La Generalitat destina 46,6 millones de euros a proyectos de cooperación internacional para el desarrollo en 2022

2022-04-07T13:13:58+02:00abril 7th, 2022|

La Conselleria de Cooperación duplica los fondos destinados a actuaciones de cooperación internacional, emarcadas en el V Plan Director de la Cooperación Valenciana.

La ciudadanía ha decidido que 2 millones de los primeros Presupuestos Participativos de la Generalitat se destinen a ONGD para acciones en países y territorios vulnerables.

Las solicitudes se podrán presentar hasta el próximo 10 de mayo y se tramitarán exclusivamente de forma telemática.

La Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática ha convocado las subvenciones para el ejercicio 2022 destinadas a ONGD para la financiación de proyectos y programas de Cooperación Internacional al Desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos.

La campesina Derribe sacando agua de un pozo que ha construido la Misión Solidaria San Pablo Apostol en Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

La Generalitat financiará con 46,6 millones de euros las acciones de Cooperación Internacional al Desarrollo, de los que la ciudadanía ha decidido que 2 millones de los primeros Presupuestos Participativos de la Generalitat se destinen a ONGD para acciones de desarrollo hacia los países y territorios más vulnerables.

La Conselleria de Cooperación duplica los fondos destinados a cooperación internacional este año, cuyas acciones se enmarcan por primera vez en el V Plan Director de la Cooperación Valenciana, aprobado recientemente por el pleno del Consell.

Grabamos con el Fons Valencià per la Solidaritat en Bolivia y Ecuador en 2021 y 2022. Foto: Alberto Pla

Los proyectos que pueden optar a financiación se dividen en cuatro modalidades: programas integrales de carácter plurianual en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos; proyectos en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos; proyectos de cooperación técnica; y actuaciones específicas.

Programas y proyectos de cooperación internacional con acciones de sensibilización obligatorias

Los programas integrales de carácter plurianual en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidos articulan un conjunto organizado y coherente de servicios y procesos de desarrollo, a través de varios proyectos vinculados entre sí y de similar naturaleza, que pueden ser ejecutados de manera secuencial o paralela.

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Las solicitudes de subvención para un programa serán por un importe mínimo de 600.000 euros y máximo de 900.000. Asimismo, las solicitudes de subvención para un programa tendrán que ser por un plazo mínimo de ejecución de 25 meses y máximo de 36 meses. A su vez, tendrán que incluir obligatoriamente en la formulación del programa, actividades de sensibilización vinculadas a la intervención de cooperación internacional para el desarrollo en la Comunitat Valenciana, por un importe máximo de 40.000 euros.

Acciones que podemos llevar a cabo en la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, pues contamos con 1o años de experiencia en el sector y con profesionales cualificados y comprometidos.

En cuanto a los proyectos en materia de cooperación internacional al desarrollo a ejecutar en países y poblaciones estructuralmente empobrecidas, las solicitudes de subvención serán por un importe de 400.000 euros, si se presentan de manera individual, o de 600.000 euros si se presentan en agrupación con otra u otras entidades. Asimismo, las solicitudes de subvención para un programa tendrán que ser por un plazo mínimo de ejecución de 12 meses y máximo de 24 meses. Las solicitudes de subvención podrán incluir, en la formulación del proyecto y en el presupuesto presentado, actividades de sensibilización vinculadas a la intervención de cooperación internacional para el desarrollo en la Comunitat Valenciana, por un importe máximo de 20.000 euros, que también podemos llevar a cabo en nuestra agencia.

Cooperación técnica y actuaciones específicas

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Mari Olcina, Directora de Moss Solidaria con Atu, la protagonista del documental en las dunas de los alrededores de los campamentos de refugiados saharauis. Fotografía: Alberto Pla

Por lo que se refiere a los proyectos de cooperación técnica, se articularán a través de un conjunto de actividades de formación, acompañamiento técnico, intercambio de experiencia y transferencia de conocimiento, aplicado al desarrollo de aprendizajes en un ámbito concreto de la gestión de servicios o procesos. Estas actuacioens contemplarán el establecimiento de alianzas o partenariados, de carácter técnico, profesional o institucional y de interés público o social.

Las actividades podrán realizarse en el país de intervención y en la Comunitat Valenciana, y se procurará fomentar el intercambio bilateral de experiencias y la transferencia de conocimiento. El importe máximo de la subvención a percibir por proyecto será de 150.000 euros. Las solicitudes de subvención para un proyecto deberán ser por un plazo mínimo de ejecución de 6 meses y máximo de 12 meses.

Fontilles, india, lepra

Salomi, voluntaria del programa Leprosy Child Ambassador. Foto: Alberto Pla

Las intervenciones específicas se orientan al desarrollo de acciones que permitan abordar problemas coyunturales o generalistas. Las que se lleven a cabo en terceros países tendrán que desarrollarse en contextos de alta vulnerabilidad y podrán no estar restringidas, exclusivamente, a las áreas geográficas establecidas como prioritarias en el V Plan Director de la Cooperación Valenciana.

En este tipo de actuaciones, el importe máximo de la subvención a percibir por proyecto será de 70.000 euros si se presenta de manera individual y de 80.000 euros si es en agrupación con otra u otras entidades. Las solicitudes de subvención para un proyecto serán por un plazo máximo de ejecución de 12 meses.

El plazo para la presentación de solicitudes finalizará el próximo 10 de mayo y se tramitarán exclusivamente de forma telemática en la Sede Electrónica de la Generalitat y en la página web de la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática.

¿Podemos ayudaros?

Recordad,  en la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, contamos con 10 años de experiencia en comunicación social. Hemos trabajado en cuatro continentes y en países como India, Guatemala, Etiopía, el Sahara Occidental, Bolivia, Mozambique, República Dominicana, Haití, El Salvador, entre otros. Somos expertos en la elaboración de vídeos, documentales, pero también en vídeos cortos de sensibilización, publicaciones en papel, redes sociales, creación y mantenimiento de páginas web, vídeos en streaming… no dudéis en contactar con nosotros.

Toda la información de las convocatorias: consultar aquí

¿Cuál sería la fotografía que represente la pobreza?

2022-01-13T17:30:39+01:00octubre 17th, 2021|

Fotografías y texto de Alberto Pla

Hoy es el Día Mundial contra la pobreza. Pienso en todas las imágenes que he sacado en aquellos países o territorios que luchan por su desarrollo: Guatemala, Haití, Mozambique, los campamentos de refugiados saharauis… ¿Cuál sería la fotografía que represente la pobreza? Quizá, la de una niña etíope muy joven vendiendo en un mercadito africano en la calle, o la de varios niños dominicanos en un semáforo limpiando cristales o la imagen de una madre sin capacidad de lactar a un bebé apurando las gotas de leche para que no muera de desnutrición. Hay muchas y todas evidencia la falta de humanidad que continúa imperando en una sociedad que sigue sin solucionar el problema de la pobreza en el mundo.

Niñas trabajando en un mercado en Muketuri-Etiopía. Foto: Alberto Pla.

Cuesta creer que todavía existen más de 700 millones de personas en el mundo que viven en situación de extrema pobreza. Esto significa que de 7.000.000 millones de personas hay una de cada diez que no tiene acceso a la salud o a la educación. Ni si quiera beber agua potable. Significa que en un mundo donde alrededor del 25% de los alimentos se desperdician en nuestra cocina y hay quienes no tiene productos frescos, malviven y sobreviven, —quien tiene la suerte de recibirla— de la ayuda internacional.

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis vacíos de comida fresca. Fotografía: Alberto Pla

Los almacenes del Programa Mundial de Alimentos en los campamentos saharauis vacíos de comida fresca. Fotografía: Alberto Pla

 

África, la gran castigada.

La gran mayoría de personas afectadas por la pobreza se localizan en África donde se concentra el 13 % de la pobreza mundial. De hecho, la mayor parte del continente se encuentra en estado de pobreza extrema y precariedad y los constantes conflictos armados agravan una situación ya de por si insostenible.

Según el IDH, un indicador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) conocido como Índice de desarrollo humano, los diez países más pobres son africanos: Eritrea, Mozambique, Burkina Faso, Sierra Leona, Malí, Burundi, Sudán del Sur, Chad, República Centroafricana y Níger. Solo en Etiopía, otro de los países con menor IDH —también africano—, unos 126 000 niños y niñas etíopes sufren desnutrición grave, y se estima que ese número aumentará debido a las consecuencias del cambio climático y el conflicto armado que continúa en el norte del país. Según UNICEF, se calcula que 3,4 millones de etíopes requerirán ayuda alimentaria en los próximos tres meses y que seis millones de niños y niñas corren peligro de desnutrición.

La nutricionista de la ONGD MOSsolidaria Mari Olcina pesa a un niño con desnutrición severa en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

En Etiopía se podría encontrar la imagen que represente la pobreza, aunque es imposible escoger solo una en un territorio. En un país de una belleza y patrimonio sorprendente la falta de recursos se ceba con todo y con todos y se agudiza en aquellos niños y niñas que tienen síndrome down, retraso mental, alguna malformación o, simplemente, nacen con un hermano gemelo. En este caso las madres deben escoger qué bebé es el más fuerte para lactar porque no tienen leche para ambos. Y es habitual ver a niños con un mechón en el pelo por si un ángel viene a llevárselos. La tasa de mortalidad en niños y niñas es altísima y, de hecho, no les ponen ni nombre hasta los cuatro o cinco años porque si van a morir, para qué.

