“El hambre puede ser mucho más letal que el coronavirus entre una población tan joven pero tan desnutrida como la guatemalteca”

2020-05-02T13:56:56+02:00mayo 2nd, 2020|

Por Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla 

Los efectos de una pandemia como la del Covid-19 se dejan sentir en todo el mundo, pero ya se están volviendo especialmente dramáticos en aquellos países con menos recursos y con más altos porcentajes de población que vive, literalmente, al día. Entre ellos está Guatemala, un país que se encuentra, de momento, entre los de menor porcentaje respecto a la población total de contagiados y fallecidos, pero donde las medidas de confinamiento prolongadas están llevando ya a muchas familias al límite.

Continuando con nuestra serie de entrevistas a cooperantes españoles que han decidido quedarse en sus países de destino, y que arrancamos con el testimonio de Lourdes Larruy, responsable de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri (Etiopía), en esta ocasión entrevistamos al presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián que, lleva ya más de 12 años desarrollando todo tipo de proyectos de cooperación en Guatemala.

Pasa unos seis meses al año en España y otros en Guatemala, esta pandemia le pilló en Guatemala, ¿cómo se vivió allí desde el inicio?

Las experiencias de Italia y España dejaron muchos aprendizajes para la preparación y la gestión de la llegada del COVID-19 a otros países. En Guatemala, la fase de contención ha funcionado espectacularmente bien por la premura de las medidas. Después de 45 días de cuarentena sólo tenemos identificados en el país 600 contagiados y 16 fallecidos. De hecho, Guatemala es el país del mundo con menor porcentaje de infectados y fallecidos por millón de habitantes.

De todas formas, esta contención tan exitosa puede ser un arma de doble filo. Mientras en otros países ya se habla de “desescalada” y “desconfinamiento”, en Guatemala no parece que hayamos llegado al pico de la famosa “curva”, estamos comenzando ahora con el contagio comunitario, parece que esto va para largo, y las familias del área rural no se pueden permitir muchas más semanas sin trabajo y sin ingresos. Vamos a ver mucha hambre en Guatemala. Y quizá violencia.

Alejandro Sebastián reunido con la Directora de programas en Guatemala y el profesor de la escuela de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

¿Se planteó regresar?, ¿lo hicieron otros cooperantes que conozca?

Todos los colaboradores españoles que teníamos desplazados en Guatemala se quedaron encerrados en el país cuando cerraron las fronteras. Afortunadamente, la Embajada de España en Guatemala fletó un avión 10 días más tarde y pudieron regresar todos. Yo decidí quedarme. Fue una decisión difícil, porque no habría más oportunidades de regresar a España en los próximos meses y la idea de que enferme un ser querido y no poder volver es muy dura. Pero quiero pensar que soy más útil aquí.

¿Dónde está exactamente y cuál es allí la situación respecto al resto del país?

Estamos en Alta Verapaz, el departamento con mayor índice de población indígena y pobreza extrema del país. Estamos en lo que llaman “la Guatemala profunda”, un departamento con casi dos millones de habitantes, 95% indígenas mayas de la etnia q’eqchí’, diseminados en más de 3.000 comunidades rurales. Más del 80% de las familias vive bajo el umbral de pobreza.

Reparto de comida en una de las comunidades rurales de Guatemala donde trabaja la asociación. Foto: Asociación CONI

¿Cómo se tomó la población las medidas de confinamiento?

Con un civismo admirable. De verdad le digo que siento orgullo por el nivel de comprensión y responsabilidad que han demostrado las familias y las comunidades de esta zona de Guatemala y de todo el país en general. Sigo los chats de mis amigos en España, quejándose porque no pueden salir a correr, porque no les ha llegado a tiempo el dinero del ERTE… y de verdad que siento admiración por gente como Don Oswaldo, campesino, analfabeto, que está buscando cómo comprar comida a sus 6 hijos sin poder ir a trabajar desde hace semanas y que te lo cuenta con un nivel de comprensión, responsabilidad y civismo digno de admiración.

«En Guatemala el 80% de las familias sobreviven al día. No hay ahorros. El día que no entra jornal, no se come en casa”

¿Qué problemas empezaron a surgir con estas medidas?

