Por una vuelta al cole equitativa y con justicia social

2020-09-03T11:17:59+02:00septiembre 3rd, 2020|

Por: Gerard Sánchez. Fotos: Alberto Pla

Llega septiembre y con él la vuelta al cole en muchos países como España y gran parte de Europa. Un regreso que, como casi todo en este 2020, viene marcado por el Covid-19 y por sus consecuencias. Muchos de nosotros seguramente recordamos, con más o menos detalle, esas vueltas al cole con sus emociones, alegrías y llantos, pero es muy probable que no logremos contextualizarlas en un año concreto. No obstante, la de este 2020 será muy recordarda y comentada por toda una generación de niños y niñas, pero también de adolescentes, de padres-madres y profesores que afrontan este regreso con todo tipo de dudas, preocupaciones y ansiedades.

Un momento del rodaje del documental que rodamos en Etiopía en marzo para la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol y MOSSolidaria. Foto: Alberto Pla

Como suele ocurrir en muchas facetas de la vida, este regreso a las aulas no será igual para todo el mundo. No lo está siendo en cada uno de los países de nuestro planeta, pero tampoco lo es dentro de un mismo país como España o en el seno de una misma ciudad o barrio. Una vuelta que resulta especialmente complicada para aquellas familias con menos recursos que ven como al gasto habitual de la escolarización hay que sumar otros como la adaptación a las nuevas tecnologías o las consecuencias económicas que para una familia puede acarrear el hecho de que alguno de sus progenitores deba quedarse en casa para cuidar a un hijo enfermo o en confinamiento temporal. Sin olvidar los temores y las consecuencias que pueden tener las infecciones por Covid-19 en niños y adultos.

Unos problemas que se vuelven todavía mayores en países de América, África o Asia donde las carencias educativas y de vida son aún mayores y en los cuales la necesidad de la cooperación internacional y la solidaridad es más importante que nunca. Especialmente preocupante, y como alertan desde organizaciones como Acnur, es esa vuelta al cole marcada por el Covid-19 en realidades tan complicadas ya de por sí como son los campos de refugiados.

La escuela refugio de Entreculturas

Otra organización que trabaja por la educación de las personas refugiadas es Entreculturas. Ellos cuentan con la página web «escuela refugio» desde la que luchan para garantizar la escolarización y los recursos para miles de niños y niñas refugiados en diversos países del mundo. «El cierre de las escuelas provocado por la Covid-19 ha dejado a estos menores sin su refugio, su espacio de protección y aprendizaje, su espacio para ser niños. Sin ella vuelven a estar más expuestos a situaciones de violencia, abuso y explotación y a tener más dificultades para poder comer o acceder a agua potable», indican. Por ello, desde desde Entreculturas, junto a otras organizaciones socias, trabajan «para que la escuela les siga protegiendo. Para que, aunque estén cerradas, siga acompañándolos en sus casas a través de la educación a distancia, el reparto de alimentos y la protección frente a la violencia.»

Niños y niñas se columpian en la escuela de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri, Etiopía. Foto: Alberto Pla

Acnur publica un informe por la educación de las personas refugiadas

En un informe publicado este jueves, día 3 de septiembre, bajo el título “Uniendo fuerzas por la educación de las personas refugiadas”, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, predice que, a menos que la comunidad internacional tome medidas inmediatas y ambiciosas para contrarrestar los efectos catastróficos de la COVID-19 en la educación de las personas refugiadas, el potencial de millones de jóvenes refugiados que viven en algunas de las comunidades más vulnerables del mundo se verá aún más amenazado. Los datos ofrecidos en el informe se basan en las estadísticas en bruto sobre la escolarización del año escolar 2019.

Desde Acnur alertan de que «antes de la pandemia, un niño refugiado tenía el doble de probabilidades de no asistir a la escuela que un niño no refugiado». Y aseveran que esta situación sin duda va a empeorar: «muchos niños y niñas refugiados probablemente no tendrán la oportunidad de retomar sus estudios por el cierre de escuelas, las graves dificultades para pagar las tasas de matriculación, uniformes o libros, la falta de acceso a tecnologías o porque se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias

«La mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados previamente a esta situación. Después de todo lo que han soportado, no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación«. Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados

La mitad de los niños refugiados del mundo no estaban escolarizados previamente a esta situación”, ha declarado Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. “Después de todo lo que han soportado, no podemos robarles su futuro negándoles hoy una educación. A pesar de los enormes desafíos que plantea la pandemia, si se ofrece un mayor respaldo internacional a las personas refugiadas y a sus comunidades de acogida, podremos desarrollar más medios innovadores para proteger los avances fundamentales en la educación de los refugiados obtenidos durante los últimos años”.