Una niña ayuda a dar de comer a su hermano en el comedor que mantiene la Misión San Pablo Apóstol en Gimbichu, Eitopía. Fotografía: Alberto Pla

 

Un bebé en Etiopía con síndrome de Down atendido por MOSsolidaria en las instalaciones de MCSPA, Muketuri.

Un bebé en Etiopía con síndrome de Down atendido por MOSsolidaria en las instalaciones de MCSPA, Muketuri. Fotografía: Alberto Pla

 

El virus COVID-19 agudiza la brecha

La pandemia ha ensanchado más la brecha entre los países más ricos y los más pobres y a la vista está quien se ha vacunado con premura y quien todavía espera una vacuna. Por otro lado, la emisión de gases de efecto invernadero, la emergencia climática con el aumento de intensos huracanes (como la temporada en 2020 en el Atlántico) cuyas consecuencias se observan en incendios devastadores que han calcinado enormes extensiones en Australia, el Pantanal brasileño, Siberia oriental en la Federación de Rusia y la costa oeste de los Estados Unidos. Consecuencias que solo hacen que empeorar la biodiversidad, la perdida de especies y los territorios, especialmente a aquellas 700 millones de personas donde todavía no tienen acceso a agua potable con un denominador común: menos lluvias, menos ríos, más enfermedades, más hambre…

Una niña en un vertedero de Guatemala donde niñas y niños trabajan desde pequeños para sobrevivir. Fotografía: Alberto Pla.

El informe del IDH propone un pacto urgente de la población con la naturaleza, la misma que se ha revelado contra nosotros a través de un virus que se mide, oficialmente, en casi cinco millones de personas fallecidas con más de 230 millones de casos confirmados a día de hoy. Un planeta que ha infravalorado el medio ambiente sistemáticamente sobreponiendo el crecimiento económico y agravando el crecimiento de los países más pobres. Un virus que ha evidenciado la necesidad de cuidar el medio en el que vivimos todos del que nadie (norte y sur) está más protegido ante emergencias sanitarias o climáticas.

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

Sería imposible escoger solo una fotografía para mostrar la pobreza pero es evidente que, en un mundo global e hiperconectado, todos tenemos el compromiso moral de hacer desaparecer estas imágenes inmorales, vergonzosas y que pueden y deben evitarse.

La ONG Movimiento por la Paz -MPDL- conciencia por una vida libre de violencias en Guatemala con una exposición y un vídeo

2021-05-24T11:14:56+02:00mayo 24th, 2021|

La ONG Movimiento por la Paz -MPDL- trabaja en Guatemala desde 1996, año en que se firmaron los Acuerdos de Paz tras 36 años de conflicto armado interno. Desde entonces se centran en defender y promover los Derechos Humanos de la población guatemalteca, incidiendo en el derecho de las mujeres a una vida libre de toda forma de violencia.

Ahora, en el marco del Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, que se conmemora este 24 de mayo, lanza un vídeo sobre esta exposición que se exhibió hace unos días en Valencia y que seguirá de gira por España. Un vídeo en el que participan mujeres guatemaltecas que forman parte del proyecto.

Dos personas visitan la exposición en Ruzafa Studio. Fotografía: Alberto Pla

La exposición “Miradas diversas por la paz” surgió a raíz de un concurso fotográfico realizado en 2019 para conmemorar el Día Internacional por la Paz y mostrar las diferentes versiones de esta. Una exposición que, tras mostrarse en varios lugares de Guatemala, ha viajado a España, concretamente a Valencia, para seguir visibilizando y sensibilizando a la ciudadanía.

“Miradas diversas por la paz” se enmarca en el proyecto “Fortalecimiento de capacidades del diálogo político de defensoras y defensores de Derechos Humanos en Guatemala” financiado por la Generalitat Valenciana y ejecutado junto a SEDEM, y cuenta con la colaboración de ADIF.

Un vídeo que acompaña la exposición

La visita a Valencia se muestra a través de un vídeo de tres minutos de duración en el que participan responsables del Movimiento por la Paz, como Ángel Jiménez, responsable del proyecto en Madrid, y Marisol Cortés, responsable de misión de la organización en Guatemala. Aparecen, además, varias mujeres guatemaltecas que han participado abordando el éxito del proyecto.

Link al vídeo, elaborado por la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, para Movimiento por la Paz-MPDL

 

Importancia de las miradas y las sonrisas

En la exposición de Movimiento por la Paz cobran gran importancia aspectos como las miradas de sus protagonistas. En algunas ocasiones muestran y recuerdan a seres queridos desaparecidos o asesinados, a la vez que participan en manifestaciones que reclaman justicia y memoria en el país.

Una de las fotografías de la exposición: Fotografía: Alberto Pla

Una de las fotografías de la exposición: Fotografía: Alberto Pla

Otras fotografías recogen escenas de apoyo mutuo, amor y respeto entre guatemaltecos y guatemaltecas en oposición a la violencia, la guerra y la violación de los Derechos Humanos. Aquí las sonrisas cobran también gran relevancia porque, como destaca Ángel Jiménez, «las mujeres guatemaltecas son fuertes y resilientes, miran hacia el futuro con optimismo y se levantan siempre, a pesar de todas las dificultades que viven a diario». A lo que Marisol Cortés añade «la mayoría de la sociedad no es violenta y sí grita ‘PAZ’».

En la muestra también tiene cabida el amor libre y diverso que todavía es perseguido y menospreciado en un país como Guatemala y en muchos otros lugares del mundo.

ACPP-PV organiza un ciclo sobre el rol de las defensoras de Derechos Humanos en los procesos de paz

2021-01-12T18:28:00+01:00enero 12th, 2021|

Los encuentros virtuales han sido la tónica desde que se desató la pandemia. El coronavirus nos ha alejado de nuestros seres más queridos, al menos en lo presencial, pero nos ha acercado, al mismo tiempo, a otras realidades, a otras formas de comunicarnos, de trabajar y hasta de vivir. En este contexto, desde ACPP-PV han organizado una serie de encuentros virtuales para acercar a la sociedad valencianas las complicadas realidades que viven las defensoras de derechos humanos en diferentes puntos de América Latina y también aquí en España, con la lucha por la memoria história muy vigente en el país con más desaparecidos de toda Europa.

Una actividad virtual que también hemos desarrollado desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social con el lanzamiento de nuestro servicio de streaming con el que ya hemos cubierto actos y actividades como el Ciclo de Cine y Terrorismo de la Fundación Manuel Broseta.

En la misma línea, activistas pro Derechos Humanos de Colombia, El Salvador, Guatemala y el la Comunitat Valenciana protagonizan un ciclo de tres encuentros virtuales organizado por Assemblea de Cooperació per la Pau (ACPP-PV) durante este mes de enero, concretamente los días 14, 19 y 20.

Será en el marco del programa “La defensa de los Derechos Humanos en el marco de paz de Colombia (fase II)”, que tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad valenciana sobre el papel que tienen las personas defensoras de Derechos Humanos y sus organizaciones en los procesos de construcción de paz. «Su rol incomoda a quienes abusan de una posición de poder y autoridad, por ello sufren persecución, amenazas graves a su integridad y campañas de desprestigio», indican desde ACPP-CV.

En este marco, ACPP presenta un ciclo de encuentros virtuales con personas defensoras de Derechos Humanos en distintas partes del mundo. Contará con la participación de activistas como Nora Saldarriaga, subdirectora de la Fundación Forjando Futuros de Colombia, amenazada por su implicación continua en la denuncia de la vulneración de derechos a la que son sometidas las personas reclamantes de tierras en Colombia, y Alfranio Solano, miembro de la organización Tierra y Paz, un ejemplo de la lucha del campesinado por la restitución de las tierras arrebatadas durante el conflicto armado.

Otras voces de América latina y España

También tendrán voz activistas de otros conflictos destacados en América Latina, como Adilia de las Mercedes, de la Asociación de Mujeres de Guatemala, que denuncia a nivel internacional las graves violaciones de los Derechos Humanos que sufren de manera particular las mujeres, y Morena Herrera, de La Colectiva, El Salvador, una mujer que participó de forma activa durante una década como guerrillera en el conflicto armado salvadoreño y que actualmente sigue activa en las luchas que implican la defensa de los Derechos Humanos, como la despenalización del aborto en su país.

25 años de lucha por la igualdad de género en El Salvador.

Finalmente, se observará cómo estas luchas están conectadas con el proceso de reparación a las víctimas del franquismo en España, que se han acogido a la justicia internacional con la esperanza de poder concluir un proceso de paz que lleva abierto más de 80 años y en el que se ha impuesto la desmemoria. Por ello, el ciclo de encuentros virtuales contará con la presencia de Ángel González, presidente de la Coordinadora de Asociaciones de la Memoria Histórica del País Valencià.

