La rectora de la UV entrega el premio Manuel Castillo a Alberto Pla por “Atu, el rostro de un pueblo olvidado”

2021-11-15T18:26:19+01:00noviembre 15th, 2021|

La ceremonia de la XI Edición de los Premios Manuel Castillo ha tenido lugar este lunes en el rectorado de la Universitat de València.

El documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado» se puede ver ya online en el canal de Youtube de MOSSolidaria.

El rectorado de la Universitat de València ha acogido este lunes, día 15 de noviembre, la entrega de la XI edición de los Premios Manuel Castillo. Una edición en la que el galardón al mejor reportaje periodístico emitido ha sido para Alberto Pla, director de la película documental “Atu. El rostro de un pueblo olvidado”, que rodó en los campamentos de refugiados de Tindurf, en Argelia, para la ONG MOSsolidaria. Un documental que ahonda en la problemática del pueblo saharaui, una antigua colonia española que lleva 40 años reclamando un territorio que todavía pertenece a Marruecos y, mientras tanto, sigue viviendo dividida entre territorio marroquí y los campos de refugiados de Argelia.

Estos Premios Manuel Castillo pretenden estimular la investigación académica y periodística en el ámbito de la cooperación y el desarrollo humano. Tienen la finalidad de potenciar e incentivar que los resultados de la investigación, y la orientación de su plasmación escrita o audiovisual, tengan relación directa con la cooperación al desarrollo, todo aportante conocimientos, revelando capacidades o denunciando agresiones a los derechos humanos y a este desarrollo humano y sostenible.

El Sahara occidental, la provincia 53 olvidada

Los galardones de todos los premiados - Fotografía: Tania Fraile

Los galardones de todos los premiados – Fotografía: Tania Fraile

En el acto de entrega, Alberto Pla ha destacado que esta “provincia 53” sigue siendo “la puerta de atrás de occidente ante la ineficiencia de las Naciones Unidas” y, mientras tanto “la muerte les llega allí en tumbas de tierras prestadas” de este pueblo saharaui que es “el reflejo de la resistencia y se muestra incombustible ante la adversidad”. Y, “por ellos, y por ellas, en nombre de la dignidad hicimos este trabajo para la ONG MOSSolidaria”, sentenciaba.

Alberto Pla durante el discurso tras la entrega del Premio Maunel Castillo. Fotografía - Tania Fraile

Alberto Pla durante el discurso tras la entrega del Premio Maunel Castillo. Fotografía – Tania Fraile

También intervino en el acto la concejala de Cooperación del Ayuntamiento de Valencia, Maite Ibáñez. Ella señalaba que “la actual crisis tiene un impacto en el ámbito de la cooperación muy significativo. La incidencia que tiene en las comunidades de los países del sur donde muchas organizaciones valencianas ejercitan proyectos de cooperación y acción humanitaria, es mu relevante”. En esta línea, “los premios Manuel Castillo llevan a cabo “una labor fundamental para visibilizarlos, la puesta en valor de trabajados destacados, potencia la defensa de los mismos, nos permiten conocer aspectos de esos proyectos que de otra manera permanecerían invisibles”, resaltaba.

Ella ponía en valor la relevancia, más aún en estos tiempos, de reforzar la acogida y la solidaridad. En este sentido, cabe resaltar que, precisamente, Manuel Castillo y su familia fueron también refugiados, en esta caso durante la Guerra Civil cuando tuvieron que irse, como tantos otros españoles, a México. Y no podemos olvidar que ahora son otras personas las que sufren en campos de refugiados, como el propio pueblo saharaui, protagonista de “Atu. El rostro de un pueblo olvidado”.

La rectora destaca el apoyo a los más vulnerables

El momento de la entrega del premio a Alberto Pla por parte de la rectora de la UV, Mavi Mestre. Foto: Tania Fraile.

La rectora de la UV, Mavi Mestre cerraba el acto y ponía en valor que “es de agradecer el apoyo de los órganos de gobierno para reconocer a los premiados y premiadas de este acto que tiene tanto contenido vinculado a la solidaridad de los pueblos, a la cooperación y al apoyo a los pueblos más vulnerables”.

Ella resaltaba que este “es uno de los premios más importantes de España en el ámbito de la cooperación y esta condición me hace sentir un inmenso orgullo por el papel que la Universitat de València lleva a cabo y por la suerte que tenemos de este vínculo entre la familia Castillo y la Universidad que ha cumplido ya 30 años”.

