MICRO | Joan Peris. Director general de Farmamundi

2020-09-25T13:22:44+02:00septiembre 25th, 2020|

Para celebrar el Día Mundial del Farmacéutico, que se conmemora este 25 de septiembre, publicamos una entrevista al director general de Farmamundi y responsable del Área Logística, Joan Peris Lluch. Miembro de Farmamundi desde 2016, tiene experiencia en cooperación internacional para el desarrollo, acción humanitaria, desarrollo organizacional y estrategia. Una ONGD que, como él mismo explica, nació en Valencia a inicios de los años 90 y actualmente cuenta con sede permamente en 7 países y son «el primer distribuidor de medicamentos sin ánimo de lucro y con un fin humanitario en España». Farmamundi, además, está teniendo un papel clave a la hora de luchar contra la pandemia del coronavirus en España y en el mundo. Desde su sede logística principal, ubicada en Paterna, distribuyen todo tipo de kits sanitarios y fármacos allá donde más se necesitan.

Por: Gerard Sánchez / María Palau | Fotografías: Alberto Pla

«Apostamos realmente por que la salud sea un derecho universal, para todas las personas, transversalmente, independientemente del país o contexto donde nazcan, de la religión, de la cultura, del género»

Farmamundi es una ONG de Desarrollo que, como el propio Peris explica, se dedica “a trabajar por la salud y el derecho a la salud; por sensibilizar, concienciar y transformar realidades y conciencias”. Así mismo, desde su enfoque más educativo, también trata de mostrar las enormes diferencias en el acceso a la salud entre nuestro contexto y otros países.

“Nos hace diferentes del resto de las ONG el hecho de ser un distribuidor de medicamentos, y somos el primer distribuidor de medicamentos sin ánimo de lucro y con un fin humanitario en España”, reconoce su director. Peris explica que cuentan con un área logística humanitaria, ubicada en el Parque Tecnológico de Paterna. Una gran nave que cuenta con un almacén de 700m2 y 10 personas que lo gestionan.

Desde su nacimiento en Valencia en 1993, como “un grupo de farmacéuticos que consideró importante poner en marcha una asociación que pudiera llevar medicamentos a aquellas personas que más los necesitaban de forma solidaria”, Farmamundi ha desarrollado más de 350 proyectos de cooperación para el desarrollo y acción humanitaria y 150 intervenciones de emergencia, más de 6.000 envíos de ayuda humanitaria que benefician a más de 16 millones de personas; ha repartido más de 2.300 toneladas de medicamentos y material sanitario y ha realizado mejoras en más de 200 hospitales y centros de salud. Después de 27 años de actuación, cuenta con sede internacional permanente en 7 países (Ecuador, El Salvador, Guatemala, Malí, Nicaragua, Perú y República Democrática del Congo).

Adaptarse frente a la covid-19

Con el decreto del estado de alarma en marzo y las restricciones consiguientes, en Farmamundi se vieron obligados a reaccionar: “Cuando toda esta pandemia eclosionó rápidamente nos pusimos a orientar todo el esfuerzo de nuestra área logística para dar servicio a las entidades humanitarias que lo estaban necesitando en nuestro contexto”.

Cambiaron el foco y comenzaron a adquirir y distribuir equipos de protección individual. “Hablamos de mascarillas, tanto quirúrgicas como FP2 o FP3 en algunos casos, geles hidroalcohólicos, guantes de nitrilo, pantallas, termómetros sin contacto…”, enumera Joan Peris.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Destaca la necesidad de “colaborar mucho más estrechamente con las entidades humanitarias para identificar sus necesidades en tiempo real”. En este sentido, fueron escogidos por Cruz Roja como suministrador principal para la campaña Cruz Roja RESPONDE frente al coronavirus. “Hemos dado asistencia a más de un millón y medio de personas en nuestro país”.

“También hemos aportado nuestro granito de arena a través de las más de veinte distribuidoras farmacéuticas de España que suministran habitualmente a las farmacias”, añaden. Así, los materiales conseguidos en mercados internacionales como China o Turquía eran ofrecidos a estas distribuidoras o, en algunos casos, suministrados directamente.

Pandemia global, respuesta global

“Esta pandemia ha sacudido los cimientos, los valores, las prioridades de nuestra sociedad, cobrando una especial relevancia el ámbito de la salud”. El director de Farmamundi es claro: “Siendo una pandemia global, no podemos pensar en soluciones locales, serían erróneas. Es una pandemia global que se ha de manejar y abordar de una forma global”.

Para Joan Peris, la covid-19 ha demostrado la interrelación de un mundo globalizado. “Somos un mundo amplio, pero al final es un mundo interconectado donde todo tiene una causa y un efecto interconectado”, continua; “estamos en un mismo entorno o ámbito, en el sentido en que todo lo que pase en un lado, afecta en el otro. Somos mismas partes de un solo organismo”.

