MICRO | Ana Domínguez. Presidenta del Consell de la Joventut de València

2020-12-09T08:33:50+01:00diciembre 9th, 2020|

Por María Palau | Fotografías de Alberto Pla

¿Qué es el Consell de la Joventut de València (CJV)? Son muchos los jóvenes que no sabrían responder a esta pregunta. Por eso, en este MICRO le preguntamos a Ana Domínguez, presidenta del organismo, por el funcionamiento del Consell, así como por las diferentes problemáticas inherentes a la etapa de juventud y las nuevas dificultades surgidas con la pandemia.

“Las dos palabras que por desgracia más nos definen son la precariedad y la incertidumbre”

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

El Consell de la Joventut de València es el órgano público que “representa a toda la juventud valenciana, asociada y no asociada”, nos contesta Ana Domínguez. Y añade: “somos los representantes válidos frente a las instituciones correspondientes, que en este caso es el Ayuntamiento de València”.

Desde su fundación en 1986, el CJV se encarga de representar y coordinar al conjunto de las asociaciones y entidades juveniles de la ciudad. Su principal objetivo es “impulsar la participación de las personas jóvenes para el desarrollo político, social, económico y cultural de nuestra ciudad”.

Compuesto por un total de 42 asociaciones miembros pertenecientes a ámbitos muy variados, desde el Consell trabajan también por fomentar el asociacionismo juvenil y los valores de cooperación y voluntarismo, promover el conocimiento de la cultura, historia y lengua valencianas, difundir entre la juventud los valores de libertad, paz y defensa de los derechos humanos y participar en los organismos consultivos de carácter público para difundir las problemáticas juveniles en la ciudad de València.

Las nuevas barreras impuestas por la pandemia

La pandemia ha supuesto un nuevo inconveniente en el ya complicado desarrollo de las entidades juveniles. “Ya teníamos muchos problemas: las organizaciones juveniles se han visto muy afectadas por recortes de financiación durante muchos años”, reconoce la presidenta.

Aunque acepta que el CJV “ha tenido suerte” porque mantiene la financiación anual otorgada por el Ayuntamiento de València, admite que la crisis de la covid-19 ha significado un obstáculo extra para el asociacionismo juvenil. “Hay que tener en cuenta que el voluntariado ya de por sí es algo que normalmente ejerces cuando acabas el resto de tus obligaciones (…) Cuando estás más preocupado por tu empleo, por tu educación, por tu vivienda, pues no tienes tiempo para dedicarte a algo tan importante como la participación”, y la pandemia ha agravado estas circunstancias.

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

 “El problema no es que la gente joven no participe, es que, por desgracia, no se pueden permitir participar”.

La presidenta del Consell explica que “en la medida de lo posible” han intentado reconvertir su actividad y programar “el máximo número” de actividades de manera online. No obstante, se vieron obligados a cancelar la celebración de la XXV Feria de Asociaciones Juveniles, prevista para el pasado 26 de septiembre; pues “el activismo y la participación tiene mucho de tocarse, tiene mucho de verse” y las nuevas modalidades virtuales imposibilitan este punto fundamental del asociacionismo que “nos hace crecer mucho como personas”.

Mismo colectivo, problemáticas diversas

“Se nos tiende a aglutinar siempre como a un colectivo, como ‘las personas jóvenes’”, muestra su desacuerdo Ana Domínguez. Tres palabras utilizadas para simplificar millones de realidades diferentes, de problemáticas diversas, de rutinas, de etapas vitales, sociales, económicas, de formas de convivir con la familia, las amistades, de relaciones amorosas y sexuales. Tres palabras que esconden tantas visiones del mundo como personas jóvenes existen en este. Tres palabras: ‘Las personas jóvenes’.

