MICRO | Ana Domínguez. Presidenta del Consell de la Joventut de València

2020-12-09T08:33:50+01:00diciembre 9th, 2020|

Por María Palau | Fotografías de Alberto Pla

¿Qué es el Consell de la Joventut de València (CJV)? Son muchos los jóvenes que no sabrían responder a esta pregunta. Por eso, en este MICRO le preguntamos a Ana Domínguez, presidenta del organismo, por el funcionamiento del Consell, así como por las diferentes problemáticas inherentes a la etapa de juventud y las nuevas dificultades surgidas con la pandemia.

“Las dos palabras que por desgracia más nos definen son la precariedad y la incertidumbre”

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

El Consell de la Joventut de València es el órgano público que “representa a toda la juventud valenciana, asociada y no asociada”, nos contesta Ana Domínguez. Y añade: “somos los representantes válidos frente a las instituciones correspondientes, que en este caso es el Ayuntamiento de València”.

Desde su fundación en 1986, el CJV se encarga de representar y coordinar al conjunto de las asociaciones y entidades juveniles de la ciudad. Su principal objetivo es “impulsar la participación de las personas jóvenes para el desarrollo político, social, económico y cultural de nuestra ciudad”.

Compuesto por un total de 42 asociaciones miembros pertenecientes a ámbitos muy variados, desde el Consell trabajan también por fomentar el asociacionismo juvenil y los valores de cooperación y voluntarismo, promover el conocimiento de la cultura, historia y lengua valencianas, difundir entre la juventud los valores de libertad, paz y defensa de los derechos humanos y participar en los organismos consultivos de carácter público para difundir las problemáticas juveniles en la ciudad de València.

Las nuevas barreras impuestas por la pandemia

La pandemia ha supuesto un nuevo inconveniente en el ya complicado desarrollo de las entidades juveniles. “Ya teníamos muchos problemas: las organizaciones juveniles se han visto muy afectadas por recortes de financiación durante muchos años”, reconoce la presidenta.

Aunque acepta que el CJV “ha tenido suerte” porque mantiene la financiación anual otorgada por el Ayuntamiento de València, admite que la crisis de la covid-19 ha significado un obstáculo extra para el asociacionismo juvenil. “Hay que tener en cuenta que el voluntariado ya de por sí es algo que normalmente ejerces cuando acabas el resto de tus obligaciones (…) Cuando estás más preocupado por tu empleo, por tu educación, por tu vivienda, pues no tienes tiempo para dedicarte a algo tan importante como la participación”, y la pandemia ha agravado estas circunstancias.

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

 “El problema no es que la gente joven no participe, es que, por desgracia, no se pueden permitir participar”.

La presidenta del Consell explica que “en la medida de lo posible” han intentado reconvertir su actividad y programar “el máximo número” de actividades de manera online. No obstante, se vieron obligados a cancelar la celebración de la XXV Feria de Asociaciones Juveniles, prevista para el pasado 26 de septiembre; pues “el activismo y la participación tiene mucho de tocarse, tiene mucho de verse” y las nuevas modalidades virtuales imposibilitan este punto fundamental del asociacionismo que “nos hace crecer mucho como personas”.

Mismo colectivo, problemáticas diversas

“Se nos tiende a aglutinar siempre como a un colectivo, como ‘las personas jóvenes’”, muestra su desacuerdo Ana Domínguez. Tres palabras utilizadas para simplificar millones de realidades diferentes, de problemáticas diversas, de rutinas, de etapas vitales, sociales, económicas, de formas de convivir con la familia, las amistades, de relaciones amorosas y sexuales. Tres palabras que esconden tantas visiones del mundo como personas jóvenes existen en este. Tres palabras: ‘Las personas jóvenes’.

Tanto Ana Domínguez como Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración del Ayuntamiento de València, quisieron reflexionar sobre la invisibilización que produce esta reducción, en la primera mesa redonda del ciclo de debates de Mostra Viva del Mediterrani: «La juventud mediterránea en tiempos de Covid-19» a la que tuvimos el placer de asistir desde la Agencia Alberto Pla. “Es fundamental fomentar la participación de los jóvenes y adaptarse a sus necesidades concretas, pues forman un colectivo heterogéneo de personas entre 13 y 30 años”, reivindicaba Ibáñez en aquella ocasión.

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

Para Domínguez, “lo que nos define es el género, nuestro país de procedencia o nuestro nivel de renta, etc.”, generando “diferentes problemas” entre las “diferentes personas jóvenes”. Durante la pandemia, las asociaciones han intentado dar respuesta a las necesidades de las personas jóvenes más vulnerables, como por ejemplo aquellas que carecían de medios como internet que les permitieran continuar con sus estudios.

“Lo que nos define es el género, nuestro país de procedencia o nuestro nivel de renta, etc.”

La reflexión de la presidenta es alarmante: “De ahí el peligro de que las organizaciones juveniles salgamos de esta crisis tocadas de muerte. Al final te estás cargando un espacio cívico fundamental para proteger nuestras democracias. Por eso reivindicamos tanto la necesidad de que los jóvenes formemos parte de esta solución”.

La periodista María Palau durante la entrevista a Ana Domínguez - Fotografía de Alberto Pla

La periodista María Palau durante la entrevista a Ana Domínguez – Fotografía de Alberto Pla

La salud mental, esa gran olvidada

Este colectivo, en su mayoría, ha sido el más afectadas psicológicamente por la pandemia. Múltiples estudios, como la Enquesta sobre l’impacte de la COVID-19. Principals resultats referents a la població jove del Observatori Català de la Joventut, evidencian que los sentimientos de tristeza, angustia, ira, aburrimiento o incerteza son cada vez más comunes. Además, más de la mitad de los jóvenes tienen problemas para dormir desde el inicio de la pandemia y sufren por su futuro.

“Más del 50% de las personas jóvenes dicen que desde la crisis se ven mucho más vulnerables a tener ansiedad o a tener depresión, que se han sentido solos, que se han sentido culpables por poder infectar a personas de su familia o de su alrededor”, complementa Ana Domínguez.

“Más del 50% de las personas jóvenes dicen que desde la crisis se ven mucho más vulnerables a tener ansiedad o a tener depresión”

La presidenta del Consell de Joventut de València lamenta que la pandemia ha constatado una gran debilidad de nuestro modelo de sociedad: la salud mental. “En este sentido, en el de la salud mental, somos de los colectivos más olvidados”, critica.

Juventud es sinónimo de precariedad, y viceversa

“Las dos palabras que por desgracia más nos definen son la precariedad y la incertidumbre”, remarca. Precariedad y juventud son dos realidades que siempre se pronuncian juntas; pero, la pandemia ha fortalecido todavía más esta relación tóxica que atormenta a los jóvenes día tras día.

“1 de cada 4 jóvenes vive en situación de pobreza”

Según destaca Ana Domínguez, 1 de cada 4 jóvenes vive en situación de pobreza o, en otras palabras “está al borde del precipicio”. Encerrados entre dos crisis, que se sienten como una permanente, los jóvenes se resignan ante la imposibilidad de deshacerse de ese parásito llamado precariedad. En definitiva: “Si tú no sabes qué va a pasar contigo en el futuro, no vas a poder tener un proyecto de vida. Esa es la situación que llevamos a caballo las personas jóvenes desde hace más de diez años. (…) las condiciones de precariedad en esta edad, al principio de tu vida profesional, después se alargan mucho a lo largo de tu vida”.

Pero, aunque asumen la dificultad de revertir el panorama, desde el Consell son muy críticos con esta situación que describen como “profundamente injusta” e “ineficiente para una sociedad como la nuestra”.

El incansable estigma de la irresponsabilidad

A la precariedad y la incertidumbre se suma una tercera piedra con la que deben cargar las personas jóvenes: el estigma de culpabilización que se cierne sobre el colectivo. Esta vez sí, la denuncia se pronuncia en general. Pero, de nuevo, la generalización es incorrecta y dista mucho de la realidad diaria de la juventud.

Ante la injusticia de tener que soportar “continuos juicios morales”, Domínguez cree que “es muy importante alzar la voz y decir lo que de verdad pasa, lo que de verdad nos pasa”. Y ese es precisamente el papel que juegan las organizaciones juveniles: convertirse en el altavoz de los jóvenes en medio de este caos.

“Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como ‘Fridays for future’ o el movimiento ‘Me too’”

“Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como ‘Fridays for future’ o el movimiento ‘Me too’”, se indigna; para después continuar: “Me parece brutal que se diga que la gente joven es irresponsable cuando hemos visto que los trabajos que se decían esenciales en la pandemia” han sido desempeñados por personas jóvenes. Se refiere a “reponedores, reponedoras, riders, barrenderos y barrenderas, camareros y camareras”; en definitiva, profesiones ejercidas por jóvenes en busca de su primer empleo.

Detenerse, reflexionar y aprender

Los jóvenes “sabemos reinventarnos muy rápidamente, tenemos mucha capacidad de resiliencia”, asiente orgullosa. Y, a pesar de que cree que la pandemia ha servido para “tener mas confianza en nosotros mismos”, advierte de que ha llegado el momento de que “se nos escuche, que formemos parte de la solución y que se tenga en cuenta la voz de las personas jóvenes en todos esos pactos de reconstrucción”.

“Los jóvenes sabemos reinventarnos muy rápidamente, tenemos mucha capacidad de resiliencia”

En el ámbito personal, Ana Domínguez se ríe al aceptar que ha aprendido a “no desesperarse”. “Ese tiempo de pausa también nos ha servido mucho para pensar”; y asume que “en la pandemia, por desgracia, porque no tenía esa libertad de salir de casa todo lo que me gustaría, encontré ese tiempo para reflexionar y encontrar algunas soluciones a los problemas que veía”.

MICRO | Estefanía Navarrete. Directora operativa del grupo GAMA de la Policía Local de València

2020-10-20T09:38:32+02:00octubre 20th, 2020|

En este MICRO conversamos con Estefanía Navarrete, comisaria, responsable de la segunda unidad de distrito y directora operativa del grupo GAMA (Grupo de Atención a los Malos Tratos) de la Policía Local de València. El grupo GAMA actúa en la protección de víctimas de violencia machista: ofrece orientación y seguimiento personalizado, controla el cumplimiento de las órdenes de alejamiento, y, sobre todo, acompaña a la víctima durante el proceso proporcionándoles el apoyo necesario para que “ella salga finalmente”.

Por: Gerard Sánchez / María Palau | Fotografías: Alberto Pla

“Desde 2004, en el Grupo Gama hemos protegido a más de 10.000 mujeres en la ciudad de València”

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

Actualmente, en la ciudad de València se contabilizan 1.200 mujeres bajo protección policial. La protección de 600 mujeres víctimas de violencia machista está en manos del grupo GAMA. Pero, estas cifras son tan solo “la punta del iceberg”. Otras muchas mujeres, con rostros, voces, historias y problemáticas dispares y análogas al mismo tiempo, gritan en silencio mientras esperan poder alejarse de sus maltratadores. “Las mujeres víctimas de violencia de género tardan una media de 8 años en denunciar la violencia en sus domicilios”, alerta Navarrete. Las cifras asustan: “Un porcentaje de un 20-30% de mujeres se atreven a dar el paso; pero hay un 70-80% que viven en sus domicilios con su agresor”.

«Las mujeres víctimas de violencia de género tardan una media de 8 años en denunciar la violencia en sus domicilios».

