Las cifras de refugiados se elevan hasta registros nunca vistos

2022-06-20T10:48:10+02:00junio 20th, 2022|

Por. Gerard S. Ferrando

El año 2022, pese a encontrarse todavía en su ecuador, ya está pasando a la historia como uno de los peores por lo que respecta a la situación de las personas refugiadas y desplazadas en el mundo. La Guerra de Ucrania ha venido a desbordar un baso que ya rozaba su límite desde hacía tiempo, sobre todo a raíz de la pandemia de la Covid-19, pero también con el recrudecimiento de los conflictos y hostilidades en Palestina, las hambrunas y sequía en el cuerno de África, la inestabilidad en regiones como el norte de Etiopía, la falta de solución a los refugiados en el Sahara Occidental -de actualidad tras el cambio de postura, de manera unilateral, del gobierno de España- o la enquistada situación de violencia estructural en centroamérica, por poner algunos ejemplos.

Casa Paradiso, "perdido" en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

Casa Paradiso, «perdido» en el Sahara Occidental, refugio de niños con discapacidad. Fotografía: Alberto Pla

En este 20 de junio en que se conmemora el Día Mundial del Refugiado las señales para el optimismo son, más bien pocas. Una efeméride que comenzó a celebrarse en 2001, para conmemorar el el 50 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Un estatuto que, cabe recordar, se aprobó, como la propia ONU, después de una larga y sangrienta II Guerra Mundial. Desde entonces, salvo excepciones como la Guerra de Yugoslavia, Europa, al menos, podía decir que había vivido su tiempo más largo de paz y estabilidad. Algo que ahora, con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se vuelve a caer.

Regresan los fantasmas del pasado, se habla ya, incluso, de la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial o de algún tipo de ataque nuclear. Y, mientras tanto, millones de ucranianos y ucranianas buscan refugio para escapar de las bombas y del horror.

Refugio que, no cabe olvidar, buscamos los españoles hace algunas décadas, durante la Guerra Civil y también durante el Franquismo, en lugares muy diversos como, por ejemplo, la propia Ucrania. Fruto de aquel asilo es, por ejemplo, el hermanamiento que existe hoy en día entre las ciudades de Valencia y de Odesa. Cabría no olvidarlo…

Refugio antiaéreo en el Ayuntamiento de Valencia.

Desde España y también desde otros países como Francia (buscar por el ejemplo del barco Winnipeg, fletado con la ayuda de Pablo Neruda) también salieron embarcaciones rumbo a latinoamérica, fundamentalmente a México o Chile, pero también hacia África o hacia otros puntos de Europa.

Los que se quedaban, en cambio, trataban de sobrevivir a los terribles bombardeos a las ciudades en refugios antiaéreos que durante décadas permanecieron en el olvido y que ahora, en algunos casos, son visitables, como ocurre con algunos de los refugios de Valencia. Nunca está de más visitarlos, más aún en tiempos como estos, para hacerse una idea de lo que supone vivir en pleno horror causado por una guerra.

Acnur convierte la estación de Chambery en un refugio antiaéreo

Una madre camina con su hijo en brazos a través del árido paisaje de la región somalí de Etiopía, donde miles de familias han sido desplazadas durante una reciente sequía. © ACNUR/Eugene Sibomana

Una madre camina con su hijo en brazos a través del árido paisaje de la región somalí de Etiopía, donde miles de familias han sido desplazadas durante una reciente sequía. © ACNUR/Eugene Sibomana.

La Agencia de la ONU para los refugiados ACNUR es una de las entidades que lucha a diario por los derechos de estas personas y también por aumentar la conciencia social ante sus situaciones. En este sentido, este 20 de junio ha convertido la estación Museo de Chamberí en un refugio antiaéreo, como así lo fue durante la Guerra Civil Española y como ahora lo son otras estaciones como las de Kiev o Járkov en Ucrania.

A lo largo de esta jornada, grupos de entre 20 y 25 personas irán accediendo a este refugio, previa reserva. Además, allí podrán encontrarse también con personalidades como el Secretario de Estado de Migración; Jesús Perea; Representante de ACNUR en España, Sophie Muller y Elena Anaya, actriz y colaboradora de ACNUR.

Como destacan desde ACNUR, en la presentación de su Informe Tendencias Globales 2021 de ACNUR: «Con 100 millones de personas refugiadas y desplazadas forzosas en el mundo, tenemos más de #100MillonesDeRazones para visibilizar su situación y para ayudarlas, y no sólo se trata de la crisis más reciente en Ucrania, sino también la situación de quienes se tienen que esconder de las bombas que caen en Siria o en Yemen, la de quienes huyen de la violencia y la persecución en la República Democrática del Congo, en Myanmar, en Burkina Faso, Mali, Centroamérica…»

Importante incremento de refugiados y desplazados en 2022

Fuente: ACNUR

Cabe destacar que a finales de 2021, según datos de ACNUR, había unas 89,3 millones de personas refugiadas o desplazadas en el mundo. Cifras que en mayo de 2022 habían aumentado considerablemente hasta superar los 100 millones. Mujeres, hombres, niños y ancianos que tuvieron que dejar forzosamente sus hogares por motivos como la persecución, los conflictos, la violencia, las violaciones a derechos humanos o graves alteraciones del orden público.

Unas cifras que, como alertan desde ACNUR «se encuentran en el nivel más alto desde que se tiene registro». Una tendencia al alza que «solo podrá invertirse con un esfuerzo concertado hacia la construcción de la paz», agregan.

Cada año, la ONU elige un lema para este Día Mundial del Refugiado y este año es «Quien sea. Donde sea. Cuando sea. Toda persona tiene derecho a buscar protección». Que así sea y que cada vez sean menos las personas que se vean obligadas a buscarla…

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Mari Olcina, Directora de la ONGD MOSSolidaria con Atu, la protagonista del documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado», en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla.

 

 

 

 

La Generalitat destina 46,6 millones de euros a proyectos de cooperación internacional para el desarrollo en 2022

2022-04-07T13:13:58+02:00abril 7th, 2022|

La Conselleria de Cooperación duplica los fondos destinados a actuaciones de cooperación internacional, emarcadas en el V Plan Director de la Cooperación Valenciana.

La ciudadanía ha decidido que 2 millones de los primeros Presupuestos Participativos de la Generalitat se destinen a ONGD para acciones en países y territorios vulnerables.

Las solicitudes se podrán presentar hasta el próximo 10 de mayo y se tramitarán exclusivamente de forma telemática.

La Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática ha convocado las subvenciones para el ejercicio 2022 destinadas a ONGD para la financiación de proyectos y programas de Cooperación Internacional al Desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos.

La campesina Derribe sacando agua de un pozo que ha construido la Misión Solidaria San Pablo Apostol en Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

La Generalitat financiará con 46,6 millones de euros las acciones de Cooperación Internacional al Desarrollo, de los que la ciudadanía ha decidido que 2 millones de los primeros Presupuestos Participativos de la Generalitat se destinen a ONGD para acciones de desarrollo hacia los países y territorios más vulnerables.

La Conselleria de Cooperación duplica los fondos destinados a cooperación internacional este año, cuyas acciones se enmarcan por primera vez en el V Plan Director de la Cooperación Valenciana, aprobado recientemente por el pleno del Consell.

Grabamos con el Fons Valencià per la Solidaritat en Bolivia y Ecuador en 2021 y 2022. Foto: Alberto Pla

Los proyectos que pueden optar a financiación se dividen en cuatro modalidades: programas integrales de carácter plurianual en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos; proyectos en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos; proyectos de cooperación técnica; y actuaciones específicas.

Programas y proyectos de cooperación internacional con acciones de sensibilización obligatorias

Los programas integrales de carácter plurianual en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos articulan un conjunto organizado y coherente de servicios y procesos de desarrollo, a través de varios proyectos vinculados entre sí y de similar naturaleza, que pueden ser ejecutados de manera secuencial o paralela.