Unas niñas juegan en la escuela de CIVES en asentamiento de Al Farah 4 – Alberto Pla

Los datos del informe de 2019 se basan en las estadísticas de doce países que acogen a más de la mitad de los niños y niñas refugiados en el mundo. Aunque la tasa bruta de matriculación en enseñanza primaria es del 77%, solo el 31% de los jóvenes está matriculado en secundaria. A nivel de educación superior, solo el 3% de los jóvenes refugiados han podido matricularse.

En unas contundentes palabras finales al informe, el futbolista y Embajador de la Fundación Vodafone y de ACNUR para el Programa Escolar de Red Instantánea, Mohamed Salah, declaró: “Garantizar una educación de calidad hoy significa menos pobreza y sufrimiento mañana

Unicef lanza la guía «Covid-19. Proteger la salud en las aulas»

Otra organización que vela por la salud y la protección de la infancia es El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef. Ellos han lanzado la guía «Covid-19. Proteger la salud en las aulas«. En el se indica que «La educación no puede parar durante una emergencia, ya que es una parte esencial de la recuperación en una crisis: aporta normalidad, un sentido de la rutina, conocimientos y habilidades necesarias para el desarrollo, protección en casos de especial vulnerabilidad social y económica y sirve de puente para salvar las distintas brechas sociales, económicas y educativas a las que se enfrenta parte de la población. Cuanto antes se reestablezca la actividad cotidiana de escuelas y centros de enseñanza, antes se podrán curar las heridas dejadas por esta crisis.»

Por otra parte, alertan de que «al menos una tercera parte de los niños en edad escolar de todo el mundo no tuvo acceso a la educación a distancia durante el cierre de las escuelas debido a la COVID-19».

Alejandro Sebastián reunido con la Directora de programas en Guatemala y el profesor de la escuela de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

Desde Unicef han lanzado la campaña Reimaginar, dirigida a impedir que la pandemia de COVID-19 termine convirtiéndose en una crisis prolongada para los niños, sobre todo los más pobres y vulnerables. UNICEF insta a realizar inversiones urgentes para cerrar la brecha digital, facilitar la educación a distancia para cada niño y, lo más importante, priorizar la reapertura de las escuelas en condiciones de seguridad.

Y también han trabajado en el «Marco para la reapertura de las escuelas«, preparado por la UNESCO, UNICEF, el Banco Mundial y el Programa Mundial de Alimentos.

 

Cepal y la UNESCO publican «La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19»

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha planteado que, incluso antes de enfrentar la pandemia, la situación social en la región se estaba deteriorando, debido al aumento de los índices de pobreza y de pobreza extrema, la persistencia de las desigualdades y un creciente descontento social. En este contexto, alerta de que «la crisis tendrá importantes efectos negativos en los distintos sectores sociales, incluidos particularmente la salud y la educación, así como en el empleo y la evolución de la pobreza».

Por su parte, la UNESCO ha identificado grandes brechas en los resultados educativos, que se relacionan con una desigual distribución de los docentes, en general, y de los docentes mejor calificados, en particular, en desmedro de países y regiones con menores ingresos y de zonas rurales, las que suelen concentrar además a población indígena y migrante.

Por todo ello, han publicado de forma conjunta el documento La educación en tiempos de la pandemia de COVID-19. El objetivo de este documento es visibilizar la diversidad de consecuencias que estas medidas tendrán sobre las comunidades educativas a corto y mediano plazo, así como plantear las principales recomendaciones para sobrellevar el impacto de la mejor manera posible, proyectando oportunidades para el aprendizaje y la innovación en la educación posterior a la pandemia.

Rozalén durante su visita a Guatemala para apoyar el proyecto «la luz de las niñas» de Entreculturas.

La OMS dice que mascarillas sí, pero no para menores de cinco años

Otra gran duda para las familias y también para los responsables educativos en el inicio del curso escolar es cómo aplicar en los niños las medidas de seguridad como las mascarillas, la distancia social, el contacto físico… A día de hoy, no existen directrices claras u homogéneas, al menos a nivel mundial, sobre estas cuestiones. De hecho, en cada país e incluso en cada región se va proceder de un modo diferente. Aún así, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) sí que han lanzado ciertas recomendaciones. Una de ellas indica que las mascarillas son útiles en los colegios, pero no las recomiendan para menores de cinco años.

