Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul

2020-09-07T10:04:00+02:00septiembre 7th, 2020|

9 de cada 10 personas respiran un aire insalubre

Texto y fotos: Alberto Pla

Recuerdo perfectamente cuando llegué por primera vez a India en 2011 a trabajar en mi primer proyecto fotográfico. Lo primero que llama la atención es la nube de contaminación que abriga el cielo de la ciudad de Nueva Delhi a pesar de su magnitud sin importar si es de día o de noche. Es decir, no se ve el sol. Poco después no tardaron en confirmarme: en la capital India no se ve el sol, la contaminación lo apaga.

Hoy, Naciones Unidas, marca el 7 de septiembre se celebra el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, y su principal objetivo es la investigación, desarrollo, mejora y la puesta en marcha de nuevas prácticas que permitan mejorar la calidad del aire y que a la larga, esto contribuya con el bienestar de la población mundial, así como erradicar los altos índices de contaminación atmosférica.

Palmeras de Barada (Mozambique) – Fotografía Alberto Pla

¿Por qué es importante el aire limpio tanto para el hombre como para el medio ambiente?

El aire, como todos sabemos, es esencial para la vida de todo lo que habita en el planeta Tierra. Sin él, no sería posible ninguna forma de vida ya que es la principal fuente de oxígeno en el reino vegetal, animal y todos los seres humanos.

De ahí, la importancia de que el aire que respiramos esté libre de contaminantes, que por lo general se producen por los agentes químicos que se usan diariamente en el mundo de la industria y las fábricas, así como por los desechos que constantemente son producidos por el hombre.

Así mismo, resulta alarmante como la contaminación del aire provoca estragos en la salud y la calidad de vida de las personas, lo cual cada año provoca graves enfermedades y la pérdidas de vidas de millones de seres a nivel planetario.

Principales beneficios del aire limpio para la salud

La calidad del aire que respiramos es vital para nuestra salud

Disfrutar del aire limpio, es una de las mejores maneras que tienen las personas para desintoxicar, purificar y relajar el cuerpo y resultará más beneficioso, sí esto puede hacerse contemplando un radiante y bello cielo azul, libre de elementos contaminantes.

Son muchos los beneficios de gozar de un aire puro, además de ser el principal recurso para la vida. El alimento y el agua también resultan necesarios y sin ellos tampoco sería posible la subsistencia, pero el aire es vital ya que bastaría pocos minutos sin esta fuente de oxígeno para que la raza humana se extinguiera. Entre sus principales bondades destacan:

  • El aire permite que los seres humanos limpien su organismo, de allí la importancia de respirar con conciencia.
  • La calidad del aire es fundamental para que todas las células del cuerpo se renueven cada día, si esto no ocurre, las consecuencias a mediano y largo plazo son el debilitamiento y muerte progresiva de las mismas.
  • El aire puro contribuye a evitar enfermedades respiratorias y otras patologías, que lamentablemente afectan a miles de personas en todo el mundo.
  • Contribuye de manera notable a mejorar el nivel de productividad de las personas.
  • Es una excelente manera de combatir el estrés y rejuvenecer, además de fortalecer la energía vital y contribuir a que las personas se sientan más plenas y felices.

Panorámica del paisaje salvadoreño de Sacacoyo. Fotografía Alberto Pla

Papel de la ONU para mejorar la calidad del aire a nivel mundial

Con la puesta en marcha del Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, la Organización de las Naciones Unidas pretende una toma de conciencia a nivel global tanto de los gobiernos, organismos internacionales en los distintos niveles y de la población en general para erradicar de una vez por toda los múltiples problemas que acarrea la falta de aire limpio, lo cual ha ocasionado graves daños, no sólo a los seres humanos, sino también al medio ambiente y todo lo que se mueve, respira y vive en él.

La propuesta se centra en buscar nuevas alternativas, donde la recopilación de datos, la investigación, el desarrollo de políticas y prácticas innovadoras contribuyan a mejorar la calidad del aire y con ello coadyuvar a que la salud y la vida de todos los que habitamos el planeta sea lo más óptima posible.

¿Cómo prevenir y reducir la contaminación atmosférica para mejorar la calidad del aire?

