Estreno mundial del documental «Quiero ser como Genet»

2021-04-08T11:54:53+02:00abril 8th, 2021|

El 12 de marzo de 2020, justo dos días antes de que se decretara el confinamiento domiciliario en España, regresamos de Etiopía donde habíamos ido a grabar un documental para la ONG MOSSolidaria y para la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol en Muketuri. Un viaje que afrontamos con gran ilusión sin saber que, después de él, el mundo cambiaría tanto. Allí nos encontramos con mujeres fuertes y resilientes, con personas que, a pesar de las muchas adversidades que sufren día a día, logran salir adelante y  mantener la ilusión, la esperanza, la pasión y la alegría de vivir. Siempre con esa sonrisa etíope que nos cautivó y de la que ya hablamos entonces en nuestra web.

Etiopía fue algo así como nuestra «pérdida de la inocencia» y, aunque no lo sabíamos entonces, en aquel vuelo de regreso a Europa dejábamos atrás un tiempo en el que el contacto humano, cercano, estrecho, tan propio de África y de sus culturas, pasaría a formar parte del pasado para dar paso a otro marcado por las mascarillas, los saludos desde la distancia, o con los codos, y los besos al aire.

«Quiero ser como Genet» una historia de superación con las mujeres etíopes como protagonistas

En pleno confinamiento, desde nuestras respectivas casas, empezamos el proceso de postproducción y montaje de un documental en el que las mujeres son las grandes protagonistas. «Quiero ser como Genet» se centra en la historia de superación ante la adversidad de esta joven etíope, pero también en los relatos de otras que, como ella, han logrado aprovechar las escasas oportunidades que la vida les ofrecía.

Mujeres que, con su fortaleza y tesón, así como con otros apoyos, entre ellos el que proporciona la educación y una alimentación adecuada, consiguen progresar y luchar por sus sueños, por los de sus seres queridos y por los de su país, como así dan testimonio también en el documental la presidenta de MOSSolidaria, Mari Olcina, y la responsable de la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol en Muketuri, Lourdes Larruy.

Lourdes Larruy abraza a Genet, la protagonista del documental que rodamos en Etiopía para la Misión San Pablo Apóstol y MOSSolidaria. Fotografía: Alberto Pla

Ahora, un año después, estrenamos de forma oficial el documental en un acto, con aforo limitado y previa reserva de asistencia, que tendrá lugar el próximo 15 de abril, a las 18 horas, en Ruzafa Studio. Un estreno mundial que también podrá seguirse de manera online por streaming. Además, la película documental permanecerá, a partir de entonces, en abierto por Youtube para que todas las personas que lo deseen puedan verla, compartirla y comentarla.

El equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, os animamos, por tanto, a acompañarnos en este gran estreno ya sea de forma presencial u online y os damos las gracias por vuestro apoyo.

 

 

 

Preestreno de nuestro documental «Quiero ser como GENET» con emociones compartidas

2021-03-11T18:20:18+01:00marzo 11th, 2021|

[yikes-mailchimp form=»1″]Hace justo un año un avión nos recogía en Adish Abeba y nos transportaba de vuelta a Europa. Vivíamos, sin saberlo todavía, una pérdida de la inocencia que quedó patente nada más aterrizar en España y comprobar que eso del “coronavirus” iba muy en serio y que íbamos a tener que afrontar meses muy complicados.

Dejábamos atrás la sonrisa etíope, los sentidos abrazos africanos, el bullicio de los niños y niñas de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol… y nos sumíamos en un confinamiento que no sabíamos dónde nos iba a llevar.

Pero ahora, un año después, volvemos a abrir nuestras puertas y nuestros corazones a la realidad africana y lo hacemos con el preestreno del documental “Quiero ser como Genet”. Una “premiere” que ha tenido lugar en la Faculta de Farmacia del Campus de Burjassot y con la que hemos tenido la fortuna de contar, entre otras personas, con la directora de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol, Lourdes Larruy, llegada expresamente desde Etiopía, así como con la presidenta de MOSSolidaria, Mari Olcina y también con otra de estas mujeres “fuertes y resilientes” protagonistas de este documental, la etíope Hanna, que estudia actualmente fisioterapia en Madrid.

El equipo de trabajo de la Agencia Alberto Pla durante una reunión de producción en Etiopía

El equipo de trabajo de la Agencia Alberto Pla durante una reunión de producción en Etiopía

Ahí, rodeados de amigos y gente muy cercana, hemos podido disfrutar, en la intimidad, como se gozan, de verdad, los grandes momentos, de una pieza documental que emociona desde el minuto uno. Desde que el fundido en negro desemboca en el rostro de Genet hablando de su historia que “podría ser la de muchas otras”.