Económicos. Hambre. En Guatemala el Estado no tiene la capacidad financiera de impulsar esos mastodónticos planes de protección del empleo, protección de rentas, subsidios, etc. Aquí la cuarentena supone dejar de ingresar. Hablamos de una región del planeta donde el 80% de las familias sobreviven al día, como jornaleros, en la economía informal. No hay ahorros. El día que no entra jornal, no se come en casa. Y el jornal lleva 45 días sin entrar.

El Gobierno está lanzando algunos planes paliativos, pero son una gota anecdótica en un mar de necesidad. Aquí no llegan. Aquí en nuestras comunidades vemos que la gente empieza a colgar pañuelos blancos en las puertas de sus casas para que alguien les lleve comida. Tienen hambre. El confinamiento no es sostenible por mucho más tiempo, esté como esté la “curva”.

Cada vez más personas cuelgan sábanas blancas delante de sus casas para pedir que alguien les lleve comida. Fotografía: Asociación CONI

 

Tal como vimos durante el rodaje del documental 142 Pulsaciones, el sistema sanitario guatemalteco, sobre todo en los lugares remotos o más rurales, es bastante precario. ¿Puede el sistema sanitario de un país como Guatemala hacer frente a una pandemia prolongada de este tipo?

Si tomamos como definición de “colapso del sistema sanitario” lo que entendemos en España por ello, el sistema sanitario guatemalteco lleva “colapsado” ininterrumpidamente desde que llegué yo aquí hace 12 años. Los retos sanitarios que enfrenta este país a diario ya superan con mucho las capacidades instaladas. Ahora mismo, tenemos una plaga de dengue en algunas zonas del país, con casi 4.000 infectados en lo que va de año. La de COVID es otra capa más.

Para que usted se haga una idea: en Madrid se hablaba de “riesgo de colapso”, cuando en Madrid hay 37 hospitales públicos con unas 22.000 camas hospitalarias. Aquí en Alta Verapaz, para casi 2 millones de habitantes, tenemos sólo un hospital con unas 36 camas. Con el equipamiento la comparación es todavía peor: el presupuesto de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid es 5 veces mayor que el presupuesto del Ministerio de Salud para todo Guatemala.

En nuestras comunidades vemos que la gente empieza a colgar pañuelos blancos en las puertas de sus casas para que alguien les lleve comida. Tienen hambre”

¿Cuál es la situación ahora mismo?

Mucha incertidumbre. La gestión de la pandemia estos primeros 45 días ha sido un indudable éxito. Pero también es indudable que el confinamiento no se puede prolongar durante mucho tiempo. Durante los próximos meses la situación es de muchísima incertidumbre.

Yasmin abraza a su hijo en su casa. Muchas mujeres afrontan la maternidad a edades muy tempranas. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly, la protagonista del documental 142 Pulsaciones, estudió enfermería pero quería seguir estudiando y trabajando, ¿qué está haciendo ahora?

Kimberly acabó el Técnico Universitario en Enfermería y ahora está estudiando la Licenciatura Superior de Enfermería. Ha estado colaborando con nuestra organización en un proyecto de salud sexual y reproductiva en el departamento de Jutiapa durante los últimos meses, pero ahora la están llamando como jefa de enfermería desde el sistema público de salud, así que creo que ese será su futuro inmediato. Mientras, sigue estudiando, con mucho éxito como siempre. Ahora, a distancia, dado el cierre de todas las clases presenciales en el país.

Kimberly atiende a una paciente indígena guatemalteca en el centro de salud de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

Ella era promotora de salud y daba charlas sobre prevención de enfermedades como el sida. ¿Qué está haciendo durante la pandemia?

Pues está encerrada, como todos, colaborando lo que puede a través del móvil. Aquí en Guatemala se ha decretado un estado de sitio parcial, de 18:00 a 4:00, y se ha prohibido el desplazamiento entre zonas, así que estamos todos haciendo lo que podemos con la locomoción y los horarios muy limitados.

Kimberly durante una charala de prevención de enfermedades de transmisión sexual en el centro de salud de Cobán, junto a su compañera Yolanda. Fotografía: Alberto Pla

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, anunció el lunes, 27 de abril, 30 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas para sumar un total de 530 contagiados de COVID-19 en su país, incluidas 15 personas fallecidas por la enfermedad. ¿Son fiables estas cifras tan bajas en el país más poblado de América Central, con 16,301,286 de habitantes?