Desde Assemblea de Cooperació per la Pau se apela al compromiso de la comunidad internacional y la sensibilización de la ciudadanía valenciana ante esta realidad. Estas actividades están financiadas a través de la convocatoria de 2019 de subvenciones de la Generalitat Valenciana a ONGD para proyectos de Educación para la Ciudadanía Global dirigidos a la sensibilización sobre activistas de Derechos Humanos en el ámbito de la Comunitat Valenciana.

Ciclo de encuentros virtuales de ACPP

“Procesos de paz vividos en Colombia, Guatemala y El Salvador: el papel de las mujeres en la construcción de la paz”, 14 de enero de 2021, a las 16h.
Charla coorganizada con la Universitat de València. Con la participación de:

  • Nora Saldarriaga (Fundación Forjando Futuros- Colombia)
  • Adilia de las Mercedes (Asociación de Mujeres de Guatemala-Madrid)
  • Morena Herrera (La Colectiva- El Salvador)

Acceso limitado a alumnado de la UV

“Retos del proceso de paz colombiano”, 19 de enero de 2021, a las 16h.
Charla coorganizada con la Universitat Jaume I de Castelló. Con la participación de:

  • Nora Saldarriaga (Fundación Forjando Futuros- Colombia)
  • Alfranio Solano (Tierra y Paz, Colombia)
  • Sandra Milena Alvarán López (Observatorio Psicosocial de Recursos en Situaciones de Desastre de la Universidad de Antioquia, Colombia)

Acceso abierto: meet.google.com/erg-jezc-uty

“Diálogos entre España y Colombia: construyendo procesos de paz”, 20 de enero de 2021, a las 17h.
Charla abierta al público, la participación de:

  • Nora Saldarriaga ( Fundación Forjando Futuros- Colombia).
  • Ángel González (Presidente de la Coordinadora de Asociaciones de la Memoria Histórica del País Valencià)

Requiere inscripción previa a través de este formulario.

 

Día Internacional de la infancia: tres pequeñas grandes historias

2020-11-20T12:54:28+01:00noviembre 20th, 2020|

Por María Palau | Fotografías por Alberto Pla

En la vida, podremos escuchar tantas historias como niños conozcamos. Es imposible encontrar un por qué, pero nos contagiarán su alegría, su ilusión, sus ganas de soñar. Y nos contarán una historia, su historia. Un cuento que no siempre tendrá un final feliz.

Hoy, 20 de noviembre, Día Internacional de la infancia, desde la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social queremos compartir algunas historias de niños y niñas que hemos tenido la suerte de cruzarnos en nuestro camino. Queremos compartir con vosotros su alegría, su ilusión y sus ganas de soñar.

Pero, antes de hablaros de Kimberly, de Atu o de Genet y que conozcáis las historias que hemos ido relatando audiovisualmente durante estos años, queremos daros un dato. Sólo uno. Prometemos que no habrá más. Allá va: En el mundo más de 124 millones de personas menores de edad no reciben una educación continuada y de calidad. Bueno, os daremos otro: 58 millones de niñas y niños de entre 6 y 11 años están sin escolarizar.

Para que todas las Kimberly, Atu o Genet del mundo puedan contar sus historias, o incluso llegar a escribirlas algún día, es necesario que se cumpla su derecho, como se cumplió el nuestro, de recibir una educación básica. Para formarse, para crecer, para aprender, y sí, para narrarnos su cuento de la forma en la que ellos decidan.

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly ayuda a una niña a realizar unos dibujos en la Escuelita Feliz del vertedero de Cobán, en Alta Verapaz, Guatemala. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly. 142 pulsaciones

Kimberly creció en un vertedero de Guatemala. Gracias a su esfuerzo y determinación y a que la Asociación CONI se cruzó en su camino, consiguió estudiar el Ciclo Básico (el equivalente a la Educación Secundaria en España) y cursó estudios de magisterio y posteriormente de enfermería.

La historia de Kimberly, escribíamos en nuestra página web la primera vez que os hablamos de ella, es un ejemplo para otros estudiantes de su país, donde solo el 3% de alumnos culminan la educación secundaria. Una muestra de cómo, a través de la educación, pueden cumplir cualquier cosa que se propongan.

En el documental 142 Pulsaciones compartíamos el triunfo de una niña, pero, en palabras del presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián, denunciábamos el derecho vulnerado de la infancia en Guatemala a la educación.

“Kimberly tiene de especial que representa perfectamente a todas esas familias, y a todos esos niños y niñas guatemaltecas que están esperando una oportunidad y que la pelean, se esfuerzan y la aprovechan”, añadía.

Atu. El rostro de un pueblo olvidado

En 2019, contamos la historia de Atu, una niña saharaui de 12 años que viajaba a València cada verano en el marco del proyecto ‘Vacaciones en Paz’ de la ONGD MOSSolidaria. Su fundadora, Mari Olcina, se transformaba durante unos meses en la madre de acogida de Atu.

Nosotros quisimos contar la vida de Atu, y una parte de la de Mari, en la película documental Atu. El rostro de un pueblo olvidado. Pero nuestro objetivo también era reflejar la vida de todos esos saharauis que llevan desde 1976 sobreviviendo en campo de refugiados en el desierto, en la frontera entre Argelia, Marruecos, Sahara Occidental y Mauritania; narrar la forma de sobrevivir y de resistir del pueblo saharaui en el exilio.

Atu observa el atardecer en el Sáhara argelino dentro del campamento de Smara. Fotografía: Alberto Pla

Atu observa el atardecer en el Sáhara argelino dentro del campamento de Smara. Fotografía: Alberto Pla

Estamos seguros que, como nos pasó a todo el equipo durante el rodaje, vosotros también os daréis cuenta mientras veis el documental: los corazones de Mari y Atu están unidos por una misma causa, la del Sáhara libre. Ambas son conscientes de que su lucha no es nada sencilla, de que tienen muchas cosas en contra, empezando por la pasividad de la comunidad internacional, pero mantienen la esperanza de que un día el Sahara Occidental sea libre y que sus ciudadanos puedan tener un pasaporte y decidir sobre su propio destino y sobre el de su pueblo.

Un pequeño apunte, la cinta también ensalza el trabajo incansable de las mujeres en estos campamentos. Desde el silencio, se organizan para cuidar y educar a los niños y niñas, trabajan en las guarderías, escuelas, hospitales, alimentan a sus conciudadanos y llevan a cabo las tareas cotidianas.

Genet. Etiopía

El pasado 12 de marzo, apenas unos días antes de confinarnos en España, volvimos de rodar un documental en Etiopía junto con la ONGD MOSSolidaria y la Comunidad Misionera Juan Pablo Apóstol-MCSPA. Aún no podemos avanzaros mucha información sobre el proyecto en el que estamos trabajando con muchísima ilusión, aunque podemos adelantaros que ha sido un auténtico placer trabajar de nuevo junto a Mari Olcina.

Sin embargo, no podemos resistirnos a hablaros de Genet. De Genet y de su sonrisa. Detrás del blanco reluciente, se esconde una historia de lucha constante de una de las niñas del aula de especiales de la MCSPA.

Y no queremos olvidarnos tampoco de la sonrisa del director de hotel Best Western International, Iván Luna, cuya mano tendida posibilitó que Genet llevara a cabo sus prácticas profesionales de Turismo en este establecimiento. Como ella misma narraba, pudo cumplir así el sueño de una niña que, cuando era pequeña, no tenía sueños porque “lo único que alcanzaba a ver en su horizonte erra reproducir el mismo estilo de vida que tuvieron las generaciones que la precedieron”.

Genet —ya de mayor— sonríe durante la entrevista que le hicimos para relatar su historia del documental. Fotografía: Alberto Pla

Genet —ya de mayor— sonríe durante la entrevista que le hicimos para relatar su historia del documental. Fotografía: Alberto Pla

Otras iniciativas

No queremos perder la oportunidad de compartir con vosotros estas iniciativas que, sin ninguna duda, estarán plagadas de historias como la de Kimberly, Atu o Genet. Historias de niños y niñas llenos de alegría, ilusión y ganas de soñar.

ALBOAN

ALBOAN es una ONG centrada en el trabajo de “construcción de una ciudadanía global que denuncie las injusticias que provocan desigualdad en el mundo, construya una cultura que promueva el bien común y transforme las estructuras generadoras de pobreza a nivel local y global”.

Una de sus luchas principales se centra en conseguir una educación universal, libre y de calidad que, como defienden, “es necesaria para avanzar en la construcción de un mundo más justo e igualitario”. Con el objetivo de que la educación de calidad sea accesible al mayor número de niños y niñas en todo el mundo, desarrollan proyecto en países como R.D. Congo, Chad o Madagascar apoyando la gestión del Servicio Jesuita a Refugiados-Grandes Lagos dentro de los campos de personas desplazadas y la labor de Fe y Alegría en zonas rurales empobrecidas o en áreas urbanas marginales. Crean escuelas nuevas y facilitan material escolar; forman y contratan a profesorados, apoyan la creación de asociaciones de madres y padres involucradas en el sistema educativo y acompañan a adolescentes víctimas de violencia.

Unos niños saltan en la playa de Beira en Mozambique. Fotografía: Alberto Pla

Unos niños saltan en la playa de Beira en Mozambique. Fotografía: Alberto Pla

UNICEF

Sería imposible abarcar el trabajo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en unas líneas, ni siquiera en un único artículo, nos harían falta miles. Pero, no queremos perder la oportunidad de destacar algunas de sus incontables proyectos dedicados a los niños y niñas de todo el mundo.

