MICRO | Jorge Cardona: «Hay que universalizar la educación de cero a tres años»

2021-05-03T18:15:54+02:00mayo 3rd, 2021|

Texto: Gerard Sánchez. Video: Sonia Climent. Fotos. Alberto Pla

El mes de abril acabó con la Semana de Acción Mundial por la Educación. Un aspecto fundamental para cualquier persona, pero que, desgraciadamente, ya avanzado el siglo XXI, todavía no es un derecho universal. Hace unos días publicamos un reportaje recordando algunos de nuestros documentales relacionados con la educación como los de “Quiero ser como Genet”, “142 pulsaciones”, “Increíbles” o “Un sol para Dominicana”. Ahora, cerramos esta importante semana con el estreno de la nueva temporada de nuestra sección MICRO.

Unos contenidos que elaboramos el equipo de la Agencia Alberto Pla y que constan de un reportaje escrito, de fotografía y de piezas audiovisuales de un minuto. En esta nueva temporada, y tras tanto tiempo de confinamientos, restricciones y distanciamiento social, hemos querido sacar nuestra ya famosa silla roja al exterior, concretamente al fabuloso patio de RuzafaStudio, un espacio en el corazón de Ruzafa que compartimos con la editorial ELCA y con la revista Valencia City.

Como decíamos, estrenamos la temporada de MICRO y lo hacemos con un invitado de excepción como es el Catedrático de derecho internacional público en la universidad de Valencia y presidente de Unicef, Comunidad Valenciana, entre otros cargos, Jorge Cardona Llorens. Él nos habla de educación, pero también de cómo entenderla. Es decir, de una manera integral, holística, inclusiva y, ante todo, igualitaria y equitativa. Una educación que para él debe ser universal, pública y gratuita también de cero a tres años. Porque es ahí donde se empiezan a construir los cimientos de una persona y es ahí, precisamente, donde empiezan las desigualdades.

El Catedrático de derecho internacional público en la universidad de Valencia y presidente de Unicef, Comunidad Valenciana, entre otros cargos, Jorge Cardona Llorens. Fotografía: Alberto Pla.

El Catedrático de derecho internacional público en la universidad de Valencia y presidente de Unicef, Comunidad Valenciana, entre otros cargos, Jorge Cardona Llorens. Fotografía: Alberto Pla.

Como remarca UNICEF, todavía hoy 263 milllones de niños y adolescentes no tienen acceso a la escuela todavía. Por si fuera poco, la pandemia del coronavirus ha aumentado las diferencias, el abandono escolar, sobre todo entre las clases bajas y eso genera un aumento de la inequidad que, como destaca Cardona, “hay que atajar cuanto antes, de forma urgente”.

Para Cardona la celebración de semanas como la de la educación “tienen como finalidad volvernos a recordar cosas que son necesarias y urgentes, a lo largo del año tenemos muchos días internacionales, muchas semanas dedicadas a un tema porque sino nos olvidamos, y para darnos cuenta de que es necesario actuar y que nos queda mucho camino por recorrer es necesario que nos lo pongan por delante. De ahí la importancia de semanas como la semana por la educación para recordarnos que aún nos queda mucho para lograr una educación que sea universal que sea equitativa, de calidad, inclusiva y para eso es necesario que nos lo recuerden de vez en cuando para saber que hay que seguir trabajando”.

“La pandemia ha generado un retraso de 10 años en los ODS”

“Se dio un gran impulso con los Objetivos de Desarrollo del Milenio que había que conseguir para 2015, aunque no se logró lograr la educación universal como derecho para todos los niños y niñas del mundo. Pero nos queda mucho, en primer lugar, para conseguir que la educación sea universal y sea un derecho para todos los niños y niñas, pero dar un salto más. Los ODS han puesto como meta no solo la educación universal, sino de calidad, inclusiva y equitativa. Son elementos esenciales, una educación que no es de calidad, no es educación. Una que segrega a pobres, a niños con discapacidad o una raza no es una buena educación, la que diferencie entre niños ricos y pobres no es equitativa. El derecho no solo es un derecho a la educación, sino un derecho a la educación de calidad para todos, inclusiva, equitativa”, argumenta Cardona.

Él agrega que, desgracaidamente en el marco de la infancia se considera que la pandemia ha supuesto un retraso de 10 años en los ODS. No solamente es que había que acelerar para haberlos conseguido a inicios de 2020, sino que ha supuesto un retraso en la educación, en el acceso a derechos básicos en muchos niños y niñas. De ahí la importancia de semanas como esta para recordar que hay que luchar para evitar que las consecuencias sociales y económicas de la pandemia afecten aún más a la consecución de los ODS”.

