El olvido: La pandemia más recurrente en África y cómo combatirla

2020-05-25T17:50:03+02:00mayo 25th, 2020|

Por: Gerard Sánchez | Fotografías: Alberto Pla

África, nuestro continente más cercano y, a la vez, el más desconocido. El “sur”, la puerta de atrás para las grandes potencias occidentales, el continente de la pobreza, el hambre, las dictaduras, pero también de los grandes mamíferos salvajes, de las tribus, los desiertos y las sabanas, de la solidaridad y la entereza ante la adversidad. Resulta casi imposible hablar de África sin que nuestra mente se llene de todo tipo de estereotipos positivos y negativos. Pero este vasto territorio es mucho más que todo eso. Hoy, cuando se conmemora el Día de África y también el inicio de la Semana de África, queremos darle voz a algunas de esas personas que llevan años cambiando su propia percepción, y la de muchos otros, sobre este continente y así lo vamos a hacer con este reportaje y con otros que iremos publicando a lo largo de estos días. Mujeres y hombres que centran gran parte de sus esfuerzos y de sus proyectos de vida en transformar todo tipo de realidades, pero también en cambiar el modo en que se piensa, se siente y se visualiza África y sus múltiples realidades cotidianas.

CESÁfrica, un primer aniversario marcado por el Covid-19

Precisamente, para cambiar la imagen que se tiene de África y también de las personas que viven o que llegan desde este continente nació hace ahora una año la Coordinadora de Entidades de Solidaridad con África – CESÁfrica. Su principal meta, como nos indica una de sus integrantes, la escritora y activista de origen guineano, Ángela Nzambi, es “contribuir con la búsqueda de soluciones a las dificultades con las que se encuentran las personas migrantes de origen africano en la Comunidad Valenciana en particular, y en España en general, con el fin de que éstas logren su plena inclusión”.

CESÁfrica tenía previsto celebrar su primer aniversario, el cual iba a servir también como su presentación ante la sociedad valenciana en estas fechas, pero la crisis del Covid-19 lo ha hecho imposible. No obstante, y en el marco de su estrategia de promoción de la interculturalidad, a lo largo de la semana van a ofrecer, a través de su página de Facebook, reseñas de personajes ilustres de origen africano, así como libros, imágenes, películas, músicos-as y cantantes y también reflexiones de las propias personas integrantes de CesÁfrica, muchas de las cuales son también africanas. Como explican desde CESÁfrica: “Entendemos la cultura y el arte como espacios comunes, que favorecen el diálogo, reconocimiento, solidaridad y cooperación”.

Ángela Nzambi explica que una de las prioridades de CESÁfrica en estos momentos, especialmente a raíz del Covid-19, es atender y tratar de solucionar la situación de las personas que viven en diferentes asentamientos chabolistas en la ciudad de Valencia o en sus alrededores. Ella recuerda, además, que desde 2014 se viene conmemorando el Día de África en Valencia con diferentes actos púbicos, los cuales han servido para visualizar a las asociaciones y organizaciones africanas y a aquellas que trabajan en este continente, así como para integrar a la población africana con la valenciana, de una forma conjunta. Este año no podrá ser y por ello han propuesto una serie de actividades online como las que comentábamos anteriormente.

Angela Nzambi, a la derecha, en una reunión de CESÁfrica. Foto: CESÁfrica

CESÁfrica también trabaja en cuestiones de orientación, acompañamiento y derivación de los recursos, así como en ofrecer servicios de traducción y mediación, en promover el asociacionismo, la interculturalidad y el codesarollo y en denunciar las injusticias y violaciones de derechos humanos. Como argumenta Nzambi: “Somos una especie de correa de transmisión entre las personas migrantes africanas, las entidades sociales de todo tipo y también la administración”.