Sobre qué tipo de mascarillas utilizar por los niños, desde la OMS indican que «los niños que, en general, gozan de buena salud pueden ponerse mascarillas higiénicas o de tela. Así se consigue controlar el origen, es decir, se evita transmitir el virus a otras personas si el niño está infectado y no es consciente de que lo está». Por otra parte, matizan que «los niños con problemas de salud subyacentes como fibrosis quística, cáncer o inmunodepresión deben, en consulta con sus proveedores de servicios médicos, llevar mascarillas médicas o quirúrgicas.»

Un grupo de voluntarios costarricenses de la Fundación SOLCA visitan el barrio Sinaí en San José, Costa Rica, antes de la pandemia – Fotografía: Alberto Pla

Ayuda en acción pide colaboración para lograr una vuelta al cole equitativa

«Una vuelta al cole diferente», así se llama la campaña de recaudación de fondos que ha lanzado Ayuda en Acción para tratar de conseguir que este regreso a las aulas sea lo más equitativo posible en España y en otros lugares del mundo. Ellos indican que «miles de familias en España no tienen recursos suficientes para comprar todo lo que necesitarán sus hijos e hijas para la vuelta al cole».  Por ello, y a través del programa Aquí también, Ayuda en Acción proporciona becas de material escolar a familias en situación de pobreza p»ara que la única diferencia que haya entre un niño o una niña con y sin recursos sean sus ganas de aprender.»

Las esenciales becas comedor de Educo

Uno de los mayores gastos en cada curso escolar es el comedor infantil. Dependiendo de colegios este puede llegar a superar los 100 euros mensuales. Una situación que resulta muy complicada de afrontar para muchas familias, más aún en una situación como la actual. ONG como Educo, mantuvieron sus becas comedor durante el confinamiento y también en en verano. Ahora, con la vuelta al cole, piden más colaboraciones y donaciones para que estas becas lleguen al mayor número de familias. Ellos alertan de que en España «284.000 niños y niñas no pueden comer carne, pollo o pescado cada 2 días».

Unos niños en un comedor. Fotografía: EDUCO

 

 

 

 

 

 

 

Jóvenes del mundo, el motor del cambio en esta nueva realidad

2020-08-12T14:01:17+02:00agosto 12th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

Los jóvenes están, más que nunca, en el punto de mira. Si ya de por si son un colectivo bastante incomprendido, parádojicamente, por aquellas y aquellos que también fueron jóvenes en su día, ahora lo son todavía más, en un momento también complicado para ellos en el que, más que nunca, necesitan comprensión, apoyo y confianza en sus aptitudes y actitudes. Si bien es cierto que algunos jóvenes han mostrado ciertos comportamientos irresponsables desde el desconfinamiento, no lo es menos que muchos otros han estado ahí en todo momento, trabajando, apoyando a ONG, llevando a cabo tareas de voluntariado, cooperando en otros países como hemos visto en casos como los de Rubén García, de la Fundación Solca, en Guatemala o Alba Aparicio, que falleció este año en Bolivia mientras cooperaba en un proyecto de Psicólogas y Psicólogos sin Fronteras.

Los jóvenes, en estos tiempos tan inciertos, se reinventan para seguir avanzando en sus estudios y para labrarse un futuro mejor con el que aportar también a la sociedad y al mundo en el que viven. Un mundo cada vez más global e intercultural, pero que debe seguir avanzando en cuestiones como erradicar el racismo y la xnofobia, algo a lo que también contribuyen mujeres jóvenes de Movimiento por la Paz con iniciativas como el vídeo elaborado con motivo del Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, y que fue producido por la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social y rodado en Ruzafa Studio.

Hoy, en el Día Internacional de la Juventud, que se celebra cada 12 de agosto, queremos mostrar algunas de estas iniciativas de los jóvenes para seguir aportando en estos tiempos tan complicados, así como también propuestas para incitar a su participación en pro de un un cambio a mejor de nuestro mundo. Sin olvidar tampoco algunos estudios o análisis que muestran su vulnerabilidad ante esta pandemia y los posibles caminos para superarla.

Los jóvenes son el presente, son el futuro, son el motor del cambio y su acercamiento a ellos no puede ser solo de crítica sino que ha de ser de empatía, de unión, de apoyo mutuo para mirar siempre hacia adelante con la ilusión, la fuerza, la ambición y también la solidaridad y la empatía que les caracteriza.