Y continuaba indicando que “todavía hay pueblos y colectivos muy vulnerables, con falta de derechos y de recursos. Cuando hablamos de cooperación hablamos de cambiar el mundo y mejorar las sociedades, pero a veces es más importante cambiar esas partes del mundo que no nos son cercanas, que son invisibilizadas y que solo ocupan portadas cuando ocurre una desgracia”. Para acabar dando la enhorabuena a todos los premiados por ser “los mejores representantes de una figura que significa tanto para la cooperación internacional, para la paz y para la Universitat de València y la educación como es Manuel Castillo”.

Atu. Online desde este lunes en el canal de Youtube de MOSSolidaria

Mari Olcina habla con Alberto Pla en Ruzafa Studio.

Coincidiendo con esta entrega de los premios Manuel Castillo, el documental «Atu. El rostro del pueblo olvidado», se puede ver online desde este lunes, día 15 de noviembre, en el canal de Youtube de MOSSolidaria. Un estreno online que viene acompañado, además, de un video de presentación con varios protagonistas.

 

Premiados en la XI Edición Manuel Castillo

Categoría A. Monografía universitaria de investigación publicada, dotado con un  diploma y un premio de 3.000 euros (sujeto a las retenciones y las normativas fiscales  pertinentes), se otorga a: Mónica Palerm Martínez, Clara Ruiz Navarro y José Miguel Soriano del Castillo por la  monografía titulada “Acción Humanitaria Universitaria”.

Categoría B. Trabajo Fin de Máster y Tesis Doctoral, dotado con un diploma y un premio  de 400 euros (sujeto a las retenciones y las normativas fiscales pertinentes), se otorga
a:  Ignacio Martínez Martínez, por la Tesis Doctoral: “La cooperación internacional ante un  contexto global de cambios profundos: una mirada al caso vasco”.

Categoría C Reportatge periodístic emès, dotado con un diploma y un premio de 1800  euros (sujeto a les retenciones y les normativas fiscales pertinente), se otorga a:  Alberto Pla Monfort, por “Atu: El rostro de un pueblo olvidado”.

Categoría D Iniciatives “Lluís Vives” de cooperació al desenvolupament de la Universitat de València, dotado con diploma, galardón y un ejemplar de la obra Tratado  de Socorro de los Pobres de Luis Vives, se otorgan en las siguientes categorías:

· Premio Manuel Castillo a iniciativa “Luis Vives” de cooperació al  desenvolupament de Personal d’Administració i Serveis de la Universitat de  València. Concepción Mariblanca Marí.
· Premio Manuel Castillo a iniciativa “Luis Vives” de cooperació al  desenvolupament de Estudiants de la Universitat de València. Tamara Mroue Cuenca.
· Premio Manuel Castillo a iniciativa “Luis Vives” de cooperació al  desenvolupament de centre, institut, servei o càrrec institucional de la Universitat de València Centre, Institut, Servei, Càrrec Institucional.  Equipo PDI de ApS multidisciplinar de la Facultat de Farmacia.

 

 

 

Alberto Pla recibe el premio Manuel Castillo de la UV por «Atu. El rostro de un pueblo olvidado»

2021-02-07T21:22:08+01:00febrero 4th, 2021|

El mes de febrero arranca con grandes motivos para la celebración para la Agencia Alberto Pla-Proyectos de Comunicación Social. De este modo, a la confirmación del estreno mundial de nuestra película documental «El jardín de las rosas» en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Valencia, el próximo día 11, tenemos que añadir una gran noticia que hemos conocido hoy mismo con gran alegría y emoción. No es para menos, porque el jurado del Premio Manuel Castillo 2020, otorgado por la Universitat de Valencia, ha concedido a Alberto Pla el premio Manuel Castillo en la modalidad de Reportaje periodístico emitido, por nuestra película documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado», elaborada para la ONGD MOSSolidaria. Cabe destacar que este es, actualmente, uno de los reconocimientos más relevantes en materia de cooperación y periodismo de toda España.

El jurado del Premio Manuel Castillo 2020.

La noticia nos ha pillado, además, en medio del rodaje de otro proyecto muy emotivo e ilusionante, del que no podemos dar, de momento, más detalles, y también cuando estábamos organizando el estreno de otra película documental que, posiblemente, tendrá lugar en marzo.

El director de nuestra Agencia, Alberto Pla, se mostraba muy emocionado tras conocer la noticia: «El hecho de que una institución como la Universidad de Valencia reconozca tu trabajo es una satisfacción enorme. Me acuerdo de todo el equipo que lucha en esta agencia para visibilizar la falta de derechos humanos y acompañar a tantas organizaciones sociales. Va dedicado a Marco, que fue el operador de cámara en el Sahara, Yolanda González, que lo fue en España y a todo nuestro maravilloso equipo con el que compartimos proyectos».