En España sabemos bien que las cifras no son fiables en ningún lado. Es imposible que lo sean. Cuando hablamos de “infectados”, hablamos de personas que han dado positivo en un test. Cuando hablamos de “fallecidos” hablamos de personas que han fallecido después de haber dado positivo en un test. Por lo tanto, la fiabilidad de las cifras en cada país dependerá mucho del número de test que se hagan.

En Guatemala, con la población que usted indica, sólo se hacen alrededor de 500 test diarios. Sin embargo, me atrevería a afirmar que las cifras aquí son mucho más fiables que en España porque en Guatemala apenas hay todavía contagio comunitario. El virus está muy localizado entre unas 3.000 personas de colectivos muy concretos (personas deportadas de EEUU, personas en contacto con turistas infectados) que están en cuarentena y en observación desde hace semanas. Apenas se han identificado en el país 10 casos de contagio comunitario. Parece que se extenderá, pero parece que aún no se ha extendido.

«Quizá durante las próximas semanas, el reto mayor no es gestionar el virus, sino gestionar el estado de ánimo de la población»

El presidente Giammattei ya advirtió esta semana en declaraciones a periodistas de que «lo peor está por venir» con respecto a la emergencia sanitaria y que el pico de contagios podría llegar en las primeras dos semanas de mayo…

Como decíamos, aquí todavía estamos escalando la “curva”, aún no hemos llegado al pico. Así que es una afirmación obvia que las próximas semanas serán peores que las anteriores. El presidente —que es doctor— ha gestionado muy hábilmente la pandemia hasta ahora. Merece reconocimiento por ello. Pero lo que se le viene encima es un dilema complicado porque, como decíamos, lo peor del virus aún no ha llegado y la gente no aguanta más en cuarentena. Ya se están viviendo casos aislados de impaciencia y violencia en el país. Quizá durante las próximas semanas, el reto mayor no es gestionar el virus, sino gestionar el estado de ánimo de la población.

¿Cuáles son las necesidades principales?

Retomar la actividad, trabajar, generar ingresos, comprar comida y comer. Guatemala ya arrojaba, antes de esta pandemia, el sexto peor índice de desnutrición crónica del mundo. En el país, 1 de cada 2 menores de 5 años padece desnutrición crónica. Aquí en el área rural es más del 80%, 4 de cada 5 niños. El hambre puede ser mucho más letal que el coronavirus entre una población tan joven pero tan desnutrida. Es un dilema complicado.

«Hambre. Hambre. Hambre. Es la mayor preocupación ahora mismo. Aquí no llegan los programas del Gobierno»

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

¿Qué temores le expresa la población?

Hambre. Hambre. Hambre. Es la mayor preocupación ahora mismo. Aquí no llegan los programas del Gobierno. Muchas familias de estas comunidades en el área rural no están ni siquiera registradas como ciudadanos. Sin embargo, sí les afecta el estado de sitio y el confinamiento. Ellos tampoco pueden trabajar, tampoco están ingresando. Y ya están empezando a pasar hambre. Cada vez hay más pañuelos blancos colgados en las casas. Ya se están viendo casos aislados de violencia contra la policía. Es urgente resolver la situación.

Dos hermanos en el vertedero de Cobán donde muchas familias trabajan para subsitir. Fotografía: Alberto Pla

¿Cree que esta crisis hará que cada país se centre en sí mismo y baje la cooperación internacional o, por el contrario, servirá para darnos cuenta de que estamos todos conectados y que lo que sucede en un lugar nos puede afectar a todos?

Creo que esta crisis deja un aprendizaje claro: somos una única comunidad global, necesitamos más unión y solidaridad. Pero también creo que la crisis anterior dejaba un aprendizaje claro: es necesario regular ciertas prácticas de los mercados financieros… Me temo que estaremos tan atentos a los aprendizajes como lo estuvimos en crisis anteriores.

