El hambre que no vemos en occidente

2020-10-16T09:39:20+02:00octubre 16th, 2020|

Por: Mari Olcina

El 16 de octubre es el Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Hasta la llegada del Covid-19 en marzo del 2020, la población española generalmente, no se preocupaba demasiado de lo que es ir a dormir sin haber probado bocado en todo el día. La cuestión de pasar hambre quedaba más hacia abajo, por el África subsahariana, allí se concentraba la mayor parte de personas que no lograban obtener ni 2 € al día para alimentar a sus familias.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Las colas en los bancos de alimentos como el de MOSSolidaria en Cullera son cada vez más numerosas. Foto: Mari Olcina

Pues bien, la pandemia nos ha mostrado la parte más vulnerable de occidente que, aun estando los supermercados llenos de alimentos, miles de personas no pueden comer ni una sola vez al día, no tienen acceso a alimentarse, ni mucho menos, procurarse una alimentación suficiente, variada y equilibrada.

El pasado 12 de marzo, justo dos días antes de que empezar el confinamiento en España, un equipo de la agencia Alberto Pla. Proyectos de Comunicación Social y un equipo de MOSSolidaria ONGD, volvíamos de rodar un documental en Etiopía. Uno de esos países, donde el último informe de la ONU lo cataloga como estado de inseguridad alimentaria, según el “Informe Mundial Sobre Crisis Alimentarias 2019” que elaboran conjuntamente la UE, la FAO, y el recientemente ganador del premio Nobel de la Paz; el Programa Mundial de Alimentos.

Mari Olcina en la comunidad de Gimbichu, Etiopía, en el programa de desnutridos que desarrolla con la Comunidad Misionera Juan Pablo Apóstol – MCSPA. Fotografía: Alberto Pla.

Las peores crisis alimentarias se viven en Yemen, República Democrática del Congo, Afganistán, Siria, Sudán, Sudán del Sur, norte de Nigeria y Etiopía. 820 millones de personas pasan hambre en el mundo en pleno siglo XXI.

El Covid-19 nos devuelve a la realidad del hambre en occidente

El Covid-19 nos devuelve a la realidad del hambre que se padece en occidente, que va unido a la pobreza extrema, a la más grave vulnerabilidad del ser humano, a los miles de niños y niñas que durante el confinamiento no podían comer ni un plato de caliente al día, porque ya no iban al comedor del colegio y eso es lo que nos debe preocupar y sensibilizar, sin prejuzgar.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Personas haciendo cola ante el banco de alimentos de MOSSolidaria en Cullera. Foto: Mari Olcina

En España existen 9.950.000 personas en riesgo de pobreza, de las cuales se estima que 1.500.000 necesitan ayuda para alimentarse a consecuencia de esta crisis económica que sufrimos.

«Para paliar en lo posible esa hambre seca, sorda y casi invisible, las ONGs, asociaciones y personas solidarias nos pusimos en marcha, conociendo los estragos que el hambre produce, especialmente en los más vulnerables como son los niños y niñas».

La dura realidad del confinamiento y la vulnerabilidad de las familias en riesgo de exclusión social y de pobreza extrema nos ha llevado a contemplar la cara del hambre a nuestro alrededor, algunos y algunas de nuestras vecinas no podían acudir a su trabajo precario y mucho menos salir a comprar alimentos al supermercado, la mayoría de estas familias son las que más niños y niñas tienen y muchas de ellas son familias monoparentales, otras han venido a España buscado una vida mejor, más trabajo, más libertad, más vida en una palabra, pero la economía se ha parado en seco y ya no hay trabajo ni medio de vida digno para ganarse el pan de cada día.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

 

Plan estratégico de MOSSolidaria ONGD contra el hambre

MOSSolidaria ONGD, sita en Cullera, el mismo día 13 de marzo desarrolló un plan estratégico para atender nutricionalmente a los y las niñas de dichas familias durante el confinamiento, se repartieron más de 2000 menús solidarios y a continuación pusimos en marcha el banco de alimentos, donde hasta hoy, Día Mundial de la Alimentación, venimos  atendido a más de 60 unidades familiares y el número de  familias crece cada semana, donde hemos atendido a 1060 personas con la entrega de más de 7000Kg de alimentos procedentes de donaciones de entidades como: asociaciones falleras, supermercado Consum, almacén de frutas Eco Ribera, verduras Matevi, Aguilar, NAYDA ,  Banco de Alimentos Valencia, panadería Mar y Mar, socios y simpatizantes de MOSSolidaria ONGD y nuestro más sincero agradecimiento al equipo de voluntarias y voluntarios.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Algunas personas en el interior del banco de alimentos de MOSSolidaria en Cullera. Foto: Mari Olcina

Las familias que acuden a los bancos de alimentos, como el de MOSSolidaria ONGD en Cullera, tienen muy bajos ingresos o cero ingresos, son ante todo personas como los demás y se sienten frustrados y frustradas por no poder ser autosuficientes, el encuentro también ayuda a que expresen sus sentimientos, algunas situaciones son tremendamente extremas, familias numerosas con niños y niñas pequeños, indigentes,  personas inmigrantes que se encuentran indocumentados y sin poder trabajar y que no disponen de recurso alguno por lo que sienten vergüenza. Pensemos por un momento, ¿cómo nos sentiríamos si estuviéramos en su lugar?, ¿si no tuviéramos nada en el frigorífico, ni un euro en la cartera?