En primer lugar, la estrategia que diseñaron desde el estallido de la pandemia para apoyar el aprendizaje remoto desde los domicilios en Uruguay. En este sentido, proporcionaron herramientas que permitieran a las familias afrontar la cuarentena y organizaron reuniones virtuales con técnicos y autoridades de la Administración Nacional de Educación Pública para abordar los principales desafíos relacionados con el aprendizaje de los niños y adolescentes. El primer reto fue superado, el segundo -asegurar la continuidad de la educación para todos en el contexto del desconfinamiento- está en proceso de ser conseguido.

En Camboya, UNICEF también trabajó con el Ministerio de Educación, Juventud y Deporte para permitir que la reapertura de las escuelas contara con las condiciones de seguridad necesarias. Según explican en su página web, desde que abrieron las escuelas, han distribuido 6.195 desinfectantes de manos, 72.725 pastillas de jabón y 801 termómetros para 417 escuelas y 290.772 estudiantes de seis provincias.

En R.D. Congo impulsaron la iniciativa Masks made in DRC, a través de la que encargaron a organizaciones aliadas que fabricaran mascarillas reutilizables de protección a escala local. En agosto, ya se habían fabricado 950.455 mascarillas y distribuido 760.766 para las comunidades más desfavorecidas de las provincias más afectadas por la covid-19. Otras 423.000 mascarillas se destinaron a maestros de primaria y de secundaria.

«En Guatemala hay zonas que siguen aisladas tras el huracán ETA. Necesitamos ayuda hasta para el combustible de los helicópteros»

2020-11-11T11:43:41+01:00noviembre 11th, 2020|

La Comunidad Valenciana sufrió, una vez más, las consecuencias de la gota fría hace unos días. Unas fuertes lluvias que ocasionaron todo tipo de problemas y que han generado muchos daños y pérdidas, sobre todo económicos y materiales, que se agravan en una situación ya de crisis originada por la pandemia del coronavirus que incide, una vez más, en las clases más vulnerables. Pero, al mismo tiempo, al otro lado del océano atlántico, el huracán ETA dejaba a su paso un paisaje totalmente desolador en comunidades todavía más pobres, aún más necesitadas y olvidadas. Regiones que, como nos confirmaba el pasado lunes, día 9 de noviembre, el presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián, desde Cobán, en el Alta Verapaz (Guatemala), seguían totalmente inundadas, incomunicadas, sin luz ni agua a la espera de que los helicópteros llegaran hasta ellas para socorrerlas.

«Lleva ocho días lloviendo de una manera espectacular, no recuerdan por aquí una inundación tan tremenda desde el huracán Mitch, hace más de 20 años».

«De las comunidades con las que trabajamos desde la Asociación CONI, hay 10 afectadas, en distinto grado. Dos de ellas, siguen aisladas, una de las que ha quedado aislada no hemos conseguido contactar con ellos todavía. Se han caído los postes telefónicos, no tienen acceso a energía eléctrica y solo se puede llegar por aire. Necesitamos ayuda urgente».

Lamenta un Sebastián que nos explica que han abierto una cuenta corriente en España para, sobre todo, lograr dinero para pagar el combustible para los helicópteros que organismos públicos y privados y hasta personas particulares han puesto a disposición para lograr llegar hasta estas comunidades en una situación tan desesperada.

La cuenta corriente es la siguiente: ES92 3025 0006 2114 3324 6483 (Caja de Ingenieros).

«Ahora mismo, más que víveres o ropa seca, que de momento hay porque la población guatemalteca, con sus tremendas limitaciones, se está volcando en donarlos, necestiamos dinero para los helicópteros. Los que los tienen nos han dicho que los ponen a disposición de la ayuda humanitaria, pero piden sufragar el combustible o parte de él».

Precisamente, este mismo martes, CONI lograba llegar a una de estas comunidades. Y lo relataban así: «Hoy hemos conseguido llegar a la comunidad de Balbatzul II que llevaba 5 días completamente aislada por la inundación. Han construido con tablones y bidones balsas para poder hacer llegar los víveres a las familias afectadas. Comida, gel, jabón, agua potable y mascarillas entre otras cosas. Aún quedan muchas comunidades a las que solo podemos llegar en helicóptero. Ya tenemos todos los víveres y necesitamos vuestra ayuda URGENTE para la compra de combustible. Los próximos días son cruciales«.

barcas improvisas en guatemala, huracán ETA

En la comunidad de Balbatzul II que llevaba 5 días completamente aislada por la inundación, han construido con tablones y bidones balsas para poder hacer llegar los víveres a las familias afectadas.

«Te hablo, ahora mismo, bajo un sol radiante, pero lleva ocho días lloviendo de una manera espectacular, no recuerdan por aquí una inundación tan tremenda desde el huracán Mitch, hace ya más de 20 años», relata Sebastián.

Él nos explica cómo en lugares como el supermercado de Cobán, donde la propia Asociación Coni se abastece para sus necesidades cotidianas, el agua alcanzó los tres metros en su interior. Y asegura que tanto en Cobán como en Carchá y en muchos otros lugares el casco urbano quedó, literalmente, sumergido.

Exterior del supermercado de Cobán donde el agua superó los tres metros.

Exterior del supermercado de Cobán donde el agua superó los tres metros de altura.

«Hay pocas lanchas, pero se han improvisado barcas o flotadores para recoger al a gente en sus tejados. En el supermercado donde nos abastecemos el agua llegó a más de tres metros en su interior».

Estas son zonas de interior donde ha habido que evacuar a gran parte de las familias: «Hay pocas lanchas, pero se han improvisado barcas o flotadores para recoger al a gente en sus tejados«, relata. También lamenta la gran cantidad de derrumbes y de pérdida de vidas humanas, muchas de ellas todavía sin contabilizar. «En la aldea Quejá, en San Cristóbal, Verapaz, se produjo un fuerte derrumbe en el que murieron docenas de personas».

Víctimas de los derrumbes ocasionados por el huracán ETA

En este vídeo de una televisión local aparece un afectado que ha perdido a más de 20 familiares en un derrumbe, entre ellos su hija de tan solo dos años, su esposa, sus padres y 4 hermanos.

Una ciudadanía guatemalteca que, pese a todo, se está volcando en ayudar a los demás de todas las maneras posibles. «Está siendo abrumadora la respueta de la gente. Ahora mismo, todo el mundo en Cobán y Carchá está alonando a alguien en su casa. Es algo que ha impactado a todas las familias, todo el mundo tiene gente alojada, incluso personas que no son ni familiares suyos». Personas, cabe recordar, que ya viven con lo justo y en muchas ocasiones sin ello y que venían sufriendo también las limitaciones y la crisis originada por el coronavirus.

Reparto de alimentos en la comunidad de Balbatzul II

Reparto de alimentos en la comunidad de Balbatzul II en Guatemala, tras el huracán ETA.

Igual de loable o incluso más es el esfuerzo y la dedicación que están desarrollando los guatemaltecos y guatemaltecas para organizar bancos de alimentos y de ropa limpia. Una situación que ahora, según explica Alejandro Sebastián, lleva a ver «cómo coordinar todas estas iniciativas, principalmente en dos aspectos: «La identificación de necesidades y la priorización de las mismas».

Ayuda urgente para las comunidades más aisladas y necesitadas

«Estas iniciativas tan exitosas y bien intencionadas de la gente al final responden a llamadas que hacen desde comunidades a través de redes sociales dicendo «estamos incomunicados, necesitamos ayuda, víveres, ropa». El problema –agrega– es que hay muchas comunidades que son las más necesitadas y las más lejanas que han quedado totalmente incomunicadas, no tienen posibilidad de emitir ninguna llamada de auxilio, estamos viendo entre las ong y las municipalidades cómo hacer llegar la ayuda y los víveres a ellas por aire y ahí es donde son vitales los helicópteros».

La ciudad de San Pedro Carchá

La ciudad de San Pedro Carchá, inundada.

«Lo que  más hace falta ahora mismo es conseguir el dinero para pagar la gasolina de los helicópteros. Desde CONI hemos abierto una cuenta en España de emergencia, desde la que nos podéis ayudar. El 100% del dinero que transfiráis llegará íntegro a la gestión de la ayuda para estas comunidades en esta situación tan complicada», reclama Alejandro.

Mientras tanto, mira hacia el cielo y también hacia las aplicaciones de meteorología pues ETA puede que no sea la única desgracia que amenaza de forma inminente a esta zona tan castigada del planeta: «Se está formando otra tormenta en el caribe, esperemos que no se consolide y no venga para acá» expresa Alejandro entre el temor y la esperanza.

Recordamos la cuenta para hacer donaciones a la Asociación CONI en esta emergencia ocasionada por el Huracán ETA.

ES92 3025 0006 2114 3324 6483 (Caja de Ingenieros).