Para ella este tipo de iniciativas, así como las actividades que se suelen dar en el día de África sirven para “Dejar de ser un porcentaje, reconocer que somos un aporte cultural, aparte de nuestros aportes sociales, económicos… lo que no se suele mostrar son nuestros aspectos comunes. Estos son espacios para hacer puestas en común y darnos cuenta de que la cuestión etnica está demasiado exacerbada. Es más lo que nos une que lo que nos separa. La cuestión racial no es más que una convención de unos cuantos que fueron catalongado a la gente porque al sistema la interesan los catálogos, los límites y fronteras, no podemos evitar que somos fruto de ese sistema”.

Una de las reuniones de la Coordinadora de Entidades de Solidaridad con África (CESÁfrica) en Valencia.

Nzambi espera, además, que toda esta crisis nos sirva para “darnos cuenta de nuestra vulnerabilidad. Qué es lo prioritario y hacia dónde dirigir los recursos. Hay que reflexionar aunque no sé si el sistema va a ceder o querer reflexionar. Lo más probable es que quieran seguir con sus dinámicas de siempre”, alerta. “El Covid-19 ha destapado muchas miserias, estaban detrás de muros, murallas… No sé si tendríamos que darle las gracias por destapar muchas miserias y carencias en tantos países”. No obstante, ella avisa también de que “la concepción de la plantación, de la colonia, sigue ahí y se ve en propuestas como la de probar una vacuna contra el virus en África”.

«El Covid-19 ha destapado muchas miserias que estaban detrás de muros, murallas… la concepción de la plantación, de la colonia, sigue ahí». Angela Nzambi, integrante de CESÁfrica.

Nzambi y CESÁfrica son conscientes de que el discurso del odio, del miedo, puede proliferar en estos tiempos, pero también confían en que otras voces, como la plataforma valenciana de ONGD que ya hizo un llamamiento al respecto la semana pasada, los contrarresten. Ella pide una cooperación “que beneficia a ambas partes” para que se de “una solidaridad efectiva”. Por último, preguntada por el hipotético futuro en que fueran los europeos los que solicitaran migrar o solicitar refugio en África, ella quiere pensar que no se repetirían escenas de cierre de fronteras y levantamiento de muros: “Uno de los valores que caracterizan al continente es la solidaridad, los lazos sociales. Es más, si llegara ese momento tal vez sería una forma de demostrar que se pueden cambiar las cosas y que se pueden hacer de otra manera”, sentencia.

MOSSolidaria nos habla de la fuerza y la solidaridad africanas

Una de las personas que más se ha acercado en los últimos años al continente africano es Mari Olcina. Licenciada en nutrición, es la presidenta de la ONGD MOSSolidaria, la cual mantiene abiertos varios proyectos nutricionales en lugares como el Sahara occidental o Etiopía. Ella nos habla de esta solidaridad a la que se refería Nzambi. “A las gentes de África se las dotó de una fuerza y resistencia que ningún otro ser en la tierra posee, pero también de una bondad y sencillez que hace de la población africana el ejemplo de una sociedad evolucionada, hospitalaria y tremendamente solidaria”.
Las personas de otros continentes que llegan a África se sienten tan acogidas y seguras, que les cuesta volver a sus respectivos países, llenos de prisas y desasosiego y cuando lo hacen, se llevan un trozo de África y a sus gentes prendidas en el alma”, una reflexión de Mari Olcina que el equipo de la Agencia Alberto Pla aprendimos, junto a ella, cuando estuvimos en Etiopía, tan solo unos días antes de que se decretara el estado de alarma en España. “De la enorme fuerza que África ejerce a todo el que la visita se han escrito hermosísimos relatos, libros fantásticos y reales, películas y documentales únicos que describen emociones y sentimientos junto a la grandeza inmensa de África y sus gentes y que nos transportan al mundo ideal, en el que a todos y todas nos gustaría vivir”, reflexiona Olcina.