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Las solicitudes de subvención para un programa serán por un importe mínimo de 600.000 euros y máximo de 900.000. Asimismo, las solicitudes de subvención para un programa tendrán que ser por un plazo mínimo de ejecución de 25 meses y máximo de 36 meses. A su vez, tendrán que incluir obligatoriamente en la formulación del programa, actividades de sensibilización vinculadas a la intervención de cooperación internacional para el desarrollo en la Comunitat Valenciana, por un importe máximo de 40.000 euros.

Acciones que podemos llevar a cabo en la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, pues contamos con 1o años de experiencia en el sector y con profesionales cualificados y comprometidos.

En cuanto a los proyectos en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidas, las solicitudes de subvención serán por un importe de 400.000 euros, si se presentan de manera individual, o de 600.000 euros si se presentan en agrupación con otra u otras entidades. Asimismo, las solicitudes de subvención para un programa tendrán que ser por un plazo mínimo de ejecución de 12 meses y máximo de 24 meses. Las solicitudes de subvención podrán incluir, en la formulación del proyecto y en el presupuesto presentado, actividades de sensibilización vinculadas a la intervención de cooperación internacional para el desarrollo en la Comunitat Valenciana, por un importe máximo de 20.000 euros, que también podemos llevar a cabo en nuestra agencia.

Cooperación técnica y actuaciones específicas

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Por lo que se refiere a los proyectos de cooperación técnica, se articularán a través de un conjunto de actividades de formación, acompañamiento técnico, intercambio de experiencia y transferencia de conocimiento, aplicado al desarrollo de aprendizajes en un ámbito concreto de la gestión de servicios o procesos. Estas actuacioens contemplarán el establecimiento de alianzas o partenariados, de carácter técnico, profesional o institucional y de interés público o social.

Las actividades podrán realizarse en el país de intervención y en la Comunitat Valenciana, y se procurará fomentar el intercambio bilateral de experiencias y la transferencia de conocimiento. El importe máximo de la subvención a percibir por proyecto será de 150.000 euros. Las solicitudes de subvención para un proyecto deberán ser por un plazo mínimo de ejecución de 6 meses y máximo de 12 meses.

Fontilles, india, lepra

Salomi, voluntaria del programa Leprosy Child Ambassador. Foto: Alberto Pla

Las intervenciones específicas se orientan al desarrollo de acciones que permitan abordar problemas coyunturales o generalistas. Las que se lleven a cabo en terceros países tendrán que desarrollarse en contextos de alta vulnerabilidad y podrán no estar restringidas, exclusivamente, a las áreas geográficas establecidas como prioritarias en el V Plan Director de la Cooperación Valenciana.

En este tipo de actuaciones, el importe máximo de la subvención a percibir por proyecto será de 70.000 euros si se presenta de manera individual y de 80.000 euros si es en agrupación con otra u otras entidades. Las solicitudes de subvención para un proyecto serán por un plazo máximo de ejecución de 12 meses.

El plazo para la presentación de solicitudes finalizará el próximo 10 de mayo y se tramitarán exclusivamente de forma telemática en la Sede Electrónica de la Generalitat y en la página web de la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática.

¿Podemos ayudaros?

Recordad,  en la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, contamos con 10 años de experiencia en comunicación social. Hemos trabajado en cuatro continentes y en países como India, Guatemala, Etiopía, el Sahara Occidental, Bolivia, Mozambique, República Dominicana, Haití, El Salvador, entre otros. Somos expertos en la elaboración de vídeos, documentales, pero también en vídeos cortos de sensibilización, publicaciones en papel, redes sociales, creación y mantenimiento de páginas web, vídeos en streaming… no dudéis en contactar con nosotros.

Toda la información de las convocatorias: consultar aquí

Amref salud África lucha contra la mutilación genital femenina en Etiopía a pesar de que el país está en conflicto

2022-02-05T09:09:29+01:00febrero 5th, 2022|

Amref Salud África lucha contra la mutilación en Etiopía, uno de los lugares con mayor incidencia en el mundo. A pesar de que el país se encuentra inmerso en un conflicto armado, el proyecto sigue en marcha.

En el Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina, Amref Salud África hace un llamamiento para aumentar y acelerar la inversión contra la mutilación.

mutilación femenina

La mutilación genital femenina es causa y consecuencia de una gran desigualdad de género. Es una forma de violencia contra la mujer que supone una violación de los Derechos Humanos y ocasiona problemas de salud física y mental.

3 millones de niñas están en peligro de sufrir la mutilación genital femenina cada año y más de 200 millones de mujeres y niñas han sido objeto de la mutilación en todo el mundo (Fondo de Población de las Naciones Unidas).

La emergencia de COVID-19 ha tenido un gran impacto sobre la mutilación exponiendo más a mujeres, niñas y adolescentes debido a la dificultad de tener acceso a las redes de protección de la mujer y la infancia y al impacto económico de la pandemia. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas si los esfuerzos globales no aumentan significativamente, más niñas en el 2030 estarán en riesgo de las que lo están en la actualidad. Es vital aumentar y acelerar la inversión contra la mutilación.

La lucha contra la mutilación genital femenina en Etiopía

En Etiopía, el 98% de las mujeres denunciaron haber sufrido mutilación genital femenina. Para contribuir a la erradicación de esta práctica, Amref Salud África ha puesto en marcha el proyecto “Poner fin a la mutilación genital femenina en Afar” con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) en la Región de Afar, Etiopía.

El objetivo del proyecto es proteger a 9.878 niñas menores de 5 años. A pesar de que el país se encuentra inmerso en un conflicto armado, el proyecto permanece abierto.

Amref Salud África trabaja con organizaciones de la sociedad civil como la Liga de Mujeres Contra la Mutilación, grupos de vigilancia comunitaria, el consejo de ancianos, clubes escolares de salud o líderes religiosos para cambiar los comportamientos de las comunidades, lograr el rechazo de la práctica y actuar como red de alerta y protección identificando posibles víctimas. También con las instituciones locales como la policía, entidades jurídicas y centros de salud para fortalecer las unidades de asesoramiento y el apoyo psicosocial a las niñas y adolescentes en riesgo de sufrir mutilación o que ya la hayan sufrido.

Paralelamente, la organización también trabaja con autoridades políticas locales, regionales y nacionales. Y presiona para que las autoridades políticas y fuerzas de seguridad, rindan cuentas en el cumplimiento de sus obligaciones de protección y aplicación de la ley.

Los logros y la voz de quienes protagonizan el cambio

mutilación genital femenina

Hawa Ali, residente en Doho de la región Awash Fentale, víctima de mutilación y madre de 4 niñas y 2 niños:“Desde el principio pensé que debería ser mi principal responsabilidad proteger a mis hijas de los daños, dolores y sufrimientos por los que he pasado. Por eso decidí convertirme en un modelo a seguir y evité que mis hijas fueran mutiladas. Las mujeres hemos sufrido mucho durante el parto y las relaciones sexuales. Después de haber experimentado todo esto, decidí impedir con determinación que mis hijas o cualquiera de las niñas de nuestra zona fuesen sometidas a esta práctica.”

Fatuma Aytele, residente de la región de Amibara, Afar, nos cuenta su traumática experiencia como superviviente de la mutilación.

Me tumbaron y me mutilaron los genitales… Mi hermana se recuperó rápidamente, pero yo no. Estuve enferma durante meses. Incluso tuve que pedir ventilación por boca debido al dolor despiadado. Estuve una semana sin orinar… Después de una semana conseguí orinar gracias a la ventilación manual… Mis padres estaban aterrorizados pero les daba miedo llevarme a un  hospital. Estaba muy enferma y me quedé en casa postrada en cama durante tres  meses.”

La práctica es muy dolorosa, se realiza sin personal sanitario cualificado, ni las condiciones higiénicas necesarias. Las niñas padecen un fuerte dolor, no hay anestesia y a corto plazo se exponen a hemorragias importantes. Fatuma no recibió tratamiento médico o psicológico después de sufrir la mutilación, hoy se cuenta con estos servicios en la zona gracias al proyecto. Fatuma forma parte de una red de activistas que visitan los hogares sensibilizando a las familias e informando a las autoridades sobre posibles víctimas.