La contaminación atmosférica amenaza la calidad de vida en el planeta

Resulta un gran desafío para la población mundial reducir los índices de contaminación atmosférica, que es la principal causa del deterioro de la salud y la calidad de vida de las personas.

En este sentido, hoy más que nunca es necesario buscar mecanismos y salidas fiables para prevenir y reducir la contaminación atmosférica, sin embargo, no resulta un trabajo fácil, ya que depende de la voluntad, el compromiso y la concienciación de todos para ver los cambios reales, los cuales no sucederán de un día para otro, ya que se necesita tiempo para que el planeta sane las heridas que de manera irresponsable el hombre ha causado durante décadas.

A nivel mundial, son muchas las organizaciones, grupos y personas ambientalistas que han luchado por mejorar, cuidar y preservar el ambiente, incluyendo el aire que respiramos.

También se han planteado algunas propuestas, que podrían ayudar a minimizar el impacto de la contaminación atmosférica y entre las cuales destacan:

  • Reducir el uso de vehículos y utilizar el transporte público, inclusive hoy, la bicicleta o caminar puede resultar una salida que también beneficiará tu salud.
  • Usar el agua de forma racional, así como la energía eléctrica.
  • Mayor consumo de productos ecológicos, evitar la adquisición de productos plásticos y el aprovechamiento a través del reciclaje.
  • Elegir productos que no sean tóxicos para el medio ambiente a la hora de decorar, remodelar o cambiar los espacios como casas, oficinas, tiendas, etc.
  • A la hora de elegir sistema de calefacción, asegúrate que sean equipos de alta eficiencia, y calidad, donde su vida útil esté garantizada para operar durante muchos años.
  • Evitar quemar la basura o cualquier otro tipo de desecho, ya que esto sólo contribuirá a elevar la contaminación del aire.
  • Es más aconsejable el uso de energía renovable.
  • Educa a tus niños, familiares y amigos en la preservación del medio ambiente, lo cual repercutirá en mejorar el aire que respiramos.

Unos niños se bailan en Lesbos, junto al campamento de Karatepe. Fotografía: Alberto Pla

«Aire limpio por un cielo más azul»

Este sería un excelente lema para motivar a las personas a cuidar un poco más el aire, una de las principales fuentes de vida que necesita todo ser humano para seguir habitando el planeta.

Además, nada resulta más enriquecedor para la especie humana que disfrutar la belleza de un cielo azul, que durante siglos ha sido la inspiración de grandes artistas de la pintura, la música y las letras a nivel planetario.

En la literatura abundan grandes composiciones como versos y poemas dedicados a la belleza del cielo azul. También memorables cuadros y canciones que describen a la bóveda celeste como un lugar que nos acerca un poco más a la creación, lo divino y de alguna manera, a nuestra conexión con el creador.

¿Cómo celebrar el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul?

Todos podemos hacer la diferencia en nuestro entorno

Indudablemente que de nosotros depende mucho de los avances y transformaciones que este mundo cambiante nos exige y reclama a gritos cada día. En este sentido, la naturaleza y todo lo que ella representa no se queda atrás.

Por ello, resulta vital, que cada vez más las personas entiendan que para lograr un planeta mejor, es importante que hoy mismo demos el primer paso, sí queremos disfrutar de un planeta más sano y seguro, tanto para las generaciones del presente como las que están por venir.

Todo lo anteriormente expuesto es para dar la bienvenida a una fecha significativa para la humanidad como el día 7 de septiembre, donde a partir de este 2020 se celebrará el llamado Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, en un momento que resulta histórico debido a los últimos acontecimientos a los cuales se ha tenido que enfrentar la humanidad entera como son la aparición de nuevas plagas y enfermedades, que han vulnerado la vida de todas la especies alrededor del mundo.

Para conmemorar esta importante fecha, cada uno de nosotros, ya sea de manera individual o colectiva podemos hacer la diferencia ya sea incorporando a nuestras vidas nuevas prácticas, que quizás hasta ahora no habíamos llevado a cabo y que sin embargo, pueden resultar muy beneficiosas para mejorar el aire y que no requieren mayor esfuerzo, como por ejemplo el reciclar, disminuir el uso de nuestros vehículos particulares y optar por el transporte público, viajar en bicicleta o si caminar, comprar productos ecológicos o simplemente sembrar una planta.

