La esclavitud, una lacra que perdura

2020-03-25T13:07:46+01:00marzo 25th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotografía: Alberto Pla

Te propongo un ejercicio. Cierra los ojos y piensa en la palabra “esclavitud”. ¿Qué evoca en tu mente?

Seguramente, te habrán venido a la cabeza imágenes de personas negras trabajando en plantaciones, compradas y vendidas en plazas públicas, o tal vez habrás pensado en la construcción de las pirámides de Egipto o en algún otro momento de un pasado bastante lejano, ¿verdad?

Y si te digo que hoy, en pleno siglo XXI, y según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), alrededor de 40,3 millones de personas sufren alguna forma de esclavitud. Esta lacra de la humanidad, aunque abolida legalmente en la práctica totalidad de los países del mundo, sigue estando muy vigente y sigue afectando las vidas de muchas personas. Y lo hace, además, desde el silencio.

Una niña en Guatemala se ve forzada a trabajar por su situación de pobreza. La niñez y, por tanto, su sonrisa se pierde durante su infancia. Fotografía: Alberto Pla.

La desconocida esclavitud en España

Hoy, como cada 25 de marzo, se conmemora el Día Internacional de Recuerdo de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos. No hay que olvidar que los países europeos contribuyeron, fomentaron y se lucraron con la trata transatlántica de esclavos durante más de 400 años. Millones de personas, en su mayor parte procedentes del continente africano, fueron arrancados de sus lugares de orígenes, familias y hogares para ser trasladados, sobre todo a América para llevar a cabo todo tipo de trabajos forzados.

Pero no solo el continente americano fue el destino de estos esclavos, como recuerdan desde la ONGD Movimiento por la Paz (MPDL), los países europeos y entre ellos España no solo compraron y vendieron esclavos a América, sino que también fueron explotados en el interior de sus países, donde muchos de ellos se quedaron y tuvieron descendencia. Por ejemplo, se calcula que a finales del siglo XVI vivían en España unos 58.000 esclavos. Es más, una de las excepciones en el reino de Valencia ante el Decreto de 1609, de expulsión de los moriscos, era que quedaban fuera de esta aquellos que fueran esclavos, los cuales seguirían como tales.

La esclavitud permaneció en España y en sus colonias, de forma totalmente legal, hasta finales del siglo XIX. El 13 de febrero de 1880 se promulgó la La Ley de Abolición de la Esclavitud, aunque esta daba un plazo de ocho años para hacerla efectiva. Y esto nos recuerda una de las frases que el personal de Movimiento por la Paz suele decir en sus charlas en las universidades: “¿Conocéis a alguna persona en España con la tez oscura o el pelo muy rizado? Si indagarais en sus raíces seguramente encontrarías antepasados esclavos”.

Aquí os dejamos el vídeo “Somos Parte de un Todo” que elaboramos para MPDL en relación al Decenio Internacional para los/las Afrodescendientes.

La trata de personas en nuestros días

Como decíamos, se estima que actualmente más de 40 millones de personas sufren esclavitud. De ellas, unas 30 millones son obligadas a realizar trabajos forzados, es decir lo hacen bajo amenaza y contra su voluntad. Unas 15 millones de personas viven sus vidas en matrimonios forzados. Mientras que unas 4,8 millones son explotadas sexualmente. El tráfico de seres humanos no es algo que nos sea ajeno, pues la OIT recalca que, prácticamente, todos los países son afectados ya sea como lugar de origen, de tránsito o de destino de las víctimas. Unas víctimas que, en su mayor parte, son mujeres y niñas, las cuales son utilizadas, compradas y vendidas como esclavas para trabajos forzados, para matrimonios forzosos o para el tráfico sexual.

Por lo que respecta a  España, el informe de la OIT estima que existen 105.000 personas esclavas. Así que la esclavitud en nuestro país, además de ser bastante desconocida y silenciada, no es algo propio de la época colonial, sino que pervive y se retroalimenta, todavía más en situaciones de crisis como la que muchos expertos auguran que se avecina debido a los efectos del Covid-19.

La incidencia y consecuencias de la esclavitud y el trabajo forzoso en nuestro país se ven cuando se llevan a cabo operaciones contra la misma por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Es más, la Guardia Civil lanzó en 2019 la campaña #trabajoforzoso para alertar, concienciar a la población y pedir la colaboración ciudadana. Pero, desgraciadamente, es una realidad que se vive desde el silencio y la marginación, gran parte de sus víctimas son inmigrantes, en la mayoría de ocasiones viven confinados, bajo amenazas y, además, es bastante común que no conozcan bien nuestro idioma y, sobre todo, que no conozcan sus derechos básicos o que no puedan o no se atrevan a ejercerlos.

Cómo combatir la esclavitud

Los ciudadanos podemos llevar a cabo muchas acciones, conscientes e inconscientes para combatir la esclavitud, la trata y los trabajos forzados. Entre ellas se encuentra denunciar cuando conocemos algún caso, pero también exigir de dónde viene todo aquello que consumimos, cómo se ha elaborado… también, lógicamente, no ser partícipes del consumo de sexo por dinero. Pero también colaborar con las ONGD que luchan contra todas estas prácticas. Educar y concienciar a las nuevas generaciones sobre la importancia de llevar a cabo un consumo responsable, de fomentar la igualdad de derechos en todos los seres humanos y de erradicar el racismo. Y, sobre todo, no mirar hacia otro lado y ser conscientes de que es una realidad que está ahí, no pertenece al pasado, no es propia de otros lugares del mundo, sino que está en nuestros barrios, en nuestras ciudades, pasando cada día ante nuestros ojos.

Links de Interés:

  • La Asamblea General de la ONU proclamó 2015-2024 como el Decenio Internacional de los Afrodescendientes (resolución 68/237) citando la necesidad de fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional en relación con el pleno disfrute de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de las personas de ascendencia africana, y su plena e igualitaria participación en todos los aspectos de la sociedad.
  • Para conocer más sobre la historia, las consecuencias y el impacto de la esclavitud podéis consultar el proyecto de la Unesco La ruta del Esclavo.
  • Las ONGD llevan a cabo diferentes acciones y campañas para fomentar un consumo más responsable que evite, entre otras circunstancias, el trabajo forzado. Una de ellas es la campaña Ropa Limpia de Setem.

Pie de foto de portada: Unos niños arrastran basura en el vertedero de Cobán, en Guatemala.  La falta de alimentos, la desnutrición crónica o el absentismo escolar obligan a las niñas y niños a desarrollar trabajos para apoyar a sus familias con muy escasos recursos. Fotografía: Alberto Pla