«Llevamos décadas manejando desde el Tercer Sector un discurso positivo, naíf diría yo, que hace que no se nos tome en serio»

¿Qué mensaje le mandaría a los gobiernos occidentales y a su ciudadanía para que mantenga las inversiones y las donaciones en cooperación internacional?

Llevamos décadas manejando desde el tercer sector un discurso positivo, naíf diría yo, que hace que no se nos tome en serio. Parece que nos dedicamos a algo superfluo, prescindible. El discurso de la solidaridad y la cooperación no se está tomando en serio, el reto de la pobreza y la desigualdad no se está abordando con determinación.

Crisis como ésta nos enseñan que realmente estamos todos unidos, que la frontera que dibujamos en un papel no nos separa ni nos protege de retos que son globales. Que debemos pensar desde una conciencia global de una vez por todas. Si no se ha hecho por generosidad, que se haga por egoísmo. Pero que se haga.

Alejandro Sebastián durante una reunión con los integrantes de la municipalidad de Cobán para informar sobre la necesidad de construir una nueva escuela. Fotografía: Alberto Pla

En su asociación dan mucha importancia a la educación, a las becas educativas cuyos becados, en muchos casos, se convierten luego en padrinos de otros. ¿Es la educación la mejor medicina contra las desigualdades?

¡No es la mejor! ¡Es la única! No podremos abordar el resto de problemas de pobreza, desigualdad, enfermedades, pandemias, contaminación, destrucción del medio ambiente, cambio climático, superpoblación, violencia de género, democracia, justicia, paz, si no resolvemos primero la cuestión de la educación. Tras esta pandemia, reafirmamos nuestro convencimiento: es necesario invertir en educación. Aquí y allí.

El documental que produjimos sobre el trabajo de la Asociación CONI a través del increíble testimonio de Kimberly

Un aplauso para las ONG. Sois imprescindibles

2020-04-07T09:59:16+02:00abril 7th, 2020|

Vivimos días extraños. Tiempos de cambiar rutinas, de reflexionar, de buscar alternativas. Hoy, cuando casi todo se para por el Covid-19, nos damos cuenta de que somos vulnerables, de que ningún muro puede salvarnos y de que solo la unión, el compromiso y la solidaridad, pueden ayudarnos. Hoy puede que nos sea más fácil ponernos en la piel de los otros, en la de aquellos que huyen de guerras o del hambre. Puede que nos aflijamos con los que sufren en hospitales o los que viven privados de libertad en campos de refugiados. Pero ya antes había muchas personas que luchaban para que abriéramos los ojos, para que no olvidáramos otras realidades, para que fuéramos empáticos, solidarios, humanos al fin y al cabo.

Ellas y ellos, desde sus organizaciones, ONG, Fundaciones… entregan sus vidas a los otros, buscan cambios reales y contribuyen a crear un mundo mejor. Por eso queremos que el aplauso sea también para vosotros, porque estamos seguros de que ahora, y siempre, sois imprescindibles. Por eso os dedicamos este vídeo y este artículo y os animamos a seguir, a no desfallecer, a continuar con vuestro trabajo, a veces invisible, pero muy necesario y que realmente cambia vidas.

En este vídeo podemos ver imágenes de proyectos que hemos llevados a cabo en diferentes países del mundo gracias a ONG y organizaciones muy diferentes. Así, encontramos a “El corazón de Haití” que se llevó a cabo con la organización TECHO, la cual está presente en 19 países de América Latina.

Entre ellos se encuentra también el proyecto “Aulas para la libertad”, rodado con la Asociación ESMABAMA y PROYDE en Mozambique.

También vemos a Trini Blanch, delegada en la Comunitat Valenciana de la Assamblea de Cooperació per la Pau (ACPP) durante la grabación de un spot en Morella para difundir su proyecto “Elles trien, nosaltres les triem a elles”, con el que mujeres del Ports y de Túnez unieron esfuerzos para crecer mutuamente.

Una competición larga como la que nos ha tocado ahora se gana partido a partido. Y así, día a día, partido a partido, logran mejorar sus vidas y salir adelante, con el deporte como bandera, las personas beneficiarias por la Fundación del Valencia CF, como pudimos ver con el proyecto audiovisual, «el partido de tu vida«, que constaba de varias cápsulas con historias de vida y superación.