Tanto Ana Domínguez como Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración del Ayuntamiento de València, quisieron reflexionar sobre la invisibilización que produce esta reducción, en la primera mesa redonda del ciclo de debates de Mostra Viva del Mediterrani: «La juventud mediterránea en tiempos de Covid-19» a la que tuvimos el placer de asistir desde la Agencia Alberto Pla. “Es fundamental fomentar la participación de los jóvenes y adaptarse a sus necesidades concretas, pues forman un colectivo heterogéneo de personas entre 13 y 30 años”, reivindicaba Ibáñez en aquella ocasión.

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista - Fotografía de Alberto Pla

Ana Domínguez, Presidenta Consell Joventut durante la entrevista – Fotografía de Alberto Pla

Para Domínguez, “lo que nos define es el género, nuestro país de procedencia o nuestro nivel de renta, etc.”, generando “diferentes problemas” entre las “diferentes personas jóvenes”. Durante la pandemia, las asociaciones han intentado dar respuesta a las necesidades de las personas jóvenes más vulnerables, como por ejemplo aquellas que carecían de medios como internet que les permitieran continuar con sus estudios.

“Lo que nos define es el género, nuestro país de procedencia o nuestro nivel de renta, etc.”

La reflexión de la presidenta es alarmante: “De ahí el peligro de que las organizaciones juveniles salgamos de esta crisis tocadas de muerte. Al final te estás cargando un espacio cívico fundamental para proteger nuestras democracias. Por eso reivindicamos tanto la necesidad de que los jóvenes formemos parte de esta solución”.

La periodista María Palau durante la entrevista a Ana Domínguez - Fotografía de Alberto Pla

La periodista María Palau durante la entrevista a Ana Domínguez – Fotografía de Alberto Pla

La salud mental, esa gran olvidada

Este colectivo, en su mayoría, ha sido el más afectadas psicológicamente por la pandemia. Múltiples estudios, como la Enquesta sobre l’impacte de la COVID-19. Principals resultats referents a la població jove del Observatori Català de la Joventut, evidencian que los sentimientos de tristeza, angustia, ira, aburrimiento o incerteza son cada vez más comunes. Además, más de la mitad de los jóvenes tienen problemas para dormir desde el inicio de la pandemia y sufren por su futuro.

“Más del 50% de las personas jóvenes dicen que desde la crisis se ven mucho más vulnerables a tener ansiedad o a tener depresión, que se han sentido solos, que se han sentido culpables por poder infectar a personas de su familia o de su alrededor”, complementa Ana Domínguez.

“Más del 50% de las personas jóvenes dicen que desde la crisis se ven mucho más vulnerables a tener ansiedad o a tener depresión”

La presidenta del Consell de Joventut de València lamenta que la pandemia ha constatado una gran debilidad de nuestro modelo de sociedad: la salud mental. “En este sentido, en el de la salud mental, somos de los colectivos más olvidados”, critica.

Juventud es sinónimo de precariedad, y viceversa

“Las dos palabras que por desgracia más nos definen son la precariedad y la incertidumbre”, remarca. Precariedad y juventud son dos realidades que siempre se pronuncian juntas; pero, la pandemia ha fortalecido todavía más esta relación tóxica que atormenta a los jóvenes día tras día.

“1 de cada 4 jóvenes vive en situación de pobreza”

Según destaca Ana Domínguez, 1 de cada 4 jóvenes vive en situación de pobreza o, en otras palabras “está al borde del precipicio”. Encerrados entre dos crisis, que se sienten como una permanente, los jóvenes se resignan ante la imposibilidad de deshacerse de ese parásito llamado precariedad. En definitiva: “Si tú no sabes qué va a pasar contigo en el futuro, no vas a poder tener un proyecto de vida. Esa es la situación que llevamos a caballo las personas jóvenes desde hace más de diez años. (…) las condiciones de precariedad en esta edad, al principio de tu vida profesional, después se alargan mucho a lo largo de tu vida”.

Pero, aunque asumen la dificultad de revertir el panorama, desde el Consell son muy críticos con esta situación que describen como “profundamente injusta” e “ineficiente para una sociedad como la nuestra”.