Así como sus redes sociales para seguir informados de lo que sucede en Guatemala:

https://www.facebook.com/AsociacionConi

Twitter: @AsociacionConi

Documental 142 pulsaciones sobre la historia de superación de Kimberly en Guatemala

Si desean conocer más de cerca algunos de los proyectos en que trabaja la Asociación Coni pueden ver el documental «142 pulsaciones» que elaboramos para ellos el equipo de la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social.

 

 

La valentía de ser enfermera en el año 2020 (y siempre)

2020-10-31T12:25:44+01:00octubre 9th, 2020|

Por: María Palau. Fotografías: María Palau y Alberto Pla

2020. El año en el que una pandemia nos paralizó y derribó el mundo que conocíamos. El año de la covid-19. 2020. El año en el que una explosión en el puerto de Beirut arrasó la capital libanesa, dejando más de 200 muertes, casi 7.000 heridos y numerosos desaparecidos. 2020. El año en el que un incendio devastó el campo de refugiados de Moria, sesgando los sueños de miles de personas que esperaban cruzar las puertas de occidente. 2020. Y también el año en que profesiones como la enfermería han evidenciado ser indispensables en todo momento y en cualquier lugar del mundo, especialmente, en aquellos más desfavorecidos.

La OMS declaró por primera vez este 2020 como el año oficial para el reconocimiento de la labor que realizan enfermeras y enfermeros de todo el mundo, coincidiendo con los dos siglos del nacimiento de Florence Nightingale (1820-1910). Considerada como una de las pioneras de la enfermería profesional moderna, fue creadora del primer modelo conceptual de enfermería, trabajó por convertir a la enfermería en una profesión respetable y viajó a la guerra de Crimea para poner en práctica sus conocimientos y ayudar a salvar vidas.

Banksy, el cotizado artista que nunca ha desvelado quién es, donó su última obra a un hospital inglés y en ella aparece una enfermera, manejada por un niño, como una superheroína.

Banksy, el cotizado artista que nunca ha desvelado quién es, donó su última obra a un hospital inglés y en ella aparece una enfermera, manejada por un niño, como una superheroína.

Una conferencia para poner en valor el trabajo de la enfermería

Para poner en valor el trabajo pasado y presente en el campo de la enfermería y recordar a los políticos y la sociedad la urgencia de fortalecer y blindar el sistema sanitario, se celebró la conferencia «Enfermería y catástrofes naturales. ¿Cómo ayudar?» enmarcada en el ciclo Actualidad organizado por el Museu de les Ciències.

Esta pandemia es “nuestra oportunidad de demostrarle al mundo lo que somos capaces de hacer en este tipo de situaciones”, comenzaba su intervención la ponente principal Mª José Rodríguez Navarro, supervisora enfermera de quirófano del Hospital Universitario La Fe. Presentada por Ana Arbona, supervisora de quirófanos del IVO y cooperante de la ONG Surg for all, advirtió que en 2030 se estima una falta de 6 millones de profesionales sanitarios en el mundo distribuidos de manera muy desigual.

Presentada por Ana Arbona, supervisora de quirófanos del IVO y cooperante de la ONG Surg for all

La conferencia ««Enfermería y catástrofes naturales. ¿Cómo ayudar?» estuvo presentada por Ana Arbona, supervisora de quirófanos del IVO y cooperante de la ONG Surg for all.

El año internacional de la enfermería coincide con el fin de la campaña Nursing now (2018-2020). El proyecto, que nace en 2016 a partir de la presentación en el Parlamento británico del informe Triple impact of nursing, fija tres objetivos sostenibles derivados del incremento en las inversiones en personal sanitario: mejorar la salud, promover la igualdad de género y fortalecer la economía.

Ébola, Sierra Leona (2015)

Mª José Rodríguez es también cooperante en la ONGD Intervención, Ayuda y Emergencia (IAE), dedicada principalmente a la localización y el rescate de víctimas en desastres con perros entrenados. Asimismo, también trabajan para ofrecer una asistencia sanitaria en países que carecen de ella, ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo.

Como enfermera de IAE, Rodríguez viajó en 2015 a Lunsar (Sierra Leona) para poner en marcha el hospital San Juan de Dios. En el contexto de la epidemia de ébola que asolaba al país, el hospital más grande había sido cerrado como consecuencia de la muerte de un gran número de sanitarios, entre los que se encontraba su director.

Los voluntarios de IAE reabrieron el centro sanitario clausurado y centraron su actuación en tres aspectos: la atención en consultas externas a pacientes con enfermedades diferentes al ébola, el seguimiento de las familias en cuarentena de las aldeas cercanas y la protección. Esta última, centrada en equipos médicos especializados y en la realización de triajes, fue fundamental para contener el virus.

La supervisora de quirófano del IVO cuenta las dificultades de muchas personas para pagar un tratamiento médico, “o incluso una simple radiografía”. Como cooperantes, “debemos ser conscientes de esta situación”. Recuerda, además, como muchos niños enfermos “llegaban ya muy pasados”. “Las mujeres en Sierra Leona tienen cuatro o cinco hijos de media, y no podían dejar de cuidar al resto para traer al niño enfermo al hospital”, lamenta.

Terremoto de Haití (2010-2011)

Poco más de 40 horas después del terremoto de Haití de 2010, los voluntarios de IAE ya habían aterrizado en el país y habían desplegado su equipo de localización y rescate. “A mí la vocación no me la va a quitar nadie, si suena el teléfono por un terremoto yo volveré a ir”, sentencia la enfermera al rememorar la que, para ella, fuera la experiencia de cooperación más impactante hasta la fecha.

«A mí la vocación no me la va a quitar nadie, si suena el teléfono por un terremoto yo volveré a ir». María José Rodríguez, enfermera y cooperante de IAE.

En marzo de 2010, algunos miembros del equipo regresaron al país para realizar una segunda intervención. Esta vez centrada en el reparto de alimentos y agua potable para las personas que se encontraban en unos campamentos provisionales, que a día de hoy todavía no han desaparecido.

Dos niños juegan con un surtidor de agua en Haití. Fotografía: Alberto Pla

Dos niños juegan con un surtidor de agua en Haití. Fotografía: Alberto Pla

Para Mª José Rodríguez, la estancia entre junio y julio fue “la más complicada con diferencia”. Encargados entonces de proporcionar atención sanitaria a las personas que malvivían en los campos temporales, construyeron un “consultorio médico que se volaba con el viento”. Durante mes y medio, intentaron introducir medicamentos en el país. Aunque finalmente lo consiguieron, “la burocracia y la proliferación del mercado negro” dificultaron la operación.

En septiembre del año siguiente, realizaron la que sería su cuarta intervención en Haití: la construcción de un orfanato para acoger a menores que habían quedado huérfanos tras el terremoto. Un total de 38 niños y niñas recibían como mínimo una comida al día, optaban a atención psicológica y eran apartados de la posibilidad de convertirse en esclavos o víctimas de abusos sexuales.

Una situación devastadora en Haití que la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social documentó con el proyecto El Corazón de Haití. Entre finales del mes de septiembre y noviembre de 2013, Alberto Pla documentó la labor que realiza la organización TECHO en Haití, que involucra alrededor de 200 voluntarios repartidos en varios proyectos educativos, sanitarios y agrícolas, entre otros. Un trabajo que posteriormente se mostró a la sociedad española con una emotiva exposición que recorrió varias ciudades de España.  E incluso llegó a exhibirse en Londres.

Fístula obstétrica, Liberia (2013-2019)

En colaboración con Mujeres por África, Mª José Rodríguez formó parte del proyecto Stop fístula como miembro de IAE. Así, colaboró en la formación de matronas y parteras en Monrovia (Liberia), y asistió el parto de múltiples jóvenes menores de 20 años, madres primerizas en su mayoría, expuestas al riesgo de sufrir una fístula obstétrica.

Dicha fístula obstétrica aparece como consecuencia de los partos detenidos y obstruidos que carecen de cualquier tipo de atención médica. Otra causa habitual son las agresiones sexuales. Rodríguez se refirió a las mujeres que padecen esta dolencia como “las verdaderas supervivientes”, pues, en algunos casos, “la madre podía pasarse hasta tres días dando a luz y era muy probable que muriera durante el parto”.

Entre 2 y 3,5 millones de mujeres conviven con una fístula obstétrica, según datos de las Naciones Unidas. Cada año se registran alrededor de 50.000 a 100.000 nuevos casos. La mayoría de estos en países africanos, donde a la enfermedad se le suma un componente de rechazo y repudio.

Documentales de nuestra agencia relacionados con la enfermería

En la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social llevamos 10 años documentando todo tipo de realidades y problemáticas en diversos países del mundo. A lo largo de nuestra trayectoria hemos producido varios documentales y trabajdos audiovisuales donde las enfermeras tenían un papel determinante y clave para mejorar la vida no solo de personas afectadas por diferentes enfermedades, sino también de la población en general.

Entre ellos se encuentra, por ejemplo, la película documental «142 pulsaciones» producido para la Asociación CONI y cuya protagonista es Kimberly, una joven guatemalteca que logró estudiar enfermería gracias a su esfuerzo y determinación, así como al apoyo de CONI. Esta película documental, de 30 minutos de duración, ya se puede visualizar completo en Youtube.