Por todo esto, aboga “más que nunca” por la solidaridad internacional para plantar frente al virus de forma colectiva y “darle una respuesta contundente y efectiva”.

La solución: Más prevención

“La prevención es mucho más eficiente que la intervención una vez está desatado el problema”, repite en diversas ocasiones Joan Peris durante la entrevista. “Nuestro enfoque en muchas de las intervenciones que hacemos en tantos países es desde la prevención”, y, en esta ocasión, remarca que dicha prevención pasa por el refuerzo de la atención primaria.

Lanza un mensaje de alerta a la población y nos insta a ser prudentes o “todo el esfuerzo que se ha hecho en nuestras propias familias, todo este confinamiento que hemos vivido durante casi tres meses, puede no haber servido de nada”. De forma más concreta, recuerda la importancia de cumplir todas las medidas que recomiendan las autoridades sanitarias para prevenir la enfermedad: mantener la distancia social, repetir constantemente el lavado de manos, utilizar la mascarilla…

Detalle de la entrevista para MICRO que realiza Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Hasta no tener una vacuna adecuada y tener controlada realmente la pandemia, no es el momento de relajarnos”. Precisamente para lograr la vacuna, Peris defiende la importancia de una “colaboración multidisciplinar, donde científicos, laboratorios, empresas y gobiernos de todo el mundo deben colaborar más allá de intereses individuales y económicos”. “Esto es un interés común”, recuerda.

Los campos refugiados ante la crisis sanitaria

“Yo destacaría como muy grave la situación de personas en situación de refugio que viven y desarrollan su vida en campos de refugiados”, denuncia Peris para referirse a los grandes olvidados por el foco mediático. Enumera las condiciones de vida “totalmente insalubres” en las que viven las personas refugiadas: no hay acceso a agua potable ni a sistemas de saneamiento adecuados, cuando llueve se producen inundaciones y las aguas negras se mezclan con las aguas de lluvia, etc.; además “las condiciones de hacinamiento y alimentarias son muy deficientes”.

Una situación que se ha visto claramente ahora tras el incendio de Moria, en la isla griega de Lesbos y las consecuencias que está teniendo para unas personas refugiadas que ya vivían una situación muy precaria.

“Si nosotros en un contexto como España, hemos tenido que lidiar con esta pandemia a duras penas y con muchas dificultades, ¿cómo será lidiar cuando no tienes ni agua potable, ni una alimentación saludable, ni alimentos con una periodicidad adecuada, ni con la cadena de frío adecuada?”, lamenta el director de Farmamundi.

Para no caer en la facilidad de generalizar, señala algunos casos concretos: Gaza, Siria, el Líbano, Sudán del Sur, Uganda, Kenia, Yemen, el Kurdistán iraquí, Nicaragua o Malí, entre muchos otros ejemplos.

Y aporta una reflexión de alerta final: “Cada vez más, situaciones humanitarias y personas en situación de vulnerabilidad se dan dentro de nuestras fronteras, no necesariamente en países en vías de desarrollo. Por ejemplo, las personas que viven sin hogar, jóvenes en riesgo, o personas que llegan a nuestras costas en pateras, y que requieren de una asistencia o de una serie de materiales y productos de primera necesidad”.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

Aprendizajes durante la pandemia

Preguntado sobre aquello que han aprendido durante esta pandemia, Joan Peris reconoce “la importancia de colaborar, de apoyarnos unos a otros para ser en conjunto una sociedad más solidaria y más justa, donde todas las personas puedan tener acceso a un derecho tan fundamental como es el de la salud”.

Desde Farmamundi, han aprendido “cuán vulnerables somos todas las sociedades, incluso aquellas que pensamos que tenemos un sistema de salud fuerte, sólido y capaz”. Para ello, se deben “redoblar esfuerzos para asegurar que existan todas las condiciones mínimas necesarias para tener un sistema de salud garantista que llegue a todas las personas, incluso en momentos de extrema necesidad como una pandemia que ha azotado transversalmente a todos los sectores”.

Joan Peris atiende al periodista de la Agencia, Gerad Sánchez, durante la entrevista para MICRO. Fotografía: Alberto Pla

En palabras del director de Farmamundi, la solución se encuentra en la inversión y la dedicación de recursos públicos y privados para “fortalecer y robustecer el sistema público y gratuito de salud”.

Antes de concluir la entrevista, Joan Peris no quiere perder la oportunidad de “reconocer la gran labor que todo el sector farmacéutico ha desarrollado en esta crisis que hemos vivido, estando al pie del cañón y de cada oficina de farmacia”. Y, afirma haber “constatado el gran equipo de profesionales que conforma Farmamundi y que dan vida y sentido, hacen realidad esta gran misión que llevamos día a día. Me anima a seguir trabajando por este cambio y transformación social hacia una nueva realidad más justa, más saludable y más adecuada para todas las personas”.

