Las cifras de refugiados se elevan hasta registros nunca vistos

2022-06-20T10:48:10+02:00junio 20th, 2022|

Por. Gerard S. Ferrando

El año 2022, pese a encontrarse todavía en su ecuador, ya está pasando a la historia como uno de los peores por lo que respecta a la situación de las personas refugiadas y desplazadas en el mundo. La Guerra de Ucrania ha venido a desbordar un baso que ya rozaba su límite desde hacía tiempo, sobre todo a raíz de la pandemia de la Covid-19, pero también con el recrudecimiento de los conflictos y hostilidades en Palestina, las hambrunas y sequía en el cuerno de África, la inestabilidad en regiones como el norte de Etiopía, la falta de solución a los refugiados en el Sahara Occidental -de actualidad tras el cambio de postura, de manera unilateral, del gobierno de España- o la enquistada situación de violencia estructural en centroamérica, por poner algunos ejemplos.

Casa Paradiso, "perdido" en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

Casa Paradiso, «perdido» en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

En este 20 de junio en que se conmemora el Día Mundial del Refugiado las señales para el optimismo son, más bien pocas. Una efeméride que comenzó a celebrarse en 2001, para conmemorar el el 50 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Un estatuto que, cabe recordar, se aprobó, como la propia ONU, después de una larga y sangrienta II Guerra Mundial. Desde entonces, salvo excepciones como la Guerra de Yugoslavia, Europa, al menos, podía decir que había vivido su tiempo más largo de paz y estabilidad. Algo que ahora, con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se vuelve a caer.

Regresan los fantasmas del pasado, se habla ya, incluso, de la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial o de algún tipo de ataque nuclear. Y, mientras tanto, millones de ucranianos y ucranianas buscan refugio para escapar de las bombas y del horror.

Refugio que, no cabe olvidar, buscamos los españoles hace algunas décadas, durante la Guerra Civil y también durante el Franquismo, en lugares muy diversos como, por ejemplo, la propia Ucrania. Fruto de aquel asilo es, por ejemplo, el hermanamiento que existe hoy en día entre las ciudades de Valencia y de Odesa. Cabría no olvidarlo…

Refugio antiaéreo en el Ayuntamiento de Valencia.

Desde España y también desde otros países como Francia (buscar por el ejemplo del barco Winnipeg, fletado con la ayuda de Pablo Neruda) también salieron embarcaciones rumbo a latinoamérica, fundamentalmente a México o Chile, pero también hacia África o hacia otros puntos de Europa.

Los que se quedaban, en cambio, trataban de sobrevivir a los terribles bombardeos a las ciudades en refugios antiaéreos que durante décadas permanecieron en el olvido y que ahora, en algunos casos, son visitables, como ocurre con algunos de los refugios de Valencia. Nunca está de más visitarlos, más aún en tiempos como estos, para hacerse una idea de lo que supone vivir en pleno horror causado por una guerra.

Acnur convierte la estación de Chambery en un refugio antiaéreo

Una madre camina con su hijo en brazos a través del árido paisaje de la región somalí de Etiopía, donde miles de familias han sido desplazadas durante una reciente sequía. © ACNUR/Eugene Sibomana

Una madre camina con su hijo en brazos a través del árido paisaje de la región somalí de Etiopía, donde miles de familias han sido desplazadas durante una reciente sequía. © ACNUR/Eugene Sibomana.

La Agencia de la ONU para los refugiados ACNUR es una de las entidades que lucha a diario por los derechos de estas personas y también por aumentar la conciencia social ante sus situaciones. En este sentido, este 20 de junio ha convertido la estación Museo de Chamberí en un refugio antiaéreo, como así lo fue durante la Guerra Civil Española y como ahora lo son otras estaciones como las de Kiev o Járkov en Ucrania.

A lo largo de esta jornada, grupos de entre 20 y 25 personas irán accediendo a este refugio, previa reserva. Además, allí podrán encontrarse también con personalidades como el Secretario de Estado de Migración; Jesús Perea; Representante de ACNUR en España, Sophie Muller y Elena Anaya, actriz y colaboradora de ACNUR.

Como destacan desde ACNUR, en la presentación de su Informe Tendencias Globales 2021 de ACNUR: «Con 100 millones de personas refugiadas y desplazadas forzosas en el mundo, tenemos más de #100MillonesDeRazones para visibilizar su situación y para ayudarlas, y no sólo se trata de la crisis más reciente en Ucrania, sino también la situación de quienes se tienen que esconder de las bombas que caen en Siria o en Yemen, la de quienes huyen de la violencia y la persecución en la República Democrática del Congo, en Myanmar, en Burkina Faso, Mali, Centroamérica…»

Importante incremento de refugiados y desplazados en 2022

Fuente: ACNUR

Cabe destacar que a finales de 2021, según datos de ACNUR, había unas 89,3 millones de personas refugiadas o desplazadas en el mundo. Cifras que en mayo de 2022 habían aumentado considerablemente hasta superar los 100 millones. Mujeres, hombres, niños y ancianos que tuvieron que dejar forzosamente sus hogares por motivos como la persecución, los conflictos, la violencia, las violaciones a derechos humanos o graves alteraciones del orden público.

Unas cifras que, como alertan desde ACNUR «se encuentran en el nivel más alto desde que se tiene registro». Una tendencia al alza que «solo podrá invertirse con un esfuerzo concertado hacia la construcción de la paz», agregan.

Cada año, la ONU elige un lema para este Día Mundial del Refugiado y este año es «Quien sea. Donde sea. Cuando sea. Toda persona tiene derecho a buscar protección». Que así sea y que cada vez sean menos las personas que se vean obligadas a buscarla…

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Mari Olcina, Directora de la ONGD MOSSolidaria con Atu, la protagonista del documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado», en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla.

 

 

 

 

Valencia asegura que sus proyectos en el Sáhara Occidental son prioritarios

2022-03-24T16:49:59+01:00marzo 24th, 2022|

La concejala de Cooperación al Desarrollo y Migración, Maite Ibáñez, se ha reunido con el delegado en Valencia del Frente Polisario “para afianzar el compromiso del Ayuntamiento con los proyectos de cooperación vinculados al pueblo saharaui”.

Durante la reunión, Ibáñez ha recordado que “en los proyectos de la Concejalía se consideran zonas geográficas prioritarias las intervenciones dirigidas al pueblo saharaui, así como a Palestina, por ser territorios sobre los que el Ayuntamiento tiene aprobadas declaraciones institucionales de apoyo”.

Maite Ibáñez y el delegado del Frente Polisario en Valencia, Habibulah Mohamed.

Maite Ibáñez y el delegado del Frente Polisario en Valencia, Habibulah Mohamed.

En este sentido, la convocatoria de proyectos de Cooperación al Desarrollo de 2021 concedió a Movimiento Por la Paz, la Libertad y el Desarme -MPDL, una subvención destinada a mejorar la situación de higiene y seguridad ambiental en los campamentos de la población refugiada saharaui.

Además de estos proyectos, la Concejalía apoya el Programa de vacances en Pau (de acogimiento temporal de niños y niñas saharauis), que gestiona la ONGD AL-ADALA, la participación en FEDISSAH (Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Pueblo Saharaui) y, recientemente, el Programa Valenciano de Protección Integral y Acogida de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, acogió al periodista saharaui Said Amidan.

Ibáñez ha agradecido al delegado en Valencia del Frente Polisario su colaboración, reiterando «el importante trabajo conjunto desarrollado desde la Concejalía de Cooperación al Desarrollo y Migración junto al pueblo saharaui».

Documental «Atu, el rostro de un pueblo olvidado»

La Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, junto con la ONGD MOSSolidaria elaboró el documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado», en 2021, para mostrar la situación del pueblo saharaui, que sobrevive desde hace décadas en campos de refugiados en el desierto del Sáhara.