Asha. Historias de lepra y esperanza. Una película documental con las enfermeras indias como protagonistas

Otro proyecto apasionante es el que llevamos a cabo con la Fundación Fontilles en India en 2019 con la grabación y posterior emisión y difusión de la película documental «Asha. Historias de lepra y esperanza». Un trabajo que pone en valor la lucha contra el estigma, la pobreza y la enfermedad de las personas y especialmente las mujeres que sufren lepra. En la cinta, las enfermeras, conocidas allí como «ashas» tienen un papel muy importante, como lo tienen en esas comunidades, sobre todo las más rurales, donde muchas otras personas, sencillamente, no llegan.

Este documental se estrenó el pasado 29 de enero en Ruzafa Studio y se ha exhibido ya en diferentes lugares. Actualmente se encuentra ahora en el círculo de festivales, donde ya ha recibido tres nominaciones, entre ellas una internacional en México, por lo que todavía no se puede ver de forma online. Os dejamos el tráiler.

 

Próximamente, el estreno de nuestro documental en Etiopía

Por otra parte, en marzo de este año, justo unos días antes de que se declarara el estado de alarma en España y se desatara la pandemia de Covid-19 en todo el mundo, un equipo de la Agencia Alberto-Pla, conformado por Alberto Pla, Yolanda Rodríguez y Gerard Sánchez se desplazaron a Etiopía, junto a la ONG MOSSOlidaria de Mari Olcina para visibilizar la necesaria labor que lleva a cabo esta y también la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol (MCSPA) tanto para promover la educación y la sustentabilidad de muchos niños y niñas y de sus familias, como para luchar por contribuir a la mejoría de su alimentación y de su desarrollo con la construcción de pozos de agua en pequeñas aldeas aisladas. Un documental que está previsto que vea la luz a finales de diciembre de este año.

Mari Olcina, directora de la ONGD MOSSolidaria pesa a un bebé en la comunidad de Gimbichu, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla.

 

Rozalén: «La vida se trata de intentar ser feliz haciendo también felices a los demás»

2020-05-06T18:25:16+02:00mayo 6th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

La crisis causada por el Covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia de reforzar cuestiones como la solidaridad, la humanidad y también la creatividad de cada ser humano. En medio de un clima de confinamiento, de tristeza y miedos, la música se ha convertido en una vía de escape y esperanza para muchas personas. Ya han surgido en todo el mundo canciones inspiradas en el confinamiento, pero una de las más especiales y solidarias, es “Aves enjauladas”, el nuevo tema que la cantautora y activista albaceteña, Rozalén, escribió desde su confinamiento en la sierra madrileña y que cantó desde allí a un mundo con muchas incógnitas en su porvenir. Pero, además, esta canción va dedicada a la ONG Entreculturas y, concretamente, su recaudación (a través de Youtube, Spotify y otras plataformas) va destinada a un proyecto de apoyo a la red de pisos de acogida para familias, mujeres e infancia en situación de vulnerabilidad, que el Servicio jesuita a Migrantes (SJM) desarrolla en Valencia. Así nos lo cuenta ella misma en esta entrevista que nos concede desde un confinamiento que, además de servirle para centrarse en escribir las canciones de su nuevo disco, también le está permitiendo descansar.

Mujeres residentes en los pisos que el Servicio Jesuita al Migrante (SJM) tiene en Valencia y a las que va destinado la recaudación de la canción «aves enjauladas» de Rozalén. Foto: Kristóf Holvényi

Rozalén, licenciada en psicología por la Universidad de Murcia y con un máster en musicoterapia, es una persona sensible y comprometida en varias causas sociales. Ella conoce bien la labor esencial que lleva a cabo Entreculturas en España y en otros países. De hecho, justo antes de que se decretara el estado de alarma había regresado de El Chad, junto con Beatriz Romero, la intérprete de lengua de signos que la acompaña en todos sus conciertos. Allí visitaron, de la mano de los socios locales de Entreculturas como son el Servicio Jesuita a Refugiados y Fe y Alegría, el campo de refugiados de Djabal, situado al este de Chad, en la frontera con Sudán, y conocieron de primera mano problemáticas como la ablación femenina. Además, antes de ello, ambias habían viajado a Guatemala con Entreculturas para apoyar otro de sus proyectos, el de “la luz de las niñas”.

Rozalén y Beatriz Romero visitaron los proyectos de Entreculturas en El Chad justo antes de que se declarara el estado de alarma. Foto: Entreculturas

¿Por qué decidió apoyar a Entreculturas con la recaudación de su canción “aves enjauladas”?

Conozco muy bien la ONG Entreculturas, he ido personalmente a varios países a visitar proyectos con ellos, me gusta mucho como trabajan, me parecen muy honestos y me encanta su forma de trabajar. Les pregunté si tenían algún proyecto en España, porque casi todo lo que había hecho con ellos había sido fuera, y me hablaron de esta red de pisos para familias y mujeres vulnerables y lo vi claro. Sé que va a ir a un buen lugar.

¿Cuál es su relación con ellos y qué le ha aportado a usted personalmente?

Me siento un poco en casa con ellos, estuve hace un año en Guatemala con ellos, este año antes de que empezara la pandemia estuve en un campo de refugiados en Chad y, personalmente, el trato que he tenido ha sido maravilloso y ya somos amigos. Personalmente, tanto lo que visité en Guatemala como lo de Chad han sido experiencias muy especiales. Mira que yo he viajado y he hecho cosas de cooperación, pero son aprendizajes incluso mucho más grandes que muchas de las asignaturas que estudié en la carrera de psicología.

Como dice, ha viajado a Guatemala y el Chad con Entreculturas, ¿qué le impactó más en cada uno de ellos?

En Guatemala me impactó mucho lo que vi en el barrio de Limón, uno de los más duros y peligrosos del país, el tema de las maras, de cómo funciona allí, lo conocía por encima pero no era consciente de cómo era todo esto en Centroamérica. En Chad, en un campo de refugiados, lo que más me impactó fue la historia de las mujeres, todo lo relacionado con la mutilación femenina.

Rozalén y Beatriz Romero durante su visita a Guatemala para apoyar el proyecto «la luz de las niñas» de Entreculturas.

¿Son la música y la escritura buenas vías de escape para el confinamiento?

¡Absolutamente! La cultura en general está siendo lo que nos entretiene en el confinamiento y mantiene ocupada nuestra cabeza. Estoy escuchando mucha música, estoy escribiendo mucho, leyendo y cantando y son los mejores momentos, sin duda. Encima, en mi caso es trabajo porque la mayoría de las cosas que escribo se convierten luego en canciones. Para mí es una vía de escape fundamental.

¿Cómo lleva una persona acostumbrada a viajar, a dar conciertos… y que, además, le gusta tanto el trato cercano y humano, este confinamiento?

Voy a sacar la parte positiva, es verdad que yo necesitaba descansar desde hacía mucho tiempo y no era capaz. Suelo estar todo el tiempo rodeada de gente. Creo que a nivel personal esto está siendo positivo porque estoy haciendo cosas que tenía que hacer desde hace tiempo. Estoy descansando, estoy durmiendo ocho horas diarias, estoy cocinando lento, estoy dedicando tiempo a mi hogar y a mi pareja que también es algo que no es habitual en mí y leyendo mucho. Creo que personalmente a mi esto me está sentando bien.

¿Cómo motivaría a grandes y pequeños a tratar de escribir canciones como terapia?

Yo, cuando empecé a escribir canciones lo hice a modo de juego y es muy divertido porque te pone la cabeza a crear, a improvisar melodías. Cuando hago canciones siempre suelo partir de un brainstorming (tormenta de ideas) con todo lo que se me pasa por la cabeza, es súper inspirador y terapéutico. Lo más importante es que no hay que tener miedo a hacerlo mal. Si sale algo de poca calidad, da igual, porque le sirve a uno mismo también. Es divertidísimo y les diría que no pierdan esta oportunidad.

La cantautora albaceteña Rozalén durante su visita a Guatemala con Entreculturas.

Dicen que la música calma a las fieras, ¿puede calmar también nuestras preocupaciones y frustraciones, más aún en estos tiempos de estado de alarma?

Creo que sí, en mi caso hay veces que una canción me lleva de la tristeza a la euforia y la alegría absoluta. Es uno de los poderes de las canciones llevarte de un estado de ánimo a otro. Te hace también olvidar cosas. A veces, cuando tengo la cabeza muy llena de información, me pongo canciones que me hacen no pensar, sino bailar, divertirme y punto. Eso también es importante. Hay otras que me llevan al llanto o la emoción que también es necesario y hay que sacar afuera muchas cosas. Claro que nos calma, a todos los niveles.

Se nos pide que nos quedemos en casa, pero ¿qué les podemos pedir a aquellos que no la tienen?

No hay que pedirles nada, hay que pedirles a los que tienen y a los que mandan que no se puede permitir que haya gente que no tenga una casa. Casas vacías y gente sin casa, eso es inhumano, entonces a ellos no hay que pedirles, sino a otros.

En El Chad Rozalén visitó un campo de refugiados en la frontera con Sudán del Sur.

¿De dónde le viene a Rozalén su lado más solidario?

