Implícate, una llamada más necesaria que nunca contra la violencia de género

2020-11-25T09:01:47+01:00noviembre 25th, 2020|

En este 2020 tan peculiar, tan duro, tan desgarrador hemos aprendido muchas cosas. Entre ellas, que cuando la situación se complica, las personas que más sufren son, precisamente, las que ya eran vulnerables. Aquellas que, ya antes de la pandemia, trataban, sin éxito, de gritar, de alzar su voz, de hacer ver al mundo sus problemas, sus miedos, sus desgarros internos y externos.

El confinamiento, pero también la crisis social y económica que este coronavirus ha traído consigo ha puesto a muchas personas, sencillamente, al borde del abismo. Pero, lo más lamentable, lo más desgarrador, es que muchas de ellas ya estaban ahí sin que muchas otras lo supieran. Y, también, que otras tantas han visto cómo si situación de violencia, de vulneración de derechos, de intimidación, aumentaba.

Hablamos de las mujeres víctimas de violencia de género. Un colectivo, por desgracia, cada vez más numeroso no solo en España sino en todo el mundo, pero también muy silenciado. Cuando tu victimario es tu pareja, alguien de tu familia o incluso una amistad cercana, en definitiva, alguien a quien quieres y, se supone, debe quererte, cuidarte y protegerte, denunciar un abuso, una agresión, una amenaza, se torna tan duro que, en muchas ocasiones, sencillamente, se deja pasar, se trata de ocultar, se esconde incluso a tus seres más cercanos, se deja ahí oculto, tan al fondo donde ni una misma lo pueda encontrar.

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En este 2020, en que se cumplen 20 años desde que la ONU decretara cada 25 de noviembre como el día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer, vemos que esta, lamentablemente, ha aumentado. Ya nos lo avanzaba hace unos meses la Directora operativa del grupo GAMA de la Policía Local de València, Estefanía Navarrete, en una entrevista concedida a nuestra agencia para la sección MICRO. Y así lo corroboran ahora los datos ofrecidos desde su departamento, desde el cual se asegura que «la pandemia y la crisis económica ha aumentado la vulnerabilidad de las víctimas, que en muchas ocasiones dependen económicamente de sus parejas».

 

En la misma línea, desde la Policía Local de Valencia informan de que «en lo que llevamos de año la Policía local de València ha detenido a 356 personas por violencia de género, una cifra superior a las 309 que se produjeron el año pasado, en dos meses más». Cabe matizar, además, como así hacía también Navarrete, que el confinamiento llevó a muchas víctimas de violencia de género a convivir con sus agresores o maltratadores durante las 24 horas del día, con el riesgo añadido que esto supone y también con las dificultades añadidas para denunciar. Otro dato más; en la ciudad de València actualmente existen 1300 mujeres con alguna orden de protección.

CCOO PV presenta “sedes seguras” contra la violencia de género

Con motivo de la conmemoración de este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, CCOO PV ha presentado su proyecto «Sedes seguras». Se trata de ofrecer los locales sindicales de los que dispone a lo largo de la Comunidad Valenciana a las mujeres víctimas de violencia machista.

Según la secretaria de la Dona de CCOO PV, Cloti Iborra, la situación de excepcionalidad que hemos vivido con la pandemia ha demostrado que muchas mujeres “ven limitada su capacidad de denuncia y de acceso a los servicios especializados”. Por este motivo CCOO PV se pone a su disposición, “ya que podrán utilizar nuestros locales como nexos con los recursos disponibles a su alcance”.

Por su parte, el sindicato CGT también destaca que “los malos tratos y las agresiones sexuales se han multiplicado por el confinamiento durante la pandemia de Covid-19” y explican que “cientos de mujeres en nuestro país se han visto obligadas a convivir con su agresor sin tener opciones claras ni ayudas suficientes para escapar de su tortura diaria”. Para dar respuesta a “estas injusticias” desde CGT apuestan por “la autogestión y el apoyo mutuo entre mujeres, la deconstrucción de la masculinidad tóxica y la coeducación en igualdad y en valores que respeten la diversidad”.