La desesperanza y el miedo se abren paso en Ucrania

2022-02-24T20:10:06+01:00febrero 24th, 2022|

Por: Gerard S. Ferrando

La ya tristemente conocida como «Guerra de Ucrania» ha vuelto a hacer saltar todas las alarmas no solo en Europa, sino en todo el mundo. La palabra «Tercera Guerra Mundial», que tanto miedo da de solo pronunciarla, empieza a escucharse, afortunadamente, con timidez porque, por fortuna, y esperemos que siga siendo así, vivimos en un escenario internacional muy diferente al que desembocó en la Primera y Segunda Guerra Mundial. Contiendas brutales marcadas, la primera por el colonialismo o postcolonialismo y, la segunda, por el auge de los regímenes totalitarios.

Ahora, una vez más, las balas, la sinrazón, los odios y la falta de entendimiento y diplomacia amenaza la estabilidad de una región muy castigada en diferentes momentos de la historia. Los ríos de refugiados, las colas en supermercados, bancos, gasolineras, los gritos de dolor, la desesperanza y el miedo se vuelven protagonistas en un país como Ucrania que vivió episodios tan duros en el pasado reciente como el estallido del reactor de la Central Nuclear de Chernobil.

La Fundación Juntos por la vida pide ayuda para acoger a niños y niñas ucranianos

Una catástrofe que sigue generando consecuencias y cuyos descendientes, los niños y niñas de esta zona, pero también de otras, llegan cada verano a España de la mano de organizaciones como la Fundación Juntos por la Vida. Precisamente, desde esta entidad valenciana han reclamado ya ayuda para acoger a estos niños y niñas, las principales víctimas y las más vulnerables cuando salta cualquier conflicto.

Los responsables de la Fundación en Ucrania y España están en constante comunicación con las contrapartes y fuerzas armadas ucranianas y con las instituciones pertinentes (consulado, subdelegación de gobierno) para poder realizar cuanto antes la evacuación de niños y niñas de esa zona hasta Valencia para ser acogidos por familias.

«Por el momento no tenemos fechas ni número de personas a evacuar. Nos encontramos con carreteras cortadas y falta de comunicaciones constante, lo que dificulta cualquier acción», aseguran.

Concentración el sábado en Valencia

Desde la Coordinadora Valenciana de ONGD (CVONGD) piden a la ciudadanía valenciana que se una a la «concentración por la paz» que han convocado, junto a otros movimientos sociales, este sábado 26 de febrero a las 18 h en la Plaza de la Virgen de Valencia.

«También, si eres una asociación entidad social, sindicato, universidad o centro educativo puedes unirte a este MANIFIESTO«, agregan.

En la misma línea, la coordinadora estatal de ONGD convoca varias concentraciones en diferentes puntos de España y insta «al cese inmediato del conflicto desatado en Ucrania. Llamamos a todas las partes implicadas a retirar sus tropas de la zona, garantizar la desmilitarización y proponer soluciones a las causas que han generado este conflicto». También se solidarizan «con las personas que sufrirán directamente las graves consecuencias de la guerra. Los derechos humanos y la seguridad de las personas deben situarse en el centro de cualquier propuesta que se realice en este momento». Y reclaman que «la comunidad internacional debe asumir su responsabilidad y contribuir al fin de esta situación de forma pacífica. España también».

De hecho, este mismo jueves ya se han concentrado centenares de personas ante la Embajada de Rusia en Madrid para reclamar el fin de las hostilidades bélicas.

Unicef reclama que se protega a los niños y niñas

Desde Unicef lamentan que «la dramática evolución de la crisis en Ucrania pone en riesgo a 7,5 millones de niños.
Pedimos alto el fuego inmediato, que no se ataquen sistemas de agua y saneamiento ni instalaciones sanitarias ni escuelas y, sobre todo, que niñas y niños sean protegidos de cualquier daño».

Pero alertan de que «en los últimos días, se dañaron instalaciones educativas e infraestructura importante de aprovisionamiento de agua por culpa del fuego de armas pesadas a lo largo de la línea de contacto (que separa las zonas controladas de las no controladas por el gobierno)».

Otra entidad que trabaja con la infancia como Educo indica que «lamentamos profundamente el inicio de la intervención militar en Ucrania. La infancia es el colectivo que más sufre los conflictos. Pedimos su protección».

Una nueva crisis de refugiados en Europa

Una de las primeras consecuencias de esta guerra son ya los ríos de refugiados que buscan alcanzar otros países. La UE ya ha dicho que serán bien recibidos, algo que, por cierto, no ha ocurrido igual con otras guerras recientes. Desde Acnur auguran que «las consecuencias humanitarias para la población civil serán devastadoras. ACNUR está en Ucrania y en los países vecinos trabajando con autoridades, ONU y ONG, listo para ofrecer asistencia humanitaria».

Por su parte, Aministía Internacional critica que «los ataques deliberados contra personas y bienes civiles, y los ataques indiscriminados que matan o hieren a civiles, constituyen crímenes de guerra. Se deben proteger las vidas. NO deben utilizarse armas prohibidas. ¡Prioricen a la humanidad!».

“Nuestros peores temores se han hecho realidad. Tras semanas de escalada, ha dado comienzo una invasión rusa que probablemente tendrá espantosas consecuencias para los derechos humanos y las vidas de las personas”, ha manifestado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

 

 

 

 

 

¡Vivan las recetas (pero, sobre todo, las personas) que no entienden de fronteras!

2020-11-05T12:21:27+01:00noviembre 5th, 2020|

Por: María Palau. Fotos: Jessica Iordache

A Toni Bouarfa las comidas le recuerdan a su familia: “A mi abuela y a mi madre. Son ellas las que me enseñaron a cocinar”. Los olores, los colores, los sabores, dice, lo transportan por unos instantes a Marruecos. En el viaje culinario, rescata aquellos “momentos felices con mi familia” y regresa, abrazado a ellos, al presente. Aunque la mascarilla tapa su boca, sonríe con los ojos al narrar su historia.

Bouarfa forma parte del programa «Acoge un plato» organizado por CEAR. Cuando le preguntamos en qué consiste, nos pide que le disculpemos unos segundos y marcha a buscar su teléfono. Tenía preparada esta respuesta, se excusa, se aclara la voz y lee: “Acoge un plato es una iniciativa que persigue la inclusión de las personas a través de la gastronomía de nuestros países. Es una oportunidad para explicar nuestra cultura a través de las recetas que no entienden de fronteras. Al final, lo que pretendemos es que la sociedad de acogida empatice con nuestra realidad, la de las personas refugiadas, y nos ayude en la inserción laboral en el mundo de la alimentación y hostelería tan importante en España”. Alza la vista orgulloso al finalizar la lectura.

acoge un plato, Cear

Toni Bouarfa durante un momento de la entrevista, en el que consulta su móvil para darnos la repuesta más adecuada.

La actividad es un taller online de dulces marroquíes. Toni Bouarfa, acompañado del maestro panadero y repostero y responsable del Horno San Bartolomé de València, Jesús Machí, enseña a los asistentes virtuales -esa “nueva normalidad” en tiempos de covid-19- a cocinar unos deliciosos cuernos de gacela y unas ghoribas.

Se trata de dulces típicos de las fiestas marroquíes, con un relleno de almendras el primero, y una abundante base de cacahuete el segundo. Para Jesús Machí, la cultura marroquí y la española, sobre todo la valenciana, se asemejan en muchas costumbres y “nuestras comidas comparten varios ingredientes”. Toni Bouarfa bromea: “Vosotros tenéis los domingos de paella y nosotros los viernes de cuscús”.

dulces marroquís, cear, acoge un plato

Algunos de los dulces típicos marroquís preparados por Toni Bouarfa dentro de la iniciativa «Acoge un plato» de CEAR.