El incansable estigma de la irresponsabilidad

A la precariedad y la incertidumbre se suma una tercera piedra con la que deben cargar las personas jóvenes: el estigma de culpabilización que se cierne sobre el colectivo. Esta vez sí, la denuncia se pronuncia en general. Pero, de nuevo, la generalización es incorrecta y dista mucho de la realidad diaria de la juventud.

Ante la injusticia de tener que soportar “continuos juicios morales”, Domínguez cree que “es muy importante alzar la voz y decir lo que de verdad pasa, lo que de verdad nos pasa”. Y ese es precisamente el papel que juegan las organizaciones juveniles: convertirse en el altavoz de los jóvenes en medio de este caos.

“Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como ‘Fridays for future’ o el movimiento ‘Me too’”

“Me parece brutal que se diga que las personas jóvenes no participan después de los movimientos como ‘Fridays for future’ o el movimiento ‘Me too’”, se indigna; para después continuar: “Me parece brutal que se diga que la gente joven es irresponsable cuando hemos visto que los trabajos que se decían esenciales en la pandemia” han sido desempeñados por personas jóvenes. Se refiere a “reponedores, reponedoras, riders, barrenderos y barrenderas, camareros y camareras”; en definitiva, profesiones ejercidas por jóvenes en busca de su primer empleo.

Detenerse, reflexionar y aprender

Los jóvenes “sabemos reinventarnos muy rápidamente, tenemos mucha capacidad de resiliencia”, asiente orgullosa. Y, a pesar de que cree que la pandemia ha servido para “tener mas confianza en nosotros mismos”, advierte de que ha llegado el momento de que “se nos escuche, que formemos parte de la solución y que se tenga en cuenta la voz de las personas jóvenes en todos esos pactos de reconstrucción”.

“Los jóvenes sabemos reinventarnos muy rápidamente, tenemos mucha capacidad de resiliencia”

En el ámbito personal, Ana Domínguez se ríe al aceptar que ha aprendido a “no desesperarse”. “Ese tiempo de pausa también nos ha servido mucho para pensar”; y asume que “en la pandemia, por desgracia, porque no tenía esa libertad de salir de casa todo lo que me gustaría, encontré ese tiempo para reflexionar y encontrar algunas soluciones a los problemas que veía”.

La juventud mediterránea en tiempos de Covid-19 o cómo afrontar la pandemia si perteneces a la generación precarizada

2020-10-31T12:22:17+01:00octubre 7th, 2020|

Reportaje y fotografías de María Palau

La covid-19 ha incrementado sobremanera las dificultades de acceso a los recursos. Un empleo digno, una vivienda digna, un sueldo digno -en definitiva, una forma de vida digna- son metas casi utópicas para la juventud del siglo XXI. La pandemia ha multiplicado descomunalmente las incertidumbres propias de los más jóvenes y ha desatado un temor incontrolable: ¿qué será de mí en el futuro?

“Yo quisiera poner en valor el trabajo de los jóvenes para superar esta pandemia”, afirmaba la concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración del Ayuntamiento de Valencia, Maite Ibáñez, al comenzar su intervención. Este fue, precisamente, el objetivo fundamental de la primera mesa redonda del ciclo de debates de Mostra Viva del Mediterrani: «La juventud mediterránea en tiempos de Covid-19».

El acto, moderado por la responsable de proyectos de la Fundación ACM, Marine Fournier, tenía lugar el lunes, día 5 de octubre, en el Aula Magna del Centre Cultural La Nau de la Universitat de València. La propia Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración, Ana Domínguez, presidenta del Consell Jove de la Ciutat de València, Ismaene Lekhlifi, educadora y miembro del Circulo de Orán de la Fundación ACM, y Angelique Solomonides, miembro del Consejo Consultivo de la Fundación ACM, analizaron cómo la pandemia ha afectado a las generaciones más jóvenes.