Medidas urgentes para la libertad y la dignidad de las personas refugiadas de Moria

2020-10-31T12:27:25+01:00septiembre 16th, 2020|

Por: María Palau

“No queremos campo, queremos libertad”, gritaban centenares de personas tras verse obligadas a huir de las llamas del campo de refugiados de Moria (Grecia) y en protesta contra las voces que anunciaban la reconstrucción del antiguo campo o, en su defecto, la construcción de uno nuevo en la isla griega de Lesbos. “¡Libertad!”. Una protesta que reflejaba la fotógrafa Anna Surinyach en su Twitter.

La madrugada del 8 al 9 de septiembre el campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos, ardió por completo. Las 13.000 personas que escaparon del fuego se asentaron en las carreteras colindantes, la colina o incluso en el parking de un supermercado, donde pasarían las siguientes noches al raso, hambrientas y atemorizadas ante su futuro. En cuestión de horas, aquel mar de tela y plástico blanco que fue Moria, quedó reducido a cenizas.

Organizaciones como Médicos Sin Fronteras llevaban años advirtiendo del peligro: “No se puede mantener a personas prisioneras en condiciones inhumanas con acceso básico a agua, electricidad, servicios, obligándolas a hacer cola durante horas para conseguir comida y aseo”. “Ha explotado la bomba de relojería”, sentenciaron cuando el infierno se prendió fuego.

El campo de Moria quedó totalmente arrasado tras el incendio.

Pero la amenaza de las llamas no era nueva para los refugiados de Moria. El pasado año 2019, también en el mes de septiembre, un incendio desató el pánico en el campo. Una mujer y un niño murieron y 21 personas fueron atendidas en la clínica de MSF a causa de las heridas provocadas por el fuego y los enfrentamientos con la policía griega.

El incendio del pasado miércoles se inició una semana después de confirmarse el primer caso de coronavirus en el campo de refugiados. El gobierno heleno decretó una estricta cuarentena que pretendía que las 13.000 personas que viven hacinadas en un espacio inicialmente pensado para 3.000 respetaran la distancia de seguridad. Las medidas fueron ineficaces y, el día anterior al incendio, se detectaron 35 casos positivos de Covid-19.

La respuesta humanitaria de Médicos Sin Fronteras

“Las autoridades deben reconocer el fracaso de sus políticas de contención y deben centrarse en brindar una respuesta humanitaria de urgencia para cada una de las personas afectadas y desplazadas por los incendios”, advierten en Médicos Sin Fronteras desde Lesbos. Para ellos, continuar con la atención es vital en estos momentos y, a pesar de las trabas y las limitaciones derivadas de la quema de material, continúan ofreciendo asistencia médica-humanitaria.

El centro médico covid-19 de MSF quedó calcinado y el caos del incendio obligó a interrumpir momentáneamente los servicios médicos. Ya a finales de julio, la organización tuvo que cerrar el centro de aislamiento debido a diversas multas por motivos urbanísticos impuestas por las autoridades de Lesbos.

Desde Médicos Sin Fronteras llevaban semanas exigiendo “un plan de respuesta de covid-19 adecuado para Moria donde las personas y su dignidad fueran lo primero”. Además, junto con otras organizaciones, pidieron a las autoridades griegas y de la UE que evacuaran a las personas más expuestas al virus y descongestionaran el campo (19.000 personas sobrevivían en él al inicio de la pandemia). Cientos de refugiados fueron trasladados, pero MSF denuncia que 200 personas pertenecientes a los grupos de riesgo continuaban en Moria cuando se produjo el incendio.

 

Movimiento por la Paz y el respeto a los Derechos Humanos

Por su parte, Movimiento por la Paz-MPDL culpa a la UE y al gobierno griego de su desatención hacia las personas refugiadas “antes y después” del incendio. Reclaman que las autoridades inicien la búsqueda de una solución conjunta para la emergencia humanitaria de Lesbos, establezcan una política común de asilo e incrementen los fondos para ayuda humanitaria y ayuda al desarrollo. “No pueden seguir mirando para otro lado”.

Underaged refugee in a camp located at the northeastern Greek island of Lesbos, 30 January 2016.

La organización demanda el “cumplimiento inexcusable de las leyes y los acuerdos internaciones y el respeto absoluto a los Derechos Humanos”, así como el traslado de los refugiados a los distintos países miembros de la UE, garantizando unas condiciones de dignidad plenas.