Campaña para 2020: «La pandemia en la sombra»

Estas declaraciones desde la Policía Local de Valencia o desde CCOO PV y CGT sobre la invisibilidad de la violencia contra la mujer en esta pandemia no son, ni muchos menos, reflexiones aisladas. Tanto es así que el lema elegido por la ONU para este año es «la pandemia en la sombra». Y es que esta lacra de la violencia contra la mujer, violencia de género, violencia machista o como se la quiera llamar es mundial, es responsabilidad de todas y de todos y se agrava en situaciones de crisis o de vulnerabilidad añadida como la que se está viviendo en este 2020 en todo el mundo.

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De este modo, El tema de este año para el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer  es “Pinta el mundo de naranja: ¡financiar, responder, prevenir, recopilar!”.

Además, ONU Mujeres brinda información actualizada y apoya los programas vitales para luchar contra la violencia hacia las mujeres que se ejerce a la sombra de la pandemia de COVID-19

El dictador Trujillo y el 25N como día de la violencia contra la mujer

Aunque gran parte de la violencia contra la mujer se lleva a cabo en el ámbito privado y cercano, también existen muchos otros tipo de violencia contra las mujeres. De hecho, el 25 de noviembre se eligió para conmemorar el asesinato, a manos del régimen del dictador de la República Dominica, Rafael Trujillo, de tres activistas políticas en 1960.

En la tipificación habitual de violencias contra las mujeres se incluye también la trata de seres humanos, la prostitución, muchas veces consecuencia de la primera, el matrimonio infantil, la ablación o mutilación del clitoris o el acoso de cualquier tipo. A lo largo de estos años, hemos sido testigos de estos modos de agresión en diferentes países. Hemos visto cómo las mujeres índias, que sufren lepra, deben sufrir, además, el estigma de la sociedad, pero, sobre todo, de sus seres queridos, que las repudian en muchos casos, tal y como contamos en el documental «Asha. Historias de lepra y esperanza«, elaborado para la Fundación Fontilles.

También hemos sido testigos de cómo la violencia estructural y estatal, como la que ejerce Marruecos contra los refugiados saharahuis en Tinduf, con la complacencia y complicidad de gran parte de la comunidad internacional, entre ellas España, que los abandonó a su suerte en los años 70, influye también en las mujeres y en los sueños y esperanzas de jóvenes como Atu, protagonista de nuestro documental «Atu, el rostro de un pueblo olvidado», que elaboramos para la ONGD MOSSolidaria. Porque la violencia contra la mujer es también la ejercida contra todo un pueblo como el saharaui de forma sostenible, implacable, brutal.

Implícate contra la violencia de género

Hace ahora tres años, el equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, lanzábamos un vídeo en colaboración con PSIMA y SJMValencia para enviar un mensaje claro: «#IMPLÍCATE. Todas y todos debemos y tenemos que implicarnos. #Señalaalmachismo«.

Un mensaje que pensamos que sigue muy vigente y que, viendo precisamente el silencio y el estigma que todavía rodea a las mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia creemos que es más necesario que nunca. Porque en nuestras manos, en la de todas y todos, está poner freno, por fin y de una forma global y sostenida, a esta lacra.

 

 

 

MICRO | Estefanía Navarrete. Directora operativa del grupo GAMA de la Policía Local de València

2020-10-20T09:38:32+02:00octubre 20th, 2020|

En este MICRO conversamos con Estefanía Navarrete, comisaria, responsable de la segunda unidad de distrito y directora operativa del grupo GAMA (Grupo de Atención a los Malos Tratos) de la Policía Local de València. El grupo GAMA actúa en la protección de víctimas de violencia machista: ofrece orientación y seguimiento personalizado, controla el cumplimiento de las órdenes de alejamiento, y, sobre todo, acompaña a la víctima durante el proceso proporcionándoles el apoyo necesario para que “ella salga finalmente”.