Por ello, desde el grupo GAMA deciden formarse para luchar de “forma especializada” contra esta pandemia que lleva años amenazándonos. Esta unidad de la Policía Local de Valencia se conforma en 2003 —un año antes de aprobarse la ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género– a partir de la iniciativa de algunas mujeres policías que comprendieron la importancia de ofrecer a las víctimas de violencia de género un “tratamiento especializado”. Su directora cuenta cómo identificaron la necesidad de “darles un trato más directo, más cercano, más familiar; que no tuvieran que estar con todos los demás servicios policiales”.

Desde entonces ha recibido diferentes distinciones, premios y reconocimientos, como el concedido en 2008 por La Generalitat Valenciana, el premio Isabel Ferrer que se concede con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, por ser la primera patrulla especializada en atender a mujeres víctimas de violencia de género. Pero, sin lugar a dudas, el mayor premio es ser conscientes de que cada día, cada hora, cada minuto, ayudan a combatir una de las mayores lacras de la sociedad como es la violencia machista.

El trabajo del grupo GAMA

El objetivo del grupo GAMA es siempre el mismo: “Esta persona necesita salir, y necesita salir de una forma estructurada”. Este matiz es fundamental a la hora de abordar la violencia de género, pues, como explica Estefanía Navarrete, “para salir no solamente necesita que el agresor no vuelva a agredirla, sino que también necesita apoyo económico, una estructura familiar, apoyo psicosocial o una protección social más directa. No podemos darla esa protección policial estrictamente”.

Las necesidades de cada mujer constituyen un caso particular diferente del anterior. Por ello, la policía construye un perfil criminológico de la víctima para poder trabajar de manera específica con cada una. La directora cuenta en su equipo con “una psicóloga y un trabajador social que valoran la situación general de esa mujer y la tratamos de forma individual”.

“Hacemos llamadas, visitas de seguimiento, de acompañamiento, gestión de recursos, etc. Si tienen un trabajo precario intentamos encauzarlas hacia una formación profesional”, explica Navarrete al hablar del funcionamiento del grupo.

Incremento de la violencia machista durante la pandemia

El estado de alarma paralizó durante un tiempo nuestras vidas; sin embargo, la violencia machista no cesó. Por desgracia, incluso incrementó durante los meses de confinamiento. Cuando comenzó la desescalada, el Ministerio de Igualdad, publicó los datos referentes a las llamadas al 016 y entonces saltaron todas las alarmas. Entre el 14 de marzo y el 31 de mayo, el 016 atendió 20.732 llamadas, un 41,1% más que las 14.662 recibidas durante el mismo periodo del año anterior.

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

Aunque Navarrete puntualiza que la cuarentena tuvo su parte positiva al impedir que los agresores incumplieran sus órdenes de alejamiento, reconoce que “la situación del estado de alarma en el tema de la violencia de género ha afectado muchísimo a las víctimas”. Señala un “caso dramático” que se repitió en diversas ocasiones: mujeres, con dos o tres hijos a su cargo, que perdieron sus trabajos precarios y, como consecuencia, sus ingresos desaparecieron por completo.

«La situación del estado de alarma en el tema de la violencia de género ha afectado muchísimo a las víctimas… pensábamos que cuando acabara la cuarentena iba a pegar un repunte en las denuncias y es lo que pasó».

“El tema de seguridad está aflorando ahora”, explica la directo del grupo GAMA. El confinamiento obligó a las víctimas de violencia machista a encerrarse con sus maltratadores en un mismo espacio durante veinticuatro horas. Desde la Policía Local de València, eran conscientes de que “cuando acabara la cuarentena iba a pegar un repunte en las denuncias y es lo que pasó”.

La violencia de género es el segundo delito más habitual cometido en la ciudad de València, después de los delitos contra la seguridad del tráfico. “Eso nos da el perfil estructural de la violencia de género y la necesidad de destinar medios policiales y sociales para acabar con esto”, reivindica Navarrete. De hecho, desde el inicio de la pandemia, las denuncias por violencia machista han pasado de ocupar un 30% de las denuncias de la ciudad, a suponer un 40% del total.

Mucho trabajo por delante

Para Estefanía Navarrete, la policía es “un fiel reflejo de la sociedad a la que servimos”. Y ese reflejo evidencia el machismo imperante. “También lo somos ahí: en la deficitaria figura de la mujer en situaciones de poder o de autoridad. En ello, quizás, es más agravado porque la policía se ha vinculado al tema del ejercicio de la autoridad. Ejercicio de la autoridad y mujer durante muchos años han ido muy separados”.

La directora del grupo GAMA es optimista respecto al futuro y cree que estamos avanzando, aunque se lamenta al hablar de el famoso techo de cristal que impide a las mujeres acceder a puesto de mayor responsabilidad y reconocimiento. Es crítica: “Yo veo a muchas mujeres super válidas que lo harían muy bien, pero aún seguimos viviendo en una sociedad en la que la ética del cuidado está en manos de las mujeres”.

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

Estefanía Navarrete Grupo GAMMA Policía Local de València. MICRO. Fotografía Alberto Pla

“Yo veo a muchas mujeres super válidas que lo harían muy bien, pero aún seguimos viviendo en una sociedad en la que la ética del cuidado está en manos de las mujeres”.

El fallo en la lucha contra la violencia machista está en una falta de especialización de la policía, pero también de la sociedad en su conjunto. Según la comisaria, se necesita una mayor prevención escolar y sensibilización en el tejido social.  La educación es necesaria para consolidar una “visión de delito público” que nos permita combatir la violencia de género de manera conjunta; pues, hoy en día, tan solo un 3% de las denuncias por violencia machistas son efectuadas por una persona diferente a la víctima.

Hay que luchar contra esa “masculinidad hegemónica” y comprender que estar con alguien no significa estar encima de alguien o sobre alguien. Pero, sobre todo, debemos aprender que “el que agrede a una mujer no sólo la agrede a ella, agrede a todas las mujeres”.

Aprender a ser más humanos

El confinamiento se presentó para la unidad de Navarrete como una oportunidad para acercarse al tejido social. En cierto modo, se convirtieron en “el apoyo psicológico de la ciudadanía”, y optaron por repartir diplomas entre los menores o tramitar donaciones entre personas, o hacia los hospitales. “Yo creo que hemos hecho una labor humanitaria muy importante cuando todo el mundo estaba en sus casas cumpliendo”, admite orgullosa.

«Espero que la ciudadanía hayamos aprendido por lo menos que al final todos y todas dependemos los unos de los otros”

“Espero que la ciudadanía hayamos aprendido por lo menos que al final todos y todas dependemos los unos de los otros”, destaca como uno de las lecciones más importantes que ha traído consigo la pandemia. Una lección que recuerda a una de las frases de la célebre Mafalda, luchadora incansable por una humanidad mejor y cuyo creador, Quino, nos dejó el pasado 30 de septiembre: «¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos nadie sería nada?«.

Estefanía Navarrete reconoce la inestimable labor y la necesidad de destinar “muchísimo dinero a los héroes” del ámbito de la salud y la educación. Desde su experiencia personal, ensalza una mayor humanización del trabajo. Ella misma admite haber traspasado el ámbito puramente profesional con sus compañeros y haberse “vivido como personas”.

MICRO | Joan Peris. Director general de Farmamundi

2020-09-25T13:22:44+02:00septiembre 25th, 2020|

Para celebrar el Día Mundial del Farmacéutico, que se conmemora este 25 de septiembre, publicamos una entrevista al director general de Farmamundi y responsable del Área Logística, Joan Peris Lluch. Miembro de Farmamundi desde 2016, tiene experiencia en cooperación internacional para el desarrollo, acción humanitaria, desarrollo organizacional y estrategia. Una ONGD que, como él mismo explica, nació en Valencia a inicios de los años 90 y actualmente cuenta con sede permamente en 7 países y son «el primer distribuidor de medicamentos sin ánimo de lucro y con un fin humanitario en España». Farmamundi, además, está teniendo un papel clave a la hora de luchar contra la pandemia del coronavirus en España y en el mundo. Desde su sede logística principal, ubicada en Paterna, distribuyen todo tipo de kits sanitarios y fármacos allá donde más se necesitan.

Por: Gerard Sánchez / María Palau | Fotografías: Alberto Pla

«Apostamos realmente por que la salud sea un derecho universal, para todas las personas, transversalmente, independientemente del país o contexto donde nazcan, de la religión, de la cultura, del género»

Farmamundi es una ONG de Desarrollo que, como el propio Peris explica, se dedica “a trabajar por la salud y el derecho a la salud; por sensibilizar, concienciar y transformar realidades y conciencias”. Así mismo, desde su enfoque más educativo, también trata de mostrar las enormes diferencias en el acceso a la salud entre nuestro contexto y otros países.

“Nos hace diferentes del resto de las ONG el hecho de ser un distribuidor de medicamentos, y somos el primer distribuidor de medicamentos sin ánimo de lucro y con un fin humanitario en España”, reconoce su director. Peris explica que cuentan con un área logística humanitaria, ubicada en el Parque Tecnológico de Paterna. Una gran nave que cuenta con un almacén de 700m2 y 10 personas que lo gestionan.

Desde su nacimiento en Valencia en 1993, como “un grupo de farmacéuticos que consideró importante poner en marcha una asociación que pudiera llevar medicamentos a aquellas personas que más los necesitaban de forma solidaria”, Farmamundi ha desarrollado más de 350 proyectos de cooperación para el desarrollo y acción humanitaria y 150 intervenciones de emergencia, más de 6.000 envíos de ayuda humanitaria que benefician a más de 16 millones de personas; ha repartido más de 2.300 toneladas de medicamentos y material sanitario y ha realizado mejoras en más de 200 hospitales y centros de salud. Después de 27 años de actuación, cuenta con sede internacional permanente en 7 países (Ecuador, El Salvador, Guatemala, Malí, Nicaragua, Perú y República Democrática del Congo).

Adaptarse frente a la covid-19

Con el decreto del estado de alarma en marzo y las restricciones consiguientes, en Farmamundi se vieron obligados a reaccionar: “Cuando toda esta pandemia eclosionó rápidamente nos pusimos a orientar todo el esfuerzo de nuestra área logística para dar servicio a las entidades humanitarias que lo estaban necesitando en nuestro contexto”.

Cambiaron el foco y comenzaron a adquirir y distribuir equipos de protección individual. “Hablamos de mascarillas, tanto quirúrgicas como FP2 o FP3 en algunos casos, geles hidroalcohólicos, guantes de nitrilo, pantallas, termómetros sin contacto…”, enumera Joan Peris.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Destaca la necesidad de “colaborar mucho más estrechamente con las entidades humanitarias para identificar sus necesidades en tiempo real”. En este sentido, fueron escogidos por Cruz Roja como suministrador principal para la campaña Cruz Roja RESPONDE frente al coronavirus. “Hemos dado asistencia a más de un millón y medio de personas en nuestro país”.

“También hemos aportado nuestro granito de arena a través de las más de veinte distribuidoras farmacéuticas de España que suministran habitualmente a las farmacias”, añaden. Así, los materiales conseguidos en mercados internacionales como China o Turquía eran ofrecidos a estas distribuidoras o, en algunos casos, suministrados directamente.