El acto de la Mostra Viva estuvo moderado por la responsable de proyectos de la Fundación ACM, Marine Fournier

El acto de la Mostra Viva estuvo moderado por la responsable de proyectos de la Fundación ACM, Marine Fournier. Foto: María Palau.

Vicent Garcés, presidente de la Fundación ACM y presidente honorífico de Mostra Viva, resumía la esencia del acto con el lema de esta 8ª edición, Emergència Mediterrània, ciutadania en resistència. Y añadía: “Si los jóvenes no tienen esa capacidad de resistencia, ¿quién la va a tener?”.

Maite Ibáñez: “Los jóvenes son fundamentales para la recuperación”

La concejala de Juventud defendió tres pilares básicos para trabajar con las nuevas generaciones: inclusión, igualdad y empoderamiento. En ese sentido, destacó: «es fundamental fomentar la participación de los jóvenes y adaptarse a sus necesidades concretas, pues forman un colectivo heterogéneo de personas entre 13 y 30 años».

Desde la concejalía de Educación y Juventud han trabajado para continuar dando respuestas a estas necesidades durante la pandemia. Ibáñez enumera algunos de los proyectos en marcha: “hemos comprado 100 ordenadores para las familias más vulnerables; impulsamos el programa Cultura Jove; adaptamos el curso de Estiu Jove; subvencionamos a numerosas asociaciones juveniles; nos unimos a ATENEA para apoyar a jóvenes mujeres cineastas, etc.”.

«Los jóvenes son fundamentales para la recuperación. Para superar esta crisis, debemos construir espacios de creación intercultural donde se fomente el aprendizaje, colaborar entre nosotros y fortalecer el tejido asociativo”. Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración del Ayuntamiento de Valencia.

Los jóvenes conviven con una mochila cargada a hombros. La precariedad es hoy una constante de esta generación. A esta gran problemática, según explica la concejala, se le suman las dificultades en la emancipación, la búsqueda de empleo o vivienda. Además, la era post-covid ha aumentado el peso de esa mochila: “la superación de la brecha digital, la inseguridad ante la primera incursión en el mundo laboral o el incremento de la necesidad de apoyo psicológico”, argumenta.

Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración durante un momento de su intervención.

Maite Ibáñez, concejala de Educación, Acción Cultural, Juventud y Cooperación al Desarrollo y Migración durante un momento de su intervención. Foto: María Palau.

Maite Ibáñez es consciente de la sensación de desprotección ante un futuro incierto, y por ello, se muestra convencida de que “los jóvenes son fundamentales para la recuperación”. Para superar esta crisis, debemos “construir espacios de creación intercultural donde se fomente el aprendizaje, colaborar entre nosotros y fortalecer el tejido asociativo”.

Ana Domínguez: “Sabemos cuáles fueron nuestros errores en la anterior crisis; no los repitamos”

Los jóvenes del Mediterráneo pertenecen a una generación que, en menos de diez años, ha sido víctima directa de dos grandes crisis. En la actualidad, «joven» y «precario» son dos palabras que van de la mano. No obstante, la presidenta del Consell Jove de la Ciutat de València, Ana Domínguez, lanza un mensaje: “Es necesario un cambio de enfoque”.

Los jóvenes han estado sometido a todo tipo de condiciones de estrés durante estos meses.

Los jóvenes han estado sometido a todo tipo de condiciones de estrés durante estos meses.

“Sabemos cuáles fueron nuestros errores en la anterior crisis; no los repitamos”. Domínguez aboga por incluir a los jóvenes y los sectores más vulnerables en la respuesta a esta nueva crisis económica (también social) y por crear trabajos estables y de calidad.

«Uno de cada cuatro jóvenes en España se encuentra en riesgo de pobreza”. Ana Domínguez, presidenta del Consell Jove de la Ciutat de València.