En 30 minutos de duración que se nos hicieron cortos a todos los presentes pudimos ver la construcción, a base de pico y pala, de pozos en medio de la nada que transforman paisajes, vidas y sueños. Conocimos el trabajo incansable de Ennat y sus compañeras en el aula de especiales de Muketuri, nos emocionamos con Yitasih y la residencia para mujeres jóvenes Maite Iglesias Home, reímos al ver los rostros de los niños de preescolar y las lecciones que les imparte Friwot, nos congojamos al ver el estado de desnutrición de los bebés que atiende Mari Olcina con los programas de gemelos, de desnutridos y de madres lactantes. Pero, ante todo, volvimos a viajar hasta Etiopía, nos elevamos, otra vez, hasta más allá de los 3.000 metros del altiplano etíope y rememoramos cada escena, cada preparación de rodaje, cada desayuno con ese amanecer africano único y cada atardecer que nos dejaba exhaustos tras un largo día de trabajo, pero también un poco más llenos, un poco más humanos, un poco más conscientes de que la burbuja en la que vivimos en Europa no es más que una pequeña dosis del mundo. Que los problemas de los que tanto nos quejamos no son sino gotas minúsculas en un mar de necesidades globales. Y que, como acertadamente ha dicho Lourdes Larruy tras el preestreno, “la única solución para el mundo es la cooperación y la colaboración real y efectiva entre personas, entre países, razas, culturas y saberes”. Solo así lograremos superar este y cualquier virus. Solo así conseguiremos aplacar el sufrimiento y solo así podremos llamarnos, de verdad seres humanos.

El documental se podrá ver muy pronto online. Tras esta premiere pronto habrá una fecha de presentación oficial que, tras la cual, podrá verse abiertamente en la red.

Día Internacional de la infancia: tres pequeñas grandes historias

2020-11-20T12:54:28+01:00noviembre 20th, 2020|

Por María Palau | Fotografías por Alberto Pla

En la vida, podremos escuchar tantas historias como niños conozcamos. Es imposible encontrar un por qué, pero nos contagiarán su alegría, su ilusión, sus ganas de soñar. Y nos contarán una historia, su historia. Un cuento que no siempre tendrá un final feliz.

Hoy, 20 de noviembre, Día Internacional de la infancia, desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social queremos compartir algunas historias de niños y niñas que hemos tenido la suerte de cruzarnos en nuestro camino. Queremos compartir con vosotros su alegría, su ilusión y sus ganas de soñar.

Pero, antes de hablaros de Kimberly, de Atu o de Genet y que conozcáis las historias que hemos ido relatando audiovisualmente durante estos años, queremos daros un dato. Sólo uno. Prometemos que no habrá más. Allá va: En el mundo más de 124 millones de personas menores de edad no reciben una educación continuada y de calidad. Bueno, os daremos otro: 58 millones de niñas y niños de entre 6 y 11 años están sin escolarizar.

Para que todas las Kimberly, Atu o Genet del mundo puedan contar sus historias, o incluso llegar a escribirlas algún día, es necesario que se cumpla su derecho, como se cumplió el nuestro, de recibir una educación básica. Para formarse, para crecer, para aprender, y sí, para narrarnos su cuento de la forma en la que ellos decidan.

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly. 142 pulsaciones

Kimberly creció en un vertedero de Guatemala. Gracias a su esfuerzo y determinación y a que la Asociación CONI se cruzó en su camino, consiguió estudiar el Ciclo Básico (el equivalente a la Educación Secundaria en España) y cursó estudios de magisterio y posteriormente de enfermería.

La historia de Kimberly, escribíamos en nuestra página web la primera vez que os hablamos de ella, es un ejemplo para otros estudiantes de su país, donde solo el 3% de alumnos culminan la educación secundaria. Una muestra de cómo, a través de la educación, pueden cumplir cualquier cosa que se propongan.

En el documental 142 Pulsaciones compartíamos el triunfo de una niña, pero, en palabras del presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián, denunciábamos el derecho vulnerado de la infancia en Guatemala a la educación.

“Kimberly tiene de especial que representa perfectamente a todas esas familias, y a todos esos niños y niñas guatemaltecas que están esperando una oportunidad y que la pelean, se esfuerzan y la aprovechan”, añadía.

Atu. El rostro de un pueblo olvidado

En 2019, contamos la historia de Atu, una niña saharaui de 12 años que viajaba a València cada verano en el marco del proyecto ‘Vacaciones en Paz’ de la ONGD MOSSolidaria. Su fundadora, Mari Olcina, se transformaba durante unos meses en la madre de acogida de Atu.

Nosotros quisimos contar la vida de Atu, y una parte de la de Mari, en la película documental Atu. El rostro de un pueblo olvidado. Pero nuestro objetivo también era reflejar la vida de todos esos saharauis que llevan desde 1976 sobreviviendo en campo de refugiados en el desierto, en la frontera entre Argelia, Marruecos, Sahara Occidental y Mauritania; narrar la forma de sobrevivir y de resistir del pueblo saharaui en el exilio.

Atu observa el atardecer en el Sáhara argelino dentro del campamento de Smara. Fotografía: Alberto Pla

Atu observa el atardecer en el Sáhara argelino dentro del campamento de Smara. Fotografía: Alberto Pla

Estamos seguros que, como nos pasó a todo el equipo durante el rodaje, vosotros también os daréis cuenta mientras veis el documental: los corazones de Mari y Atu están unidos por una misma causa, la del Sáhara libre. Ambas son conscientes de que su lucha no es nada sencilla, de que tienen muchas cosas en contra, empezando por la pasividad de la comunidad internacional, pero mantienen la esperanza de que un día el Sahara Occidental sea libre y que sus ciudadanos puedan tener un pasaporte y decidir sobre su propio destino y sobre el de su pueblo.