Como olvidar a la Kimberly, protagonista de nuestro documental “142 Pulsaciones”, rodado en Guatemala para la Asociación Coni, presidida por Alejandro Sebastián. Un filme que muestra la importancia de la educación y cómo la solidaridad puede retroalimentarse para continuar generando oportunidades entre las persona con menos recursos.

Un sol para dominicana”, es otro de los trabajos que hemos llevado a cabo, en este caso, en la República Dominicana, gracias a la Fundación SOLCA. Pero con ellos viajamos también a Costa Rica para elaborar “Tenemos un Plan” y a Nicaragua con “Increíbles”.

En El Salvador, la ONG CESAL lleva a cabo un trabajo incansable de prevención de la Violencia, que registramos con “Somos Salvador”, una exposición que lleva varios años circulando por España y que va acompañada de varias cápsulas audiovisuales.

Las ONG contribuyen a transformar el mundo no solo en otros países y continentes, sino también en el nuestro. Lo hace, por ejemplo, la ONG Cooperación Internacional, con campañas como Breakfast for Others, pero también cuando van al Líbano y luego sensibilizan a los estudiantes valencianos sobre cómo es la educación en contextos de guerra o miseria. Y lo hace también la ONG MOSSolidaria cuando lleva a estudiantes de nutrición a los campos de refugiados del Sáhara, como se puede ver en nuestro documental “Atu. El rostro de un pueblo olvidado”.

 

Para contribuir a un mundo más justo, a veces es necesario dar un paso adelante y denunciar las injusticias, se produzcan donde se produzcan, como hizo la Coordinadora Valenciana de ONGD al personarse como acusación en el caso Blasco. Y como lo hacen cada año con la organización de las manifestaciones de “Pobresa Zero”, cuyo spot de promoción elaboramos también en 2019.

Todas las ONG son vitales y fundamentales

Desde las ONG y organizaciones más grandes y consolidadas en el mundo como Cruz Roja, hasta las más pequeñas o recientes como MOSSolidaria, todas son vitales y fundamentales siempre y más aún en estos tiempos difíciles. Hay quien recibe premios y reconocimientos por su labor, como lo hizo, en 2018, el sacerdote valenciano Vicente Berenguer, misionero en Mozambique durante 50 años, que recibió ayer el título de Hijo Adoptivo de la ciudad de Valencia. Pero el mayor premio es ser consciente de que con tu labor, con tu compromiso, con tus acciones puedes llevar la esperanza, la inspiración, el cambio, a cualquier persona, sea cual sea su situación.

Una labor social y solidaria que la Generalitat Valenciana viene financiando desde hace 30 años y que recogimos en el libro Cooperació valenciana, 30 anys transformant el món, el cual fue presentado, el pasado mes de enero, por el president de la Generalitat, Ximo Puig, en el Palau de la Generalitat.

El president de la Generalitat, Ximo Puig, junto a Alberto Pla, en la presenación del libro «Cooperació Valenciana, 30 anys transformant el món». Foto: Juanjo Martín.

Entre estas organizaciones con gran trayectoria se encuentran algunas como la ONG Movimiento por la Paz (MPDL) que trabaja desde 1983 por el pleno cumplimiento de los derechos humanos, la gobernabilidad democrática, la igualdad y la solidaridad entre las personas y los pueblos. Más tiempo todavía lleva la Fundación Vicente Ferrer en India, concretamente desde que Vicente y Ana llegaran a este país en 1969. Un país asiático en el que otra Fundación, Fontilles, se ha convertido en todo un referente de lucha contra una enfermedad tan estigmatizada como es la Lepra. Con ellos viajamos en 2019 para elaborar el documental “Asha. Historias de lepra y esperanza”, el cual se estrenó en enero de este año.

Regresamos de nuestro último viaje el 12 de marzo, justamente dos días antes de que se declarara en España el estado de alarma. Allí, en Etiopía, de la mano de MOSSolidaria, la Fundación Emalaikat y la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol, dirigida por Lourdes Larruy, trabajamos en la elaboración de nuestro próximo documental y aprendimos el valor de la educación desde la más tierna infancia. Vimos como hay sueños inimaginables que se pueden cumplir, y cómo hasta el más pequeño apoyo nutricional puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Varios niños juegan con unas ruedas en el patio de la guardería de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri (Etiopía). Foto: Alberto Pla.