Ponernos en el lugar del otro en tiempos difíciles

Ponernos en el lugar del otro nos ayuda a comprender la difícil situación que están viviendo y que no saben cuando va a terminar, nos ayuda a comprender esa lágrima que resbala por alguna mejilla al recibir unos cuantos alimentos, ese agradecimiento silencioso con el alma rota y la mirada fija, buscando la esperanza de un mundo mejor.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Hoy es el día Mundial de la Alimentación y gracias a las ONGs, Bancos de Alimentos, Asociaciones de Vecinos, Comisiones Falleras, Socios, Simpatizantes, Donaciones, Voluntarias y Voluntarios, miles de personas podrán alimentarse, al menos con una comida al día, lo mismo se repite en todo el mundo, las llamadas “Colas del Hambre” las encontramos por toda Europa, ahora sabemos que, un día podemos encontrarnos en su misma situación, que el futuro no nos esta asegurado nadie y que las ONGs y la solidaridad estarán ahí, para darnos su apoyo incondicional.

En nombre de las familias asistidas gracias a todas las personas solidarias que alargáis la mesa y compartís vuestro pan.

Mari Olcina:

Graduada en Nutrición Humana y Dietética

Máster en DDHH, Paz y Desarrollo Sostenible

Máster en Ética y Democracia

Doctoranda en Medicina, Salud pública, Higiene y Sanidad Ambiental

Presidenta y fundadora MOSSolidaria ONGD

Colaboradora-voluntaria MCSPA

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Mari Olcina entrega alimentos a una persona en Cullera.

La Fundación Altius alerta de que se ha triplicado el número de solicitantes de ayuda básica

2020-05-14T17:06:49+02:00mayo 14th, 2020|

Por: Gerard Sánchez

La pandemia del Covid-19 ha despertado el lado más solidario de gran parte de la sociedad, pero también ha aumentado la necesidad de muchas personas en nuestro país y en muchos otros lugares del mundo. Lo saben bien entidades como la Fundación Altius que en poco más de dos meses han triplicado el número de beneficiarios de su programa de alimentación básica en el barrio de Orriols, como nos cuenta el delegado en Valencia, Santiago Fayos. Él alerta de que existen muchas familias que vivían al día, con ingresos mínimos y ahora, al no poder salir a trabajar “no tienen nada. Y cuando decimos nada es nada”. Fayos advierte que crisis como estas ocasionan “que se incrementen las diferencias porque al final es el más vulnerable el que empeora ante una situación así”. Por eso solicita la solidaridad de la sociedad, pero también medidas efectivas desde las instituciones.

Una voluntaria de Altius junto a una de las beneficiarias del programa de alimentación básica.

La Fundación Altius centra sus esfuerzos en España en dos grandes áreas. Una de ellas es la atención a personas desempleadas, con programas de empleo, orientación laboral, itinerarios integrados… La otra es el área de infantil y familia, que se centra en cuestiones como la alimentación básica, el refuerzo escolar y actividades de ocio y tiempo libre. Fayos explica que a las personas en búsqueda de empleo que atienden les otorgan un programa de ayuda en la alimentación “para aliviar esa carga psicológica de no tener ingresos para mantener a la familia. Así tienen más tiempo también para buscar ofertas de empleo, formarse…” Ahora, desde el inicio de la pandemia, la situación de desempleo y también de emergencia alimentaria se ha disparado. Por ello Fayos asegura que han triplicado el número de beneficiarios en Rascanya y Orriols, siempre coordinados con los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valencia, un incremento que también se ha dado en el resto del país.

Se incrementan las diferencias sociales”

Esa situación se está dando en muchas familias que vivían al día, con ingresos mínimos, y que ahora, al no poder salir a trabajar no tienen nada. Y cuando decimos nada es nada”, alerta Fayos que explica que entidades como su fundación trabajan coordinadas con el ayuntamiento y son un complemento de ayuda de emergencia allá donde este no alcanza a llegar. Él recuerda que hay familias completas que están afectadas por los Erte y que todavía no han cobrado nada y lanza otra advertencia: “Esta situación está ocasionando que se incrementen esas diferencias sociales entre las personas, lamentablemente, al final es más vulnerable es el que ante una situación así su situación empeora mucho más que otra persona que tiene otro tipo de recursos”.