Así mismo, te invitamos a que de manera activa, lances tu propia campaña a través de las distintas redes sociales sobre la importancia del aire limpio para la vida y de esta manera contribuyas a sensibilizar a un mayor número de personas. También puedes postear alguna información valiosa sobre este interesante tema y no te olvides de agregar la etiqueta #RespiraVida, #BreatheLife.

La “Hora del Planeta”, hoy, más importante que nunca

2020-03-28T15:20:58+01:00marzo 28th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

“Apaga la luz, todo irá bien”. Este es el lema de este año de la “Hora del Planeta”, una iniciativa de WWF con alcance mundial y que en plena crisis mundial por el Covid-19 se readapta tanto en su mensaje como en las peticiones hacia la ciudadanía.  Una hora en la que se nos incita, cada año, a desenchufarnos de la red eléctrica para luchar contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad mundial. Pero en este 2020, cuando gran parte de la población permanece confinada en sus domicilios, las ventanas y balcones se han convertido, junto a las redes sociales y las aplicaciones de videollamadas colectivas, en los grandes zocos de socialización. Este sábado 28 de marzo, desde WWF nos piden, de nuevo, apagar las luces de nuestras casas, empresas y edificios oficiales de 20:30 a 21:30 horas, pero nos animan a encender otras; las de las linternas en nuestros balcones. Ese objeto, que permanecía oculto en los cajones, a la espera, tan solo, de algún apagón inesperado y que, como tantos otros como los relojes, las calculadoras o incluso las cámaras de fotos, había sido sustituido por el teléfono móvil, ha vuelto a la vida en esta pandemia global y se ha convertido en un símbolo de homenaje hacia las personas fallecidas y, también, en una forma de saludarse y mandarse ánimos de una fachada a otra. Personas que, aún viviendo muy cerca, tal vez nunca habían cruzado una palabra, ni siquiera un saludo, ahora se fortalecen mutuamente con un gesto tan básico como es el de salir a la ventana o al balcón y aplaudir o encender una linterna o una vela, siendo conscientes de que ese vecino o vecina, al que tal vez no conoces, está viviendo una circunstancia muy similar a la tuya.

En las grandes crisis y catástrofes es cuando la humanidad, paradójicamente se siente más unida y hasta más viva. Célebres eran las fiestas nocturnas durante las grandes batallas de la II Guerra Mundial, pues nadie sabía si, tal vez, aquella sería su última noche con vida. Ahora, salvando las distancias, este confinamiento obligado nos ha servido, o debería hacerlo, a apreciar de verdad el valor de un abrazo, de un beso, para saber que nuestro mayor tesoro es el cariño y el amor de otras personas y para ser conscientes de que todas y todos, sea cual sea nuestra condición social, podemos ponernos en la piel de los demás y tratar de colaborar, desde nuestras posibilidades, para aliviar su sufrimiento.

La Madre Tierra pide un cambio de modelo para el planeta

Como decía la Madre Tierra en una conferencia que dio en la ciudad de Valencia pocos días antes de la manifestación de Pobresa Zero de 2019, convocada por la Coordinadora Valenciana de ONGD: “El cambio climático afecta a todas las personas, pero en especial a las poblaciones que dependen más de los recursos naturales, las comunidades rurales de los países empobrecidos, y dentro de ellas a las mujeres, que producen hasta el 80 % de los alimentos en estos países».

Manifestantes en 2019 en València manifestándose en contra de la pobreza y por el planeta. Fotografía: Juanjo Martín.

La Madre Tierra añadía una frase que hoy, cuando gran parte de la población se mantiene en sus hogares y reflexiona sobre cómo el mundo está interconectado, cobra aún más vigencia: “Necesitamos un cambio de modelo urgente y radical que no se base en la contaminación del planeta y la explotación sin límite de los recursos naturales, que minimice unos costes sociales de discriminación y exclusión que son insoportables”, recalcaba.

Como cada año, desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social colaboramos en la manifestación de Pobresa Zero no solo acudiendo a la misma y documentándola con las fotografías de nuestro compañero Juanjo Martín, sino también elaborando el spot oficial de un minuto de duración que este año tenía como protagonistas a una niña y a una bola del mundo en forma de globo.