Pandemia global, respuesta global

“Esta pandemia ha sacudido los cimientos, los valores, las prioridades de nuestra sociedad, cobrando una especial relevancia el ámbito de la salud”. El director de Farmamundi es claro: “Siendo una pandemia global, no podemos pensar en soluciones locales, serían erróneas. Es una pandemia global que se ha de manejar y abordar de una forma global”.

Para Joan Peris, la covid-19 ha demostrado la interrelación de un mundo globalizado. “Somos un mundo amplio, pero al final es un mundo interconectado donde todo tiene una causa y un efecto interconectado”, continua; “estamos en un mismo entorno o ámbito, en el sentido en que todo lo que pase en un lado, afecta en el otro. Somos mismas partes de un solo organismo”.

Por todo esto, aboga “más que nunca” por la solidaridad internacional para plantar frente al virus de forma colectiva y “darle una respuesta contundente y efectiva”.

La solución: Más prevención

“La prevención es mucho más eficiente que la intervención una vez está desatado el problema”, repite en diversas ocasiones Joan Peris durante la entrevista. “Nuestro enfoque en muchas de las intervenciones que hacemos en tantos países es desde la prevención”, y, en esta ocasión, remarca que dicha prevención pasa por el refuerzo de la atención primaria.

Lanza un mensaje de alerta a la población y nos insta a ser prudentes o “todo el esfuerzo que se ha hecho en nuestras propias familias, todo este confinamiento que hemos vivido durante casi tres meses, puede no haber servido de nada”. De forma más concreta, recuerda la importancia de cumplir todas las medidas que recomiendan las autoridades sanitarias para prevenir la enfermedad: mantener la distancia social, repetir constantemente el lavado de manos, utilizar la mascarilla…

Detalle de la entrevista para MICRO que realiza Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Hasta no tener una vacuna adecuada y tener controlada realmente la pandemia, no es el momento de relajarnos”. Precisamente para lograr la vacuna, Peris defiende la importancia de una “colaboración multidisciplinar, donde científicos, laboratorios, empresas y gobiernos de todo el mundo deben colaborar más allá de intereses individuales y económicos”. “Esto es un interés común”, recuerda.

Los campos refugiados ante la crisis sanitaria

“Yo destacaría como muy grave la situación de personas en situación de refugio que viven y desarrollan su vida en campos de refugiados”, denuncia Peris para referirse a los grandes olvidados por el foco mediático. Enumera las condiciones de vida “totalmente insalubres” en las que viven las personas refugiadas: no hay acceso a agua potable ni a sistemas de saneamiento adecuados, cuando llueve se producen inundaciones y las aguas negras se mezclan con las aguas de lluvia, etc.; además “las condiciones de hacinamiento y alimentarias son muy deficientes”.

Una situación que se ha visto claramente ahora tras el incendio de Moria, en la isla griega de Lesbos y las consecuencias que está teniendo para unas personas refugiadas que ya vivían una situación muy precaria.

“Si nosotros en un contexto como España, hemos tenido que lidiar con esta pandemia a duras penas y con muchas dificultades, ¿cómo será lidiar cuando no tienes ni agua potable, ni una alimentación saludable, ni alimentos con una periodicidad adecuada, ni con la cadena de frío adecuada?”, lamenta el director de Farmamundi.

Para no caer en la facilidad de generalizar, señala algunos casos concretos: Gaza, Siria, el Líbano, Sudán del Sur, Uganda, Kenia, Yemen, el Kurdistán iraquí, Nicaragua o Malí, entre muchos otros ejemplos.

Y aporta una reflexión de alerta final: “Cada vez más, situaciones humanitarias y personas en situación de vulnerabilidad se dan dentro de nuestras fronteras, no necesariamente en países en vías de desarrollo. Por ejemplo, las personas que viven sin hogar, jóvenes en riesgo, o personas que llegan a nuestras costas en pateras, y que requieren de una asistencia o de una serie de materiales y productos de primera necesidad”.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Aprendizajes durante la pandemia

Preguntado sobre aquello que han aprendido durante esta pandemia, Joan Peris reconoce “la importancia de colaborar, de apoyarnos unos a otros para ser en conjunto una sociedad más solidaria y más justa, donde todas las personas puedan tener acceso a un derecho tan fundamental como es el de la salud”.

Desde Farmamundi, han aprendido “cuán vulnerables somos todas las sociedades, incluso aquellas que pensamos que tenemos un sistema de salud fuerte, sólido y capaz”. Para ello, se deben “redoblar esfuerzos para asegurar que existan todas las condiciones mínimas necesarias para tener un sistema de salud garantista que llegue a todas las personas, incluso en momentos de extrema necesidad como una pandemia que ha azotado transversalmente a todos los sectores”.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

En palabras del director de Farmamundi, la solución se encuentra en la inversión y la dedicación de recursos públicos y privados para “fortalecer y robustecer el sistema público y gratuito de salud”.

Antes de concluir la entrevista, Joan Peris no quiere perder la oportunidad de “reconocer la gran labor que todo el sector farmacéutico ha desarrollado en esta crisis que hemos vivido, estando al pie del cañón y de cada oficina de farmacia”. Y, afirma haber “constatado el gran equipo de profesionales que conforma Farmamundi y que dan vida y sentido, hacen realidad esta gran misión que llevamos día a día. Me anima a seguir trabajando por este cambio y transformación social hacia una nueva realidad más justa, más saludable y más adecuada para todas las personas”.

MICRO I José María Tomás i Tío (Fundación por la Justicia)

2020-08-25T12:28:49+02:00agosto 25th, 2020|

Magistrado de la Audiencia Provincial de Valencia, José María Tomás y Tío es también el presidente de la Fundación por la Justicia. Una entidad que cumple en 2020 un cuarto de siglo. 25 años en los que han llevado a cabo todo tipo de proyectos de cooperación en diversos países. Además, organizan desde hace once años el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, de Valencia. 

José María Tomás, además, es uno de los testimonios en el documental que estamos produciendo el equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social en relación al asesinato de Ignacio Ellacuría y de otros jesuitas en El Salvador en 1989, en plena guerra civil en este pequeño país centroamericano. Un caso que acaba de ser juzgado en la Audiencia Nacional y que actualmente está visto para sentencia.

Por: Gerard S. Ferrando | Fotografías: Alberto Pla

«La justicia no es solamente una administración, sino que es un valor y un compromiso»

Como indica el propio José María Tomás, “nos constituimos hace ya 25 años con la intención de presentar un modelo de justicia más cercana, más próxima, más creíble, más inteligible. A partir de ahí, nosotros hemos ido derivando desde lo que era la preocupación por el funcionamiento de la justicia de nuestro país, porque la justicia no es solamente una administración sino que es un valor y un compromiso”.

“Cuando uno descubre que el valor de la justicia es un valor esencial y ves las situaciones en las que no es fácil descubrirla y está tan escondida, entonces adquieres el compromiso de trabajar por la justicia de otra manera”. Él explica que en estos 25 años han desarrollado programas y proyectos que tienen que ver con la cooperación internacional en materias de privación de derechos.

En esta línea han trabajado en Etiopía con temas de mutilación femenina, en Mozambique con niños y personas discapacidades, en Senegal, en Burkina en Guinea, en Benin, así como en América en países como Paraguay, Haití, El Salvador, Guatemala, Colombia y también en algunos países de Asia. Sin olvidar, por supuesto, los proyectos de sensibilización en España.

El Tribunal Internacional de Justicia Restaurativa en El Salvador

Uno de los proyectos con más trayectoria y trascendencia de la Fundación por la Justicia es el Tribunal Internacional por la Justicia Restaurativa en El Salvador, el cual se celebran cada año en marzo, aunque en este 2020 se tuvieron que suspender por la pandemia originada por el Covid-19.

La falta de respuesta institucional a las víctimas del conflicto armado del Salvador que tuvo lugar entre 1979 y 1992 y que se cerró en falso con una Ley de Amnistía, recientemente declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, determinó que la Universidad Centro Americana (UCA), a través de su Instituto de Derechos Humanos (IDHUCA) y por exigencia de la Red de Comités de Víctimas del conflicto armado, tomara la decisión de crear este Tribunal Internacional para la aplicación de la Justicia Restaurativa.

José María Tomás y Tío durante la entrevista en MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Este proyecto es una modalidad de política pública no gubernamental, estando integrado por expertos en justicia y derechos humanos de varios países como España, Brasil, Paraguay, Chile, Estados Unidos y el propio El Salvador. El Tribunal está presidido por el Presidente de Fundación por la Justicia y viene constituyéndose desde el año 2009 en diversas localidades o comunidades del país para examinar casos de masacres, ejecuciones sumarias, torturas, violaciones, desapariciones forzosas, muchas de ellas todavía desconocidas por el sistema de justicia del país, emitiendo sentencias respectivas con los testimonios de todos ellos, fundamentos jurídicos sustentados en el derecho penal internacional y convenios de derechos humanos, peticiones de las víctimas y reseña de la posición del Estado salvadoreño frente a los mismos.

El fenómeno de las maras, verdugos y víctimas a la vez

Desde su condición de juez y como buen conocedor de la realidad centroamericana, José María Tomás y Tío analiza uno de sus fenómenos más conflictivos como es el de las maras. «Inicialmente las maras son una respuesta a una situación de indefinición política y económica en un país. Cuando tú no tienes recursos, cuando no tienes una posibilidad de acceder al control, al gobierno, a las instituciones, la sociedad se organiza y cuando tú además resulta que no tienes recursos suficientes para sobrevivir, se organiza pues buscando la supervivencia, delinquiendo, superando los límites que cualquier sociedad tiene».

«Cualquier sociedad tiene un límite por arriba diríamos la propuesta de máximos es una constitución, la propuesta de mínimos es un código penal, pero cuando tú no dejas espacio para sobrevivir en ese espacio intermedio pues resulta que surgen estas situaciones», explica Tomás y Tío quien matiza que «las maras a mi me parece que son la respuesta de una organización de la sociedad pobre, que llega un momento que está descolocada e imposible de colocar».

José María Tomás y Tío durante la entrevista en MICRO. Fotografía: Alberto Pla

«Al final lo que pasa es que las víctimas se convierten en verdugos, pero a su vez son también víctimas, debido a su situación». Ante ello, José María Tomás anima a buscar soluciones: «Hemos de buscar espacios en los que nadie pueda vivir así, no se trata de que los ricos no sean ricos, que hagan lo que quieran, lo que se trata es que los pobres no vivan con tanta miseria  y buscar, por tant,o espacios donde se pueda vivir honestamente».

Un festival de cine y derechos humanos muy consolidado

José María Tomás pone en valor la consolidación del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, de Valencia. “Es muy potente. Seguramente, a día de hoy, es el Festival de más impacto social en España, el de más público asistente y el demás impacto social, ¿qué contamos? Historias, contamos historias de personas”.

“Con iniciativas como esta descubrimos que no todo el mundo tiene todos los derechos que tenemos los demás. Y, por otro lado, vemos que todos tenemos algo que hacer”. Para la Fundación por la Justicia y para José María Tomás “hay que formar en derechos humanos. Y trabajar con los defensores de derechos humanos”. Así lo hacen en lugares como Colombia o El Salvador. Eso sí, siempre teniendo en cuenta, los objetivos de desarrollo sostenible “pues se pueden hacer muchas cosas a través de alianzas con todos los demás personas y que somos al final protagonistas de nuestra propia historia”.