Interted destaca el compromiso de la juventud para la acción global

La juventud suele ser también sinónimo de compromiso, de idealismo, de abanderar y sumarse a todo tipo de causas sociales. Por ellos desde Intered celebran «la riqueza, el potencial y el protagonismo de la juventud en la construcción de un mundo más justo» que —añaden— «desde InteRed impulsamos desde la educación y que enmarcamos en la Agenda 2030 y la Meta 4.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidades».

Ellos ponen como ejemplo de la «fuerza transformadora y el compromiso vital de la juventud» su propuesta coeducativa Toca Igualdad, la cual busca «poner fin a las violencias machistas dentro y fuera de las aulas». El proyecto: “Promovida la igualdad de género con mirada de ciudadanía global en comunidades educativas del ámbito formal y no formal”, cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID).

 

Los psicólogos advierten de que el confinamiento ha afectado a muchos niños y jóvenes en su manera de relacionarse

Mucho se está hablando durante las últimas semanas sobre la «irresponsabilidad» de la juventud a la hora de organizar fiestas o no tomarse, al parecer, demasiado en serio las medidas de distanciamiento social o seguridad para prevenir el contagio del Covid-19. Parece que este colectivo es ahora el «villano» pero no hay que olvidar que también han sufrido el confinamiento y sus efectos como el resto de la población o incluso, por sus especiales condiciones, más que el resto.

Los jóvenes han estado sometido a todo tipo de condiciones de estrés durante estos meses.

Así lo alerta Ita Salud Mental que destaca problemas entre los jóvenes como la «baja autoestima, miedo al contagio o problemas al relacionarse socialmente» las cuales son «algunas de las dificultades que se están empezando a ver en las consultas». El grupo Ita afirma que ha recibido un aumento de llamadas para concertar visita con especialistas por ansiedad y estrés. Mientras que Unicef asevera que el 85,7% de los padres detectaron cambios en el estado emocional de sus hijos durante el confinamiento.

“En Ita hemos notado un incremento de consultas de padres que están preocupados por el consumo de alcohol entre los jóvenes”, afirma Gloria Gonzalez, psicóloga clínica.

Esta “situación de encierro” ha dejado secuelas a nivel psicológico también en niños y jóvenes. “Cambios de humor, tristeza o desgana a la hora de presentarles a hacer alguna actividad, son algunos de los síntomas que pueden presentar los más pequeños tras estos meses de incierto e inseguridad sanitaria” afirma Daniele Cipriano, psicólogo experto en Trastornos de Conducta, de la unidad infanto-juvenil de Ita.

Arte urbano contra la COVID-19: la prevención inicia contigo

Los jóvenes no solo están concienciados ante los peligros del Covid-19, sino que también protagonizan todo tipo de acciones y campañas de sensibilización ante él. Una de ellas es la protagonizada por siete artistas dominicanos que se han unido a la lucha para frenar la pandemia con una campaña en la que difunden mensajes para animar a la población a cumplir con las medidas de prevención.

La Cooperación Española, a través de la AECID y como parte del llamado Equipo Europa, apoya al Ministerio de Salud Publica dominicano  en la realización de esta campaña audiovisual «Artistas Urbanos en Prevención de la COVID-19», bajo el slogan «La prevención inicia contigo».

Los cinco videos de sensibilización que conforman la iniciativa promueven el uso correcto de la mascarilla, el distanciamiento social y físico, así como la salud mental. Mente Oscura, Fillie Ranking, Saga del Barrio, Larybel, Dkano, DJ Scuff y Melymel son los artistas que protagonizan la campaña.

La encuesta global de Naciones Unidas por su 75 aniversario que se celebra en 2020

En 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud, siguiendo las recomendaciones de la Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud (Lisboa, 1998). Se trata de una celebración anual que busca promover el papel de la juventud como socia esencial en los procesos de cambio y generar un espacio para generar conciencia sobre los desafíos y problemas a los que estos se enfrentan.

El Día Internacional de la Juventud sirve para celebrar y dar voz a la juventud, sus acciones y sus iniciativas de los jóvenes. La celebración adoptará la forma de un debate similar a un podcast organizado por jóvenes para jóvenes, junto con otros actos organizados de manera independiente en todo el mundo para destacar la importancia del compromiso de los jóvenes en la vida y los procesos políticos, económicos y sociales.