Un pequeño apunte, la cinta también ensalza el trabajo incansable de las mujeres en estos campamentos. Desde el silencio, se organizan para cuidar y educar a los niños y niñas, trabajan en las guarderías, escuelas, hospitales, alimentan a sus conciudadanos y llevan a cabo las tareas cotidianas.

Genet. Etiopía

El pasado 12 de marzo, apenas unos días antes de confinarnos en España, volvimos de rodar un documental en Etiopía junto con la ONGD MOSSolidaria y la Comunidad Misionera Juan Pablo Apóstol-MCSPA. Aún no podemos avanzaros mucha información sobre el proyecto en el que estamos trabajando con muchísima ilusión, aunque podemos adelantaros que ha sido un auténtico placer trabajar de nuevo junto a Mari Olcina.

Sin embargo, no podemos resistirnos a hablaros de Genet. De Genet y de su sonrisa. Detrás del blanco reluciente, se esconde una historia de lucha constante de una de las niñas del aula de especiales de la MCSPA.

Y no queremos olvidarnos tampoco de la sonrisa del director de hotel Best Western International, Iván Luna, cuya mano tendida posibilitó que Genet llevara a cabo sus prácticas profesionales de Turismo en este establecimiento. Como ella misma narraba, pudo cumplir así el sueño de una niña que, cuando era pequeña, no tenía sueños porque “lo único que alcanzaba a ver en su horizonte erra reproducir el mismo estilo de vida que tuvieron las generaciones que la precedieron”.

Genet —ya de mayor— sonríe durante la entrevista que le hicimos para relatar su historia del documental. Fotografía: Alberto Pla

Genet —ya de mayor— sonríe durante la entrevista que le hicimos para relatar su historia del documental. Fotografía: Alberto Pla

Otras iniciativas

No queremos perder la oportunidad de compartir con vosotros estas iniciativas que, sin ninguna duda, estarán plagadas de historias como la de Kimberly, Atu o Genet. Historias de niños y niñas llenos de alegría, ilusión y ganas de soñar.

ALBOAN

ALBOAN es una ONG centrada en el trabajo de “construcción de una ciudadanía global que denuncie las injusticias que provocan desigualdad en el mundo, construya una cultura que promueva el bien común y transforme las estructuras generadoras de pobreza a nivel local y global”.

Una de sus luchas principales se centra en conseguir una educación universal, libre y de calidad que, como defienden, “es necesaria para avanzar en la construcción de un mundo más justo e igualitario”. Con el objetivo de que la educación de calidad sea accesible al mayor número de niños y niñas en todo el mundo, desarrollan proyecto en países como R.D. Congo, Chad o Madagascar apoyando la gestión del Servicio Jesuita a Refugiados-Grandes Lagos dentro de los campos de personas desplazadas y la labor de Fe y Alegría en zonas rurales empobrecidas o en áreas urbanas marginales. Crean escuelas nuevas y facilitan material escolar; forman y contratan a profesorados, apoyan la creación de asociaciones de madres y padres involucradas en el sistema educativo y acompañan a adolescentes víctimas de violencia.

Unos niños saltan en la playa de Beira en Mozambique. Fotografía: Alberto Pla

Unos niños saltan en la playa de Beira en Mozambique. Fotografía: Alberto Pla

UNICEF

Sería imposible abarcar el trabajo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en unas líneas, ni siquiera en un único artículo, nos harían falta miles. Pero, no queremos perder la oportunidad de destacar algunas de sus incontables proyectos dedicados a los niños y niñas de todo el mundo.

En primer lugar, la estrategia que diseñaron desde el estallido de la pandemia para apoyar el aprendizaje remoto desde los domicilios en Uruguay. En este sentido, proporcionaron herramientas que permitieran a las familias afrontar la cuarentena y organizaron reuniones virtuales con técnicos y autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública para abordar los principales desafíos relacionados con el aprendizaje de los niños y adolescentes. El primer reto fue superado, el segundo -asegurar la continuidad de la educación para todos en el contexto del desconfinamiento- está en proceso de ser conseguido.

En Camboya, UNICEF también trabajó con el Ministerio de Educación, Juventud y Deporte para permitir que la reapertura de las escuelas contara con las condiciones de seguridad necesarias. Según explican en su página web, desde que abrieron las escuelas, han distribuido 6.195 desinfectantes de manos, 72.725 pastillas de jabón y 801 termómetros para 417 escuelas y 290.772 estudiantes de seis provincias.

En R.D. Congo impulsaron la iniciativa Masks made in DRC, a través de la que encargaron a organizaciones aliadas que fabricaran mascarillas reutilizables de protección a escala local. En agosto, ya se habían fabricado 950.455 mascarillas y distribuido 760.766 para las comunidades más desfavorecidas de las provincias más afectadas por la covid-19. Otras 423.000 mascarillas se destinaron a maestros de primaria y de secundaria.

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