La sensibilización postpandemia

Preguntado por si esta pandemia no va a servir para reflexionar y para ser más sensibles ante otros problemas y realidades, José María Tomás expresa su deseo de que así sea: “Creo que es una ocasión buena, todo el mundo hemos tenido la ocasión buena para reflexionar, nosotros tenemos que reflexionar qué ha pasado, no todo el poder político, económico, cultural de la civilización, ya no digo de España sino la humanidad completa. Hemos sido atacados, esto no es incidente que ha pasado ni siquiera es por una tormenta tropical que coge una parte del planeta, aquí estamos hablando de un problema para toda la humanidad”.

Precisamente, para fomentar esta reflexión, desde la Fundación por la Justicia han lanzado, en colaboración con otras organizaciones un documento que recoge, “medidas para la postpandemia que tienen que ver  con la salud, con la ecología, con la amable ciudad en la que nosotros quisiéramos vivir, con la naturaleza, con educación etcétera y sobre todo  teniendo en cuenta que no se puede gobernar ni legislar olvidándose de los más vulnerables porque son los que al final sufren más cualquier situación”.

MICRO I Txema Toribio. Coordinador del área humanitaria de Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras

2020-07-20T12:40:58+02:00julio 20th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotos: Alberto Pla

Uno de los aspectos que ha afectado a más personas desde la declaración del estado de alarma generado por el Covid-19 ha sido el psicológico. El confinamiento, la pérdida de familiares queridos, el cierre temporal o permanente de muchas empresas y sus consecuencias laborales y económicas… han acrecentado los niveles de ansiedad y estrés de la población. Una situación que, desde la ONG Psicólogos y Psicólogas Sin Fronteras han tratado de mitigar con varias iniciativas como la puesta en marcha de dos líneas de teléfono, una destinada a la población en general y otra a los profesionales que tuvieron que seguir trabajando en diferentes áreas como la sanitaria o la de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Una ONG que, muy a su pesar, también fue noticia durante la pandemia por el fallecimiento de una de sus integrantes, la joven cooperante valenciana Alba Aparicio, que falleció en un accidente de avión en Bolivia.

Txema Toribio, Coordinador del área humanitaria de Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras, durante un momento de la entrevista. Fotografía: Alberto Pla

«Si estás teniendo ataques de ansiedad por el contagio, necesitas que alguien te cuente cómo manejarlo, pero no el mes que viene»

Para explicarnos cómo se organizaron y cómo empezaron a actuar desde Psicólogas y Psicólogos sin Fronteras para hacer frente a las consecuencias de la pandemia hemos hablado con el coordinador del área de humanitaria, Txema Toribio, quien también nos explica en qué consiste y en qué se basa esta organización: “Psicólogos y psicólogas sin fronteras es una organización humanitaria que se crea en 1994 en Valencia y nace con la idea de responder a las situaciones de emergencia. Luego la organización, con ese perfil, de emergencias, ha ido creando diferentes áreas para atender a población que está en vulnerabilidad y así pasamos a cooperación”.

Él explica que, en los países que intervenimos normalmente trabajamos con los psicólogos y psicólogas de ese país. Entonces, cuando acaba la emergencia, identificamos las situaciones de vulnerabilidad que se dan y ya no trabajamos emergencia, sino que trabajamos cooperación”.

Por otra parte, también llevan a cabo diferentes actuaciones y proyectos en España: “La última área que creamos fue la de apoyo en crisis dirigida a las familias afectadas por las hipotecas. Desde el punto de vista de la psicología, la emergencia no tiene tanto que ver con lo físico. A veces tenemos perfiles de personas que tienen los mismos problemas que tiene una persona que ha sufrido un terremoto, pero porque el banco le ha quitado la casa. Si trabajas desde otra área como bomberos, o reparto de comida, las emergencias son diferentes”, argumenta. Y añade que “Llevamos ya ocho años con la plataforma de afectados por las hipotecas y lo que nació como una idea puntual se convirtió en un programa completo y estable”.

Bolivia, uno de los proyectos con mayor trayectoria de Psicólogas y Psicólogos Sin Fronteras

Toribio pone como ejemplo de actuación en cooperación Bolivia: “Trabajamos la atención a mujeres víctimas de violencia, pero en el lugar donde trabajamos empezamos a hacerlo por unas inundaciones. Ahí conectamos con las psicólogas de la ciudad de Trinidad y ellas crearon la sede de Psicólgos Sin fronteras allí y tenemos un proyecto allí que lleva como nueve años”, proyecto del que formaba parte Alba Aparicio.

Él explica que el de Bolivia es su programa con mayor trayectoria: “Tenemos un centro de atención a mujeres víctimas de violencia de género. Para nosotros es el trabajo que se ha ido haciendo durante tantos años que es una red de promotoras, son las mujeres de los barrios, que han trabajado tantos años con nosotros, las que primero atienden a las mujeres que están en situación de maltrato y las conectan con el centro de atención que hay en Trinidad que tiene atención psicológica, abogado y asistencia social”. Un proyecto de cooperación con enfoque de género que también están aplicando ya en otros países como Senegal o Guatemala.

Txema Toribio nos explica cómo tuvieron que transformar la atención psicológica a raíz de la pandemia del Covid-19. Fotografía: Alberto Pla

La transformación de la atención a raíz de la pandemia del Covid-19

La idea de que llegara una pandemia no la teníamos en la cabeza para nada. Pero curiosamente, lo que hicimos, como teníamos a los equipos aquí, a la gente aquí, utilizamos el protocolo de humanitaria y fuimos muy ágiles en ponerlo en marcha”. Txema Toribio explica que el servicio telefónico se impulsó con la coordinación del Colegio de Psicólogos. A partir de ahí, se pusieron a atender a la ciudadanía como suelen hacerlo cuando se da una situación de emergencia, pero en este caso por teléfono o por videollamada.

“Estamos sorprendidos y muy agradecidos por la capacidad de adaptarse de la gente porque en cuatro días teníamos montado el sistema y estábamos listos para empezar a atender. El trabajo que han hecho las compañeras del servicio ha sido increíble”, destaca Toribio.

“La ansiedad va ligada al miedo y esos han ido cambiando durante la pandemia”

Toribio indica que el principal motivo de llamada para pedir atención psicológica durante estos últimos meses ha sido por ansiedad: “La ansiedad va ligada al miedo y esos miedos han ido cambiando durante la emergencia. Antes teníamos el miedo a no saber qué era el virus, qué iba a pasar, cómo nos iba a afectar y ahora tenemos el miedo a salir. A ver dónde salgo, cómo salgo, si puedo salir, eso es lo que más nos han llamado por esto. Por ansiedad, por miedo, por depresión, y el cuarto motivo, curiosamente, ha sido por conflictos familiares.  Lo que sí que hemos visto es que la emergencia por el coronavirus ha puesto a prueba a los grupos familiares”.

Estar en casa todo el tiempo, en los mismos espacios, ha tensado a todo el mundo, y muchas familias llamaban preguntando qué hago con mi hijo, los adolescentes necesitan internet y ponerles límites es difícil y se generan conflictos, los pequeños que generan miedos, cómo trabajamos esos miedos con ellos…”

El duelo y la ausencia de una despedida

Otro tema muy recurrente ha sido el ocasionado por la pérdida de familiares o seres queridos: “El tema del duelo ha estado como quinto, pero no ha sido mayoritario, duelo por el covid, o duelo por alguien ha fallecido, no por el covid, pero el protocolo que generó sanidad ha afectado a todo el mundo. La situación de no poderte despedir ni hacer el funeral es algo que a la gente le ha afectado. Quedan cosas ahí por trabajar, por haberse podido despedir de otra forma”.

Las personas en vulnerabilidad

Un sector muy afectado ha sido y está siendo el de las personas que ya estaban en una situación de vulnerabilidad. “No han sido la mayoría de atenciones, pero quizás sí las más potentes o las que les hemos dedicado más tiempo. Se sumaba que eran personas en situaciones difíciles como, por ejemplo, viviendo en casas ocupadas o familias cuya relación con los servicios sociales aún no se había establecido. Les hemos dedicado muchas intervenciones porque era urgente atenderles”, explica Toribio.

«Muchas personas llevan a cabo su trabajo, pero muchas veces las consecuencias psicológicas les vienen después»

La otra línea telefónica habilitada por Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras iba destinada a los intervinientes, a las personas que trabajaron durante la pandemia en diferentes ámbitos: “Como ya vimos en otras emergencias, en el momento del impacto este perfil de personas no llamaba porque estaban trabajando, tenían turnos muy largos y estaban agotados. Cuando empezó a bajar, con la desescalada, es cuando empezaron a llamar”. Él explica que “para mucha gente, vivenciar lo que han visto o han pasado es algo que hacen luego. Llevan a cabo su trabajo, pero muchas veces las consecuencias psicológicas les vienen después”. Y añade que ahora tienen llamadas de personas que “les han mandado de baja porque se ha contagiado y ahora tiene miedo de volver, o lo han cambiado de unidad y no sabe cómo va a estar todo, son miedos que, normalmente no son paralizantes, pero ahora sí que necesitan el acompañamiento psicológico”.

Txema Toribio reclama que la atención psicológica se integre más en el sistema de salud público. Fotografía: Alberto Pla

Incluir la psicología en la sanidad pública de una forma efectiva

Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras lleva muchos años reclamando que la atención psicológica cobre mayor peso en la sanidad pública. Una necesidad que afirman que ahora se ha visto, más que nunca, evidenciada: “Que la atención psicológica esté en el sistema público de salud, pero que esté de una forma que sea accesible de forma razonable o más o menos inmediata, se ha visto como fundamental. Muchas veces hemos intentado explicar esto en otros momentos, pero la gente no nos entendía mucho, ahora nos entiende”.

Toribio indica que “si estás teniendo ataques de ansiedad por el contagio, necesitas que alguien te cuente cómo manejarlo, pero no el mes que viene. Para todo el mundo esto es supe claro ahora, pero cuando lo cuentas en otros momentos, igualan la atención psicológica a una especialidad. Eso es algo que el sistema público de salud a nivel estatal y también en la Comunitat Valenciana no lo ha transformado”.

«Igual que existe una atención médica de primaria que te atiende, en el espacio de una semana, más o menos, tiene que haber una atención psicológica de primaria»

Él defiende que “igual que existe una atención médica de primaria que te atiende, en el espacio de una semana, más o menos, tiene que haber una atención psicológica de primaria. Tal y como dice la OMS la mayoría de problemas psicológicos son leves y no se agravan, como sucede con la atención médica de primaria, si te atienden pronto, pero si no es así puede derivar en otra cosa peor”.

Txema Toribio destaca que la atención psicológica debe ser para todos los casos y la psiquiátrica para algunos. Fotografía: Alberto Pla

En estos momentos solo tenemos atención psicológica terciaria. Quiere decir, hospitalaria, solo te atienden cuando ya tienes un trastorno más grave o síntomas graves. Ahora todos hemos vivido una situación de estrés y hemos visto que en estas situaciones la atención psicológica es importante”, recalca y añade que “la pandemia lo que nos ha permitido es que todo el mundo entienda que eso es urgente”.

Toribio asevera que las personas atendidas mediante su servicio telefónico de urgencia “nos han agradecido mucho el servicio. Simplemente, darle las pautas, mandarle un manual pequeño, un cuento para un niño de cómo manejar los miedos… la persona lo soluciona. Pero no me lo hagas el mes que viene, porque no sirve”.

