Ser mujer en Etiopía, una carrera de fondo

2020-03-08T15:27:53+01:00marzo 8th, 2020|

Por: G. Sánchez

Este 8 de Marzo lo recibimos en Muketuri, Etiopía, lejos de las grandes manifestaciones que se celebran en las principales ciudades de España y del mundo. Pero lo vivimos rodeados de mujeres fuertes y resilientes como Genet, Deribe, Friwot, Yitayish, Enat y tantas otras. Lourdes Larruy, la directora de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol de Muketuri, nos decía hace unos días que este es un país de personas resistentes, las atletas de largas distancias son, tal vez, el ejemplo más conocido fuera de estas fronteras. Pero aquí, las heroínas son otras, son esas mujeres que sacan adelante a sus familias, que cultivan los huertos, que acuden a los pozos a recoger el agua y que, en demasiadas ocasiones, no alcanzan a soñar con otro tipo de vida que el que han visto reproducirse, generación tras generación, en sus familias.

Deribe, líder del proyecto de pozos y huertos en Gimbichu posa con el pañuelo del Día de la Mujer. Fotografía: Alberto Pla

La verdad es que esas carreras de fondo se disputan aquí en las vidas de cada ser humano y arrancan desde los primeros segundos, días, meses y años de vida. En un lugar con una tasa de mortalidad infantil (menores de 5 años) que supera el 40% y con una esperanza de vida de tan solo 65 años no hay que pararse a pensar demasiado para apreciar la importancia de los programas de nutrición que lleva a cabo la comunidad misionera San Pablo Apóstol y la ONG MOSSolidaria, presidida por otra mujer con una energía y vitalidad contagiosas como es Mari Olcina.

Mari Olcina, presidenta de la ONG MOSSolidaria, atiende a un niño del programa de desnutridos. Fotografía: Alberto Pla

Y aquí, en un lugar donde la Inyera es el plato tradicional, Mari Olcina nos recuerda la respuesta de una mujer que la preparaba cuando le preguntó si la comía a diario: “la como cuando puedo”, le dijo esbozando una sonrisa repleta de resignación. Olcina, graduada en Nutrición Humana y Dietética, sabe bien todo lo que esa respuesta lleva implícita porque ve la necesidad acuciante cada vez que lleva a cabo el seguimiento de los niños y niñas del programa de gemelos y desnutridos el cual va destinado también a las mujeres embarazadas y lactantes.

Este día de la mujer lo compartimos también con Cata, Valentina, Francisca, Isidora, Andrea, Coni, María y Paola, un grupo de ocho jóvenes voluntarias chilenas de la Fundación Chilena Amigos de Etiopía (FAE) que llevan ya dos meses aquí contagiando su alegría y entusiasmo y recibiendo, al mismo tiempo, la misma pasión y entrega del pueblo de Muketuri. Una de sus acciones consistió, a raíz del Día Internacional de la Mujer, en dar una charla, a las jóvenes estudiantes de la residencia Maite Iglesias en la cual intercambiaron experiencias y que acabó con la petición de que cada una de las asistentes escribiera, en un pequeño papel, qué deseaba para ella o para las mujeres. Y entre las respuestas, que cada una colgaba en una cartulina y que fueron leídas por Yitayish, la cual también estudió en la residencia y ahora quiere ser misionera, una se nos quedó especialmente grabada: “Vivir sin tenerle miedo a tu marido”. No se nos ocurre un ejemplo mejor para mostrárselo todos aquellos que piensan que en esto de la igualdad ya está todo conseguido.

Progresar y convertirse en referentes

“Las mujeres etíopes quieren vivir en su país, aumentar sus posibilidades para dar a su comunidad lo máximo posible, como Yitayish que quiere ser misionera y devolver todo lo que se le ha dado. O como Genet, que ya es el presente de este país y es un referente para muchas otras”, asevera Mari Olcina.

Este 8M es también el día de nuestra compañera Yolanda González que con su cámara rompe barreras cada día y es un ejemplo de mujer fuerte, íntegra y comprometida.

Una mujer de la comunidad de Gimbichu viene de trabajar en los huertos. Fotografía: Alberto Pla

Las mujeres etíopes con las que nos hemos encontrado miran a la vida de frente, le sonríen a la adversidad, saben que de ellas depende no solo el futuro de sus hijos sino el de su comunidad y, por extensión, el de su país. Etiopía, el único país de África que nunca fue colonizado, es el único en la actualidad en todo el continente en contar con una presidenta estatal, Sahlework Zewde, rompiendo así uno de los techos de cristal más resistentes que existen, aunque no es menos verdad que su cargo no tiene ningún poder ejecutivo. Pero, por debajo, todavía quedan muchos techos por romper, muchas barreras por derribar, muchas desigualdades que equilibrar y, sobre todo, muchas conciencias que cambiar, empezando por la de ellas mismas, por las de las nuevas generaciones como Genet, Friwot, Enat o Yitayish que, por fin, se atreven a soñar con un futuro distinto en el que, precisamente ellas, sean el motor del cambio.  Como afirmó Sahlework en su toma de posesión: «Necesitamos convertirnos en una sociedad que rechace la opresión de las mujeres«.