Detalle del cartel de la película documental «Atu. El rostro de un pueblo olvidado».

«Por supuesto, agradezco también la confianza de la ONGD MOSSolidaria y de Mari Olcina, que confió en nuestra agencia para ir al Sahara a rodar y poder redescubrir de cerca y ayudar a visibilizar la causa saharaui. No podemos olvidar que allí hay un pueblo vecino que lleva más de cuatro décadas olvidados en el desierto y que, a pesar de que Naciones Unidas resolvió su derecho a la autodeterminación, lejos queda de cumplirse ese derecho. Hay que seguir apoyando a este pueblo para que finalmente puedan ser dueños de su destino». Porque, como decía la propia Atu en el documental «es el Sahara Occidental y es nuestro, de nadie más«.

«No podemos olvidar que allí hay un pueblo vecino que lleva más de cuatro décadas olvidados en el desierto… Este premio nos anima a luchar y está dedicado, especialmente, al pueblo saharaui»

Por su parte, la directora de MOSSolidaria, Mari Olcina indicaba que «estoy muy contenta con el premio. La verdad es que ha sido una noticia muy grata. Este premio que la Universidad de Valencia concede a Alberto Pla, como director del documental, tras tantas trabas que se nos pusieron para que lo pudiéramos realizar es un reconocimiento también al pueblo saharaui. Especialmente, a los niños y niñas de los campamentos de refugiados saharauis. Más de la mitad, de las 200.000 personas que viven en los campamentos son niños y niñas, que han nacido allí y que no conocen otra cosa nada más que aquello».

Maro Toledo, cámara y sonidita en el centro logístico del Programa Mundial de Alimentos

Marco Toledo, cámara y sonidista, en el centro logístico del Programa Mundial de Alimentos, en el Sahara Occidental.

«Por eso, añade Olcina, el programa Vacaciones en Paz» es tan importante. Pero si alguien se merece este premio, si alguien se merece este reconocimiento, esa necesidad de que esos niños salgan de ahí, de la diáspora, y vuelvan otra vez a su tierra, son los niños sarahauis. Les tengo gran cariño y creo que no se merecen esa forma de vida. Y España lo más que hace es mandarle unas cuantas lentejas cada año y ya está. Se olvidaron de ellos totalmente cuando, en su tierra que es muy rica, está la potencia que lo ocupa, Marruecos, expoliando los recursos inmensos que tiene el Sahara Occidental. Estos niños tienen derecho a su tierra, a vivir en libertad, a tener ese pan de cada día que se ganarán sus padres y eso es lo que hay que resaltar. MOSSolidaria lucha y luchará siempre por los niños y las niñas, estén donde estén».

Segundo premio Manuel Castillo para un proyecto de Alberto Pla

Este es el segundo proyecto elaborado por Alberto Pla que consigue el Premio Manuel Castillo de la UV. El primero otorgado a la ONG CESAL y este, directamente, a Alberto Pla. La exposición «Somos Salvador«, creada para la ONG CESAL lo recibió en 2018. Una exposición que fue la mayor obra de prevención de la violencia en El Salvador expuesta en España y que ha estado de gira desde entonces hasta su última exhibición, a finales de diciembre, en Ruzafa Studio.

Alberto Pla conversa con la secretaria autonómica Cooperación y Calidad Democrática, María Belén Cardona, la directora general de Cooperación, Xelo Angulo y la vicerrectora de Responsabilidad Social y Cooperación de la UPV, Rosa Puchades durante la presentación de la exposición Somos Salvador en la Universidad Politécnica de valencia. Foto: Juanjo Martín

Los Premios Manuel Castillo pretenden estimular la investigación académica y periodística en el ámbito de la cooperación y el desarrollo humano. También reconocer y difundir los resultados de más interés para la sociedad española, y especialmente la valenciana, sobre la cooperación internacional, la paz y su contribución al desarrollo humano y sostenible de los pueblos en el mundo.

El galardón honra a Don Manuel Castillo (1869), licenciado en Filosofía y Letras, filántropo y colaborador como periodista en el diario Levante-EMV. Castillo desarrolló numerosas actividades sociales, entre las que destacó su trabajo en la Junta de Protección de Menores, el Reformatorio de Jóvenes de Godella o la Asociación Valenciana de Caridad. Al finalizar la guerra viajó a México donde desarrolló un importante trabajo con la comunidad de exiliados republicanos. Murió en 1964 a la edad de 94 años.