De hecho, recuerda que “los protocolos de la OMS dicen que tiene que ser al revés, que la atención psicológica debe ser para todos los casos y la psiquiátrica para algunos casos, pero nosotros, como venimos de un modelo antiguo, en que la psicología no estaba desarrollada como ahora, tenemos atención psiquiátrica para todo el mundo, pero en un mes, pero atención psicológica en un mes y medio o dos. Eso no tiene sentido porque a nivel profesional y científico, la intervención psicológica que tarda un mes en atenderte no sirve, es como si tu te haces un esguince en un dedo y te dicen que te esperes un mes para vértelo, cuando pase el mes o se ha solucionado o se ha empeorado, pero ya no te sirve”.

El programa «Respira y Calma» para manejar el estrés

Otro servicio puesto en marcha en los últimos meses desde Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras fue el de “respira y calma”. Se trata de una línea de apoyo social que sigue activa a través de su página web. “Se dirige a conformar grupos que se reúnen, mediante zoom, para trabajar la relajación y el manejo del estrés. Es algo más grupal y preventivo, pues a todo el mundo en estos momentos le viene bien aprender técnicas de manejo de estrés y en grupo, sobre todo durante la fase del confinamiento”, explica Toribio.

Más de 850 personas atendidas en dos meses

Txema Toribió asevera que “el servicio de llamadas telefónicas ha funcionado muy bien. Hemos atendido una media de 30 llamadas diarias, y al final hemos atendido a más de 850 personas en dos meses. Eso nos refuerza porque hemos demostrado que este tipo de servicio funciona”.

Por otra parte, hace una matización importante respecto a la atención psicológica: “La gente tiene una concepción de que es o puede ser larguísima, pero la atención psicológica en crisis la media han sido de dos llamadas, pero es una atención que se tiene que dar. Son primeros auxilios psicológicos que si no se responden de forma inmediata sí se pueden agravar”.

«El servicio ha funcionado muy bien… para nosotros es una forma de reforzarnos de que la atención psicológica tiene que estar ahí en el sistema público de salud”

“Para nosotros la valoración es que el servicio ha funcionado muy bien y que ha respondido a la ciudadanía. Por el lado de la ciudadanía el agradecimiento ha sido enorme y por el lado nuestro salimos con la sensación de que sí que se puede hacer, que este servicio es posible, también es una forma de reforzarnos de que la atención psicológica tiene que estar ahí en el sistema público de salud”.

Txema Toribio reflexiona sobre los aprendizajes conjuntos e individuales durante la pandemia. Fotografía: Alberto Pla

Los aprendizajes de la pandemia

Preguntado por qué ha aprendido la organización y él mismo de esta pandemia, Txema Toribio indica que “me quedo con lo vocacional que es la profesión. Es verdad que nuestros equipos, que era lo que teníamos más a mano, respondieron inmediatamente y nadie preguntó nada ni cuantas horas ni cómo va a ser esto. Hicieron la llamada y se organizaron los equipos para empezar a atender inmediatamente. Pero luego, la llamada de emergencias que nosotros hicimos para poder reforzar a esos equipos yo creo que respondieron más de 200 curriculums de personas que apoyarían”.

«Nos quedamos con lo vocacional y con el compromiso de la profesión”

Por tanto, es algo que “para nosotros nos dio muchísima confianza. La confianza de que la profesión es muy vocacional. Es curioso que con el poco reconocimiento que tenemos en la salud pública, sin embargo la gente, como sabe que el sistema no lo cubre, inmediatamente que hay una emergencia se ofrece. Nos quedamos con lo vocacional y con el compromiso de la profesión”.

Finalmente, en un plano más personal, Toribio se queda “con la facilidad con la que se trabaja en emergencias en la parte de psicología. Como que cuando necesitas de los profesionales están ahí y tienen una capacidad de comprometerse muy grande. Cuando hay una emergencia, su prioridad es atender a los demás”.

 

MICRO I Samuel Sebastián. Director del Festival de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, de Valencia

2020-07-23T11:41:42+02:00julio 10th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotografías y vídeos: Alberto Pla

Samuel Sebastián es una de las personas que mejor conocen el audiovisual valenciano y, especialmente aquel relacionado con su lado más social y con los derechos humanos. No en vano es director, desde julio de 2019, del Festival de Cine y Derechos Humanos, Humans Fest, de Valencia, del que ya anteriormente era programador. Un festival que está organizado por la Fundación por la Justicia. Sebastián, además, cuenta con una amplia experiencia como cineasta, guionista, dramaturgo y gestor de actividades cinematográficas y es Licenciado en Historia del Arte con premio extraordinario de carrera.

En esta entrevista para nuestra sección “MICRO” nos habla de la necesidad de un festival como este y de iniciativas como la serie “resistencias” mediante la cual emiten, cada viernes de forma online, una película documental.

Unos estrenos que este viernes, día 10 de julio, a las 12 horas, contarán con la exhibición, por primera vez de forma online, de la película documental Asha. Historias de Lepra y Esperanza, producida por nuestra Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social para la Fundación Fontilles y que se estrenó el pasado mes de enero en Ruzafa Studio.

Link para visualizar de forma online la películda documental Asha. Historias de Lepra y Esperanza, este viernes, 10 de julio

Trailer de Asha:

“Con el Humans Fest logramos poner al mismo nivel el cine y los derechos humanos”

Vivimos en una sociedad en la que las desigualdades, las injusticias son cada vez mayores. Entonces, el hecho de que exista un festival como el Humans Fest que, a través del cine utiliza el cine como esa herramienta para la reflexión me parece muy importante. Igual que es importante conseguir poner casi al mismo nivel el cine y los Derechos Humanos”, destaca Samuel Sebastián.

Samuel Sebastián durante la entrevista. Fotografía: Alberto Pla

Para lograr una mayor sensibilización resulta fundamental “aumentar la audiencia” y también que “lo que generamos en el festival que esa reflexión, debates, cultura inclusiva, cultura en el sentido más amplio de la palabra se ampliara. Para ello planteamos actividades y programas dentro del festival que pudieran ser desarrollados durante todo el año, entonces a través de entidades valencianas pero que están trabajando pues en África, Asia, Latinoamérica… comenzamos a desarrollar programas como el de mujeres del mundo o el programa de animación qué hacemos con el Máster de animación de la UPV”.

«Hemos logrado triplicar la audiencia respecto a ediciones anteriores porque sobre todo nuestro interés era llegar a ese tipo de público que podría estar interesado en un cine social, en un cine más reflexivo»

Unas iniciativas que, según destaca Sebastián, les han permitido “triplicar la audiencia respecto a ediciones anteriores porque sobre todo nuestro interés era llegar a ese tipo de público que podría estar interesado en un cine social, en un cine más reflexivo, que también fuera de autor porque una parte de nuestras programación es un cine de autor social”.

Las proyecciones online de la serie «Resistencias»

Con la pandemia originada por el Covid-19 hemos potenciado nuestras actividades online que era una cuestión pendiente. Aún existen muchos festivales que siguen siendo reticentes a la inclusión de proyecciones online en su programación, pero nosotros hemos apostado fuerte por ello creando nuestra serie “resistencias”. De este modo, todas las semanas realizamos proyecciones online con presentaciones individualizadas que muchas veces o son temas de actualidad o qué tienen que ver con la actualidad aunque sean documentales antiguo. Eso nos ha permitido que el festival se ha conocido ya a otro nivel y estamos obteniendo muy buenos resultados”, reflexiona. Y añade que es importante “poner al alcance de cualquier tipo de audiencia, de colectivos desfavorecidos, de personas en situación de exclusión social una cultura que les permita conocer la realidad, reflexionar en torno a ella”, lo cual es lo que pretenden también con esta serie de proyecciones online.

«Aún existen muchos festivales que siguen siendo reticentes a la inclusión de proyecciones online en su programación, pero nosotros hemos apostado fuerte por ello creando nuestra serie “resistencias”

La histórica visita de Pepe Mújica al Humans Fest y a Valencia

Uno de los grandes momentos del Humans Fest de este año fue la visita del expresidente de Uruguay, Pepe Múgica, y su participación en una ya célebre conferencia en el Centre del Carmen, Cultura Contemporánea, que superó todas las expectativas y dejó a alrededor de seis mil personas a las puertas del museo. Sebastián pide perdón por no haber podido atender a todas esas personas que querían presenciar el evento: “No pudimos atender a toda esa demanda, tampoco creo que Valencia estaba preparada para recibir eventos de ese calibre y prepararlos en tan poco tiempo porque al final la confirmación de la llegada de Pepe Mujica llegó menos de diez días anteriores, había que encontrar un lugar y ese fue el que encontramos”.

«La visita de Pepe Múgica fue un evento histórico. él mismo repitió varias veces que probablemente esa era la última visita que le iba a hacer a España. De hecho cumple ya 85 años y estos viajes son bastante agotadores»

A pesar de todo, Sebastián pone en valor esta visita que fue “un evento histórico. Él mismo repitió varias veces que probablemente esa era la última visita que le iba a hacer a España, de hecho cumple ya 85 años y estos viajes son bastante agotadores”. Él avanza que “lo recopilamos todo en un documental que estamos preparando no sobre su visita a Valencia y más que su visita a Valencia sobre las reflexiones que él realizó como una persona sabía que es, con conocimiento muy profundo de la vida y queríamos también que él hablará sobre cómo veía el futuro, y esperamos después del verano poder estrenarlo”.

Dirigir el Humans Fest. Un reto y una pasión a partes iguales

Samuel Sebastián confiesa que para el dirigir el Humans Fest es “un reto y una pasión a partes iguales. El reto es dedicarme a algo que siempre he querido hacer es decir combinar la gestión del cine y el cine, con los derechos humanos con la parte social qué es algo que siempre ha marcado mi trayectoria”. Por tanto, ahora se centra en aspectos como lograr llegar a más gente, conseguir mejores películas, hacer que el festival sea más atractivo sin perder esa parte reflexiva y crítica. “Creo que aún tiene una potencialidad, que puede ser más mayor y pasen todas las dificultades que pasen, cuestiones de financiación, la pandemia, etcétera siempre tenemos que seguir aspirando a más, nunca debe haber ninguna excusa para decir que no hemos hecho todo lo posible para ofrecer el mejor festival a la ciudad de Valencia”.

«Siempre tenemos que seguir aspirando a más, nunca debe haber ninguna excusa para decir que no hemos hecho todo lo posible para ofrecer el mejor festival a la ciudad de Valencia”

El apoyo clave de la Fundación por la Justicia

El Humans Fest es un Festival creado y gestionado por la Fundación por la Justicia, una cuestión que Sebastián valora especialmente: “El hecho de que un festival se gestione desde un punto de vista privado, en primer lugar, tiene una parte ventaja y es de independencia”. Además, “el Humans Fest es el proyecto de sensibilización más importante de la Fundación por la Justicia. Nos une un ideario común, estamos comprometidos en lo mismo, con derechos humanos, la sociedad, los problemas, las injusticias locales y en el mundo etcétera”.

«Contar con Fundación por la justicia es un apoyo que lo considero fundamental y que al mismo tiempo nos ofrece esa libertad de actuación que tal vez si tuviéramos una institución pública detrás sería diferente»

Por tanto, “contar con Fundación por la justicia es un apoyo que lo considero fundamental y que al mismo tiempo nos ofrece esa libertad de actuación que tal vez si tuviéramos una institución pública detrás sería diferente porque estaríamos un poco a expensas de criterios políticos que son evidentemente los que rigen las políticas públicas y qué tal vez restarían esa capacidad crítica que tenemos en el festival y esa independencia que es lo que más valoramos todas las personas que estamos en el equipo”.

