud. De ellas, unas 30 millones son obligadas a realizar trabajos forzados, es decir lo hacen bajo amenaza y contra su voluntad. Unas 15 millones de personas viven sus vidas en matrimonios forzados. Mientras que unas 4,8 millones son explotadas sexualmente. El tráfico de seres humanos no es algo que nos sea ajeno, pues la OIT recalca que, prácticamente, todos los países son afectados ya sea como lugar de origen, de tránsito o de destino de las víctimas. Unas víctimas que, en su mayor parte, son mujeres y niñas, las cuales son utilizadas, compradas y vendidas como esclavas para trabajos forzados, para matrimonios forzosos o para el tráfico sexual.

Por lo que respecta a  España, el informe de la OIT estima que existen 105.000 personas esclavas. Así que la esclavitud en nuestro país, además de ser bastante desconocida y silenciada, no es algo propio de la época colonial, sino que pervive y se retroalimenta, todavía más en situaciones de crisis como la que muchos expertos auguran que se avecina debido a los efectos del Covid-19.

La incidencia y consecuencias de la esclavitud y el trabajo forzoso en nuestro país se ven cuando se llevan a cabo operaciones contra la misma por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Es más, la Guardia Civil lanzó en 2019 la campaña #trabajoforzoso para alertar, concienciar a la población y pedir la colaboración ciudadana. Pero, desgraciadamente, es una realidad que se vive desde el silencio y la marginación, gran parte de sus víctimas son inmigrantes, en la mayoría de ocasiones viven confinados, bajo amenazas y, además, es bastante común que no conozcan bien nuestro idioma y, sobre todo, que no conozcan sus derechos básicos o que no puedan o no se atrevan a ejercerlos.

Cómo combatir la esclavitud

Los ciudadanos podemos llevar a cabo muchas acciones, conscientes e inconscientes para combatir la esclavitud, la trata y los trabajos forzados. Entre ellas se encuentra denunciar cuando conocemos algún caso, pero también exigir de dónde viene todo aquello que consumimos, cómo se ha elaborado… también, lógicamente, no ser partícipes del consumo de sexo por dinero. Pero también colaborar con las ONGD que luchan contra todas estas prácticas. Educar y concienciar a las nuevas generaciones sobre la importancia de llevar a cabo un consumo responsable, de fomentar la igualdad de derechos en todos los seres humanos y de erradicar el racismo. Y, sobre todo, no mirar hacia otro lado y ser conscientes de que es una realidad que está ahí, no pertenece al pasado, no es propia de otros lugares del mundo, sino que está en nuestros barrios, en nuestras ciudades, pasando cada día ante nuestros ojos.

Links de Interés:

  • La Asamblea General de la ONU proclamó 2015-2024 como el Decenio Internacional de los Afrodescendientes (resolución 68/237) citando la necesidad de fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional en relación con el pleno disfrute de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de las personas de ascendencia africana, y su plena e igualitaria participación en todos los aspectos de la sociedad.
  • Para conocer más sobre la historia, las consecuencias y el impacto de la esclavitud podéis consultar el proyecto de la Unesco La ruta del Esclavo.
  • Las ONGD llevan a cabo diferentes acciones y campañas para fomentar un consumo más responsable que evite, entre otras circunstancias, el trabajo forzado. Una de ellas es la campaña Ropa Limpia de Setem.

Pie de foto de portada: Unos niños arrastran basura en el vertedero de Cobán, en Guatemala.  La falta de alimentos, la desnutrición crónica o el absentismo escolar obligan a las niñas y niños a desarrollar trabajos para apoyar a sus familias con muy escasos recursos. Fotografía: Alberto Pla
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