Durante la pandemia, la juventud ha sido uno de los sectores más afectados por la depresión y la ansiedad. “1 de cada 4 jóvenes en España se encuentra en riesgo de pobreza”, completa Ana Domínguez consciente de los efectos psicológicos provocados por esa pertenencia a la generación precarizada.

Un espacio cívico fuerte es la base de una democracia”, advierte. Y la estabilidad de esta base se encuentra en escuchar la voz de los jóvenes, educar ciudadanos alfabetizados digitalmente y mantener un contacto activo con quiénes serán las generaciones del futuro.

A los retos propios de la juventud, añade un (en realidad no tan nuevo) obstáculo: la crisis climática que exige un inmediato cambio de prioridades y estilos de vida.

Ismaene Lekhlifi y Angelique Solomonides, miedos y aprendizajes tras pandemia

La mesa redonda también contó con las intervenciones online de Angelique Solomonides y Ismaene Lekhlifi. La primera destacó el incremento de la incerteza, el temor y el estrés en los países del Mediterráneo en conflicto.

Aunque se mostró positiva ante el futuro y afirmó que “tenemos el poder de encontrar soluciones”, reconoció el miedo que ha surgido en los más jóvenes ante la pandemia. Su equilibrio mental se ha visto afectado como consecuencia de los confinamientos y la desaparición de las relaciones sociales con su círculo de amigos.

Los jóvenes también han mostrado su lado más solidario y comprometido durante esta pandemia.

Los jóvenes también han mostrado su lado más solidario y comprometido durante esta pandemia.

Por su parte, Lekhfili quiso remarcar “que la pandemia nos ha descolocado, pero nos ha descubierto muchas cosas”. Identificó cuatro aspectos negativos como consecuencia de la covid-19: la falta de información, la pérdida de ingresos o incluso del trabajo, el abandono experimentado por los estudiantes y la desaparición de las ayudas a niños y mujeres víctimas de violencia.

Sin embargo, el virus también nos ha aportado aspectos positivos: “hemos encontrado una nueva forma de solidaridad mutua, se ha producido un acercamiento entre pueblos y han aparecido nuevas profesiones gracias a las tecnologías”.

Jóvenes del mundo, el motor del cambio en esta nueva realidad

2020-08-12T14:01:17+02:00agosto 12th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

Los jóvenes están, más que nunca, en el punto de mira. Si ya de por si son un colectivo bastante incomprendido, parádojicamente, por aquellas y aquellos que también fueron jóvenes en su día, ahora lo son todavía más, en un momento también complicado para ellos en el que, más que nunca, necesitan comprensión, apoyo y confianza en sus aptitudes y actitudes. Si bien es cierto que algunos jóvenes han mostrado ciertos comportamientos irresponsables desde el desconfinamiento, no lo es menos que muchos otros han estado ahí en todo momento, trabajando, apoyando a ONG, llevando a cabo tareas de voluntariado, cooperando en otros países como hemos visto en casos como los de Rubén García, de la Fundación Solca, en Guatemala o Alba Aparicio, que falleció este año en Bolivia mientras cooperaba en un proyecto de Psicólogas y Psicólogos sin Fronteras.

Los jóvenes, en estos tiempos tan inciertos, se reinventan para seguir avanzando en sus estudios y para labrarse un futuro mejor con el que aportar también a la sociedad y al mundo en el que viven. Un mundo cada vez más global e intercultural, pero que debe seguir avanzando en cuestiones como erradicar el racismo y la xnofobia, algo a lo que también contribuyen mujeres jóvenes de Movimiento por la Paz con iniciativas como el vídeo elaborado con motivo del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, y que fue producido por la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social y rodado en Ruzafa Studio.

Hoy, en el Día Internacional de la Juventud, que se celebra cada 12 de agosto, queremos mostrar algunas de estas iniciativas de los jóvenes para seguir aportando en estos tiempos tan complicados, así como también propuestas para incitar a su participación en pro de un un cambio a mejor de nuestro mundo. Sin olvidar tampoco algunos estudios o análisis que muestran su vulnerabilidad ante esta pandemia y los posibles caminos para superarla.