Ahora, desde nuestros respectivos hogares, como tantas otras personas, seguimos trabajando, pero no podemos dejar de pensar en cómo afectará esta pandemia, con sus consecuencias sanitarias, sociales, económicas… a las personas que viven en los países más vulnerables, a aquellas que sobreviven en campos de refugiados como los del Sáhara o Palestina, pero también a las familias con pocos recursos en España. Pero si de algo estamos seguros, si algo nos reconforta, es saber que las ONG y todas aquellas personas que trabajan, colaboran y cooperan con el tercer sector, seguirán ahí, en primera línea, ofreciendo sus manos, su inteligencia, sus conocimientos y, sobre todo, sus almas, su corazón, su pasión y entrega, para conseguir que esos pequeños granos de arena se conviertan en grandes bolas portadoras de esperanza, transformadoras de vidas y hacedoras de sueños.

¿Estarás tú también ahí junto a ellas y ellos?

20 de febrero, un día para para cerrar la brecha de las desigualdades sociales

2020-02-20T14:39:50+01:00febrero 20th, 2020|

Por. Gerard S. Ferrando

Como cada 20 de febrero, desde 2009, hoy se celebra el Día Mundial de la Justicia Social, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Una conmemoración que en este año 2020 tiene como lema “Cerrar la brecha de las desigualdades para lograr la justicia social”.

La Asamblea General reconoce que el desarrollo social y la justicia social son indispensables para la consecución y el mantenimiento de la paz y la seguridad en las naciones y entre ellas, y que, a su vez, el desarrollo social y la justicia social no pueden alcanzarse si no hay paz y seguridad o si no se respetan todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Un elemento fundamental para conseguir una justicia social efectiva es fomentar unas condiciones de trabajo dignas y estables. En este sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alerta de que “Más del 60 por ciento de todos los trabajadores carecen de cualquier tipo de contrato de trabajo”. Y también de que “menos del 45 por ciento de los trabajadores asalariados tienen un empleo a tiempo completo y permanente, y la tendencia parece ser hacia la baja”.

La justicia social en el Festival Humans Fest de Valencia

Una forma de visibilizar y concienciar sobre la justicia social en el mundo son los documentales y audiovisuales. En este sentido, y como es habitual cada año, la celebración de este Día Mundial de la Justicia Social coincide en Valencia con las proyecciones del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos (HumansFest) que promueve la Fundación por la Justicia. Un evento que arrancó el pasado 18 de febrero con la gala de inauguración del festival y con las primeras proyecciones que se irán desarrollando en varias sedes en la ciudad de Valencia hasta el próximo 28 de febrero.

 

El actor Pepe Viyuela recogió el Premi Pau i Justicia, homenaje a su larga trayectoria comprometida con causas sociales y a la capacidad de realizarlo a través del humor.

«142 Pulsaciones», el 27 de febrero en la SGAE

Desde la agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, comunicamos todo tipo de realidades relacionadas con la justicia social y los derechos humanos en diferentes países y continentes. Precisamente, uno de nuestros documentales “142 Pulsaciones”, rodado en Guatemala y en París, participa este año en el Humans Fest dentro de la sección Especial. Todas las personas que deseen conocer la historia de superación de Kimberly, una niña que creció en un vertedero y que logró estudiar enfermería gracias a su esfuerzo y el apoyo de la Asociación CONI, podrán hacerlo el próximo 27 de febrero, a las 18 horas, en la sede de la SGAE, C/ de la Blanqueria, 6, de Valencia. Una proyección que, además, estará acompañada con un coloquio en el que participará el director de este documental, Alberto Pla.

Promover la justicia social está en nuestro día a día

Como indican también desde Naciones Unidas, “La justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro los países y entre ellos. Defendemos los principios de justicia social cuando promovemos la igualdad de género, o los derechos de los pueblos indígenas y los migrantes. Promovemos la justicia social cuando eliminamos las barreras que enfrentan las personas debido al género, la edad, la raza, la etnia, la religión, la cultura o la discapacidad”. Unas actitudes y modos de actuar que dependen, en gran medida de los gobiernos, las empresas y las instituciones, pero que también podemos tratar de aplicar en nuestro día a día, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones personales y en nuestras pequeñas decisiones y actitudes cotidianas.