La nueva concepción de los derechos humanos tras la pandemia

Preguntado por qué son para él los derechos humanos, Sebastián reflexiona: “Los derechos humanos son algo que nosotros damos por hecho en nuestra vida cotidiana que existen, pero cuando suceden situaciones de crisis nos damos cuenta de cómo son de frágiles y es lo que ha sucedido en la pandemia. Evidentemente, de repente nos hemos visto controlados, hemos visto nuestras movilidad restringida, etcétera y eso nos tiene que concienciar de que somos los privilegiados y las privilegiadas del mundo porque realmente estas restricciones que hemos vivido durante un tiempo determinado son las que existen durante toda la vida en la mayor parte del mundo”.

«Somos unos privilegiados porque estas restricciones que hemos vivido durante un tiempo determinado son las que existen durante toda la vida en la mayor parte del mundo”

Él también espera que esta pandemia sirva para ver el cine desde otra perspectiva: “La pandemia tiene que ser una forma de entender el cine de otra manera porque gracias a ella o por culpa de ella hemos vivido una situación que nunca hubiéramos podido imaginar que viviríamos desde nuestro punto de vista cómodo europeo occidental. Entonces el haber vivido una situación de restricción de libertades, de restricción de derechos por una causa solidaria en el fondo, que era por el bien común, también nos tiene que hacer ver cómo de importante es hacer ese esfuerzo, Muchas veces el cine nos habla de este tipo de temas. Este tipo de reflexión es uno de los puntos que queremos transmitir en el festival. particularmente ahora en las proyecciones online de la serie “resistencias”.

Samuel Sebastián durante la entrevista. Fotografía: Alberto Pla

La cooperación al desarrollo, más importante que nunca

Finalmente, Sebastián habla de la importancia de reforzar la cooperación internacional al desarrollo y la comunicación de la misma: “Una de las consecuencias relacionadas con la cooperación y la pandemia fue que en cuanto se declaró la pandemia mundial muchas ONGs tuvieron que repatriar o retornar a todas las personas cooperantes que habían en África, Latinoamérica, Asia, con lo cual esos países se quedan sin una ayuda que necesitan y precisamente en un momento en el que la necesitaba más que nunca”.

Pienso que puede pasar dos cosas, una es que volvamos o que se tomen las mismas recetas que se tomaron en la crisis 2008-2009 que fueron recortes sociales etcétera y que hemos visto que una de las consecuencias principales ha sido aumento de la desigualdad, poca fortaleza a la hora de asumir una nueva crisis… o que realmente se tome la idea de hay que fortalecer esa solidaridad, esa cooperación, esa ayuda no solo en el extranjero sino dentro de nuestra propia sociedad y que se tomen las medidas adecuadas”.

Hay que fortalecer esa solidaridad, esa cooperación, esa ayuda no solo en el extranjero sino dentro de nuestra propia sociedad. Si no mostramos esas realidades, nunca nadie las podrá conocer»

Él matiza que “no solo hablamos de ayuda práctica, sino este tipo de sensibilización qué es la que ayuda a que la gente sea consciente de que no vivimos de una manera tan cómoda, de que nuestros propios vecinos vecinas pueden estar en una situación muy precaria y no lo sabemos. Si no mostramos esas realidades, si a través de agencias como la vuestra, de festivales como el Humans Fest o de productoras audiovisuales dedicadas a temas sociales no se muestra esa realidad, nunca nadie la podrá conocer”, sentencia.

MICRO | Guillermo Giner (Músicos por la Salud)

2020-06-25T11:09:28+02:00junio 24th, 2020|

Si algo nos ha enseñado la pandemia del Covid-19 y sus consecuentes medidas de confinamiento y aislamiento social es, precisamente, la importancia de esa cercanía humana que, de repente y sin previo aviso, nos fue arrebatada. No obstante, muchos enfermos, personas mayores, personas sin hogar… viven, de forma habitual, este aislamiento, esta ruptura con lo que se suele considerar una “vida normal”. Una situación que Guillermo Giner vivió de cerca, cuando tuvo que vivir durante un año pegado, prácticamente, a la cama del hospital en el que se encontraba su madre, la cual finalmente falleció. Fruto de ello, y de contactos con otras personas, surgió, hace más de cinco años la Fundación Músicos por la Salud. Una entidad que, como tantas otras, durante el estado de alarma se reinventó para seguir llevando la música y, sobre todo, los músicos, esa cercanía, ese calor humano, a los hospitales, residencias de mayores y a tantos otros lugares en los que iniciativas como esta son tan necesarias.

Por: Gerard S. Ferrando | Fotografías: Alberto Pla

 

 

“Lo que hacemos con la música es acompañar a las personas que lo pasan mal ofreciéndoles no solo apoyo, sino calor humano”

Guillermo Giner nos cuenta en este MICRO tan especial y tan sonoro cómo la música puede insuflar energía a aquellos que parecen no tenerla. Nos relata cómo diferentes músicos se han puesto en contacto con ellos para dedicarles una canción y palabras de ánimo a los sanitarios, y cómo con ellos difunden, cada jueves, los microconciertos titulados “La canción más importante”: Entre ellos han actuado ya músicos tan relevantes como David Summers, Coti, Álex Ubago o Rozalén, quien por cierto compuso una canción dedicada al confinamiento de la que nos habló en una entrevista concedida a nuestra agencia.

“Nos dedicamos a llevar la música a los espacios donde las personas están viviendo momentos que no les apetecería vivir que son hospitales o centros sociosanitarios y en esos momentos de vulnerabilidad, acompañarles a través de la música y de sus canciones favoritas”. Esta presentación de Guillermo Giner resume a la perfección lo que vienen haciendo desde hace más de cinco años en los que han ido aprendiendo y evolucionando.

“Inicialmente llevábamos a músicos muy buenos que llegaban al espacio o el servicio en el hospital o centro sociosanitario, se sentaban y empezaban a hacer un concierto, como hacen habitualmente. Funcionaba muy bien porque la gente, ese acompañamiento lo agradece mucho. Sin embargo, con el paso del tiempo hemos visto que lo que verdaderamente es transformador es que las personas, más allá de recibir esas canciones, participen en ellas”.

Guillermo Giner durante la entrevista en nuestra Agencia. Fotografía: Alberto Pla

Para que esto sea posible ponen carteles en los hospitales o centros sociosanitarios, incluso en las salas infantiles, para que los pacientes, familiares, acompañantes o personal del hospital indiquen sus canciones favoritas. Luego, acuden a esos lugares, con las letras impresas y hasta con algunos instrumentos extra de percusión… e interpretan allí las canciones, animando siempre a la participación porque, como añade Giner: “Nuestro objetivo es que participen todos cantando. Si no lo hacen, no lo hemos hecho bien”. Pero sí que suelen hacerlo porque, como él mismo asevera: “Los jefes de servicio de los hospitales o los responsables de los centros sociosanitarios nos dicen, os vais y no solo el rato que estáis sino durante toda la mañana ya se respira un ambiente diferente. Hay bailes, alegría, se recuerdan las canciones, todo fluye de una manera más, cohesionáis el entorno”.

“Si no es a la primera canción, a la segunda, algo sucede, bajan las barreras y se produce un agradecimiento”

“Hemos descubierto que a priori, cuando mayor vulnerabilidad o en una situación más desasosegada está la persona mejor funciona”, asevera. Él recuerda que la primera vez que fueron a un centro para personas sin hogar no sabían cómo iba a ser la reacción, pero “acabamos bailando la tarara con ellos y desde el centro nos felicitaron y nos dijeron, esta persona viene aquí se ducha, le damos la merienda y se va, pero nunca ha participado en nada, pero hacer esa actividad grupal en la que el personal sociosanitarios, los beneficiarios y músicos se hermanan, se igualan, todos hacen lo mismo, hace que surjan cosas interesantes”.

Él reconoce que se genera “una especie de comunión en la que la persona que está desvalida dice, guau, aquí hay una persona que está entregando su tiempo, que es su bien más valioso, para que yo esté mejor, si no es a la primera canción, a la segunda, algo sucede, bajan las barreras y se produce un agradecimiento”.

Una forma holística de concebir la salud

Como recuerda Guillermo Giner, la Organización Mundial de la Salud, “ya desde hace varios años habla sobre la atención holística, no el enfermo sino a la enfermedad, y el tratamiento de una manera integral en lo que es estilo de vida, alimentación, factor social y relación con los demás. Ahora mismo el sistema sanitario se debería centrar en tratar al enfermo y no la enfermedad y tratar con una concepción integral”. Y cita el informe Arts and Healt, publicado por la OMS a finales de 2019 en el que resolvía que “es beneficioso el empleo de las artes y especialmente de la música en el entorno sanitario para atención sanitaria. Impele a los gobiernos que apliquen las artes, y especialmente la música, en el ámbito sanitario”.

«Solo el 8,5% de los músicos vive de ella y el 55% de los músicos profesionales de España proceden de la Comunidad Valenciana»

Desde Músicos por la Salud tratan también de ofrecer salidas laborales dignas a los músicos, una de las cuales podría ser que formaran parte de programas duraderos y con financiación en hospitales y centros sociosanitarios. Giner afirma que, “los canales no oficiales indican que solo el 8,5% de los músicos puede vivir de la música”. Añade que en España, prácticamente, solo se contemplan como salidas el ser músico profesional o ser profesor de música. Y lanza otra reflexión: “El 55% de los músicos profesionales de España proceden de la Comunidad Valenciana, con lo cual podemos decir que somos el vivero musical tanto de España como de Europa.

Guillermo Giner nos contó como Músicos por la Salud se reinventó durant la pandemia. Fotografía: Alberto Pla

Reconversión de Músicos por la Salud durante la pandemia

Como decíamos al principio, la Fundación Músicos por la Salud se ha reinventado durante esta pandemia y lo ha hecho de varias maneras. Por un lado, readaptaron los conciertos en hospitales y centros de mayores para convertirlos en algo online. Así, en los centros de mayores reunían a los residentes en una sala y su músico habitual, al que casi todos ellos conocen ya por su nombre de pila, les ofrecía el concierto de forma online.

En los hospitales, se seguían enviando los carteles de encarga tu canción, se preparaban las canciones y luego se las mandaban a los pacientes de forma personalizada: “Esto fue una reinvención que ha hecho que hayamos tenido una actividad muy potente. Tenemos dos canales de youtube, con todos estos microconciertos guardados. Ha servido para difundirlo al resto de centros y más allá de la actividad presencial que solo la puede ver el centro donde la haces, con el Covid-19 ahora estamos en un mayor número de centros aunque sea online”, explica Giner.

Por último, crearon, a petición de los propios músicos, la sección “la canción más importante”, que, como hemos indicado, tiene lugar cada jueves. “Cada jueves, como hacen los españoles desde sus balcones, agradecemos al personal sanitario lo que está haciendo durante esta pandemia. Así, músicos conocidos les regalan una una canción y transmiten unas palabras de apoyo al personal sanitario”. De momento, han participado ya más de 30 músicos que, “al igual que nuestros voluntarios han entregado su bien más preciado, que es su tiempo, para transmitir un mensaje de apoyo al personal sanitario, que lo agradecen un montón, que sus músicos favoritos les estén dando las gracias pues, sinceramente les llega mucho”.