Otros galardonados con el Premio Manuel Castillo 2020

Monografía universitaria de investigación publicada se otorga a:
Mónica Palerm Martínez, Clara Ruiz Navarro y José Miguel Soriano del Castillo por la monografía titulada “Acción Humanitaria Universitaria”.

Trabajo Fin de Máster y Tesis Doctoral. Se otorga a:
Ignacio Martínez Martínez, por la Tesis Doctoral: “La cooperación internacional ante un contexto global de cambios profundos: una mirada al caso vasco”.

Iniciatives “Lluís Vives” de cooperació al desenvolupament de la Universitat de València. Se otorgan en las siguientes categorías:
Premi Manuel Castillo a iniciativa “Luis Vives” de cooperació al desenvolupament de Personal d’Administració i Serveis de la Universitat de València. A Concepción Mariblanca Marí

Premi Manuel Castillo a iniciativa “Luis Vives” de cooperació al desenvolupament de Estudiants de la Universitat de València. A Tamara Mroue Cuenca

Premi Manuel Castillo a iniciativa “Luis Vives” de cooperació al desenvolupament de centre, institut, servei o càrrec institucional de la Universitat de València Centre, Institut, Servei, Càrrec Institucional. Al equipo PDI de ApS multidisciplinar de la Facultat de Farmacia.

 

 

 

 

El hambre que no vemos en occidente

2020-10-16T09:39:20+02:00octubre 16th, 2020|

Por: Mari Olcina

El 16 de octubre es el Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Hasta la llegada del Covid-19 en marzo del 2020, la población española generalmente, no se preocupaba demasiado de lo que es ir a dormir sin haber probado bocado en todo el día. La cuestión de pasar hambre quedaba más hacia abajo, por el África subsahariana, allí se concentraba la mayor parte de personas que no lograban obtener ni 2 € al día para alimentar a sus familias.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Las colas en los bancos de alimentos como el de MOSSolidaria en Cullera son cada vez más numerosas. Foto: Mari Olcina

Pues bien, la pandemia nos ha mostrado la parte más vulnerable de occidente que, aun estando los supermercados llenos de alimentos, miles de personas no pueden comer ni una sola vez al día, no tienen acceso a alimentarse, ni mucho menos, procurarse una alimentación suficiente, variada y equilibrada.

El pasado 12 de marzo, justo dos días antes de que empezar el confinamiento en España, un equipo de la agencia Alberto Pla. Proyectos de Comunicación Social y un equipo de MOSSolidaria ONGD, volvíamos de rodar un documental en Etiopía. Uno de esos países, donde el último informe de la ONU lo cataloga como estado de inseguridad alimentaria, según el “Informe Mundial Sobre Crisis Alimentarias 2019” que elaboran conjuntamente la UE, la FAO, y el recientemente ganador del premio Nobel de la Paz; el Programa Mundial de Alimentos.

Mari Olcina en la comunidad de Gimbichu, Etiopía, en el programa de desnutridos que desarrolla con la Comunidad Misionera Juan Pablo Apóstol – MCSPA. Fotografía: Alberto Pla.

Las peores crisis alimentarias se viven en Yemen, República Democrática del Congo, Afganistán, Siria, Sudán, Sudán del Sur, norte de Nigeria y Etiopía. 820 millones de personas pasan hambre en el mundo en pleno siglo XXI.

El Covid-19 nos devuelve a la realidad del hambre en occidente

El Covid-19 nos devuelve a la realidad del hambre que se padece en occidente, que va unido a la pobreza extrema, a la más grave vulnerabilidad del ser humano, a los miles de niños y niñas que durante el confinamiento no podían comer ni un plato de caliente al día, porque ya no iban al comedor del colegio y eso es lo que nos debe preocupar y sensibilizar, sin prejuzgar.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Personas haciendo cola ante el banco de alimentos de MOSSolidaria en Cullera. Foto: Mari Olcina

En España existen 9.950.000 personas en riesgo de pobreza, de las cuales se estima que 1.500.000 necesitan ayuda para alimentarse a consecuencia de esta crisis económica que sufrimos.

«Para paliar en lo posible esa hambre seca, sorda y casi invisible, las ONGs, asociaciones y personas solidarias nos pusimos en marcha, conociendo los estragos que el hambre produce, especialmente en los más vulnerables como son los niños y niñas».