 

En nuestra trayectoria profesional hemos desarrollado diversos trabajos, en colaboración con varias ONGD, para concienciar sobre la importancia de cuidar nuestro planeta y para mostrar también los efectos del cambio climático y las desigualdades sociales. Uno de ellos fue el documental “Un Sol para Dominicana”, que llevamos a cabo con la Fundación SOLCA en República Dominicana. Un trabajo que cuenta con cerca de medio millón de visualizaciones en Youtube y que, además, estuvo acompañado de una exposición fotográfica.

Podéis conocer el proyecto y también visualizar el documental completo en el siguiente link: UN SOL PARA DOMINICANA

Una bajada de contaminación nunca vista

En estos días de reclusión obligatoria, cuando nos quedamos en casa y las calles y carreteras están, prácticamente, desérticas de vehículos, las ciudades y nuestro ecosistema aprovechan para respirar a pleno pulmón. La contaminación en las grandes urbes ha descendido de forma generalizada, como así confirman las imágenes tomadas por el satélite de la Agencia Espacial Europea (ESA) durante los últimos cinco días. Según afirma, Clausa Zehner, jefe de la misión Copérnico Sentinel 5-P: “Nunca habíamos visto algo así en Europa”.

En una época en que las grandes ciudades como Madrid o Barcelona están aumentando las restricciones para el tráfico, sobre todo en sus centros urbanos, debido a las altas tasas de contaminación, se necesitan poco menos de cinco días de confinamiento para reducir las cifras atmosféricas de contaminación de una forma drástica. Pero, ¿aprenderemos algo de esta lección? ¿Seremos capaces de movernos de otro modo en nuestro día a día cuando todo esto pase? Es cierto que no depende solo de las acciones particulares de los ciudadanos de a pie, pero estos sí que pueden presionar a sus respectivos gobiernos para que apuesten más por el transporte público, por el fomento de la bicicleta y otros vehículos no contamimantes, por crear zonas peatonales…

¿Mantendríamos una reclusión por el planeta?

Y aquí cabe que nos hagamos otra reflexión. Desde hace años resultan evidentes los efectos nocivos del cambio climático y el calentamiento a nivel global. Se han lanzado campañas de todo tipo, como esta “Hora del Planeta”, se ha pedido la concienciación, el reciclaje, la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles y los cambios de actitudes en el consumo. Ahora, por nuestra salud, y por la del conjunto de la sociedad, se nos pide que nos quedemos en casa y la mayoría lo acatamos con mayor o menor resignación, pero con la sensación general de que es necesario y útil.

Pero, ¿nos hubiéramos quedado en casa si el motivo de la reclusión no hubiera sido por temor a contagiarnos, sino, simplemente, por algo tan básico, y tan vital, como es salvar el planeta, por reducir la contaminación y reflexionar sobre la necesidad de reordenar nuestra relación con la Madre Tierra?

La Madre Tierra ofrece una conferencia desde la plataforma Pobresa Zero en la Universidad Politécnica de València. Fotografía: Alberto Pla

Lamentablemente, la respuesta a esta pregunta, si somos realmente sinceros, sería “no”. Y ahí tenemos una clave de por qué esta “Hora del Planeta”, aunque solo sea un gesto, aunque no sirva para revertir la situación de sobrecontaminación mundial, sí es importante para pensar, para reflexionar, para concienciar a las nuevas generaciones. En definitiva, para buscar un cambio de paradigma que evite que en un futuro no muy lejano tengamos que quedarnos confinados en casa, no por un virus, sino porque el ambiente fuera sea, sencillamente, irrespirable. Ahora, cuando muchos nos ponemos mascarillas para salir de casa, nos viene a la mente la imagen de lugares como Pekín donde hace tiempo que se usan de forma cotidiana no solo para evitar contagiar o ser contagiados, sino, sencillamente, para respirar en medio de ciudades con niveles de polución intolerables. ¿Seremos capaces de reflexionar como sociedad y buscar soluciones para revertir la contaminación en todo el planeta? ¿O nos acostumbraremos a tener la mascarilla colgada en la entrada de casa para usarla cada vez que salgamos? ¿Daremos una lección de responsabilidad cuando lo que esté en juego, de verdad, no seas nuestras vidas particulares, sino la pervivencia de un planeta sano y perdurable para nosotros, para la naturaleza y para las próximas generaciones?

#QuédateEnCasa

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