Como destaca el propio Giner, es algo que también aporta mucho a los propios músicos, tanto a los que participan en los microconciertos habituales como en estos especiales por el Covid-19: “Un músico al igual que un médico y otras profesiones, que son de devoción, no son músicos de ocho a dos, sino 24 horas al día, poder con su arte, con su pasión, ayudar a las personas que lo están pasando mal, es a lo que todo el mundo aspira, no solo a llenar conciertos, vender miles de discos y que le conozcan en todo el mundo, sino a ayudar con su pasión”.

“Es poner los corazones de las personas al servicio de los demás y en el caso de los músicos a través de su arte y de su pasión”

Finalmente, Guillermo Giner nos habla de los aprendizajes durante esta pandemia. Él recalca que han podido llegar a muchos más centros, incluso en otros países y han podido así, acompañar a más personas, aunque sea de una forma virtual o online.

Él matiza que “lo que hacemos con la música es acompañar a las personas que están pasándolo mal ofreciéndoles no solo con un apoyo, sino con calor humano, porque lo que funciona es, ‘yo estoy fastidiado, no quiero estar aquí, pero aquí viene alguien que no se lo que me hace, pero el tiempo que está yo me olvido que estoy en esta situación’. Eso es maravilloso y desde luego no es un servicio, es poner los corazones de las personas al servicio de los demás y en el caso de los músicos a través de su arte y de su pasión”.

“Nosotros sin querer, queriendo, no preguntamos, no nos acercamos, pero al final, estás en una sala que todo el mundo está cantando y encargando canciones, el que no quiere participar, a los cinco minutos está cantando, participando y pidiendo canciones, funciona porque en nuestro caso la intervención social en la gente es la persona, el músico, y la música es el vehículo en el que todo el mundo viajamos con comodidad y más cuando nuestra aspiración es meterlos en un vehículo y sacarlos del sitio donde están, qué mejor vehículo que la música y que el conductor sea el músico que es quien directamente dirige hacia dónde vamos”.

Guillermo Giner reclama que la música se incluya en los planes de salud. Fotografía: Alberto Pla

El caso de Rocío: De estar en coma a moverse con la música

Desde Músicos por la Salud, en estos más de cinco años de actividad han recabado todo tipo de anécdotas y momentos especiales, pero Guillermo Giner nos recuerda, especialmente, el caso de Rocío, una chica de 28 años que llevaba tres semanas en coma por una hipoxia, que le produjo una parada cardíaca. Él recuerda que, una vez acabo uno de sus microconciertos, una intensivista les solicitó que entraran a su habitación porque pensaba que la música le podía servir de estímulo: “Hablamos con el marido que estaba fuera, para que nos chivara cuál era su canción favorita. Iba un violín y un instrumento de viento, como pudieron, le interpretaron el tema que sabíamos que le gustaba y en el minuto 4 empezó a moverse. Imaginaros qué impacto. La subieron a los días a planta, a neurología y a la semana o algo así la trasladaron al hospital de referencia en larga estancia y cuidados paliativos”.

Él recuerda, emocionado, como a partir de ahí cada vez que iban al hospital donde estaba Rocío subían a su habitación para ver su evolución y apoyarla con la música: “Subíamos a ver a nuestra Rocío, porque al final se desarrolló una empatía, un reconocimiento y agradecimiento, estuvimos once meses hasta que le dieron el alta. Hacíamos nuestra visita al hospital y luego subíamos a verla a ella un poco. Al final, el vínculo que se genera es como si fuera alguien de casa, de la familia”.

Ellos vivieron, por tanto, su lenta pero progresiva recuperación y, junto a sus canciones favoritas, logró, poco a poco, salir de su situación y abandonar el hospital. Eso sí, con la música bajo el brazo y con ese acompañamiento tan especial que recibió de manos de Músicos por la Salud.

Ahora, que los microconciertos empiezan a retomarse tanto en hospitales como en centros socio sanitarios como son las residencias de mayores, Giner reconoce que ellos y también los músicos están con cierto miedo pues saben que habrá personas, con las que trataban habitualmente y a quienes ya conocían bien y tenían gran estima, que, sencillamente, ya no estarán ahí. Por ellos y ellas irán, especialmente sus notas, acordes y letras.

 

 

MICRO | Fidel Ernesto

2020-06-20T13:31:17+02:00junio 20th, 2020|

El abogado y profesor de Derecho Constitucional, Fidel Ernesto Narváez, vivió el inicio de las protestas del gobierno de Ortega en abril de 2018 y tuvo que salir de su país tras ser amenazado de muerte. Ahora sigue la lucha desde el exterior y crea máscaras inspiradas en las del pueblo indígena de Monimbó.

Por: Gerard S. Ferrando | Fotografías: Alberto Pla

“Confecciono máscaras para visibilizar la lucha de Nicaragua y la de otros pueblos”

MICRO se acerca a la convulsa realidad de Nicaragua de la mano del asilado político en España, Fidel Ernesto Narváez. Profesor de Derecho Constitucional, abogado y librero “en mis tiempos libres”, como él mismo se define, vivió en primera línea el inicio de las protestas al gobierno de Daniel Ortega en abril de 2018 y luego tuvo que huir apresuradamente de su país, pues su vida estaba amenazada. Ahora es miembro de la Caravana Internacional de Solidaridad con Nicaragua y también cuenta con un taller en el que diseña y crea máscaras monimboseñas para visibilizar la lucha de su pueblo y también el de tantos otros de todo el mundo: “realizo máscaras artesanales con el objetivo de dotarlas de significado político y divulgar a través de ellas la resistencia de los pueblos y en concreto la del mío, el nicaragüenese”, asevera.

Cuéntenos más de sus máscaras ¿cómo las hace, qué objetivos tienen y en qué se inspira para ellas?

Se llaman máscaras monimboseñas porque provienen de una comunidad indígena de Monimbó en el departamento de Masaya en el pacífico nicaragüense. Estas máscaras las hago con el objetivo de dotar de un objetivo simbólico o de un significado político a la resistencia de los pueblos porque realmente estas máscaras también se utilizaron como una forma de protesta en los bailes y en las expresiones culturales durante la colonia y durante la resistencia a la dictadura somocista. En esta dictadura actual también están siendo significadas por la población como un elemento muy importante de cómo las personas pueden hacer cada quien sus máscaras. Pueden hacer las máscaras desde sus casas, sus escuelas, sus universidades o desde el exterior para dotar de un contenido simbólico a esas luchas. Pueden imprimir sobre ellas símbolos, frases, colores y texturas que realmente representen esas formas de resistencia que tienen los pueblos del mundo.

 

¿Ha recibido peticiones concretas?

Sí, peticiones con máscaras que representen las luchas que están desarrollando otros pueblos como el palestino o el hondureño que tienen muchos años de estar batallando por una vida mejor y más digna. Es una forma también de empatizar o solidarizarnos con esos pueblos del mundo dándoles un pedazo de nuestra cultura, de lo que tenemos y que es lo más popular, como puede ser la artesanía o el arte popular.

¿Cómo está ahora mismo la situación en Nicaragua?

Nicaragua actualmente está atravesando una crisis humanitaria, política y de valores que también puede verse reflejada en las hermanas repúblicas de Honduras, El Salvador y Guatemala. La mejor forma de poder ayudar a estos pequeños países y a estos pueblos es hacer un trabajo de solidaridad internacional a través de la divulgación de los problemas de derechos humanos, los problemas humanitarios y económicos que tenemos y enfrentarlos siempre desde una matriz integral como puede ser la educación, la cultura y el respeto a los derechos humanos.

 

¿Cómo ha sido la respuesta en Europa y en España de las instituciones y la ciudadanía?

Podríamos decir que Nicaragua es un país privilegiado en cuanto a la solidaridad internacional porque en el pasado ha conseguido mucha solidaridad internacional a raíz de la revolución de 1979 y ha quedado un vínculo de esa familia, esos cooperantes y esas personas que decidieron colaborar con Nicaragua y actualmente se está replicando. Existe todavía ese vínculo de solidaridad y ha sido muy bien recepcionado por la población que vive en Europa y en otros lugares del mundo. Ha sido una oportunidad para poder divulgar la realidad de esos países porque muchas veces no la conocen, pasa desapercibida o los titulares de los periódicos realmente no abarcan toda la conjetura y la realidad que estos países tienen y padecen.

Hablando en positivo, dentro de la dificultad de la situación, recibir esa solidaridad y ver cómo la gente responde también dará aliento.

Hay un crecimiento en términos de hermanamiento internacional, lo que antes se conocía como una lucha internacionalista de hermanamiento de los pueblos, la resistencia de los pueblos, hoy estamos creando una ciudadanía global que tiene respeto por la solidaridad, por la dignidad y la vida de otras personas y pueblos. Es un acercamiento en materia humana, no solamente en el ámbito político sino en el más humano, es muy importante reconocer, fomentar y agradecer en las dos vías. De forma bilateral, tanto la ayuda que recibe la población nicaragüense por parte de la población extranjera, como el apoyo que recibe la población extranjera por parte de la población nicaragüense que está aquí dándoles un ejemplo de resistencia y solidaridad. Son personas que entregan lo poco que tienen y que están esperando también esas formas de humanismo en este siglo XXI que está siendo bastante desaparecida por una nueva forma de vida global que cierra fronteras, que cierra formas de comunicación y espacios de participación y de interculturalidad, creo que es un ejemplo de cómo podemos seguir tendiendo esos puentes.

Fidel Ernesto Narváez. Fotografía: Alberto Pla

¿Qué se está haciendo ahora por parte de la Caravana Internacional de solidaridad con Nicaragua?

Hay un movimiento en Nicaragua que ha dado la voz al mundo a través de sus activistas, asilados, incluso a través de las personas que tenían trabajo y han migrado por temas económicos y luego se han convertido en sujetos políticos y en activistas de derechos humanos. Ellos ahora reconocen que la industria del desplazamiento, que desplaza a las personas por razones económicas, por guerras, por crisis humanitarias, se están dando cuenta de que todo eso tiene una causa y que estando fuera del país esas personas pueden contribuir a poder solventar esos problemas que provocaron sus salidas. Todas las personas que han salido de Nicaragua y que en un determinado momento se han convertido en voces o portavoces de la lucha del pueblo nicaragüense han sido bien recepcionados por sus compatriotas que estaban ya viviendo y que habían sido migrantes económicos y han fomentado una forma de solidaridad y de lucha donde no importan las fronteras ni los espacios. Al final es una ciudadanía global que ya tiene una visión de derechos humanos y de seguir acompañando cualquier persona donde se encuentre y de dónde sea a la resistencia de los pueblos frente a la injusticia.

¿Si esto lo ve alguien que está en Nicaragua que no ha podido o querido salir de allí qué le diría?

Yo le diría al que está dentro de Nicaragua y quiere salir o al que quiere seguir resistiendo que hagan caso a su conciencia. Que siga los sueños que tenga porque realmente no podemos reprimir el deseo de ser libres, de vivir con dignidad, de tener justicia, democracia y libertad. Esa persona no tiene que reprimir ese deseo si quiere quedarse y seguir resistiendo o si quiere irse y seguir la lucha desde afuera o quiere estar con su familia en un lugar seguro. Todo es respetable, pero que no reprima ese deseo porque realmente sería hacerse violencia a sí mismo y estar repitiendo esa estructura de violencia orgánica y sistémica que ya padecemos los pueblos de Centroamérica.