Aba Kiya Taddesse, residente de la región Awash Fentale y Oficial de Salud del Centro de Salud nos explica la verdadera razón de la práctica de la mutilación:

“Según la percepción de las comunidades, la mujer no mutilada es como un hombre.… La razón principal para mutilar los órganos femeninos es la de reducir el deseo sexual de las mujeres. No hay otra intención tras la mutilación más allá de esta.”

Por eso Amref  Salud África trabaja para lograr los cambios culturales que acaben con la mutilación y es vital contar con el apoyo de actores clave como los líderes religiosos.

mutilación genital femenina

Usman Mohammed, líder religioso en Afar nos cuenta cómo él, junto al resto de sus compañeros líderes, están intentando convencer a sus comunidades para acabar con la mutilación. Desgraciadamente, Usman no pudo impedir la muerte de su hija a causa de la mutilación, entonces no era consciente de los numerosos daños que perpetúa la ablación:

“En su octavo día después del nacimiento, mi hija fue mutilada. Se puso enferma y murió. Desde entonces, he estado pensando en hacer algo para acabar con esta práctica.”

Tras haber asistido a nuestras sesiones de sensibilización, Usman afirma: “Ahora sabemos que la mutilación es perjudicial. Nos han dado una buena formación y hemos acordado detener la práctica. Cuando llegué a casa después de asistir a una de las charlas mi hija dio a luz a una niña. Yo les prohibí que cortasen a la recién nacida. Como la mutilación es perjudicial, los líderes religiosos de nuestra Sharia hemos acordado ponerle fin.”

Gracias a la movilización social, campañas de sensibilización comunitarias y sesiones de diálogos grupales organizadas por Amref Salud África, los líderes religiosos han pasado a ser defensores de los derechos de las niñas.

Contra la mutilación genital femenina #NiñasSinMiedo

En Amref llevan más de 10 años luchando contra la mutilación genital femenina en el continente africano. En Kenia la organización cuenta con un centro llamado “A Nice Place”, un refugio y centro de formación para niñas y adolescentes rechazadas por sus familias por negarse a la mutilación. Además, la organización cuenta con una de las activistas más influyentes del mundo contra la mutilación genital femenina, Nice Nailantei Leng’ete y ha logrado que 5 comunidades de Kenia rechacen la práctica: Masais, Samburu, Borana, Rendille y Gabra.

Con motivo del 6 de febrero “Día Internacional de Tolerancia Cero Contra la Mutilación Genital Femenina” Amref Salud África lanza una campaña para sensibilizar sobre la mutilación y elevar las voces de todas las niñas y mujeres que han sufrido o están en peligro de sufrir la mutilación. La organización busca conseguir firmas que permitan impulsar políticas y aumentar la financiación de los programas contra la mutilación en foros internacionales.

www.amref.es/mutilaciongenitalfemenina/firmas

 

¿Cuál sería la fotografía que represente la pobreza?

2022-01-13T17:30:39+01:00octubre 17th, 2021|

Fotografías y texto de Alberto Pla

Hoy es el Día Mundial contra la pobreza. Pienso en todas las imágenes que he sacado en aquellos países o territorios que luchan por su desarrollo: Guatemala, Haití, Mozambique, los campamentos de refugiados saharauis… ¿Cuál sería la fotografía que represente la pobreza? Quizá, la de una niña etíope muy joven vendiendo en un mercadito africano en la calle, o la de varios niños dominicanos en un semáforo limpiando cristales o la imagen de una madre sin capacidad de lactar a un bebé apurando las gotas de leche para que no muera de desnutrición. Hay muchas y todas evidencia la falta de humanidad que continúa imperando en una sociedad que sigue sin solucionar el problema de la pobreza en el mundo.

Niñas trabajando en un mercado en Muketuri-Etiopía. Foto: Alberto Pla.

Cuesta creer que todavía existen más de 700 millones de personas en el mundo que viven en situación de extrema pobreza. Esto significa que de 7.000.000 millones de personas hay una de cada diez que no tiene acceso a la salud o a la educación. Ni si quiera beber agua potable. Significa que en un mundo donde alrededor del 25% de los alimentos se desperdician en nuestra cocina y hay quienes no tiene productos frescos, malviven y sobreviven, —quien tiene la suerte de recibirla— de la ayuda internacional.

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis vacíos de comida fresca. Fotografía: Alberto Pla

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis vacíos de comida fresca. Fotografía: Alberto Pla

 

África, la gran castigada.

La gran mayoría de personas afectadas por la pobreza se localizan en África donde se concentra el 13 % de la pobreza mundial. De hecho, la mayor parte del continente se encuentra en estado de pobreza extrema y precariedad y los constantes conflictos armados agravan una situación ya de por si insostenible.

Según el IDH, un indicador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) conocido como Índice de desarrollo humano, los diez países más pobres son africanos: Eritrea, Mozambique, Burkina Faso, Sierra Leona, Malí, Burundi, Sudán del Sur, Chad, República Centroafricana y Níger. Solo en Etiopía, otro de los países con menor IDH —también africano—, unos 126 000 niños y niñas etíopes sufren desnutrición grave, y se estima que ese número aumentará debido a las consecuencias del cambio climático y el conflicto armado que continúa en el norte del país. Según UNICEF, se calcula que 3,4 millones de etíopes requerirán ayuda alimentaria en los próximos tres meses y que seis millones de niños y niñas corren peligro de desnutrición.

La nutricionista de la ONGD MOSsolidaria Mari Olcina pesa a un niño con desnutrición severa en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

En Etiopía se podría encontrar la imagen que represente la pobreza, aunque es imposible escoger solo una en un territorio. En un país de una belleza y patrimonio sorprendente la falta de recursos se ceba con todo y con todos y se agudiza en aquellos niños y niñas que tienen síndrome down, retraso mental, alguna malformación o, simplemente, nacen con un hermano gemelo. En este caso las madres deben escoger qué bebé es el más fuerte para lactar porque no tienen leche para ambos. Y es habitual ver a niños con un mechón en el pelo por si un ángel viene a llevárselos. La tasa de mortalidad en niños y niñas es altísima y, de hecho, no les ponen ni nombre hasta los cuatro o cinco años porque si van a morir, para qué.

Una niña ayuda a dar de comer a su hermano en el comedor que mantiene la Misión San Pablo Apóstol en Gimbichu, Eitopía. Fotografía: Alberto Pla

 

Un bebé en Etiopía con síndrome de Down atendido por MOSsolidaria en las instalaciones de MCSPA, Muketuri.

Un bebé en Etiopía con síndrome de Down atendido por MOSsolidaria en las instalaciones de MCSPA, Muketuri. Fotografía: Alberto Pla

 

El virus COVID-19 agudiza la brecha

La pandemia ha ensanchado más la brecha entre los países más ricos y los más pobres y a la vista está quien se ha vacunado con premura y quien todavía espera una vacuna. Por otro lado, la emisión de gases de efecto invernadero, la emergencia climática con el aumento de intensos huracanes (como la temporada en 2020 en el Atlántico) cuyas consecuencias se observan en incendios devastadores que han calcinado enormes extensiones en Australia, el Pantanal brasileño, Siberia oriental en la Federación de Rusia y la costa oeste de los Estados Unidos. Consecuencias que solo hacen que empeorar la biodiversidad, la perdida de especies y los territorios, especialmente a aquellas 700 millones de personas donde todavía no tienen acceso a agua potable con un denominador común: menos lluvias, menos ríos, más enfermedades, más hambre…

Una niña en un vertedero de Guatemala donde niñas y niños trabajan desde pequeños para sobrevivir. Fotografía: Alberto Pla.

El informe del IDH propone un pacto urgente de la población con la naturaleza, la misma que se ha revelado contra nosotros a través de un virus que se mide, oficialmente, en casi cinco millones de personas fallecidas con más de 230 millones de casos confirmados a día de hoy. Un planeta que ha infravalorado el medio ambiente sistemáticamente sobreponiendo el crecimiento económico y agravando el crecimiento de los países más pobres. Un virus que ha evidenciado la necesidad de cuidar el medio en el que vivimos todos del que nadie (norte y sur) está más protegido ante emergencias sanitarias o climáticas.