 

Toni Bouarfa, un refugiado marroquí con acento andaluz

Toni Bouarfa es cocinero y tiene un marcado acento andaluz. “Hablo valenciano andaluz, que me lo dicen mucho aquí”, se ríe. Trabaja para CEAR a través de «Acoge un plato Catering«, “la empresa que lleva la cocina de los centros de acogida de CEAR”. Cuando llegó a Málaga en el año 2015, él también estuvo en uno de estos centros. Fue allí donde le proporcionaron “las herramientas para salir adelante” y obtuvo la atención de psicólogos, abogados y el resto de trabajadores del centro.

cear, acoge un plato

Toni Bouarfa estuvo en un centro de acogida de CEAR cuando llegó desde Marruecos y ahora trabaja para uno de ellos como cocinero.

No quiere contar por qué decidió abandonar Marruecos, cómo era su vida antes de dejar atrás el país. “No quiero pensar el pasado porque era una cosa horrorosa, quiero pensar sólo lo positivo”, nos responde. Y entonces cuenta que, precisamente en el centro de acogida de CEAR en Málaga, tomó la decisión de convertirse en cocinero: “Cuando empecé a hacer el curso de cocina, yo lo hice porque me recordaba a mi familia (…) Por eso decidí entrar, hacer el curso ahí, y ahora soy cocinero”.

«Mi abuela me dijo ‘algún día te enseñaré a cocinar, porque como yo no voy a durar para siempre, así te quedarás con algo de lo mío’”.

La primera receta que cocinó fue un plato de carne con ciruelas. “Es muy especial para mí”, reconoce, porque fue su abuela quien le enseñó a prepararlo. Tras la incansable insistencia de Bouarfa, su abuela le prometió: “Algún día te enseñaré a cocinar, porque como yo no voy a durar para siempre, así te quedarás con algo de lo mío”.

Jesús Machí, un experto repostero convertido en aprendiz

Esta vez, Jesús Machí ha cambiado el traje de maestro panadero y repostero por el de aprendiz. Su trabajo consiste exclusivamente en escuchar a Toni Bouarfa. Durante más de una hora, Toni explica, Jesús atiende. Los papeles están claros: Toni es ahora el maestro, y Jesús presta atención.

cear, acoge un plato

Jesús Machí ha cambiado el traje de maestro panadero y repostero por el de aprendiz. Su trabajo consiste exclusivamente en escuchar a Toni Bouarfa.

“Es un nexo entre varias culturas”, afirma Machí, quien no duda en aplicar en su repostería los nuevos conocimientos. Hace referencia a “mezclas fusionadas” que consisten en “utilizar lo productos, en este caso marroquíes, para darle otro aspecto y otra consistencia a los alimentos. Por ejemplo, una mezcla no sería ni un pan árabe ni un pan valenciano, sería un pan con una base árabe y con un gusto un poco más valenciano”, describe.

Al preguntarle por su colaboración con CEAR, no duda: “Si los que estamos bien ya estamos fastidiados, los que están mal no me quiero imaginar cómo podrán estar. Mientras podamos, colaboremos”.

MICRO | Joan Peris. Director general de Farmamundi

2020-09-25T13:22:44+02:00septiembre 25th, 2020|

Para celebrar el Día Mundial del Farmacéutico, que se conmemora este 25 de septiembre, publicamos una entrevista al director general de Farmamundi y responsable del Área Logística, Joan Peris Lluch. Miembro de Farmamundi desde 2016, tiene experiencia en cooperación internacional para el desarrollo, acción humanitaria, desarrollo organizacional y estrategia. Una ONGD que, como él mismo explica, nació en Valencia a inicios de los años 90 y actualmente cuenta con sede permamente en 7 países y son «el primer distribuidor de medicamentos sin ánimo de lucro y con un fin humanitario en España». Farmamundi, además, está teniendo un papel clave a la hora de luchar contra la pandemia del coronavirus en España y en el mundo. Desde su sede logística principal, ubicada en Paterna, distribuyen todo tipo de kits sanitarios y fármacos allá donde más se necesitan.

Por: Gerard Sánchez / María Palau | Fotografías: Alberto Pla

«Apostamos realmente por que la salud sea un derecho universal, para todas las personas, transversalmente, independientemente del país o contexto donde nazcan, de la religión, de la cultura, del género»

Farmamundi es una ONG de Desarrollo que, como el propio Peris explica, se dedica “a trabajar por la salud y el derecho a la salud; por sensibilizar, concienciar y transformar realidades y conciencias”. Así mismo, desde su enfoque más educativo, también trata de mostrar las enormes diferencias en el acceso a la salud entre nuestro contexto y otros países.

“Nos hace diferentes del resto de las ONG el hecho de ser un distribuidor de medicamentos, y somos el primer distribuidor de medicamentos sin ánimo de lucro y con un fin humanitario en España”, reconoce su director. Peris explica que cuentan con un área logística humanitaria, ubicada en el Parque Tecnológico de Paterna. Una gran nave que cuenta con un almacén de 700m2 y 10 personas que lo gestionan.

Desde su nacimiento en Valencia en 1993, como “un grupo de farmacéuticos que consideró importante poner en marcha una asociación que pudiera llevar medicamentos a aquellas personas que más los necesitaban de forma solidaria”, Farmamundi ha desarrollado más de 350 proyectos de cooperación para el desarrollo y acción humanitaria y 150 intervenciones de emergencia, más de 6.000 envíos de ayuda humanitaria que benefician a más de 16 millones de personas; ha repartido más de 2.300 toneladas de medicamentos y material sanitario y ha realizado mejoras en más de 200 hospitales y centros de salud. Después de 27 años de actuación, cuenta con sede internacional permanente en 7 países (Ecuador, El Salvador, Guatemala, Malí, Nicaragua, Perú y República Democrática del Congo).

Adaptarse frente a la covid-19

Con el decreto del estado de alarma en marzo y las restricciones consiguientes, en Farmamundi se vieron obligados a reaccionar: “Cuando toda esta pandemia eclosionó rápidamente nos pusimos a orientar todo el esfuerzo de nuestra área logística para dar servicio a las entidades humanitarias que lo estaban necesitando en nuestro contexto”.

Cambiaron el foco y comenzaron a adquirir y distribuir equipos de protección individual. “Hablamos de mascarillas, tanto quirúrgicas como FP2 o FP3 en algunos casos, geles hidroalcohólicos, guantes de nitrilo, pantallas, termómetros sin contacto…”, enumera Joan Peris.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Destaca la necesidad de “colaborar mucho más estrechamente con las entidades humanitarias para identificar sus necesidades en tiempo real”. En este sentido, fueron escogidos por Cruz Roja como suministrador principal para la campaña Cruz Roja RESPONDE frente al coronavirus. “Hemos dado asistencia a más de un millón y medio de personas en nuestro país”.

“También hemos aportado nuestro granito de arena a través de las más de veinte distribuidoras farmacéuticas de España que suministran habitualmente a las farmacias”, añaden. Así, los materiales conseguidos en mercados internacionales como China o Turquía eran ofrecidos a estas distribuidoras o, en algunos casos, suministrados directamente.

Pandemia global, respuesta global

“Esta pandemia ha sacudido los cimientos, los valores, las prioridades de nuestra sociedad, cobrando una especial relevancia el ámbito de la salud”. El director de Farmamundi es claro: “Siendo una pandemia global, no podemos pensar en soluciones locales, serían erróneas. Es una pandemia global que se ha de manejar y abordar de una forma global”.

Para Joan Peris, la covid-19 ha demostrado la interrelación de un mundo globalizado. “Somos un mundo amplio, pero al final es un mundo interconectado donde todo tiene una causa y un efecto interconectado”, continua; “estamos en un mismo entorno o ámbito, en el sentido en que todo lo que pase en un lado, afecta en el otro. Somos mismas partes de un solo organismo”.

Por todo esto, aboga “más que nunca” por la solidaridad internacional para plantar frente al virus de forma colectiva y “darle una respuesta contundente y efectiva”.