Las protagonistas del documental que estamos elaborando para la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol y MOSSolidaria no asisten este 8M a ninguna manifestación feminista, pero su lucha la llevan en su día a día cada vez que estudian por superarse, cada vez que contribuyen a cambiar las estadísticas y cada vez que otras niñas las miran y quieren emularlas y llegar a ser ellas mismas. Porque aquí ser mujer es una carrera de fondo que se gana desde la humildad, pero también desde la constancia y la dignidad.

Yolanda González (a la izquierda), operadora de cámara, Mari Olcina de la ONG MOSSolidaria (tercera por la derecha), y Lourdes Larruy (en el centro) junto una familia etíope en Muketuri. Fotografía: Alberto Pla

“El deporte es una excelente herramienta para conseguir la igualdad de género”

2020-03-26T13:06:27+01:00marzo 7th, 2020|

Millones de mujeres saldrán este domingo, Día 8 de marzo, a reivindicar y celebrar el Día Internacional de la Mujer en todo el mundo. Lo harán de múltiples formas, con eslóganes de todo tipo y con peticiones que hoy, en pleno siglo XXI, siguen siendo muy necesarias. Pero, en Valencia, este 8 de marzo será doblemente especial porque este año la manifestación, que volverá a ser masiva, coincide con la celebración de la 10K Femenina. Una carrera organizada por Nosotras Deportistas y que cada año fomenta, desde el deporte, la igualdad entre hombres y mujeres. Su meta, como explica la directora de Nosotras Deportistas, Mara Aparicio, es “acercar el deporte a las mujeres y más mujeres al deporte”.

Por: Carmen Clavel

Carmen Clavel durante la entrevista a Mara Aparicio, directora de Nosotras Deportistas.

Nosotras Deportistas es una entidad fundada en 2011 y que está integrada y dirigida por mujeres. Nació, precisamente, con el objetivo de animarlas a que el deporte forme parte de su día a día. Y también para fomentar, difundir y visibilizar el deporte femenino. “Yo creo que el deporte es una excelente herramienta para conseguir la igualdad de género, al final, el deporte tiene un gran impacto en la sociedad, tiene una gran visibilidad es un gran creador de referentes y necesitamos también referentes de mujeres fuertes, de mujeres valientes, de mujeres que entrenando consiguen todo lo que quieren. Eso es el deporte”, explica con claridad y contundencia Mara Aparicio. Y añade: “Como dice mi compañera Silvia: ‘el deporte es la vida con reglas justas’. En el deporte hay un reglamento donde todo el mundo sabe a priori que se va encontrar, de qué va esto, y el resultado de lo que ha estado entrenando. El deporte te permite estar constantemente mejorando, progresando y lo que te sale mal, es lo que tienes que tener la información para que la siguiente vez que lo consigas.”

Mara Aparicio pone énfasis en la importancia de que las mujeres sepan de qué pueden llegar a ser capaces y cómo el deporte puede ayudarlas a experimentarlo: “Una carrera como la nuestra hace mucho por visibilizar a las mujeres en el ámbito deportivo y hace mucho por visibilizar todo el potencial de las mujeres que muchas veces se nos dice que no somos capaces”.

Mara Aparicio, directora de Nosotras Deportistas atiende a Carmen Clavel durante la entrevista. Foto: Alberto Pla

“Nosotras tenemos entrenamientos para formarlas, para que entrenen, para que sepan las claves para conseguir esa carrera de 10k. Al final, es entrenar y tener unos entrenamientos adaptados para ellas, les ponemos las condiciones ideales para que puedan dar el máximo”, argumenta Aparicio quien explica que ese máximo es diferente para cada una. Así, recuerda el caso de una señora de 61 años que le decía que su objetivo para la carrera es terminarla corriendo. “Me parece un ejemplo increíble de lo que esa señora se ha propuesto y lo que va a conseguir, para ella ese es su objetivo y su gran reto. Pero para lograr eso, lo primero hay que tener confianza, en que ellas lo van a hacer y lo van a hacer bien eso es el efecto Pigmalion, cuando tú confías en una persona y das confianza esa persona se siente con el respaldo suficiente para atreverse a algo que no se había atrevido nunca”.

Mara Aparicio está decidida a seguir luchando por la igualdad de género: “Veo totalmente necesario asistir a la manifestación del 8 de marzo. Y hacerlo hasta que la igualdad sea una igualdad real, una igualdad que se refleje en los datos, donde las mujeres nos sintamos con igualdad de condiciones e igualdad de oportunidades para todas las personas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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