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

Sería imposible escoger solo una fotografía para mostrar la pobreza pero es evidente que, en un mundo global e hiperconectado, todos tenemos el compromiso moral de hacer desaparecer estas imágenes inmorales, vergonzosas y que pueden y deben evitarse.

Semana Mundial del Agua. Nuestro bien más preciado, ¿en riesgo?

2021-08-23T18:39:13+02:00agosto 23rd, 2021|

Por: Gerard S. Ferrando

Como cada última semana de agosto, acabamos de arrancar la Semana Mundial del Agua. Un acontecimiento que tiene alcance mundial, pues en todo el planeta, sin excepción, el agua es un bien indispensable, aunque en algunos lugares la necesidad de la misma, sea por su escasez, por factores contaminantes u otros su valor es todavía mayor.

Avanzado ya el siglo XXI, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030 cada vez más cerca y con una pandemia de por medio, la necesidad de plantearnos qué estamos haciendo con el agua en nuestro planeta, sobre todo con el agua dulce, más escasa y vital para gran cantidad de especies, resulta no solo fundamental, sino trascendental para la continuidad de la vida en la tierra tal y como la conocemos.

Las señales de aviso y alerta ya están ahí. Las podemos ver en circunstancias como el derretimiento, cada vez más visible y persistente, del agua de los polos y también del permafrost. También en el aumento de la temperatura del mar, con el blanqueamiento a escala global y trágica de los arrecifes de coral. Pero también la vemos en la sequía de los ríos, en el aumento de las zonas desérticas o en peligro de desertificación. España, sin ir más lejos, es el país con mayor riesgo de desertificación de Europa.

La campesina Derribe trabaja en el campo con el apoyo de la Misión San Pablo Apostol y la colaboración de MOSSolidaria en Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Las señales, como decimos, son muchas. Tenemos que hacer algo, y tenemos que hacerlo ya. Y para eso, precisamente, se creó en su día la Semana Mundial de Agua. Esta reune, desde hace ya tres décadas, a expertos de todo el mundo cada año en Estocolmo. Allí, profesionales, responsables de la toma de decisiones, innovadores empresariales y emprendedores de diversos sectores y países intercambian ideas, fomentan nuevas iniciativas y proponen soluciones a los retos más vitales para el agua en nuestros tiempos.

Este año el evento se lleva a cabo de manera online y su lema es «construyendo resiliencia más rápidamente”. De este modo, desde este lunes 23 de agosto hasta el próximo viernes 27 de agosto, prevé acoger a más de 4.000 personas de 170 países.

El agua transforma vidas y paisajes

El agua es un elemento no solo vital, sino transformador de vidas, paisajes, ecosistemas… lo hemos visto a lo largo de la historia en los cauces de los ríos, en la formación de cuevas subterráneas, en la creación o destrucción de bosques… nuestro equipo ha sido testigo de ello en viajes y proyectos como el que nos llevó en 2020 a Etiopía de la mano de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol y de la ONGD MOSSolidaria para grabar el documental «Quiero ser como Genet».

Lourdes Larruy abraza a Genet, la protagonista del documental que rodamos en Etiopía para la Misión San Pablo Aposto. Fotografía: Alberto Pla

Allí vimos como la construcción de pozos, en mitad de zonas aparentemente secas y baldías, era capaz no solo de generar huertos urbanos, sino de permitir a las niñas ir al colegio y a las familias de nutrirse de una forma más eficiente logrando incluso salvar la vida de los gemelos, algo hasta entonces, prácticamente, imposible.

Una edición online, abierta a todo el mundo

Una imagen de una sesión de 2019 de la Semana Mundial del Agua.

Precisamente, la edición de 2021 de la Semana Mundial del Agua pretende hacernos ver cómo el cuidado del líquido elemento pude ayudar a resolver la crisis climática y la pérdida de biodiversidad.

Según aseguran los organizadores en un comunicado, la Semana Mundial del Agua 2021 es especialmente decisiva porque este año “las personas de todo el mundo realmente están comenzando a comprender la gravedad de la situación a la que nos enfrentamos”.

Bajo el lema “construir resiliencia más rápido”, el evento de esta semana abordará temas como la crisis climática, la escasez de agua, la seguridad alimentaria, la salud, la biodiversidad y los impactos de la pandemia Covid-19.

Además, por primera vez, cualquier persona que así lo desee podrá inscribirse a la Semana Mundial del Agua de manera gratuita, lo que le permitirá acceder más de 400 sesiones sobre una amplia gama de temas relacionados con el agua.

La inscripción para la Digital World Water Week 2021 se puede realizar a través de este link.

 

 

 

Estreno mundial del documental «Quiero ser como Genet»

2021-04-08T11:54:53+02:00abril 8th, 2021|

El 12 de marzo de 2020, justo dos días antes de que se decretara el confinamiento domiciliario en España, regresamos de Etiopía donde habíamos ido a grabar un documental para la ONG MOSSolidaria y para la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol en Muketuri. Un viaje que afrontamos con gran ilusión sin saber que, después de él, el mundo cambiaría tanto. Allí nos encontramos con mujeres fuertes y resilientes, con personas que, a pesar de las muchas adversidades que sufren día a día, logran salir adelante y  mantener la ilusión, la esperanza, la pasión y la alegría de vivir. Siempre con esa sonrisa etíope que nos cautivó y de la que ya hablamos entonces en nuestra web.

Etiopía fue algo así como nuestra «pérdida de la inocencia» y, aunque no lo sabíamos entonces, en aquel vuelo de regreso a Europa dejábamos atrás un tiempo en el que el contacto humano, cercano, estrecho, tan propio de África y de sus culturas, pasaría a formar parte del pasado para dar paso a otro marcado por las mascarillas, los saludos desde la distancia, o con los codos, y los besos al aire.

«Quiero ser como Genet» una historia de superación con las mujeres etíopes como protagonistas

En pleno confinamiento, desde nuestras respectivas casas, empezamos el proceso de postproducción y montaje de un documental en el que las mujeres son las grandes protagonistas. «Quiero ser como Genet» se centra en la historia de superación ante la adversidad de esta joven etíope, pero también en los relatos de otras que, como ella, han logrado aprovechar las escasas oportunidades que la vida les ofrecía.

Mujeres que, con su fortaleza y tesón, así como con otros apoyos, entre ellos el que proporciona la educación y una alimentación adecuada, consiguen progresar y luchar por sus sueños, por los de sus seres queridos y por los de su país, como así dan testimonio también en el documental la presidenta de MOSSolidaria, Mari Olcina, y la responsable de la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol en Muketuri, Lourdes Larruy.

Lourdes Larruy abraza a Genet, la protagonista del documental que rodamos en Etiopía para la Misión San Pablo Apóstol y MOSSolidaria. Fotografía: Alberto Pla

Ahora, un año después, estrenamos de forma oficial el documental en un acto, con aforo limitado y previa reserva de asistencia, que tendrá lugar el próximo 15 de abril, a las 18 horas, en Ruzafa Studio. Un estreno mundial que también podrá seguirse de manera online por streaming. Además, la película documental permanecerá, a partir de entonces, en abierto por Youtube para que todas las personas que lo deseen puedan verla, compartirla y comentarla.

El equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, os animamos, por tanto, a acompañarnos en este gran estreno ya sea de forma presencial u online y os damos las gracias por vuestro apoyo.

 

 

 

Preestreno de nuestro documental «Quiero ser como GENET» con emociones compartidas

2021-03-11T18:20:18+01:00marzo 11th, 2021|

[yikes-mailchimp form=»1″]Hace justo un año un avión nos recogía en Adish Abeba y nos transportaba de vuelta a Europa. Vivíamos, sin saberlo todavía, una pérdida de la inocencia que quedó patente nada más aterrizar en España y comprobar que eso del “coronavirus” iba muy en serio y que íbamos a tener que afrontar meses muy complicados.