La solución: Más prevención

“La prevención es mucho más eficiente que la intervención una vez está desatado el problema”, repite en diversas ocasiones Joan Peris durante la entrevista. “Nuestro enfoque en muchas de las intervenciones que hacemos en tantos países es desde la prevención”, y, en esta ocasión, remarca que dicha prevención pasa por el refuerzo de la atención primaria.

Lanza un mensaje de alerta a la población y nos insta a ser prudentes o “todo el esfuerzo que se ha hecho en nuestras propias familias, todo este confinamiento que hemos vivido durante casi tres meses, puede no haber servido de nada”. De forma más concreta, recuerda la importancia de cumplir todas las medidas que recomiendan las autoridades sanitarias para prevenir la enfermedad: mantener la distancia social, repetir constantemente el lavado de manos, utilizar la mascarilla…

Detalle de la entrevista para MICRO que realiza Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Hasta no tener una vacuna adecuada y tener controlada realmente la pandemia, no es el momento de relajarnos”. Precisamente para lograr la vacuna, Peris defiende la importancia de una “colaboración multidisciplinar, donde científicos, laboratorios, empresas y gobiernos de todo el mundo deben colaborar más allá de intereses individuales y económicos”. “Esto es un interés común”, recuerda.

Los campos refugiados ante la crisis sanitaria

“Yo destacaría como muy grave la situación de personas en situación de refugio que viven y desarrollan su vida en campos de refugiados”, denuncia Peris para referirse a los grandes olvidados por el foco mediático. Enumera las condiciones de vida “totalmente insalubres” en las que viven las personas refugiadas: no hay acceso a agua potable ni a sistemas de saneamiento adecuados, cuando llueve se producen inundaciones y las aguas negras se mezclan con las aguas de lluvia, etc.; además “las condiciones de hacinamiento y alimentarias son muy deficientes”.

Una situación que se ha visto claramente ahora tras el incendio de Moria, en la isla griega de Lesbos y las consecuencias que está teniendo para unas personas refugiadas que ya vivían una situación muy precaria.

“Si nosotros en un contexto como España, hemos tenido que lidiar con esta pandemia a duras penas y con muchas dificultades, ¿cómo será lidiar cuando no tienes ni agua potable, ni una alimentación saludable, ni alimentos con una periodicidad adecuada, ni con la cadena de frío adecuada?”, lamenta el director de Farmamundi.

Para no caer en la facilidad de generalizar, señala algunos casos concretos: Gaza, Siria, el Líbano, Sudán del Sur, Uganda, Kenia, Yemen, el Kurdistán iraquí, Nicaragua o Malí, entre muchos otros ejemplos.

Y aporta una reflexión de alerta final: “Cada vez más, situaciones humanitarias y personas en situación de vulnerabilidad se dan dentro de nuestras fronteras, no necesariamente en países en vías de desarrollo. Por ejemplo, las personas que viven sin hogar, jóvenes en riesgo, o personas que llegan a nuestras costas en pateras, y que requieren de una asistencia o de una serie de materiales y productos de primera necesidad”.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Aprendizajes durante la pandemia

Preguntado sobre aquello que han aprendido durante esta pandemia, Joan Peris reconoce “la importancia de colaborar, de apoyarnos unos a otros para ser en conjunto una sociedad más solidaria y más justa, donde todas las personas puedan tener acceso a un derecho tan fundamental como es el de la salud”.

Desde Farmamundi, han aprendido “cuán vulnerables somos todas las sociedades, incluso aquellas que pensamos que tenemos un sistema de salud fuerte, sólido y capaz”. Para ello, se deben “redoblar esfuerzos para asegurar que existan todas las condiciones mínimas necesarias para tener un sistema de salud garantista que llegue a todas las personas, incluso en momentos de extrema necesidad como una pandemia que ha azotado transversalmente a todos los sectores”.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

En palabras del director de Farmamundi, la solución se encuentra en la inversión y la dedicación de recursos públicos y privados para “fortalecer y robustecer el sistema público y gratuito de salud”.

Antes de concluir la entrevista, Joan Peris no quiere perder la oportunidad de “reconocer la gran labor que todo el sector farmacéutico ha desarrollado en esta crisis que hemos vivido, estando al pie del cañón y de cada oficina de farmacia”. Y, afirma haber “constatado el gran equipo de profesionales que conforma Farmamundi y que dan vida y sentido, hacen realidad esta gran misión que llevamos día a día. Me anima a seguir trabajando por este cambio y transformación social hacia una nueva realidad más justa, más saludable y más adecuada para todas las personas”.

Medidas urgentes para la libertad y la dignidad de las personas refugiadas de Moria

2020-10-31T12:27:25+01:00septiembre 16th, 2020|

Por: María Palau

“No queremos campo, queremos libertad”, gritaban centenares de personas tras verse obligadas a huir de las llamas del campo de refugiados de Moria (Grecia) y en protesta contra las voces que anunciaban la reconstrucción del antiguo campo o, en su defecto, la construcción de uno nuevo en la isla griega de Lesbos. “¡Libertad!”. Una protesta que reflejaba la fotógrafa Anna Surinyach en su Twitter.

La madrugada del 8 al 9 de septiembre el campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, ardió por completo. Las 13.000 personas que escaparon del fuego se asentaron en las carreteras colindantes, la colina o incluso en el parking de un supermercado, donde pasarían las siguientes noches al raso, hambrientas y atemorizadas ante su futuro. En cuestión de horas, aquel mar de tela y plástico blanco que fue Moria, quedó reducido a cenizas.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras llevaban años advirtiendo del peligro: “No se puede mantener a personas prisioneras en condiciones inhumanas con acceso básico a agua, electricidad, servicios, obligándolas a hacer cola durante horas para conseguir comida y aseo”. “Ha explotado la bomba de relojería”, sentenciaron cuando el infierno se prendió fuego.

El campo de Moria quedó totalmente arrasado tras el incendio.

Pero la amenaza de las llamas no era nueva para los refugiados de Moria. El pasado año 2019, también en el mes de septiembre, un incendio desató el pánico en el campo. Una mujer y un niño murieron y 21 personas fueron atendidas en la clínica de MSF a causa de las heridas provocadas por el fuego y los enfrentamientos con la policía griega.

El incendio del pasado miércoles se inició una semana después de confirmarse el primer caso de coronavirus en el campo de refugiados. El gobierno heleno decretó una estricta cuarentena que pretendía que las 13.000 personas que viven hacinadas en un espacio inicialmente pensado para 3.000 respetaran la distancia de seguridad. Las medidas fueron ineficaces y, el día anterior al incendio, se detectaron 35 casos positivos de Covid-19.

La respuesta humanitaria de Médicos Sin Fronteras

“Las autoridades deben reconocer el fracaso de sus políticas de contención y deben centrarse en brindar una respuesta humanitaria de urgencia para cada una de las personas afectadas y desplazadas por los incendios”, advierten en Médicos Sin Fronteras desde Lesbos. Para ellos, continuar con la atención es vital en estos momentos y, a pesar de las trabas y las limitaciones derivadas de la quema de material, continúan ofreciendo asistencia médica-humanitaria.

El centro médico covid-19 de MSF quedó calcinado y el caos del incendio obligó a interrumpir momentáneamente los servicios médicos. Ya a finales de julio, la organización tuvo que cerrar el centro de aislamiento debido a diversas multas por motivos urbanísticos impuestas por las autoridades de Lesbos.

Desde Médicos Sin Fronteras llevaban semanas exigiendo “un plan de respuesta de covid-19 adecuado para Moria donde las personas y su dignidad fueran lo primero”. Además, junto con otras organizaciones, pidieron a las autoridades griegas y de la UE que evacuaran a las personas más expuestas al virus y descongestionaran el campo (19.000 personas sobrevivían en él al inicio de la pandemia). Cientos de refugiados fueron trasladados, pero MSF denuncia que 200 personas pertenecientes a los grupos de riesgo continuaban en Moria cuando se produjo el incendio.