La dura realidad del confinamiento y la vulnerabilidad de las familias en riesgo de exclusión social y de pobreza extrema nos ha llevado a contemplar la cara del hambre a nuestro alrededor, algunos y algunas de nuestras vecinas no podían acudir a su trabajo precario y mucho menos salir a comprar alimentos al supermercado, la mayoría de estas familias son las que más niños y niñas tienen y muchas de ellas son familias monoparentales, otras han venido a España buscado una vida mejor, más trabajo, más libertad, más vida en una palabra, pero la economía se ha parado en seco y ya no hay trabajo ni medio de vida digno para ganarse el pan de cada día.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

 

Plan estratégico de MOSSolidaria ONGD contra el hambre

MOSSolidaria ONGD, sita en Cullera, el mismo día 13 de marzo desarrolló un plan estratégico para atender nutricionalmente a los y las niñas de dichas familias durante el confinamiento, se repartieron más de 2000 menús solidarios y a continuación pusimos en marcha el banco de alimentos, donde hasta hoy, Día Mundial de la Alimentación, venimos  atendido a más de 60 unidades familiares y el número de  familias crece cada semana, donde hemos atendido a 1060 personas con la entrega de más de 7000Kg de alimentos procedentes de donaciones de entidades como: asociaciones falleras, supermercado Consum, almacén de frutas Eco Ribera, verduras Matevi, Aguilar, NAYDA ,  Banco de Alimentos Valencia, panadería Mar y Mar, socios y simpatizantes de MOSSolidaria ONGD y nuestro más sincero agradecimiento al equipo de voluntarias y voluntarios.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Algunas personas en el interior del banco de alimentos de MOSSolidaria en Cullera. Foto: Mari Olcina

Las familias que acuden a los bancos de alimentos, como el de MOSSolidaria ONGD en Cullera, tienen muy bajos ingresos o cero ingresos, son ante todo personas como los demás y se sienten frustrados y frustradas por no poder ser autosuficientes, el encuentro también ayuda a que expresen sus sentimientos, algunas situaciones son tremendamente extremas, familias numerosas con niños y niñas pequeños, indigentes,  personas inmigrantes que se encuentran indocumentados y sin poder trabajar y que no disponen de recurso alguno por lo que sienten vergüenza. Pensemos por un momento, ¿cómo nos sentiríamos si estuviéramos en su lugar?, ¿si no tuviéramos nada en el frigorífico, ni un euro en la cartera?

Ponernos en el lugar del otro en tiempos difíciles

Ponernos en el lugar del otro nos ayuda a comprender la difícil situación que están viviendo y que no saben cuando va a terminar, nos ayuda a comprender esa lágrima que resbala por alguna mejilla al recibir unos cuantos alimentos, ese agradecimiento silencioso con el alma rota y la mirada fija, buscando la esperanza de un mundo mejor.

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Hoy es el día Mundial de la Alimentación y gracias a las ONGs, Bancos de Alimentos, Asociaciones de Vecinos, Comisiones Falleras, Socios, Simpatizantes, Donaciones, Voluntarias y Voluntarios, miles de personas podrán alimentarse, al menos con una comida al día, lo mismo se repite en todo el mundo, las llamadas “Colas del Hambre” las encontramos por toda Europa, ahora sabemos que, un día podemos encontrarnos en su misma situación, que el futuro no nos esta asegurado nadie y que las ONGs y la solidaridad estarán ahí, para darnos su apoyo incondicional.

En nombre de las familias asistidas gracias a todas las personas solidarias que alargáis la mesa y compartís vuestro pan.

Mari Olcina:

Graduada en Nutrición Humana y Dietética

Máster en DDHH, Paz y Desarrollo Sostenible

Máster en Ética y Democracia

Doctoranda en Medicina, Salud pública, Higiene y Sanidad Ambiental

Presidenta y fundadora MOSSolidaria ONGD

Colaboradora-voluntaria MCSPA

El 16 de octubre es el día mundial de la alimentación, proclamado en 1973 por Naciones Unidas, finalidad, concienciar a las gentes del problema alimentario mundial y promover la solidaridad en la lucha contra el HAMBRE.

Mari Olcina entrega alimentos a una persona en Cullera.

Elisa Escorihuela: «Nutricionalmente, debemos volver a lo que tenemos, ser prácticos y no ser tan caprichosos».

2020-05-28T21:38:41+02:00mayo 28th, 2020|

8Por: Gerard Sánchez | Fotografías de Alberto Pla

Como cada 28 de mayo desde 2002 hoy se celebra el Día Mundial de la Nutrición. Una iniciativa de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), en colaboración con otras instituciones y que este año tiene como lema «vayamos al grano, ayudando», poniendo en valor la importancia de los cereales y también la necesidad de ayudar al que más lo necesita en estos tiempos tan complicados.