El abandono escolar se ha vuelto a incrementar

Un niño disfruta de la lectura en el programa de educación no forman que la Fundación SOLCA mantiene en La Romana, Santo Domingo - Fotografía: Alberto Pla

Un niño disfruta de la lectura en el programa de educación no forman que la Fundación SOLCA mantiene en La Romana, Santo Domingo – Fotografía: Alberto Pla

Otra lacra del sistema educativo son las todavía altas tasas de abandono escolar. En España, según datos del INE de 2020, la comunidad con mayores índices de abandono escolar era Andalucía, con un 21,8%. No obstante, la media estatal venía bajando en los últimos hasta situarse en el 16%. Una tendencia que, la pandemia ha vuelto a incrementar. “El abandono escolar tiene mucho que ver con una educación de calidad, equitativa e inclusiva, cuando no es así, la educación provoca abandono escolar”, explica Cardona.

El profesor de la UV inciden en que “la pandemia, con el cierre de colegios, y al considerar que cualquier niño o niña podía tener educación online llevó a que muchos no siguieran porque no tenían acceso ni a los recursos técnicos ni a la conexión necesaria ni al tiempo ni al ambiente necesario”. Por tanto, “ha supuesto que, con la reanudación de la educación presencial, se haya producido un importante aumento del abandono escolar, de niños y niñas que han quedado descolgados y hay que hacer un gran esfuerzo o los habremos perdido”. “La falta de educación es algo que va a tener graves consecuencias en la juventud y la época adulta”, advierte.

“Somos una sociedad que no es equitativa”

Otra de las consecuencias de esta pandemia ha sido que “ha puesto de relieve muchas circunstancias que existían y no las veíamos. Muchas de ellas se han puesto mucho más abiertas y sangrantes en el ámbito de la sanidad, la educación, pero sobre todo en la equidad. Somos una sociedad que no es equitativa. Una sociedad en la cual grandes grupos de personas en general y niños y niñas en particular se ven carentes de recursos y la pandemia ha acelerado estas diferencias”, denuncia.

Jorge Cardona Llorens en Ruzafa Studio. Fotografía: Alberto Pla.

Jorge Cardona Llorens en Ruzafa Studio. Fotografía: Alberto Pla.

“Nos hemos encontrado con niños y niñas de clases acomodadas que van a colegios privados y se les pusieron todos los recursos para continuar con su educación, frente a muchos niños y niñas en colegios que son casi guetos de exclusión y discriminación donde no existían esos recursos y la inequidad ha aumentado y lo peor que puede ocurrir en una sociedad es que no sea equitativa, que no haya igualdad, porque ha medida que se van incrementando esas desigualdades, termina reflejando en las relaciones sociales y se van agudizando las desigualdades”.

Cardona recuerda que “las revoluciones en la sociedades se han dado cuando los niveles de desigualdad eran mayores. La desigualdad en la revolución francesa generó una revolución, lo mismo ha pasado en otros momentos. Hay que procurar reducir las desigualdades pero la pandemia ha puesto de manifiesto muchas desigualdades en el ámbito de la educación que hay que corregir con urgencia. Hay que ponerse a trabajar urgentemente, hay que poner los recursos para atender a niños y niñas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad”.

Mayor desmoralización entre niños y jóvenes

Un joven voluntario de Fundación SOLCA en Costa Rica entrega un panfleto informativo de un campamento de verano para niños en riesgo de exclusión social - Fotografía: Alberto Pla.

Un joven voluntario de Fundación SOLCA en Costa Rica entrega un panfleto informativo de un campamento de verano para niños en riesgo de exclusión social – Fotografía: Alberto Pla.

Otra consecuencia ha sido la psicológica. “La pandemia ha provocado angustia, graves problemas mentales, en niños y niñas es más grave porque no existe la especialidad de psiquiatría infantil, no hay políticas de salud mental infantil, y la pandemia ha provocado graves situaciones de salud mental, eso produce desánimos, depresiones… en toda la población, también en los jóvenes”, explica.

Él argumenta que “una de las características claves de la juventud es su carácter gregario, los jóvenes necesitan el grupo, se identifican con él, sino hay relación social no hay gregarismo y eso genera situación de depresión, de aislamiento de desmoralización en muchas cosas. Y eso unido a las consecuencias de la pandemia que es su crisis social y económica que ha generado y que todavía está generando”.