«Esto expresa un deseo, la posibilidad de que en un tiempo no muy lejano la magnífica África despierte y nos muestre su grandeza». Mari Olcina: Presidenta de MOSSolidaria»

Mari Olcina atiende a un niño del programa de los desnutridos en Muketuri, Etiopía. Fotografía: Alberto Pla

Finalmente, agrega que “esto no es más que una redacción, un cuento si queréis, que expresa un deseo y la posibilidad de que en un tiempo no muy lejano la magnifica África despierte y nos muestre su grandeza y magnificencia, sus gentes son fuertes, sencillas y hospitalarias, sus riquezas inmensas y su belleza profunda y emocionante hasta hacernos sentir que el origen de la vida, la razón de la existencia y la esperanza comienzan y termina en África”.

MCSPA y el agradecimiento a la vida en África

Una gran conocedora de África y especialmente de Etiopía y Kenia es Lourdes Larruy. Responsable de la Comunidad Misionera san Pablo Apóstol (MCSPA) en Muketuri (Etiopía), lleva 20 años viviendo en África y 13 en Muketuri. Aún así, asevera que a aquellos que viven en el continente y que proceden de otros lugares “no nos deja de sorprender la naturalidad de la espiritualidad de sus gentes y su gran agradecimiento a la vida. A pesar de que no podemos hablar de África como una sola identidad y cultura, creo que su profunda conexión con la naturaleza y, en muchos casos su arraigo en costumbres ancestrales no “contaminadas” por el materialismo, les caracteriza, para bien y para mal”.

Larruy destaca esa importancia de valorar las pequeñas cosas o más bien las “cosas básicas y esenciales”, de las que tanto se ha hablado con esta pandemia, pero que en África ya estaban ahí: “En constante contacto con el sufrimiento y la dureza de la vida, en constante lucha por sobrevivir, muchos africanos han conservado la capacidad de celebrar los regalos de la naturaleza: la cosecha, la lluvia.. Y, también, los momentos rituales de la vida: bodas, nacimientos, funerales…”.

Lourdes Larruy abraza a Genet, la protagonista del documental que rodamos en Etiopía para la Misión San Pablo Aposto. Fotografía: Alberto Pla

En el campo hombres y mujeres viven a merced de sus animales y cosechas, manteniendo vivas sus creencias en la protección que les ofrecen sus antepasados y también una especie de conexión con todo el género humano que les hace ser agradecidos con la vida, traiga lo que traiga consigo”, argumenta.

«Precisamente ellos, se preocupan por nosotros, ellos, que su sufrimiento permanente llega a niveles angustiantes. Pero a pesar de su situación de precariedad les duele el sufrimiento de gente lejana”. Lourdes Larruy: Responsable de MCSPA en Muketuri.

Sobre cómo están viviendo esta pandemia y este Día de África, Larruy confiesa que “en estos últimos días a todo poblado que vamos la gente se alegra de que estemos bien y nos dicen cuánto han rezado por nuestras familias y conocidos, ya que han oído cuánto está afectando la pandemia en nuestros países. Precisamente ellos, se preocupan por nosotros, ellos, que su sufrimiento permanente llega a niveles angustiantes. Pero a pesar de su situación de precariedad les duele el sufrimiento de gente lejana”.

Ella explica que “en esta época del año es cuando excavamos pozos y las familias que ahora tendrán agua cerca de su casa nos quieren agradecer con sus mejores manjares y celebramos, juntos, que, aunque continuarán cargando bidones de agua a la espalda, será unos pocos metros, no los interminables kilómetros de antes.. Sus muestras de agradecimiento a Dios siempre me impactan”. Y concluye: “Para la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol, en palabras de nuestro fundador el Padre Paco Andreo, ‘África es la niña de nuestros ojos’, y estamos agradecidos de la acogida de los africanos, y de poder, junto a ellos luchar por un mundo más justo”.