La nutrición es un aspecto fundamental de nuestras vidas al que, en demasiadas ocasiones, no prestamos la atención que merece. La pandemia del Covid-19 ha llevado a muchas persona a reencontrarse con la cocina, con la preocupación por una alimentación de proximidad, de temporada y más saludable, pero también ha aumentado hábitos de vida sedentarios y ha puesto en evidencia las carencias alimentarias en muchas sociedades del mundo y también en la nuestra.

Para tratar de analizar esta problemática y para ver cómo estamos actualmente en España y en el mundo a nivel nutricional hablamos con la nutricionista valenciana Elisa Escorihuela cuyo centro Nutt-Consejo Nutricional cumplió 10 años el pasado mes de enero.

En 2010 fundó Nutt – Consejo Nutricional , centro de nutrición en Valencia. Ahora, diez años después, ¿cuál es su balance personal?
Hicimos el aniversario en enero y celebramos una gran fiesta. Creo que fue el mejor acierto de mi vida. Yo era farmacéutica, me retiré para criar a mis hijos, estudié ahí un máster de nutrición y después la carrera. Logré unir las cosas que más me gustaban que eran mi  afición a la cocina y la ciencia. Así, a través de talleres cocina contribuyo a instaurar hábitos saludables. En lugar del clásico mensaje paterno filial del médico con el paciente, es un mensaje más cautivador a través de la gastronomía. Empecé yo sola, sin pacientes, sin conocer a nadie, pero sí tuve el apoyo de muchas personas. Poco a poco fui creciendo, fui colaborando en diferentes medios de comunicación y así fue creciendo la consulta. Actualmente el balance es muy bueno. Lo que eran llamadas para pérdida de peso, ahora se convierte en una nutrición más clínica, preventiva, asesoramos a empresas, fomentamos productos saludables…

La nutricionista valenciana Elisa Escorihuela. Fotografía: NUTT

¿Cómo ha ejercido su profesión durante estos últimos meses de confinamiento?
Como todo el mundo ha sido duro. Pusimos en marcha todos los juguetes digitales que teníamos. Por ejemplo, tenemos un juguete digital que es una aula de nutrición. Ahora hemos tenido que hacer muchas cosas de manera virtual. Pusimos ese engranaje en marcha y no hemos parado en ningún momento. Hemos potenciado nuestra página web, pero ha sido duro. Yo colaboro en Caixabank Talks, doy charlas en empresas y para retomar esto aún vamos a tardar un poco. Pero ya hemos vuelto a la consulta, la hemos transformado y estamos con mucha ilusión y con diversos proyectos.

«Hemos aumentado las consultas sobre temas gástricos, que están relacionados con la tensión y el estrés que ha habido en estos momentos»

¿En qúe se han centrado las consultas de la gente desde marzo?
Durante el periodo de confinamiento las consultas subieron mucho y fueron muy originales. Fue muy interesante también entrar literalmente a las casas de los pacientes porque te llamaban desde el salón por videollamada y estaba por ahí su hijo, su pareja o el perro. Sobre las consultas, se centraron mucho en lo que ocurría con la falta de actividad o el aumento de peso, que puede parecer trivial, pero puede estar relacionado con otros parámetros de salud. También temas gástricos, que están relacionados con la tensión y el estrés que ha habido en estos momentos. Preguntaban por cómo la alimentación ayuda a mantener el sistema inmunitario…

Mari Olcina en la comunidad de Gimbichu, Etiopía, en el programa de desnutridos que desarrolla con la Comunidad Misionera San Pablo Apóstol – MCSPA. Fotografía: Alberto Pla.

Recientemente regresamos de Etiopía donde, junto a otra nutricionista, como Mari Olcina, presidenta de la ONG MOSSolidaria, vimos la crudeza de la desnutrición infantil. ¿Vivimos a veces en tal burbuja que nos hace olvidar que estos problemas todavía se dan en gran medida?
Totalmente. Vivimos en una burbuja que solo vemos a un kilómetro o menos incluso. Vemos solo lo que alcanzan a ver nuestros ojos. A veces el problema es que no lo queremos mirar. Hay unas diferencias sociales tremendas. Esto lo habéis visto en Etiopía pero en Ruzafa está pasando. No llegamos a ese punto de desnutrición, pero sí hay muchos problemas. Aquí hay muchas familias que, de la noche a la mañana, se han quedado sin sus trabajos y hay entidades como Juntos por la Vida que están recogiendo alimentos para entregarlos a familias desfavorecidas.