Dejábamos atrás la sonrisa etíope, los sentidos abrazos africanos, el bullicio de los niños y niñas de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol… y nos sumíamos en un confinamiento que no sabíamos dónde nos iba a llevar.

Pero ahora, un año después, volvemos a abrir nuestras puertas y nuestros corazones a la realidad africana y lo hacemos con el preestreno del documental “Quiero ser como Genet”. Una “premiere” que ha tenido lugar en la Faculta de Farmacia del Campus de Burjassot y con la que hemos tenido la fortuna de contar, entre otras personas, con la directora de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol, Lourdes Larruy, llegada expresamente desde Etiopía, así como con la presidenta de MOSSolidaria, Mari Olcina y también con otra de estas mujeres “fuertes y resilientes” protagonistas de este documental, la etíope Hanna, que estudia actualmente fisioterapia en Madrid.

El equipo de trabajo de la Agencia Alberto Pla durante una reunión de producción en Etiopía

El equipo de trabajo de la Agencia Alberto Pla durante una reunión de producción en Etiopía

Ahí, rodeados de amigos y gente muy cercana, hemos podido disfrutar, en la intimidad, como se gozan, de verdad, los grandes momentos, de una pieza documental que emociona desde el minuto uno. Desde que el fundido en negro desemboca en el rostro de Genet hablando de su historia que “podría ser la de muchas otras”.

En 30 minutos de duración que se nos hicieron cortos a todos los presentes pudimos ver la construcción, a base de pico y pala, de pozos en medio de la nada que transforman paisajes, vidas y sueños. Conocimos el trabajo incansable de Ennat y sus compañeras en el aula de especiales de Muketuri, nos emocionamos con Yitasih y la residencia para mujeres jóvenes Maite Iglesias Home, reímos al ver los rostros de los niños de preescolar y las lecciones que les imparte Friwot, nos congojamos al ver el estado de desnutrición de los bebés que atiende Mari Olcina con los programas de gemelos, de desnutridos y de madres lactantes. Pero, ante todo, volvimos a viajar hasta Etiopía, nos elevamos, otra vez, hasta más allá de los 3.000 metros del altiplano etíope y rememoramos cada escena, cada preparación de rodaje, cada desayuno con ese amanecer africano único y cada atardecer que nos dejaba exhaustos tras un largo día de trabajo, pero también un poco más llenos, un poco más humanos, un poco más conscientes de que la burbuja en la que vivimos en Europa no es más que una pequeña dosis del mundo. Que los problemas de los que tanto nos quejamos no son sino gotas minúsculas en un mar de necesidades globales. Y que, como acertadamente ha dicho Lourdes Larruy tras el preestreno, “la única solución para el mundo es la cooperación y la colaboración real y efectiva entre personas, entre países, razas, culturas y saberes”. Solo así lograremos superar este y cualquier virus. Solo así conseguiremos aplacar el sufrimiento y solo así podremos llamarnos, de verdad seres humanos.

El documental se podrá ver muy pronto online. Tras esta premiere pronto habrá una fecha de presentación oficial que, tras la cual, podrá verse abiertamente en la red.

Día Internacional de la infancia: tres pequeñas grandes historias

2020-11-20T12:54:28+01:00noviembre 20th, 2020|

Por María Palau | Fotografías por Alberto Pla

En la vida, podremos escuchar tantas historias como niños conozcamos. Es imposible encontrar un por qué, pero nos contagiarán su alegría, su ilusión, sus ganas de soñar. Y nos contarán una historia, su historia. Un cuento que no siempre tendrá un final feliz.

Hoy, 20 de noviembre, Día Internacional de la infancia, desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social queremos compartir algunas historias de niños y niñas que hemos tenido la suerte de cruzarnos en nuestro camino. Queremos compartir con vosotros su alegría, su ilusión y sus ganas de soñar.

Pero, antes de hablaros de Kimberly, de Atu o de Genet y que conozcáis las historias que hemos ido relatando audiovisualmente durante estos años, queremos daros un dato. Sólo uno. Prometemos que no habrá más. Allá va: En el mundo más de 124 millones de personas menores de edad no reciben una educación continuada y de calidad. Bueno, os daremos otro: 58 millones de niñas y niños de entre 6 y 11 años están sin escolarizar.

Para que todas las Kimberly, Atu o Genet del mundo puedan contar sus historias, o incluso llegar a escribirlas algún día, es necesario que se cumpla su derecho, como se cumplió el nuestro, de recibir una educación básica. Para formarse, para crecer, para aprender, y sí, para narrarnos su cuento de la forma en la que ellos decidan.

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly. 142 pulsaciones

Kimberly creció en un vertedero de Guatemala. Gracias a su esfuerzo y determinación y a que la Asociación CONI se cruzó en su camino, consiguió estudiar el Ciclo Básico (el equivalente a la Educación Secundaria en España) y cursó estudios de magisterio y posteriormente de enfermería.

La historia de Kimberly, escribíamos en nuestra página web la primera vez que os hablamos de ella, es un ejemplo para otros estudiantes de su país, donde solo el 3% de alumnos culminan la educación secundaria. Una muestra de cómo, a través de la educación, pueden cumplir cualquier cosa que se propongan.

En el documental 142 Pulsaciones compartíamos el triunfo de una niña, pero, en palabras del presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián, denunciábamos el derecho vulnerado de la infancia en Guatemala a la educación.

“Kimberly tiene de especial que representa perfectamente a todas esas familias, y a todos esos niños y niñas guatemaltecas que están esperando una oportunidad y que la pelean, se esfuerzan y la aprovechan”, añadía.

Atu. El rostro de un pueblo olvidado

En 2019, contamos la historia de Atu, una niña saharaui de 12 años que viajaba a València cada verano en el marco del proyecto ‘Vacaciones en Paz’ de la ONGD MOSSolidaria. Su fundadora, Mari Olcina, se transformaba durante unos meses en la madre de acogida de Atu.

Nosotros quisimos contar la vida de Atu, y una parte de la de Mari, en la película documental Atu. El rostro de un pueblo olvidado. Pero nuestro objetivo también era reflejar la vida de todos esos saharauis que llevan desde 1976 sobreviviendo en campo de refugiados en el desierto, en la frontera entre Argelia, Marruecos, Sahara Occidental y Mauritania; narrar la forma de sobrevivir y de resistir del pueblo saharaui en el exilio.

Atu observa el atardecer en el Sáhara argelino dentro del campamento de Smara. Fotografía: Alberto Pla

Atu observa el atardecer en el Sáhara argelino dentro del campamento de Smara. Fotografía: Alberto Pla

Estamos seguros que, como nos pasó a todo el equipo durante el rodaje, vosotros también os daréis cuenta mientras veis el documental: los corazones de Mari y Atu están unidos por una misma causa, la del Sáhara libre. Ambas son conscientes de que su lucha no es nada sencilla, de que tienen muchas cosas en contra, empezando por la pasividad de la comunidad internacional, pero mantienen la esperanza de que un día el Sahara Occidental sea libre y que sus ciudadanos puedan tener un pasaporte y decidir sobre su propio destino y sobre el de su pueblo.

Un pequeño apunte, la cinta también ensalza el trabajo incansable de las mujeres en estos campamentos. Desde el silencio, se organizan para cuidar y educar a los niños y niñas, trabajan en las guarderías, escuelas, hospitales, alimentan a sus conciudadanos y llevan a cabo las tareas cotidianas.

Genet. Etiopía

El pasado 12 de marzo, apenas unos días antes de confinarnos en España, volvimos de rodar un documental en Etiopía junto con la ONGD MOSSolidaria y la Comunidad Misionera Juan Pablo Apóstol-MCSPA. Aún no podemos avanzaros mucha información sobre el proyecto en el que estamos trabajando con muchísima ilusión, aunque podemos adelantaros que ha sido un auténtico placer trabajar de nuevo junto a Mari Olcina.

Sin embargo, no podemos resistirnos a hablaros de Genet. De Genet y de su sonrisa. Detrás del blanco reluciente, se esconde una historia de lucha constante de una de las niñas del aula de especiales de la MCSPA.