 

Movimiento por la Paz y el respeto a los Derechos Humanos

Por su parte, Movimiento por la Paz-MPDL culpa a la UE y al gobierno griego de su desatención hacia las personas refugiadas “antes y después” del incendio. Reclaman que las autoridades inicien la búsqueda de una solución conjunta para la emergencia humanitaria de Lesbos, establezcan una política común de asilo e incrementen los fondos para ayuda humanitaria y ayuda al desarrollo. “No pueden seguir mirando para otro lado”.

Underaged refugee in a camp located at the northeastern Greek island of Lesbos, 30 January 2016.

La organización demanda el “cumplimiento inexcusable de las leyes y los acuerdos internaciones y el respeto absoluto a los Derechos Humanos”, así como el traslado de los refugiados a los distintos países miembros de la UE, garantizando unas condiciones de dignidad plenas.

Trabajo en el terreno de Médicos del Mundo

“Sin medidas de acogida y asilo coherentes, esas tragedias seguirán ocurriendo”, denuncian desde Médicos del Mundo. Saben de lo que hablan, pues un equipo compuesto por 22 miembros del personal médico y del proyecto y una unidad médica móvil están trabajando para identificar a las posibles víctimas y evaluar las necesidades de los miles de personas desplazadas por el incendio.

El sábado llegó a la isla de Lesbos un cargamento de material médico de emergencia (tiendas de campaña, sacos de dormir, equipos de protección, kits de higiene y material informativo) y medicamentos y consumibles médicos (jeringas, gasas y antisépticos). También enviaron una segunda unidad móvil para distribuir kits de protección contra el virus a las afueras del llamado nuevo campo provisional de Kara Tepe, donde la gente observa con resignación desde la carretera como se aproxima un nuevo encierro.

Alianza por la Solidaridad se suma a 30 ONG para reclamar medidas urgentes

Un total de 31 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Action Aid Hellas, socia de Alianza por la Solidaridad-ActionAid que opera en Grecia desde 1998, han pedido que se tomen “medidas urgentes para la reubicación y la atención de los refugiados del campo incendiado de Moria”.

Las ONG que firman el comunicado alertan del elevado número de menores de edad, entre los que se encuentran cientos de niños y niñas no acompañados por familiares; además de mujeres embarazadas, personas con discapacidad, con afecciones médicas y de salud mental, ancianos y personas con bebés a su cargo. Sin olvidar la necesidad de contar con un establecimiento habilitado para las 35 personas que dieron positivo en Covid-19 poco antes del inicio del incendio.

Ante el colapso del sistema de vivienda para personas refugiadas y solicitantes de asilo, Alianza por la Solidaridad pide a las autoridades griegas que elaboren “un plan coherente que maximice todos los recursos disponibles” y apela a los líderes europeos a “compartir la responsabilidad” de la recepción de personas solicitantes de asilo “ahora más que nunca”.

La petición de CEAR al gobierno español

La Comisión Europea de Ayuda al Refugiado ha iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar al gobierno español una reubicación urgente de las personas afectadas por el incendio de Moria. Se dirigen a Pedro Sánchez para que reconozca su compromiso de protección de los refugiados y no dé la espalda a sus responsabilidades en materia de asilo y derechos humanos.

“Para los habitantes de Moria, este lugar se había convertido en un infierno. Tras su destrucción, sus vidas no pueden quedar suspendidas de nuevo durante años en una isla convertida en cárcel”, lamenta la entidad.

Afirman que es necesario que España impulse el principio de solidaridad entre los países de la UE con la aprobación de un Nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo que contenga acuerdos obligatorios para garantizar los derechos de las personas migrantes y refugiadas.

Desde CEAR recuerdan la acogida española de 1.233 personas rescatadas entre 2018 y 2019 en el Mediterráneo. Sin embargo, añaden que, aunque en 2015 los estados miembros de la UE se comprometieron a reubicar a más de 100.000 personas desde Grecia e Italia, España incumplió su responsabilidad de acoger a 9.323 personas, dando refugio tan solo a 1.359.

Oxfam Intermón exigen investigar a la Unión Europea

Oxfam Intermón y el Consejo Griego para los Refugiados han solicitado iniciar una investigación para determinar el papel de la UE en la protección de las personas refugiadas, y, por tanto, sus implicaciones en la crisis humanitaria que acontece desde hace años en la isla de Lesbos.

Imagen de un niño en los alrededores de Moria, Lesbos, en agosto de 2020. Foto: Yousif Alshewaili

“La tragedia humanitaria que ha conducido a este devastador incendio es la consecuencia de años de una respuesta equivocada de la UE y sus estados miembros a la llegada de personas que huyen del conflicto y la persecución”, denuncian.

València se concentra por la reubicación urgente

El domingo 13, València se unió a las protestas contra las continuas deshumanizaciones repetidas en Lesbos durante los últimos años, que han visto incrementada su atención mediática tras los incendios de la pasada semana. Bajo el lema “Moria arde, ¡reubicación urgente!”, colectivos como CIEs No, Obrim Fronteres, Crida Contra el Racisme y Caravana Abriendo Fronteras acusaron a los gobiernos europeos de “convertir las islas griegas en prisiones de facto” y advirtieron que en España “se sigue restringiendo la libertad de movimiento a los solicitantes de asilo en Ceuta y Melilla”.

El Ayuntamiento de la ciudad se sumó a Barcelona y otras ciudades europeas para reclamar a los gobiernos un “mayor compromiso de solidaridad” con los refugiados en una carta dirigida a la Comisión, al Consejo y al Parlamento Europeo. Manifestaron también su disposición para ofrecer acogida a “niños que necesiten desesperadamente refugio y protección”.

Reflexiones por un silencio permamente en los CIE

2020-07-19T09:51:08+02:00julio 19th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

El Centro de Internamientos (CIE) de Valencia, al igual que los otros siete que existen en España, permanece cerrado debido a la pandemia originada por el Covid-19. El silencio es el protagonista ahora allí, en el antiguo cuartel de la calle Zapadores. Un silencio que va en consonancia al de la realidad de lo que sucede, a diario, en estos centros en los que se encierra a personas por el solo hecho de no tener su situación administrativa en regla. A pesar de las múltiples denuncias que existen en relación a la vulneración de derechos básicos en este tipo de centros de internamiento, buena parte de la población todavía es ajena no solo a estas vulneraciones sino incluso a la existencia de los mismos.

No obstante, de tanto en tanto, los CIE saltan a la actualidad, normalmente por alguna de estas denuncias, pero también por otros casos más graves. Esto es lo que sucedió hace justo un año, el 15 de julio de 2019, cuando el joven marroquí Marouane Abouobaida se suicidó en el CIE de Zapadores de Valencia. Una muerte que, como denuncian desde la Campaña CIE NO supone “la última víctima de una larga lista de al menos 11 personas que perdieron la vida bajo la custodia del Estado en un Centro de Internamiento de Extranjeros”. Por ello, esta plataforma, integrada por asociaciones, ONG y sindicatos, reclama, en el primer aniversario del fallecimiento deMarouane, “el debido proceso de investigación, justicia y reparación negado en la totalidad de las causas anteriores; y el cierre inmediato y permanente de estos espacios, que permanecen vacíos desde el pasado 6 de mayo”.

En esta línea, desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, hemos recabado la opinión de algunas de las asociaciones que conforman esta plataforma como CEAR-PV, Médicos del Mundo, Intersindical Valenciana o la Associació de Veīns i Veīnes de Natzaret, e incluso la de partidos políticos como Compromís o EUPV para analizar la situación de estos CIE, ahora que permanecen cerrados y que no paran de aumentar las voces que reclaman que no se vuelvan a abrir.