«Vivimos en una burbuja que solo vemos a un kilómetro o menos incluso. Vemos solo lo que alcanzan a ver nuestros ojos. A veces el problema es que no lo queremos mirar»

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) En su último informe (publicado en septiembre de 2018), estimaba que en el año 2017 casi 821 millones de personas en el mundo pasaron hambre, es decir, una de cada nueve. En España los bancos de alimentos han tenido que multiplicar significativamente la canasta básica para poder atender la demanda. ¿Qué hacemos mal?, ¿qué supone una sociedad mal alimentada?
Son las grandes diferencias sociales que están habiendo. Es una problemática económica que ha marcado aquí un punto de inflexión en cuanto a las necesidades que van a tener familias que no van a poder cubrir. Hay que ver cómo tender una mano a esas personas, no tanto con bancos de alimentos solamente, sino con trabajo… Y también dar visibilidad, que no giremos la cara porque esto sería hacer como si no pasara nada. Hay que intentar ayudar porque hoy en día el apoyo que están obteniendo muchas familias es gracias a sus vecinos y personas cercanas.

En algunos países que viajábamos nos encontramos con problemas de desnutrición y malnutrición. ¿Cuál es la diferencia de ambas problemáticas? ¿A qué nivel cognitivo, físico, psicológico puede afectar?
Ambas llevan a una diferenciación social, cuando peor te alimentas peor vas a rendir. Luego puedes sufrir patologías diversas con una desnutrición y con una malnutrición. Lo importante es seguir informando a la gente, también que las políticas de los bancos de alimentos estén formadas, que la gente sepa qué es lo que tiene que llevar. No llevar, por ejemplo, una caja de galletas, sino alimentos más saludables que, además pueden ser también más baratos como pueden ser legumbres, por ejemplo. La ciudadanía ha de formarse en nutrición y educar en ella.

Mari Olcina pesa a un niño con desnutrición severa en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Y en España, ¿cuáles son los principales problemas nutricionales?
Seguimos vivendo en una sociedad obesogénica, premiamos a niños con chuches o con comidas que no son saludables, también se practica menos ejercicio físico. Somos un país con unos altos niveles de obesidad y de sobrepeso infantil. Estos niños llegarán a adultos con problemas cardiovasculares, la diábetes que ya causa estragos, de seguir así no habrá recursos ni para insulina.

«Seguimos vivendo en una sociedad obesogénica, premiamos a niños con chuches o con comidas que no son saludables, también se practica menos ejercicio físico»

¿Mejoramos a nivel nutricional como país o empeoramos?
Creo que hay más información, pero esta no llega a calar del todo. Hay mucha gente que come mucho mejor. Estamos viviendo un momento de oro de la nutrición, ha sido un gran descubrimiento de la ciencia, poder demostrar que lo que comemos tiene que ver con nuestra salud. Por tanto, los cimientos están ahí, pero tenemos mucho que construir. Los informes siguen alertando de que los niños en edades muy tempranas tienen diabetes o colesterol y esto no pasaba hace cincuenta años. Tenemos la teoría, pero falta ponerla en práctica.

Se dedica también a la divulgación de hábitos saludables a través de distintos medios de comunicación. ¿Cuál sería el hábito saludable fundamental?
Sería el tema frutas y verduras. Vivimos en una zona en la que somos privilegiados, por tanto, un punto de inflexión sería consumir la mitad de nuestra cesta de la compra con verduras, hortalizas y frutas. Además, que estas sean locales, de temporada, de proximidad. Esta simple acción mejoraría la salud, la sociedad a nivel económico y el medio ambiente. Hoy todo está muy globalizado y esto puede llevar a un gran desgaste del medio ambiente. Debemos volver a lo que tenemos, ser prácticos y no ser tan caprichosos. Consumir, sobre todo, lo del terreno.

«Vivimos en una zona en la que somos privilegiados, por tanto, un punto de inflexión sería consumir la mitad de nuestra cesta de la compra con verduras, hortalizas y frutas. Además, que estas sean locales, de temporada, de proximidad»

¿Y el hábito que deberíamos erradicar sí o sí?
Evitar o disminuir el consumo de azúcares y limitar el consumo de alcohol. Durante muchos años hemos estado disfrutando de que el alcohol era maravilloso, en dosis adecuadas, pero ahora se ha visto que tampoco. También hay que tener mucho cuidado con los alimentos procesados por sus altas cantidades de sal, azúcares y grasas poco saludables. Y, repito, evitar el alcohol.

Varios tipos de azúcar, azúcar moreno y blanco. Fotografía: Cedida por FreePik.