En esta línea, una forma de comprometerse con la configuración y construcción de un nuevo mundo es participando en las acciones planteadas por Naciones Unidas dentro de la celebración de su 75 aniversario, que tiene lugar en este 2020. Una de ellas es la encuesta lanzada por Naciones Unidas bajo el título «El mundo necesita tu solidaridad. Tu contribución cuenta, que se puede responder en este link.

También es posible consultar y descargar en la web de Naciones Unidas el informe mundial sobre juventud 2020.

Acción Contra el Hambre reflexiona sobre el incierto futuro laboral de los jóvenes

La pérdida del empleo, la dificultad para encontrar uno, incluso después de finalizar estudios superiores, los largos y abusivos periodos de prácticas, en muchas ocasiones no remuneradas, las trabas para emprender… son algunos de los problemas a los que se enfrentan los jóvenes y que se agravan, todavía más, en tiempos de crisis como el actual generado por el Covid-19. Para reflexionar sobre esta situación Acción Contra el Hambre convoca este miércoles, día 12 de agosto, un encuentro digital con Ana Alarcón, responsable de programas de emprendimiento, y dos jóvenes emprendedores, Saray Ruiz y Sergio Aceves, jóvenes emprendedores.

Desde Acción Contra el Hambre aseveran que durante estos primeros meses de 2020, han constatado «que crece el interés del emprendimiento juvenil pero solo en aquellas personas con estudios superiores». A lo que añaden que «en estos momentos, disponer de Internet y de un dispositivo de calidad es clave para acceder al mercado laboral por cuenta propia o ajena.»

También alertan de que la brecha de género sigue existiendo: «El porcentaje de mujeres sin estudios superiores que emprende es mucho menor que el de los hombres. Esto pone de manifiesto la brecha de género a nivel competencial y cultural entre los dos sexos: los hombres confían más en ellos mismos que las mujeres y esto mejora ligeramente para mujeres con estudios superiores.» Por tanto, Acción contra el Hambre avisa de que la crisis socioeconómica derivada del coronavirus afectará más a mujeres jóvenes: sufren mayor precariedad y pobreza laboral, lo cual las sitúa en un peor lugar para afrontar esta situación.

Los datos entre menores de 25 años, los recién graduados, no son tampoco nada halagüeños. En el segundo trimestre de 2020, la tasa de paro llego casi al 40% mientras que en el primer trimestre se situó en el 33% según la Encuesta de Población Activa (EPA).

La Juventud Opina, la página web de Unicef por y para los jóvenes

Otra forma de implicarse en pro de un futuro mejor es a través de la página web «La Juventud Opina» creada por Unicef por y para los jóvenes de todo el mundo. Como ellos mismos la describen, es la comunidad digital de UNICEF para jóvenes, hechar por jóvenes: «Una web donde puedes encontrar historias escritas por jóvenes que quieren crear un mundo mejor». La página cuenta también con perfil en redes sociales como Twitter o Instagram y anima a los jóvenes a compartir todo tipo de historias e iniciativas con el hashtag #lajuventudopina.

Créditos de la imagen: Diana Rivera

 

 

 

El covid-19 incrementa las desigualdades educativas

2020-04-28T11:09:18+02:00abril 28th, 2020|

Por Gerard Sánchez | Fotografía de portada de Alberto Pla

Los niños y niñas españoles y los de muchos otros lugares del mundo llevan varias semanas sin acudir a sus centros escolares debido a las medidas de seguridad impuestas por el Covid-19. No obstante, en todo el mundo, y según datos de UNICEF, existen todavía 263 millones de niños y adolescentes que no tienen acceso a la escuela. Para tratar de concienciar esta situación, desde 2001 se lleva a cabo la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME), promovida por la Campaña Mundial por la Educación (CME). Una semana que este año se lleva a cabo del 27 de abril al 3 de mayo y que se celebra en más de 124 países.

Uno de los colectivos más afectados por las medidas de confinamiento impuestas para atajar los efectos del coronavirus están siendo los niños y niñas. En España llevan confinados en sus hogares desde el pasado 14 de marzo, y no fue hasta el 26 de abril cuando se les permitió salir a dar paseos cortos, de una hora de duración y a una distancia no superior a un kilómetro de sus casas. Ellas y ellos, desde su inocencia, han dado grandes ejemplos de responsabilidad, comprensión y resistencia durante todos estos días, pero todavía queda por saber qué efectos tendrá en ellos esta ausencia prolongada de clases y también este encierro domiciliario tan prolongado.