Y no queremos olvidarnos tampoco de la sonrisa del director de hotel Best Western International, Iván Luna, cuya mano tendida posibilitó que Genet llevara a cabo sus prácticas profesionales de Turismo en este establecimiento. Como ella misma narraba, pudo cumplir así el sueño de una niña que, cuando era pequeña, no tenía sueños porque “lo único que alcanzaba a ver en su horizonte erra reproducir el mismo estilo de vida que tuvieron las generaciones que la precedieron”.

Genet —ya de mayor— sonríe durante la entrevista que le hicimos para relatar su historia del documental. Fotografía: Alberto Pla

Genet —ya de mayor— sonríe durante la entrevista que le hicimos para relatar su historia del documental. Fotografía: Alberto Pla

Otras iniciativas

No queremos perder la oportunidad de compartir con vosotros estas iniciativas que, sin ninguna duda, estarán plagadas de historias como la de Kimberly, Atu o Genet. Historias de niños y niñas llenos de alegría, ilusión y ganas de soñar.

ALBOAN

ALBOAN es una ONG centrada en el trabajo de “construcción de una ciudadanía global que denuncie las injusticias que provocan desigualdad en el mundo, construya una cultura que promueva el bien común y transforme las estructuras generadoras de pobreza a nivel local y global”.

Una de sus luchas principales se centra en conseguir una educación universal, libre y de calidad que, como defienden, “es necesaria para avanzar en la construcción de un mundo más justo e igualitario”. Con el objetivo de que la educación de calidad sea accesible al mayor número de niños y niñas en todo el mundo, desarrollan proyecto en países como R.D. Congo, Chad o Madagascar apoyando la gestión del Servicio Jesuita a Refugiados-Grandes Lagos dentro de los campos de personas desplazadas y la labor de Fe y Alegría en zonas rurales empobrecidas o en áreas urbanas marginales. Crean escuelas nuevas y facilitan material escolar; forman y contratan a profesorados, apoyan la creación de asociaciones de madres y padres involucradas en el sistema educativo y acompañan a adolescentes víctimas de violencia.

Unos niños saltan en la playa de Beira en Mozambique. Fotografía: Alberto Pla

Unos niños saltan en la playa de Beira en Mozambique. Fotografía: Alberto Pla

UNICEF

Sería imposible abarcar el trabajo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en unas líneas, ni siquiera en un único artículo, nos harían falta miles. Pero, no queremos perder la oportunidad de destacar algunas de sus incontables proyectos dedicados a los niños y niñas de todo el mundo.

En primer lugar, la estrategia que diseñaron desde el estallido de la pandemia para apoyar el aprendizaje remoto desde los domicilios en Uruguay. En este sentido, proporcionaron herramientas que permitieran a las familias afrontar la cuarentena y organizaron reuniones virtuales con técnicos y autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública para abordar los principales desafíos relacionados con el aprendizaje de los niños y adolescentes. El primer reto fue superado, el segundo -asegurar la continuidad de la educación para todos en el contexto del desconfinamiento- está en proceso de ser conseguido.

En Camboya, UNICEF también trabajó con el Ministerio de Educación, Juventud y Deporte para permitir que la reapertura de las escuelas contara con las condiciones de seguridad necesarias. Según explican en su página web, desde que abrieron las escuelas, han distribuido 6.195 desinfectantes de manos, 72.725 pastillas de jabón y 801 termómetros para 417 escuelas y 290.772 estudiantes de seis provincias.

En R.D. Congo impulsaron la iniciativa Masks made in DRC, a través de la que encargaron a organizaciones aliadas que fabricaran mascarillas reutilizables de protección a escala local. En agosto, ya se habían fabricado 950.455 mascarillas y distribuido 760.766 para las comunidades más desfavorecidas de las provincias más afectadas por la covid-19. Otras 423.000 mascarillas se destinaron a maestros de primaria y de secundaria.

Frenar el cambio climático es sinónimo de salvar (muchas) vidas

2020-10-31T10:55:43+01:00octubre 24th, 2020|

Por: María Palau. Fotografías: Alberto Pla y Vincent Tremeau.

Desde la más absoluta ignorancia, tendemos a simplificar el cambio climático a un ya redundante enunciado: como consecuencia de las emisiones de CO2 incrementan los gases de efecto invernadero (GEI) y el planeta se calienta. Hasta cierto punto esta afirmación es cierta. La temperatura media mundial aumentó 0,85°C entre 1880 y 2012, según el Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés). Pero, sería absurdo repetir lo que hace mucho tiempo que sabemos y que, desde la brillante burbuja de falsa sabiduría que nos envuelve a aquellos que nos hacemos llamar “países desarrollados”, nos empeñamos en pregonar como una verdad universal.

Hoy, Día Internacional contra el Cambio Climático, nosotros queremos ir un poquito más allá y recordar que, aunque es cierto que los efectos del calentamiento global pueden ser devastadores para el medio ambiente, las principales secuelas del cambio climático tienen nombres y apellidos. Nombres y apellidos de miles, incluso millones, de personas que ven como sus ingresos económicos desaparecen y se sumen en una pobreza casi irremediable.

Una joven de la comunidad de Gimbichu teje con paja un recipiente. Fotografía: Alberto Pla

Miles, incluso millones, de personas que son forzadas a abandonar sus hogares porque no tienen qué llevarse a la boca después de que una fuerte sequía arrasara con la cosecha anual o porque alguna multinacional (sí, de “países desarrollados”) decidió explotar las materias primas de la zona en la que vivían. Miles, incluso millones, de personas que observan asustadas como la pobreza y la hambruna derivan en un contexto de tensión y violencia que puede desencadenar un conflicto de mayores dimensiones.

Miles, millones, de personas cuyos nombres y apellidos se evaporaron con el cambio climático porque, para ellos, la consecuencia última fue la muerte.

Nombres y apellidos del cambio climático

Por si no se fían, les damos algunos nombres y apellidos. Abdul, Rahima y sus hijos, Arafat y el bebé Ayaz, sufrieron las amenazas del monzón en el campamento de refugiados rohingyas de Cox’s Bazar (Bangladesh) donde malvivían desde que en 2017 se vieron obligados a abandonar su casa en Buthidaung (Myanmar) y huir de la violencia.

Abul Kalam con sus hijos Mohammad Arafat y Mohammad Ayaz en el Campamento 1 Oeste, Kutupalong, Cox’s Bazar, Bangladesh. © ACNUR/Vincent Tremeau

El voluntario rohingya Mohammed Halim, habla con Nessar Ahmed en el campo 21, Teknaf, Bangladesh. © ACNUR / Vincent Tremeau.

Shalle Hassan Abdirahman y Barwako Noor Abdi son solo dos de las muchas personas que llegan al centro de recepción de ACNUR en Dollo Ado (Etiopía) desde Somalia; la sequía y las extorsiones del grupo yihadista Al-Shabbaab imposibilitan el cultivo de la tierra y el cuidado de los animales.

Hawali Oumar huyó de Nigeria con su familia después de que integrantes de Boko Haram asesinaran a su padre e incendiaran su vecindario; ahora debe enfrentarse a diario con las plantas invasoras que asedian el Lago Chad (Chad), fuente de alimentos para este pescador, así como con la desertificación, deforestación y sequía que amenazan la zona.

Unas mujeres secan ropa al sol en el altiplano etíope. Fotografía: Alberto Pla

Podríamos seguir, pero nos conformaremos con aportar algunos hechos que, muy probablemente, los medios de comunicación de los “países desarrollados” se afanaron en silenciar. Sin embargo, la Plataforma sobre Desplazamiento por Desastres (PDD) en su informe Una iniciativa liderada por los Estados con miras a brindar una mejor protección para las personas desplazadas a través de fronteras en el contexto de desastres y cambio climático dejó constancia de algunos de ellos. Entre enero y junio de 2019, se produjeron inundaciones en la cuenca del Amazonas y del Río de la Plata que provocaron 400.000 desplazamientos en Argentina, Bolivia, Brasil y Uruguay. En mayo de ese mismo año, más de 3,4 millones de personas abandonaron India y Bangladesh a causa del ciclón Fani. En marzo, el ciclón Idai desplazó a 617.000 personas en Mozambique, Malawi, Zimbaue y Madagascar. Entre enero y junio, 72.000 personas abandonaron Somalia por una sequía que afecta al país desde 2015.