Los jóvenes son el presente, son el futuro, son el motor del cambio y su acercamiento a ellos no puede ser solo de crítica sino que ha de ser de empatía, de unión, de apoyo mutuo para mirar siempre hacia adelante con la ilusión, la fuerza, la ambición y también la solidaridad y la empatía que les caracteriza.

Interted destaca el compromiso de la juventud para la acción global

La juventud suele ser también sinónimo de compromiso, de idealismo, de abanderar y sumarse a todo tipo de causas sociales. Por ellos desde Intered celebran «la riqueza, el potencial y el protagonismo de la juventud en la construcción de un mundo más justo» que —añaden— «desde InteRed impulsamos desde la educación y que enmarcamos en la Agenda 2030 y la Meta 4.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidades».

Ellos ponen como ejemplo de la «fuerza transformadora y el compromiso vital de la juventud» su propuesta coeducativa Toca Igualdad, la cual busca «poner fin a las violencias machistas dentro y fuera de las aulas». El proyecto: “Promovida la igualdad de género con mirada de ciudadanía global en comunidades educativas del ámbito formal y no formal”, cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID).

 

Los psicólogos advierten de que el confinamiento ha afectado a muchos niños y jóvenes en su manera de relacionarse

Mucho se está hablando durante las últimas semanas sobre la «irresponsabilidad» de la juventud a la hora de organizar fiestas o no tomarse, al parecer, demasiado en serio las medidas de distanciamiento social o seguridad para prevenir el contagio del Covid-19. Parece que este colectivo es ahora el «villano» pero no hay que olvidar que también han sufrido el confinamiento y sus efectos como el resto de la población o incluso, por sus especiales condiciones, más que el resto.

Los jóvenes han estado sometido a todo tipo de condiciones de estrés durante estos meses.

Así lo alerta Ita Salud Mental que destaca problemas entre los jóvenes como la «baja autoestima, miedo al contagio o problemas al relacionarse socialmente» las cuales son «algunas de las dificultades que se están empezando a ver en las consultas». El grupo Ita afirma que ha recibido un aumento de llamadas para concertar visita con especialistas por ansiedad y estrés. Mientras que Unicef asevera que el 85,7% de los padres detectaron cambios en el estado emocional de sus hijos durante el confinamiento.

“En Ita hemos notado un incremento de consultas de padres que están preocupados por el consumo de alcohol entre los jóvenes”, afirma Gloria Gonzalez, psicóloga clínica.

Esta “situación de encierro” ha dejado secuelas a nivel psicológico también en niños y jóvenes. “Cambios de humor, tristeza o desgana a la hora de presentarles a hacer alguna actividad, son algunos de los síntomas que pueden presentar los más pequeños tras estos meses de incierto e inseguridad sanitaria” afirma Daniele Cipriano, psicólogo experto en Trastornos de Conducta, de la unidad infanto-juvenil de Ita.

Arte urbano contra la COVID-19: la prevención inicia contigo

Los jóvenes no solo están concienciados ante los peligros del Covid-19, sino que también protagonizan todo tipo de acciones y campañas de sensibilización ante él. Una de ellas es la protagonizada por siete artistas dominicanos que se han unido a la lucha para frenar la pandemia con una campaña en la que difunden mensajes para animar a la población a cumplir con las medidas de prevención.

La Cooperación Española, a través de la AECID y como parte del llamado Equipo Europa, apoya al Ministerio de Salud Publica dominicano  en la realización de esta campaña audiovisual «Artistas Urbanos en Prevención de la COVID-19», bajo el slogan «La prevención inicia contigo».

Los cinco videos de sensibilización que conforman la iniciativa promueven el uso correcto de la mascarilla, el distanciamiento social y físico, así como la salud mental. Mente Oscura, Fillie Ranking, Saga del Barrio, Larybel, Dkano, DJ Scuff y Melymel son los artistas que protagonizan la campaña.