En esta línea, Fayos espera que toda esta situación sirva para que la sociedad tome conciencia de ciertas situaciones que están ahí, pero que se suelen vivir y sufrir en silencio: “He visto estas semanas en muchos medios de comunicación situaciones que tal vez nos puedan parecer irreales pero que están ahí y están saliendo a la luz por esta crisis, el hacinamiento en los pisos, la necesidad de alimentos, las limitaciones para pagar facturas de servicios básicos y otras condiciones en que viven cada día muchas familias muy vulnerables”.

Varias personas hacen cola para recibir los alimentos de la Fundación Altius.

Espero que salgamos de nuestro individualismo”

El delegado de la Fundación Altius en Valencia es consciente de que la situación de desempleo va a seguir creciendo y muchas personas se van a encontrar con recursos muy limitados, por lo que entidades como la suya también tendrán que ir adaptándose a esos cambios sociales. Por otra parte, espera que todo esto sirva para aumentar la conciencia social: “Que se genera una concienciación mayor hacia todo tipo de problemas porque apenas estamos en el comienzo de lo que se nos viene encima. Mucha gente, que tal vez no había pasado antes por ello, se va a encontrar sin empleo o en una situación delicada. Espero que, al menos, esto genera una verdadera conciencia social, que salgamos de nuestro individualismo y podamos, de verdad, ver las necesidades del otro”.

De momento, Fayos reconoce que sí que ha percibido una reacción positiva de las personas individuales, que han aumentados sus donaciones, y también del sector empresarial que están colaborando en multitud de proyectos e iniciativas. Así, La Fundación Altius ha contado con la colaboración de Endesa, Alcampo, El Corte Inglés, también han recibido toneladas de alimentos de Mercadona, y han firmado un acuerdo con Amazon Prime para repartir, de forma gratuita, los packs de comida de emergencia a Valencia y su área metropolitana, pues Fayos asegura que cada vez les llegan más peticiones de ayuda que les llevan a ampliar su área de actuación que suele estar en Orriols y Rascanya.

Empresas como Mercadona están dondando alimentos a fundaciones como Altius.

Hemos repartidos portátiles y tablets entre niños con pocos recursos”

Mientras tanto, la Fundación Altius trata de mantener el refuerzo escolar de los niños y niñas con formación online a través de whatsapp y otras plataformas, siempre en coordinación con los centros escolares y los tutores. No obstante, se han encontrado también con que existen muchas familias y niños que no cuentan con ordenador, tablet o con conexión wifi a Internet. “Es complicado que puedan acceder así a los recursos online, más cuando hay varios niños en la familia. Por ellos hemos repartido portátiles y tablets entre niños con pocos recursos, también nos hacemos cargo si hay impagos por el recibo del teléfono que suponga cortes de internet…, son acciones esenciales para seguir trabajando con ellos y que no se queden más descolgados de lo que ya están”, comenta Fayos. Él agradece también la labor en este sentido de empresas y particulares como una consultora que les donó equipos portátiles justo antes de la pandemia o el programa Caixa-proinfancia, con el cual se les entrega tarjetas monedero con saldo a las familias.

Otra cuestión esencial para los niños y niñas, más en estos tiempos de confinamiento y falta de clases presenciales, es contar en casa con materiales escolares, libretas, bolis, colores, cartulinas… esto, que puede parecer un gasto menor, se convierte en un auténtico problema cuando lo esencial es poder tener lo mínimo para comer. Por ello desde la fundación Altius también proporcionan a las familias beneficiarias de sus programas todo tipo de material escolar.

Somos seres muy limitados con muchas vulnerabilidades”

Santiago Fayos insta a reflexionar con todo lo que está pasando: “Esta situación nos ha hecho ver un poco y reflexionar sobre nosotros mismos, nuestra realidad y limitaciones. No somos dioses, somos seres muy limitados y tenemos muchas vulnerabilidades y debilidades. Nos ha ayudado mucho a dar importancia a lo que de verdad es importante. Poder valorar tantas cosas que en otras ocasiones las asumimos como normales”. Él espera que, a partir de ahora “estemos más pendientes de los demás, que no vivamos en nuestro mundo, con nuestras cosas resueltas, sino que vivamos más como una auténtica sociedad”. No obstante, teme que, como ya ha ocurrido en el pasado “cuando vuelva la normalidad, al poco tiempo, muchas cosas que ahora están en nuestras mentes y en nuestros corazones se nos olviden”. Por lo que insta a que todo esto “quede, de alguna forma, grabado en nuestros corazones y contribuya a que como sociedad podamos crecer más humanamente”.

Más información y donaciones:

https://www.fundacionaltius.org/emergencia-covid-19/

info@fundacionaltius.org

Bizum (código ONG 33644)

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