Yo vengo de la psicología, además de la rama social, a mi todo esto, o se tiene o no se tiene, tiene que ver con eso y con la educación que he recibido. Mis padres, mis maestros en el cole siempre de pequeña me han dicho que la vida tiene que ser así, se trata de intentar ser feliz haciendo también felices a los demás. Es algo que me parece como la lógica del caminar. Con el paso del tiempo he entendido que no es así para mucha gente, para la gran mayoría sí, pero para unos pocos no. Es un camino también y hay que elegirlo. A mi me sale de manera natural porque creo que es lo que se tiene que hacer, es la responsabilidad de cada uno y no entiendo otra forma de vivir. Pero eso me viene de mi familia y de la educación recibida también.

Más información:

La canción de Rozalén «aves enjauladas» forma parte de un proyecto de Entreculturas y el Servicio Jesuita al Migrante (SJM) con el que también se puede contribuir mediante una donación directa en este enlace.

“El hambre puede ser mucho más letal que el coronavirus entre una población tan joven pero tan desnutrida como la guatemalteca”

2020-05-02T13:56:56+02:00mayo 2nd, 2020|

Por Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla 

Los efectos de una pandemia como la del Covid-19 se dejan sentir en todo el mundo, pero ya se están volviendo especialmente dramáticos en aquellos países con menos recursos y con más altos porcentajes de población que vive, literalmente, al día. Entre ellos está Guatemala, un país que se encuentra, de momento, entre los de menor porcentaje respecto a la población total de contagiados y fallecidos, pero donde las medidas de confinamiento prolongadas están llevando ya a muchas familias al límite.

Continuando con nuestra serie de entrevistas a cooperantes españoles que han decidido quedarse en sus países de destino, y que arrancamos con el testimonio de Lourdes Larruy, responsable de la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol en Muketuri (Etiopía), en esta ocasión entrevistamos al presidente de la Asociación CONI, Alejandro Sebastián que, lleva ya más de 12 años desarrollando todo tipo de proyectos de cooperación en Guatemala.

Pasa unos seis meses al año en España y otros en Guatemala, esta pandemia le pilló en Guatemala, ¿cómo se vivió allí desde el inicio?

Las experiencias de Italia y España dejaron muchos aprendizajes para la preparación y la gestión de la llegada del COVID-19 a otros países. En Guatemala, la fase de contención ha funcionado espectacularmente bien por la premura de las medidas. Después de 45 días de cuarentena sólo tenemos identificados en el país 600 contagiados y 16 fallecidos. De hecho, Guatemala es el país del mundo con menor porcentaje de infectados y fallecidos por millón de habitantes.

De todas formas, esta contención tan exitosa puede ser un arma de doble filo. Mientras en otros países ya se habla de “desescalada” y “desconfinamiento”, en Guatemala no parece que hayamos llegado al pico de la famosa “curva”, estamos comenzando ahora con el contagio comunitario, parece que esto va para largo, y las familias del área rural no se pueden permitir muchas más semanas sin trabajo y sin ingresos. Vamos a ver mucha hambre en Guatemala. Y quizá violencia.

Alejandro Sebastián reunido con la Directora de programas en Guatemala y el profesor de la escuela de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

¿Se planteó regresar?, ¿lo hicieron otros cooperantes que conozca?

Todos los colaboradores españoles que teníamos desplazados en Guatemala se quedaron encerrados en el país cuando cerraron las fronteras. Afortunadamente, la Embajada de España en Guatemala fletó un avión 10 días más tarde y pudieron regresar todos. Yo decidí quedarme. Fue una decisión difícil, porque no habría más oportunidades de regresar a España en los próximos meses y la idea de que enferme un ser querido y no poder volver es muy dura. Pero quiero pensar que soy más útil aquí.

¿Dónde está exactamente y cuál es allí la situación respecto al resto del país?

Estamos en Alta Verapaz, el departamento con mayor índice de población indígena y pobreza extrema del país. Estamos en lo que llaman “la Guatemala profunda”, un departamento con casi dos millones de habitantes, 95% indígenas mayas de la etnia q’eqchí’, diseminados en más de 3.000 comunidades rurales. Más del 80% de las familias vive bajo el umbral de pobreza.

Reparto de comida en una de las comunidades rurales de Guatemala donde trabaja la asociación. Foto: Asociación CONI

¿Cómo se tomó la población las medidas de confinamiento?

Con un civismo admirable. De verdad le digo que siento orgullo por el nivel de comprensión y responsabilidad que han demostrado las familias y las comunidades de esta zona de Guatemala y de todo el país en general. Sigo los chats de mis amigos en España, quejándose porque no pueden salir a correr, porque no les ha llegado a tiempo el dinero del ERTE… y de verdad que siento admiración por gente como Don Oswaldo, campesino, analfabeto, que está buscando cómo comprar comida a sus 6 hijos sin poder ir a trabajar desde hace semanas y que te lo cuenta con un nivel de comprensión, responsabilidad y civismo digno de admiración.

«En Guatemala el 80% de las familias sobreviven al día. No hay ahorros. El día que no entra jornal, no se come en casa”

¿Qué problemas empezaron a surgir con estas medidas?

Económicos. Hambre. En Guatemala el Estado no tiene la capacidad financiera de impulsar esos mastodónticos planes de protección del empleo, protección de rentas, subsidios, etc. Aquí la cuarentena supone dejar de ingresar. Hablamos de una región del planeta donde el 80% de las familias sobreviven al día, como jornaleros, en la economía informal. No hay ahorros. El día que no entra jornal, no se come en casa. Y el jornal lleva 45 días sin entrar.

El Gobierno está lanzando algunos planes paliativos, pero son una gota anecdótica en un mar de necesidad. Aquí no llegan. Aquí en nuestras comunidades vemos que la gente empieza a colgar pañuelos blancos en las puertas de sus casas para que alguien les lleve comida. Tienen hambre. El confinamiento no es sostenible por mucho más tiempo, esté como esté la “curva”.

Cada vez más personas cuelgan sábanas blancas delante de sus casas para pedir que alguien les lleve comida. Fotografía: Asociación CONI

 

Tal como vimos durante el rodaje del documental 142 Pulsaciones, el sistema sanitario guatemalteco, sobre todo en los lugares remotos o más rurales, es bastante precario. ¿Puede el sistema sanitario de un país como Guatemala hacer frente a una pandemia prolongada de este tipo?

Si tomamos como definición de “colapso del sistema sanitario” lo que entendemos en España por ello, el sistema sanitario guatemalteco lleva “colapsado” ininterrumpidamente desde que llegué yo aquí hace 12 años. Los retos sanitarios que enfrenta este país a diario ya superan con mucho las capacidades instaladas. Ahora mismo, tenemos una plaga de dengue en algunas zonas del país, con casi 4.000 infectados en lo que va de año. La de COVID es otra capa más.

Para que usted se haga una idea: en Madrid se hablaba de “riesgo de colapso”, cuando en Madrid hay 37 hospitales públicos con unas 22.000 camas hospitalarias. Aquí en Alta Verapaz, para casi 2 millones de habitantes, tenemos sólo un hospital con unas 36 camas. Con el equipamiento la comparación es todavía peor: el presupuesto de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid es 5 veces mayor que el presupuesto del Ministerio de Salud para todo Guatemala.

En nuestras comunidades vemos que la gente empieza a colgar pañuelos blancos en las puertas de sus casas para que alguien les lleve comida. Tienen hambre”

¿Cuál es la situación ahora mismo?

Mucha incertidumbre. La gestión de la pandemia estos primeros 45 días ha sido un indudable éxito. Pero también es indudable que el confinamiento no se puede prolongar durante mucho tiempo. Durante los próximos meses la situación es de muchísima incertidumbre.

Yasmin abraza a su hijo en su casa. Muchas mujeres afrontan la maternidad a edades muy tempranas. Fotografía: Alberto Pla

Kimberly, la protagonista del documental 142 Pulsaciones, estudió enfermería pero quería seguir estudiando y trabajando, ¿qué está haciendo ahora?

Kimberly acabó el Técnico Universitario en Enfermería y ahora está estudiando la Licenciatura Superior de Enfermería. Ha estado colaborando con nuestra organización en un proyecto de salud sexual y reproductiva en el departamento de Jutiapa durante los últimos meses, pero ahora la están llamando como jefa de enfermería desde el sistema público de salud, así que creo que ese será su futuro inmediato. Mientras, sigue estudiando, con mucho éxito como siempre. Ahora, a distancia, dado el cierre de todas las clases presenciales en el país.

Kimberly atiende a una paciente indígena guatemalteca en el centro de salud de Cobán. Fotografía: Alberto Pla

Ella era promotora de salud y daba charlas sobre prevención de enfermedades como el sida. ¿Qué está haciendo durante la pandemia?

Pues está encerrada, como todos, colaborando lo que puede a través del móvil. Aquí en Guatemala se ha decretado un estado de sitio parcial, de 18:00 a 4:00, y se ha prohibido el desplazamiento entre zonas, así que estamos todos haciendo lo que podemos con la locomoción y los horarios muy limitados.

Kimberly durante una charala de prevención de enfermedades de transmisión sexual en el centro de salud de Cobán, junto a su compañera Yolanda. Fotografía: Alberto Pla

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, anunció el lunes, 27 de abril, 30 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas para sumar un total de 530 contagiados de COVID-19 en su país, incluidas 15 personas fallecidas por la enfermedad. ¿Son fiables estas cifras tan bajas en el país más poblado de América Central, con 16,301,286 de habitantes?