Cada último martes de mes se lleva a cabo una concentración frente al CIE de Valenciapara reclamar su cierre. Fotos: Campaña CiE No

Un año del suicidio de Marourane en el CIE de Valencia

La Campaña por el cierre de los centros de internamiento para extranjeros (CIE No) publicó el pasado 15 de julio, coincidiendo con el primer aniversario de la muerte de Marouane, el informe “Cie de Zapadores, Sin derecho a tener derechos”. Un extenso documento, de 83 páginas, en el que se relata la situación de este centro, sus instalaciones y “atención infrahumanas”, así como las “principales violaciones a los derechos humanos” y también las campañas de denuncia, protesta y resistencia frente a la existencia de estos CIE.

En la nota de prensa adjunta, esta campaña denunciaba que “los CIE no solo han sido un lugar de muerte. Han supuesto, en sus 35 años de existencia, la vulneración de derechos fundamentales para miles de personas encerradas por la mera causa administrativa de estar en situación irregular, condenadas a un internamiento en condiciones injustas e indignas, y muchas veces ilegal, como en el caso de menores de edad, solicitantes de protección internacional o personas con enfermedades graves.

Homenaje a las puertas del CIE de Valencia tras el suicidio allí de Marouane el 15 de julio de 2020

También, agregan, “han significado un sufrimiento desproporcionado ante la amenaza –demasiadas veces cumplida– de romper proyectos de vida, toda vez que el encierro implica una ruptura de los procesos vitales y socioeconómicos de cada persona. Un extremo agravado en los casos en que se ha ejecutado su expulsión”.

«La pandemia nos ha brindado la oportunidad de comprobar que sin los CIE no se derrumba el modelo migratorio».

Ellos recalcan que, ahora que los CIE están cerrados, “la pandemia nos ha brindado la oportunidad de comprobar que sin los CIE no se derrumba el modelo migratorio. Cuantitativamente no son tan importantes y, por contra, son un símbolo que pone de manifiesto la dureza desproporcionada de nuestra legislación de extranjería”.

Y ponen en valor que, precisamente estas personas, “condenadas a vivir de forma irregular durante al menos tres años por las propias disposiciones de la Ley han sido fundamentales en el desarrollo de actividades esenciales para el funcionamiento de nuestra sociedad. La recogida de la fruta y las labores en el campo, el sector de los cuidados y del trabajo de hogar son solo una muestra de su aporte vital. Pero más importante aún, son nuestras vecinas y vecinos, con quienes compartimos nuestras vidas y espacios”.

Por todo ello aseveran que “nos sumamos a la campaña #RegularizacionYa que supondría comenzar a desmantelar esta situación profundamente injusta e insostenible”. Y exigen el cierre de estos CIE y otras medidas presentes en esta nota de prensa y en su informe “Cie de Zapadores, Sin derecho a tener derechos”.

El informe de Psicólogos Sin Fronteras sobre la muerte de Marouane

El informe “Sin Derecho a tener derechos” va acompañado de otro, de 17 páginas, elaborado por el área de migraciones de la ONG Psicólogos y Psicólogas Sin Fronteras bajo el título: “Reconstrucción del drama de Marouane Aboubaida vivido durante la reclusión en el CIE de Zapadores (Valencia) a partir de estudios e investigaciones psicológicas”. Un informe que se desarrolla en torno a diez momentos clave en los últimos momentos de la vida del joven Marouane:

1) el momento en que es interceptado en el mar.

2) cuando es trasladado al CIE de Valencia.

3) cuando, ya en el CIE, se le requisan la mayor parte de sus pertenencias y es renombrado como “317”.

4) cuando se ve obligado a permanecer allí contra su voluntad con las consecuencias psicológicas que eso supone y tiene que sufrir las deficientes “condiciones de habitabilidad dentro del CIE que, posiblemente, Marouane tuvo que sostener. La sobreocupación y demás condiciones del alojamiento (luz, agua, higiene, etc) han sido largo estudiadas en el campo dela psicología del trabajo y ergonomía”

5) cuando “es agredido por algunos internos en las duchas (lugar en el que no hay cámaras) y quizás estando él desvestido”.

6) el momento en que Marouane recibe atención sanitaria presumiblemente sin acceso a traductor/intérprete. “Ante tales hechos, podrían aparecer pensamientos de indefensión, incomprensión e incluso de fracaso; así como emociones de rabia, frustración, vergüenza y tristeza al intentar expresarse y ver que no se le comprende adecuadamente”.

7) “El momento en que Marouane vuelve de la atención hospitalaria y sigue conviviendo junto a sus agresores”.

8) El octavo acontecimiento destacable “es el momento en que Marouane es aislado del resto de personas, incluyendo sus agresores y quienes lo estaban sosteniendo y apoyando emocionalmente, nuevamente suponemos que los pensamientos y emociones de serían de frustración, desolación, fracaso, y temor, tristeza e ira respectivamente”.

9) “El momento en que Marouane vuelve a recibir atención sanitaria sin acceso a traductor/intérprete y por una persona distinta a la anterior”.

10) “El décimo acontecimiento destacable es el momento en que Marouane se quita la vida ahorcándose con su camiseta. En este punto, estamos hablando de la consumación de la ideación suicida porque seguramente ya habría perdido toda esperanza!”.

Sí, porque aunque siempre se dice que “la esperanza es lo último que se pierde”, no es así, porque cuando esta también falla la que se va, en muchas ocasiones, es la propia vida, como sucedió con Marouane al verse preso, agredido, solo e incomprendido en el CIE de Zapadores de Valencia.


Los partidos políticos y los representantes públicos no son ajenos a la problemática que generan los CIE y ya se han pronunciado en su contra desde diferentes partidos y ámbitos políticos. Una de las últimas manifestaciones políticas para reclamar su cierre definitivo se produjo el pasado 22 de junio cuando el alcalde de Valencia, Joan Ribó y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, enviaron una carta conjunta al Ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en la que le solicitaban “cerrar los CIE” y “abrir paso a unas políticas de control migratorio más humanas y eficaces”. El propio Ribó compartía en su cuenta de Twitter la mencionada carta y agregaba que los CIE “ni sirven para controlar los flujos migratorios ni respetan los derechos humanos de los internos”. Por lo que agregaba que él y Ada Colau ofrecían su ayuda al gobierno de España para “poner fin a estas prácticas”.

El alcalde de Valencia Joan Ribó cerró simbólicamente el CIE en 2016.

En la misiva, Ribó y Colau, alcaldes de dos de las ocho ciudades de España que todavía cuentan con algún CIE, recordaban las denuncias que estos centros acumulan en los últimos años y citaban el informe del Defensor del Pueblo de 2019 en el que este “señalaba deficiencias en los CIE del Estado y denunciaba el internamiento de menores de edad, vulnerando los principios de interés superior del menor”. Ambos dirigentes políticos rememoraban también que ya en 2015 ambos ayuntamientos aprobaron sendas Declaraciones Institucionales “recogiendo posicionamientos muy mayoritarios por el cierre de los CIE”. Y aseveran que trabajan por construir “ciudades abiertas, mestizas y globales” en las que “no puede tener cabida el internamiento forzoso de personas extranjeras que no están allí por haber cometido un delito, sino por incurrir en una infracción administrativa, muchas veces precipitada por la pérdida de trabajo”.

Finalmente, incidían en que “ninguna persona es ilegal. Ser migrante no es un delito. En cambio, privar de libertad sin haber cometido ningún delito sí puede constituir una grave vulneración de los derechos humanos”.

CEAR PV asevera que causan un daño perfectamente evitable

Una de las organizaciones más activas en reclamar el cierre de los CIE a lo largo de los últimos años es la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR-PV). El responsable del área jurídica e incidencia de esta organización en Valencia, Jaume Durà, nos explica por qué creen que los CIE no deberían existir: “DeberÍan cerrarse porque son estructuras que privan la libertad deambulatoria entre otros a personas que no han cometido ningún delito, de manera que causan un mayor daño a estas personas que simplemente carecen de documentación regular en España, daño que es perfectamente evitable”. A lo que agrega que “son numerosos los casos de vulneraciones de derechos denunciadas en estos centros que se recogen en diferentes informes como el de la plataforma CIE No, SJM etc”.