Volunteermap. El voluntariado que cambia vidas

Cada vez son más las personas que deciden llevar a cabo todo tipo de voluntariado en África y en otros lugares del mundo. En esta línea nació Volunteermap, una organización que fue fundada por la valenciana Carol Di Girolamo, la cual también es su presidenta. Ella nos relata que “África es el continente que aún vive bajo la colonización, en pleno siglo XXI siguen siendo objeto del abastecimiento de los ejes que mueven al sistema capitalista y es la cara más visible de la injusticia social en el mundo”. Ella matiza que “resumir a África en esta frase sería ignorar a lo que de verdad predomina en ella, porque en las experiencias que hemos tenido la gran suerte de vivir, hemos podido ver y saber qué es humanidad, gratitud, esencia,vida, alegría, amor”. Para Di Girolamo “África es esa mano que se extiende ante la tuya cuando llegas y te dice `eres bienvenido’, es esa cena que se comparte aunque no alcance para todos, es la sonrisa que ilumina todo, a pesar de todo”.

Desde Volunteermap quieren huir del “asistencialismo”, por ello Di Girolamo explica que “el trabajo consiste en generar un impacto real en los viajes de voluntariado, en trabajar conjuntamente para mejorar no sólo la realidad allí, sino también aquí en Europa donde hace falta tanta conciencia y donde con nuestros actos también están impactando en los países del sur”. Ella explica que es “muy importante” “abrirse a entender la vida desde otra óptica y verla bajo sus “Gafas”, sin intentar imponer nuestra visión, compartir conocimiento y fluir en el camino”.

«Debemos abrirnos a entender la vida desde otra óptica y verla bajo sus gafas, sin intentar imponer nuestra visión, compartir conocimiento y fluir en el camino”. Carol Di Girolamo: Presidenta y fundadora de Volunteermap

La presidenta de Volunteermap, Carol Di Girolamo en África. Fotografía: Volunteermap

Durante esta pandemia, en algunos lugares se han visto afectados, y lo podemos saber sobre todo por nuestros contactos locales en Uganda, Ghana y Senegal que son nuestra fuente de información más directa, en la paralización de su economía y es que en un lugar donde se vive al día, donde el mañana es un concepto que por lo general no existe en el pensamiento colectivo, porque no hay tiempo para eso. Cuando tu tiempo y energía deben invertirse en la supervivencia diaria, la perspectiva de la vida es otra. Malaria, Ébola, Sida, Cólera, son nombres de muchas de sus pandemias y esto no es nuevo para ellos, allí no pueden quedarse en casa, no tienen neveras ni ayudas, nadie les va a llevar una compra para pasar la semana”, argumenta.

Volunteermap lleva a cabo proyectos de voluntariado en varios países africanos.

Di Girolamo también destaca la solidaridad mutua y la cooperación bilateral: “Allí se ayudan entre sí porque saben que sin comunidad no hay supervivencia y es justamente este el mensaje que nace de la más cruda realidad en todo el mundo, sobreviven las especies que cooperan y no las que luchan entre sí”.

Por todo esto –concluye– queremos finalizar diciendo que cooperar es algo bilateral y sanador que impacta en África e impacta aquí, y nos ha enseñado que la humildad y la predisposición de aprender es lo que mantiene vivo el espíritu de Volunteermap”.

ONE DAY YES. Una ONG pequeña pero con una familia muy grande

Otra valenciana, la periodista Ana Mansergas es la fundadora, junto a la también periodista valenciana Begoña Machancoses, de la asociación ONE DAY YES, que nació “con el objetivo de garantizar la educación y alimentación de los niños y niñas que componen la escuela Twashukuru, en la isla de Lamu (Kenia)  para que se consolide, se haga autosuficiente y genere empleo local en la comunidad. Mansergas nos cuenta que “en la isla de Lamu, por suerte, el COVID está bastante controlado , de momento y por suerte no hay detectado ningún caso”. Aún así, explica que “Lamu vive un confinamiento parcial ya que los restaurantes y espacios públicos han cerrado o se han adaptado a la nueva situación. Además, este confinamiento se ha juntado con Ramadán, y es que durante el mes de Ramadán  Lamu  se transforma puesto que la mayor parte de su población es musulmana”.

Algunos alimentos repartidos por One Day Yes en la isla de Lamu (Kenia) durante la pandemia del Covid-19.