Un niño mira por la ventana durante el periodo de confinamiento. Fotografía cedida por Freepik

Por otra parte, durante este tiempo los padres y madres han tenido más tiempo para estar con sus hijos, pero también han reforzado su relación con los educadores y se han dado cuenta de la importancia, y la dificultad, de su labor. Por todo ello, esta Semana de la Acción Mundial por la Educación se vuelve especialmente importante en este 2020 donde las aulas están en cada hogar, en las mesas del salón, convertidas en espacios de trabajo infantil, en las cocinas, transformadas en lugares donde aprender sobre física y química e incluso en las televisiones o teléfonos móviles que, bien utilizados, también pueden ser excelentes herramientas educadoras.

Uso de los plásticos y preservación de los océanos

Desde la organización de la Campaña Mundial por la Educación (CME), que en España está conformada por las ONG EDUCO, Entreculturas, Plan International y Ayuda en Acción, entre otras entidades colaboradoras, instan a los padres y madres y a los educadores a fomentar en casa y a través de Internet la temática de este año de la SAME: el uso de plásticos y la preservación de los océanos. En este sentido, animan a pintar dibujos sobre estas temáticas, llevar a cabo alguna obra teatral sobre el medio ambiente, leer cuentos, hacer manualidades, aprender sobre los océanos, fomentar el reciclaje. Sin olvidar difundir todo tipo de mensajes de concienciación a través de las redes sociales y exigir a la clase política que cumpla con sus compromisos educativos.

Una playa contaminada con plástico. Fotografía cedida por Freepik.

Aumento de las desigualdades educativas

El CME es un movimiento de la sociedad civil fundado en 1999 durante el Foro Mundial de la Educación llevado a cabo en Dakar, Senegal. Tiene como objetivo promover y defender la educación como un derecho humano básico. En esta línea, el responsable de políticas e incidencia de la CME y exRelator de Naciones Unidas sobre el derecho a la educación, Vernor Muñoz, comentaba hace unos días que, a causa de los efectos de la pandemia, “a la exclusión escolar se suma la exclusión de los aprendizajes. La interrupción de aprendizajes va a causar graves pérdidas, se van a acumular desventajas difíciles de superar. Además, la escuela es un entorno básico de socialización, un mapa para construir relaciones, un centro de encuentro que permite el juego y la felicidad. Eso lo estamos perdiendo con el COVID-19”.

Aunque parezca increíble, incluso en un país desarrollado como España existen todavía muchos niños y niñas que no tienen acceso a Internet en sus hogares o que lo tienen con muchas limitaciones. Ahora, que todo es online, esta brecha se vuelve más amplia que nunca y puede tener todo tipo de consecuencias. Desde el CME han lanzado un vídeo para concienciar sobre esta situación y también han promovido el hastag #lamejorlección, con el que animan a reflexionar y compartir sobre cuáles son las lecciones que cada uno está aprendiendo durante este tiempo de confinamiento y estado de alarma.

Como también señala Vernor Muñoz: “Tenemos ahora una oportunidad para construir nuevos abordajes desde la solidaridad, desde el bien común, desde los servicios públicos y gratuitos; y también de cambiar nuestros modelos escolares, pasar del individualismo, la medición y el consumo exacerbado a sistemas educativos basados en la cooperación y en la solidaridad”.

La Unesco lanza la Coalición Mundial para la Educación

Desde la UNESCO promovieron a principios de abril la Coalición Mundial para la Educación, con el objetivo de ofrecer a los niños y jóvenes opciones de aprendizaje inclusivo durante este período de interrupción repentina y sin precedentes en la educación. Desde este organismo incidían en que “el cierre de escuelas agrava las desigualdades en la educación y afecta de manera desproporcionada a los niños y jóvenes más vulnerables”.

A lo largo de estas semanas de confinamientos, estados de alarma… han surgido varias iniciativas, desde todo tipo de organismos públicos y privados, ong, fundaciones… para promover la educación y tratar de luchar contra problemas como la falta de acceso a la misma, la brecha digital, el trabajo infantil… Una propuestas que tendrán mayor o menor repercusión y éxito en la medida en que las sociedades en su conjunto y los ciudadanos a modo particular las defiendan y las promuevan. Los niños y niñas son uno de los sectores más vulnerables de la población y, aunque nos han dado lecciones a todos durante esta pandemia, debemos seguir protegiéndoles en todo el mundo, empezando por uno de sus derechos más básicos; el de tener acceso a una educación pública y de calidad.