En España sabemos bien que las cifras no son fiables en ningún lado. Es imposible que lo sean. Cuando hablamos de “infectados”, hablamos de personas que han dado positivo en un test. Cuando hablamos de “fallecidos” hablamos de personas que han fallecido después de haber dado positivo en un test. Por lo tanto, la fiabilidad de las cifras en cada país dependerá mucho del número de test que se hagan.

En Guatemala, con la población que usted indica, sólo se hacen alrededor de 500 test diarios. Sin embargo, me atrevería a afirmar que las cifras aquí son mucho más fiables que en España porque en Guatemala apenas hay todavía contagio comunitario. El virus está muy localizado entre unas 3.000 personas de colectivos muy concretos (personas deportadas de EEUU, personas en contacto con turistas infectados) que están en cuarentena y en observación desde hace semanas. Apenas se han identificado en el país 10 casos de contagio comunitario. Parece que se extenderá, pero parece que aún no se ha extendido.

«Quizá durante las próximas semanas, el reto mayor no es gestionar el virus, sino gestionar el estado de ánimo de la población»

El presidente Giammattei ya advirtió esta semana en declaraciones a periodistas de que «lo peor está por venir» con respecto a la emergencia sanitaria y que el pico de contagios podría llegar en las primeras dos semanas de mayo…

Como decíamos, aquí todavía estamos escalando la “curva”, aún no hemos llegado al pico. Así que es una afirmación obvia que las próximas semanas serán peores que las anteriores. El presidente —que es doctor— ha gestionado muy hábilmente la pandemia hasta ahora. Merece reconocimiento por ello. Pero lo que se le viene encima es un dilema complicado porque, como decíamos, lo peor del virus aún no ha llegado y la gente no aguanta más en cuarentena. Ya se están viviendo casos aislados de impaciencia y violencia en el país. Quizá durante las próximas semanas, el reto mayor no es gestionar el virus, sino gestionar el estado de ánimo de la población.

¿Cuáles son las necesidades principales?

Retomar la actividad, trabajar, generar ingresos, comprar comida y comer. Guatemala ya arrojaba, antes de esta pandemia, el sexto peor índice de desnutrición crónica del mundo. En el país, 1 de cada 2 menores de 5 años padece desnutrición crónica. Aquí en el área rural es más del 80%, 4 de cada 5 niños. El hambre puede ser mucho más letal que el coronavirus entre una población tan joven pero tan desnutrida. Es un dilema complicado.

«Hambre. Hambre. Hambre. Es la mayor preocupación ahora mismo. Aquí no llegan los programas del Gobierno»

Una niña en Alta Verapaz (Guatemala) estudia con una vela al no disponer de energía eléctrica. Fotografía: Alberto Pla

¿Qué temores le expresa la población?

Hambre. Hambre. Hambre. Es la mayor preocupación ahora mismo. Aquí no llegan los programas del Gobierno. Muchas familias de estas comunidades en el área rural no están ni siquiera registradas como ciudadanos. Sin embargo, sí les afecta el estado de sitio y el confinamiento. Ellos tampoco pueden trabajar, tampoco están ingresando. Y ya están empezando a pasar hambre. Cada vez hay más pañuelos blancos colgados en las casas. Ya se están viendo casos aislados de violencia contra la policía. Es urgente resolver la situación.

Dos hermanos en el vertedero de Cobán donde muchas familias trabajan para subsitir. Fotografía: Alberto Pla

¿Cree que esta crisis hará que cada país se centre en sí mismo y baje la cooperación internacional o, por el contrario, servirá para darnos cuenta de que estamos todos conectados y que lo que sucede en un lugar nos puede afectar a todos?

Creo que esta crisis deja un aprendizaje claro: somos una única comunidad global, necesitamos más unión y solidaridad. Pero también creo que la crisis anterior dejaba un aprendizaje claro: es necesario regular ciertas prácticas de los mercados financieros… Me temo que estaremos tan atentos a los aprendizajes como lo estuvimos en crisis anteriores.

«Llevamos décadas manejando desde el Tercer Sector un discurso positivo, naíf diría yo, que hace que no se nos tome en serio»

¿Qué mensaje le mandaría a los gobiernos occidentales y a su ciudadanía para que mantenga las inversiones y las donaciones en cooperación internacional?

Llevamos décadas manejando desde el tercer sector un discurso positivo, naíf diría yo, que hace que no se nos tome en serio. Parece que nos dedicamos a algo superfluo, prescindible. El discurso de la solidaridad y la cooperación no se está tomando en serio, el reto de la pobreza y la desigualdad no se está abordando con determinación.

Crisis como ésta nos enseñan que realmente estamos todos unidos, que la frontera que dibujamos en un papel no nos separa ni nos protege de retos que son globales. Que debemos pensar desde una conciencia global de una vez por todas. Si no se ha hecho por generosidad, que se haga por egoísmo. Pero que se haga.

Alejandro Sebastián durante una reunión con los integrantes de la municipalidad de Cobán para informar sobre la necesidad de construir una nueva escuela. Fotografía: Alberto Pla

En su asociación dan mucha importancia a la educación, a las becas educativas cuyos becados, en muchos casos, se convierten luego en padrinos de otros. ¿Es la educación la mejor medicina contra las desigualdades?

¡No es la mejor! ¡Es la única! No podremos abordar el resto de problemas de pobreza, desigualdad, enfermedades, pandemias, contaminación, destrucción del medio ambiente, cambio climático, superpoblación, violencia de género, democracia, justicia, paz, si no resolvemos primero la cuestión de la educación. Tras esta pandemia, reafirmamos nuestro convencimiento: es necesario invertir en educación. Aquí y allí.

El documental que produjimos sobre el trabajo de la Asociación CONI a través del increíble testimonio de Kimberly

20 de febrero, un día para para cerrar la brecha de las desigualdades sociales

2020-02-20T14:39:50+01:00febrero 20th, 2020|

Por. Gerard S. Ferrando

Como cada 20 de febrero, desde 2009, hoy se celebra el Día Mundial de la Justicia Social, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Una conmemoración que en este año 2020 tiene como lema “Cerrar la brecha de las desigualdades para lograr la justicia social”.

La Asamblea General reconoce que el desarrollo social y la justicia social son indispensables para la consecución y el mantenimiento de la paz y la seguridad en las naciones y entre ellas, y que, a su vez, el desarrollo social y la justicia social no pueden alcanzarse si no hay paz y seguridad o si no se respetan todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Un elemento fundamental para conseguir una justicia social efectiva es fomentar unas condiciones de trabajo dignas y estables. En este sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) alerta de que “Más del 60 por ciento de todos los trabajadores carecen de cualquier tipo de contrato de trabajo”. Y también de que “menos del 45 por ciento de los trabajadores asalariados tienen un empleo a tiempo completo y permanente, y la tendencia parece ser hacia la baja”.

La justicia social en el Festival Humans Fest de Valencia

Una forma de visibilizar y concienciar sobre la justicia social en el mundo son los documentales y audiovisuales. En este sentido, y como es habitual cada año, la celebración de este Día Mundial de la Justicia Social coincide en Valencia con las proyecciones del Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos (HumansFest) que promueve la Fundación por la Justicia. Un evento que arrancó el pasado 18 de febrero con la gala de inauguración del festival y con las primeras proyecciones que se irán desarrollando en varias sedes en la ciudad de Valencia hasta el próximo 28 de febrero.

 

El actor Pepe Viyuela recogió el Premi Pau i Justicia, homenaje a su larga trayectoria comprometida con causas sociales y a la capacidad de realizarlo a través del humor.

«142 Pulsaciones», el 27 de febrero en la SGAE

Desde la agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social, comunicamos todo tipo de realidades relacionadas con la justicia social y los derechos humanos en diferentes países y continentes. Precisamente, uno de nuestros documentales “142 Pulsaciones”, rodado en Guatemala y en París, participa este año en el Humans Fest dentro de la sección Especial. Todas las personas que deseen conocer la historia de superación de Kimberly, una niña que creció en un vertedero y que logró estudiar enfermería gracias a su esfuerzo y el apoyo de la Asociación CONI, podrán hacerlo el próximo 27 de febrero, a las 18 horas, en la sede de la SGAE, C/ de la Blanqueria, 6, de Valencia. Una proyección que, además, estará acompañada con un coloquio en el que participará el director de este documental, Alberto Pla.

Promover la justicia social está en nuestro día a día

Como indican también desde Naciones Unidas, “La justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro los países y entre ellos. Defendemos los principios de justicia social cuando promovemos la igualdad de género, o los derechos de los pueblos indígenas y los migrantes. Promovemos la justicia social cuando eliminamos las barreras que enfrentan las personas debido al género, la edad, la raza, la etnia, la religión, la cultura o la discapacidad”. Unas actitudes y modos de actuar que dependen, en gran medida de los gobiernos, las empresas y las instituciones, pero que también podemos tratar de aplicar en nuestro día a día, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones personales y en nuestras pequeñas decisiones y actitudes cotidianas.

 

 

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