«Cualquier persona que se preocupe por los derechos humanos tendría que estar preocupado por lo que sucede en los Centros de internamiento de extranjeros y debería de posicionarse en su contra».

Desde CEAR, como desde tantas otras organizaciones, defienden que tanto este como “cualquier otro momento seria importantes para su no reapertura y cierre definitivo”. Es más, para ellos “cualquier persona que se preocupe por los derechos humanos tendría que estar preocupado por lo que sucede en los Centros de internamiento de extranjeros y debería de posicionarse en su contra”. Finalmente, sobre el suicidio el año pasado de Mourane en el CIE de Valencia indica que “una atención médica preventiva siempre sirve para evitar o intentar evitar un daño mayor” y deriva al reciente informe, citado anteriormente, de la organización Psicólogos y Psicólogas sin Fronteras.

Metges del Món constata la vulneración del derecho a la salud, entre otros

Otra organización que pertenece a la Campaña CIE No es Metges del Món o Médicos del Mundo. Su presidenta en la Comunidad Valenciana y vocal de Cooperación Internacional, Ana María Pérez, reconoce que los CIE u otros centros similares “funcionan en todo el mundo, y su principal uso es el control migratorio. Son una medida que contempla la legislación para mantener a personas internadas antes de deportarlas (merced a una orden de expulsión)”. Pero lleva a cabo varias matizaciones: “Son una prisión en la que no se respetan derechos humanos básicos, incluso las prisiones tienen mucha mas legislación que las regula”.

También destaca que “está controlada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Las personas que están internas no han cometido delitos y por tanto deben tener otras medidas de control (en caso de que estén pendientes de orden de expulsión, que esta es tora cuestión). Existen otras formas de control judicial que no son el internamiento”.

Además, recalca que “muchas personas no son “deportables” por lo que las encierran en uno o varios CIE 60 hasta días (el máximo que permite la legislación vigente) y luego tienen que liberarlas, lo que se convierte en una forma gratuita de tortura”. Ella remarca que algunos CIE deportan al 29 % únicamente (existen múltiples informes que avalan esta situación). Por tanto, además de crueles, son ineficaces”, lamenta.

Una de las concentraciones frente a la puerta azul del CIE de Zapadores. Foto: Campaña CIE No.

Preguntada por si se respetan allí los derechos básicos, argumenta: “Claramente no, al menos no siempre. Hablamos des los derechos básicos, habitabilidad, salubridad, atención judicial, asesorameinto letrado, interpretación y traducción, social y sanitario. (De los temas de ocio y culturales, etc.. ni hablamos), resalta. Y agrega que “en cuanto al derecho a la atención sanitaria, existen casos de vulneraciones del derecho a la salud, constatados por entidades como MdM”.

«Es un buen momento para el cierre total de los CIE. Las acciones de las entidades que abogamos por el cierre de los CIE así lo exigimos».

Ella también defiende que ahora es un buen momento para que estos centro de internamiento de extranjeros no vuelvan a abrir: “Por supuesto que sí que es una buena oportunidad para ello. Las acciones de las entidades que abogamos por el cierre de los CIE así lo exigimos”. Ella explica que “los CIE son una pieza más del engranaje del estado para las deportaciones. Existen más elementos que garantizan al estado la expulsión, como los vuelos de deportación, expulsiones expres, expulsiones en caliente, etc…”.

Además, agrega, “las políticas del Ministerio del interior (que ahora parece que quiera regular a todos los migrantes) es una falacia, ya que está en consonancia con las políticas de FRONTEX (agencia europea de control de frontera) que abogan claramente por las deportaciones y la externalización de fronteras para mantener alejados a los migrantes irregulares”.

Intersindical valenciana reclama el cierre inmediato de los CIE

Desde el movimiento sindical también se aboga, claramente, por el cierre definitivo de los CIE. De este modo, el portavoz de Intersindical Valenciana, Vicent Mauri, se muestra muy claro a este respecto: “Los CIE son centros donde se priva de libertad y de los derechos más elementales a miles de personas por el solo hecho de estar en “situación irregular”. Estas personas sufren unas condiciones indignas, injustas y, en muchas ocasiones, ilegal, que produce daños irreparables, como el suicidio de Marouane Abouobaidaen en el CIE de Valencia. Por estos motivos hay que cerrarlos inmediatamente”.

«Estas personas sufren unas condiciones indignas, injustas y, en muchas ocasiones, ilegal, que produce daños irreparables, como el suicidio de Marouane».

Sobre la vulneración de derechos en los CIE, afirma: “Desde nuestro punto de vista, avalado por numerosos informes que ha elaborado la campaña CIES NO, así como otras organizaciones, se vulneran los derechos fundamentales de las personas que están encerradas”.

Y pide, como otras organizaciones, que no se reabran: “El cierre de estos centros es una reivindicación histórica del movimiento CIES No que tenía que haberse hecho hacen mucho tiempo, ahora se puede aprovechar la situación que estamos padeciendo para hacerlo de forma definitiva. No se puede entender que gobernando una coalición formada por el PSOE y Unidas Podemos no se haya procedido al cierre definitivo”, remarca.

Associació de Veīns i Veīnes de Natzaret: “Son una vergüenza y deben cerrarse”

Los vecinos y vecinas de la ciudad de València también toman partido a la hora de solicitar el cierre de los CIE. Así lo hacen, por ejemplo, desde la Associació de Veīns i Veīnes de Natzaret. Sus portavoces, Catalina y Damià Socias piden su clausura porque “son una vergüenza, encerrando a personas que no han cometido delito alguno más que querer encontrar una vida mejor huyendo de sus países por escapar de la pobreza, miseria, guerras y persecución. Además de ser unos centros ilegales por ir en contra los derechos humanos, mucho peores que las mismas cárceles y que encima no arreglan nada más que hacer sufrir a gente inocente”.

Ellos aseveran que allí los derechos humanos “no se respetan”. Y denuncian que «la policía responde de manera agresiva, empleando una celda pequeña golpeando a los internos para callarlos. Duchas de agua fría, orinar en botellas por la noche, entradas nocturnas de la Policía Nacional rompiendo el descanso y aumentando el miedo que se vive día y noche”. Y van más allá “los internos además de sufrir por el deterioro de sus instalaciones (agua helada o ardiendo, goteras, malos olores y suciedad) también por servicios deficientes, como comida escasa, asistencia sanitaria deficiente, chinches abundantes ya desde hace 3 años sin que se haga algo para remediarlo, etc”.

Cartel para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Marouane en el CIE de Valencia.

Finalmente, valoran que “parece mentira que, en un país como España, donde hay tantas personas que defienden los derechos humanos y han luchado y por supuesto luchan por el cierre de estos Centros donde se recluyen personas sin delito alguno en condiciones inhumanas y sometidas en muchos casos a abusos y malos tratos, parece mentira que los gobiernos consientan tal escandaloso quebrantamiento de los derechos humanos de estos centros”. Por tanto, reclaman que “el cierre de estos centros debido a la pandemia, es una buena oportunidad para aprovecharla y así acabar de una vez por el cierre definitivo de estos escandalosos, ilegales y miserables CIE”.