Documentales y proyectos sobre educación

Otra forma de concienciar sobre la educación y de fomentar el derecho a la misma es visualizando documentales sobre cómo esta puede transformar la vida de niños y niñas en diferentes lugares del mundo. En nuestra agencia estamos convencidos del poder de la educación para cambiar vidas y transformar el mundo. A lo largo de los últimos años hemos podido conocer de primera mano diversas realidades educativas en varios países y continentes gracias al apoyo y la colaboración de ONGD y fundaciones como la Asociación CONI, la ONG CESAL, la Fundación SOLCA, la Fundación Fontilles, la ONG Cooperación Internacional, la ONG PROYDE, la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol…

Os invitamos a ver el resultado de algunas de estas iniciativas en nuestra sección de Proyectos de nuestra página web.


#SemanadeAcciónMundialporlaEducación

#SAME2020

#LaMejorLección

#Quédateencasa

 

Érase una vez… Iqbal, un niño esclavo que dijo “basta”

2020-04-16T12:28:41+02:00abril 16th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla

Os voy a contar una historia: Érase una vez, en un lejano país llamado Pakistán, vivía un niño de tan solo cuatro años de edad llamado Iqbal Masih. Él era un niño como cualquier otro de su edad, estaba en ese momento de explosión lingüística, de curiosidad hacia todo lo que le rodea. Sus mayores ansias eran jugar y divertirse con sus seres cercanos. No obstante, también como tantos otros, vivía en el seno de una familia muy pobre. Tanto es así que su padre, ante la necesidad que le acuciaba y ante el compromiso de tener que pagar la boda de su hijo mayor, decidió cederlo a una fábrica de alfombras a cambio de conseguir un préstamo. En principio, debía trabajar allí tan solo hasta que el padre devolviera la deuda, la cual era descontada mensualmente de una parte del salario de Iqbal. No obstante, los elevados intereses, unidos a la necesidad de nuevos préstamos, ocasionaban que la deuda, lejos de disminuir, no parara de aumentar, por lo que Iqbal, a pesar de que trabajaba más de 12 horas al día, cada vez tenía menos opciones de abandonar su trabajo forzado en la fábrica de alfombras. Después de cinco años de duro trabajo y también de malos tratos, golpes y malnutrición, un activista contra la esclavitud infantil, Ullah Khan, se cruzó en el camino de Iqbal y le hizo perder el miedo. Se fugó de la fábrica y empezó a denunciar su situación, y la de tantos otros, apoyado por el Frente de liberación del trabajo forzado, que había sido fundado por Khan. Iqbal contaba tan solo con 10 años de edad, pero se convirtió en todo un referente de esta lucha en su país y en muchos otros a través de entrevistas en televisión en las que siempre decía “¡No compren alfombras! ¡Son confeccionadas por niños!”. Su vida, por fin, empezaba a cambiar, pero su activismo, su despertar, su denuncia ante una práctica que sigue todavía muy vigente en muchos lugares, era demasiado incómoda para ciertas personas y en 1995, cuando tan solo contaba con 12 años, fue asesinado de un disparo cobarde y anónimo mientras andaba, plácidamente en un día de pascua, con su bicicleta.

¿Conocían esta historia? Tal vez no, pero, al contrario que ocurre con muchas otras similares, no fue relegada al olvido, sino que sirvió de inspiración para que diversas ONG promovieran, en su honor, en el año 1997, que cada 16 de abril se conmemorara el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), todavía existen en el mundo unos 5,7 millones de niños y niñas esclavos.  Además, la OIT añade que unos 168 millones de niños son víctimas de trabajo infantil, de los cuales unos 85 millones sufren las peores formas de trabajo infantil, que internacionalmente se definen como esclavitud, trata de personas, servidumbre por deudas y otras formas de trabajo forzoso, reclutamiento forzoso de niños para utilizarlos en conflictos armados, prostitución y pornografía, y otras actividades ilícitas y que están recogidas en el Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm. 182) de la OIT.

La importancia de la educación contra la esclavitud infantil

En estos tiempos de confinamiento obligado, cuando los niños de nuestras escuelas en occidente han dejado de ir al colegio de forma temporal y los padres han asumido un rol de educadores al que muchos no estaban acostumbrados, tal vez se han empezado a dar cuenta de lo compleja y a la vez esencial que resulta la labor de los docentes para el desarrollo de los menores de edad. No obstante, en muchos otros lugares los niños y niñas no solo no van a la escuela, sino que se enfrentan a trabajos forzosos de todo tipo. De hecho, según la OIT, una tercera parte de los niños, entre 5 y 14 años, en trabajo infantil está fuera del sistema escolar.