La encuesta global de Naciones Unidas por su 75 aniversario que se celebra en 2020

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud, siguiendo las recomendaciones de la Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud (Lisboa, 1998). Se trata de una celebración anual que busca promover el papel de la juventud como socia esencial en los procesos de cambio y generar un espacio para generar conciencia sobre los desafíos y problemas a los que estos se enfrentan.

El Día Internacional de la Juventud sirve para celebrar y dar voz a la juventud, sus acciones y sus iniciativas de los jóvenes. La celebración adoptará la forma de un debate similar a un podcast organizado por jóvenes para jóvenes, junto con otros actos organizados de manera independiente en todo el mundo para destacar la importancia del compromiso de los jóvenes en la vida y los procesos políticos, económicos y sociales.

En esta línea, una forma de comprometerse con la configuración y construcción de un nuevo mundo es participando en las acciones planteadas por Naciones Unidas dentro de la celebración de su 75 aniversario, que tiene lugar en este 2020. Una de ellas es la encuesta lanzada por Naciones Unidas bajo el título «El mundo necesita tu solidaridad. Tu contribución cuenta, que se puede responder en este link.

También es posible consultar y descargar en la web de Naciones Unidas el informe mundial sobre juventud 2020.

Acción Contra el Hambre reflexiona sobre el incierto futuro laboral de los jóvenes

La pérdida del empleo, la dificultad para encontrar uno, incluso después de finalizar estudios superiores, los largos y abusivos periodos de prácticas, en muchas ocasiones no remuneradas, las trabas para emprender… son algunos de los problemas a los que se enfrentan los jóvenes y que se agravan, todavía más, en tiempos de crisis como el actual generado por el Covid-19. Para reflexionar sobre esta situación Acción Contra el Hambre convoca este miércoles, día 12 de agosto, un encuentro digital con Ana Alarcón, responsable de programas de emprendimiento, y dos jóvenes emprendedores, Saray Ruiz y Sergio Aceves, jóvenes emprendedores.

Desde Acción Contra el Hambre aseveran que durante estos primeros meses de 2020, han constatado «que crece el interés del emprendimiento juvenil pero solo en aquellas personas con estudios superiores». A lo que añaden que «en estos momentos, disponer de Internet y de un dispositivo de calidad es clave para acceder al mercado laboral por cuenta propia o ajena.»

También alertan de que la brecha de género sigue existiendo: «El porcentaje de mujeres sin estudios superiores que emprende es mucho menor que el de los hombres. Esto pone de manifiesto la brecha de género a nivel competencial y cultural entre los dos sexos: los hombres confían más en ellos mismos que las mujeres y esto mejora ligeramente para mujeres con estudios superiores.» Por tanto, Acción contra el Hambre avisa de que la crisis socioeconómica derivada del coronavirus afectará más a mujeres jóvenes: sufren mayor precariedad y pobreza laboral, lo cual las sitúa en un peor lugar para afrontar esta situación.

Los datos entre menores de 25 años, los recién graduados, no son tampoco nada halagüeños. En el segundo trimestre de 2020, la tasa de paro llego casi al 40% mientras que en el primer trimestre se situó en el 33% según la Encuesta de Población Activa (EPA).

La Juventud Opina, la página web de Unicef por y para los jóvenes

Otra forma de implicarse en pro de un futuro mejor es a través de la página web «La Juventud Opina» creada por Unicef por y para los jóvenes de todo el mundo. Como ellos mismos la describen, es la comunidad digital de UNICEF para jóvenes, hechar por jóvenes: «Una web donde puedes encontrar historias escritas por jóvenes que quieren crear un mundo mejor». La página cuenta también con perfil en redes sociales como Twitter o Instagram y anima a los jóvenes a compartir todo tipo de historias e iniciativas con el hashtag #lajuventudopina.

Créditos de la imagen: Diana Rivera

 

 

 

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