 

 

142 pulsaciones: la película documental llega a Youtube

2020-02-04T19:33:18+01:00julio 30th, 2019|

Kimberly creció en un vertedero en Guatemala. El destino hizo que se cruzara con Alex, un arquitecto que lo dejó todo en España para unir su vida a la de cientos de niñas y niños a través de la educación. Así nació la Asociación CONI, así nacieron cientos de historias de esperanza, de ilusión, de superación… y una promesa inolvidable.

Fotografía de cover y portada: Alberto Pla

La película documental “142 pulsaciones”, de 30 minutos de duración, llega ahora a Youtube, donde se podrá visualizar de forma totalmente gratuita. Y lo hace después de los éxitos cosechados tanto en las proyecciones en España como en Guatemala.

Esta cinta, producida por la agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social para la Asociación CONI, narra la historia de superación de Kimberly y de otros niños y niñas que lograron estudiar y salir adelante gracias a su esfuerzo y a las becas educativas de CONI. En un país como Guatemala, donde solo el 3% de los alumnos alcanzan la educación secundaria, este tipo de proyectos resultan fundamentales para darles a los más jóvenes motivos para la ilusión y la superación personal y colectiva.

 

 

Precisamente superarse y cumplir sueños y objetivos son metas que todo el mundo se pone a lo largo de su vida. No obstante, llegar a cumplirlas puede ser más o menos accesible en virtud de muchos factores. Uno de los más importantes es la situación socio-económica de la que se parte y en países como Guatemala esta puede llegar a ser un verdadero obstáculo, en muchos casos insuperable. Ejemplos como el de Kimberly, que creció intentando ganarse la vida y ayudando a su familia “reciclando” productos en un vertedero local, muestran que cambiar de vida es posible. Aunque para ello el esfuerzo personal resulta fundamental.

 

 

Trabajo de CONI en Guatemala

La Asociación CONI se dio cuenta de estas situaciones en 2011 y desde entonces trabaja sobre el terreno para otorgar becas educativas a niñas y niños como Kimberly que ansían no solo salir de su situación, sino lograr con ello ayudar a sus familias y también a sus comunidades. Sí, porque en no pocos casos los becados, como se puede ver en el documental “142 pulsaciones”, ayudan becando ellos mismos a otros menores que se encuentran en situaciones similares de las que ellos lograron salir. Y también colaboran activamente en su educación como hace la propia Kimberly. Como relata el fundador de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián, Kimberly “ella era una niña que se le veía en los ojos una ilusión, unas ganas de volar y enganchó mucho con los ejercicios que hacíamos para estimular esa imaginación”.

En sus 30 minutos de duración, este documental narra la historia de Kimberly, que, viendo las fotos que le enseñaba Alejandro “se enamoró de París” y decía que su sueño era “ver la torre Eiffel”, un sueño que también ha conseguido cumplir, como puede verse en el documental. Pero sus ansias de superación son también las de su comunidad y las de un pueblo como el guatemalteco que, pese a las adversidades, no se rinde y mantiene la esperanza de que los niños y niñas de hoy consigan acabar sus estudios y poder aspirar a construir un nuevo país y una nueva sociedad.

Asociación CONI

CONI es una ONGD española especializada en cooperación para el desarrollo con las comunidades indígenas del área rural de Guatemala. Su equipo está conformado por profesionales altamente comprometidos y convencidos de que la educación es la mejor herramienta para promover una sociedad global libre, pacífica y justa.

Su visión es la de una Guatemala con plena escolarización primaria y secundaria, sin hambre, sin pobreza y sin violencia de ningún tipo, con las comunidades indígenas integradas, respetadas y empoderadas, desarrolladas de acuerdo a su cosmovisión, conviviendo democráticamente en igualdad, libertad y fraternidad, en un país con las oportunidades justamente repartidas y los derechos plenamente respetados, donde cada individuo sea dueño de su propio destino.

Para más información, colaboraciones o voluntariado:

www.asociacionconi.org

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