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

“La pandemia ha generado mayor desaliento al ver que las expectativas de reducen, la generación mía sabías que si te ponías a trabajar y hacías esfuerzo ibas a conseguir algo, hoy por mucho esfuerzo que realices muchos saben que no van a conseguir su hueco en la sociedad o si lo logran será con un trabajo precario, mal pagado y eso lógicamente produce desmoralización. De ahí que haga falta una revolución social, un cambio estructural en la sociedad en las estructuras sociales y económicas para que cambie la situación y todo el mundo tenga expectativas”, augura.

“Enseñar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar, seguirles en su desarrollo y eso es una gran satisfacción”

“Lo que más me gusta de enseñar es ver cómo eso influye en el desarrollo holístico de la persona. Yo enseño en la universidad, estoy en una etapa en la que el estudiante está abriéndose hacia el mundo exterior, hacia la profesión. Poder acompañarle en ese camino es el mayor privilegio de un docente. No solo se trata de transmitir unos conocimientos, se trata de acompañarle, y seguirle», relata.

Unas niñas juegan en los columpios del colegio que mantiene la Comunidad Misionera San Pablo Apostol en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Unas niñas juegan en los columpios del colegio que mantiene la Comunidad Misionera San Pablo Apostol en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Cardona nos hace una confesión personal: «Yo mantengo el contacto con muchos estudiantes que he tenido, poderles ayudar en sus primeros pasos profesionales y poder seguirles acompañando es una gran satisfacción. Soy padrino de muchos niños y niñas, hijos de mis estudiantes y padrino de varios matrimonios porque eso implica haber conseguido el resultado. No es que conozcan la asignatura que yo enseño, sino haberles ayudado a su formación integral. Haberles ayudado a cumplir su desarrollo y eso es un privilegio que tenemos los docentes y que no tienen otros y hay que dar gracias de poderles ayudar”, explica.

“El desarrollo de ese sujeto debe ser integral, que cuando yo estoy enseñando a mis estudiantes no me olvide de que algunos tienen problemas sociales, de salud, otros elementos que yo he de tener en cuenta cuando estoy transmitiendo los conocimientos y tratándoles de ayudar”, dice Cardona.

«Debo de ver integralmente a la persona que tengo delante y no solo como un educando».

Por lo tanto, “debo de ver integralmente a la persona que tengo delante y no solo como un educando. La vida del estudiante es integral y uno tiene que verla así, porque si la veo solo como educando mal, no conseguiré los resultados que estoy buscando”.

Finalmente, Cardona resalta la relevancia de la educación en los primeros pasos de vida. “La educación es un elemento esencial para el desarrollo de una persona. Y cuando hablo de educación quiero incidir en una parte de la educación fundamental que es la de cero a tres años. Hasta que no la tengamos universalizada no conseguiremos la igualdad. Nos encontramos con niños y niñas que han recibido educación en esas edades, que han ido, no a una guardería, sino a un centro educativo de cero a tres años que cuando llegan a la educación obligatoria están en una situación de privilegio frente a quien no ha estado. Esa diferencia se va a ir marcando cada vez más después. No es lo mismo, estar sembrando en un terreno ya cultivado que sobre uno que no ha sido trabajado.”.

«La capacidad de aprender en la etapa de cero a tres años es casi infinita y por tanto trabajar bien eso es lo que va a permitir que cuando lleguen a la universidad estén mucho mejor construidos».

“Las inequidades que encontramos en la educación y en desarrollo social tienen mucho que ver con la atención temprana con la educación de cero a tres años. Con que el centro al que vaya tenga un programa educativo. Que no sea un lugar donde el niño sea atendido solo en sus necesidades físicas, sino también educativas. La capacidad de aprender en la etapa de cero a tres años es casi infinita y por tanto trabajar bien eso es lo que va a permitir que cuando lleguen a la universidad estén mucho mejor construidos”.

“La construcción de una persona es como un juego de lego, si tengo muchas piezas abajo tendrá solidez, si tengo pocas piezas, no la habrá y terminará cayendo, será frágil. Es fundamental el trabajo y la educación de cero a tres años. Hay que priorizar la educación de cero a tres años tiene que ser universal y gratuita para todos los niños y niñas. España podría hacerlo y no lo está haciendo por una falta de voluntad política. Es importante incidir en este aspecto”, finaliza el profesor Cardona.