 

 

 

“El deporte es una excelente herramienta para conseguir la igualdad de género”

2020-03-26T13:06:27+01:00marzo 7th, 2020|

Millones de mujeres saldrán este domingo, Día 8 de marzo, a reivindicar y celebrar el Día Internacional de la Mujer en todo el mundo. Lo harán de múltiples formas, con eslóganes de todo tipo y con peticiones que hoy, en pleno siglo XXI, siguen siendo muy necesarias. Pero, en Valencia, este 8 de marzo será doblemente especial porque este año la manifestación, que volverá a ser masiva, coincide con la celebración de la 10K Femenina. Una carrera organizada por Nosotras Deportistas y que cada año fomenta, desde el deporte, la igualdad entre hombres y mujeres. Su meta, como explica la directora de Nosotras Deportistas, Mara Aparicio, es “acercar el deporte a las mujeres y más mujeres al deporte”.

Por: Carmen Clavel

Carmen Clavel durante la entrevista a Mara Aparicio, directora de Nosotras Deportistas.

Nosotras Deportistas es una entidad fundada en 2011 y que está integrada y dirigida por mujeres. Nació, precisamente, con el objetivo de animarlas a que el deporte forme parte de su día a día. Y también para fomentar, difundir y visibilizar el deporte femenino. “Yo creo que el deporte es una excelente herramienta para conseguir la igualdad de género, al final, el deporte tiene un gran impacto en la sociedad, tiene una gran visibilidad es un gran creador de referentes y necesitamos también referentes de mujeres fuertes, de mujeres valientes, de mujeres que entrenando consiguen todo lo que quieren. Eso es el deporte”, explica con claridad y contundencia Mara Aparicio. Y añade: “Como dice mi compañera Silvia: ‘el deporte es la vida con reglas justas’. En el deporte hay un reglamento donde todo el mundo sabe a priori que se va encontrar, de qué va esto, y el resultado de lo que ha estado entrenando. El deporte te permite estar constantemente mejorando, progresando y lo que te sale mal, es lo que tienes que tener la información para que la siguiente vez que lo consigas.”

Mara Aparicio pone énfasis en la importancia de que las mujeres sepan de qué pueden llegar a ser capaces y cómo el deporte puede ayudarlas a experimentarlo: “Una carrera como la nuestra hace mucho por visibilizar a las mujeres en el ámbito deportivo y hace mucho por visibilizar todo el potencial de las mujeres que muchas veces se nos dice que no somos capaces”.

Mara Aparicio, directora de Nosotras Deportistas atiende a Carmen Clavel durante la entrevista. Foto: Alberto Pla

“Nosotras tenemos entrenamientos para formarlas, para que entrenen, para que sepan las claves para conseguir esa carrera de 10k. Al final, es entrenar y tener unos entrenamientos adaptados para ellas, les ponemos las condiciones ideales para que puedan dar el máximo”, argumenta Aparicio quien explica que ese máximo es diferente para cada una. Así, recuerda el caso de una señora de 61 años que le decía que su objetivo para la carrera es terminarla corriendo. “Me parece un ejemplo increíble de lo que esa señora se ha propuesto y lo que va a conseguir, para ella ese es su objetivo y su gran reto. Pero para lograr eso, lo primero hay que tener confianza, en que ellas lo van a hacer y lo van a hacer bien eso es el efecto Pigmalion, cuando tú confías en una persona y das confianza esa persona se siente con el respaldo suficiente para atreverse a algo que no se había atrevido nunca”.

Mara Aparicio está decidida a seguir luchando por la igualdad de género: “Veo totalmente necesario asistir a la manifestación del 8 de marzo. Y hacerlo hasta que la igualdad sea una igualdad real, una igualdad que se refleje en los datos, donde las mujeres nos sintamos con igualdad de condiciones e igualdad de oportunidades para todas las personas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Micro | Salvador Raga (Penya Valencianista per la Solidaritat)

2020-04-06T11:12:15+02:00febrero 26th, 2020|

La Penya Valencianista per la Solidaritat se constituyó en el año 2002 después de que el Valencia CF se proclamara campeón del título de Liga. Cuatro de sus aficionados se encontraban en ese momento llevando acabo acciones solidarias en diferentes países y decidieron crear una peña que uniera el amor a estos colores con acciones solidarias en otras partes del mundo. Ahora, casi 20 años después, lleva y ha llevado a cabo proyectos en cinco continentes en los cuales se potencia la educación y el deporte. Su actual presidente, Salvador Raga, nos cuenta los fundamentos de esta penya solidaria y cómo se puede hacer valencianismo y fomentar el compromiso social y humano al mismo tiempo.

Por: Gerard S. Ferrando

Todos los años jugamos Champions porque cada campo que acabamos, cada equipación que mandamos, cada escuela que construimos es como un título en la vitrina”

Practicar y apoyar el deporte siempre es positivo para uno mismo y para su entorno, pero si, además, esto se complementa con una labor solidaria las repercusiones se amplían exponencialmente. La Penya Valencianista per la Solidaritat, fundada en 2002, por José María Tomás, María Pilar Mateo, Alfredo José Perales y José Eduardo Castell, lleva ya casi dos décadas llevando el valencianismo a diferentes partes del mundo y fomentando, al mismo tiempo, la educación, el deporte y la solidaridad. Su actual presidente, Salvador Raga, se siente orgulloso del trabajo realizado y muy motivado para afrontar el que resta por delante: “Tengo el honor de ser el presidente de la única ONG que hay en todo el mundo vinculada a los colores de un equipo de fútbol”, resalta.

“Los fundadores crearon esta peña para mandar un mensaje a niñas y niños de todo el mundo en riesgo de exclusión de que el murciélago del escudo ha ido allí, a los lugares más remotos del mundo, para desarrollar con ellos proyectos educativos, sanitarios, deportivos y sociales”. Abogado de formación, Salvador Raga, también cuenta con Vinatea, una editorial solidaria los beneficios de la cual se destinan, íntegramente, a los proyectos que lleva a cabo la Penya Valencianista per la Solidaritat.

Proyectos en cinco continentes

Actualmente, la penya lleva a cabo varios tipos de proyectos en cinco continentes. Algunos son de continuación: “Son aquellos proyectos que venimos desarrollando desde hace años. Son niños y niñas a los que, prácticamente, heos visto nacer y hemos seguido su evolución para que tengan posibilidades de tener una vida mucho más digna”. Entre ellos hay actuaciones en diferentes puntos del planeta, pero también en la Comunitat Valenciana, concretamente en el barrio de Natzaret, en la Fuensanta, la Coma, o en el centro de menores de Massamagrell. Por otra parte, desarrollan proyectos puntuales que abarcan realidades tan duras y diversas como la ablación de los órganos genitales en Etiopía, los niños del vertedero en Indonesia, los albinos de Senegal, los niños pirotécnicos en Guatemala o el Salvador o los niños pistoleros de Cartagena de Indias.

La Penya Valencianista per la Solidaritat usa el deporte como método para acercarse a estos niños y niñas, el 80 % de su actividad consiste en desarrollar proyectos deportivos que se basan en tres líneas: Construir instalaciones, mandar material deportivo o mandar equipo humano para formar a los niños en el deporte y también a sus monitores.

No obstante, y como explica muy bien Raga, “nos encontramos con un 20 % de los casos donde entrar directamente a desarrollar proyectos deportivos acaba siendo absurdo porque son niños que tienen carencias de tipo alimentario, sanitario, social, son niños que carecen de lo básico, con lo cual tienes que construir la casa desde los cimientos y empezar por mejorar estas bases”. Él hace una matización importante: “No queremos erradicar a la gente del lugar donde vive, sino llevar allí posibilidades para que el lugar donde viven sea un lugar donde las cosas sean mejores”.

Niños pirotécnicos en Centroamérica

“Cuando a alguien le mandas un mensaje de dignidad diciéndole, en la vida te pueden haber pasado x cosas, pero tu eres un ser humano que merece tener todas las oportunidades, ahí se te abre un abanico de posibilidades enorme que es en el cual Valencianistes por la Solidaritat cree”, indica Raga. Él pone como ejemplo a niños que trabajan en un sector que en Valencia tiene gran repercusión como es la pirotecnia. “A los niños pirotécnicos de Centroamérica se los usa para introducir, con sus pequeñas manos y dedos, elementos en los objetos pirotécnicos que con otras manos más maduras no sería posible. Pero la precariedad en que llevan a cabo su actividad genera multitud de explosiones y muñones, es ahí cuando sienten que ya no pueden llevar a cabo la única actividad para la que servían”. Es ahí, cuando tenemos conocimiento de esa realidad, cuando vamos para mostrarles otras opciones y decirles que pueden ser deportistas o que pueden tener otros sueños y aspiraciones en sus vidas”, relata.

Niños pistoleros en Cartagena de Indias

Otro proyecto muy importante y que cambia vidas es el de los niños pistoleros en Cartagena de Indias. “A esos niños que viven con una pistola en el cinto les llevamos equipaciones del Valencia, les construimos instalaciones deportivas, y apoyamos a los líderes locales para que sigan mandándoles un mensaje de que otra vida es posible, que sientan que una pistola no les hace mejores y que sientan que el murciélago del escudo llega hasta allí”.

La educación como base

Precisamente la educación es un eslabón vital en todo el trabajo que lleva a cabo la Penya Valencianista per la Solidaritat. “Trabajamos con socios locales de garantías que suelen ser colegios. Nosotros solamente existimos porque tenemos socios locales a miles de kilómetros de distancia que han hecho un trabajo previo, continuado y cotidiano con los niños y niñas para los cuales el que se integren en un club de fútbol que lleva la camiseta del Valencia es el premio. Porque se les manda un mensaje de que solo aquellos que hagan bien las cosas en el colegio tendrán derecho a formar parte de un club de élite que es el que nosotros tratamos de trasplantar allí”.

Esta es, por tanto, una forma de exportar el valencianismo al mundo. Como destaca Raga “mucha gente acaba conociendo Valencia y que hay un escudo que tiene un murciélago coronándolo por los proyectos que nosotros estamos haciendo. Más de 40 países en el mundo conocen de nuestros proyectos. En muchos lugares del mundo se puede ver a niños y niñas con camisetas del Real Madrid, el Barcelona, el Liverpool… pero nosotros vamos allí no solo a llevar camisetas sino a mandar un mensaje donde la educación y el respeto a los valores del deporte forman parte de un proyecto global”.

Un mensaje a la sociedad valenciana

Por último, Raga manda un mensaje a la sociedad valenciana en general y a los aficionados al fútbol, sean cuales sean sus colores, en particular. “Este es un proyecto donde cabemos todos.

Pensamos que este escudo del Valencia tiene que servir para algo más que para ponernos de buen humor o mal humor cuando juegue el equipo. Todos y todas podemos ser valencianistas de tercer nivel, que somos aquellos que usamos el escudo para que otros tengan una vida distinta. Nosotros todos los años jugamos Champions porque cada campo que acabamos, cada equipación que mandamos, cada escuela que construimos para nosotros es un título de Champions en la vitrina”. Por todo ello anima a cualquier persona a conocer esta Penya Valencianista per la Solidaritat, a hacerse peñistas o socios para contribuir así a construir un mundo mejor desde los valores del deporte.

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