Un niño trabaja en un taller mecánico en la comunidad de Rajeev Nagar, (Estado de Gurgaon), India. Fotografía: Alberto Pla

La educación es imprescindible y fundamental para que los niños y niñas tengan otras opciones, puedan salir del círculo vicioso en el que viven y tengan algo tan fundamental como es la esperanza y los sueños de una vida diferente a la que han visto reproducirse, generación tras generación, en sus familias y sus entornos más cercanos. A lo largo de nuestra trayectoria y trabajo con diversas ONG en varios países del mundo lo hemos comprobado en situaciones como la que reflejamos en corto documental Aulas para la libertad, que producimos para ESMABAMA y PROYDE, en Mozambique, un país que vivió 15 años de guerra de 1977 a 1992.

 

Cabe distinguir, pese a todo, el trabajo infantil, que en España, prácticamente, ya no contemplamos, pero que no era tan infrecuente hace tan solo unas décadas, de la esclavitud infantil. El primero, por muy duro o deleznable que pueda parecer, resulta, en ciertas ocasiones, indispensable para muchas familias que con el trabajo, durante algunas horas al día de sus hijos, logran salir adelante y consiguen también recursos para que los propios menores estudien y puedan tener un futuro mejor. Lo hemos visto con nuestros propios ojos en países como Guatemala, El Salvador o, más recientemente, en Etiopía. Estos niños y niñas que cuidan de las vacas, que colaboran en alguna pequeña tienda doméstica, que ayudan en el campo, o que se encargan de ir a buscar agua a los pozos, en muchos casos también van al colegio, pero, lo que es más importante, cuentan con el apoyo, la cercanía y el cariño de sus padres y sus familias. Algo que, por el contrario, no suele suceder con los niños esclavos que son víctimas de trata sexual, que se ven obligados a luchar en guerras o que son cedidos o donados a otras personas como ocurrió con Iqbal.

En un mundo ideal, el trabajo infantil no existiría, por supuesto, y para tratar de disminuirlo existen todo tipo de proyectos tanto por parte de los organismos públicos como privados, o por parte de ong y organismos multilaterales que ofrecen alternativas a las familias ya sea en forma de mejores trabajos para los padres, de ayudas directas para que los niños dejen de trabajar, de campañas de fomento del estudio… estos niños y niñas, dentro de su difícil situación, tienen ciertas opciones de que su situación y la de sus familias, pueda cambiar. Pero una vez que el niño o la niña en cuestión es víctima de trata, cuando pasa a sufrir todo tipo de abusos, cuando se lo desarraiga de su entorno cercano para explotarlo y esclavizarlo, desgraciadamente, la vuelta atrás ya no es posible, y cuando lo es lleva consigo todo tipo de secuelas y traumas que suelen ser de por vida.

¿Se acuerdan de Ullah Khan?, que ayudó a Iqbal en su denuncia contra la esclavitud infantil. Pasó en varias ocasiones por la cárcel en su país, sufrió varios intentos de asesinato y hoy sigue denunciando esta situación, aunque lo hace desde su exilio forzoso en Suecia. Allí fundó otra organización, Marcha Global, desde la que lucha para acabar con la explotación infantil y fomentar la educación. Su lucha, desde la distancia, ha conseguido clausurar varias empresas en Pakistán con la liberación de cientos de menores. Muchos Iqbal han dejado de serlo gracias a él y al compromiso y esfuerzo de otras personas que, en todo el mundo, luchan contra la esclavitud infantil.

Campañas contra la esclavitud infantil

Actualmente, existen diversas campañas en el mundo para luchar contra la esclavitud infantil. Incluso hoy, desde el confinamiento en tu hogar, puedes informarte sobre ellas y apoyarlas de muy diversas maneras, luchando así contra una lacra como la esclavitud que muchos consideran ya abolida pero que, en pleno siglo XXI sigue afectando a muchas personas, entre ellas, las más vulnerables como son las niñas y niños.

Campaña de Unicef: “The escape room. El primer escape room del que no se puede escapar”.

https://www.unicef.es/theunescaperoom

 

Campaña de Ayuda en Acción contra la trata infantil

https://ayudaenaccion.org/ong/colabora/trata-infantil/

Campaña de protección de la infancia de Educo

https://www.educo.org/QUE-HACEMOS/Proteccion-Infantil

Link a la web de la Federación de Asociaciones para la prevención del maltrato infantil

https://www.fapmi.es/

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