La ONU alerta del grave retroceso del desarrollo humano en el mundo a causa del Covid-19

2020-05-21T13:31:11+02:00mayo 21st, 2020|

Fotografías de Alberto Pla

La pandemia mundial ocasionada por el Covid-19 ha ocasionado una crisis sanitaria a escala planetaria a la que hay que agregar también una no menos grave y complicada crisis social, económica y humanitaria. De ello alertaba, precisamente, esta semana la Coordinadora Valenciana de ONGD que reclamaba a las instituciones públicas mantener la financiación a los programas de desarrollo. Y también lo resaltan los cooperantes que siguen en diferentes países como estamos viendo en nuestras entrevistas a personas como Alejandro Sebastián (Asociación Coni), en Guatemala, o Lourdes Larruy (Comunidad Misionera San Pablo Apóstol), en Etiopía.

Precisamente, el nuevo informe del Programa las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advierte del deterioro de las condiciones a nivel sanitario, educativo y de calidad de vida en todo el mundo. La pandemia del COVID-19 está, además, ampliando las desigualdades. Un informe que también destaca que “solo la implementación de medidas coordinadas basadas en la igualdad podría limitar los efectos de la crisis”. Algo que, de momento, no está sucediendo, como así lamentaba esta semana el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, durante la inauguración de la anual Asamblea Mundial de la Salud, en la que participan los 194 Estados miembros de la Organización. Guterres recalcó que se necesita de un esfuerzo masivo y combinado de todos los países para hacer frente a la pandemia de coronavirus que ha “puesto de rodillas” al mundo a pesar de los avances científicos y tecnológicos de las ultimas décadas.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus, durante la inauguración de la Asamblea Mundial de la Salud. Foto: ONU/Christopher Black

“Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad, en nuestra respuesta al COVID-19. Los países han seguido diferentes y hasta contradictorias estrategias, y por eso estamos todos pagando el precio”, afirmó el Secretario General.

«Hemos visto algo de solidaridad, pero muy poca unidad. Los países han seguido diferentes y hasta contradictorias estrategias, y por eso estamos todos pagando el precio»

Guterres reiteró su llamado para que más naciones aborden el impacto de la pandemia en la salud, así como sus consecuencias económicas y sociales. «A menos que controlemos la propagación del virus, la economía nunca se recuperará», explicó.

Retrocesos en países de todas las regiones

La ONU alerta de que la pandemia de coronavirus podría hacer retroceder por primera vez desde el año 1990 el desarrollo humano global, calculado como una combinación de factores educativos, sanitarios y de condiciones de vida en el mundo, como así advertía este miércoles, día 20 de mayo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El estudio apunta que, tras la muerte de 300.000 personas a causa de la COVID-19, las estimaciones para este año apuntan a una caída del 4% de la renta per cápita mundial. Lo cual se traducirá en retrocesos significativos de elementos básicos de desarrollo humano que ya se están observando y sufriendo en países de todas las regiones, tanto ricos como, especialmente, pobre.

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

Incremento de las tasas de desescolarización

Mientras tanto, el Programa de la ONU estima que, debido fundamentalmente al cierre obligado de las escuelas, pero también a factores relacionados con la crisis social, sanitaria y económica, la tasa de abandono escolar provoca que el 60% de los menores no reciban ningún tipo de educación, “lo que sitúa la desescolarización global a niveles inéditos desde la década de los ochenta del pasado siglo”. El estudio destaca que «el impacto conjunto de estos choques podría dar lugar a un retroceso inédito en los niveles de desarrollo humano».

El Programa de la ONU calcula que en los países con un desarrollo humano bajo el 86 % de los niños y niñas de primaria se encuentran actualmente sin escolarizar, en comparación con el 20% en los países con un desarrollo humano muy alto. «Sin embargo, con un acceso más equitativo a internet que permita a los países rezagados cerrar la brecha respecto a los que encabezan su grupo de desarrollo, algo que es factible, las desigualdades actuales en materia educativa podrían cerrarse», apunta el informe.

Unas niñas estudian en los asentamientos informales en el valle de la Bekaa, Líbano, apoyados por CIVES MUNDI y ONG RESCATE. Fotografía: Alberto Pla

Desigualdades en aumento

Las previsiones del informe apuntan a que la caída del desarrollo humano será mucho mayor en los países en desarrollo que en los más ricos, ya que los primeros disponen de menos recursos para manejar los efectos sociales y económicos de la pandemia.

Del mismo modo, destaca que las medidas concretas y enfocadas en la igualdad pueden impulsar la reacción de las economías y las sociedades de manera que se logren mitigar los profundos efectos de la pandemia de COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud entrega suministros médicos para luchar con el COVID-19 en la República Democrática del Congo. Foto: OMS

«Esta crisis muestra que si no somos capaces de integrar la equidad en nuestras políticas muchas personas quedarán atrás. Esto cobra especial relevancia en el caso de las ‘nuevas necesidades’ del siglo XXI, como el acceso a internet, que nos permite aprovechar los beneficios de la teleeducación, la telemedicina y el trabajo desde casa», dice Pedro Conceição, director de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD.

«Esta crisis muestra que si no somos capaces de integrar la equidad en nuestras políticas muchas personas quedarán atrás»

La aplicación de medidas centradas en la igualdad tendría un costo razonable, según el estudio. Por ejemplo, el Programa de la ONU calcula que cerrar la brecha digital en los países de renta media y baja solo costaría un 1% de los paquetes de estímulo fiscal aprobados en todo el mundo hasta el momento en respuesta a la COVID-19.

La importancia de las políticas equidad se refleja en el Marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la crisis de la COVID-19, que establece unos criterios básicos para una buena gobernanza ecológica y en igualdad de género desde la que construir una «nueva normalidad».

La OMS alerta de los retrocesos en salud pública

En todo el mundo, la pandemia de COVID-19 está provocando la pérdida de muchas vidas, afectando a los medios de vida y poniendo en peligro los progresos realizados recientemente en el ámbito de la salud y los avances hacia la consecución de los objetivos mundiales de desarrollo señalados en las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2020, según pública la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«La buena noticia es que las personas de todo el mundo viven más tiempo y en mejor estado de salud, y la mala es que el ritmo de los progresos es demasiado lento para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Además, la COVID-19 nos alejará todavía más de estos», declaró el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.

Unos pacientes en el hospital de Smara que ya contaban con escasos recursos en los campamentos de refugiados saharauis, donde el COVID-19 les ha supuesto un nuevo reto añadido a los 45 años de exilio. Fotografía: Alberto Pla

La OIT llama a reforzar la protección social

Mientras tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), asegura que la única manera de lograr una recuperación que se sostenga y de prevenir futuras crisis en los países en desarrollo será subsanar el déficit de protección social que ha quedado en evidencia con la crisis generada por la pandemia de COVID-19.

La respuesta a la crisis derivada de la pandemia del coronavirus requiere la implementación de sistemas de protección social reforzados e integrales, sostiene un nuevo informe divulgado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).