Hace un tiempo veía un documental de un país sudamericano donde los niños en los colegios disponían de máquinas de frutas y luego no comían, ni pedían, golosinas u otros dulces…

Hay que educarlos desde pequeños. El paladar se educa, si no has comido nunca tan dulce no tenderás a hacerlo. Hay que hacerles entender también que la comida saludable no es tan aburrida como pensamos. Aquí tenemos platos tradicionales muy saludables como el gazpacho andaluz y productos fantásticos como la chufa, la cual es adorada en otros lugares como el reino Unido o Japón. Deberíamos consumir más bebida de chufa y tal vez no tanta de soja, por ejemplo. No hablo de la horchata, que sí tiene, normalmente, mucho azúcar, sino de bebida de chufa como tal, pues es un alimento con muy buenas características nutricionales por sí mismo. Además, estaríamos fomentando lo nuestro.

«La comida saludable no es tan aburrida como pensamos. Tenemos platos tradicionales muy saludables como el gazpacho andaluz y productos fantásticos como la chufa»

¿Qué le parece la recomendación de la OMS de fomentar el consumo de insectos a nivel mundial para erradicar el hambre y para aumentar la ingesta de proteínas?

A mi me parece fantástico, aunque yo, personalmente, sí tengo escrúpulos con los insectos. Es verdad que se está estudiando, desde hace ya años, cómo podemos usar los insectos como un sustituto de la proteina animal. Es verdad que llegará un momento que no va a haber suficiente para todos y los insectos pueden ser un buen aporte, pero yo prefiero que me los sirvan en forma de harinas, por ejemplo.

Elisa Escorihuela durante la grabación de un programa de televisión Fotografía: NUTT.

En relación al Covid-19, ¿llevar una buena alimentación y una vida saludable puede ayudar a prevenir y combatirlo mejor?
Claro, mantener el sistema inmune a raya claro que nos va a ayudar a prevenir y combatir. Visto lo visto, según estudios que van saliendo, el Covid-19 afecta más a personas con una inflamación más elevada. Conseguir disminuir la inflamación con la alimentación, podría ser un preventivo y un paliativo por decirlo de alguna manera.

«Cada vez superamos más los mitos o creencias erróneas. La nutrición es una ciencia super joven, ahora vamos obteniendo resultados de todo tipo de investigaciones. Poco a poco vamos desmintiendo mitos»

¿Qué problemas nutricionales cree que hemos ido superando en los últimos diez años y cuáles tendremos que enfrentar a corto y medio plazo?
Cada vez superamos más los mitos o creencias erróneas. La nutrición es una ciencia super joven, ahora vamos obteniendo resultados de todo tipo de investigaciones. Poco a poco vamos desmintiendo mitos como una copa de alcohol al día es buena, o no. O se pedía que no se consumiera huevo porque tenía colesterol. No, tiene en su composición, pero no aumenta el colesterol sanguíneo. Vamos rompiendo esos mitos y dudas que teníamos sobre nutrición.

Por otra parte, vivimos en una sociedad super sedentaria, hasta un patinete ahora es eléctrico. Más que nunca, nos estamos reconviertiendo en animales digitales. Los que antes no eran digitales, con este confinamiento han empezado a serlo. También hay patologías relacionadas con la sobre alimentación, con los alimentos procesados, la gente tiene pereza a cocinar… todo ello revierte en  enfermedades cardiovasculares y endocrinas. Según la OMS, la diabetes, el cáncer o las enfermedades respiratoria son las causantes del 70% de las muertes a nivel mundial. Y todas ellas tienen una relación causa-efecto con la alimentación. Si no salimos de este círculo el panorama va a ser el mismo o peor.

«Vivimos en una sociedad super sedentaria, hasta un patinete ahora es eléctrico. Nos estamos reconviertiendo en animales digitales. También hay muchas patologías relacionadas con la sobre alimentación»

¿Qué ha aprendido Elisa Escorihuela de esta crisis?
He aprendido que necesitamos el contacto, la necesidad de él, no te puedes imaginar lo importante, y mira que soy nutricionista, esa cañita en el bar con amigos, a poder ser sin alcohol, o ir a disfrutar a hacer ejercicio con alguien. Esa importancia de las personas que te rodean. Somos importantes, no somos animales individuales, necesitamos de la sociedad. Nos tenemos que apoyar. Es verdad que en estos últimos meses nos hemos apoyado mucho. Te das cuenta que las personas están ahí y es muy satisfactorio porque es un contacto que no sabías que estaba ahí. Recuerdo, con mis padres, esas comunidades de vecinos de antes de me voy al médico y te dejo al niño un rato, lo he vivido de pequeña, pero había desaparecido. Ahora esto ha vuelto, la gente preguntaba si el vecino necesitaba algo, hemos retomado el contacto con las personas más cercanas y era algo que necesitábamos.

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