Este año, además, se une la ausencia de turistas que son una fuente de ingresos importante para la isla y una realidad difícil de encajar para muchas familias. La pobreza y la falta de acceso a los alimentos es una realidad más dura que nunca y que va creciendo porque hay muchas familias que se han quedado sin trabajo. La isla está paralizada”, lamenta.
Mansergas indica que “desde nuestra organización One Day Yes hemos intentado adaptarnos a la nueva realidad y, aunque por medidas de seguridad estatales la escuela Twashukuru se ha visto obligada a cerrar sus puertas, desde España hemos seguido garantizando la nutrición a los niños y niñas y sus familias”.

Por ello, agrega, “cada martes hemos realizado el reparto de lotes de comida para garantizar la seguridad alimentaria que proveemos a cada uno de los niños y niñas de Twashkuru con las aportaciones de los socios y socias y con la financiación del Ajuntament de València. Además de la nutrición hemos repartido desinfectantes, jabones y mascarillas confeccionadas por una artesana y costurera local, Mama Elizabeth, para apoyar la economía local que tanto se empieza a resentir”.

«El Covid-19 nos puede infectar a todas y todos por igual, pero no nos afecta a todas y todos por igual. Hoy más que nunca los países y personas en situación de extrema pobreza necesitan no ser abandonados ni olvidados». Ana Mansergas: Fundadora de One Day Yes

Mansergas espera “seguir en esta línea, manteniendo los puestos de trabajo del personal local con los que mantenemos a unas 15 familias  y a las familias de los 50 niños y niñas que vienen cada día a nuestro proyecto. Además de seguir con el proyecto de comedor social. Ahora, más que nunca, necesitamos la ayuda y el apoyo de nuestros socios y socias y de quienes se quieran unir y apostar y apoyar por proyectos familiares y locales. … porque no olvidemos que el COVID nos puede infectar a todas y todos por igual, pero no nos afecta a todas y todos por igual. Hoy más que nunca los países y personas en situación de extrema pobreza necesitan no ser abandonados ni olvidados y que organizaciones como la nuestra siga desarrollando el trabajo que hacemos en terreno desde hace cinco años”.

Una de las receptoras de los lotes de comida de ONE DAY YES en Lamu, junto a su hijo.

MICRO | Ángela Nzambi (CEAR)

2020-02-19T18:02:58+01:00octubre 30th, 2019|

Ángela Nzambi (Bata, Guinea Ecuatorial, 7 de octubre de 1971), Licenciada en Ciencias Empresariales por la Universitat de Valencia, es la responsable de voluntariado, participación social e incidencia de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Valencia. Activista por los derechos humanos, feminista y escritora, ha publicado ya varios libros, el último de los cuales, “Mayimbo” (2019) recibió el Premio Nacional de Literaturas Africanas “Justo Bolekia Boleká” 2019. Ángela Nzambi nos habla de la situación de los refugiados en España y en Europa y de la labor que lleva a cabo CEAR, la cual en el año que acaba de finalizar cumplió 40 años de presencia en nuestro país.

Por: Gerard S. Ferrando

“El norte debe reconocer su parte de responsabilidad con los desplazamientos del sur”

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) cumplió en 2019 un total de 40 años de trabajo de trabajo e incidencia en España. Cuatro décadas en las que ha sido protagonista de todo tipo de reivindicaciones en pro de los derechos de los refugiados. Su responsable de voluntariado, participación social e incidencia en Valencia, Ángena Nzambi, resume para MICRO estos años y analiza la situación actual y las últimas reivindicaciones de su organización, plasmadas en el “Informe 2019: Las personas refugiadas en España y en Europa”.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

“CEAR ha cumplido ya 40 años defendiendo el derecho de asilo, protegiendo a las personas refugiadas en España, pero 40 años también en que la organización ha protagonizado y participado en momentos que han sido como hitos en la defensa del derecho de asilo y en la protección de las personas refugiadas en el estado español. Celebramos este aniversario en todas las delegaciones y ciudades en las que estamos presentes con varios actos, pero eso no exime de afrontar los retos a los que se enfrenta la organización debido, en gran medida, a toda la cantidad de conflictos, de violaciones de derechos humanos que se están dando en el mundo y que motivan los desplazamientos forzados”, destaca Nzambi.