Por: Gerard Sánchez / María Palau | Fotografías: Alberto Pla

“Desde 2004, en el Grupo Gama hemos protegido a más de 10.000 mujeres en la ciudad de València”

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

Actualmente, en la ciudad de València se contabilizan 1.200 mujeres bajo protección policial. La protección de 600 mujeres víctimas de violencia machista está en manos del grupo GAMA. Pero, estas cifras son tan solo “la punta del iceberg”. Otras muchas mujeres, con rostros, voces, historias y problemáticas dispares y análogas al mismo tiempo, gritan en silencio mientras esperan poder alejarse de sus maltratadores. “Las mujeres víctimas de violencia de género tardan una media de 8 años en denunciar la violencia en sus domicilios”, alerta Navarrete. Las cifras asustan: “Un porcentaje de un 20-30% de mujeres se atreven a dar el paso; pero hay un 70-80% que viven en sus domicilios con su agresor”.

«Las mujeres víctimas de violencia de género tardan una media de 8 años en denunciar la violencia en sus domicilios».

Por ello, desde el grupo GAMA deciden formarse para luchar de “forma especializada” contra esta pandemia que lleva años amenazándonos. Esta unidad de la Policía Local de Valencia se conforma en 2003 —un año antes de aprobarse la ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género– a partir de la iniciativa de algunas mujeres policías que comprendieron la importancia de ofrecer a las víctimas de violencia de género un “tratamiento especializado”. Su directora cuenta cómo identificaron la necesidad de “darles un trato más directo, más cercano, más familiar; que no tuvieran que estar con todos los demás servicios policiales”.

Desde entonces ha recibido diferentes distinciones, premios y reconocimientos, como el concedido en 2008 por La Generalitat Valenciana, el premio Isabel Ferrer que se concede con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, por ser la primera patrulla especializada en atender a mujeres víctimas de violencia de género. Pero, sin lugar a dudas, el mayor premio es ser conscientes de que cada día, cada hora, cada minuto, ayudan a combatir una de las mayores lacras de la sociedad como es la violencia machista.

El trabajo del grupo GAMA

El objetivo del grupo GAMA es siempre el mismo: “Esta persona necesita salir, y necesita salir de una forma estructurada”. Este matiz es fundamental a la hora de abordar la violencia de género, pues, como explica Estefanía Navarrete, “para salir no solamente necesita que el agresor no vuelva a agredirla, sino que también necesita apoyo económico, una estructura familiar, apoyo psicosocial o una protección social más directa. No podemos darla esa protección policial estrictamente”.

Las necesidades de cada mujer constituyen un caso particular diferente del anterior. Por ello, la policía construye un perfil criminológico de la víctima para poder trabajar de manera específica con cada una. La directora cuenta en su equipo con “una psicóloga y un trabajador social que valoran la situación general de esa mujer y la tratamos de forma individual”.

“Hacemos llamadas, visitas de seguimiento, de acompañamiento, gestión de recursos, etc. Si tienen un trabajo precario intentamos encauzarlas hacia una formación profesional”, explica Navarrete al hablar del funcionamiento del grupo.

Incremento de la violencia machista durante la pandemia

El estado de alarma paralizó durante un tiempo nuestras vidas; sin embargo, la violencia machista no cesó. Por desgracia, incluso incrementó durante los meses de confinamiento. Cuando comenzó la desescalada, el Ministerio de Igualdad, publicó los datos referentes a las llamadas al 016 y entonces saltaron todas las alarmas. Entre el 14 de marzo y el 31 de mayo, el 016 atendió 20.732 llamadas, un 41,1% más que las 14.662 recibidas durante el mismo periodo del año anterior.

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

Aunque Navarrete puntualiza que la cuarentena tuvo su parte positiva al impedir que los agresores incumplieran sus órdenes de alejamiento, reconoce que “la situación del estado de alarma en el tema de la violencia de género ha afectado muchísimo a las víctimas”. Señala un “caso dramático” que se repitió en diversas ocasiones: mujeres, con dos o tres hijos a su cargo, que perdieron sus trabajos precarios y, como consecuencia, sus ingresos desaparecieron por completo.