Trabajo en el terreno de Médicos del Mundo

“Sin medidas de acogida y asilo coherentes, esas tragedias seguirán ocurriendo”, denuncian desde Médicos del Mundo. Saben de lo que hablan, pues un equipo compuesto por 22 miembros del personal médico y del proyecto y una unidad médica móvil están trabajando para identificar a las posibles víctimas y evaluar las necesidades de los miles de personas desplazadas por el incendio.

El sábado llegó a la isla de Lesbos un cargamento de material médico de emergencia (tiendas de campaña, sacos de dormir, equipos de protección, kits de higiene y material informativo) y medicamentos y consumibles médicos (jeringas, gasas y antisépticos). También enviaron una segunda unidad móvil para distribuir kits de protección contra el virus a las afueras del llamado nuevo campo provisional de Kara Tepe, donde la gente observa con resignación desde la carretera como se aproxima un nuevo encierro.

Alianza por la Solidaridad se suma a 30 ONG para reclamar medidas urgentes

Un total de 31 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Action Aid Hellas, socia de Alianza por la Solidaridad-ActionAid que opera en Grecia desde 1998, han pedido que se tomen “medidas urgentes para la reubicación y la atención de los refugiados del campo incendiado de Moria”.

Las ONG que firman el comunicado alertan del elevado número de menores de edad, entre los que se encuentran cientos de niños y niñas no acompañados por familiares; además de mujeres embarazadas, personas con discapacidad, con afecciones médicas y de salud mental, ancianos y personas con bebés a su cargo. Sin olvidar la necesidad de contar con un establecimiento habilitado para las 35 personas que dieron positivo en Covid-19 poco antes del inicio del incendio.

Ante el colapso del sistema de vivienda para personas refugiadas y solicitantes de asilo, Alianza por la Solidaridad pide a las autoridades griegas que elaboren “un plan coherente que maximice todos los recursos disponibles” y apela a los líderes europeos a “compartir la responsabilidad” de la recepción de personas solicitantes de asilo “ahora más que nunca”.

La petición de CEAR al gobierno español

La Comisión Europea de Ayuda al Refugiado ha iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar al gobierno español una reubicación urgente de las personas afectadas por el incendio de Moria. Se dirigen a Pedro Sánchez para que reconozca su compromiso de protección de los refugiados y no dé la espalda a sus responsabilidades en materia de asilo y derechos humanos.

“Para los habitantes de Moria, este lugar se había convertido en un infierno. Tras su destrucción, sus vidas no pueden quedar suspendidas de nuevo durante años en una isla convertida en cárcel”, lamenta la entidad.

Afirman que es necesario que España impulse el principio de solidaridad entre los países de la UE con la aprobación de un Nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo que contenga acuerdos obligatorios para garantizar los derechos de las personas migrantes y refugiadas.

Desde CEAR recuerdan la acogida española de 1.233 personas rescatadas entre 2018 y 2019 en el Mediterráneo. Sin embargo, añaden que, aunque en 2015 los estados miembros de la UE se comprometieron a reubicar a más de 100.000 personas desde Grecia e Italia, España incumplió su responsabilidad de acoger a 9.323 personas, dando refugio tan solo a 1.359.

Oxfam Intermón exigen investigar a la Unión Europea

Oxfam Intermón y el Consejo Griego para los Refugiados han solicitado iniciar una investigación para determinar el papel de la UE en la protección de las personas refugiadas, y, por tanto, sus implicaciones en la crisis humanitaria que acontece desde hace años en la isla de Lesbos.

Imagen de un niño en los alrededores de Moria, Lesbos, en agosto de 2020. Foto: Yousif Alshewaili

“La tragedia humanitaria que ha conducido a este devastador incendio es la consecuencia de años de una respuesta equivocada de la UE y sus estados miembros a la llegada de personas que huyen del conflicto y la persecución”, denuncian.

València se concentra por la reubicación urgente

El domingo 13, València se unió a las protestas contra las continuas deshumanizaciones repetidas en Lesbos durante los últimos años, que han visto incrementada su atención mediática tras los incendios de la pasada semana. Bajo el lema “Moria arde, ¡reubicación urgente!”, colectivos como CIEs No, Obrim Fronteres, Crida Contra el Racisme y Caravana Abriendo Fronteras acusaron a los gobiernos europeos de “convertir las islas griegas en prisiones de facto” y advirtieron que en España “se sigue restringiendo la libertad de movimiento a los solicitantes de asilo en Ceuta y Melilla”.

El Ayuntamiento de la ciudad se sumó a Barcelona y otras ciudades europeas para reclamar a los gobiernos un “mayor compromiso de solidaridad” con los refugiados en una carta dirigida a la Comisión, al Consejo y al Parlamento Europeo. Manifestaron también su disposición para ofrecer acogida a “niños que necesiten desesperadamente refugio y protección”.

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