EU Valencia: “Los CIE privan de libertad sin haber cometido ningún delito”

Desde la política, como indicábamos en la introducción de este reportaje, también se han dado múltiples manifestaciones a favor del cierre de los CIE desde diferentes partidos políticos. Uno de ellos es Esquerra Unida. Así, el responsable de políticas sociales de EU en Valencia CiudadArturo Peiró, asevera que “los CIE deberían cerrarse porque es una cárcel privativa de libertad y movimientos a personas que no han cometido ningún delito por el hecho solamente de no tener papeles. Además, esas cárceles, como el Cie de Zapadores de Valencia, no reúnen las medidas higiénicas ni de salubridad mínima para tener ahí a nadie confinado allí. Tienen los baños en las mismas celdas de los presos, eso es un nido de contaminación y de infección salvaje. Menos mal que ahora los han cerrado por la pandemia, los han mandado a casa porque eso era un nido de contagios”, resalta.

Una de las concentraciones de los últimos martes de cada mes frente al CIE de Zapadores. Foto: Francesc Calatayud.

Desde EU denuncian que “no se respetan los derechos humanos porque de entrada te privan de libertad sin haber cometido ningún delito y solo por el hecho de no llevar papeles. Te tienen ahí encerrado y aislado, con ningún derecho básico, aislado y detenido, con la única finalidad de cuándo puedan, deportarte a tu país de origen, desde el que has salido porque no tienes manera de subsistir. Cuando vienen aquí a buscarse la vida, encima le niegan el derecho a poder sobrevivir aquí”.

«Cuando no ha querido ir nadie, han tenido que echar mano de los sin papeles para que hicieran el trabajo, mientras nosotros estábamos en casa confinados”.

Por todo ello remarca que “una vez que se ha cerrado el CIE por el Covid-19, podemos aprovechar para que no se vuelva a abrir, haremos presión para eso y para que regularicen a estas personas migrantes que son las que han estado trabajando, les prometieron los papeles, esperemos que sea así. Son los que han estado trabajando en el campo recogiendo las frutas y verduras que después todos nos comemos. Cuando no ha querido ir nadie, han tenido que echar mano de los sin papeles para que hicieran el trabajo, mientras nosotros estábamos en casa confinados”.

En esta misma línea, el responsable de organización de EU en Valencia Ciudad, Francesc Calatayud, recalca que “las personas internas no tienen libertad de movimiento. Por lo tanto, si se priva de un derecho. Además, los testimonios recogidos por las ONG’s así lo corroboran y las denuncias al Defensor del Pueblo y organismos similares en comunidades autónomas son constantes. En cualquier caso, que te priven de tu libertad por no tener papeles ya es suficiente vulneración de los derechos humanos”. Él recuerda que “no tenemos que olvidar que migrar es un derecho, que tod@s somos o hemos sido migrantes y que ningún ser humano es ilegal”.

MICRO | Ángela Nzambi (CEAR)

2020-02-19T18:02:58+01:00octubre 30th, 2019|

Ángela Nzambi (Bata, Guinea Ecuatorial, 7 de octubre de 1971), Licenciada en Ciencias Empresariales por la Universitat de Valencia, es la responsable de voluntariado, participación social e incidencia de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Valencia. Activista por los derechos humanos, feminista y escritora, ha publicado ya varios libros, el último de los cuales, “Mayimbo” (2019) recibió el Premio Nacional de Literaturas Africanas “Justo Bolekia Boleká” 2019. Ángela Nzambi nos habla de la situación de los refugiados en España y en Europa y de la labor que lleva a cabo CEAR, la cual en el año que acaba de finalizar cumplió 40 años de presencia en nuestro país.

Por: Gerard S. Ferrando

“El norte debe reconocer su parte de responsabilidad con los desplazamientos del sur”

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) cumplió en 2019 un total de 40 años de trabajo de trabajo e incidencia en España. Cuatro décadas en las que ha sido protagonista de todo tipo de reivindicaciones en pro de los derechos de los refugiados. Su responsable de voluntariado, participación social e incidencia en Valencia, Ángena Nzambi, resume para MICRO estos años y analiza la situación actual y las últimas reivindicaciones de su organización, plasmadas en el “Informe 2019: Las personas refugiadas en España y en Europa”.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

“CEAR ha cumplido ya 40 años defendiendo el derecho de asilo, protegiendo a las personas refugiadas en España, pero 40 años también en que la organización ha protagonizado y participado en momentos que han sido como hitos en la defensa del derecho de asilo y en la protección de las personas refugiadas en el estado español. Celebramos este aniversario en todas las delegaciones y ciudades en las que estamos presentes con varios actos, pero eso no exime de afrontar los retos a los que se enfrenta la organización debido, en gran medida, a toda la cantidad de conflictos, de violaciones de derechos humanos que se están dando en el mundo y que motivan los desplazamientos forzados”, destaca Nzambi.

“La situación de los refugiados no es nada alentadora”

Preguntada por la situación actual de las personas refugiadas en España y en Europa, Nzambi es contundente: “La situación de las personas refugiadas en España no es nada alentadora y tampoco lo es en Europa. En el caso de España, dos ideas principales o denuncias que hemos hecho en la presentación de nuestro informe. Una es las dificultades con las que se encuentran las personas para acceder al proceso de asilo. Así como el retraso en las citas, motivado por algunos requisitos como el que tengan que tener el empadronamiento”.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

Otra de las denuncias que plantea CEAR es la baja tasa de reconocimiento en las solicitudes de asilo. “Hay más de 100.000 expedientes acumulados, pendientes de resolución. El año pasado solo se reconocieron una de cada 4 solicitudes presentadas”.

Mientras tanto, en el caso de Europa, Nzambi recuerda que “hemos denunciado en nuestro último informe la falta de vías legales y seguras. Y la falta de un protocolo de desembarco seguro con el que evitaríamos esas muertes que se están dando en el Mediterráneo y esas devoluciones en caliente”.

El Open Arms y el Aquarius

Nzambi nos habla de dos situaciones concretas como son el Open Arms, que se enfrenta a la amenaza de hasta un millón de euros por parte del Estado Español, y del Aquarius, casi dos años después de su llegada a Valencia con 630 migrantes y refugiados a bordo. Sobre el primero, denuncia “la criminalización que se está haciendo de los compañeros que lo único que hacen es rescatar personas en el mar. No estamos nada de acuerdo y lo hemos denunciado en nuestro informe”. Además, en relación con el Open Arms, CEAR pidió que España lidere una nueva forma de hacer políticas migratorias en Europa.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

Mientras tanto, sobre el Aquarius y su llegada el 17 de junio de 2018 a Valencia, tras el permiso del Gobierno de España, asevera que “los gestos son importantes. En el caso del Aquarius desde CEAR lo aplaudimos”. Pero matiza que esto “no significa que con este gesto se haya solucionado todo. De hecho, un año después muchas de esas personas siguen sin tener resuelta sus solicitudes de protección internacional. No saben si se van a tener que ir mañana o pasado, se vive como en una incertidumbre constante. No saben qué va a pasar con ellos”. Ella explica que esta es otra de las denuncias que han presentado en su informe. Y recalca: “El gesto lo aplaudimos, pero debería ser un gesto mucho más habitual y hay que resolver la situación de esas personas, acabar con esa incertidumbre en la que viven un año después”.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

“Hay una corresponsabilidad norte-sur”

Nzambi, nacida en Guinea Ecuatorial, ve con “indignación y humillación esas imágenes que vemos en los medios. Los medios solo se quedan en la consecuencia, esos barcos, esas pateras, esas muertes, esas familias, pero cuáles son las causas. Nadie habla de las causas”. Ella defiende que “deberíamos hablar de qué está pasando en el continente africano, cuáles son las políticas de los países pudientes, qué políticas se están implementando en África y que son las que están, de algún modo, motivando esos desplazamientos”. Nzambi anima a los medios de comunicación a “mirar un poco más allá si realmente queremos solucionar la situación y no solo ponerle parches”.

“Hay que ir a las causas. Hay una corresponsabilidad. No digo que la responsabilidad sea únicamente de los países del norte, hay una corresponsabilidad en los países del sur, pero el norte debe reconocer su parte de responsabilidad”, asevera.

 

Para colaborar con CEAR y apoyar sus causas puedes acceder click aquí.

 
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