“La situación de los refugiados no es nada alentadora”

Preguntada por la situación actual de las personas refugiadas en España y en Europa, Nzambi es contundente: “La situación de las personas refugiadas en España no es nada alentadora y tampoco lo es en Europa. En el caso de España, dos ideas principales o denuncias que hemos hecho en la presentación de nuestro informe. Una es las dificultades con las que se encuentran las personas para acceder al proceso de asilo. Así como el retraso en las citas, motivado por algunos requisitos como el que tengan que tener el empadronamiento”.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

Otra de las denuncias que plantea CEAR es la baja tasa de reconocimiento en las solicitudes de asilo. “Hay más de 100.000 expedientes acumulados, pendientes de resolución. El año pasado solo se reconocieron una de cada 4 solicitudes presentadas”.

Mientras tanto, en el caso de Europa, Nzambi recuerda que “hemos denunciado en nuestro último informe la falta de vías legales y seguras. Y la falta de un protocolo de desembarco seguro con el que evitaríamos esas muertes que se están dando en el Mediterráneo y esas devoluciones en caliente”.

El Open Arms y el Aquarius

Nzambi nos habla de dos situaciones concretas como son el Open Arms, que se enfrenta a la amenaza de hasta un millón de euros por parte del Estado Español, y del Aquarius, casi dos años después de su llegada a Valencia con 630 migrantes y refugiados a bordo. Sobre el primero, denuncia “la criminalización que se está haciendo de los compañeros que lo único que hacen es rescatar personas en el mar. No estamos nada de acuerdo y lo hemos denunciado en nuestro informe”. Además, en relación con el Open Arms, CEAR pidió que España lidere una nueva forma de hacer políticas migratorias en Europa.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

Mientras tanto, sobre el Aquarius y su llegada el 17 de junio de 2018 a Valencia, tras el permiso del Gobierno de España, asevera que “los gestos son importantes. En el caso del Aquarius desde CEAR lo aplaudimos”. Pero matiza que esto “no significa que con este gesto se haya solucionado todo. De hecho, un año después muchas de esas personas siguen sin tener resuelta sus solicitudes de protección internacional. No saben si se van a tener que ir mañana o pasado, se vive como en una incertidumbre constante. No saben qué va a pasar con ellos”. Ella explica que esta es otra de las denuncias que han presentado en su informe. Y recalca: “El gesto lo aplaudimos, pero debería ser un gesto mucho más habitual y hay que resolver la situación de esas personas, acabar con esa incertidumbre en la que viven un año después”.

Ángela Nzambi durante la entrevista – Fotografía Alberto Pla

“Hay una corresponsabilidad norte-sur”

Nzambi, nacida en Guinea Ecuatorial, ve con “indignación y humillación esas imágenes que vemos en los medios. Los medios solo se quedan en la consecuencia, esos barcos, esas pateras, esas muertes, esas familias, pero cuáles son las causas. Nadie habla de las causas”. Ella defiende que “deberíamos hablar de qué está pasando en el continente africano, cuáles son las políticas de los países pudientes, qué políticas se están implementando en África y que son las que están, de algún modo, motivando esos desplazamientos”. Nzambi anima a los medios de comunicación a “mirar un poco más allá si realmente queremos solucionar la situación y no solo ponerle parches”.

“Hay que ir a las causas. Hay una corresponsabilidad. No digo que la responsabilidad sea únicamente de los países del norte, hay una corresponsabilidad en los países del sur, pero el norte debe reconocer su parte de responsabilidad”, asevera.

 

Para colaborar con CEAR y apoyar sus causas puedes acceder click aquí.

 
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