Cifras para comprender la magnitud del problema del cambio climático

Por si todavía tienen alguna duda, les dejamos algunos datos que pueden ayudar a esclarecer las dimensiones del cambio climático. El Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC) en el Informe mundial sobre desplazamiento interno 2019 cifra en 23,9 millones de desplazamientos internos relacionados con el clima. Entre ellos, 10 millones por inundaciones o 13 millones por tormentas.

Dos hermanos en el vertedero de Cobán donde muchas familias trabajan para subsitir. Fotografía: Alberto Pla

Según el estudio El costo humano de los desastres: una visión general de los últimos 20 años (2000-2019) de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, se registraron 7.348 grandes desastres que acabaron con 1,23 millones de vidas y afectaron a 4.200 millones de personas. En los últimos 20 años, los desastres derivados del clima, provocados en su mayoría por el cambio climático incrementaron sobremanera. De esos 7.348 desastres, 6.681 tenían alguna relación con el clima.

Manos Unidas aporta tres datos demoledores. El 85% de las personas que sufren pobreza extrema dependen de los ecosistemas en los que viven para alimentarse y sobrevivir. El cambio climático amenaza con destruir estos ecosistemas; tanto es así que, en 2018, los desastres climáticos y naturales condujeron a 29 millones personas a la inseguridad alimentaria. Y el último: cada día mueren 18.000 personas por causas relacionadas con la contaminación atmosférica. Poco más podemos añadir nosotros.

Iniciativas contra el cambio climático

Cerrar basurales para limpiar el aire

Durante cinco décadas, Estructural, el basurero a cielo abierto más grande de América Latina y el Caribe situado en Brasilia (Brasil), recibía más de 2.700 toneladas métricas de basura. Estos residuos nunca se separaron e incluso a menudo fueron quemados, provocando que una gran cantidad de gases tóxicos contaminaran el aire y el agua de los alrededores del vertedero. Como consecuencia, la salud de la población cercana empeoró, sobre todo de los 2.500 trabajadores informales que se sustentaban a base del dinero que conseguían revendiendo residuos del vertedero.

 

En 2018, como parte de un programa de la ONU, destinado a cerrar basurales para limpiar el aire en América Latina y el Caribe Estructural fue clausurado. Según los cálculos del programa, así se eliminará al menos el 70% de las 1,4 millones de toneladas métricas equivalentes de dióxido de carbono que el vertedero habría estado produciendo hasta 2050. Además, se evitará sumar nuevas víctimas a las 330.000 muertes prematuras que cada año suceden en América Latina como consecuencia de la mala calidad del aire.

Campamento 1 oeste, refugio ante el monzón

¿Recuerdan a Abdul, Rahima y sus hijos? Los refugiados rohingyas que tuvieron que abandonar el campo de Cox’s Bazar porque se vieron amenazados por el monzón. Ellos son una de las miles de familias rohingyas que han recibido la ayuda de ACNURpara combatir los destrozos provocados por las lluvias y los vientos monzónicos.

Los refugiados rohingyas que tuvieron que abandonar el campo de Cox’s Bazar porque se vieron amenazados por el monzón

Abul Kalam con sus hijos Mohammad Arafat y Mohammad Ayaz en el Campamento 1 Oeste, Kutupalong, Cox’s Bazar, Bangladesh. © ACNUR/Vincent Tremeau.

La Agencia de la ONU para los Refugiados reemplazó o reparó más de 91.000 alojamientos, construyó 27 kilómetros de caminos y calles, 78 kilómetros de drenaje, 59 kilómetros de estructuras de retención, 32 kilómetros de escalones y 4,4 kilómetros de puentes iluminados por farolas. También se encargó de abrir 33 centros de salud y 25 centros de nutrición, y entregó más de 88.000 kits de albergue premonzón a grupos de refugiados especialmente vulnerables.

Abdul, Rahima, Arafat y el bebé Ayaz viven ahora en el campamento 1 oeste de Kutupalong (Cox’s Bazar, Bagladesh). Al menos, han conseguido protegerse del monzón.

Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú

Manos Unidas iniciaba el pasado mes de febrero la campaña de concienciación Quien más sufre el maltrato al planeta no eres tú con el fin de denunciar las consecuencias que el deterioro medioambiental tiene sobre millones de personas. La crisis climática afecta a 821 millones de personas castigadas por el hambre o a más de 1.000 millones de personas que viven en la pobreza.

“El hambre y la pobreza son dos realidades muy relacionadas con los daños medioambientales”, criticaban desde la ONG, y señalaban el agotamiento de recursos, la destrucción de ecosistemas, las inundaciones y las sequías extremas, la desertización y la deforestación como las graves huellas del cambio climático.

Manifiesto por el la nueva Ley de Cambio Climático

Más de 400 personas del área de la investigación y la ciencia, junto a algunos de los principales grupos ecologistas como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, o WWF, han firmado un manifiesto para exigir que la futura ley reconozca la existencia de un comité científico independiente que evalúe la futura política de cambio climático en España. “Más ciencia, urgencia y ambición en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética”, reclaman.

La valentía de ser enfermera en el año 2020 (y siempre)

2020-10-31T12:25:44+01:00octubre 9th, 2020|

Por: María Palau. Fotografías: María Palau y Alberto Pla

2020. El año en el que una pandemia nos paralizó y derribó el mundo que conocíamos. El año de la covid-19. 2020. El año en el que una explosión en el puerto de Beirut arrasó la capital libanesa, dejando más de 200 muertes, casi 7.000 heridos y numerosos desaparecidos. 2020. El año en el que un incendio devastó el campo de refugiados de Moria, sesgando los sueños de miles de personas que esperaban cruzar las puertas de occidente. 2020. Y también el año en que profesiones como la enfermería han evidenciado ser indispensables en todo momento y en cualquier lugar del mundo, especialmente, en aquellos más desfavorecidos.

La OMS declaró por primera vez este 2020 como el año oficial para el reconocimiento de la labor que realizan enfermeras y enfermeros de todo el mundo, coincidiendo con los dos siglos del nacimiento de Florence Nightingale (1820-1910). Considerada como una de las pioneras de la enfermería profesional moderna, fue creadora del primer modelo conceptual de enfermería, trabajó por convertir a la enfermería en una profesión respetable y viajó a la guerra de Crimea para poner en práctica sus conocimientos y ayudar a salvar vidas.

Banksy, el cotizado artista que nunca ha desvelado quién es, donó su última obra a un hospital inglés y en ella aparece una enfermera, manejada por un niño, como una superheroína.

Banksy, el cotizado artista que nunca ha desvelado quién es, donó su última obra a un hospital inglés y en ella aparece una enfermera, manejada por un niño, como una superheroína.

Una conferencia para poner en valor el trabajo de la enfermería

Para poner en valor el trabajo pasado y presente en el campo de la enfermería y recordar a los políticos y la sociedad la urgencia de fortalecer y blindar el sistema sanitario, se celebró la conferencia «Enfermería y catástrofes naturales. ¿Cómo ayudar?» enmarcada en el ciclo Actualidad organizado por el Museu de les Ciències.

Esta pandemia es “nuestra oportunidad de demostrarle al mundo lo que somos capaces de hacer en este tipo de situaciones”, comenzaba su intervención la ponente principal Mª José Rodríguez Navarro, supervisora enfermera de quirófano del Hospital Universitario La Fe. Presentada por Ana Arbona, supervisora de quirófanos del IVO y cooperante de la ONG Surg for all, advirtió que en 2030 se estima una falta de 6 millones de profesionales sanitarios en el mundo distribuidos de manera muy desigual.

Presentada por Ana Arbona, supervisora de quirófanos del IVO y cooperante de la ONG Surg for all

La conferencia ««Enfermería y catástrofes naturales. ¿Cómo ayudar?» estuvo presentada por Ana Arbona, supervisora de quirófanos del IVO y cooperante de la ONG Surg for all.