«La situación del estado de alarma en el tema de la violencia de género ha afectado muchísimo a las víctimas… pensábamos que cuando acabara la cuarentena iba a pegar un repunte en las denuncias y es lo que pasó».

“El tema de seguridad está aflorando ahora”, explica la directo del grupo GAMA. El confinamiento obligó a las víctimas de violencia machista a encerrarse con sus maltratadores en un mismo espacio durante veinticuatro horas. Desde la Policía Local de València, eran conscientes de que “cuando acabara la cuarentena iba a pegar un repunte en las denuncias y es lo que pasó”.

La violencia de género es el segundo delito más habitual cometido en la ciudad de València, después de los delitos contra la seguridad del tráfico. “Eso nos da el perfil estructural de la violencia de género y la necesidad de destinar medios policiales y sociales para acabar con esto”, reivindica Navarrete. De hecho, desde el inicio de la pandemia, las denuncias por violencia machista han pasado de ocupar un 30% de las denuncias de la ciudad, a suponer un 40% del total.

Mucho trabajo por delante

Para Estefanía Navarrete, la policía es “un fiel reflejo de la sociedad a la que servimos”. Y ese reflejo evidencia el machismo imperante. “También lo somos ahí: en la deficitaria figura de la mujer en situaciones de poder o de autoridad. En ello, quizás, es más agravado porque la policía se ha vinculado al tema del ejercicio de la autoridad. Ejercicio de la autoridad y mujer durante muchos años han ido muy separados”.

La directora del grupo GAMA es optimista respecto al futuro y cree que estamos avanzando, aunque se lamenta al hablar de el famoso techo de cristal que impide a las mujeres acceder a puesto de mayor responsabilidad y reconocimiento. Es crítica: “Yo veo a muchas mujeres super válidas que lo harían muy bien, pero aún seguimos viviendo en una sociedad en la que la ética del cuidado está en manos de las mujeres”.

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

“Yo veo a muchas mujeres super válidas que lo harían muy bien, pero aún seguimos viviendo en una sociedad en la que la ética del cuidado está en manos de las mujeres”.

El fallo en la lucha contra la violencia machista está en una falta de especialización de la policía, pero también de la sociedad en su conjunto. Según la comisaria, se necesita una mayor prevención escolar y sensibilización en el tejido social.  La educación es necesaria para consolidar una “visión de delito público” que nos permita combatir la violencia de género de manera conjunta; pues, hoy en día, tan solo un 3% de las denuncias por violencia machistas son efectuadas por una persona diferente a la víctima.

Hay que luchar contra esa “masculinidad hegemónica” y comprender que estar con alguien no significa estar encima de alguien o sobre alguien. Pero, sobre todo, debemos aprender que “el que agrede a una mujer no sólo la agrede a ella, agrede a todas las mujeres”.

Aprender a ser más humanos

El confinamiento se presentó para la unidad de Navarrete como una oportunidad para acercarse al tejido social. En cierto modo, se convirtieron en “el apoyo psicológico de la ciudadanía”, y optaron por repartir diplomas entre los menores o tramitar donaciones entre personas, o hacia los hospitales. “Yo creo que hemos hecho una labor humanitaria muy importante cuando todo el mundo estaba en sus casas cumpliendo”, admite orgullosa.

«Espero que la ciudadanía hayamos aprendido por lo menos que al final todos y todas dependemos los unos de los otros”

“Espero que la ciudadanía hayamos aprendido por lo menos que al final todos y todas dependemos los unos de los otros”, destaca como uno de las lecciones más importantes que ha traído consigo la pandemia. Una lección que recuerda a una de las frases de la célebre Mafalda, luchadora incansable por una humanidad mejor y cuyo creador, Quino, nos dejó el pasado 30 de septiembre: «¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos nadie sería nada?«.

Estefanía Navarrete reconoce la inestimable labor y la necesidad de destinar “muchísimo dinero a los héroes” del ámbito de la salud y la educación. Desde su experiencia personal, ensalza una mayor humanización del trabajo. Ella misma admite haber traspasado el ámbito puramente profesional con sus compañeros y haberse “vivido como personas”.

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