El año internacional de la enfermería coincide con el fin de la campaña Nursing now (2018-2020). El proyecto, que nace en 2016 a partir de la presentación en el Parlamento británico del informe Triple impact of nursing, fija tres objetivos sostenibles derivados del incremento en las inversiones en personal sanitario: mejorar la salud, promover la igualdad de género y fortalecer la economía.

Ébola, Sierra Leona (2015)

Mª José Rodríguez es también cooperante en la ONGD Intervención, Ayuda y Emergencia (IAE), dedicada principalmente a la localización y el rescate de víctimas en desastres con perros entrenados. Asimismo, también trabajan para ofrecer una asistencia sanitaria en países que carecen de ella, ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo.

Como enfermera de IAE, Rodríguez viajó en 2015 a Lunsar (Sierra Leona) para poner en marcha el hospital San Juan de Dios. En el contexto de la epidemia de ébola que asolaba al país, el hospital más grande había sido cerrado como consecuencia de la muerte de un gran número de sanitarios, entre los que se encontraba su director.

Los voluntarios de IAE reabrieron el centro sanitario clausurado y centraron su actuación en tres aspectos: la atención en consultas externas a pacientes con enfermedades diferentes al ébola, el seguimiento de las familias en cuarentena de las aldeas cercanas y la protección. Esta última, centrada en equipos médicos especializados y en la realización de triajes, fue fundamental para contener el virus.

La supervisora de quirófano del IVO cuenta las dificultades de muchas personas para pagar un tratamiento médico, “o incluso una simple radiografía”. Como cooperantes, “debemos ser conscientes de esta situación”. Recuerda, además, como muchos niños enfermos “llegaban ya muy pasados”. “Las mujeres en Sierra Leona tienen cuatro o cinco hijos de media, y no podían dejar de cuidar al resto para traer al niño enfermo al hospital”, lamenta.

Terremoto de Haití (2010-2011)

Poco más de 40 horas después del terremoto de Haití de 2010, los voluntarios de IAE ya habían aterrizado en el país y habían desplegado su equipo de localización y rescate. “A mí la vocación no me la va a quitar nadie, si suena el teléfono por un terremoto yo volveré a ir”, sentencia la enfermera al rememorar la que, para ella, fuera la experiencia de cooperación más impactante hasta la fecha.

«A mí la vocación no me la va a quitar nadie, si suena el teléfono por un terremoto yo volveré a ir». María José Rodríguez, enfermera y cooperante de IAE.

En marzo de 2010, algunos miembros del equipo regresaron al país para realizar una segunda intervención. Esta vez centrada en el reparto de alimentos y agua potable para las personas que se encontraban en unos campamentos provisionales, que a día de hoy todavía no han desaparecido.

Dos niños juegan con un surtidor de agua en Haití. Fotografía: Alberto Pla

Dos niños juegan con un surtidor de agua en Haití. Fotografía: Alberto Pla

Para Mª José Rodríguez, la estancia entre junio y julio fue “la más complicada con diferencia”. Encargados entonces de proporcionar atención sanitaria a las personas que malvivían en los campos temporales, construyeron un “consultorio médico que se volaba con el viento”. Durante mes y medio, intentaron introducir medicamentos en el país. Aunque finalmente lo consiguieron, “la burocracia y la proliferación del mercado negro” dificultaron la operación.

En septiembre del año siguiente, realizaron la que sería su cuarta intervención en Haití: la construcción de un orfanato para acoger a menores que habían quedado huérfanos tras el terremoto. Un total de 38 niños y niñas recibían como mínimo una comida al día, optaban a atención psicológica y eran apartados de la posibilidad de convertirse en esclavos o víctimas de abusos sexuales.

Una situación devastadora en Haití que la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social documentó con el proyecto El Corazón de Haití. Entre finales del mes de septiembre y noviembre de 2013, Alberto Pla documentó la labor que realiza la organización TECHO en Haití, que involucra alrededor de 200 voluntarios repartidos en varios proyectos educativos, sanitarios y agrícolas, entre otros. Un trabajo que posteriormente se mostró a la sociedad española con una emotiva exposición que recorrió varias ciudades de España.  E incluso llegó a exhibirse en Londres.

Fístula obstétrica, Liberia (2013-2019)

En colaboración con Mujeres por África, Mª José Rodríguez formó parte del proyecto Stop fístula como miembro de IAE. Así, colaboró en la formación de matronas y parteras en Monrovia (Liberia), y asistió el parto de múltiples jóvenes menores de 20 años, madres primerizas en su mayoría, expuestas al riesgo de sufrir una fístula obstétrica.

Dicha fístula obstétrica aparece como consecuencia de los partos detenidos y obstruidos que carecen de cualquier tipo de atención médica. Otra causa habitual son las agresiones sexuales. Rodríguez se refirió a las mujeres que padecen esta dolencia como “las verdaderas supervivientes”, pues, en algunos casos, “la madre podía pasarse hasta tres días dando a luz y era muy probable que muriera durante el parto”.

Entre 2 y 3,5 millones de mujeres conviven con una fístula obstétrica, según datos de las Naciones Unidas. Cada año se registran alrededor de 50.000 a 100.000 nuevos casos. La mayoría de estos en países africanos, donde a la enfermedad se le suma un componente de rechazo y repudio.

Documentales de nuestra agencia relacionados con la enfermería

En la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social llevamos 10 años documentando todo tipo de realidades y problemáticas en diversos países del mundo. A lo largo de nuestra trayectoria hemos producido varios documentales y trabajdos audiovisuales donde las enfermeras tenían un papel determinante y clave para mejorar la vida no solo de personas afectadas por diferentes enfermedades, sino también de la población en general.

Entre ellos se encuentra, por ejemplo, la película documental «142 pulsaciones» producido para la Asociación CONI y cuya protagonista es Kimberly, una joven guatemalteca que logró estudiar enfermería gracias a su esfuerzo y determinación, así como al apoyo de CONI. Esta película documental, de 30 minutos de duración, ya se puede visualizar completo en Youtube.

Asha. Historias de lepra y esperanza. Una película documental con las enfermeras indias como protagonistas

Otro proyecto apasionante es el que llevamos a cabo con la Fundación Fontilles en India en 2019 con la grabación y posterior emisión y difusión de la película documental «Asha. Historias de lepra y esperanza». Un trabajo que pone en valor la lucha contra el estigma, la pobreza y la enfermedad de las personas y especialmente las mujeres que sufren lepra. En la cinta, las enfermeras, conocidas allí como «ashas» tienen un papel muy importante, como lo tienen en esas comunidades, sobre todo las más rurales, donde muchas otras personas, sencillamente, no llegan.

Este documental se estrenó el pasado 29 de enero en Ruzafa Studio y se ha exhibido ya en diferentes lugares. Actualmente se encuentra ahora en el círculo de festivales, donde ya ha recibido tres nominaciones, entre ellas una internacional en México, por lo que todavía no se puede ver de forma online. Os dejamos el tráiler.

 

Próximamente, el estreno de nuestro documental en Etiopía

Por otra parte, en marzo de este año, justo unos días antes de que se declarara el estado de alarma en España y se desatara la pandemia de Covid-19 en todo el mundo, un equipo de la Agencia Alberto-Pla, conformado por Alberto Pla, Yolanda Rodríguez y Gerard Sánchez se desplazaron a Etiopía, junto a la ONG MOSSOlidaria de Mari Olcina para visibilizar la necesaria labor que lleva a cabo esta y también la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol (MCSPA) tanto para promover la educación y la sustentabilidad de muchos niños y niñas y de sus familias, como para luchar por contribuir a la mejoría de su alimentación y de su desarrollo con la construcción de pozos de agua en pequeñas aldeas aisladas. Un documental que está previsto que vea la luz a finales de diciembre de este año.

Mari Olcina, directora de la ONGD MOSSolidaria pesa a un bebé en la comunidad de Gimbichu, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla.

 

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